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¿Dónde está la Iglesia de Dios hoy?
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Jesús dijo: “Edificaré mi Iglesia”. Hay una sola organización que enseña toda la verdad de la Biblia, y es llamada a vivir por “cada palabra de Dios”. ¿Usted sabe cómo encontrarla? Cristo dijo que:

  • Enseñaría “todas las cosas” que Él ordenó
  • llamaría a los miembros a ser apartados por la verdad
  • Sería una “manada pequeña”
Acerca del Autor
Photo of David C. PackDavid C. Pack 

Fundador y Pastor General de La Iglesia de Dios Restaurada, Editor en jefe de la revista La Plena Verdad, y voz del programa El Mundo por Venir, David C. Pack ha llegado a muchos millones de personas en todo el mundo con las verdades más poderosas de la Biblia — desconocidas por casi todos. Él es autor de 80 libros y folletos, estableció personalmente más de 50 congregaciones, y apareció como invitado en The History Channel. El Sr. Pack asistió al Colegio Ambassador en Pasadena, California, entró al ministerio de la Iglesia de Dios Universal en 1971, y fue entrenado personalmente por su fundador, Herbert W. Armstrong.

La verdadera Iglesia

¿Una organización, o muchas?

por David C. Pack

Jesucristo edificó su Iglesia hace casi 2.000 años—¡y prometió que nunca sería destruida (Mat. 16:18)!

¿Es esta Iglesia y Cuerpo de Cristo aún una sola organización indivisa? o, ¿después de la muerte de Herbert W. Armstrong en 1986, y la “apostasía” profetizada (II Tes. 2:3), se dividió en múltiples organizaciones, grupos e individuos dispersos?

Cristo no está dividido, pero ¿podrían las circunstancias dividir a su Iglesia y Cuerpo? ¿Hacen—o pueden—las acciones de los hombres hacer esto posible? Los católicos, los protestantes, los apóstatas de la IDU y los líderes de los dispersados tienen las enseñanzas claras sobre este tema. ¿Qué enseñó el Sr. Armstrong—y se alinea con la Biblia?

Este libro presenta los hechos, historia y prueba de la Escritura. ¡Trae respuestas simples!

Introducción

Este volumen fue escrito varios años después de los demás libros del Paquete de Explicación para los Dispersados. He aquí porqué.

La Iglesia de Dios Unida se dividió en el invierno del 2010-11. Mientras los eventos jugados en una larga lucha hacia una gran división, puso de manifiesto que virtualmente todo el pueblo de Dios ha perdido de vista una de las doctrinas más grandes de la Biblia. El carácter público de la lucha involucra un gran número de “anuncios” de varios ministros en ambos lados de la lucha. Una variedad de ministros que salieron o fueron puestos fuera de la IDU publicaron opiniones que dividen los dos lados. Personalidades fueron mencionadas, ya sea atacadas o defendidas. Los temas de “ética” y “amor”, entre otros, fueron invocados una y otra vez en cada lado tratando de ganar la razón ante los miles de miembros observando a la Iglesia de Dios Unida. Literalmente, cientos de miles de palabras fueron escritas por las partes en ambos lados en un intento de llevar un “enfoque” apropiado de lo que estaba sucediendo, o lo que sucedería si los problemas no eran abordados.

El asunto más grande nunca surgió.

Asuntos nunca preguntados

Antes y durante la división, se asumió tácitamente que una “verdadera Iglesia” estaba sólo dividiéndose en dos “verdaderas Iglesias”. Cada lado por supuesto creía que era el otro lado el que estaba mal. (¿Cuándo no es este el caso?) Más de la mitad de los pastores de la Iglesia de Dios Unida, más casi 100 ancianos locales y ministros retirados salieron—seguidos por tal vez casi la mitad o un poco más de los hermanos. Ninguna de las partes sugirió, ni siquiera creería, que aquellos que estaban saliendo (miembros y ministros) estaban “dejando la Iglesia”—o “dejando el Cuerpo de Cristo”. Y ambas partes sin duda creyeron y hablaron como si Cristo continuara siendo la “Cabeza” de sus organizaciones—anterior y nueva.

La pregunta sobre si Cristo dirige una u otra organización, o si en algún momento dirigió a la Iglesia de Dios Unida en primer lugar, pareció nunca entrar en debate público. Por supuesto, nadie hizo la pregunta sobre cuál de los dos grupos es la verdadera Iglesia—mucho menos la pregunta de que ambos no pudieran ser. Ni siquiera un solo un ministro en alguno de los lados estuvo preocupado por esto, nunca se hizo evidente. ¡Y finalmente, tampoco surgió la pregunta de dónde está la Iglesia de Cristo, si es que ambas organizaciones no lo son!

La Iglesia de Dios Unida y la nueva Iglesia de Dios, una Asociación Mundial (IDDam) están lejos de ser las únicas organizaciones y grupos que ya no entienden qué es la Iglesia de Dios—y qué es el Cuerpo de Cristo. Por ejemplo, usted verá que la Iglesia de Dios Viviente (IDV) también ha perdido por completo esta verdad imponente, así como prácticamente todas las grandes verdades conectadas a esto.

Con tanta confusión en torno a este poderoso entendimiento, el asunto no podría quedar sin resolver.

Coincidencia necesaria

Puesto que el tema de la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo es discutido en otras partes del Paquete de Explicación para los Dispersados, hay cierta coincidencia entre este libro y el material encontrado en otros libros para los dispersados. Al momento de escribirlos, no anticipé el caos universal que llegaría a reinar sobre este tema. Al considerar nuestra antigua creencia mientras estuvimos en la Iglesia de Dios Universal (IDU), nadie podría haber anticipado esto.

Un número de secciones de otros libros para los dispersados fueron traídas y repetidas para el contexto de este tema. Comprenda porqué. Mucho de este libro primero apareció como una Carta Abierta para todos los dispersados a mediados de enero 2011. Esta carta originalmente se publicó con la creencia de que cerraría el tema para quienes aún les importaba acerca de lo que enseñó el Sr. Armstrong, y sobre lo que la Biblia enseña. Sin embargo, ésta fue inmediatamente leída por miles de personas. El resultado fue que causó un alboroto. Ayudó a muchos hermanos en la Iglesia de Dios Unida, incluyendo a algunos considerando ir con IDDam—pero también causó que muchos en la IDV y otros grupos reconsideraran donde estaban—que llegó a ser necesario expandirla en su propio pequeño libro.

Si está leyendo los demás libros para los dispersados verá estas secciones cruciales repetidas en diferentes contextos allí. Dese cuenta que el libro ha sido considerablemente reforzado por encima de la Carta Abierta con una serie de elementos adicionales que han sido incluidos. Si lee la carta, también debe leer este libro.

Cada debate de la Biblia hoy día entre el pueblo de Dios debe comenzar con la sola pregunta de dónde está la Iglesia de Dios y el Cuerpo de Cristo. Los temas del gobierno de Dios, el verdadero evangelio, la ley, el sábado, los Días Santos, el diezmo, la verdad de la salvación, prácticamente todos los elementos de la profecía—y toda la otra verdad en la Biblia—comienza con, y fluye directamente de, dónde está la Iglesia que Jesucristo edificó.

Por lo tanto, cualquier explicación detallada que lleva la verdad sobre qué es la Iglesia que Cristo edificó necesariamente toma su lugar entre los libros más importantes para los dispersados. Luego dese cuenta que, de hecho, el libro del gobierno de Dios es inseparable de éste. Usted no puede entender el uno sin el otro. Será evidente para el lector que la verdad sobre cualquier tema lleva automáticamente al otro—y que ambos llevan automáticamente a otras ciertas verdades.

Pensamiento crítico

Casi todos se toman lo que les es presentado sin ejercer ningún análisis en profundidad. Ellos rutinariamente no “juzgan” las ideas, declaraciones y “hechos” por si son verdaderos o falsos. En resumen, no traen pensamiento crítico ni siquiera a los asuntos más importantes a la mano—donde la vida y muerte eterna están en juego.

Aquí está la mejor definición del pensamiento crítico que he visto: “El pensamiento crítico aclara las metas, examina suposiciones, discierne valores ocultos, evalúa las pruebas, lleva a cabo acciones y valora las conclusiones”. Este es el nivel de pensamiento que se requiere ahora de usted.

¿El problema hoy en todas partes—en el mundo y entre el pueblo de Dios? ¡Ya casi nadie practica el pensamiento crítico!

Una colosal doctrina—una de las más grandes en la Biblia—se ha perdido completamente en casi todos los dispersados y astillas que salieron de la Iglesia de Dios Universal. Increíblemente, casi nadie sabe que algo ha cambiado…

CAPÍTULO UNO – ENTENDIMIENTO PERDIDO

Jesús dijo, “Edificaré Mi Iglesia” (Mat. 16:18). El apóstol Pablo registró, “Y él [Cristo] es la Cabeza del Cuerpo, que es la Iglesia” (Col. 1:18), así como también “[Dios] lo dio [a Cristo] por Cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia, la cual es su Cuerpo” (Efe. 1:22-23). ¿Qué quisieron decir Cristo y Pablo? Sólo hay dos posibles posiciones al respecto: (1) Cristo edificó una organización unificada, o (2) su Iglesia y Cuerpo—o pueden bajo ciertas circunstancias—consisten de varias o muchas organizaciones, incluyendo a individuos dispersos.

Finalmente ha llegado el momento—de una vez por todas—de abordar esta cuestión de forma detallada. Una vez que el entendimiento básico ha sido corrompido a lo largo de las ramas de la IDU hoy. Este libro aclara toda confusión para aquellos con una mente abierta. Aporta hechos, historia, prueba de la escritura—¡y respuestas claras!

Información general

Este volumen será como nada de lo que alguna vez haya leído. Examinará lo que enseñan los católicos—los protestantes—y lo que enseñó el Sr. Armstrong. Luego verá lo que los apóstatas absorbieron en el regazo de lo que los profesores protestantes llegaron a creer—antes de ver lo que los líderes de los dispersados enseñan ahora. Estos son sus líderes, hombres que a sí mismos sin darse cuenta se amamantaron en el regazo de los apóstatas. Todo esto estará en sus propias palabras. Usted no tendrá que creerme, sino simplemente a sus propios ojos. Por último, también examinaremos en detalle si la posición del Sr. Armstrong es apoyada por la Palabra de Dios. El libro cerrará contestando preguntas comunes, enfocando objeciones populares y aclarando consecuencias ineludibles. He aquí una muestra de estas preguntas:

  • ¿Cómo puede Cristo tener una Iglesia filadelfina y una Iglesia laodicena, y aun así dirigir una sola verdadera Iglesia? ¿No son también los Laodicenos el pueblo de Dios—no son también su verdadera Iglesia?
  • Si esta es la era de Laodicea, no están los filadelfinos sólo mezclados entre los Laodicenos?
  • ¿Cómo puede alguien tener el Espíritu de Dios, pero aún estar fuera de su verdadera Iglesia?
  • ¿Fue la dispersión del pueblo de Dios profetizada a suceder? y ¿significa esto que es la voluntad de Dios?
  • ¿Se levantará pronto un “Elías”—o algún tipo de “hombre fuerte”—para unificar a todos los grupos en desacuerdo y divididos que piensan que constituyen la “Iglesia”?
  • ¿Dónde ha estado el Cuerpo de Cristo desde la muerte del Sr. Armstrong en 1986?
  • ¿Los apóstoles Pedro y Pablo llevaron operaciones separadas—verdaderas iglesias por separado—en el primer siglo?
  • ¿Por qué las diversas “Iglesias de Dios” no se funden en una gran organización?

¡Lo que sigue es muy poderoso—¡y muy claro!—que usted deberá pelear la ira contra aquellos que le han seducido! También casi ciertamente peleará con la vergüenza de cómo pudo permitir que esto sucediera en un tema tan grande—tan importante a través de toda la Biblia. Verá que ha sido engañado acerca de lo que enseñó Herbert W. Armstrong. Nunca verá su situación presente de la misma forma otra vez. Lo que sigue es historia convincente, fascinante—reciente y lejana—junto con la clara Palabra de Dios.

El lector paciente no será decepcionado.

¿Le importa?

Algunos verán la longitud de este libro y no lo leerán. Otros pueden leer sólo partes de éste. Si usted no va a leerlo todo, deténgase ahora. ¡Los que lo lean en su totalidad estarán agradecidos por el resto de su vida—y por la eternidad—de que leyeron cada palabra! Lea con una mente abierta. Si pasó a través de la IDU, probó lo que se enseñó allí. Usted lo creyó. Usted puede creerlo y probarlo otra vez. De hecho, verá más pruebas de las que soñó posible sobre lo qué edificó exactamente Jesús.

Por supuesto, si no le importa esta doctrina, o si su decisión está hecha, lo que está escrito aquí no le ayudará. Sólo se confundirá con los hechos.

Este libro será etiquetado como “divisivo” y “excluyente”. ¿Pero de cuál de las creencias y prácticas bíblicas verdaderas no sería el caso? Por ejemplo, los verdaderos cristianos guardan el sábado. Esto los separa de todos los otros que no. También excluye necesariamente a estos otros del verdadero cristianismo. Considere. Las doctrinas del diezmo—la observancia de los Días Santos—el bautismo y arrepentimiento—la salvación—el evangelio—y tantas otras—todos hacen lo mismo. En el tema de la única verdadera Iglesia, Dios en su Palabra define a quién incluye o excluye. Aquellos que enseñan la verdad no pueden estar preocupados con lo que dirán los críticos. Su atención se centra en la restauración de lo que se ha perdido u olvidado—siendo el último el caso aquí.

La apostasía ha producido una amplia gama de ideas sobre lo que es verdadera y falsa doctrina. Por supuesto, toda enseñanza es importante dentro del Plan de Dios. Pero algunas son tan importantes que afectan casi todas las otras enseñanzas que un cristiano debe abrazar. Una doctrina permanece junto al evangelio mismo en importancia.

¿Qué es la verdadera Iglesia?

Enseñanza clara

La mayoría no se da cuenta que los ministros del cristianismo tradicional mantienen una enseñanza clara y ampliamente aceptada sobre qué es la Iglesia y el Cuerpo de Cristo. Verá que el Sr. Armstrong rechazó este punto de vista popular con no menos claridad y convicción con la que rechazó guardar el domingo a favor de la observancia del sábado, o la navidad y la pascua florida a favor de guardar los siete Días Santos de Dios anuales. Muchos ejemplos de doctrina pueden ser citados mostrando que el Sr. Armstrong enseñó la verdad—y por qué—y rechazó el error—y por qué. ¡No mantuvo una posición ambivalente sobre el sábado, los Días Santos, el diezmo, el evangelio—o qué es—y qué NO es—la Iglesia que Jesucristo edificó! Tampoco fue ambivalente en las falsificaciones que el falso cristianismo utilizó para remplazarlos.

En el pasado, todo el pueblo de Dios aceptó la simplicidad de la declaración de Cristo en Mateo 16:18—“edificaré Mi Iglesia”—y eso fue únicamente realizado en la Iglesia de Dios Universal, bajo el liderazgo de Herbert W. Armstrong. (Verá que aquellos que dicen que el Sr. Armstrong enseñó de otra manera están confundidos.) Sabíamos que la Iglesia era una sola organización unificada—y que era el único lugar donde Cristo era la Cabeza. Sabíamos que podría ser rastreado a través de 2.000 años de historia. También entendimos sin la menor ambigüedad que la verdadera Iglesia era también el Cuerpo de Cristo indiviso. Además, sabíamos que algunas personas en la Iglesia de Dios Universal no tuvieron el Espíritu Santo, y por lo tanto no fueron parte del Cuerpo de Cristo. ¡Por el contrario, nos dimos cuenta que había de vez en cuando personas que recibieron el Espíritu de Dios fuera de la Iglesia de Dios Universal (el Sr. Armstrong explicó esto) pero que siempre deben ser guiados al único lugar en el que Cristo está trabajando y es la Cabeza (también explicó esto)!

Pero todo esto cambió.

La doctrina de la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo se ha convertido en una terrible confusión en las mentes de miles de hermanos que alguna vez pensaron que la entendían claramente. Lamentablemente, muchos ya no recuerdan qué es, y nunca podría ser, el Cuerpo de Cristo—qué es, dónde comienza y dónde se detiene—lo qué es y lo qué no es. Ahora abundan las opiniones. Como llegó a ser en gran medida un misterio para la mayoría del pueblo de Dios. Muchos piensan que siempre ha sido de esta manera. ¿Por qué muchos olvidaron que Cristo no está dividido (I Cor. 1:10,13)? ¿Qué sucedió? ¿Por qué ya no creen que Dios trabaje únicamente con una sola Iglesia—una organización unificada?

Temas relacionados

Tenga en cuenta que los temas son imposibles de separar sobre qué es la verdadera Iglesia, y que necesariamente deben aparecer al menos como referencia en el libro:

(1) Cómo Cristo gobierna su Iglesia

(2) Quién tiene la autoridad para enseñar lo que es la verdad—y por lo tanto quién no

(3) Quién tiene la autoridad para hacer la obra de Dios—llevar la comisión de predicar y publicar el evangelio del reino de Dios (y todas las demás verdades) a todas las naciones—y por lo tanto quién no

(4) En paralelo, quién tiene la autoridad de Dios (otra vez, tiene la comisión) de advertir a las naciones de la moderna Israel—y por lo tanto quién no

(5) Directamente relacionado a 3 y 4, quién tiene la autoridad de tomar los diezmos—y también quién no

(6) Quién tiene la autoridad de ordenar ministros, establecer políticas, tomar decisiones que afecten a la Iglesia completa, desasociar herejes, ungir al enfermo, alimentar al rebaño—¡alimentarle!—o ¡corregirle !—y, por supuesto, quién no

El Sr. Armstrong no fue menos claro sobre todos estos puntos—y el mismo repitió a menudo sobre los mismos.

“Obedecer la verdad”

Incluso aquellos que son recién convertidos entienden que los cristianos obedecen a Dios. Saben que ellos deben obedecer los Diez Mandamientos y sus otras leyes. Ahora entienda un punto vital que casi nadie considera—y todo tiene que ver con la obediencia. La mayoría de los ministros de Dios han abandonado la enseñanza de este principio bíblico estrechamente relacionado.

En numerosos versículos Dios específicamente ordena también a Sus verdaderos seguidores “obedecer la verdad”. La mayoría generalmente piensa de las muchas verdades de Dios como cosas que deben ser creídas—o entendidas—no como cosas que deben ser obedecidas. ¿No ha sido ésta por lo general su forma de pensar? De hecho, ¿cuán a menudo ha escuchado de las doctrinas de la Biblia descritas en este contexto?

Aquí está lo que el apóstol Pedro escribió, y presenta cómo la obediencia a la verdad está atada a la conversión. Lea cuidadosamente: “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal…” (I Pedro 1:22). La palabra griega para obedecer lleva un significado adicional de “escuchar con atención [oír]”, “acatamiento” y “sumisión”. Esto es fuerte.

Además, la obediencia a las cuestiones de la verdad visto en este pasaje es inseparable de tres cosas: (1) la pureza de la conversión de alguien, (2) el rol del Espíritu de Dios—el “espíritu de verdad” (Juan 14:17; 15:26)—que colabora activamente en la obediencia a la doctrina verdadera y (3) cómo se ama realmente a los hermanos. El último punto se hace muy difícil (de hecho, imposible) cuando la mayoría de los hermanos se encuentran dispersados en otras organizaciones en competencia y desacuerdo donde nunca puede verlos o conocerlos. Este versículo no se puede leer de ninguna otra forma.

Pero el tema se pone mucho más serio.

Observe lo siguiente que el apóstol Pablo escribió a los Gálatas: “¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente…?” Los gálatas se habían vuelto insensatos, permitiéndose a sí mismos ser engañados—“fascinados”—al creer algo más que la verdad. (En su caso, perdieron de vista el verdadero evangelio y cayeron bajo una maldición—capítulo 1, versículos 6-9.)

Dos capítulos después Pablo resumió lo que sucedió: “Vosotros corrías bien: ¿Quién os estorbó [del griego: hacer retroceder] para no obedecer a la verdad?” (5:7). Este último versículo describe el problema con los dispersados hoy en día. Ahora piense. Cientos de miles del pueblo de Dios una vez entendieron exactamente cuál era la Iglesia que Jesucristo edificó. Por décadas ellos “corrieron bien”. Pero hoy, habiéndose vuelto insensatos, ellos también han sido “fascinados” y “han retrocedido”—habiéndose ahora vuelto desobedientes en la creencia.

Esto establece un pasaje final que pone la gravedad del asunto en su mayor contexto—la de cómo DIOS ve la desobediencia a la verdad.

Pablo escribió a los romanos sobre algunos que eran “contenciosos”, que deseaban discutir acerca de la verdad establecida: “Pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo” (2:8-9).

¡Dios ve aquellos que no retienen la verdad—que no la obedecen—como obedeciendo a la injusticia! Incluso los estudiantes principiantes de la biblia saben que, “toda injusticia es pecado” (I Juan 5:17).

¿Cuántos del pueblo de Dios aún recuerdan esto?

¡La incredulidad de la verdad es ahora vista como PECADO! Podríamos preguntar: ¿Cuán peor es el pecado de rechazar las verdades que permanecen entre las más grandes en toda la Palabra de Dios? El cierre de Romanos 2:8-9 lleva este tema en perspectiva. Habla del “enojo” e “ira” de Dios—y de la “tribulación” y “angustia” que ha preparado para aquellos (“todo ser humano”) que haga lo que Él llama lo “malo” de desobedecer la verdad.

¡Qué esta realidad guíe su pensamiento mientras lee!

Preguntas fundamentales

Así entonces, la siguiente pregunta ahora surge sobre los dispersados colectivamente: ¿Existe sólo una verdadera Iglesia—sólo un lugar donde Cristo dirige, aunque puede haber ovejas dispersadas tibias (cumpliendo Daniel 12:7) extraviadas en una variedad de grupos y organizaciones diferentes? o, ¿El liderazgo de Cristo en su Iglesia ahora está repartido—dividido—entre múltiples grupos en competencia y desacuerdo, todos teniendo Su autoridad y aprobación? En otras palabras, ¿existe aún una sola unificada verdadera Iglesia guiada por Cristo, o hay muchas “verdaderas iglesias” ahora (más los individuos dispersados), todos conectados y guiados por Cristo? Si Él edificó una sola organización, ¿dónde se encuentra? ¿Qué podría ser más importante? ¿Qué ha llegado a creer usted?

A medida que introducimos el tema, surgen otras varias preguntas, y también son grandes: ¿Podría Cristo dejar en duda lo que edificó para todos aquellos que sinceramente querían saber? ¡Por supuesto que no! ¿Podría un tema de suprema importancia ser dejado todo menos claro para aquellos con los que Él está trabajando? ¡Por supuesto que no! y ¿el diablo no presentaría una o más falsificaciones—así como lo hace con cualquier otra doctrina de Dios? ¡Por supuesto que sí!

Estas son las preguntas más fundamentales que deberían ser temas candentes entre el pueblo de Dios hoy en día. El reto y la prueba para usted es discernir la verdad. Pronto, una decisión absolutamente clara estará frente a usted. No escapará a una de las dos posiciones simples.

CAPÍTULO DOS – LA ENSEÑANZA CATÓLICA

Ahora estamos preparados para examinar cómo una variedad de iglesias tradicionales y religiosos bien conocidos definen el Cuerpo de Cristo y la iglesia que creen que Jesús edificó. El estudio comienza con la Iglesia Católica Romana—el único lugar para comenzar. Sin esta base, la posición protestante no podría ser entendida. ¡Además, sin entender por qué los protestantes tomaron esta posición, la que les fue enseñada a los apóstatas de la IDU—y lo que ellos posteriormente enseñaron a los líderes de los dispersados—tampoco podría ser entendida!

Algo de historia básica. Poco después que Jesús edificó su Iglesia en el año 31 D.C. el movimiento falsificador comenzó, centrándose eventualmente en Roma. Los católicos también señalan Mateo 16:18, con Jesús ahí supuestamente edificando su Iglesia sobre el apóstol Pedro. Los hechos de la historia demuestran que el movimiento falsificador cobró impulso en el “Siglo Perdido” aproximadamente entre los años 70 y 170 D.C. Los líderes de este falso sistema en desarrollo entendieron bien la importancia de enseñar también que no había otra verdadera Iglesia sino la suya—y que la salvación estaba atada a ésta. Ellos difícilmente podrían enseñar menos. ¿Cuántos se desviarían para seguir líderes que enseñaban que la salvación podría ser alcanzada en cualquier cantidad de iglesias, incluyendo donde ellos estaban? ¡Equivocados en casi todas las otras doctrinas bíblicas, incluso los católicos sabían que no podían comprometer la doctrina de la única verdadera Iglesia! No han olvidado esto por 2.000 años.

Esta iglesia se mantiene sin miedo de defender lo que tantos ministros tibios (en el mejor de los casos), de la IDU están ahora avergonzados de enseñar.

¿De acuerdo con los católicos?

Algo debe ser reconocido desde el principio. Todos los que pudieran argumentar que éste libro “está del lado de los católicos” u obtiene autoridad de un sistema que todo el pueblo de Dios sabe que es falso, consideren esto. Cualquiera que rechace la enseñanza católica sobre la unidad de la Iglesia necesariamente omite la única otra posible posición—la de los protestantes. La iglesia está limitada a una organización (como los católicos enseñan), o está esparcida en múltiples organizaciones y grupos (la enseñanza protestante). No hay lugar para estar en medio, como una enseñanza de blanco y negro. Rechazar lo uno es aceptar lo otro. Esta conclusión es inevitable—¡una debe estar correcta! Si alguien rechaza ambas posiciones simplemente porque falsas iglesias lo enseñan, la otra única posición es creer que Cristo no edificó su Iglesia, haciéndole un mentiroso, y la Biblia no vale ni en el papel en que está escrita. Antes de continuar, comprendan el hecho de que los que atacan la posición católica en efecto defienden la posición protestante, y viceversa. La simple lógica no permite otra postura. Así que nos queda buscar la verdad—¿Qué es lo que DIOS dice? Esto viene después.

Primero esto. Los católicos también desasocian (excomulgan) a miembros rebeldes. ¿Debe la verdadera Iglesia concluir entonces que debe rechazar el principio de desasociación? Además, hemos entendido desde hace mucho que los adventistas observan el sábado, los mormones diezman, los bautistas se convierten por inmersión, los testigos de Jehová rechazan las fiestas paganas, y otros grupos mantienen ciertas creencias correctas. ¿Significa esto que la Iglesia de Dios debe rechazar el sábado, el diezmo, el bautismo por inmersión, y adoptar las festividades de origen pagano por ser diferentes? ¡Por supuesto que no! Comprenda esto antes de continuar. Y qué del Sr. Armstrong—quién enseñó el principio de desasociación y que hay una sola Iglesia—lo hizo sin temor a estar de acuerdo con los católicos.

Para establecer la creencia católica, empecemos con el presente. Un documento aprobado por el Papa Benedicto XVI, titulado “Respuestas a algunas preguntas con respecto a ciertos aspectos de la doctrina en la iglesia”, plantea ésta pregunta: “¿Cuál es el significado de la afirmación de que la Iglesia de Cristo reside en la iglesia católica?” El documento señala las conclusiones del Papa Pablo VI durante el Segundo Consejo Vaticano en 1964 de sus Constituciones Dogmáticas en la Iglesia (todo el énfasis mío, excepto para los nombres en el documento en itálicas):

“Cristo ‘estableció aquí en la tierra’ sólo una Iglesia y la instituyó como una ‘comunidad visible y espiritual’ que desde sus inicios y a través de los siglos ha existido y siempre existirá, y sólo en la cual son encontrados todos los elementos que el mismo Cristo instituyó. ‘Esta única Iglesia de Cristo, la cual confesamos en el credo como una sagrada, santa, católica y apostólica… Ésta Iglesia, constituida y organizada en éste mundo como una sociedad, subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro y los Obispos en comunión con él’”. Dictionary

“…‘subsistencia’ significa que es perdurable (duradero), con continuidad histórica y permanecen todos los elementos instituidos por Cristo en la Iglesia Católica, en donde la iglesia de Cristo es concretamente encontrada sobre la tierra”.

