Aquí está La Iglesia de Dios Restaurada

Muchos se preguntan: ¿Qué es La Iglesia de Dios Restaurada? ¡Somos una Iglesia verdaderamente única — una cuyos miembros están dedicados a dejar que su luz brille en un mundo que necesita luz desesperadamente! Esta es la fascinante historia de una Iglesia facultada por una profunda convicción, derivada de entender que las vidas genuinamente felices pueden ser una realidad ahora — y que ¡un mundo maravilloso ha de venir pronto!



En 1979, un reportero de un periódico contactó a un pastor que servía a una gran congregación de la iglesia en el Noreste de los Estados Unidos, solicitando entrevistar al pastor y asistir a servicios. Un artículo había de resultar de la entrevista del reportero y de sus impresiones de los servicios a los que había asistido. En aquel tiempo, la iglesia había llegado a tener atención nacional, y la mayoría generalmente desconocía sus creencias.

Sin embargo, el artículo prometido para la edición dominical del periódico nunca apareció. Preguntándose por qué, el pastor llamó al reportero, quien confesó que él originalmente había pretendido acusar a la Iglesia de ser un culto, pero que ya no tuvo el corazón para hacerlo. Cuando se le preguntó el porqué, él explicó que ver a tanta gente amistosa y feliz lo desarmó, y esto ocasionó que abandonase su artículo.

Esta Iglesia tuvo también la convención anual en múltiples sitios más grande del mundo, con más de 120 sitios a lo largo del globo. Dondequiera que la Iglesia se reunía, ésta causaba una enorme impresión. Un ejemplo: La Patrulla Estatal de Georgia, asignada al sitio de la convención en Jekyll Island, Georgia, indicó que más de 10,000 miembros de la iglesia eran mucho más manejables que unos pocos cientos de personas reunidas en una convención de oficiales de la ley en un lugar cercano.

La cooperación de los asistentes y el hecho de que la Iglesia nombró a sus propios oficiales de tránsito, estacionamiento y seguridad, ocasionaron que la Patrulla Estatal de Georgia no necesitara ayuda adicional. Todas las otras convenciones (incluyendo la de los oficiales de la ley) requirieron sustancialmente más patrulleros, con numerosas dificultades para aquellos responsables de mantener el orden.

Invariablemente, los reporteros notaban en todas partes que era una delicia ser anfitriones de esas convenciones. Ellos disfrutaban viendo a tantas familias con buenos modales entrar a los centros de convenciones de la localidad. “Sin pretensiones”, “sensatos”, “felices” y “gente sincera irradiando paz interior” eran términos usados a menudo para describir a esta Iglesia.

¿Por qué falta esto en el mundo de hoy? ¿Qué sabían esas personas que todas las demás no? ¿Hay más en esto de lo que parece?

Deseo universal

Todas las personas anhelan vidas felices, pacíficas y abundantes. Pero, ¿cuántos disfrutan hoy realmente de ese tipo de vida maravillosa?

¡El conocimiento está explotando! La humanidad ha producido un asombroso progreso material. Los adelantos en la ciencia y la tecnología jamás han sido mayores. Pero, ¿han sido capaces estos adelantos de traer una vida rica, plena y alegre para todos? ¿La han traído la educación y la explosión del conocimiento? ¿Ha tenido éxito la religión en producir vidas pacíficas y abundantes a nivel mundial? ¿Han encontrado los gobiernos las respuestas a las verdaderamente grandes preguntas de la humanidad? ¿Están los estadistas proveyendo el ejemplo que guíe hacia el camino que produce la verdadera felicidad?

En cada caso, la clara respuesta es ¡NO!

Las vastas nuevas fronteras del conocimiento científico en expansión no han traído la felicidad que los líderes profetizaron que lo acompañaría. Tampoco lo han hecho los dispositivos ahorradores de trabajo, los cuales se suponía traerían a las personas más tiempo de ocio para que “disfrutaran”. En su lugar, enfermedades mentales, drogadicción, desesperación, suicidio, alcoholismo, autocompasión, y otras formas de escapismo — y un descontento general con la vida — abundan por todas partes.

La inmoralidad y la degeneración humana nunca han sido peores. El mundo está lleno de problemas — hambre, pobreza, inestabilidad civil, enfermedades, contaminación, confusión religiosa, guerras, terrorismo, crimen, deudas, ignorancia y levantamientos políticos. Y las cosas empeoran continuamente.

El matrimonio está bajo ataque como nunca antes. El adulterio está explotando — el hogar tradicional y la vida familiar están difuminándose y en peligro de extinguirse. La vasta mayoría de las familias están rotas, confundidas y fuera de control, con incontables niños creciendo sin ambos padres. Los embarazos entre adolescentes y las enfermedades de transmisión sexual se están convirtiendo rápidamente en la norma. Los padres se sienten incapaces de criar hijos morales en el mundo inmoral de hoy.

Miles de guerras se han peleado en nombre de la religión. ¡Cientos de millones de vidas han sido borradas en nombre de la paz! ¡Y aún no hay paz! Las soluciones ideadas humanamente siempre fallan en traer una paz duradera — en cualquier parte del mundo.