“… la palabra ‘subsiste’ puede ser atribuida sólo a la Iglesia Católica precisamente porque se refiere a la marca de unidad que profesamos en los símbolos de la fe (Yo creo… en la ‘única’ Iglesia); y ésta ‘única’ Iglesia subsiste en la Iglesia Católica”.

Note que los líderes católicos, incluyendo al Papa, están perfectamente dispuestos a ofender a más de mil millones de protestantes con respecto a esta doctrina mientras que los ministros en los dispersados no están dispuestos a enseñarlo. Cuando este documento fue publicado en junio del 2007, la Prensa Asociada reportó lo siguiente en un artículo titulado “El Papa: Otras denominaciones cristianas no son verdaderas iglesias”.

“Por segunda vez en una semana, el Papa Benedicto XVI ha corregido lo que dice son interpretaciones erróneas del segundo Concilio Vaticano, reafirmando la primacía de la iglesia católica romana y diciendo que otras comunidades cristianas eran defectuosas o no verdaderas iglesias”.

“Benedicto aprobó un documento publicado el martes de su ex oficina, La Congregación para la Doctrina de la Fe, que repite la enseñanza de la iglesia sobre las relaciones católicas con otros cristianos”.

Si bien no había nada nuevo doctrinalmente en el documento, no obstante, generó críticas rápidas de los protestantes, luteranos y otras denominaciones cristianas generadas por la reforma del siglo 16…”

“El nuevo documento—formulado como cinco preguntas y respuestas—reitera secciones clave de un texto del 2000 que el Papa escribió cuando era prefecto de la congregación, ‘Dominus Iesus’, lo cual irritó a protestantes, luteranos y otras denominaciones cristianas porque decía que no eran verdaderas Iglesias, sino meras comunidades eclesiales y por lo tanto no tienen los “medios de salvación”.

“‘Cristo “estableció aquí sobre la tierra” una sola Iglesia’, dice el documento…”

“Las demás comunidades ‘no pueden ser llamadas “iglesias” en el sentido apropiado’ porque no tienen sucesión apostólica—la habilidad de rastrear sus obispos hasta los apóstoles originales de Cristo—y así sus ordenaciones sacerdotales no son válidas, dijo”.

En un comunicado titulado ‘Oportunidad perdida’, el obispo luterano Wolfgang Huber sostuvo que ‘también sería totalmente suficiente si se hubiera dicho que las reformas de las iglesias “no son iglesias en el sentido que se requiere aquí” o que son “iglesias de otro tipo”—pero ninguno de estos puentes se utilizan en las “respuestas”’.

He aquí otro fragmento del documento del Papa Pablo VI, en el capítulo titulado “El misterio de la iglesia”. Note su uso y el entendimiento de I Timoteo 3:15, que él cita:

“El único mediador, Cristo, estableció y siempre mantiene aquí en la tierra su santa Iglesia, la comunidad de fe, esperanza y caridad, como una organización visible a través de la cual comunica la verdad y gracia a todos…”

“Esta es la única Iglesia de Cristo, la cual en el credo profesamos que es única, santa, católica y apostólica, la que nuestro Salvador, después de su Resurrección, la confió al cuidado pastoral de Pedro...comisionándolo y a los demás apóstoles a extender y gobernar…y la cual levantó para todas las eras como ‘columna y baluarte de la verdad’ (I Tim. 3:15). Esta Iglesia, constituida y organizada como una sociedad en el mundo actual, subsiste en la Iglesia Católica…”

A través de los siglos

Luego vienen los influyentes pensadores católicos, comenzando desde muy temprano en el desarrollo de la falsificación de la iglesia. La historia muestra la continuidad del pensamiento y posición católica a través de los siglos. ¡Numerosas fuentes se citan únicamente para demostrar a lo que se enfrentaban los protestantes cuando se fueron para formar numerosas ramas! Comprender esto es absolutamente crucial para apreciar el material que sigue:

Orígenes (250 D.C.): “Si alguien… quiere ser salvo, que venga a esta casa [la iglesia Católica] para que pueda ser capaz de alcanzar su salvación… Que nadie, pues, sea persuadido de lo contrario, ni deje que nadie le engañe: Fuera de esta casa, es decir, fuera de la Iglesia, nadie se salva; pero, si alguien debe salir de ella, se hace culpable de su propia muerte” (Homilías sobre Josué 3:5).

Cipriano de Cartago (251 D.C): “El que se separa de la Iglesia y se une a una adúltera [una iglesia cismática] se separa de las promesas de la Iglesia, ni tampoco el que abandona la Iglesia de Cristo alcanza las recompensas de Cristo. Él es un extranjero, un mundano y un enemigo. No puede tener a Dios por Padre quien no tiene la Iglesia por su madre” (La Unidad de la Iglesia Católica 6, 1ª edición).

“Fuera de la Iglesia no hay Espíritu Santo, la fe sana por otra parte no puede existir, no tan solo entre los herejes, sino tampoco entre los que se establecen en la división” (Tratado sobre el re- bautismo 10 [256 D.C]).

Agustín (354-430 D.C): “Ningún hombre puede encontrar la salvación, excepto en la Iglesia Católica. Fuera de la Iglesia Católica se puede tener todo, excepto la salvación. Alguien puede tener honor, puede tener los sacramentos, puede cantar aleluya, se puede responder amén, puede tener fe en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y predicarlo también, pero nunca puede encontrar la salvación, excepto en la Iglesia Católica” (Sermo ad Caesariensis Ecclesia plebem).

Papa Silvestre II (999-1003 D.C): “Yo profeso que fuera de la Iglesia Católica nadie se salva” (Profesión de fe hecha como Arzobispo de Reims, junio, 991 D.C).

Francisco de Asís (1182-1226 D.C): “Y todos nosotros humildemente rogamos y suplicamos a todos, en todas las naciones y a todos los hombres en toda la tierra que son, y que serán, que todos perseveremos en la fe verdadera: de lo contrario, nadie puede ser salvo” (Recopilación apostólica, Michael Malone, Libro 3: “El Libro de la Fe”, capítulo 1, “No hay salvación excepto en la fe católica”).

IV Concilio de Letrán (1215 D.C): “Sólo hay una Iglesia universal de los fieles, fuera de la cual no hay salvación” (Recopilación apostólica, Michael Malone, Libro 2: “El Libro de la Salvación”).

Papa Bonifacio VIII (1294-1303 D.C): “Impulsados por la fe, estamos obligados a creer y mantener que la Iglesia es una, santa, católica y también apostólica. Creemos en ella firmemente y confesamos con sencillez que fuera de ella no hay ni salvación ni perdón de los pecados… y ella representa un solo cuerpo espiritual, cuya cabeza es Cristo… Al momento del diluvio hubo sólo un arca de Noé, prefigurando a la única Iglesia, cuya arca, habiendo sido terminada en una sola pieza, tuvo un solo piloto y guía, es decir, Noé, y leemos que, fuera de esta arca, todo lo que subsistía en la tierra fue destruido…”

“Declaramos, proclamamos y definimos que es absolutamente necesario para la salvación que toda criatura humana sea sujeta al pontífice [católico] romano” (Bull Unam Sanctam, 1302).

Un comentarista católico dijo lo siguiente sobre la afirmación anterior:

“Esto quiere decir, y siempre ha significado, que la salvación y la unidad sólo existen dentro de la Iglesia Católica, y que los miembros de los grupos heréticos no pueden ser considerados como ‘parte’ de la Iglesia de Cristo. Esta doctrina ha sido la enseñanza constante de los Papas a lo largo de los siglos.

“Además, está dogmáticamente establecido que ninguna autoridad en la Iglesia, no importa cuán alto rango tenga, legalmente puede intentar cambiar el significado claro de este (o cualquier) dogma infalible” (Folleto católico, No hay salvación fuera de la iglesia).

Papa Eugenio IV (1431-1447 D.C): “Ésta [la iglesia católica] firmemente cree, profesa y proclama que aquellos que no viven dentro de la iglesia católica, no sólo paganos, sino también judíos, herejes y cismáticos, no pueden llegar a ser participantes de la vida eterna, e irán ‘al fuego eterno que fue preparado para el diablo y sus ángeles’ [Mateo 25:41], a menos que antes del fin de su vida se hayan añadido a la manada; y que la unidad del cuerpo eclesiástico es tan fuerte que sólo para aquellos que permanecen en ella son los sacramentos de la Iglesia para beneficio de la salvación” (Bull Cantate Domino).

Luis María de Montfort (1673-1716 D.C), influyente sacerdote francés y autor: “No hay salvación fuera de la Iglesia Católica. Cualquiera que se oponga a esta verdad perece” (Folleto Católico, No hay salvación fuera de la Iglesia).

Papa Pío IX (1846-1878 D.C): “La Iglesia es Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana: única, la silla fundada sobre Pedro. Fuera de su redil no se encuentra ni la verdadera fe ni la salvación eterna…” (“Singulari Quidem”).

“¡Es un pecado creer que hay salvación fuera de la Iglesia Católica!” (Nuestros papas gloriosos, esclavos del inmaculado corazón de María).

Papa Pío X (1903-1914 D.C): “¿Dónde se encuentra el camino que nos guía a Jesucristo? Está en la Iglesia. Es nuestro deber recordar a todos, grandes y pequeños, la absoluta necesidad de que debemos recurrir a esta Iglesia con el fin de trabajar por nuestra salvación eterna” (“Supremi Apostolatus).

Papa Benedicto XV (1914-1922 D.C): “Oh, glorioso San Pedro, obtén para nosotros una lealtad sincera para nuestra Santa Madre la Iglesia; haz que podamos permanecer más cerca y sinceramente unidos al pontífice romano, que es el heredero de tu fe y autoridad: la única, verdadera cabeza visible de la Iglesia Católica, de esa Arca mística fuera de la cual no hay salvación” (Recopilación apostólica, Michael Malone, Libro 2: “El Libro de la Salvación”).

Papa Pío XI (1922-1939 D.C): “Si alguno no entra en la Iglesia, o si cualquier hombre se aparta de ella, está muy lejos de la esperanza de vida y salvación” (“Mortalium Animos”).

Estas afirmaciones son imposibles de malinterpretar. La iglesia universal ha enseñado por casi 2.000 años que la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo están únicamente compuestos por aquellos dentro de su iglesia. Este conocimiento se ha transmitido de papa a papa. Mientras que esta iglesia enseña doctrinas que son casi totalmente basadas sobre tradiciones de hombres, su entendimiento sobre que Cristo dirige un solo indiviso, organizado Cuerpo espiritual, identificados en una sola iglesia, es en gran medida correcto. Su error es la conexión de esta verdad central a sí mismos en lugar de a la Iglesia de Dios, dirigida por el verdadero Jesucristo. En forma similar, enseñan correctamente que la salvación viene por medio de Cristo—pero desconocen aplicar esto al “otro Jesús” falso de quién Pablo advirtió (II Cor. 11:4).

Manteniendo la doctrina

Ahora pregunte: ¿Cómo es que los católicos no tienen problemas para mantener esta creencia por 2.000 años, cuando el pueblo de Dios no puede retener las enseñanzas tan claras hechas hace sólo décadas? Los católicos entienden que hay una verdadera Iglesia. ¡El pueblo de Dios ha confundido el conocimiento que los CATÓLICOS aún tienen! A este respecto se puede decir de Roma que, “Los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz” (Lucas 16:8). Repito: ¿Qué tan débiles y vacilantes son hoy muchos ex ministros de la IDU que carecen incluso de la fuerza de los católicos?

Esta es la única doctrina que la iglesia falsa se aseguró de mantener, porque es su interés hacerlo. Incluso Satanás—¡el diablo!—se asegura de que su reino se mantenga unido: “[Jesús] les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿Cómo, pues, permanecerá su reino?” (Mateo 12:25-26).

Así como el pueblo de Dios entendió por décadas que sucedería, y justo a tiempo proféticamente, Roma está llamando con más fuerza a sus “hijas” rebeldes protestantes a volver a casa, y en silencio está promulgando políticas de fondo para acelerar el viaje.

Pero durante 15 siglos no hubo protestantes. Cuando aparecieron se enfrentaron con obstáculos que la mayoría no considera.

CAPÍTULO TRES – EL PUNTO DE VISTA PROTESTANTE

Ahora examinemos lo que los protestantes enseñan. Esto revela como se desarrolló la falsa enseñanza acerca del Cuerpo de Cristo.

Los reformadores rechazaron la enseñanza católica cuando se separaron de Roma y formaron otras iglesias. Ellos necesitaban un remplazo—una enseñanza sustituta que justificara sus acciones, permitiéndoles ganar miembros que pudieran aún considerarse en camino hacia la salvación. ¿Qué enseñan exactamente los protestantes acerca del Cuerpo e Iglesia de Cristo? Un poco de historia es necesario para entender por qué el supuesto mundo cristiano ha sentido que es aceptable tener tantas iglesias en desacuerdo y competencia.

Unamos algunos elementos críticos que aclaran el pensamiento de los reformadores protestantes. Cuando ellos se rebelaron contra Roma dejaron de ser parte de esa iglesia, y por lo tanto se apartaron de lo que previamente creyeron que había sido el único Cuerpo de Cristo. Sabían que Pablo enseñó, “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo” (I Cor. 12:13).

Todo el mundo de la cristiandad puede leer este pasaje, y otros, acerca del Cuerpo de Cristo. Estos versículos debían ser “reconciliados” por el hecho de que diferentes grupos—comenzando con reformadores individuales—estaban dejando la iglesia romana y su autoridad. Su problema fue este: Con el paso del tiempo, fue evidente que tenían que presentar—inventar—una enseñanza compatible con los convertidos y creyentes que supuestamente habían sido verdaderamente bautizados; pero ahora dentro de una dividida, competitiva y multiplicada variedad de denominaciones como lo es el mundo protestante. Debían reconciliar la idea de “un solo Cuerpo de Cristo”, con la realidad de cientos de denominaciones protestantes,—y otros grupos más pequeños—y con más apareciendo todo el tiempo. Fueron forzados a concluir que el Cuerpo de Cristo estaba compuesto de muchas organizaciones, denominaciones, “asociaciones” y “comunidades de creyentes”—o dicho más correctamente, de individuos dignos dentro y a lo largo de esta gran cantidad de iglesias diferentes.

El “Cuerpo de Cristo” protestante

Teólogos, religiosos, ministros y eclesiásticos han resumido a la masa colectiva de creyentes que vienen en toda forma, sabor, color, tamaño, rango y textura de la cristiandad de este mundo por el uso del simple término “la iglesia”. Usted está a punto de ver esto. Nadie cree o habla como si un grupo en particular estuviera en lo correcto. Todos hablan sobre sus “asociaciones” o su particular “comunidad de creyentes”, o de que ellos son “parte del Cuerpo de Cristo”. También verá esto. El término “la iglesia” lleva un aceptado y amplio significado para aquellos que lo utilizan.

Si su antecedente antes de ser llamado era protestante, probablemente recuerda frases dulces tan inclusivas como “Hay muchos caminos al cielo”, y “Hay muchos radios en la rueda a la salvación”. Veremos que TODOS los protestantes creen que la Iglesia del Nuevo Testamento consiste de personas en muchos grupos manteniendo diferentes creencias.

Ahora viene una serie de declaraciones oficiales de grandes denominaciones protestantes (generalmente todo el énfasis es mío). Muchas citas son incluidas para mostrar el contraste profundo de Roma en las creencias. Léalas todas. Algunas más adelante le sorprenderán.

Primero los luteranos:

“La iglesia cristiana está conformada por aquellos que han sido bautizados y por lo tanto han recibido a Cristo como el Hijo de Dios y Salvador del mundo. Algunas veces es mencionada como ‘el Cuerpo de Cristo’. Los luteranos creen que ellos son parte de una comunidad de fe, que comenzó con el don del Espíritu Santo, la presencia de Dios ante su pueblo el día de pentecostés. La iglesia, sin importar la forma externa que tome, es la comunión de los que han sido restaurados a Dios a través de Cristo. De hecho, ser llamado a esta comunión con Cristo es también ser llamado dentro de una comunidad con otros creyentes… La mayoría de los luteranos reconocen una comunidad más amplia de iglesias y están dispuestos a trabajar junto con ellas en ministerios y proyectos ecuménicos” (Preguntas esenciales, Iglesia Evangélica Luterana en América).

Enseguida están los Metodistas Unidos:

“El acto sacramental por el cual una persona es purificada por el Espíritu Santo y llega a ser parte del cuerpo de Cristo—la iglesia universal”. (Compartiendo los dones de Dios, glosario de los términos Metodistas Unidos).

“Las ramas de la iglesia de Cristo han desarrollado diversas tradiciones que engrandecen nuestro almacén de conocimiento compartido. Nuestro compromiso declarado ecuménico como Metodistas Unidos es juntar nuestro propio énfasis doctrinal dentro de la más grande unidad cristiana, para hacerla más significativa en su totalidad” (El libro de disciplina de la iglesia Metodista Unida, 2004).

Ahora la Iglesia Presbiteriana (en los Estados Unidos):

“ESTA ES LA VISIÓN QUE AFIRMAMOS: La Iglesia es una. Cristo oró por sus discípulos y también por los ‘que han de creer’ en los años por venir, ‘para que todos sean uno’. Juan 17:20,21… Las escrituras nos enseñan que ‘…porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo…’ I Cor. 12:13… ‘Hay un cuerpo y un Espíritu… un Señor, una fe, un bautismo, un Dios…’ Efesios 4:4a, 5a, 6a… Nuestra herencia confesional nos enseña que ‘… hay una sola Iglesia… nosotros por lo tanto, llamamos a esta iglesia católica porque es universal, dispersada por todas partes del mundo, y se extendió hacia todas partes del mundo, y a todos los tiempos, y no está limitada a ningún momento o lugar’… ‘Sólo la obediencia a Jesucristo identifica a la única iglesia universal…’” (“Declaración de visión sobre la unidad de la Iglesia”, 1993).

“La iglesia es una comunión de creyentes que busca engrandecer el círculo de la fe para incluir a todas las personas y que nunca se conforma con disfrutar de los beneficios de la comunidad cristiana para sí misma…”

“Unidad visible, por lo cual una diversidad de personas, dones y conocimientos se reúnen, es una señal importante de la unidad del pueblo de Dios… La iglesia presbiteriana (EE.UU.), afirma que su continuidad histórica con toda la iglesia de Jesucristo, está comprometida” (Libro de Orden).

“Somos llamados para ser parte de una comunidad global y ecuménica. Nuestro mundo es más amplio y diverso que aquel que nuestros reformados antepasados conocieron. Nosotros vivimos en un mundo multilingüe, multirracial, multicultural y económicamente diverso…”

“Somos una parte del cuerpo de Cristo: una comunidad de interdependencia mutua, en el cual la diversidad contribuye totalmente” (Declaración de la vida y misión, 197ª Asamblea General).

“1. La…iglesia, que es invisible, consiste de la suma total de los elegidos, que han sido, son o serán reunidos en uno bajo Cristo la cabeza de los mismos, y es la esposa, el cuerpo, la plenitud de Él que todo lo llena en todos”.

“2. La iglesia visible… consiste de todos aquellos alrededor del mundo que profesan la verdadera religión” (La confesión de fe de Westminster, capítulo 25, “De la iglesia”).

“Como una parte del cuerpo de Cristo, activamente nos comprometemos a compartir mutualmente con otras partes con el fin de ‘sobrellevar los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo’. Gálatas 6:2…”

“Como hay una cabeza de todos los fieles, así todos debemos unirnos en un solo cuerpo, para que pudiere haber una iglesia extendida por toda la tierra, y no una serie de iglesias” (John Calvin, En Calvin: Tratados Teológicos, J.K.S. Reid).

En esta última cita, John Calvin, fundador de la Iglesia Presbiteriana, condena la división del mundo cristiano que él sabe no es bíblica — no es lo que Dios quería. No obstante está dispuesto a describir al Cuerpo de Cristo como dividido por lo que los hombres han hecho. Que interesante que líderes de los dispersados tomen exactamente la misma posición, también simplemente lamentan lo que deberían en realidad RECHAZAR como una perspectiva incorrecta del Cuerpo de Cristo. Sin embargo no pueden conectar la similitud de como el mismo espíritu estuvo/está guiando a ambos — Calvin y a ellos mismos.

Los Adventistas del Séptimo Día enseñan esto:

“La iglesia universal está compuesta por todos aquellos que verdaderamente creen en Cristo…” (www.adventist.org).

Ahora, los Bautistas del sur:

“Una iglesia del Nuevo Testamento del Señor Jesucristo es un cuerpo local de creyentes bautizados que están asociados por un pacto en la fe y comunión del evangelio… y que busca extender el evangelio a los confines de la tierra… Esta iglesia es un cuerpo autónomo… El Nuevo Testamento también habla de la iglesia como el Cuerpo de Cristo, que incluye a todos los redimidos de todos las eras…”

“El pueblo de Cristo debería… organizar tales asociaciones y convenciones como mejor puedan garantizar la cooperación de los grandes propósitos del Reino de Dios. Estas organizaciones no tienen autoridad una sobre otra o sobre las iglesias…La cooperación es deseable entre las diferentes denominaciones cristianas” (La fe y mensaje Bautista, convención Bautista del sur).

“También creo que hay un cuerpo de Cristo que incluye a todos los creyentes en la era de la gracia. Este cuerpo es un organismo espiritual que como iglesia celestial futura nunca se ha reunido para su primer servicio, pero la veo como un cuerpo existente hoy. Sin embargo, es más una bendición espiritual que una unidad operacional. Sus miembros están esparcidos alrededor de la tierra y en el cielo. Está incompleta y encuentra su forma final en el futuro” (“La novia de Cristo”, David Reagan, Iglesia Bautista de Antioquía).

¡Sorprendente descripción!

Y ahora quizás la más reveladora declaración. Viene por medio de una entrevista con Billy Graham, uno de los más famosos predicadores modernos — un bautista — conducida por el “tele evangelista” Robert Schuller. Esta versión extrema de teología protestante muestra que finalmente no tiene límites — sin habilidad de trazar límites — en el Cuerpo de Cristo una vez que alguien rechaza la doctrina de la verdadera iglesia. Usted tendrá que leer esta cita dos veces para creerlo:

Dr. Schuller: “Dígame, ¿Cuál es el futuro del cristianismo?”

Dr. Graham: “Pues, el cristianismo y ser un verdadero creyente, tú sabes, creo que es el cuerpo de Cristo que viene de todos los grupos cristianos alrededor del mundo o fuera de los grupos cristianos. Pienso que todos los que aman a Cristo o conocen a Cristo, ya sea que estén conscientes de esto o no, son miembros del cuerpo de Cristo. Y no creo que vayamos a ver un resurgimiento generalizado que dirigiera al mundo hacia Cristo en algún momento”.

“Lo que Dios está haciendo hoy es llamar a las personas a salir de este mundo por Su nombre. Ya sea que vengan del mundo musulmán, o del mundo budista, o del mundo cristiano, o del mundo de los incrédulos, ellos son miembros del cuerpo de Cristo, porque han sido llamados por Dios. Ellos quizá ni siquiera conocen del nombre de Jesús, pero saben en sus corazones que necesitan algo que no tienen y se dirigen hacia la única luz que tienen, y pienso que ellos son salvos y que van a estar con nosotros en el cielo”.

Dr. Schuller: “Lo que escucho decir es que es posible para Jesucristo entrar en la vida, alma y corazón humano de ellos, aunque hayan nacido en oscuridad y nunca hayan sido expuestos a la Biblia. ¿Es esta una interpretación correcta de lo que usted está diciendo?”

Dr. Graham: “Si, si lo es porque yo creo eso. He conocido personas en diversas partes del mundo en situaciones tribales que nunca han visto o escuchado acerca de la Biblia, nunca han escuchado de Jesús, pero han creído en su corazón que hay un Dios y tratan de vivir una vida que se aparte de la comunidad circundante en la que viven”.

Dr. Schuller: “Esto es fantástico. Estoy tan emocionado de escucharlo decir eso. Hay una amplitud en la misericordia de Dios”.

Dr. Graham: “La hay. Definitivamente existe”. (Hora de Poder, “diga ‘si’ a la posibilidad de pensamiento”, 31 de Mayo de 1997).

Una sorprendente ignorancia y ceguera — ¡y un evidente rechazo de las Escrituras! El más famoso evangelista del mundo y probablemente en la historia cree que budistas, musulmanes e incrédulos, pueden todos ser parte del Cuerpo de Cristo. Lo bueno de él es que incluye a los “cristianos”. Su declaración más que cualquier otra demuestra el gran peligro de apartarse de la Biblia sobre lo que es la verdadera iglesia.

¿Por qué los líderes de los dispersados no pueden conectar que el espíritu que está guiando a estos hombres pudiera eventualmente tomarlos a ELLOS? ¿Y por qué ellos no pueden ver este mismo espíritu trabajando en sus propios pensamientos, salvo que este se ha desarrollado anteriormente dentro de sus mentes? ¡La respuesta es que el mundo laodiceno más que cualquier otra cosa se caracteriza por su ceguera (Apo. 3:17)!

Más de los protestantes

Un predicador británico influyente del siglo 20, así como también otro influyente escritor, acertadamente demuestran como el popular término colectivo “la iglesia” es usado para representar a “creyentes” donde sea que ellos tengan “compañerismo”:

“La gloria del evangelio es aquella cuando la iglesia se diferencia absolutamente del mundo, y ella invariablemente les atrae. Es entonces cuando el mundo está preparado para escuchar su mensaje, aunque puede que lo odien al principio. Así es como el surgimiento llega” (Estudios sobre el Sermón del Monte, D. Martin Lloyd Jones).

“[Este libro] es un llamado a la iglesia para tomar conciencia de hasta qué punto nos hemos desviado. El tiempo ha llegado para despertar y renovar nuestra pasión por lo que Jesús está edificando…”

“Jesús está edificando la iglesia— creyentes auténticos de Él — para compartir su Palabra y realizar buenas obras…” (El despertar de la Iglesia – un llamado urgente para la Renovación, Charles R. Swindoll).

Siguiente, un grupo ministerial protestante cristiano llamado Apologética cristiana y Ministerio de investigación escribió lo siguiente en un artículo titulado “Unidad en el Cuerpo”:

“Uno de los más grandes problemas del cuerpo de Cristo es la desunión. El cristianismo ha sido fragmentado y dispersado en muchos grupos y denominaciones que nuestra eficacia ha disminuido en gran manera… constantemente estoy tropezando con calvinistas que atacan a los no calvinistas. Encuentro bautistas que atacan a presbiterianos, a los que no hablan en lenguas que atacan a los que hablan en lenguas (y viceversa)…etc. Es totalmente ridículo. Claro, podemos tener diferencias de opiniones y lo necesitamos, porque somos seres pensantes y tenemos opiniones. Pero nuestras diferencias necesitan ser expresadas con humildad y amor”.

Qué perfecto paralelo con los dispersados de la IDU hoy en día — y expuesto por el autor de la misma manera en que muchos en los grupos dispersados exponen su penosa situación. Pero hay una diferencia con las opciones que enfrentan. Un miembro de un dispersado podría regresar a la única Iglesia donde Cristo está aún trabajando. Pero la única alternativa del autor para la “unidad” ahora sería la iglesia Católica.

Finalmente, aquí está un correo electrónico muy similar a los muchos que recibimos. Éste revela como efectivamente los predicadores protestantes han condicionado a los cristianos profesos a aceptar sus enseñanzas. El escritor había venido a nuestro sitio web y apenas había comenzado a leer algo sobre la verdadera Iglesia, antes de suspender abruptamente y escupirnos lo que ella había llegado a creer, probablemente desde su niñez (el énfasis es del autor):

“La VERDADERA iglesia es la Iglesia de Cristo. Es el cuerpo de verdaderos creyentes, sin considerar su identidad terrenal. Es un cuerpo espiritual y solo Él sabe quiénes son los verdaderos miembros, pero ninguna denominación hecha por el hombre, organizada humanamente, sin importar lo fina que pueda ser, NO es la verdadera iglesia de Cristo. Muchos de sus miembros podrían estar en Cristo, y asociados con el cuerpo de Cristo, pero ninguna organización terrenal puede decir: Somos la única verdadera Iglesia. DIOS NO ESTÁ LIMITADO A NINGUNA ORGANIZACIÓN HUMANA EN PARTICULAR”.