En cada vuelta, la humanidad ha fallado y ha echado a perder todos los esfuerzos para solucionar sus verdaderamente grandes problemas. Como resultado, la humanidad sufre cada mal y padecimiento concebible. Miseria, confusión, infelicidad, descontento y aun la desesperación abundan.

Pero hay un camino que produce verdadera paz y felicidad. Algunos han encontrado un camino de vida, y están viviendo y siguiendo este camino que produce alegría, contentamiento, prosperidad — y satisfacción duradera.

No obstante, esto incluye solamente a unos pocos. ¿Por qué? La respuesta yace en una ley básica.

Una gran ley invisible

Hay muchas leyes invisibles que gobiernan la vida. Por ejemplo: todos entienden la ley de la gravedad. Si alguien deja caer accidentalmente un ladrillo sobre su pie, el resultado podrían ser huesos rotos. Si un paracaidista salta desde un aeroplano, y el paracaídas no se abre, el resultado ciertamente es la muerte. Esto es fácil de entender.

He aquí algunos ejemplos de otra ley invisible que es igual de real. Si una persona está enferma constantemente, es obvio que las leyes de la salud (dieta apropiada, suficiente ejercicio, suficiente sueño, etc.) están siendo quebrantadas. El efecto de la mala salud tiene una o más causas. Si un matrimonio termina en divorcio, esto también puede ser atribuido a una o más causas: falta de comunicación, dificultades financieras, la muerte de un hijo, problemas sexuales, infelicidad en el trabajo, etc. Si alguien es arrestado por conducir en estado de ebriedad, no es difícil ver la causa del arresto.

La mayoría nunca identifica “causa y efecto” como una gran LEY que gobierna casi cada acción en la vida. Las personas desconocen que este es un principio general que funciona en el mundo.

Cada efecto puede remontarse a una o más causas. Los embarazos no deseados o ilegítimos, el crimen, la drogadicción, la bancarrota y mil efectos más, todos pueden ser vinculados a causas específicas.

Pero, ¿por qué el hombre no puede ver esa ley en funcionamiento, cuando observa ya sea al mundo como un todo o las vidas individuales? ¿Por qué la religión también ha ignorado esta importante relación entre causa y efecto?

Hay una causa para las condiciones del mundo y de sus habitantes.

No obstante, hay algunas personas, esparcidas alrededor del mundo, quienes conscientes de esto viven vidas felices y abundantes. Estas personas sobresalen, resplandeciendo con genuina felicidad, teniendo propósito en sus vidas. Pero esto no es debido a la suerte o a la casualidad — ¡hay una causa! La mayoría de las personas ignoran las causas correctas — y, como resultado, cosechan un caudal de malos efectos.

El camino de vida centrado en Dios

La causa, para ambos extremos del espectro, involucra el camino de vida de la persona. Aquellos pocos que experimentan vidas felices, siguen el Camino de Dios. Ellos son miembros de la Iglesia de Dios, conocida hoy como La Iglesia de Dios Restaurada, sucesora de la Iglesia descrita al comienzo de este folleto. ¡Cada miembro está dedicado a vivir el cristianismo!

Podría decirse que hay dos caminos diferentes de vida. Uno es mejor descrito como el camino del “DAR” — el camino de amor y preocupación saliente — ¡el camino de Dios! El otro camino es el opuesto, o camino del “OBTENER” — el camino del egoísmo y la preocupación por uno mismo — el camino de este mundo. Por 6,000 años, el hombre ha vivido conforme a su propio camino — el camino del obtener.

La mayoría de las personas están interesadas en disfrutar de los placeres y en acumular cosas físicas. Como ha sido dicho: “La vida es acerca de ver quién puede morir con la mayor cantidad de juguetes”. Eso podría ser verdad en este mundo, pero no es verdad en el camino cristiano.

Cristo enseñó: “más bienaventurado es DAR que recibir”. El practicar este camino de vida lleva a la abundancia, la paz, la prosperidad, la suprema felicidad y la alegría que todos buscan. La Iglesia de Dios Restaurada sigue el mismo camino que Cristo y los apóstoles originales enseñaron.

La Ley espiritual de Dios — resumida en los Diez Mandamientos — puede ser separada en dos categorías básicas: (1) Amor hacia Dios, como se explica en los primeros cuatro mandamientos. Cristo los resumió en Mateo 22:37: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente” y (2) amor hacia el prójimo, resumido en los últimos seis mandamientos: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (vs. 39).

Practicar — vivir — el Camino de Dios es la CAUSA de la felicidad de aquellos en esta Iglesia. Cada miembro, fortalecido por el Espíritu Santo, está dedicado a vivir el camino del dar — el camino de vida centrado en Dios. La Iglesia de Dios Restaurada es un cuerpo unido de personas, enfocado en hacer una diferencia en las vidas de los individuos. La Iglesia está determinada a ayudar a otros, a enseñarles este mismo camino.

La felicidad que experimentan los verdaderos cristianos no es una felicidad superficial y falsa. Esta felicidad corre de manera profunda en la vida de cada miembro. ¿Por qué? ¡Porque un camino de vida centrado en Dios produce esto!

Dios — el Creador de toda la vida en la tierra — le dio a la humanidad un detallado Manual de Instrucciones, que contiene información vital, explicando qué somos, por qué somos, y adónde vamos. Mientras los manuales y libros de texto de instituciones de educación superior les enseñan a los estudiantes cómo ganarse la vida, el Hacedor del hombre enseña cómo vivir, a través de Su Palabra — la Santa Biblia. El pueblo de Dios está dedicado a seguir Su Palabra y a vivir por cada principio que de ella se deriva. Ellos viven estos principios y experimentan sus efectos — matrimonios y familias felices, vidas y carreras productivas, contento y satisfacción.

Pero, ¿qué acerca del resto del mundo? Una vez más, ¿por qué hay tanta maldad hoy? ¿Por qué se están incrementando el crimen, la inestabilidad, los disturbios, las guerras y la violencia? ¿Por qué está explotando la inmoralidad? ¿Por qué fracasan más de la mitad de los matrimonios en la sociedad de hoy?

¡La civilización ha perdido — ignorado completamente — información crucial!

El conocimiento fue perdido

La humanidad ha perdido el conocimiento del camino de vida de Dios y de cómo vivirlo. El hombre no sabe por qué existe, qué es y adónde va. La sociedad ha perdido el entendimiento que trae felicidad y gozo. Ésta no conoce el camino a la paz (Rom. 3:17; Isa. 59:8).

¿Por qué es esto?

Por simple que parezca, la causa de todos los problemas del mundo comenzó en el Jardín de Edén. Dios había creado todas las cosas y también le había enseñado a Adán lo que es correcto y equivocado — pero Adán insistió en decidir lo correcto y lo equivocado por sí mismo. La humanidad ha seguido la decisión de Adán — y su camino — ¡y desde entonces ha sido miserable!

El mundo ha perdido de vista una decisión hecha por Adán y Eva. Ellos escogieron no comer del Árbol de la Vida, lo cual Dios les había dicho que podían hacer libremente, eligiendo, en cambio, comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Una vez más, la humanidad desde entonces ha seguido sus pisadas — el camino del obtener.

¡Esto explica la razón de un mundo moderno lleno de problemas, males y padecimientos! El conocimiento y el entendimiento del Camino de Dios se perdieron.

Desde la Creación, hasta la Primera Venida de Jesucristo, sólo unos pocos siguieron las instrucciones de Dios respecto a lo correcto y equivocado. Abel, el hijo de Adán, escogió el camino correcto de vida. Varias generaciones más tarde, Enoc caminó con Dios. Su bisnieto Noé fue la única persona de su tiempo que siguió a Dios. Su hijo Sem siguió sus pisadas. Poco después del diluvio, estuvo Abraham, el padre de los fieles. Le siguieron Isaac, Jacob y José.

En el tiempo de Moisés, Dios levantó Su nación, Israel. Él hizo un pacto con los israelitas, pero poco después, ellos se rebelaron. Aunque Dios trató de que los israelitas siguieran Su Camino, ellos lo rechazaron. Al mismo tiempo, el resto del mundo continuó en el camino original que Adán y Eva escogieron.

Ese fue el mundo antes de Cristo — uno en el cual sólo unos pocos caminaron con Dios. Casi todos se habían rebelado, y el conocimiento del Camino de Dios estaba perdido para la vasta mayoría. Este era un mundo que necesitaba un Salvador para ser reconciliado con su Creador. Fue durante este período que muchos profetas trajeron las buenas noticias de un Mesías que vendría pronto con un mensaje al mundo.

El mensajero y Su anuncio

Jesús no vino a salvar al mundo ni a gobernar como Rey en aquel entonces, sino, en cambio, como un Mensajero con un anuncio. Su mensaje era el evangelio — las buenas noticias — del venidero reino de Dios.

A fin de anunciar el venidero reino de Dios, Cristo primero tuvo que vencer a Satanás, el dios de este mundo. Esto lo calificaría para remplazar a Satanás y convertirse en Rey del pronto venidero reino de Dios.

Él también vino a reconciliar a la humanidad con el Padre. Desde el momento en que Adán y Eva rechazaron a Dios, la humanidad ha estado cortada de Dios — y del conocimiento del camino del dar, el cual produce las cosas buenas en la vida. Siendo perfecto, Cristo dio Su vida por la humanidad. A través de Su sacrificio — Su muerte — Él pagó la pena por los pecados de todos.

El reino que Cristo anunció es el gobierno mundial del Dios Todopoderoso, que vendrá pronto, el cual gobernará a todas las naciones y traerá paz y prosperidad duraderas. Este mensaje del evangelio incluía el hecho de que, tras el arrepentimiento y la fe, las personas podrían convertirse en hijos engendrados de Dios. Luego, después de una vida de superación, crecimiento y dádiva, estos hijos engendrados nacerían de nuevo un día, entrando al reino de Dios.