Una falsificación obvia

La idea de que la Iglesia de Cristo — su Cuerpo — está dispersado — dividido — entre muchas organizaciones es 100 por ciento pura teología protestante, nacida de la mente de los Reformadores quienes rechazaron la idea de que los católicos constituían la única verdadera Iglesia.

El punto de vista protestante es completamente opuesto a lo que el Sr. Armstrong enseñó — y a lo que la Biblia enseña — acerca de la verdadera Iglesia y Cuerpo de Cristo. Usted está a punto de ver que la enseñanza protestante es exactamente lo que estas hijas de la “ramera” (Apo. 17:5) le enseñaron a los apóstatas de la IDU — quienes a su vez enseñaron el “Jesús” protestante y su falsificado “cuerpo” a los líderes de los dispersados antes de huir de la apostasía.

Esto es lo que usted debe reconocer: El mundo protestante cree en un “cuerpo” (falsificado) diferente de un “Cristo” (falsificado) diferente, emanado de un ESPÍRITU completamente diferente (falsificado) —no del Espíritu de Dios. ¡Todas estas iglesias están guiadas por el “espíritu de error” (I Juan 4:6) y por el “espíritu de desobediencia” (Efe. 2:2) — enviado por el “dios de este mundo” (II Cor. 4:4)!

Los protestantes lanzaron al bebé con el agua del baño. En lugar de rechazar a la Iglesia Católica Romana como el único lugar donde Jesucristo está trabajando — y entonces buscar la Iglesia que se adapta a la descripción bíblica de la única que Él edificó — ellos rechazaron la misma idea de que hay solo un lugar donde Cristo es la Cabeza. Cauterizado por los apóstatas de la IDU, pero condicionado por ellos para aceptar el falso entendimiento de lo que es la Iglesia, los líderes de los dispersados llegaron a la misma conclusión que los Protestantes — exactamente la misma. Esto se hará más evidente.

Pero usted no está completamente preparado para escuchar en lo que cayeron sus líderes. ¡Primero debe entender que tan PROFUNDAMENTE DIFERENTE de los protestantes es la enseñanza del Sr. Herbert W. Armstrong! Así como demostraremos la salida y el contraste del pensamiento católico en el mundo protestante, también demostraremos lo que se ve que es un paralelo perfecto de lo que sucedió a los dispersados. Así como muchos líderes protestantes en desacuerdo salieron de lo que una vez creyeron era la única verdadera Iglesia (la iglesia católica) para formar múltiples organizaciones y fueron forzados a crear una definición más amplia del Cuerpo de Cristo, en una acción idéntica, muchos líderes de los dispersados en desacuerdo salieron de lo que alguna vez creyeron era la única verdadera Iglesia (la Iglesia de Dios Universal) para formar múltiples organizaciones. No se hizo menos necesario para estos líderes modernos crear una más amplia definición del Cuerpo de Cristo. Incapaces de ponerse de acuerdo sobre varias doctrinas verdaderas, estos últimos ya no pudieron caminar juntos, más de lo que pudieron los protestantes en desacuerdo. Así como los protestantes, éstos querían mostrar “amor” hacia aquellos de diferentes creencias, dando la impresión de ser “inclusivos”. Además, este enfoque era mucho, mucho más fácil. No se requería de mucho coraje de convicción, ni de la voluntad de mantenerse solo por la verdad de esta enseñanza, como lo hizo el Sr. Armstrong. Sólo mostrar amor y ser inclusivos — y catalogar a cualquiera que respaldara al Sr. Armstrong como “autoritario” o “dictatorial”.

Usted verá que el Sr. Armstrong no tenía miedo de esas etiquetas.

CAPÍTULO CUATRO – LO QUE ENSEÑÓ HERBERT ARMSTRONG

¿Qué enseñó el Sr. Armstrong? La respuesta que una vez fue clara ya no lo es. Así como se demostró la claridad de la enseñanza católica, es igualmente necesario establecer lo que el Sr. Armstrong enseñó sobre la única verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo—y lo que los líderes de los dispersados han rechazado. Al leer sus palabras, es evidente que algunos líderes hicieron esto con pleno conocimiento de lo que estaban haciendo. Otros fueron felizmente engañados.

Las dos primeras citas dejan claro que la Iglesia y el Cuerpo de Cristo no pueden estar compuestos de varios grupos, ni aún dos grupos, ciertamente no de muchos, además de los individuos dispersados. Éstas crean y proporcionan la base de todo lo que vamos a leer del Sr. Armstrong. Un gran número de sus declaraciones se incluyen por varios propósitos. (1) Eliminan toda duda de lo que él pensaba. (2) Reúnen décadas del pensamiento del Sr. Armstrong, lo que muestra que nunca cambió su posición. (3) Revelan que siempre adhirió cuidadosamente (y energéticamente) sus creencias a las claras declaraciones de la Biblia, a diferencia de los católicos. (4) El solo peso de las citas le obligan a reconocer que sus líderes le han engañado cuando dicen, “El Sr. Armstrong creyó lo que enseñamos”. (5) Permiten incluir su enseñanza en algunos de los temas relacionados con la verdadera Iglesia, enumerados en el Capítulo Uno.

La primera cita muestra como respondería el Sr. Armstrong a aquellos que están confundidos—el principal objetivo de este libro. La segunda cita le pide que se “detenga y piense”. En cierto sentido, es el primer objetivo de este libro. Por último, si usted lo permite, el Sr. Armstrong cuidadosamente responde muchas de las preguntas más frecuentes que probablemente están en su mente mientras lee este libro. Busque sus respuestas—las cuales perderá si lee muy rápido. En conjunto, estas respuestas recorrerán un largo camino indicándole cómo encontrar la Iglesia de Cristo. (Mis comentarios ocasionales están en negritas. Todo el resto del énfasis es del Sr. Armstrong.)

“¡Hoy día algunos en la Iglesia de Dios no ENTIENDEN que realmente es la Iglesia de Dios! Algunos se han confundido en cuanto a si existe una ORGANIZACIÓN o gobierno en ella—¡y me refiero en LA PROPIA IGLESIA DE DIOS! ¡ Y Dios TIENE UNA SOLA IGLESIA! (I Cor. 12:12, 13)…”

“Dios tiene UNA SOLA IGLESIA sobre la tierra, que dirige para hacer su Obra—no DOS iglesias—no MUCHAS denominaciones y sectas, y ‘grupos’. ‘Pero ahora son muchos los miembros, PERO EL CUERPO ES UNO SOLO” (I Cor. 12:20—véase también vs. 12, 13). ‘Porque por un solo Espíritu fuimos todos (no una parte de nosotros) bautizados en UN cuerpo’”.

Carta a los hermanos, 2 de mayo 1974

“¿Qué pasa con el cristiano ‘solitario’ que dice, ‘serviré a Cristo a mi manera’? ¿Qué acerca del que deja la Iglesia de Dios para tener su propia relación privada con Cristo—para obtener su propia salvación—sin dar su parte en el esfuerzo de la Iglesia en enviar el verdadero evangelio a todo el mundo?”

“O bien, ¿qué hay de aquel que sigue a un hombre por su personalidad, carisma o atractivo, o algún otro grupo?”

“¡Deténgase y piense!”

“¿Se va a casar Cristo con un número de grupos que difieren, que no están en completa armonía los unos con los otros—y no obstante todos ‘profesan a Cristo’?”

“Jesús dijo, ‘El que no es conmigo [y puesto que Él es la Cabeza de la sola y única Iglesia de Dios, simplemente quiere decir con donde Él está trabajando—en la única Iglesia de Dios], contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’” (Mateo 12:30). [Una sobria advertencia a sus líderes, y a usted.]

“Jesucristo va a casarse con la única y verdadera Iglesia—no con un cierto número de grupos dispersos o individuos esparcidos”.

“…Aquel que trata de obtener su salvación fuera de la única Iglesia con la que Cristo se va a casar está en el camino de ‘obtener’. Aquellos que son fieles en la Iglesia están dando de sus oraciones, lealtad, ánimo y apoyo… dando las buenas noticias al mundo—¡su única esperanza!”

“7 Pruebas de la verdadera Iglesia de Dios”, La Pura Verdad, septiembre 1979

“En un esfuerzo por engañar y arrastrar al pueblo de Dios y los diezmos, la idea engañosa que está ahora circulando de que este hombre (no la Iglesia) también predica el evangelio. Así que, por qué no dividir su diezmo, enviar la mitad al hombre y la mitad a la iglesia de Dios—o bien envíelo alternadamente a cada uno”.

“1) El diezmo es el diezmo de Dios, no suyo, y debe ser enviado a la iglesia de dios, donde Cristo, vivo y salvo, está activamente trabajando, dirigiendo y bendiciendo”.

“2) Dios tiene sólo una Iglesia, y esa Iglesia tiene algunas pocos cientos de congregaciones locales en todo el mundo, todas una parte—y una parte integral funcionando—del único organismo espiritual, la Iglesia de Dios Universal… Jesucristo no encabeza, guía y trabaja con ningún hombre o iglesia en competencia. ¡Cristo no está dividido! El Cuerpo de Cristo es guiado en la tierra, bajo él, por medio de su apóstol escogido que él constituyó y utilizó para la edificación de su Iglesia en nuestro tiempo. La verdadera Iglesia de Dios está realizando la función de la Iglesia—llevar el mensaje del Evangelio de Cristo a todo el mundo”.

“3) El hombre que quiere la mitad de los diezmos de Dios no habla la misma cosa… No, hermanos, él no predica el mismo evangelio. Él estaba tratando de diluir las verdaderas doctrinas de Dios y se opone a sus doctrinas y a su apóstol y se convierte en la cabeza auto-proclamada de la Iglesia de Dios”.

“Por eso es que fue desasociado de la Iglesia de Dios. Él no estaba hablando la misma cosa. ¡La Iglesia de Dios no puede hablar con un sonido incierto!”

“4) Este hombre no es la Iglesia de Dios. Un hombre se puede incorporar a sí mismo, bajo la ley del hombre, usar el nombre de una Iglesia—y llegó tan cerca como le fue posible al nombre de ‘Iglesia de Dios Universal’, para engañar y confundir a los hermanos a pensar que él es la misma Iglesia. Cualquier ‘Tom’, ‘Dick’ o ‘Harry’ se pueden incorporar a sí mismos, con las firmas de un par de otros hombres como ‘directores’ en el nombre de una iglesia. ¡Pero eso no le hace una iglesia!”

“… declarando claramente cuál es la Iglesia de Dios. Esta es:”

“1) Donde se encuentra la verdad de Dios. No con un desasociado por tratar de diluir esa verdad”.

“2) Donde la verdadera Obra de Dios está yendo al mundo entero”.

“3) “Donde se encuentra el apóstol escogido de Cristo”.

“El diezmo de Dios debe ser pagado a la Iglesia de dios, donde cristo está trabajando. Jesucristo no trabaja en dos ‘iglesias’, una compitiendo contra otra y tratando de quitarle miembros. ¡Cristo no está dividido!”

“Dios no tiene dos iglesias—sólo la única Iglesia que Jesucristo fundó en el año 31 D.C...”

“Cristo es la cabeza viviente de sólo una Iglesia – No dos”, Buenas Noticias, 18 de diciembre 1978

“Dios comenzó su obra del Evangelio—a proclamar el Evangelio (las buenas noticias) de su Reino—a través del cuerpo humano individual de Jesús. Pero después de su resurrección, Jesús envió el mismo Espíritu Santo el día de Pentecostés del año 31 D.C. y de allí en adelante, para entrar en el cuerpo colectivo de aquellos que constituyen la Iglesia de Dios”.

“La Iglesia, entonces, es el Cuerpo colectivo que Cristo usa como su instrumento, facultada por el Espíritu de Dios, para llevar a cabo la Obra de Dios. ¡Jesucristo la encabeza y dirige desde el cielo!”

“Pero ¿cuál es la misión divina de esa Iglesia? ¿Cuál es su propósito? La respuesta es hacer la Obra de Dios, que Jesús comenzó y ahora continúa a través de su Iglesia”.

“Dondequiera que la verdadera Iglesia de Dios esté—la única Iglesia que es de Cristo—estará predicando ese Evangelio a todo el mundo—en todos los continentes—hoy día. ¡Porque estamos cerca del fin! ¡Ese es el Evangelio del Cristo viviente! ¡Es la buena noticia del venidero Reino de Dios para gobernar al mundo!”

“Pero dondequiera que se encuentre esa única verdadera Iglesia, será llamada la Iglesia de Dios”.

“Pero eso no es todo. Muchos se han apropiado del nombre de Dios, pero no están proclamando el Reino de Dios …”

“Esa verdadera Iglesia está predicando la inminente venida de Cristo como Rey de reyes y Señor de señores, para gobernar a todas la naciones por mil años sobre la tierra…”

“¡Sólo hay una Iglesia!”

“Está haciendo la Obra de Dios. Es, como Jesús dijo que sería, una ‘manada pequeña’, perseguida y despreciada por el mundo”.

“Personal”, Buenas Noticias, Agosto de 1983

“Algunos han dejado la Iglesia de Dios diciendo, ‘No he dejado a Cristo—sólo he dejado esa organización. Adoro a Cristo a mi manera’”.

“¿Acaso estos ‘cristianos’ individuales ‘solitarios’, o muchos de estos pequeños ‘grupos’ aislados constituyen parte de la esposa que se está preparando?”

“La mayor pregunta de vida y muerte eterna ahora mismo [Note cuán seriamente tomó esto el Sr. Armstrong] es: ‘¿Simplemente cuál es la esposa que se ha preparado? ¿Es un organismo espiritual unido, organizado, compacto,—todos hablando una misma cosa—todos unidos a la única Vid y llevando fruto—todos en la Iglesia edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, con Jesucristo la piedra principal del ángulo, habiendo crecido en un edificio—un templo Santo, en el Señor, bien coordinado y compacto en el cual todas las coyunturas se ayudan? o, ¿ será una conglomeración de denominaciones y ‘grupos’ desunidos y una serie de ‘cristianos’ individuales aislados, que han seguido a Cristo a su propia manera?”

“… Jesús dijo, ‘El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’” (Mateo 12:30).

“Una vez más, ‘El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’ (Lucas 11:23). Los que no están con Cristo, donde Él dirige en su Iglesia, están desparramando y en contra de Él”. [Otra sobria advertencia a sus líderes, y a usted.]

“Pero considere más allá”.

“Jesucristo se va a casar con la Iglesia de Dios—llamada el Cuerpo de Cristo. Ahora ¿está ese Cuerpo unido, organizado sobre un fundamento firme y unido, o es una variedad de individuos ‘solitarios’ y varios ‘grupos’?”

“¡El único propósito de la Iglesia es continuar la obra que Cristo empezó! Ahora es el cuerpo en el cual el Espíritu Santo está trabajando. Y Dios puso en la Iglesia, para organizarla, apóstoles, profetas, pastores…”

“La Iglesia es el Cuerpo de Cristo. Y Jesús se describe a sí mismo como la vid, y nosotros en su Iglesia somos las ramas en esa vid. Véalo—estúdielo—en Juan 15. Jesús no es varias vides separadas—¡Él es una vid! ¡Los miembros del cuerpo de cristo son las ramas!—pero no separadas y aisladas. todas están unidas a la única vid—el cuerpo de cristo”.

“Los ‘cristianos’ o ‘grupos’ separados son ramas cortadas de la vid—¡el cuerpo de cristo!” [Es muy crucial entender esto. Pero esas ramas individuales pueden ser injertadas de nuevo al arrepentirse.]

“El Padre es el Labrador—el Viñador. Cada rama de esta vid (la Iglesia) que no da fruto para el Reino, el Padre la poda—la corta—para que la organizada y unida vid pueda dar más fruto”.

“¿Está la Iglesia de Dios compuesta de muchos ‘grupos’ separados?”, Las Buenas Noticias, 18 de diciembre 1978

“Pequeños grupos, divididos… Ellos no están complaciendo a Dios o siendo bendecidos por Él. Jesús dijo, ‘Por sus frutos los conoceréis’. Usualmente dicen ser ‘ramas’ de la Iglesia de Dios. Pero Jesús dijo, ‘edificaré mi iglesia’ (Mateo 16:18). No dijo denominaciones, sectas, cultos, ramas o una iglesia dividida contra sí misma. Más bien dijo que una casa dividida contra sí misma no puede permanecer. Hay sólo una verdadera y única Iglesia. El apóstol Pablo ilustró a las humanamente autoproclamadas ‘ramas’ cuando dijo a los ancianos de la iglesia local en Éfeso que algunos de ellos se apartarían para arrastrar seguidores tras de sí”. [Vea esta conexión adicional de las “ramas”.]

“Pablo dijo, ‘Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo’ (I Corintios 12:20). ¿Cómo estaba ese único cuerpo organizado? ¿Tenía un gobierno? ‘Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros…’ (vs. 28). El versículo 25 muestra que no debe haber divisiones en el cuerpo—no ramas u organizaciones filiales”.

“La Iglesia está, ‘edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor’ (Efesios 2:20-21). Note que, la Iglesia está organizada y bien coordinada, no organizada con ramas que compiten y difieren”. [Capte esto.]

“La historia reciente de la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios Universal”, Noticias Mundiales, 24 de junio 1985

Entendamos ahora que el Sr. Armstrong enseñó que la verdadera Iglesia y Cuerpo de Cristo son también una organización, mientras que al mismo tiempo enseñaba que ambos son un organismo espiritual. Esta distinción desde hace mucho tiempo ha confundido a muchos hermanos:

“…la única y verdadera Iglesia no es una organización de hombres, sino un organismo espiritual. Sin embargo este hecho no se opone a la organización”.

“Este organismo espiritual es el ‘Cuerpo de Cristo’ que existe con el propósito de llevar a cabo la Obra de Dios”.

“Si cada individuo en éste camina solo, de forma independiente, tratando de llevar a cabo la Comisión divina en cualquier forma que estime conveniente, tendremos confusión, una casa dividida contra sí misma”.

“Cristo, verdaderamente, ha organizado su Iglesia, tan bien coordinada como un edificio físico puesto junto con la precisión de cada parte de los artesanos más expertos”.

“¿Sólo qué es la Iglesia?”, Artículo, 1970

“El Jesucristo viviente fundó la única verdadera Iglesia de Dios, en el año 31 D.C. El mismo Jesucristo vivo comenzó la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios a través de mí, como su apóstol escogido, en agosto de 1933”.

“Dios ordena en su Palabra que ‘habléis todos una misma cosa’. Esa ‘misma cosa’ Él la puso en su Iglesia por medio de su apóstol”.

“¿Diluyendo—o lentamente edificando de forma sólida?”, Noticias Mundiales, 11 de junio 1979

Las palabras del Sr. Armstrong son imposibles de malentender—y completamente diferente en todos los aspectos de lo que sus líderes le están diciendo—y de lo que ellos están practicando. Hablar la misma cosa mantiene unida a la Iglesia. Muchos se preguntan por qué los varios líderes no pueden “juntarse”. La respuesta es: Ya no están de acuerdo en la doctrina—ya sea con el Sr. Armstrong o entre sí. La siguiente declaración del Sr. Armstrong es casi profética. Describe un sueño que tuvo, es como si le escribiera directamente a los dispersados, en particular a la Iglesia de Dios Unida, que recientemente se clonó a sí misma a través de su división.

Esta cita, refiriéndose a los liberales a mediados de la década de 1970, tiene un poderoso mensaje para cada miembro y ministro de pensamiento honesto en los dispersados:

“Desperté bastante impresionado con el sueño. ¿Me estaba revelando Dios que muchos dentro de la membresía de la Iglesia lo están dejando fuera del cuadro?—¿en sus propias mentes poniendo a Dios fuera de la Iglesia? ¿Piensan que la clase de hombres por los cuales el pueblo votaría debieran ser hechos los líderes en la Iglesia?—que el pueblo debe decirle a Dios, ‘Esta es nuestra Iglesia, Dios, queremos que te salgas de la Iglesia y nos dejes solos. ¡Vamos a manejar esta Iglesia a nuestra manera!’ Me desperté impresionado de que demasiados de nuestro pueblo están dejando a Dios y a Cristo fuera de su Iglesia, y están tratando de hacerla nuestra Iglesia—¡la iglesia del pueblo, y no la Iglesia de Dios!...”

“[En los años 70] habían por lo menos seis o siete personas en altos oficios junto al apóstol de Cristo en autoridad—hombres de confianza y honor. Pero ellos la iban a volver ‘la iglesia del pueblo’, en lugar de la Iglesia de Dios. No Podían ver ni a Dios ni a Cristo en su cuadro mental de la Iglesia de Dios. ¡Eran liberales!...”

“Ahora han iniciado iglesias y obras por su propia cuenta. Pero pasan por alto una cosa: ‘Si el Eterno no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican’”.

“¡Dios no está edificando sus casas!”

“¿Deberíamos todos dejar la Iglesia de Dios y unirnos a ‘La Iglesia del pueblo’?”, Buenas Noticias, septiembre 1980

“Hermanos, ¿no nos encontramos nosotros mismos dando por sentado que las iglesias en lo que es llamado ‘cristianismo’ son también iglesias de Dios—que nosotros somos sólo otra de las muchas denominaciones, la única diferencia es que tenemos algunas doctrinas diferentes?” [El clásico punto de vista protestante que tantos han aceptado en los dispersados, pero en su caso aplicado a un entorno de “únicamente Iglesias de Dios”.]

“¡Simplemente eso no es verdad! Nosotros en la Iglesia de Dios no somos una de todas estas iglesias”.

“He mencionado cómo la primera Iglesia creció y se multiplicó con los que Dios añadió a la Iglesia. Pero pronto vino la persecución. De repente llegaron los falsos predicadores, con un evangelio diferente—un espíritu diferente. ¡Llegaron fomentado un espíritu de crítica—de duda! Llegaron diciendo que los verdaderos apóstoles de Jesús estaban predicando doctrinas erróneas”. [Con cuidado vuelva a leer este párrafo teniendo en mente la enseñanza de la verdadera Iglesia.]

“¿Por qué le puso Dios en su Iglesia?” Buenas Noticias, mayo de 1974

“La palabra apóstol significa ‘uno enviado’”.

“La Iglesia de Dios del Nuevo Testamento recibió todas sus enseñanzas, prácticas, costumbres, de los apóstoles, con Pedro como jefe sobre todos los demás”.

“Sin embargo los apóstoles fueron los maestros, que inculcaron en la Iglesia las creencias, enseñanzas, prácticas y costumbres. ¡Y todos los miembros fueron requeridos por Dios a creer y hablar una misma cosa!” [¿Comprendió usted esto?—y fíjese en la palabra “requeridos”.]

“¡No existía un consejo doctrinal! Las enseñanzas de la Iglesia no provenían de un consejo de ministros y/o miembros legos, quienes votaban sobre qué creer”. [Todos en la Iglesia de Dios Unida e Iglesia de Dios una Asociación Mundial—además de otros—deberían recordar esto.]

“Aquí mismo, marque bien este punto: ¡Dios puso su verdad en su Iglesia a través de Cristo y por medio de sus apóstoles!”

“¡Nótese esto! La Iglesia de Dios está edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas…”

“… Les he mostrado…que Pedro era el líder de los apóstoles—¡y que la Iglesia recibió sus enseñanzas y doctrinas de los apóstoles!”

“Así que ahora hagámoslo oficial—por el apóstol de Cristo hoy en día—éste atar y desatar sencilla y claramente se le dio al apóstol principal de Cristo—no a los ministros de menor rango ordenados por su autoridad—no por la Iglesia como un cuerpo—¡sino por el apóstol!”

“¡Jesucristo es la cabeza viviente de esta Iglesia! Él la edificó a través de sus apóstoles. ¡Y Él, Cristo, aún gobierna de forma suprema en la sola y única área sobre la tierra donde el gobierno de Dios se está administrando hoy día!” [Vuelva a leer los últimos dos párrafos hasta que sus oídos timbren.]

“¿Cómo le da Cristo sus creencias a la Iglesia?” Buenas Noticias, 20 de noviembre 1978

El Sr. Armstrong dijo una y otra vez que el Jesucristo vivo siempre ha dirigido una organización—una Iglesia. Sus declaraciones son claras—y nunca vaciló. (Muchas más vendrán después en un contexto diferente.) Sólo hay una Iglesia organizada y unificada sinónimo con el Cuerpo de Cristo, que enseña la verdad, que hace la Obra, dirigida por el apóstol, todo bajo la guía de Cristo—no hay tal cosa como una iglesia que forma parte de un Cuerpo de Cristo “superior”. Una organización bien constituye todo lo que es la Iglesia y el Cuerpo—o está completamente fuera de estos. Más de 150.000 miembros y ministros de la Iglesia de Dios Universal una vez supieron lo que usted acaba de examinar. ¿Qué pasó? ¿Se les olvidó?—¿lo rechazaron?—¿nunca lo entendieron completamente?—¿en secreto nunca lo creyeron?—¿o lo creyeron sin probarlo, dejándolos vulnerables—incapaces de resistir argumentos seductivos en contra de esto?

Con todo el marco anterior en mente, considere una última cita. Su poderoso mensaje es un paralelo sorprendente con la actualidad (el énfasis es mío):

“Incluso en los días de Pablo muchos de entre los asistentes en Antioquía, en Jerusalén, en Éfeso, en Corinto, y otros lugares comenzaron a apostatar y a alejarse de la verdad. Las divisiones surgieron [Note que el Sr. Armstrong entendió que la apostasía del primer siglo causó numerosos grupos, reteniendo una variedad de ideas erróneas mezcladas con verdad.] y aquellos individuos no convertidos o apartados de la verdad y camino de vida de Dios no eran parte de la verdadera Iglesia de Dios aunque visiblemente se congregaban con aquellos que lo eran. El misterio de la iniquidad ya estaba trabajando cuando el apóstol Pablo escribió el segundo capítulo de II de Tesalonicenses, y estaba trabajando en el interior de las iglesias visibles. ¡Esta apostasía se incrementó y para el año 125 D.C. la mayoría en la mayor parte de las iglesias ahora, la mayoría de los que se congregaban para servicios en la mayor parte de las iglesias continuaron en sus antiguas creencias y prácticas paganas, aunque profesando ser cristianos! Y, por cierto, aún se congregaban en el día de reposo—créalo o no—ese es el día que llamamos sábado…Ahora, gradualmente, una porción más y más pequeña de las iglesias visibles bajo el nombre de cristianos se mantuvieron verdaderamente entregados a Dios y a su verdad y guiados mediante su Espíritu. Y después que el emperador Constantino tomó el control virtual de la iglesia visible profesante, a inicios del siglo IV, la organización visible se volvió pagana casi en su totalidad y empezaron a excomulgar y a perseguir a todos los que se aferraban a la verdadera Palabra de Dios—¡la Biblia! Y finalmente se hizo necesario para todos los verdaderos cristianos, incluso como un pueblo disperso, se hizo necesario para ellos huir. Y ellos, los que fueron guiados por el Espíritu de Dios, los únicos en quienes Jesucristo estaba viviendo su vida en ellos, sólo estos constituían la verdadera Iglesia y tuvieron que huir de la jurisdicción del gobierno con el fin de adorar verdaderamente a Dios. Eso fue lo que le pasó amigos, a la Iglesia, pero Dios aún tiene sus ministros. Dios aún tiene a su Iglesia. Quiero decirles que la verdad de Dios sigue estando escrita en las páginas de su Biblia si usted quita el polvo de ésta y la ve tal como es”.

Transmisión citando la Pura Verdad acerca del folleto de la Pascua florida

¿Despreciará las claras palabras del Sr. Armstrong? ¿Olvidará la claridad de lo que dijo porque sus líderes le digan que su muerte—o la apostasía—o la incapacidad de llegar a un acuerdo sobre la doctrina—cambió la Iglesia y el Cuerpo de Cristo? La Biblia dice, “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 13:8), y el Dios del Antiguo Testamento, Cristo, dice: “no cambio” (Mal. 3:6).