Nacimiento de la Iglesia y de la Obra de Dios

Jesús entendió y enseñó a Sus discípulos que por sí mismo Él nada podía hacer. El Espíritu de Dios lo facultó para lograr todo lo que Él hizo. Previo a Su ascensión al cielo, Cristo les dijo a Sus discípulos que Él les enviaría el Espíritu de Dios.

Este evento, el comienzo de la Iglesia de Dios, ocurrió en el año 31 D.C. Jesús describió la relevancia de aquel evento: “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”. Dios, entonces, dio Su Espíritu Santo a 120 discípulos.

La Obra de Dios también comenzó en este mismo tiempo. El llevar el evangelio — las buenas nuevas del reino venidero — ¡el verdadero evangelio! — al mundo ¡siempre ha sido la Obra de Dios! Impregnado del Espíritu Santo, el pueblo de Dios estaba ahora facultado para cumplir Su misión.

Jesús declaró: “Edificaré Mi Iglesia”. Esto va más allá de sólo comenzarla, incrementarla y cuidarla. ¡Hay un gran propósito trascendental para la Iglesia que Cristo edificó!

La Obra de Dios — La Misión

La Iglesia de Cristo tiene una misión. Cada miembro es llamado a convertirse en parte de la emocionante Obra de Dios.

Esta misión — esta Obra de amor — tiene una comisión dual. La Primera Comisión es “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15). La Segunda Comisión es alimentar al rebaño de Dios — proveer a cada miembro de la Iglesia de Dios el alimento espiritual (Juan 21:15-17). A medida que los miembros de Dios son alimentados, ellos crecen espiritualmente, lo cual les permite servir y dedicarse más a la Primera gran Comisión.

El cumplir la Primera Comisión es mucho más complejo hoy que en la era en la que vivieron los apóstoles originales. No obstante, enseñar en la era de la información es también más emocionante. Vastas cantidades de conocimiento viajan a una velocidad incomprensible. Dentro de toda esta información está el refrescante conocimiento del camino de vida de Dios. La Iglesia de Dios Restaurada está divulgando el evangelio a un ritmo y con una eficiencia que la Iglesia nunca ha visto antes. Grandes números de personas pueden aprender ahora tanto como quieran y cuando quieran. Miles de millones alrededor del mundo están aprendiendo principios sólidos y comprobados, directamente de la Biblia, ayudándoles a vivir vidas más felices y a convertirse en mejores ciudadanos.

La Iglesia de Dios Restaurada es una fuente de conocimiento verdadero en un mundo seco, que enfrenta crecientes males.

El nombre de la Iglesia de Dios

En la noche de Su traición, Cristo oró por la Iglesia: “Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre”.

En doce lugares separados, el Nuevo Testamento registra que la verdadera Iglesia ha sido guardada en el nombre del Padre — Dios. Cada uno de esos lugares usa el término “Iglesias de Dios”. ¡Este es el nombre de la Iglesia de Dios!

Esta Iglesia reconoce la importancia de su nombre. Justo como el nombre era importante en la era de los apóstoles originales, también es importante hoy. Hubo ocasiones en el Nuevo Testamento en las que el nombre “Iglesia de Dios” fue unido a un término descriptivo. Por ejemplo: “a la Iglesia de Dios que está en Corinto”.

En la época moderna, por razones corporativas, la Iglesia puede usar un nombre descriptivo adicional, para distinguirse de otras “Iglesias de Dios”. Nosotros escogimos el nombre de La Iglesia de Dios Restaurada.

Cristo es la Cabeza de Su Iglesia. No obstante, Su Iglesia no es un lugar físico sino, en cambio, es un cuerpo espiritual compuesto de muchos hijos engendrados. Llena del Espíritu Santo, teniendo el nombre de Dios y guiada por Cristo, la Iglesia y su Obra explotaron después de su comienzo en el año 31 D.C.

Los apóstoles estuvieron dedicados a la Obra de Dios, tal como lo está hoy La Iglesia de Dios Restaurada.

La Obra flaquea

Bajo el liderazgo de los apóstoles, el crecimiento inicial de la Iglesia fue dramático (3,000 bautismos en el primer día). Pero casi inmediatamente después de la primera generación de la Iglesia, la Obra comenzó a flaquear. Ésta perdió ímpetu a causa de la persecución Romana y de las presiones del surgimiento de una iglesia diferente.

A lo largo de la Edad Media, la Obra decayó y su advertencia al mundo se desvaneció. Pero la Obra nunca murió. ¡Cristo prometió que Su Iglesia nunca moriría! A principios del siglo veinte, a medida que la vitalidad de la Iglesia y de la Obra estaba disminuyendo, una nueva era arribó. Había llegado el tiempo para que el mensaje de Dios para el tiempo del fin saliera a todo el mundo.

Una nueva era — una nueva vida

En el otoño de 1926, Dios llamó, y pronto comenzó a usar, a un hombre llamado Herbert W. Armstrong (1892-1986). Él guió a la Iglesia de Dios durante 52 años, comenzando en 1934, cuando estableció la Iglesia de Dios de la Radio (posteriormente llamada Iglesia de Dios Universal).

Con la llegada del siglo veinte, había llegado el tiempo para que el mensaje de Cristo saliera al mundo entero. Bajo el liderazgo del Sr. Armstrong, una nueva era emergió, similar a la Iglesia del siglo primero. Fue una era que tuvo vitalidad, que experimentó un tremendo crecimiento a lo largo del mundo, y que se enfocó en vivir y compartir el camino del dar. Facultada por el poder del Espíritu Santo de Dios, Jesucristo viviente fue su Cabeza activa. Con el tiempo, Dios restauró a la Iglesia todas las enseñanzas que se habían perdido a lo largo de los siglos. Con estas enseñanzas estaba el importantísimo mensaje verdadero del evangelio.

Este mensaje, suprimido por siglos, ¡estaba ahora revivido!

Las raíces de la Iglesia de Dios Universal

La Iglesia de Dios Universal traza su historia a la Iglesia Sabataria establecida en los Estados Unidos por Steven Mumford en 1664. Mumford era un asociado de la familia Stennett de Inglaterra, que había liderado el movimiento Sabatario allí a lo largo de los 1660s. Los Sabatarios ingleses trazan sus raíces hasta los Lollards establecidos en Países Bajos. Los Lollards, a su vez, se derivan de los valdenses sabatarios, quienes datan de antes del siglo 11 en las regiones alpinas de Francia e Italia.

La siguiente cita atestigua la antigüedad y el credo de los valdenses: “El método que Allix ha perseguido en su Historia de las Iglesias de Piedmont, es para mostrar que en la historia eclesiástica de cada siglo, desde el cuarto, al cual él considera un período suficientemente temprano para el investigador después de la pureza doctrinal apostólica, hay claras pruebas de que las doctrinas…. fueron mantenidas por teólogos del norte de Italia hasta el período en que los valdenses surgieron por vez primera. Consecuentemente, las opiniones de los valdenses no eran nuevas para Europa en los siglos XI y XII, y no hay nada improbable en la tradición, que la Iglesia Subalpina perseverara en su integridad en un curso ininterrumpido desde la primera predicación del Evangelio en los valles” (Gilly, Investigaciones Valdenses, pág. 118-119).

La Iglesia de Dios Universal

La Obra de Dios explotó. Las puertas se abrieron delante de la Iglesia a medida que ésta luchaba diligentemente por predicar el mensaje del evangelio de Cristo.

La Iglesia de Dios Universal promediaba un crecimiento del 30% anual durante sus primeros 35 años — desde 1934 hasta 1968. Esto permitió que el mensaje de Dios saliera con fuerza a todo el mundo.

En 1934, el programa El Mundo de Mañana salió al aire por primera vez. Comenzando muy pequeño, en una sola estación de radio de 100 watts, el programa eventualmente creció a 400 estaciones de radio y a estaciones de televisión, ¡con un estimado de 250 millones de escuchas!

La Pura Verdad — una revista gratuita de entendimiento — fue publicada por primera vez en febrero de 1934. Esta revista trataba asuntos mundiales, valores familiares, salud y educación apropiada. Una vez más, esta revista también empezó pequeña, con sólo 250 copias impresas. Pero la voz de Cristo estaba detrás del mensaje de La Pura Verdad y la revista creció a una suscripción de 8,27 millones a nivel mundial, con un estimado de 25 millones de lectores.

En 1947, la Iglesia fundó una universidad. Esta fue necesaria para proveerle a la creciente Obra de Dios un ministerio educado. Con el tiempo, la Iglesia ya había establecido tres colegios, enfocados en hacer una diferencia en las vidas de sus estudiantes — enseñándoles cómo vivir, no sólo cómo ganarse la vida.

Folletos acerca del noviazgo, el matrimonio, el fumar, las drogas, la administración de las finanzas personales, las leyes del éxito, la verdadera conversión y otros, eran dados gratuitamente a una gran cantidad de personas. ¡A los lectores les era enseñado cómo vivir!

A medida que la Iglesia de Dios Universal se expandió, muchas vidas fueron tocadas. Millones leyeron y escucharon la verdad del camino de vida de Dios. Ellos comenzaron a entender que hay otro camino — una vida de dar — un camino de vida centrado en Dios. Muchos fuera de la Iglesia experimentaron los beneficios de esta maravillosa educación.

No obstante, tal como la Obra flaqueó una generación después de que la Iglesia del primer siglo comenzara, esta también flaqueó después de la muerte del Sr. Armstrong.

Historia reciente de la Iglesia

En un movimiento verdaderamente histórico, los líderes que sucedieron al Sr. Armstrong cambiaron eventualmente todas sus enseñanzas. Conforme pasó el tiempo, se hizo claro que la Iglesia de Dios Universal ya no estaba creciendo, sino, en cambio, reduciéndose. La magnitud e influencia del claro y poderoso mensaje de Dios se desvaneció.