Los que alteran verdades restauradas por medio del Sr. Armstrong no pueden ver que atacan a Jesucristo por “equivocarse” a través del Sr. Armstrong. ¡Algunos casi parecen creer que Él eligió a un hombre demasiado estúpido para entender tal vez la verdad más grande en el Nuevo Testamento—o, peor aún, que Jesús mismo era demasiado incompetente para guiar a su apóstol!

Ahora debe ser plantada una semilla. Periódicamente pregúntese a sí mismo mientras continúa: ¿Podían los falsos líderes de la Iglesia de Dios Universal a quienes usted rechazó, y los Protestantes quienes les enseñaron a ellos, de alguna manera entender mejor qué constituye la Iglesia de Dios de lo que entendió el apóstol de Cristo?

CAPÍTULO CINCO – LOS APÓSTATAS DE LA IDU

Para ver más claramente cómo la falsa enseñanza sobre la Iglesia y el Cuerpo de Cristo se movió a los dispersados, primero debemos examinar hasta qué punto el liderazgo apóstata en la Iglesia de Dios Universal a finales de 1980 y principios de 1990 absorbió las creencias protestantes, rechazando las enseñanzas del Sr. Armstrong.

El tono y pensamiento no pudieron ser radicalmente más diferentes a los del Sr. Armstrong. La primera cita a continuación revela cómo estos hombres deliberadamente retorcieron y confundieron las enseñanzas del Sr. Armstrong en una absoluta teología protestante. (Recuerde las citas protestantes a medida que lea.) ¿Las palabras suaves de un falso apóstol, y otros con él, le parecerían razonables? Lo fueron para muchos miles (incluyendo a ministros de los dispersados) que se tragaron su engañoso anzuelo, hilo y plomo. Observe las fechas de las citas y dese cuenta que la mayoría de los ministros en los dispersados (incluidos aquellos en la Iglesia de Dios Unida y la Iglesia de Dios una asociación mundial) todavía estaban presentes en la Iglesia de Dios Universal. ¿Por qué no le estaban advirtiendo de la peligrosa influencia sobre usted? Hay dos posibilidades: (1) cobardía, o (2) estuvieron de acuerdo. Considere la posibilidad de preguntarles cuál de las dos aplica (todo el énfasis es mío):

“Como ustedes saben, en mi hablar y escribir muchas veces he comentado que no podemos limitar dónde y con quién Dios trabaja en lo que respecta a las otras iglesias cristianas”.

“…la verdadera Iglesia de Dios no está limitada a ninguna entidad corporativa ni a ninguna organización humana”.

“La verdadera Iglesia de Dios consiste de personas convertidas, todas las personas que tienen el Espíritu Santo. Ese es un punto que el Sr. Armstrong subrayó con frecuencia. Como él explicó, no es…la organización incorporada que constituye la Iglesia de Dios. Es el pueblo en quien Dios mora mediante su Espíritu lo que hace la Iglesia, el Cuerpo de Cristo”.

“Por lo tanto, debemos entender que no formamos todo lo que hay de la verdadera Iglesia de Dios”.

“Dios nos ha llamado para llevar a las personas a él, no hacia nosotros”.

“Predicamos el evangelio para que las personas vengan a Cristo, no para que vengan a nosotros”.

“Dios trabaja en donde quiere, y todas la personas convertidas en todas partes conforman la verdadera Iglesia de Dios”.

“No es correcto decir que alguna organización de la iglesia en particular, incluyendo la nuestra, es, de y por sí misma, la verdadera Iglesia”.

Joseph W. Tkach, Escrito para el ministerio, RPG, 26 de abril 1994

“La personas que deciden dejar la Iglesia porque no han llegado a comprender los cambios en la doctrina no deben ser tratados como enemigos”.

“Si deciden ir a un lugar donde pueden estar con personas que creen como ellos en sus puntos de diferencia, eso depende de ellos, y esto no los hace nuestros enemigos”.

“El Sr. Armstrong dio el ejemplo en ese sentido hace décadas atrás cuando continuó teniendo una relación amistosa con la Iglesia de Dios (Séptimo Día)”. [El Sr. Armstrong cesó esto en 1939.]

“Hubo ejemplos cuando nuestros miembros incluso asistieron a congregaciones de esa iglesia cuando no había disponible ni una sola de nuestras congregaciones”. [El Sr. Armstrong detuvo esto en 1952.]

“Si su motivación es egoísta, es decir, si están buscando posición y reconocimiento, independiente del lugar donde decidan asistir tendrán aún que lidiar con ese egoísmo antes de que puedan tener una relación positiva con Dios – antes de que su elevado nivel de servicio sea significativo”.

“Personal de Joseph W. Tkach”, Noticias Mundiales 17 de noviembre 1992

Aquí está una cita con fecha de principios de diciembre de 1991, revelando que el pensamiento de Pasadena fue desde el principio más de lo que los hermanos habrían estado conscientes:

Entrevistador: “Eso suena muy, muy bien y todo, pero [Herbert Armstrong] tenía un sentido de llamado divino… yo tuve conocimiento de que él entendía a la Iglesia de Dios Universal…como una organización especial en una manera exclusiva”.

Snyder: “Bueno, ciertamente él escribió de acuerdo a esos lineamientos. Pero yo diría que la posición actual de la Iglesia es que no somos un cuerpo exclusivo de ninguna forma…”

Entrevista con Michael Snyder, radio WMUZ, Detroit, Michigan, 17 de diciembre 1991

“Otra cosa de la que estoy siendo acusado es de que ya no creo que esta sea la verdadera Iglesia de Dios. Lo creo con todo mi corazón. Ustedes son mis testigos. Y también voy a agregar otro factor. No podemos limitar donde Dios escoge trabajar”.

Joseph W. Tkach, “Un punto de Luz”, Sermón 12 de junio 1993, reproducido en todas las iglesias

“No hay duda de que somos la verdadera Iglesia de Dios. El punto que hice es que no somos todo lo que existe de la verdadera Iglesia de Dios. Existe una monumental diferencia en esas dos declaraciones”. [Incluso Joseph Tkach entiende la “diferencia monumental” entre el punto de vista del Sr. Armstrong y el suyo.]

“Existe sólo una Iglesia de Dios, no muchas. Esa única Iglesia está compuesta de todas las personas que tienen el Espíritu Santo, independientemente de dónde se encuentren, cuándo vivieron, o a qué organización pertenecen”.

Joseph Tkach, carta a los ministros de campo de la IDU, primavera de 1994

“La Biblia…no respalda los intentos de ningún creyente de convertirse en exclusivo (Romanos 12:18; Hebreos 12:14)”.

Joseph Tkach Jr., “Administración de la Iglesia”, RPG, 11 de enero 1994

La siguiente cita fue escrita por uno de los líderes del grupo de la IDDam. Él estaba de acuerdo con el Sr. Tkach y su hijo, y lo hizo por lo menos más de un año y medio hasta entrar a la Iglesia de Dios Unida en sus inicios (Note la fecha de su escrito). También note que todos los ministros de la Iglesia de Dios Unida y los hermanos que se les unieron estuvieron oyendo el repiqueteo de tales declaraciones periódicas desde tan pronto como 1992, años antes de que se marcharan. ¿Cree el lector que esto es un accidente—o algo perfectamente lógico de creer—que estas y muchas otras personas fueron lentamente condicionadas a aceptar lo que usted en un momento verá que todos ellos hacen eco hoy día? (También observe la aceptación de este hombre de la falsa doctrina de nacer de nuevo—“nacido de arriba”—que se le enseñó a él antes de irse. Esto muestra el mayor problema obrando en los dispersados.):

“Creo que el Sr. Hulme dijo en la carta que ustedes anexaron, que cualquier persona que tiene el Espíritu Santo es un hijo de Dios y por lo tanto parte del Cuerpo de Cristo, incluyendo todas las personas convertidas en todas la denominaciones, y que la membresía de la Iglesia de Dios Universal no comprende la totalidad del Cuerpo de Cristo. En el otro lado de la moneda, creo que hay personas en la Iglesia de Dios Universal, así como en todas las demás denominaciones, que no han ‘nacido de arriba’ como es probado por su evidente falta de compromiso con Jesucristo”.

David Register, Pastor de la Iglesia de Dios Universal, Carta al Expositor del Vigilante, 12 de noviembre 1993

“Creemos que la Iglesia (el Cuerpo de Cristo espiritual) incluye a todas las personas en quienes mora el Espíritu Santo, independientemente de la denominación en que puedan tener compañerismo actualmente”.

“La fe en Cristo y ser morada del Espíritu Santo hace una persona un cristiano, no la denominación con la cual tiene compañerismo. Siempre hemos reconocido que hay verdaderos cristianos convertidos que no reconocen el día de reposo”.

David G. Hunsberger, DCP IDU, 1 de marzo 1994

“El punto es, Dios está llevando a su pueblo hacia Jesucristo, no a ninguna organización humana en particular. El criterio para la salvación es la fe en Jesucristo, no la membresía en una denominación en particular”.

“¿Qué hace válida a cualquier iglesia? La fe…en Cristo. Dios no nos da un favor especial por ser diferentes o únicos. Él nos salvó, como a todos los demás, por su gracia mediante la fe en Jesucristo”.

Joseph W. Tkach, Carta a los miembros, 9 de febrero 1994

“Es obvio, por los frutos, que algunos cristianos que guardan el domingo tienen el Espíritu Santo”.

Joseph W. Tkach, carta a los ministros de campo de la IDU, 12 de abril 1994

Note el siguiente autor, quien es el líder de uno de los dispersados más grandes, y el hombre a quien la Iglesia de Dios Unida escogió para ser su primer presidente por tres años:

“Juan escribió: ‘Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él’ (I Juan 5:1). En consecuencia, la Iglesia de Dios Universal no considera a su membresía ser todo lo que existe del Cuerpo de Cristo. Nuestra postura es que cualquier persona que tenga el Espíritu Santo es un hijo de Dios, independientemente de la iglesia a la que pertenece, y reconocemos que Dios trabaja donde quiere. Esto es diferente a la posición que alguna vez mantuvo la Iglesia”.

David Hulme, Carta a The Watchman Fellowship (El vigilante del compañerismo), 24 de junio de 1993

“…ya no condenamos a los cristianos que han elegido el domingo como su día de reunión para sus servicios de adoración y alabanza a Dios. El cristianismo se define por la presencia del Espíritu Santo morando en el individuo creyente, no necesariamente por costumbres o prácticas externas en la adoración del grupo”.

David G. Hunsbenger, DCP Iglesia de Dios Universal, 18 de noviembre 1994

“Que triste que algunos entre nosotros estuvieran realmente molestos y enojados al saber que hay verdaderos cristianos en otras iglesias además de la nuestra. ¡Eso en sí mismo es un indicador de qué tan lejos de Cristo algunos de nosotros hemos estado—hasta el punto que a algunos nos resulta realmente desagradable saber que Dios ha llamado a otros además de nosotros para salvación!”

“¿No es esta actitud egoísta y arrogante la que prevalece a la iglesias cristianas? Muchas iglesias creen que ellos y sólo ellos son la comunión verdaderamente fiel y obediente de creyentes. Y al igual que muchas otras, hemos sido culpables del mismo pecado”. [La condena en este párrafo—¡escrito por Joseph Tkach e igualando la posición del Sr. Armstrong con pecado!—se ha arraigado en la mente de miles en los dispersados que igualmente hoy atacan a los que están de acuerdo con el Sr. Armstrong acerca de la verdadera Iglesia. Que Dios ayude a los de mente abierta a ver quien les enseñó esta forma de pensar—y cual espíritu estaba obrando en el falso apóstol y en los otros que vomitaban esto con él.]

“Hay iglesias cristianas, congregaciones y sociedades bíblicas que están también, al igual que nosotros, haciendo la obra de Dios en este mundo oscuro”.

“Pero como ya he explicado muchas veces, la salvación no es guardar el día de reposo y los Días Santos; la salvación sólo viene por la abundante gracia de Dios y sólo a través de la fe en Jesucristo”.

“Debemos ser capaces de ejemplificar el reino de Dios extendiéndole la mano derecha de compañerismo a los creyentes que son diferentes de nosotros mismos”.

“Pero, fieles a la naturaleza humana, algunos de nosotros hemos permitido que estas bendiciones [el día de reposo y los Días Santos] se conviertan en una trampa al volvernos arrogantes y auto justos sobre ellos…Y, siento decirlo, es una de las mismas cosas entre nosotros que algunos han optado por no arrepentirse”.

“…no debemos condenar y rechazar los cristianos que Dios ha llamado a otro compañerismo y les dado otras tareas. He explicado antes que el día de reposo fue dado como una señal de la relación especial del pacto entre Dios y su pueblo, Israel. Pero la señal del pueblo de Dios en el Nuevo Testamento es el Espíritu Santo en ellos, que se expresa así mismo en amor…”

“Dios va a trabajar con ellos como lo estime conveniente”.

Joseph W. Tkach, Carta al ministerio, RPG, 18 de octubre 1994

“¿Clamamos [nosotros] ser la única y verdadera Iglesia?”

“La única ‘verdadera’ Iglesia es el Cuerpo de Cristo, formada por todos los creyentes que son llamados por Dios y en quienes mora el Espíritu Santo. No se limita a entidades corporativas o alguna sola organización de la iglesia. Dios trabaja donde quiere, y no es el lugar de alguna iglesia limitar la obra de Dios para sí misma (Marcos 9:38-40)”.

Con frecuencia se nos pregunta, 1994

“África no sólo tiene algunos de los países más pobres del mundo, también tiene algunos de los más cristianos. Un estimado de 327 millones de cristianos viven en África…”

John Halford, “El desafío de África”, La Pura Verdad, noviembre-diciembre 1994

“¿Cómo podemos decir que hay muchos cristianos fuera de la Iglesia de Dios Universal?”

“Podría ayudar el imaginarse sosteniendo un poste de 10 metros. Tome el poste y córtele 1 metro. Ahora usted tiene dos postes. Uno de 9 metros de largo, el otro de 1 metro. Sosténgalos de la punta de cada uno en comparación con el otro, ¿cuál de los postes es pequeño? ¡El poste de un metro, por supuesto! Ese poste de un metro representa el 10 por ciento del poste original. Así que 10 por ciento puede ser poco”.

“Por lo tanto, si el 10 por ciento de la población mundial fuere convertida, la Iglesia seguiría siendo pequeña y el mundo seguiría estando engañado. Con la población mundial pronto excediendo los 6 mil millones, 10 por ciento de esta cifra son 600 millones. Sí, 600 millones aún puede ser poco en un mundo de 6 mil millones”.

“Esta cifra me recuerda la visión de Juan de una innumerable multitud de convertidos (Apocalipsis 7:9-10). Esa multitud es aún un pequeño rebaño viviendo en un mundo engañado”.

“¿Es 10 por ciento una cifra demasiado grande? Entonces elijamos el 1 por ciento. El uno por ciento de 6 mil millones es 60 millones, sigue siendo una jugosa cantidad”.

“…parece evidente desde las Escritura y la lógica que el pequeño rebaño de Cristo es mucho mayor de lo que pensábamos”.

Ralph Orr, “¿Qué tan pequeño es el rebaño de Jesús?”, Comentarios que puede usar, mayo-junio de 1995

No hay la más mínima diferencia entre todas estas citas y las de los protestantes citados anteriormente. Aquellos que estaban en la Iglesia de Dios Universal a principios de 1990 pueden recordar que después de la clausura del campus en Pasadena del Colegio Ambassador y la consolidación en un gran colegio en Big Sandy, hubo una enfoque inmediato por parte del liderazgo de la Iglesia de Dios Universal en perseguir un reconocimiento oficial, y convertir el Colegio Ambassador en la Universidad Ambassador.

Este aparentemente pequeño cambio administrativo—en búsqueda de reconocimiento académico—tuvo un efecto profundo en la Iglesia y en los administradores del colegio. Para ser más aceptados por la corriente del mundo cristiano profesante, una medida relacionada que los nuevos administradores habían tomado fue buscar su educación post-secundaria en una variedad de campos religiosos en instituciones externas.

Fuente de adoctrinamiento

El grupo de hombres que fueron los arquitectos principales de todas las nuevas doctrinas buscaban grados académicos de Azuza Pacific University—una escuela fundada por las iglesias metodistas y hermanos. Esto va desde doctorados de ministerio a maestrías de artes en estudios bíblicos. Estas escuelas adoctrinaron a estos pensadores engañados con teología protestante estándar. Estos hombres eligieron ser entrenados por metodistas, y de hecho se estaban convirtiendo poco a poco en lo que se podría llamar metodistas evangélicos. A su vez, inyectaron este pensamiento en la Iglesia de Dios Universal. Nos enteramos de que una de estas doctrinas implicaba a la Iglesia y el Cuerpo de Cristo.

Los principales ministros habían decidido succionar a propósito la leche de lo que fueron las hijas de la gran ramera de Apocalipsis 17—y la Iglesia de Dios y el ministerio a su vez hizo lo mismo con estos líderes. Si sólo uno hubiera visto donde estaban siendo “educados”, no habría duda de hasta dónde pensaban llegar. Sin embargo pocos lo tomaron en cuenta en el momento, y aún menos sabían dónde estaban aprendiendo los apóstatas sus nuevas doctrinas.

El constante flujo de repetitivas declaraciones falsas parecía, con el tiempo, desgastar—“fascinar” e “impedir” (recordemos Gál. 3:1 y 5:7)—y posteriormente condicionó a miles del pueblo de Dios quienes, como se mencionó, evidentemente absorbieron el pensamiento protestante claramente anti bíblico de los apóstatas sobre esta doctrina antes de huir de la Iglesia de Dios Universal. Esto incluye el ministerio—y casi ciertamente a usted.

El diablo hizo bien su trabajo. Piense. Incluso convenció a estos miles (a través de las declaraciones que leímos) que fue el Sr. Armstrong que les enseñó lo que ahora creen. ¡Increíble!

¿Verá usted a través de esto? Pregunte: ¿Está de acuerdo con los apóstatas? Si no, ¿qué cree usted, y con quién está de acuerdo?

Ningunas de las falsas enseñanzas de los líderes de la Iglesia de Dios Universal son más clásicas—¡y peligrosas!—que la falsificación protestante ahora comúnmente sustituida en los dispersados por la enseñanza bíblica sobre la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo.

Qué enseña la Iglesia de Dios Universal hoy día

Por último, esto es lo que Comunión Internacional de la Gracia (CIG, anteriormente conocida como Iglesia de Dios Universal) enseña. Naturalmente concluye con esta sección porque establece lo que los dispersados enseñan hoy día. Vea cuántas diferencias puede encontrar entre los dos. Lo que la CIG ha escrito ha sido refinado para reflejar un total acuerdo con el mundo. Observe de nuevo como el término “la iglesia” se ha reducido para connotar a “todos los creyentes” sin importar su afiliación (el énfasis es mío):

“Cada grupo local de creyentes es una iglesia. Pablo escribió ‘a la iglesia de Dios que está en Corinto’ (I Corintios 1:2); se refirió a ‘todas las iglesias de Cristo’ (Romanos 16:16) y ‘la iglesia de los laodicenses’ (Colosenses 4:16). Pero también él pudo utilizar la palabra iglesia para referirse a todos los creyentes en todas partes: ‘Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella’ (Efesios 5:25)”.

“La iglesia existe en varios niveles. En un primer nivel está la iglesia universal, que incluye a todos en todo el mundo que aceptan a Jesucristo como Señor y Salvador. Las iglesias locales son un nivel diferente, incluye a las personas que se reúnen regularmente. Las denominaciones son un nivel intermedio, contiene grupos de congregaciones trabajando más estrechamente juntas por historias y creencias compartidas”.

“Las congregaciones locales incluyen a veces a no creyentes—miembros de la familia que no han aceptado a Cristo como Salvador, no obstante se reúnen regularmente con los creyentes. Las congregaciones locales pueden también incluir personas que se consideran cristianas, pero que podrían no serlo. La experiencia demuestra que algunos de éstos posteriormente admitirán que no eran cristianos…”

“Desafortunadamente, el mundo cristiano está dividido en denominaciones que a veces riñen entre sí. La iglesia no es perfecta aún, ya que ninguno de sus miembros es perfecto. No obstante, Cristo quiere que la iglesia esté unida (Juan 17:21). Esto no requiere una fusión de las organizaciones, pero sí sugiere un propósito común…”

Discipulado 101, “¿Qué es la Iglesia?”

El poder de este pensamiento falso fue mucho más allá de la CIG…

CAPÍTULO SEIS – LO QUE ENSEÑAN LOS DISPERSADOS

Más de 200 herejías separadas son enseñadas entre los dispersados. (Muchas de estas son mencionadas en mi libro Sobreviviendo “Tiempos Peligrosos”.) Muchas son puro protestantismo. Los líderes en los dispersados, están enseñando de nuevo estas mismas antiguas ideas equivocadas, y, por lo tanto, los apóstatas aún controlan el pensamiento de miles que sienten que dejaron atrás todas las doctrinas y pensamientos equivocados. Ellos han adoptado inconscientemente el punto de vista protestante de lo que es el Cuerpo de Cristo y la Iglesia.

Cuando los líderes de los dispersados aceptaron la enseñanza de la “ramera” por medio de los apóstatas acerca del “cuerpo” de su “Jesús”, sin saberlo los grupos grandes de los dispersados se colocaron a sí mismos en posición para ser arrojados FUERA del verdadero Cuerpo de Cristo y directamente dentro de la idea del falso, protestante, falsificado, y dividido “cuerpo de Cristo”. Todo esto, a su vez, preparó el camino para que todos los de la Iglesia de Dios entraran en la dividida era de Laodicea en el despertar de la apostasía. El lector debe volver a leer la última frase para tenerlo bien claro en la mente antes de continuar.

Miles de “ramas” individuales llegaron a ser cortadas de la “Vid”.

Los (ahora) tres dispersados más grandes (con muchos otros más) enseñan que Cristo ya no trabaja exclusivamente en una organización—dirigiendo sólo una Iglesia unificada, organizada y sin comprometer. Desde la apostasía, muchos se sienten forzados a creer que la Iglesia de Cristo se compone actualmente de muchas “asociaciones”, “ramas” o “comunidades de creyentes”.

Hoy en día, los líderes de los dispersados hablan de “nuestra verdadera iglesia”, “esta verdadera iglesia” o las “verdaderas iglesias de Dios”. Esos mismos hombres una vez creyeron lo contrario—lo que dicen las escrituras que revisaremos más adelante. Y la mayor parte de estos mismos hombres no tienen idea real—ningún recuerdo—de qué fue lo que cambió su forma de pensar—o cuándo sucedió. ¡Han olvidado quién les enseñó su entendimiento actual!

Los líderes de los grandes dispersados y muchas de las “astillas” más pequeñas decidieron después de la apostasía que la Iglesia de Dios había sido dividida en muchos grupos. Esto imita exactamente lo que los reformadores Martín Lutero, John Calvin, John Wesley, Jan Hus y Ulrico Zuinglio llegaron a creer acerca del “cuerpo de Cristo” al iniciar movimientos por separado. Considere también que así como estos hombres tuvieron que rechazar necesariamente el gobierno católico, los líderes de los dispersados también tuvieron que rechazar necesariamente el gobierno de Dios. Aquí está el por qué.

El dilema

El liderazgo de un hombre (enseñado por el Sr. Armstrong) no puede ser esparcido sobre muchas organizaciones. Piense acerca del dilema en que sus líderes se han puesto a sí mismos. Y piense sobre cómo fue Joseph W. Tkach y compañía (recuerde, que fueron enseñados por los protestantes) quienes enseñaron a estos “líderes” a creer lo que ahora ellos le enseñan a USTED acerca de lo qué es la Iglesia de Dios. Permanecer demasiado tiempo en la Iglesia de Dios Universal dejó a sus “líderes” profundamente influenciados por los líderes falsos que estaban ahí cuya presencia abandonaron eventualmente, pero cuyas numerosas falsas doctrinas (hay muchas otras más allá del alcance de este libro) llevaron con ellos cuando salieron. Ellos le han estado enseñando estas falsas doctrinas a USTED. Mientras usted los veía como “defendiendo la verdad”, de hecho sólo defendían parte de la verdad. Cuando se entiende, fueron las más grandes verdades que los apóstatas les ayudaron a echar fuera. Esa es la verdad que nadie más le dirá.

Los líderes de los dispersados han rechazado el gobierno de Dios sobre ellos—y tanto así que han admitido que lo rechazan, a pesar de usar el nombre de Cristo, diciendo incesantemente que Él es la “Cabeza” de sus iglesias (“Cuerpo”), de todos modos. Peor aún, han enseñado a los hermanos a hacer lo mismo. Lea en Mateo 24:4-5 de los que vienen en el nombre de Cristo—y piense en los dispersados. Desesperadamente engañados, sus líderes le están engañando a USTED.

La pregunta es ¿le importa a usted? Muchos ni siquiera parecen saber lo que su organización enseña. He oído esto regularmente. Al decirle a estas personas lo que su grupo cree—y enseña abiertamente—oigo cosas como, “Oh, ¿lo hacen? ¡Yo no lo sabía!” A veces van un poco más lejos y preguntan, “¿Está seguro?” En este punto siempre soy incrédulo, pensando, “¿Por qué usted no lo sabe?—¡Es su grupo! ¿Quién tiene la culpa de que usted no sepa? ¿Está usted examinando—leyendo y estudiando la literatura de su organización y escucha realmente sus sermones? Si es así, ¿cuánto—y que tan cuidadosamente?”

La Iglesia de Dios Unida

Veamos ahora lo que enseña el que fue el dispersado más grande durante mucho tiempo—la Iglesia de Dios Unida—sobre el Cuerpo de Cristo. El siguiente extracto procede de un comentario de noticias en la página web de la Iglesia de Dios Unida mostrando que ellos entienden lo que la Iglesia católica cree acerca de la única verdadera Iglesia. Éste comentario cita a los católicos por causar deliberadamente un prejuicio en la membresía de la Iglesia de Dios Unida. Por supuesto, probablemente ellos no podrían citar al Sr. Armstrong para mostrar su punto. Esto no traería el resultado previsto. De hecho, eso probablemente ocasionaría que algunos fueran en busca de la única verdadera Iglesia.

Al citar a los católicos como lo hacen, efectivamente producen la reacción automática que los líderes de la Iglesia de Dios Unida necesitan entre sus miembros en contra de la idea de una sola verdadera Iglesia. El artículo se titula “Si hay sólo una verdadera Iglesia, ¿Dónde Está?”:

“El Papa Benedicto cree firmemente que la Iglesia Católica es la única verdadera iglesia y recientemente lo dijo enérgicamente. ‘Por segunda vez en una semana, el Papa Benedicto XVI ha corregido lo que dice son interpretaciones erróneas del Segundo Concilio del Vaticano, reafirmando la primacía de la Iglesia Católica Romana y diciendo que otras comunidades cristianas eran deficientes o no verdaderas iglesias’ (De la Prensa Asociada a través de Fox News.Com, el 10 de julio de 2007; Título: El Papa: Otras denominaciones cristianas no son verdaderas Iglesias). Estas fuertes palabras levantaron la ira de los líderes protestantes y otros líderes cristianos alrededor del mundo”.

“Líderes cristianos no católicos se sintieron profundamente ofendidos por los recientes comentarios del Papa…Ellos dicen que está erosionando o menoscabando casi medio siglo del ecumenismo. ‘Nos hace cuestionar la seriedad con que la Iglesia Católica Romana toma sus diálogos con la familia reformada y otras familias de la iglesia, dijo la Alianza mundial de Iglesias reformadas, que agrupa a 75 millones de cristianos reformados en 214 iglesias en 107 países’ (ibíd.). Para algunos católicos y muchos protestantes, el movimiento ecuménico fue grandemente realzado por el II Vaticano, las reuniones de 1962-65 empezaron un procedimiento para modernizar la iglesia”.

“¿Por qué utilizaría el Papa un lenguaje tan aparentemente degradante?”

“… Sin reservas, el Papa declaró directamente que otras denominaciones cristianas eran simplemente comunidades eclesiales que no tenían los medios necesarios para la salvación”.

“¿Cuál es la respuesta a este enredo? Los protestantes están decepcionados. Pero para el Papa Benedicto, no hay enredo. En su pensamiento hay sólo una verdadera iglesia, la Iglesia Católica. Pero si las grandes luchas que los cristianos sufrieron para lograr una reforma tan necesaria deben ser consideradas, ese pensamiento parece increíble”.