Esto ocasionó que varios grupos se separaran de esa iglesia. Pero todos los grupos que la dejaron habían aceptado algunos de los cambios doctrinales enseñados por el nuevo liderazgo de la Iglesia de Dios Universal.

Aquellos quienes se dieron cuenta de la necesidad de retener las enseñanzas originales completas, y de seguir plenamente la Ley de Amor de Dios (I Juan 5:3; Rom. 13:10), vieron que todos los grupos habían aceptado algunos cambios. Deseando mantener intacta la fórmula completa, la cual, una vez más, produce paz, felicidad y abundancia maravillosas, La Iglesia de Dios Restaurada fue formada. Aquellos que retenían la verdad completa continuaron siendo guiados por Cristo, permitiéndoles seguir exitosamente la magnificente y enriquecedora Obra de Dios.

El Pastor General de la Iglesia, David C. Pack, ordenado en la Iglesia de Dios Universal, y sirviendo en el ministerio desde 1970, vino a darse cuenta que ningún líder u organización estaba defendiendo todas las doctrinas originales enseñadas por el Sr. Armstrong. Habiendo sido entrenado personalmente por el Sr. Armstrong, el Sr. Pack entendió la necesidad de continuar la misión como a él le había sido enseñada y de alcanzar al mundo entero con el mismo mensaje del evangelio. Bajo su liderazgo, La Iglesia de Dios Restaurada nació.

Breve historia de la Iglesia de Dios Restaurada

Esta reorganización de la Iglesia de Dios comenzó en mayo de 1999, establecida no como un derivado de la Iglesia de Dios Universal, sino, en cambio, como la continuación de la Iglesia como fue fundada originalmente — llevando adelante el ministerio y las enseñanzas de los apóstoles originales.

La Iglesia de Dios Restaurada se inició sobre la premisa básica de la necesidad de enseñar las buenas noticias — el evangelio — del pronto venidero reino del Dios Todopoderoso. Nuestras creencias son la misma fe que “fue una vez entregada a los santos”. Cristo nunca cambia, ¡y tampoco lo hacen las enseñanzas de Su Iglesia!

Los primeros varios años de la existencia de La Iglesia de Dios Restaurada fueron primordialmente preparatorios para la continuación de la Obra que el Sr. Armstrong había iniciado. Sin descuidar la alimentación del rebaño, todas las herramientas que la Iglesia usó alguna vez — libros y folletos gratuitos, lecciones bíblicas, artículos, preguntas y respuestas cortas, revistas y programas, con programas de distribución — fueron puestas en su lugar.

Esta Iglesia está dedicada al camino de vida de Dios y a la Primera Comisión — alcanzar al mundo con el evangelio de Cristo — enseñando el camino correcto, muy diferente del camino de obtener del mundo.

La Obra de Dios en el siglo XXI

Al igual que la Iglesia del primer siglo, esta Iglesia no tiene millones de miembros, ni ninguna autoridad o poder político o religioso.

No obstante, entendemos la necesidad de propagar el mensaje de Dios — alcanzar a un mundo que lucha y sufre. Aunque el legado comenzó con los apóstoles originales, la Iglesia de Dios Universal siguió sus pisadas y La Iglesia de Dios Restaurada continúa esto hoy. El mensaje y la meta son los mismos — sólo difieren los métodos.

Rcg.org (con realtruth.org): La Iglesia de Dios Restaurada tiene los más grandes sitios web basados en la Biblia que hay sobre la tierra, llevando una vasta y siempre creciente variedad de herramientas publicadas para guiar a las personas que buscan vivir el camino de vida de Dios. Sin embargo, a diferencia de la mayoría de otras organizaciones religiosas, nada hay nada para comprar o por lo que se deba pagar. Todo es libre de cargo.

El poder del Internet es asombroso, permitiéndonos ahora alcanzar a más de 220 países y territorios, donde no falta virtualmente ninguno por alcanzar, excepto con mayor fuerza e impacto. El número potencial de personas a las que podemos alcanzar — y alcanzaremos — es verdaderamente asombroso. Esto ha sido de gran aliento para aquellos quienes respaldan esta Obra.

El Programa El MUNDO POR VENIR: Transmitido vía Internet, este programa responde preguntas tales como: ¿Hacia dónde va el mundo? ¿Por qué está lleno de problemas, conflictos, males y padecimientos, causando infelicidad, confusión y miseria de todo tipo? ¿Qué está por delante? En una era de temor, confusión y desesperanza, ¡El MUNDO POR VENIR es una voz de verdad, que provee respuestas y proclama esperanza para la humanidad!

En 1934, cuando el programa El Mundo de Mañana fue transmitido por primera vez, éste sólo pudo comenzar en una pequeña estación. ¡Hoy, El MUNDO POR VENIR está disponible instantáneamente alrededor del mundo!