“Es cierto, Jesús dijo que edificaría su iglesia, estipulando que nunca desaparecería (Mateo 16:18). Es cierto que aún existe. Pero ¿como ha de ser reconocida?”

Jerold Aust, escritor Sénior de las Buenas Noticias

El segundo párrafo es, obviamente intencionado para mostrar cuán ofensiva es la posición católica. ¿Por qué más sería incluido? Por supuesto, los protestantes se han ofendido con los católicos sobre el asunto. ¿Entonces por qué decirlo? El objetivo del escritor es asegurarse de que el pueblo de Dios también sea ofendido con cualquier organización que clame ser la verdadera Iglesia. En efecto, es para conseguir que los hermanos digan de algún grupo particular, “¿Quiénes se cree que son, alegando la exclusiva autoridad de Cristo?”

No pierda de vista la astuta psicología empleada.

¡Tenga cuidado!

Antes de continuar, volvamos a examinar de otra forma la lógica defectuosa usada en contra de la doctrina sobre la única verdadera Iglesia simplemente porque los católicos la enseñan. Piense por un momento. Los católicos creen que la salvación viene por medio del sacrificio de Cristo. ¿Por lo tanto debería la Iglesia de Dios rechazar este entendimiento—porque no podemos atrevernos a estar de acuerdo con los católicos? Los católicos se oponen al aborto. ¿Debería la Iglesia de Dios tomar la opinión contraria para evitar ponerse del lado de los católicos? ¿Qué tal con el matrimonio entre personas del mismo sexo y la homosexualidad? Los católicos se oponen a esto también. ¿Debe el pueblo de Dios tolerarlo, ya que los católicos no lo hacen? ¿Qué hay sobre la muerte misericordiosa y la clonación? Los católicos condenan ambas cosas—¿significa esto que el pueblo de Dios debe apoyar ambas? La cuestión sigue siendo siempre qué es lo que dice Dios. Ponga a un lado lo que dicen los hombres. La verdad es la verdad, no importa quién la reconoce o la enseña. No permita que sus convicciones sean influenciadas por el razonamiento humano defectuoso presentado por sus líderes.

Adán y Eva comieron del árbol del conocimiento del bien y del mal. Esto significa que había “buen” conocimiento mezclado con conocimiento “malo” (Gén. 2:16-17). Las iglesias del mundo tienen alguna verdad, pero esto nunca ha causado que la Iglesia de Dios rechazara verdaderas doctrinas simplemente para evitar lo que otros pueden creer.

El comentario antes mencionado de la Iglesia de Dios Unida se vincula a su folleto sobre el tema de la verdadera Iglesia. Basado en la pregunta planteada por el liderazgo de Unida, esta organización (abiertamente) rechaza cualquier idea de que podría ser la única verdadera Iglesia.

Note esto de un artículo titulado “¿Cómo puede usted encontrar la Iglesia correcta?” publicado en la revista Las Buenas Noticias de la Iglesia de Dios Unida. Y tenga en cuenta de nuevo el uso colectivo de la expresión “la iglesia”, tal y como los protestantes lo utilizan:

“¿Qué es la Iglesia?”

“A principios de nuestro estudio, se debe entender lo que la Iglesia es y no es. En primer lugar debemos entender que la iglesia no es un edificio. El glosario del traductor del Nuevo Testamento claramente nos dice: “Iglesia” en el Nuevo Testamento no significa “edificio”. Siempre representa ya sea un grupo de cristianos comprometidos en cualquier localidad determinada [que] se reúnen para practicar su religión, o la totalidad de estos grupos esparcidos por todo el mundo” (págs. 557-558).

“El apóstol Pablo define a la Iglesia simplemente como ‘el cuerpo de Cristo’ (I Corintios 12:12, 27). Es un organismo espiritual, no un edificio u organización física. Los miembros de la Iglesia van al edificio donde se reúnen, o una congregación se reúne en casa de alguien si son pocas personas (Romanos 16:5; I Corintios 1:19), pero la Iglesia sigue siendo el Cuerpo de Cristo espiritual”.

De acuerdo con la Iglesia de Dios Unida, la Iglesia no implica ningún tipo de organización. Recuerde, buscamos similitudes de lo que los apóstatas enseñaron en lugar de lo que el Sr. Armstrong hizo. Vea otra cita de la Iglesia de Dios Unida:

“Creemos que la Iglesia es el cuerpo de creyentes que han recibido y están siendo guiados por el Espíritu Santo. La verdadera Iglesia de Dios es un organismo espiritual. Su nombre bíblico es ‘la Iglesia de Dios’…”

“Preguntas hechas frecuentemente”

“Muchas personas tienen ideas erróneas sobre lo que significa la palabra iglesia. Para algunos es sinónimo de edificio. Pero en las Sagradas Escrituras, iglesia y congregación se refieren exclusivamente a personas, nunca a un edificio. De hecho, encontramos varios versículos en el Nuevo Testamento donde la ‘iglesia’ (personas) se reunieron dentro de las casas (construcciones) de ciertos miembros en el área local (Romanos 16:3-5; I Corintios 16:19; Colosenses 4:15; y Filemón 2)”.

“La Iglesia está compuesta de personas llamadas y elegidas para seguir a Jesucristo. Colectivamente a este grupo de personas se le llama ‘el cuerpo de Cristo’ (I Corintios 12:27; Efesios 4:12). Es un cuerpo de creyentes espiritualmente transformado que no está limitado a un lugar, organización o denominación en particular”.

El libro de Apocalipsis ¡por fin descifrado!

La Comunión Internacional de la Gracia (recuerde que es la ex Iglesia de Dios Universal) no podría haberlo dicho mejor. Siga leyendo para eliminar toda duda sobre la posición de la Iglesia de Dios Unida:

“Como veremos en las siguientes páginas, la institución a la que Jesús se refería no fue un edificio terrenal ni una mera organización física. Más bien, la Iglesia fue y sigue siendo la asamblea llamada de los espiritualmente transformados y fieles seguidores de Cristo…”

“…la Iglesia de Dios…es el cuerpo de personas que son especiales para Dios, porque obedecen su Palabra y aceptan a su Hijo, Jesucristo, como el Mesías…”

“En lugar de un edificio, la Iglesia es una asamblea convocada—el grupo de creyentes que son invitados a salir del mundo para el propósito especial de Dios”.

La Iglesia que edificó Jesucristo

El lenguaje en la última cita es tan descaradamente protestante no sólo en la enseñanza, sino también en el tono. Mucho puede ser aprendido sobre el espíritu que guía a una organización simplemente estudiando el lenguaje utilizado. El tiempo probará casi ciertamente que la fractura de la Iglesia de Dios Unida con el grupo levemente más conservador de la Iglesia de Dios una Asociación Mundial permitirá que acelere su obvio regreso al mundo.

El primer grupo grande que abandonó la Iglesia de Dios Unida (en marzo de 1998) se llama la Iglesia de Dios, una Comunidad Internacional. Está dirigido por David Hulme. Usted vio sus palabras anteriores que representan las enseñanzas de los apóstatas como su vocero al mundo. Aquí está la posición formal del grupo:

“Somos puestos (bautizados) en el Cuerpo de Cristo (la Iglesia) al…recibir el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo (I Corintios 12:12-13). No se trata sólo de ‘mí, Dios y la Biblia’; somos llamados a una santa comunidad con otros, en ‘el compañerismo con su Hijo Jesucristo nuestro Señor’ (I Corintios 1:9)”.

“Fundamentos” Curso bíblico

Ahora debemos preguntarnos: ¿Los líderes que formaron la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial (IDDam) volvieron a la comprensión que el Cuerpo y la Iglesia de Cristo es una organización unificada? Note esta declaración acerca de su creación (el subrayado y las itálicas son mías):

“Hoy anunciamos la formación de una nueva congregación de creyentes internacional, la Iglesia de Dios, una asociación mundial. Por lo tanto, estamos formando esta nueva organización como un hogar para los creyentes que comparten nuestra misión, valores y creencias”.

Comunicado de prensa

En su nueva página web, este grupo se describe como “una comunidad de creyentes vibrante e impulsada por una misión”. Los términos que escogieron son todos de lenguaje familiar. Además, la palabra “asociación” connota el pensamiento protestante. De hecho, al parecer, igual que en la Iglesia de Dios Unida, las diversas asambleas nacionales en las áreas internacionales van a actuar y funcionar más como “verdaderas iglesias” independientes que forman una clase de asociación más grande de la “verdadera iglesia” entre las muchas otras “verdaderas iglesias” fuera de sus fronteras.

¿Está usted confundido? Por lo menos haga una pausa para recordar la claridad simple de las declaraciones del Sr. Armstrong sobre la posición de la Biblia—y que “Dios no es Dios de confusión” (I Cor. 14:33).

Una conclusión importante, que no debe perderse. Los mismos nombres escogidos—la Iglesia de Dios Unida, una Asociación Internacional—la Iglesia de Dios, una Comunidad Internacional—y la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial—son reveladores. De hecho, estos nombres son en sí mismos herejías. Piense. El artículo indefinido (un, una) utilizado en el centro de cada nombre, junto con la última palabra de estos nombres (asociación, comunidad), dicen la historia de cómo se ven a sí mismos—de su propia posición doctrinal. La persona que discierne no necesitaría estudiar nada más allá de sus meros nombres para saber que no es posible que alguna pudiera ser la única Iglesia que Cristo edificó. Cualquier otra cosa que enseñen estos grupos se vuelve irrelevante porque ni siquiera saben lo que es la verdadera Iglesia. (El nombre “Iglesia de Dios Viviente” es también una herejía, pero eso será explicado en un momento.)

Una vez más piense. Cualquier organización que no sepa lo que es la verdadera Iglesia nunca podría ser un candidato para cumplir con esto. (Más sobre esto después.) Los que tienen ojos para ver no tendrá ningún problema para entender este punto.

La Iglesia de Dios Viviente

Veamos ahora lo que enseña el evangelista que preside, Roderick Meredith, quien dirige la Iglesia de Dios Viviente (IDV). Esto proviene de su folleto identificando la verdadera Iglesia. Observe cómo trata de validar la enseñanza protestante invocando deshonestamente la autoridad del Sr. Armstrong. Los dos primeros párrafos prepararan el camino y el último recalca el error. Céntrese en la palabra “ramas”. Mientras lee, pregúntese así mismo que enseña su organización sobre esto. Esta cita aparece bajo el subtítulo “Diferentes ‘ramas’ de la Iglesia de Dios” en el folleto de la IDV sobre la verdadera Iglesia (las itálicas son mías):

“Es importante tener en cuenta que, si bien la verdadera Iglesia de Dios es un organismo espiritual, la Biblia muestra que es normal para la Iglesia existir en varias ‘asociaciones’ corporativas o ‘ramas’ diferentes al mismo tiempo”.

“Para estar en el cuerpo de Cristo, usted debe entregarse por completo a Dios y ser guiado por el Espíritu de Dios…Sin embargo, a través de los siglos, han habido muchas asociaciones diferentes de la Iglesia de Dios—‘ramas’ ​​de la verdadera Iglesia—que coexistieron algunas veces”.

“Jesús nos dice, con respecto a cualquier organización religiosa: ‘Por sus frutos los conoceréis’ (Mateo 7:15-20). Por lo tanto, corresponde a cada individuo considerar cuidadosamente: ¿Dónde está Cristo trabajando principalmente en la actualidad? ¿Quién está predicando más de la verdad? ¿Quién es el más eficaz haciendo la Obra de proclamar el Evangelio al público por todo el mundo?”

“La Iglesia de Dios Universal llegó a ser, por mucho, el grupo más grande de verdaderos creyentes que entregaron sus vidas…Además durante este tiempo, no obstante, existían los grupos ya mencionados de la Iglesia de Dios del Séptimo Día. El Sr. Armstrong a menudo reconoció que estas diferentes asociaciones eran ‘ramas’ de la verdadera Iglesia”. [Momentáneamente usted se preguntará, “¿Cómo es posible que pudiera escribir esto sobre el Sr. Armstrong?”]

“Comprendemos de la Biblia y de la historia que la Iglesia de Dios es el ‘cuerpo’ de Jesucristo—el cuerpo de creyentes en la genuina Verdad de la Biblia…Dentro del cuerpo más grande de Cristo…Donde aquellas personas están reunidas dentro de diferentes asociaciones corporativas, habrá diferentes fortalezas y distintos énfasis. Pero la emanación de amor…debería estar presente en los miembros convertidos de la Iglesia de Dios, sin importar dónde vivan y a cuál asociación en particular pertenezcan”.

¿Dónde está la verdadera Iglesia de Dios hoy?, Roderick C. Meredith

De ninguna manera esto representa tanto la enseñanza de la Biblia o lo que el Sr. Armstrong enseñó al pueblo de Dios sobre quién y qué es la Iglesia de Cristo. La última oración en el cuarto párrafo, es evidentemente falsa. Usted vio al Sr. Armstrong explicar anteriormente el significado correcto de “ramas”—en desacuerdo directo con tal falsedad de alguien que decía citarlo. (Usted leerá al Sr. Armstrong otra vez en un momento.)Ya sabe que simplemente no hay tal cosa como un “cuerpo más grande de Cristo”, implicando “diferentes asociaciones corporativas”, con “diferentes fortalezas” y “distintos énfasis”. ¡No obstante, miles quienes una vez sabían mejor ahora están cayendo en tan terrible engaño—e ignorancia!

No pido ni quiero que crean mi caracterización del Sr. Armstrong. Para eso, sus palabras previas regresan para eliminar toda duda sobre su enseñanza acerca de las “ramas”. Necesitan ser leídas de nuevo en el contexto de tan flagrante deshonestidad con la enseñanza del Sr. Armstrong sobre una doctrina de tan trascendental importancia. Esta fue la última vez que él escribió a la Iglesia de Dios Universal sobre el tema de la verdadera Iglesia. En lo que pudo haber sido el artículo más largo que jamás escribió en su ministerio, él quiso ser concluyente (el énfasis es mío):

“Grupos pequeños, separados…Ellos no están complaciendo a Dios o siendo bendecidos por Él. Jesús dijo: ‘Por sus frutos los conoceréis’. Por lo general, dicen ser ‘ramas’ de la Iglesia de Dios. Pero Jesús dijo, ‘edificaré mi Iglesia’ (Mat. 16:18). No dijo denominaciones, sectas, cultos, ramas o una iglesia dividida contra sí misma. Más bien dijo una casa dividida contra sí misma no puede permanecer. Hay una verdadera Iglesia y únicamente una. El apóstol Pablo describió ‘ramas’ humanas autonombradas cuando dijo a los ancianos de la iglesia local en Éfeso que algunos de ellos mismos partirían para arrastrar seguidores tras sí mismos”. [Note otra vez la conexión del Sr. Armstrong de cómo—por qué—tales “ramas” pueden aparecer.]

“Pablo dijo, ‘Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo’ (I Corintios 12:20). ¿Cómo estaba ese único cuerpo organizado? ¿Tuvo un gobierno? ‘Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros…’ (vs. 28). El versículo 25 muestra que no debe haber divisiones en el cuerpo—ninguna rama o sector de organizaciones”.

“La Iglesia está ‘edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en Quién todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor’ (Efesios 2:20-21). Note, la Iglesia está organizada y bien coordinada, no organizada con ramas compitiendo y en desacuerdo”.

“La historia reciente de la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios Universal”, Noticias Mundiales, 24 de junio del 1985

Vuelva a leer la cita de Roderick Meredith antes de preguntar: ¿Es posible que este líder sénior simplemente olvidó la verdad—incluso una tan grande—y haya vuelto a caer en las creencias de su bien conocida juventud metodista? ¡Estuvo 37 años bajo el Sr. Armstrong, comenzando a la edad de 19! Tal vez él nunca estuvo de acuerdo con el Sr. Armstrong. Usted es libre de decidir si algo tan importante puede ser olvidado por alguien con tanto tiempo en tan alta posición.

Ahora lea cuidadosamente de nuevo la cita de la Iglesia Metodista Unida sobre cómo ven la Iglesia de Cristo, y note las frases en itálicas que coinciden casi perfectamente con lo que Roderick Meredith escribió. El espíritu guiándole y el que dirige la iglesia Metodista es muy claro que parece ser el mismo:

“Las ramas de la iglesia de Cristo han desarrollado diversas tradiciones que agrandan nuestro almacén de entendimientos compartidos. Nuestro compromiso ecuménico reconocido como Metodistas Unidos es de reunir nuestros propios énfasis doctrinales en la unidad cristiana más grande, hay que ser más significativo en un conjunto más rico”.

El Libro de disciplina de la Iglesia Metodista Unida

Teniendo en cuenta ese casi idéntico lenguaje utilizado, ¿puede haber la menor duda que el líder de la IDV refleja francamente la teología metodista/protestante? Más sus defensores casi ciertamente me atacarán por señalarlo en lugar de defender al Sr. Armstrong de esa tergiversación condenable de su enseñanza.

No menos condenable es el nombre mismo de la Iglesia de Dios Viviente como es utilizado en su nombre original en inglés, “The Living Church of God” o “La Iglesia Viviente de Dios”, lo cual es una perversión absoluta de la Escritura en I Timoteo 3:15, que contiene la definición bíblica de la Iglesia del Nuevo Testamento y habla de “la Iglesia del Dios Viviente”. Roderick Meredith mueve el énfasis de “viviente”—que Dios pone sobre Sí Mismo—y lo pone a su iglesia viviente—para que su organización humana deba ser considerada como “viviente” en lugar del énfasis en Dios sobre cómo él es el Dios viviente—el Dios que da a la Iglesia todo, incluso su vida. A lo largo de la Biblia, Dios pone un énfasis en cómo él es el Dios que está vivo—y cómo esto es lo que lo diferencia de todos los demás dioses en las naciones alrededor de Israel. Simplemente piense acerca de Moisés en el Éxodo que le fue instruido por Dios para que dijera a Faraón que fue enviado por “yo soy” (3:14), que significa el Eterno, uno que vive siempre, o el Dios que está vivo.

Por último, tome un momento para leer también Juan 14:6, y cómo este mismo Dios del Antiguo Testamento, Jesucristo, dijo de sí mismo “el camino, la verdad y la vida”. Entonces pregunte cómo miles de miembros de la IDV pudieron permitir que sus líderes se salieran con la suya llevando a cabo un truco tan interno y auto-enfocado hecho a través de la falta de honestidad con la Palabra de Dios—y en el mismo nombre bajo el cual residen. Si usted piensa que esto “no es gran cosa”, considere si Dios está de acuerdo con usted. Considere cómo se siente acerca de la vida inherente dentro de Él.

¡Póngase a pensar—y pensar—y pensar—sobre estas cosas!

Ciertas astillas

He aquí lo que un pequeño dispersado, la Iglesia del Gran Dios, dirigida por John Ritenbaugh, enseña en su página web. Ellos también clonan a los apóstatas:

“Creemos que somos parte de la única verdadera iglesia fundada por Cristo en Pentecostés del año 31 D.C., pero no enseñamos que somos exclusivamente la verdadera iglesia. La Iglesia de Dios se muestra en las Escrituras que es un organismo espiritual compuesto por individuos en los cuales mora el Espíritu Santo. Éstos “llamados a salir” están esparcidos alrededor del mundo, asistiendo a muchas de las organizaciones físicas que llamamos iglesia de Dios. Creen y observan la Palabra de Dios—incluyendo los diez mandamientos, el día de reposo, las leyes alimenticias, etc.—rechazan cualquier forma de la falsa doctrina de la trinidad, y se están preparando para la pronta venida del Reino de Dios”.

Preguntas más frecuentes

La Iglesia de Dios del Siglo XXI, una pequeña astilla guiada por un veterano evangelista Raymond F. McNair hasta su muerte en Octubre de 2008, enseña esto:

“¿Por qué hay ahora más de 300 ‘Iglesias de Dios’, todas las cuales surgieron de la Iglesia de Dios Universal? ¿Existe sólo una verdadera Iglesia?... ¿Es la Iglesia de Dios hoy en día una sola, indivisa Iglesia de Dios, o está el pueblo de Dios esparcido entre muchas Iglesias de Dios? ¿Por qué vemos a muchas ‘Iglesias de Dios’ que guardan los mandamientos en el mundo hoy? ¿No dijo Cristo que Él establecería ‘una Iglesia’—‘un Cuerpo’? ¿Cómo es entonces, que ahora hay muchas Iglesias de Dios organizadas e independientes—la mayoría de las cuales afirman que ‘guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús’ (Apo. 14:12)? [Un] amigo personal se dio cuenta de que los miembros del Cuerpo espiritual de Cristo están esparcidos a través de muchas ‘Iglesias de Dios’. Sin embargo, en repetidas ocasiones preguntó por qué la Iglesia de Cristo está ‘tan dividida’. Después que le expliqué la respuesta, él entendió. ¡Le dije que es imposible para la verdadera ‘Iglesia de Dios’ estar dividida! La Iglesia de Dios no es, y nunca ha sido, una ‘organización corporativa’, como en los EE.UU. y otras partes del mundo”.

“Le dije a mi amigo que sólo podría entender la respuesta a su pregunta—si acepta la verdad bíblica de que la ‘verdadera Iglesia’ de Dios es un ‘organismo espiritual’—no una ‘iglesia’ humanamente organizada, incorporada bajo las leyes del hombre. En el tiempo del principio del Nuevo Testamento, el ministerio no se incorporaba, como lo hacemos hoy día. La verdadera ‘Iglesia de Dios’ es un organismo espiritual, al que Dios llama ‘el cuerpo de Cristo’ (I Cor. 12:27). Ese “Cuerpo” no está, y nunca puede estar, dividido, porque es el ‘Cuerpo de Cristo’, y su ‘Cuerpo’ no puede ser cercenado en varias partes, no más que un cuerpo humano puede ser cortado en partes separadas, y aún sobrevivir. Jesús dijo que la ‘Iglesia’ de Dios no puede morir, o ser destruida”.

“¿Dónde está la verdadera Iglesia de Dios hoy?”, Raymond F. McNair

A estas alturas debería estar claro que el pensamiento del autor encaja perfectamente en línea con el punto de vista protestante. Conocí a este hombre muy bien. Era el hermano de mi cuñado. Sé que realmente se angustió por el estado del rebaño de Dios. Dos veces dejó a la Iglesia de Dios Viviente debido a todos sus errores doctrinales y la naturaleza de su líder. Él quería venir con la Iglesia de Dios Restaurada (IDR), y varias veces hablamos sobre su objeción más grande, durante un período de dos años. Habiendo perdido de vista como Cristo gobierna su Iglesia, y qué es la Iglesia, dijo que sólo vendría con la IDR si admitiéramos que también somos un dispersado—aunque, como él lo puso, el “mejor dispersado”. Es por esto que nos eligió como el lugar donde él finalmente podría residir. Intenté como pude, pero nunca logré convencer a este evangelista (quién fue ordenado en 1952) de que había rechazado las enseñanzas del Sr. Armstrong. Literalmente él fue incapaz de creerme. Ambos lamentamos que esta diferencia no nos permitiera caminar juntos. He aquí más de su artículo, bajo el subtítulo “La profetizada dispersión del rebaño de Dios”:

“Mientras vivía, el Sr. Herbert W. Armstrong, un fiel pastor de los últimos tiempos, mantuvo juntos a la mayoría del ‘rebaño de Dios’, pero cuando fue ‘golpeado’ por la muerte en enero de 1986, esto abrió la puerta para que el ‘rebaño’ de Dios del tiempo del fin se dispersara. Jeremías predijo esta dispersión (Jer. 23:1-4), al igual que el profeta Ezequiel (Eze. 34:1-12). Una cuidadosa lectura nos advierte que los ministros harían una dispersión. Pablo mostró que ciertos ministros también serían culpables de la posterior dispersión del pueblo de Dios (Hechos 20: 17-20, 27-35). ¡Lamentablemente, los ministros, quienes deben alimentar y proteger a las ‘ovejas de Dios’, suelen ser culpables de la dispersión de esas mismas ovejas! ¡Algunos han sido culpables de gobernar sobre el pueblo de Dios ‘con dureza y con violencia’ (Eze. 34:4, 22)…!”

“¿Dónde está la verdadera Iglesia de Dios hoy? Ha sido fragmentada y dispersada, resultando en cientos de pequeñas ‘Iglesias de Dios’. La Iglesia, la cual Jesús dijo que Él edificaría no puede ser encontrada hoy en una sola ‘iglesia’. En cambio, los verdaderos miembros del Cuerpo de Cristo actualmente se encuentran en muchas asociaciones de ‘Iglesia de Dios’, dispersados por todo el planeta. ¡Vamos a derribar algunas de las barreras entre hermano y hermano, y entre las varias ‘Iglesias de Dios’! En lugar de levantar barreras, construyamos puentes. ¡En vez de criticar y condenar, busquemos la paz y reconciliación entre todos los miembros esparcidos del ‘Cuerpo de Cristo’, que ahora se encuentra en diferentes ‘grupos dispersados’!” [Por supuesto, el llamado por la unidad del Sr. McNair no ha sido más exitoso en el mundo de los dispersados de lo que fue Juan Calvin en el mundo protestante.]

“¿Dónde está la verdadera Iglesia de Dios hoy?”, Raymond F. McNair

Reconozca una vez más que todas estas declaraciones son guiadas por el mismo espíritu de error (I Juan 4:6, II Cor. 11:4) que guía a los protestantes. Acceder a este espíritu—¡el espíritu de Satanás!—el espíritu que guía a todo el mundo protestante (con todo el cristianismo)—fue lo que rápidamente destruyó a la Iglesia de Dios Universal. ¡Ahora entienda! Debido a que prácticamente todos los dispersados han desechado la verdad que el Sr. Armstrong enseñó acerca del Cuerpo de Cristo (y, por supuesto, mucho más), a ese mismo espíritu se le ha permitido entrar y ahora está destruyendo lentamente a los dispersados, a algunos más rápido que a otros.

El espíritu de error sólo se hará más fuerte y más penetrante dondequiera que se le haya permitido entrar, ya que incluso “un poco de levadura leuda toda la masa” (Gál. 5:9, I Cor. 5:6). El error con respecto a lo que es la Iglesia que Cristo edificó—necesariamente, por supuesto en última instancia también involucra su identidad—trae más levadura a la masa de la verdad por sí misma que una caja entera de bicarbonato de sodio a una masa física. (También lea II Timoteo 2:17.) El Sr. Armstrong advirtió fuertemente en contra de permitir que entrara el diablo a la Iglesia incluso “un poco”, como él lo dijo, debido a que “empujará la puerta ya que es más fuerte que nosotros” (también sus palabras exactas). ¡Esto ha sucedido en gran medida en los grandes dispersados, entre otros!

El “espíritu del anticristo”

La Biblia advierte sobre el “espíritu del anticristo (I Juan 4:3). La palabra anticristo significa “un adversario u oponente de Cristo”, o en contra de Cristo. Recuerde que Jesús dijo, “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mat. 12:30). Sobre la base de este solo pasaje, los líderes de los dispersados y todos sus miembros harían bien en volver a examinar en donde están—y hacer esto en contraste con lo que alguna vez tuvieron.

Ahora piense: Si Cristo tiene muchas verdaderas iglesias – muchos lugares en donde Él está recogiendo—¿cómo se aplica este versículo? ¿Sobre qué fundamento puede alguien discernir cuáles organizaciones—cuántas—son verdaderas y cuántas son falsas? No habría forma de saber quién está desparramando y quién está recogiendo. La respuesta se reduciría a la opinión humana, con la opinión de cada ministro y miembro tan buena como la del otro.

Conectemos los puntos. Jesucristo edificó una Iglesia—su Iglesia—la verdadera Iglesia. Su pueblo es parte de esa única, indivisa organización—y ninguna otra. Cualquier persona trabajando en contra de esa Iglesia—que no está en ésta, y por lo tanto no “con” Cristo—o está de cualquier otra forma tratando de “dispersar” el rebaño de Cristo, en lugar de “recogerlo” donde Él está dirigiendo—evidentemente está en contra de Cristo. (Ahora recuerde la cita anterior del Sr. Armstrong acerca de la declaración de Jesús en Mateo 12:30. Una cita más fuerte e incluso más clara de él aparece casi al del final del libro.)

¡Todos estos serían un anti cristo! ¿Está esto claro? Dese cuenta que el apóstol Juan advirtió de muchos anticristos (I Juan 2:18) en el primer siglo quienes se habían infiltrado y estaban acosando a la verdadera Iglesia. Debería ser obvio que todos los anticristos ciertamente traen el “espíritu” del anticristo. El siguiente pasaje muestra esta conexión—y es mejor que el lector lo entienda.

El último pasaje de la Escritura que contiene “anticristo” advierte esto: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo… y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo” (I Juan 4:1, 3).

Este pasaje es de colosal importancia. Los falsos profetas—todos éstos están por todo el mundo hoy—en este pasaje están vinculados al espíritu del anticristo. (II Corintios 11:13-15 le advierte que estos hombres son tipos hábiles—“obreros fraudulentos”.) Observe también que I Juan 4:3 usa la palabra “este”—no él o ellos—“viene”, y que “este”—no él o ellos—“ya está en el mundo”. Un anticristo es algo más que solo una persona o un grupo de personas. Es una actitud, una idea, falsas enseñanzas—¡un espíritu!—y todo esto fluye del espíritu que es ajeno a Dios.

Los siguientes tres versículos, en el contexto de la advertencia de Juan (I Juan 4:4-6), son absolutamente cruciales de entender. Se vuelven una vital instrucción para usted: “Hijitos, vosotros sois de Dios [verdaderos cristianos], y los habéis vencido [todos los falsos profetas y falsos ministros—anticristos]; porque mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo. Ellos [los anticristos] son del mundo; por eso hablan del mundo, y el mundo los oye [si, pero no los verdaderos cristianos]. Nosotros somos de Dios; el que conoce a Dios, nos oye [los ministros fieles de Dios]; el que no es de Dios, no nos oye. En esto conocemos el espíritu de verdad y el espíritu de error”.

Continuemos siendo claros: El pueblo de Dios vence el espíritu del anticristo. Ellos sólo escuchan a los ministros de Dios. Este espíritu se aplica a las personas, autoridades, actitudes y acciones. Y éste impregna todas las culturas del mundo—más evidentemente incluye el mundo católico y protestante—porque todas las naciones son dirigidas y engañadas por el diablo (I Cor. 4:4; Efe. 2:2; Apo. 12:9).

No malentienda

Es importante entender que no estoy diciendo que todos los hermanos en los dispersados ahora ya no tienen el Espíritu de Dios. ¡Muchos aún lo tienen! El problema es que dos espíritus diferentes—el de Dios y el de Satanás—están trabajando allí. Donde el espíritu de Satanás está presente (como la levadura)—comenzando con la puerta que se abrió a Satanás—el Espíritu de Dios tenderá a disminuir y eventualmente a desaparecer, con el espíritu de Satanás finalmente haciéndose cargo por completo. ¡Otro Jesús, otro evangelio y otro espíritu están llevando a los dispersados directamente DE REGRESO AL MUNDO! Que han adoptado la definición del mundo de la Iglesia de Cristo no es más que una (aunque sea muy grande) parte de esto.

Este es el reiterado mensaje de 2.000 años de historia de la Iglesia del Nuevo Testamento. Y “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenado a repetirlo”. La mayoría de los hermanos ni siquiera pueden recordar esto.

¡Piense en lo que está en juego al tener equivocado este entendimiento!

Ahora entienda esto. El espíritu del verdadero Cristo nunca dirigiría la “iglesia” y “obra” de aquellos guiados por otro espíritu, que invariablemente introduce otro evangelio, otro Jesús, con otro “Cuerpo de Cristo” falsificado. También, el verdadero Cristo nunca dirigiría una organización que abiertamente ha permitido que el “espíritu de error” contienda con su liderazgo.

Lea y vuelva a leer todo lo que ha visto aquí hasta que sea muy claro—hasta que sea imposible de malentender lo que está en juego en la elección de la organización a la que usted se asocie. Recuerde, el verdadero Cristo no está dividido—¡lo que significa que sólo hay una verdadera Iglesia de Dios! Hasta que encuentre esa Iglesia—el único cuerpo unificado de Cristo—usted no se puede “volver a conectar” al Cristo viviente quién la dirige—¡Y SOLO A ESTA! Al carecer de esta reconexión, usted simplemente no puede reabastecerse del Espíritu de Dios—ahora perdido parcialmente en usted, y saliendo de su “lámpara” (Mateo 25:8), su Biblia. ¡Esto le impide ungir sus ojos para recuperar la vista (Apo. 3:18)!

¿Qué podría ser más importante?

La imposibilidad administrativa

Considere un aspecto práctico: Si el Cuerpo de Cristo está repartido en muchas organizaciones, entonces ¿cómo sería llevado a cabo el claro mandato bíblico de desasociar a un miembro rebelde (I Cor. 5:5; Rom. 16:17)? Entre los dispersados, si algún miembro cae en evidente pecado, propaga herejías, siembra división o se involucra en conductas destructivas, y es puesto fuera del grupo al que asiste, simplemente puede cambiarse a otro grupo—otra “verdadera Iglesia”—y probablemente ser visto como un héroe por los hermanos allí. ¿Permitiría Cristo tal caos—tal confusión y bloqueo de su propósito—bajo la dirección de su liderazgo? (Este tema aparece después en más detalle.)

En Apocalipsis 3:16 Cristo se describe habiendo dicho “vomitaré” a aquellos que son tibios “de mi boca”. El significado obvio es que estos (laodicenos en contexto) han sido vomitados de su Cuerpo. ¿Qué más podría significar? Piense. No requiere ninguna interpretación. Toda la era final del pueblo ha sido descrita como vomitada del Cuerpo de Cristo. ¡Esto es lo que Él dice que hizo! (No permita que se pierda en usted que los seres humanos expulsan vómito de sus bocas. Luego conecte esto a la condición laodicena de “desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo”. Se hace evidente que estas personas fueron nauseabundas para Cristo—estaban envenenando su Cuerpo.) Siguiente note que en Apocalipsis 3:20, Cristo es descrito como de pie afuera llamando a la “puerta” en donde cada una de estas personas reside.

Piense por segunda vez. El significado tiene que ser una referencia adicional bíblica de cómo el pueblo de Cristo de la séptima era está ahora fuera de su Cuerpo. Pero Él les está invitando a volver a éste—para que se vuelvan a someter a Él como “Cabeza” de ese Cuerpo—para ser ramas injertadas de nuevo en la Vid—para recibir más de su Espíritu y Palabra de verdad en sus vidas – para participar en su verdadera Obra. (El libro más importante para los dispersados es “Unge tus ojos”- La advertencia de Cristo a su pueblo. Si el lector no ha leído este libro verdaderamente vital, debe ser el siguiente en su lista.)

Usted ya ha escuchado mucho del Sr. Armstrong. Pero él enseñó muchas otras cosas relacionadas a la gran verdad que estamos examinando.

CAPÍTULO SIETE – MÁS DEL SR. ARMSTRONG

Antes de examinar lo que la Palabra de Dios enseña sobre la Iglesia y el Cuerpo de Cristo, llega el momento de examinar más del Sr. Armstrong con respecto a temas relacionados con la verdadera Iglesia.

Si bien no es el enfoque de este libro, es necesario mencionar que el Sr. Armstrong entendió claramente que el gobierno de Dios inicia con Él trabajando a través de un hombre. Él reconocía que este gobierno siempre ha sido de arriba hacia abajo—empezando con un hombre, lo cual significa que siempre debe descansar en una organización. Nuevamente, no hay forma de que el liderazgo de un hombre pueda ser dividido entre varias organizaciones. No sea de los que creen convenientemente que la forma en la que diseñan sus gobiernos los líderes de la séptima era altera la forma en que Dios gobierna a aquellos con los que está trabajando.

Pregúntese mientras lee si usted aún cree las palabras del Sr. Armstrong. He aquí el patrón básico dentro del gobierno de Dios que el Sr. Armstrong continuamente enseñó desde 1952 hasta el resto de su ministerio (todo el énfasis es de él):

“Y un siglo de ciclos de tiempo después del primer nacimiento de la Iglesia fue el tiempo que Dios USÓ como el tiempo para iniciar un renacimiento de su Iglesia, cuando una vez más justo antes del cierre del ‘día del hombre’, de 6.000 años de duración y del inicio del día del Señor, el evangelio del Reino sería proclamado a todo el mundo (Mat. 24:14)”.

“Debemos entender un principio mediante el cual Dios siempre ha trabajado a través de seres humanos. Él siempre ha trabajado a través de UN HOMBRE a la vez. Trabajó a través de Abraham. Trabajó a través de Moisés, a través de Josué, a través de un ‘juez’ a la vez, a través de Samuel, a través de David, a través de Salomón. Trabajó a través de Pedro y cuando Pedro se había ido del Medio Oriente, a través de Pablo. ¡Estos hombres tenían, en mayor o menor número, asistentes de personal bajo ellos, pero la Obra de Dios fue a través de un hombre a la vez!”

“¿Sólo que es ‘La Obra’?”, Las Buenas Noticias, abril de 1981

El Sr. Armstrong nunca vio a Pedro y a Pablo como líderes de dos “verdaderas iglesias” separadas. Esto es una versión deshonesta de una estructura organizacional que involucraba la necesidad de trabajar con dos tipos de personas enteramente diferentes—judíos y gentiles—por razones únicas a la geografía y al primer siglo. El tema de Pedro y Pablo se retoma casi al final del libro.

Aprecie la sabiduría y el entendimiento de la siguiente declaración del Sr. Armstrong. Cada ministro o miembro en los dispersados haría bien en considerar estas palabras, pues revelan cómo la verdadera Iglesia permanece unida:

“¡Si, aquellos que no desean el gobierno de Dios a través de los ministros de su elección, sino que quieren hacer lo que es correcto en sus propios ojos, de hecho quieren desobedecer el mandato directo de Dios! ¡Que lean estas Escrituras, y luego intenten responder a Dios en el juicio final!”

“Y este sistema de desobediencia al mandato directo: ‘No haréis…cada uno lo que bien le parece’ ha dividido y vuelto a dividir a las iglesias de este mundo desde Cristo”.

“Dos hombres en la Iglesia de Filipos estaban en desacuerdo con respecto a algún punto. En su carta a la Iglesia allí, Pablo les dio un mandato. Él no dijo: ‘cada uno de ustedes continúe creyendo lo que es correcto en sus propios ojos, y tenga tolerancia hacia el otro’. En lugar de eso ordenó ‘que sean de un mismo sentir en el Señor’ (Fil. 4:2). Nótese atentamente, ¡no sólo de un mismo sentir! Ni de un mismo sentir en el error. ¡Sino en el Señor!”

“ La Iglesia debe estar perfectamente unida—¡eso es unidad! Pero ¿cómo?—‘de un mismo sentir’—‘ todos hablando lo mismo’. ¡Pero debe ser lo correcto, y debe ser el sentir de Cristo!”

“Ahora, les pregunto, hermanos, ¿cómo puede ser esto posible, cuando mentes diferentes ven las cosas de forma distinta, a menos que Dios haya provisto una autoridad central, directamente inspirada y guiada por Cristo, que pueda aplicar correctamente los principios de la ley de Dios en situaciones de duda en las cuales las mentes espiritualmente menos maduras no pueden concordar claramente?” [¿Por qué los dispersados no pueden ver esto?]

“…Cuando hay ese desacuerdo—cuando se dejan cuestiones indefinidas por la autoridad de Cristo que amenazan con dividir al Cuerpo—la organización misma que Cristo estableció dentro de su Iglesia para definir esas cuestiones debe ser puesta en acción”.

“¡Algunos se aplican más diligentemente—estudian más—pasan más tiempo en oración, estudio y meditación…Y son éstos… a los cuales Cristo ha escogido como sus ministros!”

“Y son éstos, quienes forman la autoridad central, o el instrumento dentro de la Iglesia, a través de los cuales Cristo mismo puede revelar la verdadera definición de su ley y resolver tales disputas o diferencias de opinión”.

“Las epístolas de Pablo forman una gran parte del Nuevo Testamento. Son correctivas. Tienen que ver con problemas que surgieron en la Iglesia, los cuales Pablo solucionó con autoridad. Son cartas administrativas”.

“ Si algunos no desean someterse al gobierno de Dios, como Dios mismo ha decidido administrarlo—a través de Cristo—a través de su apóstol y sus ministros—entonces estas personas no se han subordinado a Dios y a su autoridad sobre ellos—no se han arrepentido—no han dado siquiera el primer paso hacia la conversión, y [¡Comprenda esto!] ellos ¡ciertamente no son miembros del Cuerpo de Cristo!”

“¡Cristo puso autoridad y GOBIERNO en su Iglesia!”, Las Buenas Noticias, enero de 1957

“La Obra de Dios fue originalmente iniciada por UN hombre—Jesucristo. Pero en el día de Pentecostés, 31 D.C., el mismo Espíritu Santo que había dado continuidad a la Obra de Dios a través de su cuerpo individual se introdujo en, y facultó a sus apóstoles y al CUERPO COLECTIVO completo, que desde ese día en adelante constituyó la Iglesia de Dios”.

Carta a los hermanos, 25 de octubre de 1985

Carta a los miembros como punto de referencia

Lo que sigue es una declaración muy extensa del Sr. Armstrong. El tema de cuántas organizaciones a través de las cuales Dios escoge trabajar al mismo tiempo estaría incompleto sin ella. ¡Procede de la carta a los miembros de mayo de 1974 de 30 páginas como punto de referencia! Esta sola carta, tiene mucha más extensa prueba de lo que se puede citar aquí, estableció el estándar sobre lo que la Iglesia en conjunto entendía y creía sobre el gobierno cuando fue confrontada (en febrero de 1974) con la mayor rebelión que había ocurrido en la era de Filadelfia hasta ese momento (todo el énfasis aún suyo):

“El pueblo de Dios está en tiempo de dificultad y prueba final—como para presentar exámenes finales para determinar si nos graduamos…”

“Muchas veces les he dicho, queridos hermanos, que cuando Dios me llamó por vez primera, a comienzos del otoño de 1926, que el Cristo viviente me trajo a su verdad un paso a la vez. USTEDES no han tenido que aprender la verdad tan lentamente—Cristo me utilizó para hacerlo por ustedes. ¡Y una de las últimas verdades que Él abrió ante mí fue la ORGANIZACIÓN Y GOBIERNO en la Iglesia!”

“Hermanos, sentí necesario que ustedes deben de saber y entender estas cosas, para que puedan darse cuenta del POR QUÉ yo no entendía completamente la verdad sobre la organización y gobierno en la Iglesia en febrero de 1939—HACE MÁS DE 35 AÑOS—cuando escribí un artículo sobre la organización en la Iglesia”. [A muchos críticos les encanta citar el artículo de 1939 del Sr. Armstrong como un medio de rechazar la forma del gobierno de Dios. ¿Por qué no citan su comentario al respecto 35 años más tarde en esta carta? Él añade más adelante.]

“Ha habido mucha confusión y disputa entre los hermanos de ‘Sardis’ acerca de la organización en la Iglesia. Cuando la nueva muy llamada ‘Forma bíblica de organización en la Iglesia’ fue introducida en Salem, naturalmente la gente de Stanberry debatió en su contra. Creo que todos estuvimos confundidos en esa cuestión. Es como estar demasiado cerca de un árbol como para apreciar el bosque…En ambos—Stanberry y Salem—las personas votaron; gobiernos desde la parte inferior al igual que estos disidentes de hoy”.

“Publicamos un artículo revelando nueva verdad acerca de la organización en la Iglesia en Las BUENAS NOTICIAS, en noviembre de 1952, y nuevamente en agosto de 1953, ‘El gobierno en nuestra Iglesia’, y en noviembre de 1953, ‘JUICIO y CORRECCIÓN en la Iglesia de Dios’. Conforme Dios iba revelando verdad, su Iglesia la aceptaba. Y hace mucho tiempo llegamos a la VERDAD COMPLETA sobre la organización y gobierno en la Iglesia”.

“Hermanos, ¿PUEDE SU MENTE COMPRENDER LA MAGNITUD TRASCENDENTAL DEL PROPÓSITO SUPREMO DE [DIOS]? ¿El UNIVERSO completo se puso BAJO SUJECIÓN para ustedes? ¡Eso significa que ustedes van a GOBERNAR sobre todo—SI son sumisos, obedientes a Dios y a su gobierno sobre ustedes AHORA!”

“¿Desean permitir que el resentimiento en contra del Gobierno de Dios sobre ustedes AHORA les descalifique—les arrebate de la GRACIA y PROPÓSITO de Dios para ustedes y los lance a un lago de fuego? ¡El PROPÓSITO de Dios para nosotros es TAN GRANDE que necesitamos TEMER, no sea que Satanás desvíe nuestras mentes de esa META! ¡Satanás es sutil!”

“Noten ahora, la FORMA, o PRINCIPIO del gobierno de Dios en el antiguo Israel: es dada en Éxodo 18:13-27”.

“He aquí el gobierno DE ARRIBA (DIOS) hacia abajo. He aquí el propio principio PIRAMIDAL del gobierno de Dios en el antiguo Israel”.

“En ese tiempo toda la NACIÓN—con la iglesia y el estado unidos—ocupaban un área concisa. La forma de organización podía ser administrada por UN HOMBRE bajo Dios, en la cima. Era el gobierno de DIOS. Bajo el Dios Eterno en autoridad estaba Moisés. Bajo Moisés un NÚMERO de gobernantes, cada uno sobre MILES (podría haber sido varios miles bajo cada gobernante). Bajo cada gobernante de mil, gobernantes sobre cientos. Bajo cada gobernante de cien, gobernantes de cincuentas, y bajo cada uno de ellos gobernantes de decenas”.

“¡Era gobierno DE ARRIBA HACIA ABAJO—eso es, DE DIOS—era el GOBIERNO DE DIOS! Dios escogió a Moisés. Moisés escogió gobernantes de miles y así hacia abajo”.

“En los días de Samuel, el pueblo de Israel rechazó a DIOS como su Gobernante verdadero, gobernando a través de esos seres humanos como lo escogió, dado que en ese tiempo, Dios estaba gobernando a través de Samuel. Ellos demandaron un hombre para que fuese su rey. Dios le dio a David, varón conforme a su corazón. ¡Todavía era el gobierno DE ARRIBA HACIA ABAJO!”

“Ese es el PRINCIPIO DEL GOBIERNO de Dios. ¡Es el MISMO HOY en su Iglesia! Él dice, ‘¡YO NO CAMBIO!’ (Mal. 3:6)”.

“Mientras progresamos a través de la Biblia sobre el tema de GOBIERNO, el PRINCIPIO de gobierno, de arriba HACIA ABAJO, es consistente. Pero la aplicación, o detalles de la ESTRUCTURA difieren y varía para adaptarse al tiempo, las condiciones y facilidades. Los insurrectos de la Obra de Dios confunden la forma estructural con PRINCIPIO de gobierno, el cual es SIEMPRE desde ARRIBA (DIOS) hacia abajo. ESTOS NO SON LO MISMO”.

“En el Antiguo Testamento, Dios eligió a UNO (Moisés, Samuel, Saúl, David, etc.) a la vez, BAJO DIOS, porque Israel era UNA nación en UNA ubicación o área. UNO en la cima del nivel humano, bajo Dios, con otros bajo él, era todo lo que se requería para administrar el PRINCIPIO del gobierno DE ARRIBA HACIA ABAJO”.

“Pero en el primer siglo de la Obra del Evangelio en el Nuevo Testamento, Dios estaba enviando el Evangelio a VARIOS PAÍSES, sobre amplias áreas. Así que Él organizó su Obra en DOS divisiones principales, o áreas—ISRAEL y GENTILES. Éstos estaban ampliamente separados geográficamente. La comunicación era virtualmente nula, excepto a través de contacto personal. El transporte era a pie, a caballo o mula, o por camello, elefante o barco. Si Pedro hubiese sido la única cabeza humana bajo Cristo, le hubiera tomado semanas comunicarse con el siguiente hombre bajo él en Roma, si él hubiese estado en Jerusalén. Así que Dios trabajó directamente con DOS en áreas separadas…Con las facilidades en transporte y comunicación con que se dispone hoy, Cristo requiere de sólo UNO, otra vez, directamente bajo Él. Varias veces he cuestionado si Cristo ordenaría uno o varios apóstoles más, pero siempre en consejo con evangelistas, su respuesta ha sido un decidido y absoluto ‘NO’”.

“Hermanos, nosotros en la Iglesia de Dios estamos siendo entrenados y preparados, AHORA, para GOBERNAR en el Reino de Dios durante el milenio. ¿Qué TIPO (principio) de gobierno estamos siendo entrenados para administrar?”

“Hermanos, estamos EN ENTRENAMIENTO, AHORA, para…GOBERNAR en el REINO DE DIOS”.

“¿Y qué PRINCIPIO de gobierno? De ARRIBA HACIA ABAJO. De DIOS—es SU gobierno—el GOBIERNO de Dios el Padre. Bajo Él está Cristo. Bajo Cristo, sobre ISRAEL estará el resucitado DAVID. Bajo David, cada uno sobre una de las doce tribus, los DOCE APÓSTOLES ORIGINALES. Bajo cada uno de ellos, gobernantes sobre CIUDADES”.

“La DEMOCRACIA, de abajo hacia arriba—cada hombre haciendo lo que le parece correcto EN SUS PROPIOS OJOS, nunca les preparará para REINAR con Cristo entonces. PIENSEN, hermanos, lo que significaría si se REBELASEN en contra del gobierno de Dios como ÉL lo ha colocado en SU IGLESIA AHORA y siguiesen a los disidentes FUERA de la Iglesia de Dios, hacia donde seres humanos sin autorización SE HAN ASOCIADO ELLOS MISMOS—una ‘IGLESIA ASOCIADA’. [Piense en IDUai, IDDci, IDDam.] Yo exigiría PRUEBA de que tal es de Dios. NO HAY EVIDENCIA. ¡Es de HOMBRES—hombres desleales y egoístas—influenciados y engañados por Satanás!” [¿Le conmoverán las palabras del Sr. Armstrong? ¿O pensará usted que Cristo le permitió que se equivocara?]

“…el GOBIERNO DE DIOS [está] organizado de ARRIBA HACIA ABAJO”.

“Ahora veamos la enseñanza del Nuevo Testamento para ver cómo esto es POSITIVAMENTE REVELADO”.

“Cité de Gálatas 2:7-8 sobre cómo Pablo fue asignado por Cristo para dirigir LA OBRA a los gentiles”.

“Ahora observe Tito 1:4-5 y 2:15—Pablo escribió a Tito (BAJO PABLO), ‘A Tito, verdadero hijo mío en la común fe (incluso como aquellos debajo de mí en LA OBRA hoy, son MIS propios hijos, directa o indirectamente, en el Señor),… de Dios Padre (primero en rango) y del Señor Jesucristo (segundo en rango) nuestro Salvador. Por esta causa te dejé (siguiente en rango—a los gentiles—debajo de Cristo) te dejé (bajo la autoridad de Pablo en la Obra) en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos (debajo de Tito, que estaba debajo de Pablo el cual está debajo de Cristo) en cada ciudad, así como yo te mandé’”.

“¿No hay autoridad en la Iglesia? Entonces qué QUISO DECIR Dios cuando dice en su Palabra, ‘OBEDECED a vuestros pastores, aquellos que GOBIERNAN sobre ustedes, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta (y sé que yo lo haré); para que lo hagan con alegría, y no quejándose (causar pesar en aquellos sobre usted), porque esto no OS es provechoso. Orad por nosotros (AQUELLOS DE NOSOTROS QUE DIOS HA PUESTO EN AUTORIDAD HOY); pues confiamos en que tenemos buena conciencia, deseando conducirnos bien en todo’ (Heb. 13:17-18)”. [¿Cómo encaja este párrafo si un miembro insatisfecho o divisivo puede simplemente marcharse a otra “verdadera iglesia”?]

“¿No hay gobierno en la Iglesia de Dios? Entonces ¿POR QUÉ Dios inspiró esto a los Tesalonicenses? ‘Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os PRESIDEN en el Señor, y os amonestan y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros’ (I Tes. 5:12-13)”. [Misma pregunta.]

“Una de las cosas en las que Satanás trabaja tiempo extra es en inyectar en las mentes susceptibles el RESENTIMIENTO A LA AUTORIDAD. La autoridad DE DIOS es administrada en AMOR—y de hecho como quién SIRVE a aquellos bajo su autoridad para SU BIEN y partiendo de amorosa PREOCUPACIÓN por ellos. Esa es la forma en la cual yo trato de usar cualquier autoridad que Dios ha delegado en mí y trato de enseñar a aquellos bajo de mí para que utilicen la misma forma—como un siervo, no como alguien que se enseñorea sobre aquellos bajo él—como Jesús nos dio el ejemplo. Satanás DESPRECIA el gobierno, excepto cuando ÉL mismo de manera áspera y con odio lo emplea”. [Aun así, el entendimiento del Sr. Armstrong sobre el gobierno ha sido variadamente descrito por los críticos como “falto de amor”, “autoritario”, “dictatorial”, “áspero”, “romano católico” y “dominante”. La verdad es que muchos ministros de la IDU eran de esa forma, pero eso ciertamente no fue lo que el Sr. Armstrong quiso o enseñó. (Desde luego, muchos otros eran extremadamente liberales y permisivos.) También, la tendencia natural de cada ser humano en la Iglesia es resentirse a la autoridad—Rom. 8:7.]

“Pero, ¿qué dice Dios sobre DESPRECIAR EL GOBIERNO?”

“‘Y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y DESPRECIAN EL SEÑORÍO [gobierno]. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición [corrupción]’ (II Pedro 2:10-12)”.

“Hermanos, ¡ÉSA ES LA PALABRA DE DIOS, no la mía!”

“Ahora observe I Corintios 12. En este capítulo, Dios está mostrando que en LA OBRA de la Iglesia—proclamar el evangelio al mundo, y apacentar a la grey, hay diferentes ADMINISTRACIONES, diferentes OPERACIONES, en la Iglesia, y para éstas, Dios ha dado varios DONES espirituales u otorgamiento de poderes, por su Espíritu Santo”.

“…Así que en la Iglesia Dios ha establecido diferentes ADMINISTRACIONES. Por ejemplo, hoy tenemos la División de la Administración en la Iglesia (CAD, por sus siglas en inglés), o, Administración Ejecutiva sobre ministros e iglesias. Existe la Administración Educativa, o dirección Ejecutiva sobre los Colegios y Escuelas Imperiales. Hay una Administración de Publicaciones, Administración de Emisiones en la radio y televisión, etc. Esto necesariamente requiere organización. El patrón exacto de ESTRUCTURA puede variar de acuerdo a las condiciones, necesidades, etc., pero el PRINCIPIO de la organización DEBE SER DEL GOBIERNO DE DIOS, desde la CIMA, Dios, después Cristo, hacia abajo, como Cristo ha dirigido y designado”.

“El hecho mismo de que Dios ha dotado a diferentes miembros en su Iglesia de dones espirituales adicionales, agregados a sus propios talentos y habilidades naturales, por sí mismo demuestra enfáticamente que hay una ORGANIZACIÓN definida en su Iglesia, y esa ORGANIZACIÓN debe fluir de una cadena de autoridad, de acuerdo al principio que DIOS (nuestra rama legislativa), ha establecido—esto es, AUTORIDAD DE ARRIBA HACIA ABAJO. Ése es el PRINCIPIO. Las OPERACIONES se refieren al funcionar según la aplicación práctica del PRINCIPIO de gobierno dado a nosotros por DIOS”.

“Las ADMINISTRACIONES en la Iglesia se refieren al desempeño ejecutivo y responsabilidades administrativas, NO a la elaboración de políticas. En otras palabras, adaptando el método de funcionamiento, de acuerdo al PRINCIPIO que DIOS (el hacedor de políticas y dador de ley), no nosotros, ha establecido”.