La Revista La PLENA VERDAD: También publicamos una revista que continúa el mensaje de La Pura Verdad. La revista La Plena Verdad lleva artículos que explican la causa de la guerra, lo que está mal con el clima, si la ciencia puede erradicar la contaminación, el significado de los eventos en Europa, por qué se están incrementando los terremotos, el completo fracaso de la ciencia para traer el mundo utópico que todos anhelan, cómo desaparecerá eventualmente el racismo, hacia dónde va la economía mundial, qué hay al frente para las naciones del mundo, el valor de la ética — y la definición del verdadero carácter, la causa real de la crisis moral en Occidente, qué está mal con la educación moderna, por qué tantos buscan escape y placer, y la definición del éxito verdadero.

Explicamos la carencia que tiene el mundo de grandes líderes y qué los remplazará, y cómo vendrá la paz en nuestro tiempo, cómo construir familias fuertes — criando hijos felices y productivos — cómo poner fin a sus preocupaciones financieras, por qué están apareciendo nuevas enfermedades y las enfermedades de antaño están reapareciendo — más fuertes que antes — y si las Naciones Unidas son verdaderamente la última respuesta de la humanidad.

Explicamos por qué hay miles de formas diferentes — y en desacuerdo — de cristianismo, por qué la religión no ha resuelto los grandes problemas del mundo, cómo entender la fe verdadera, cómo identificar al Cristo real de la Biblia, el camino del “dar” versus “obtener”, la ley de causa y efecto, el origen de la naturaleza humana, principios de vida saludable, y muchos otros temas. La revista trae claro entendimiento de los problemas insolubles que ahora abruman a la humanidad y apunta hacia la paz duradera del mundo por venir, que está sobre el horizonte.

Con todas esas herramientas y más, La Iglesia de Dios Restaurada está ayudando a las personas que ahora se ahogan en un mar de problemas. Muchos están encontrando respuestas, y están aprendiendo a hacer sus vidas felices y productivas.

¿Cómo es respaldado todo esto?

La Iglesia de Dios Restaurada nunca solicita al público en general respaldo financiero.

Estamos dedicados a esta misión de amor — de preocupación saliente por todas las personas a nivel mundial. Todas nuestras actividades son respaldadas por personas dedicadas, personas que dan. Siguiendo la instrucción de Cristo: “de gracia recibisteis, dad de gracia”, nosotros ofrecemos todo libre de cargo.

La Iglesia de Dios Restaurada recibe apoyo financiero de los diezmos voluntarios pagados por sus miembros. Ellos reconocen las abundantes bendiciones prometidas por Dios para todos aquellos quienes obedecen Su ley del diezmo. Un beneficio colateral de practicar sólo esta extraordinaria ley es que ayuda a las personas a manejar sus finanzas personales. Al final, tanto la Iglesia como sus personas prosperan derivado de practicar esta ley comprobada de Dios. (Hay otros que contribuyen regularmente como colaboradores y donadores, deseando también compartir con otros lo que ellos han recibido).

¿Dónde encajamos en el mundo?

Cristo no vino a la tierra a rogarles a las personas que se convirtieran, sino, en cambio, vino con el anuncio antes descrito. Él enseñó un camino de vida que el mundo ha rechazado y olvidado. Él no vino a salvar al mundo de Su tiempo. Él vino a anunciar un tiempo futuro cuando el mundo será salvo. Nosotros seguimos Su ejemplo.

El ejemplo de Cristo, y el de los apóstoles, muestran que los cristianos no hacen proselitismo. La Iglesia de Dios Restaurada también sigue este principio. Nosotros no estamos tratando de convertir o de corregir a este mundo, sino, en cambio, continuamos con el mensaje anunciado de Cristo. La Iglesia de Dios Restaurada explica lo que está equivocado en el mundo, sin predicarles “a” las personas o condenarlas. Nosotros ofrecemos esperanza, mostrando cómo los peores problemas y males de la humanidad serán resueltos. Nosotros traemos urgencia y vitalidad a los tópicos en la mente de las personas hoy — explicando la razón de la explosión de problemas alrededor del mundo. Nosotros enseñamos “causa y efecto”, no parches para enmascarar los problemas.

Muchos se sorprenden de que los problemas y desafíos que tienen en sus vidas — algunos aparentemente insolubles — puedan ser solucionados siguiendo el camino de vida de Dios. Al poner a Dios primero en todo, las vidas pueden ser enderezadas y convertirse en satisfactorias.

La Iglesia de Dios Restaurada no ofrece opiniones políticas. De nuevo, ésta no se involucra con ningún movimiento o agenda política. En vez de eso, enseña amor — preocupación saliente — por todas las personas del mundo.

Aunque la primera prioridad del cristiano es siempre el gobierno y las instrucciones de Dios, la Biblia enseña la necesidad de someterse apropiadamente a los gobiernos de los hombres. Nosotros nos adherimos fuertemente a esta enseñanza.

Asombroso crecimiento

Los apóstoles originales eran un pequeño grupo que eventualmente tuvo un profundo impacto en el mundo de su tiempo. La Iglesia de Dios Universal también comenzó muy pequeña, y medio siglo después tuvo un enorme impacto en las naciones del mundo. Llamado un Embajador para la Paz Mundial, Herbert W. Armstrong visitó personalmente a un tercio de las cabezas de estado — reyes, reinas, presidentes y primeros ministros — de su tiempo.