“Ahora, ¿qué está mostrando este capítulo (I Corintios 12)? Qué la Iglesia es UNA—SÓLO UNA—y tiene muchos miembros. Qué hay diferentes Administraciones y diferentes operaciones (versículos 5-6). Qué hay diferentes DONES espirituales (pero UN ESPÍRITU—versículos 4, 7-11). Cristo es la Cabeza de la Iglesia, llamada ‘el Cuerpo de Cristo’, la cual tiene muchos miembros para muchas funciones. Para mostrar muchas funciones, es comparada al cuerpo humano (versículos 12-26). Después, leemos sobre los oficios respectivos por rango (versículos 27-30)”.

“Así que, con respecto al RANGO de oficios de la administración ejecutiva, y funciones operativas, ‘Y a unos puso DIOS en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas’ (I Cor. 12:28)”.

“¡Note ahora! Dios dice—la Santa PALABRA DE DIOS dice: ‘Y a unos puso DIOS en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros…’ Eso es lo que DIOS dice. Pero [un] líder de teología de los disidentes de la Iglesia de Dios dice, ‘PERO YO CREO que es mucho mejor llamar a éstos títulos, en lugar de rangos’. Él RAZONA a su manera acerca del GOBIERNO DE DIOS y la AUTORIDAD que CRISTO ha delegado”.

“DIOS DICE: primeramente, luego [segundo], tercero. ¡Pero ÉL RAZONA a su manera sobre la PALABRA DE DIOS! Hermanos, la Iglesia de DIOS no se atreve a manejar la Palabra de Dios tan ligera y engañosamente”.

“En el mundo de los inconversos, aquellos en autoridad ejercen señorío sobre aquellos bajo ellos. Cristo dijo que NO debe ser así con nosotros. Pero Él no dijo con esto que se aboliese toda autoridad o mando. Él PUSO GOBIERNO en su Iglesia. DELEGÓ autoridad. Lo que Él les estaba enseñando a sus futuros apóstoles es que nosotros en el GOBIERNO DE DIOS NO debemos gobernar EN LA MISMA FORMA DURA Y SIN AMOR de los inconversos en el mundo”.

“Dejemos este punto CLARO. Es básico. ¡El mal entendimiento en este punto ha causado que algunos dejen la Iglesia de Dios, y tal vez incluso la salvación de Dios y el don de la vida eterna!”

“Note lo que Jesús enseñó…en Marcos 10:42: ‘…Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas…Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir…’ Pero nadie puede decir que Jesús no tenía autoridad”.

“Hace años, viendo esto, y no considerando las muchas, MUCHAS Escrituras que conferían a algunos en la Iglesia autoridad, gobierno, diciendo que se ‘reprendiese’ a los desobedientes, etc., tomé las escrituras anteriores en el sentido de que no hay autoridad en la Iglesia. No quería ejercer autoridad. Era aún NUEVO en la verdad de Dios (esto fue hace más de 40 años). Así que, en los primeros días de la Iglesia matriz de la era de Filadelfia, en Eugene, Oregón, permití que ‘lobos vestidos de oveja’ entraran y sembrasen las semillas de discordia entre los hermanos. El resultado fue la división en dos de la Iglesia—¡posiblemente desviando la mitad de mi rebaño hacia el camino que lleva al lago de fuego! Dios tuvo su propia forma de REPRENDERME CON FIRMEZA, haciéndome ver esto en su verdadera luz. Jesús aquí está hablando sobre LA FORMA en la cual la autoridad que Cristo delega es usada. Él NO está diciendo que NO HAY AUTORIDAD”.

“…en el mismo discurso en el cual Jesús enseñó en contra de ‘señorear sobre’ aquellos bajo la autoridad de alguien [Lucas 22], Él delegó en ellos autoridad de REINADO, sentándose en doce tronos”.

“He tenido que corregir algunos bajo mi mando en la Obra de Dios sobre este punto en particular—la manera en que la autoridad era usada. Aquellos de nosotros en la Iglesia de Dios AÚN no somos perfectos. Debemos VENCER y CRECER en gracia. Pero el remedio no es echar toda la autoridad que Cristo ha delegado FUERA de la Iglesia, sino aprender a administrarla EN LA MANERA que Cristo ha enseñado”.

“La instrucción paralela sobre el RANGO de autoridad en la Iglesia se encuentra en Efesios 4, iniciando en el versículo 11. ‘Y Él (Cristo) dio algunos…’ La RSV (Revised Standard Version) traduce esto más claramente: ‘Y sus dones fueron que algunos debían ser apóstoles’, etc. Continúa, ‘a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para LA OBRA del ministerio (proclamar el evangelio del reino a todo el mundo), para la edificación del cuerpo de Cristo…’”

“Queridos hermanos, me nace escribirles a ustedes como el Apóstol Juan lo hizo, como ‘hijitos míos’, (I Juan 2:1)—porque, directa o indirectamente, ustedes son mis hijos e hijas en el Señor—y en la Obra que Cristo ha levantado a través de mí. ¡Estamos ahora en el tiempo de EXÁMENES FINALES—de severa dificultad y prueba—para determinar si lograremos entrar en el Reino de Dios y la vida eterna—para ser sacerdotes o reyes, reinando bajo Cristo por mil años—y después de eso, el UNIVERSO COMPLETO bajo nuestros pies! El futuro ante nosotros es tan trascendentalmente ENORME que ahora no podemos concebirlo completamente”.

“No reprobemos estos exámenes finales”.

Carta a los hermanos, 2 de mayo de 1974

Éste ha sido un extracto muy poderoso—uno que debiera ser periódicamente repasado por su claridad. De hecho, vale la pena buscar y leer la carta completa. El Sr. Armstrong no dejó duda sobre el patrón de gobierno de Dios.

Un tema constante

Herbert W. Armstrong habló constantemente de organización, estructura y absoluta unidad dentro de la Iglesia, cosas tan necesarias para estabilizar y alimentar al rebaño de Dios. Muchos hoy han llegado a creer que Cristo ya no requiere esa completa unidad—o que alguna vez ésta fue posible en primer lugar. Como resultado, muchos ya ni siquiera buscan una organización unificada bajo Cristo—voluntariamente permitiéndose a sí mismos ser engañados en la falsa enseñanza de que la Iglesia de Dios está dividida entre organizaciones divergentes. Ellos creen que después de la muerte del Sr. Armstrong, el Cuerpo de Cristo cambió:

“La Palabra de Dios claramente nos enseña que hay sólo un Espíritu y un Cuerpo (I Cor. 12:12-13, 20)”.

“Ese único cuerpo de Cristo, llevando a cabo su Obra, debe funcionar como una unidad. Debe trabajar en armonía y unidad, con trabajo en equipo, pues Dios no es el autor de confusión. No debe tirar en diferentes direcciones por diferentes hombres dentro de ese único Cuerpo. No debe haber competencia o división. ¡Y cualquiera que conscientemente promueva o aliente tal discordancia, competencia y división, se convierte en enemigo de Dios, y está sirviendo al diablo y no a Dios!” [Vuelva a leer esto.]

“Con el fin de que esta unidad—esta unidad de propósito y acción—esta armonía y trabajo de equipo en cooperación, sea mantenida y preservada en la Obra de Dios, Dios ha ordenado gobierno en su Iglesia. Y ha dado poder a su Iglesia con autoridad divina”.

“¡Ese gobierno en la Iglesia de Dios es el gobierno de Dios, a través de Cristo, a través de apóstoles, a través de evangelistas, a través de pastores, a través de otros ancianos, en ese orden!”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre?”, Las Buenas Noticias, octubre de 1962

“Hasta aproximadamente 1969 todos en la Iglesia de Dios ‘hablábamos las mismas cosas’. ¡Para 1978 muchos de los ministros estaban hablando diferentes cosas! ¡Dios nos había retirado su bendición y poder que por 35 años hizo que la Obra de su Iglesia creciera a una tasa aproximada de 30 por ciento cada año en base al año previo!”

“¿Qué hizo que Dios retirase su bendición y su poder?”

“Precisamente la misma cosa que estranguló el crecimiento de la Iglesia de Dios en Corinto desde 56 d.c., 25 años después de que la Iglesia fuera fundada en Jerusalén. ¡Las personas estaban siguiendo a diferentes líderes, hablando diferentes cosas, diluyendo las sagradas y preciosas verdades de Cristo!”

“El apóstol de Cristo escribió a la Iglesia de Corinto, en el 56 d.c., ‘ Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I Corintios 1:10)”.

“Ellos estaban empezando a seguir a diferentes líderes que enseñaban diferentes doctrinas. ¡La Iglesia se estaba dividiendo! ¡Y una iglesia dividida contra sí misma no puede permanecer!”

“Es sólo cuestión de sentido común el darse cuenta de que si cada uno enseña lo que él personalmente cree, o si seguimos a diferentes líderes cada uno hablando sus propias cosas, ¡tenemos sólo confusión!”

“Pero los de mente vanidosa entre nosotros, incluso…en el ministerio, ¡no entienden!” [¿Usted sí?]

“Cristo encarrila doctrinalmente a la Iglesia”, Las Buenas Noticias, abril de 1979

“Pero aún es cierto que dos no pueden caminar juntos excepto que estén de acuerdo. Yo estoy de acuerdo con Dios y con Cristo, la Cabeza de la Iglesia. Nunca diluiré la verdad que Él me ha revelado, ni de ninguna manera la comprometeré. Todos nosotros debemos estar de acuerdo con Dios y con Cristo SU Hijo, si vamos a caminar junto con ellos, hacia el Reino de Dios”.

“Reportes falsos acerca de Garner Ted”, Noticias Mundiales, 6 de marzo de 1981

Cómo el Sr. Armstrong conecta a Laodicea

Siguiente, el Sr. Armstrong conecta la condición laodicena con diluir la verdad como un todo. Al mismo tiempo, también responde a cualquiera que llegase a considerar el comprometerse, aún ligeramente, con la verdad de Dios. Y es el desacuerdo sobre qué es verdad lo que crea tantas organizaciones y grupos.

Entienda que este es el desacuerdo que no les permitirá caminar juntos. El problema empezó cuando ellos abandonaron el estándar de lo que la Iglesia de Dios enseñó—entre estas desviaciones una de las más importantes es saber QUÉ ES LA IGLESIA:

“Es ahora claramente evidente que Dios me trajo de vuelta para un propósito vital por reanimación cardiopulmonar de muerte por infarto. De haber permanecido muerto, la Iglesia del Dios viviente hubiese sido virtualmente destruida por el elemento liberal que se había introducido…”

“¡Deseo, hermanos, que piensen al respecto y entiendan lo que le sucedió a la Iglesia de Dios en los 70s para que la historia no se repita! Quiero que vean los ‘frutos’ de rebelarse en contra del camino y gobierno de Dios”. [La historia sí se repitió. Note que la doctrina de liberalización está atada a la rebelión. Esto está atado a la pérdida de frutos buenos. La Iglesia de Dios Restaurada no experimenta tales pérdidas.]

“La reciente historia de la era de filadelfia de la Iglesia de Dios Universal”, Noticias Mundiales, 24 de junio de 1985

“La…Corte…ha eliminado al receptor, pero la demanda no ha terminado”.

“Necesitamos preguntarnos seriamente, ¿POR QUÉ Dios está permitiendo [esta prueba]? Yo puedo contestar eso. Nuestra gente de esta era de Filadelfia se estaba volviendo tibia, marchándose poco a poco hacia los caminos de este mundo. Incluso algunos ministros estaban ‘diluyendo’ las verdades y doctrinas que un Cristo amoroso había puesto en su Iglesia”.

“¡Necesitamos una verdadera EXPLOSIÓN [piense en eventos como la división de la Iglesia de Dios Unida] para despertarnos!”

Carta a los hermanos, 24 de febrero de 1979

“La Iglesia ha sido puesta de cabeza. Parecía ser una cuestión de ir lo más lejos posible en los caminos y creencias de la ‘cristiandad’ de este mundo influenciada por Satanás—¡lo que equivale a adentrarse tan profundo como sea posible en los caminos de Satanás y lejos de los caminos de Dios!”

“¡El perjuicio que fue hecho como resultado de esta actitud a la Iglesia de Dios es INCALCULABLE! Dañó…a miles de miembros de la Iglesia del Dios viviente. Llevó a la tibieza, la actitud más descuidada hacia la obediencia real o estricta a los caminos de Dios”.

“Reporte falso acerca de Garner Ted”, Noticias Mundiales, 6 de marzo de 1981

“…hermanos, no voy a comprometer. Si ustedes quieren comprometer, vayan a unirse a una de estas fracciones que han salido de nosotros, que son liberales…si ustedes quieren andar en el camino de Satanás en lugar del camino de Dios y pretender que estarán en el Reino de Dios—pretender que están en la Iglesia de Dios…”

Sermón, Primer Día de Panes sin Levadura, 16 de abril de 1985

“Este hombre tenía un plan para diluir LA VERDAD DE DIOS mientras yo estaba al otro lado del planeta (y sin mi conocimiento)”.

“¡La Iglesia de Dios NO COMPROMETERÁ una millonésima parte del 1% de LA VERDAD DE DIOS tal cual Él la revela a los que estamos dispuestos a aceptarla—que tenemos hambre y sed de ella! Cuando un plan para diluirla inicia, crece con impulso cada vez mayor”.

Carta a los hermanos y colaboradores, 28 de noviembre de 1978

Lea usted la siguiente declaración del Sr. Armstrong con los líderes de los dispersados—su líder y su pastor—en mente:

“¿Están algunos de ustedes tratando de ser más amables, misericordiosos y considerados incluso que Dios? ¿Estamos de hecho desobedeciendo a Dios en nuestra perspectiva ligera y sin compromiso acerca de ciertos individuos?”

“‘Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente’, ‘Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él…’ (II Tes. 3:6, 14)”.

“Dios es mucho más estricto en todos esos asuntos dentro de la Iglesia de lo que nosotros algunas veces hemos estado inclinados a ser”.

“No debemos parecer como que tratamos de ser más buenos que Dios. Cristo dirá, ‘¡Apártate de mí!’ ¡No debemos comprometer! ¡Dios no lo hace!” [Piense al respecto en la perspectiva correcta: Cristo en efecto dirá a todos aquellos que no se separen de esas asociaciones equivocadas, “Tú elegiste. Debido a que no que quisiste apartarte de los falsos líderes—Apártate de mí”.]

“Oro por todas esas personas. Oro para que Dios las bendiga—con lo que sea que Él en su suprema sabiduría sepa que es lo mejor para ellas—¡aún cuando eso pueda ser severo castigo!”

“¿Podemos tener comunión con los desasociados?” Noticias Mundiales, 4 de mayo de 1981

Hay muchas declaraciones similares del Sr. Armstrong, también igualmente convincentes. Por motivos de espacio no se incluyen pues la mayoría de ellas son muy largas y detalladas. Las aquí citadas son suficientes para aquellos de pensamiento honesto y sincero.

“Empezaría de nuevo”

Hace años, el Sr. Armstrong me dio una advertencia personal. Me dijo directamente, cara a cara, “Si falsos líderes alguna vez toman el control de la Iglesia, espero que tú no enseñes sus falsas ideas”. Muchos ministros de antaño pueden recordarle haciendo declaraciones similares de manera abierta, más de una vez, en conferencias iniciando en los 50 y 60s. Decía palabras a este efecto: “Si ustedes alguna vez logran deshacerse de mí, Loma y yo simplemente cruzaremos la calle y empezaremos de nuevo”. Esto es aún del dominio público. Desde luego, si tal cosa hubiese sido necesaria, se habría llevado la verdad completa con él, ¡y la verdadera Iglesia y Cuerpo de Cristo le habrían automáticamente seguido y transferido al mismo tiempo! Ahora una declaración del Sr. Armstrong en resumen sobre gobierno:

“Después de todo, la cuestión básica todo ese tiempo fue la del gobierno de Dios en la Iglesia. Alguien que siguió a un liberal quién, como el apóstol Pablo predijo, buscaba arrastrar tras de sí a los discípulos (Hechos 20:30) dijo, ‘Estamos libres de ese gobierno en la iglesia y ahora tenemos una organización tejida con holgura, y es así como nos gusta’”.

“La Iglesia está ‘edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado va creciendo para ser un templo santo en el Señor’ (Efesios 2:20, 21). Observe, la Iglesia está organizada y bien coordinada, no organizada con ramas en competencia y desacuerdo”.

“Note que en Efesios 4, sólo hay una iglesia organizada, ‘bien concertada y unida entre sí’ (versículo 16)—compactada como si estuviese soldada en conjunto en un cuerpo bien organizado. Y, ¿cómo organizó Él este cuerpo? ¿Cómo estaba gobernado? ‘Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe…’ (Efesios 4:11-13). Esto no es DESunión o algún otro tipo de organización y gobierno. Pablo también dijo: ‘que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I Cor. 1:10)”.

“Para aclarar una de las razones—si no la razón primaria—para el conflicto causado por el elemento liberal, cito de un diario occidental. En entrevista con un ex ministro, quién había buscado llevarse consigo a miembros, se fue dicho con respecto a esta iglesia separada que ellos tienen ‘una estructura administrativa completamente diferente’”. [A estas alturas usted debiera entender que este alejamiento resume el problema de gobierno en todos los dispersados y astillas.]

“La mayor parte de…la disensión del pasado en la Iglesia ha sido con respecto a…gobierno. Los disidentes creen en un gobierno muy liberal—el camino de Satanás y su mundo”.

“Nosotros que permanecemos en la única verdadera Iglesia nos afligimos por los que hasta ahora están reprobando sus exámenes finales”.

Reciente historia de la era de filadelfia de la Iglesia de Dios Universal”, Noticias Mundiales, 24 de junio de 1985

De nuevo, ha sido absolutamente necesario traer el tema de gobierno porque es inseparable de la enseñanza bíblica de una Iglesia unificada. (El libro que debe de ser leído después de éste y de “Unge tus ojos” es El Gobierno de Dios – Entendiendo los oficios y deberes. Es un libro de texto extraordinariamente detallado no sólo sobre todo lo que el Sr. Armstrong enseñó sobre el gobierno de Dios en la Iglesia, sino también de cómo esta enseñanza se alineaba perfectamente con la Biblia. Enfocándonos por un momento en la Iglesia de Dios Unida y la Iglesia de Dios una asociación mundial, ¡si cada miembro y ministro allí leyeran sólo este libro con una mente abierta esas organizaciones completas desaparecerían!)

Para la serie final de pruebas de qué es la verdadera Iglesia y qué es el Cuerpo de Cristo, vayamos a la Biblia. El cuadro es más grande y más fascinante de lo que usted se haya imaginado.

CAPÍTULO OCHO – LA PURA VERDAD DE LA BIBLIA

Hemos visto que los hombres tienen sus propias definiciones diferentes respecto a lo que la Iglesia es en realidad—y estas afirmaciones podrían ser listadas de manera casi infinita—pero sólo la definición de la Biblia—la definición de Dios—cuenta. Por supuesto, para los que aceptan el peso de las palabras del Sr. Armstrong, reconociendo que basó cada afirmación en la Biblia, podemos decir que el asunto ya ha sido establecido. El lector o bien cree que el Sr. Armstrong fue honesto y estuvo correcto en las muchas escrituras que citó en tan sólo unas cuantas citas que leímos, o no. En cualquier caso, debemos tomar tiempo para ver mucho más de cerca lo que la Biblia enseña—más allá de lo que unas pocas citas puedan demostrar.

Ahora viene el capítulo más crucial del libro. Examinaremos muchos versículos—del Antiguo y Nuevo Testamento—que prueban que podría haber, y siempre ha habido, únicamente una Iglesia. Comenzaremos con los pasajes más claros. ¡Todo ello con una mente abierta se entiende desde los claros pasajes bíblicos que la Iglesia de Cristo no estará—y no puede estar—dividida! A medida que lea, determínese a equiparse a usted mismo con esta verdad de suma importancia. Tome un enfoque activo—¡piense acerca de lo que está leyendo!

Hay muchos versículos—¡declaraciones claras de Dios!—que dejan absolutamente claro que Cristo edificó—construyó—una sola organización unificada; usted verá que es una “Casa de Dios”. Entienda que habrá una necesaria coincidencia con lo que vimos que el Sr. Armstrong enseñó. Pero él enseñó desde la Biblia. Una sección que revela las mismas verdades sería similar. De hecho, la propia autoridad de la Biblia está en juego.

Definición simple

El apóstol Pablo le escribió a Timoteo: “para que… sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad” (I Tim. 3:15). Al final, ninguna otra definición, ideada por los hombres, es aceptable. Esta definición de la Iglesia que Cristo edificó nos guiará a través del resto de este capítulo. El punto es que la Iglesia de Dios tiene y enseña “la verdad”.

Las iglesias de este mundo están en confusión, divididas por infinito desacuerdo acerca de doctrina, práctica y personalidad. Amós 3:3 pregunta: “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” ¡Por supuesto que no! Una división tras otra en los dispersados, sólo respecto a poder y control, lo prueba—donde la corrección sobre las falsas doctrinas a menudo ni siquiera entra a la discusión.

Las iglesias de este mundo no practican lo de “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios” (Lucas 4:4). En cambio, puesto que siguen diferentes tradiciones de hombres, los infinitos desacuerdos dividen y producen más y más iglesias de hombres. ¡Estas organizaciones no “andan juntas”, porque no están “de acuerdo”—unas con otras, o con Dios! (Hemos visto que esto incluye la definición de qué es la Iglesia del Nuevo Testamento.)

La Iglesia de Dios es diferente. Muchos pasajes del Nuevo Testamento muestran que la Iglesia que Cristo edificó está unificada—con todos sus miembros y congregaciones andando juntas en completo acuerdo entre sí, y con Dios y Cristo.

Extraordinaria unanimidad

Un punto importante, que muestra la unidad que debe ser vista en la verdadera Iglesia, surge de la oración de Cristo, en la noche de su traición: “Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados [apartados] en la verdad… para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros ; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado” (Juan 17:19, 21-23).

¡Esto forma una serie de declaraciones poderosas! ¡Cristo pretendía que su Iglesia fuera “una” no menos de lo que Él y su Padre eran! No hay lugar para desacuerdo en una Iglesia así de unificada. Estos versículos describen una unidad perfecta a través de la verdad—el mismo tipo de unidad que el Padre y Cristo gozan. Es este tipo de unidad que permite a los verdaderos cristianos estar “en” ellos—en Cristo y en el Padre (vs. 21).

Dios incluso quería que la Iglesia del Antiguo Testamento en el desierto reflejara la misma unidad por la cual Cristo oró con respecto a la Iglesia del Nuevo Testamento. El rey David registró: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Sal. 133:1). El antiguo Israel nunca alcanzó esto, pero fue la intención de Dios desde el principio.

I Corintios 12—¡un cuerpo!

En su carta a los corintios, Pablo escribió que la Iglesia tiene muchos miembros (hermanos individuales), y que esto se asemeja a diversas partes del cuerpo humano, en que estos miembros están conectados. Pero usted verá que es realmente una imagen del Cuerpo de Cristo, no simplemente un cuerpo humano.

Un estudio cuidadoso de I Corintios 12 produce entendimiento extraordinario. Los versículos del 12 al 14 dicen: “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo… Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos”.

Así que entonces, exactamente ¿cuál es la “única” Iglesia o Cuerpo en el cual una persona ha sido bautizada? Cuando Jesús caminó sobre la tierra, su predicación del evangelio y otras enseñanzas, y todos los milagros y obras que hizo, se realizaron a través y de su cuerpo físico. Por supuesto, después de la crucifixión y sepultura, el cuerpo de Cristo fue resucitado como Espíritu, antes de ascender al cielo, necesitando que su obra y predicación fueran transferidas a otra entidad, su Iglesia—la cual las Escrituras dejan en claro que Jesucristo aún considera que es su “Cuerpo” que continúa sobre la tierra lo que Él comenzó.

Un breve fragmento de una cita del Sr. Armstrong vuelve aclarar esto:

“Dios comenzó su OBRA del evangelio—a proclamar el evangelio (las buenas noticias) de Su Reino—a través del cuerpo humano individual de Jesús. Pero después de su resurrección, Jesús envió el mismo Espíritu Santo en el día de Pentecostés, en el 31 D.C., y de ahí en adelante, para entrar en el Cuerpo colectivo de los que constituyen la Iglesia de Dios”.

“La Iglesia, entonces, es el Cuerpo colectivo que Cristo utiliza como Su instrumento, facultado por el Espíritu de Dios, para llevar a cabo la Obra de Dios. ¡Jesucristo la encabeza y dirige desde el cielo!”

“Personal”, Buenas Noticias, agosto 1983

El contexto de I Corintios 12 usa la analogía de manos, pies, ojos, oídos y la boca para mostrar cómo diferentes partes de un cuerpo humano (el cuerpo de Cristo fue humano una vez) están conectadas dentro de la misma persona. Pablo continúa: “Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo” (vs. 18-20).

Vamos a entender mejor lo que esto significa. Usted vio que el mundo “cristiano” enseña que la Iglesia de Jesús consiste de muchas denominaciones, asociaciones o comunidades de creyentes, todas conectadas por el Espíritu Santo obrando en los creyentes dondequiera que estén afiliados. Pero usted ya está viendo razones que prueban que esto es totalmente contrario a lo que la Biblia enseña. He aquí más del porqué.

I Corintios 12 no puede ser “espiritualizado” por el razonamiento humano. Este capítulo no puede estar describiendo el tipo de cuerpo amorfo, desconectado y “espiritual” de personas y organizaciones en desacuerdo a lo largo del cristianismo profeso. ¡Cualquier pie, ojo u oído quitado de un cuerpo humano muere! Ninguna parte cercenada del cuerpo humano puede vivir mucho tiempo sin el flujo sanguíneo y el tejido conectivo necesario para asegurarla al cuerpo. Dios creó el cuerpo humano—entiende la analogía que Él inspiró. Todos saben que un cuerpo humano desmembrado es uno en pedazos. ¿Cómo pueden los hermanos (miembros dispersados) creer que el Cuerpo de Cristo pueda estar desmembrado y aún así, de alguna forma, estar junto?

El paralelo físico-espiritual es inconfundible.

Todas las partes del cuerpo responden a la cabeza. Ellas no pueden ser disfuncionales o espásticas. El sistema nervioso completo, guiado por el cerebro, debe estar funcionando en orden, operando con coordinación. ¡Un ser humano no puede vivir sin su cuerpo con todas sus partes conectadas a, y siendo gobernadas por la cabeza! ¡Únicamente hay un miembro que no puede volver a reinsertarse si es cortado—la cabeza! (Note que Pablo listó la cabeza como un miembro.) Todos los cuerpos sin cabeza mueren. ¡Si la Cabeza espiritual (Cristo) es separada de su Cuerpo, la Iglesia morirá! Los dispersados son obras de hombres. Ser atractivo exteriormente (para el espectador superficial) no hace a Cristo su Cabeza. Habiendo cortado a Cristo—la Cabeza—ellos son gobiernos e iglesias de hombres, que enseñan muchas doctrinas de hombres. Usted está aprendiendo sobre una de las más grandes.

¿Por qué tantos aparentemente han olvidado la totalidad (y sencillez) de I Corintios 12, que es básicamente una explicación de 31 versículos que compara al cuerpo humano físico—y todas sus partes conectadas (ojos, oídos, boca, manos, pies, etc.)—al Cuerpo espiritual de Cristo? Es porque el claro significado ha sido “espiritualizado” por la mayoría de los hermanos. El significado obvio pretendido es que cualquier parte del cuerpo (el cuerpo humano físico o el Cuerpo espiritual de Cristo) morirá si es cortado—si ya no está conectado en su lugar designado por Dios.

El final del asunto

Todas las especulaciones sobre el significado pretendido por Dios en I Corintios 12 terminan abruptamente a la mitad del versículo 24. Note: “pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo” (vs. 24-25). Piense. La palabra griega que es traducida desavenencia también podría ser traducida “división”, “brecha” o “rotura”. Además, ordenó significa “entremezclar”, “combinar” y “asimilar”. El estudiante honesto de la Biblia no encuentra una pulgada de espacio en este pasaje de varias organizaciones y grupos—o incluso dos organizaciones.