Aunque también comenzó relativamente pequeña, y aún no es grande para los estándares del hombre, La Iglesia de Dios Restaurada también está experimentando un firme crecimiento e impacto alrededor del mundo. Y con el mismo patrón de crecimiento que la Iglesia de Dios Universal experimentó, La Iglesia de Dios Restaurada continuará creciendo y llegando más lejos, ayudando a más personas con conocimiento espiritual vital, y causando cambios positivos en las vidas de muchas más personas.

Cristo les ordenó a Sus discípulos que fueran al mundo entero. ¡Nosotros estamos haciendo exactamente eso! Llevando el mensaje del camino de vida de Dios aun a países tan lejanos como Zimbabue, Islandia, China, Chile, Nueva Zelanda, Egipto, India y por toda Europa. Esto no ha parado — ¡y ahora estamos alcanzando consistentemente a todas las naciones de la tierra!

Muchos miles visitan diariamente nuestro sitio web. A las personas les están siendo enseñados principios coherentes y verdaderos de un camino de vida productivo. Las personas ahora están armadas con conocimiento que les puede ayudar a crecer para convertirse en mejores ejemplos — y mejores ciudadanos — en sus comunidades locales.

La Iglesia de Dios Restaurada está ofreciendo esperanza. Herramientas tales como los programas, tres revistas, libros, folletos, artículos y lecciones bíblicas (para jóvenes y adultos) están afectando vidas alrededor del mundo. Miles están aprendiendo que Dios existe ¡y que hay esperanza real para el mundo! El número de personas que están aprendiendo el camino hacia la vitalidad y la abundancia — felicidad gozosa pura — ha estado aumentando con firmeza semanalmente. Nosotros estamos enfocados en ayudar y en dar, para el mejoramiento de las vidas individuales.

Impacto y cambio

Los apóstoles originales se esforzaron por hacer una diferencia. La Iglesia de Dios Universal hizo una diferencia en millones de vidas. La Iglesia de Dios Restaurada está encendida con ese mismo impulso — con la misma esperanza — de dar un ejemplo positivo y de tener un impacto positivo en el mundo. Esto también está causando una diferencia real.

Vastas multitudes estuvieron expuestas a las buenas enseñanzas de la Iglesia de Dios bajo el Sr. Herbert W. Armstrong. Este mismo mensaje continúa hoy — ¡y los frutos de la Obra de Dios son evidentes!

A través del Internet y de nuestro Programa de Distribución en Estantes, miles están siendo alcanzados. A muchas familias les están siendo enseñados los principios que producen un matrimonio feliz, y las familias están aprendiendo cómo criar a sus hijos en un mundo que ha perdido ese conocimiento básico. Las personas también están aprendiendo de leyes que producen un éxito real y duradero. Las vidas están cambiando — las personas están siendo afectadas en maneras positivas.

El poder del Espíritu de Dios está remplazando al desaliento con energía y esperanza. Esto está trayendo celo por lograr, y está removiendo la confusión y la indiferencia. Está tomando sueños desbaratados y sentimientos marchitos, y los está expandiendo a maravillosos nuevos horizontes — y está inspirando una expectativa de éxito. Está tomando el estrés y convirtiéndolo en productividad y en logros satisfactorios.

Casi nadie entiende lo que el cristianismo es en realidad. La mayoría no tiene idea de que éste puede traerles felicidad suprema, más allá de lo que se puedan imaginar. Las personas no tienen el concepto de que el cristianismo representa plenitud, riqueza, placeres y abundancia, tanto física como espiritualmente.

Cristo dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10).

La emoción, el gozo, el entusiasmo y el enorme contentamiento que fluyen de este entendimiento eclipsan cada prueba, dificultad, impedimento, obstáculo y problema que se pueda enfrentar. El comprender esto verdaderamente lleva a por qué Jesús dijo que Su camino representa una vida más maravillosa — más abundante — ¡de lo que la mayoría puede siquiera imaginar!

Muchos están viviendo vidas llenas de celo, vigor, entusiasmo e impulso — y están siendo dirigidos por esperanza y fe — como si el éxito final dependiera de su conducta diaria.

Estos son solamente una pequeña cantidad de los frutos que crecen en las vidas de las personas quienes están luchando por vivir por cada palabra de Dios (Mat. 4:4; Lucas 4:4).

Los miembros de la Iglesia están dedicados a dejar que su luz brille ¡en un mundo “moderno” que necesita luz desesperadamente! En un mundo que anhela paz, cuyos habitantes sueñan con una vida próspera, nosotros le ofrecemos esperanza a todos los que escuchen — una profunda confianza interna, derivada de entender que las vidas genuinamente radiantes y felices pueden ser una realidad, y que un mundo maravilloso está por venir.

¡Aquí está La Iglesia de Dios Restaurada!

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HR

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