La Iglesia una vez entendió que eran los protestantes quienes “espiritualizaban” las claras escrituras con respecto a la Ley de Dios, el día de reposo, los días santos, el diezmo, las carnes inmundas, etc. ¿Por qué miles del pueblo de Dios hacen ahora lo mismo—o permiten que sus líderes lo hagan? ¿Cómo podrían perder la lección de lo que los apóstatas hicieron una y otra vez—causando tal alteración en sus vidas? ¿Cómo podrían ellos olvidar tan rápidamente cómo decenas de miles de hermanos sufrieron y cómo la Obra de Dios fue destruida temporalmente a causa de tal deshonestidad con la Palabra de Dios? Si esto lo describe a usted, ¿lo admitirá?

Considere nuevamente dos escrituras que abrieron el capítulo uno: “y él [Cristo] es la cabeza del cuerpo que es la iglesia” (Col. 1:18), y “[Dios] lo dio [a Cristo] por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, la cual es su cuerpo” (Efe. 1:22-23). ¡El Cuerpo de Cristo es la Iglesia, y viceversa! Por tanto, I Corintios 12 califica ambos términos. ¡La integración manifiesta del cuerpo humano deja claro que todas las partes trabajan juntas en la Iglesia de Dios!

Reflexione esto. Aquellos que dicen que el Cuerpo de Cristo se encuentra dispersado en diferentes grupos implica que Cristo carece del poder—es demasiado impotente—para mantener sus esfuerzos unidos. ¡Por el contrario, esto sugiere que los hombres y/o el diablo pueden bloquear o destruir la unidad que Cristo pretende—y que Él es impotente para hacer algo al respecto!

“Las puertas del hades”

Revisemos Mateo 16:18 una vez más. Cierta coincidencia de lo anterior es necesaria mientras llegamos a ciertas conclusiones. Jesús prometió a sus discípulos que: “las puertas del hades [el sepulcro] no prevalecerán contra ella [la Iglesia]”. Escuché por primera vez esa promesa hace 45 años. ¡La creí entonces—y aún lo hago!

¡Sea honesto! ¡Si el diablo pudiera entrar y destruir el gobierno de la Iglesia (el gobierno de Dios)—no estoy hablando de un gobierno corporativo—el único medio y estructura de autoridad y poder por el cual Cristo guía a su Cuerpo y Obra—él habría destruido la Iglesia! Admita esto para usted mismo. Todo lo que Satanás debe hacer realmente es convencer al pueblo de Dios, a través de una serie de argumentos astutos y seductores de sus agentes, de que el gobierno de Dios como lo conocían ya no existe más. Cuando esto se logra, él efectivamente ha eliminado la capacidad del pueblo de Dios a permanecer junto, a practicar el trabajo en equipo y a continuar la Obra de Dios juntos de una forma más grande.

¡Esto significaría que el diablo tiene el poder suficiente para derrotar el propósito de la Iglesia!—¡derrotar lo que es visto como una de las más grandes promesas en toda la Biblia!

¿Cree usted que es posible? De ser así, entonces usted cree que las puertas del hades pueden prevalecer contra la Iglesia. Usted también cree que cuando Cristo les dijo a los apóstoles que Él estaría “con [ellos] siempre, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:20), tenía algún otro significado en mente de lo que la Iglesia siempre pensó que era el más obvio. Esto fue dicho en el contexto de la propia autoridad de Cristo, y cómo el poder y la autoridad les fueron dados a los apóstoles. Él les explicó que el Padre le había dado todo el poder, y que Él se los daría a ellos a fin de que pudieran bautizar y enseñar todas las cosas a todas las naciones. ¿Es el poder del diablo más grande que el poder de Dios?

Pregunto nuevamente: Cree que el Jesucristo viviente—¡la misma persona que hizo 30 mil millones de trillones de estrellas (la nueva estimación anunciada recientemente)!—¿pueda ser quitado del liderazgo sobre su Iglesia y Cuerpo por los hombres, o por el diablo? De hecho, la profecía revela que es Satanás quien pronto será removido de su trono, y esto ocurrirá al mismo tiempo en que todo gobierno, poder y autoridad de los hombres sean suprimidos por Cristo y los santos.

¿Por qué tantos olvidaron—cómo pudieron—el poder, autoridad ¡y certeza! de Cristo y su gobierno?

Pensamiento hipotético

Es momento para el humor. Piense de Cristo, en el cielo, a medida que otra organización se divide de cualquier “verdadera Iglesia” en particular. Imagine su posición: “¡Oh no, los hombres han comenzado otra verdadera Iglesia! Ahora soy la Cabeza de otra organización y no de Mi elección. Mi Obra ha sido más difusa. Mi pueblo ha sido dividido más. Oh bueno, veamos lo que Mi nueva ‘verdadera Iglesia’ enseña. Y veamos que estructura de gobierno ha sido elegida en Mi nombre. También tengo que saber qué doctrinas se enseñan en Mi nombre para ver de qué he llegado a ser la Cabeza”. Esta es la posición en la cual hombres ciegos y necios parecen querer poner a su “Jesús”. El cuerpo de “otro Jesús”, quien es uno con otro dios (II Cor. 4:4), haría esto con alegría tan a menudo como fuera posible. Esto comúnmente es llamado cristiandad.

¿El verdadero Jesucristo sigue o dirige?

¿Ve usted la posición PROFUNDAMENTE RIDÍCULA de los ministros rebeldes, combativos y competitivos—y que ellos piensan que el Jesucristo viviente y todopoderoso les permite hacer esto con impunidad? Si Elías pudo mofarse de los profetas de Baal (I Reyes 18:27), yo ciertamente puedo mofarme del pensamiento de esos impostores divisivos que guían a los dispersados. ¿Cómo se atreven a pisotear así la verdad del Jesucristo al que profesan servir? ¿Cómo pueden ellos estar en paz consigo mismos? ¿Cómo duermen por la noche? ¿Cómo pueden ellos manejar la palabra de Dios TAN DESHONESTAMENTE? y, ¿dónde encuentran la desfachatez de pedir al pueblo de Dios que participen en su pensamiento?

Peor aún, ¿cómo es que tantos hermanos les permiten salirse con la suya?

Perfecta unidad

En el capítulo 4 de efesios, Pablo amonestó a los hermanos allí a estar “solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; UN CUERPO [Iglesia], y UN Espíritu, como fuisteis también llamados en UNA misma esperanza de vuestra vocación; UN Señor, UNA fe, UN bautismo, UN Dios y Padre” (vs. 3-6).

No hay confusión respecto a la unidad y acuerdo colectivos que este versículo requiere del pueblo de Dios. Éste refleja la oración de Cristo en Juan 17 por la absoluta unidad que Él y el Padre gozan. Podemos preguntar: Si el Padre y Cristo estuvieran sobre la tierra, ¿asistirían ellos a dos iglesias diferentes, enseñando cosas diferentes—pero disertarían sobre ésta diciendo que ellos están conectados de manera amorfa “a través del Espíritu Santo” en una especie de “unidad” incomprensible?

Esas preguntas absurdas y razonamientos erróneos pueden ser útiles para ver la falsa lógica que SUS LÍDERES traen aun a las escrituras más claras. Pero hay más.

Unos pocos versículos después, Pablo describió el papel crucial de un ministerio fiel, trabajando activamente con, y enseñando a la Iglesia de Cristo. Comprenda este largo pasaje:

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para ENGAÑAR emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor” (Efe. 4:11-16).

Este bloque de la Escritura ilustra al Cuerpo como unificado tanto en verdad doctrinal como en amor. Frase tras frase muestra que la Iglesia completa (“todo el cuerpo” y “todas las partes”) debe caminar junta en completo acuerdo bajo la autoridad de Cristo. Note que usa a sus ministros—¡verdaderos ministros!—para evitar que su Iglesia se desvíe hacia “todo viento de doctrina”. Estoy tratando de hacer esto ahora para aquellos a quienes les interesa.

Si no acepta que Jesucristo, como la Cabeza de la Iglesia, inspiró a Pablo a registrar lo anterior, usted efectivamente está “poniendo palabras” en la boca de Cristo. Usted lo tiene diciendo: “Ustedes deben desechar todas las analogías que utilizo para ayudar a entender lo que estoy hablando. Ninguna de ellas significa realmente lo que parece decir. Ellas son lo mejor en lo que puedo pensar. ‘Cuerpo’ no significa ‘Cuerpo’, ni Mis términos ‘agrupar’, ‘en conjunto’, ‘mezclado’, ‘compactado’, ‘sin desavenencias’ y ‘sin divisiones’ significan lo que ustedes podrían decir que es obvio. Yo tenía algo completamente diferente en mente de lo que pareció que quise decir en cada caso—simplemente no sé cómo decirlo mejor”.

Jesucristo es el “Logos”—el vocero del Padre para todos los asuntos dentro de su Plan. Piense acerca de lo que han hecho sus líderes con la clara enseñanza de Jesucristo. Ellos efectivamente han reducido al ser que hizo el sol, la luna y las estrellas hasta convertirlo en un comunicador absolutamente incompetente aun de los temas más vitalmente importantes—¡aquellos que no deben ser malentendidos!

¿Les cree usted?

El templo del Señor

El tema del Cuerpo de Cristo está incompleto hasta que otra conexión vital sea hecha. La Iglesia y el Cuerpo del Nuevo Testamento también son llamados el “Templo del Señor”. Varios pasajes dejan esto claro—y usted debe entender su significado.

El magnífico templo del Antiguo Testamento (construido por Salomón, reconstruido más tarde por Zorobabel y renovado posteriormente por Herodes) era donde Dios moraba. Todo Israel sabía esto. Este templo era llamado con frecuencia la “Casa del Señor”. Usted verá que el Nuevo Testamento utiliza los mismos términos.

El término “templo” se encuentra en muchos contextos a lo largo del Nuevo Testamento. Esta palabra aparece literalmente decenas de veces a través de los evangelios y las epístolas de Pablo, así como en diversos lugares en el libro de Apocalipsis, generalmente refiriéndose allí al templo alrededor del trono de Dios en el tercer cielo.

Brevemente, la palabra traducida “templo” generalmente se deriva de tres palabras griegas separadas que pueden ser traducidas correctamente como “templo”. Estas son oikos: “una morada, por implicación una casa familiar, hogar o templo”; hieron: “un lugar sagrado, esto es, todos los alrededores del templo (en Jerusalén o en cualquier otra parte)”; y naos: “un templo aparentemente templo santo—el santuario central mismo”.

Una revisión en dónde son usadas estas diferentes palabras es su propio estudio interesante. Sin embargo, ciertos pasajes simples dejan muy claro qué—o más correctamente quién—es el templo de Dios hoy.

Escrituras fundamentales

Juan 2:19-21 es el lugar para comenzar. Este ofrece pruebas importantes de que el Cuerpo de Cristo es lo mismo que el templo de Dios. Mientras lea, reconozca que las palabras de Jesús son la Biblia interpretando la Biblia, y proporcionan la mejor introducción al templo del Nuevo Testamento. Note especialmente la última parte del pasaje: “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo [ellos pensaban que se refería al renovado segundo templo construido después de que había sido destruido el de Salomón], ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas él hablaba del templo de su cuerpo”.

Si usted entiende que el “Cuerpo” de Cristo es también su “Templo”—y que el “Templo” es “su Cuerpo”—obviamente lo mismo que el “Cuerpo de Cristo”—no puede confundirse. Todo lo que debe hacer es tomar las palabras de Jesús en sentido literal. La Biblia continuará interpretándose a sí misma.

Pablo registró mucho más que cualquier otro escritor de la Biblia acerca del templo del Nuevo Testamento. Primero está su declaración fundacional en Efesios: “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor” (2:19-21).

Él añadió esto a los corintios: “Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios” (I Cor. 3:9).

Note esto. Los traductores de la versión Reina Valera usaron cuidadosamente “vosotros” (ustedes) siempre que la intención era plural. El vosotros en este caso hace referencia a todos los efesios y a todos los corintios—y por tanto significa la Iglesia completa, colectivamente. Se hará más claro a medida que prosigamos que los miembros individuales no son el templo de Dios, sino que la Iglesia completa como un todo lo constituye. Por supuesto, esto no es nuevo.

Más adelante llegaremos a entender cómo describe la Biblia—el término específico que da—a los individuos dentro de ese Templo. La importancia suprema de servir a Dios en la forma y lugar que Él exige no puede exagerarse.

Unos pocos versículos más adelante en I Corintios 3, Pablo añadió esto: “¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” (vs. 16-17).

Juntos, estos versículos revelan que Dios ve a su pueblo—la Iglesia verdadera—como su Edificio y su Templo. Entienda que Dios está edificando un templo—o una “Casa” (será visto en un momento). Casi idéntico, I Corintios 6:19 añade un poquito más y estos versículos juntos hacen claro cuán serio es si aquellos llamados de Dios tratan ligeramente el asombroso privilegio de tener a Dios morando en ellos.

La segunda epístola a Corinto añade significativamente más entendimiento. Veamos: “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros [el plural es usado todo el tiempo] sois el templo del Dios viviente [a propósito, a la luz del nombre de la IDV, note el énfasis nuevamente esta vez sobre el “Dios viviente”, no el “templo” viviente]”. Pablo continuó: “… como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo” (6:16).

La última parte de este pasaje viene de Levítico 26:12. Su uso aquí muestra que Dios siempre ha planificado—“ha dicho” desde el principio—que su Iglesia, aquellos en quienes Él moraría personalmente en el futuro, sería el más grande Templo de todos. Reconozca que Levítico fue registrado mucho antes de que el templo, ya sea de Salomón o de Zorobabel, fuera construido.

Hay un mensaje poderoso para todos en los versículos que llevan a II Corintios 6:16, citado anteriormente. Para aquellos que desean estar en el templo de Dios, no existe lugar—¡ninguno!—para el compromiso doctrinal con las enseñanzas falsas y paganas del cristianismo falsificado—resumido como “injusticia” y “tinieblas” en el versículo 14. Los cristianos no han de “tocar lo inmundo” (vs. 17)—nada que sea pecado. Esto ciertamente incluiría la falsa doctrina protestante del “Cuerpo de Cristo”, y aún más ya que esta enseñanza también pervierte lo que el Templo del Nuevo Testamento es.

Pause para leer los versículos 14 y 15. Luego tome tiempo para leer cada frase en Efesios 5:6-11, seguido por los versículos 23 y 30. El primer grupo de versículos condena todo compromiso con cada forma de injusticia. El segundo ata a Cristo como Cabeza de “la Iglesia” para que aquellos en ella sean lo que Él llama—¡lea cuidadosamente!—miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos”.

¡Permita que este entendimiento de lo que significa exactamente estar en el Cuerpo de Cristo le haga estar sobrio!

“CASA de Dios”

Una prueba final (hay varias más) de que la Iglesia de Dios, el Cuerpo bíblico de Cristo y el Templo o Casa de Dios son exactamente lo mismo es entendida al comparar tres pasajes más en las epístolas de Pablo. Siga lo que ellas conectan. ¡No pierda lo que Dios revela!

Comenzamos revisando I Timoteo 3:15. Este crucial pero grandemente ignorado pasaje fundamental provee la definición del Nuevo Testamento de la verdadera Iglesia de Dios. Note que la Iglesia allí es llamada “la casa de Dios… la Iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”. (Tome más que un interés pasajero en que este versículo ata a la Iglesia con el lugar en que “la verdad” está—no “un poco de la verdad” o “mucha de la verdad” o siquiera “la mayoría de la verdad”—y ciertamente no “verdad mezclada con error”—¡sino simplemente “LA VERDAD”!) ¡Ahora pause y lea Juan 4:23-24!

Luego, aclare en su mente que la Iglesia es llamada “la casa de Dios”. (Es más que interesante que este es el mismo término usado desde el principio en relación al Templo de Salomón, mencionado por lo general en el Antiguo Testamento como la “Casa del Señor”, o “Casa del Eterno” en I Reyes 6:37-38.)

Recuerde que Jesús enseñó en Mateo que “una casa dividida… no permanecerá” (12:25). ¿Por qué aquellos quienes enseñan que la Iglesia del Nuevo Testamento está esparcida entre muchas organizaciones jamás hacen referencia a este versículo? Cristo prosiguió a explicar que aun el diablo comprende que su “reino” no puede sobrevivir dividido.

Seguramente Cristo es al menos tan sabio como el diablo. ¡Él no tendría un estándar más bajo de unidad que EL DIABLO! La séptima era, sin embargo, está dividida debido a muchos errores doctrinales. Pero donde Cristo está trabajando, no está dividida por diferentes creencias (I Cor. 1:10-11). ¡Capte esto! (Posteriormente más sobre Mateo 12:25.)

Recuerde que Pablo llamó al Templo del Eterno un “edificio bien coordinado” (Efe. 2:19-21). He aquí el punto que no debe perderse. Dos capítulos más tarde él dijo exactamente lo mismo acerca del Cuerpo de Cristo. Note: “de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí [vimos que I Corintios 12:24 añade “ordenó el cuerpo”] por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro…” (Efe. 4:16).

El griego—significado fascinante

Las frases “bien coordinado” y “bien concertado” son traducidas de la misma palabra griega sunarmologéo. Significa “unir estrechamente, es decir, organizar compactadamente, bien (unido) concertado, junto (en el sentido de colocar)”. Pablo obviamente tenía lo mismo en mente ya fuera que discutiera de la Iglesia, el Templo (o Casa de Dios) o el Cuerpo de Cristo.

Sunarmologéo ofrece un significado verdaderamente fascinante. Las porciones del principio y final de la definición—“unir estrechamente” y “junto (en el sentido de colocar)”—conllevan el significado obvio de colocar piedras individuales que son pegadas o “unidas estrechamente” una a la par de la otra (“juntas”) como alguien las pondría en filas dentro de una construcción.

Puesto que vimos que el Templo del Eterno también es llamado el “edificio” de Dios, no hay manera posible de leer estos pasajes y concluir que la verdadera Iglesia pudiera ser algo diferente de una organización indivisa—¡un solo edificio! ¡No permita que nadie le diga que el Templo de Dios es menos que esto! El Edificio de Cristo no puede ser “espiritualizado” más de lo que puede serlo su Cuerpo.

“Piedras vivas”

Ahora veamos más de cerca lo que son las “piedras” usadas para edificar—exactamente qué o quién es lo que yace junto “ensamblado”. En este punto el conocimiento presentado se hace personal. El apóstol Pedro puso un signo de exclamación—¡una piedra angular!—sobre todo los que Pablo escribió acerca del Templo del Nuevo Testamento.

Dios dice esto a los verdaderos cristianos a lo largo de las eras: “si es que habéis [nuevamente plural] gustado la benignidad del Señor. Acercándoos a él, piedra viva [Cristo], desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado” (I Pedro 2:3-6).

Se hace fácil entender ahora que las piedras vivas (Cristo siendo la principal Piedra del ángulo) son los cristianos individuales en el Templo yaciendo “ensamblados”—“bien concertados JUNTOS”. Piense de cuán maravillosamente cerca estaban las piedras en el Templo de Salomón, y del mensaje en su colocación. Y note que eran solamente los sacerdotes quienes podían entrar y servir en el templo (II Crón. 23:6). Finalmente, note que I Pedro 2:5 debería ser la representación más fuerte del MANDATO POSITIVO “sed vosotros [¡SED VOSOTROS!] también, como piedras vivas”, como en muchos márgenes bíblicos.

Este es entendimiento increíble para aquellos capaces de recibirlo. ¿Suena la descripción de piedras vivas bien concertadas como personas asistiendo a un ejército de iglesias diferentes con creencias diferentes? En contraste a la descripción de Pedro y Pablo, ¿no se ven los dispersados más como imágenes de edificios reducidos a escombros—pilas de ladrillos—en las ciudades alemanas después que los bombarderos aliados de la 2ª Guerra Mundial hubieran terminado con ellos?

Piedras muertas

Pedro escribió más, y nuestro entendimiento no puede estar completo sin ello: “Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon [o “rechazaron”], ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros [la Iglesia] sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (vs. 7-9).

¡El mundo jamás ha estado dispuesto a aceptar al verdadero Jesucristo! Tampoco aceptarán ellos la Iglesia que Él edificó—y aún está edificando. Ellos “tropiezan” con sus doctrinas, y lo rechazan—lo “anulan”—como la Cabeza de la Iglesia—es decir, de las iglesias que ellos edifican. ¡En su lugar traen a un Jesús frío y muerto (“otro Jesús”) en una cruz, quien trae entendimiento muerto (doctrinas paganas vacías), y quien edifica iglesias muertas a partir de piedras muertas!

La mayoría no retendrá al verdadero Jesucristo de la Biblia como precioso. Tampoco retendrá sus enseñanzas (por supuesto, la mayoría ni siquiera las estudiará). Ellos no se rendirán a su gobierno. Tampoco vendrán a su Iglesia, ni apoyarán la Obra de esa Iglesia. Y ellos no permitirán que Él encabece sus vidas—y los edifique dentro de su Casa. Ciegos a sus acciones, ellos se mantienen a sí mismos fuera del Templo que Él está construyendo. Toda la humanidad ha elegido de manera inconsciente no ser colocada junto a las “piedras vivientes” con las cuales Dios edifica. (Mi exhaustivo libro El verdadero Jesucristo—Desconocido para el cristianismo merece su lectura. Este le cambiará para siempre.)

La “Casa” de Dios es lo mismo que su “Templo”—al que usted fue llamado a ser una “piedra viviente”, una “ensamblada junto” a todas las otras en el “Edificio” unificado de Dios. ¿Por qué no están dispuestos los hermanos a aceptar que la Iglesia de Dios—el Cuerpo de Cristo—su Casa o Templo—es, de manera tan obvia, una organización gobernada por Jesucristo como la Cabeza bajo el gobierno de Dios—y hace su Obra?

Piedras moribundas—medio muertas, medio vivas

¿Qué podría ser más importante para entender, que estos puntos? ¿Qué podría ser más importante que permitirse a sí mismo ser colocado por Cristo en el Templo—dentro de la propia “Casa de Dios”? ¿Qué podría ser más importante para usted que recapturar el básico pero importantísimo conocimiento de que “si el Señor no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican” (Sal. 127:1)? Hay sólo una Casa que Dios pudo haber tenido en mente en este pasaje—la única que Él planificó mucho antes que los Salmos fueran registrados. (Recuerde Levítico 26:12.)

Respecto a las iglesias de los hombres—los dispersados—¿cómo pudieron sus fundadores pensar que ellos podrían edificar sus propias “casas” y que Cristo se sometería a su liderazgo, y los seguiría, en lugar de que fuera al revés?

Y, ¿cómo pudieron tantos miles ayudarles ciegamente a construirlas?

La mayoría de personas hoy se han convertido a sí mismas en “pámpanos cortados” del verdadero Cristo—no muertas AÚN en la mayoría de los casos, sino habiéndose hecho a sí mismas piedras MORIBUNDAS, piedras con el “aceite” del Espíritu de Dios saliendo de sus “lámparas” (Mat. 2:1-12). Como “pámpanos” cortados de la “Vid”—piedras extraídas del Constructor—el Espíritu de Dios no está siendo repuesto en ellos. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que este desaparezca—y se haya ido de usted?

Trágicamente, la mayoría simplemente ya no parece capaz de siquiera recordar que los filadelfinos tienen prometido ser “columna[s] en el [venidero] templo de… Dios” (Apo. 3:12).

¿Cómo se perdió todo este increíble conocimiento para miles?

Una nación

Hay una razón por la que Pedro llamó a la Iglesia de Dios “una generación escogida, un real sacerdocio, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios”. Las cuatro frases en este versículo están en singular—significando uno, no varios, de cada uno de los términos referidos. Si una nación es dividida en varias naciones, nadie la consideraría como una nación (singular)—serían múltiples naciones, no “una” nación. Lo mismo es verdad de la Iglesia de Dios.

¡No hay sino una!

Considere aún más. La Iglesia es mencionada como Israel (espiritual). En el Antiguo Testamento, Israel era una nación. ¿Dudaba alguien que el antiguo Israel fuera una nación, con una autoridad civil y un conjunto de leyes y enseñanzas? Alguien no podría mudarse a Siria y aún estar en la nación de Israel. Uno no podría vivir en Egipto y estar en Israel. Usted debe vivir en Israel para estar en Israel. Todos entienden lo que “una” nación significa. Israel consistía de doce tribus, pero todas estaban bajo un gobierno, un juez, un sumo sacerdote, un rey, etc.

También note Éxodo 19:5-6. Este demuestra la intención de Dios desde el principio: “si diereis [Israel] oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro [Pedro utilizó “un pueblo especial”] sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes [Pedro usó “un real sacerdocio”]”. Dios sabía que Israel se rebelaría, así que Él tuvo que edificar una nación espiritual—la única verdadera Iglesia. Entienda la conexión.

Casas divididas

Cristo mismo enseñó acerca de la importancia de la unidad en su Casa. Ampliemos en una escritura a la que nos referimos anteriormente: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá [sobrevivirá]” (Mat. 12:25). Repito de lo anterior, seguramente el gran Dios del cielo y Jesucristo son tan sabios como el diablo.

¿Puede un matrimonio dividido continuar de manera indefinida? ¿Podría siquiera la compañía más poderosa sobrevivir si su junta directiva estuviera dividida? ¿Podría un equipo ganador profesional de fútbol sobrevivir si el entrenador continuamente desafiara o se opusiera a las decisiones, políticas y juicios del liderazgo corporativo del equipo, o de sus propietarios? ¿Podría sobrevivir una escuela si cada decisión hecha por el director fuera desafiada por los maestros con experiencia del personal, y luego grupos de maestros se separaran regularmente de la escuela para formar más escuelas (no autorizadas)?

¡Ciertamente no! ¿Por qué, entonces acepta el pueblo de Dios la idea de que la organización más importante sobre la Tierra—la Iglesia de Dios—puede estar dividida en infinitos grupos en disputa? ¿Por cuánto tiempo podría sobrevivir el pueblo de Dios en un estado que ni las parejas casadas, ni las compañías, ni los equipos deportivos, ni las escuelas podrían resistir—y no serían tan tontos para pensar que podrían? Nuevamente nos queda aceptar que “los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz” (Lucas 16:8).

Jesús le dice: “Permaneced en mí… Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí… separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:4-5).

No pierda lo que está en juego en relación a qué iglesia pertenece usted.

El cuadro de Hechos 2

Examinemos solamente unos pocos versículos para ver por qué el Sr. Armstrong enseñó que Dios sólo trabaja en una Casa—una organización. Usted verá que él fue honesto con la Palabra de Dios. Sus declaraciones previas hacen referencia a algunos de estos pasajes.

Hechos 2 registra a Jesús cumpliendo su promesa de edificar su Iglesia. Este relato de su nacimiento ofrece entendimiento extraordinario de cómo debería verse por los siguientes 2.000 años.

El versículo 1 registra que “estaban todos unánimes juntos”. La primera cosa que sucedió después que los 3.000 fueron bautizados: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (vs. 42).

Dos puntos emergen. Las personas retenían—“perseveraban en”—la “doctrina de los APÓSTOLES”, no en la de nadie más. Esta declaración es enorme—y una de las más grandes razones por las que el Sr. Armstrong entendió que la verdad solamente entra a la Iglesia a través de los apóstoles. (Además, recuerde Efesios 2:20.) ¡Esta doctrina incluye entender qué es la Iglesia!

Otro punto monumental es presentado aquí—las personas también “perseveraban… en la comunión” juntos. El versículo 44 dice: “Todos los que habían creído estaban juntos…” ¡La Iglesia estaba junta! Esta es la única manera en que el resto del versículo podría decir que ellos “tenían en común todas las cosas”. Trate de aplicar esto a múltiples organizaciones.

El versículo 46 ata el nudo: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Todos estaban comiendo juntos “unánimes” y con “sencillez de corazón”. Esto produciría la “alegría” de la que se habla aquí. Recuerde: “¡Cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Sal. 133:1). Satanás sabe esto, y ha convencido al pueblo de Dios de que puede estar dividido y aún ser la verdadera Iglesia—y que Cristo los guía como estén y donde estén.

Recién hemos repasado la primera fotografía de la Iglesia de Cristo. ¿Se está haciendo más claro el cuadro—a partir del Antiguo y Nuevo Testamento—y que el diablo necesariamente le pintará un cuadro diferente?

Estándar inquebrantable de unidad

Mucho puede ser aprendido al examinar las instrucciones de Pablo a varias otras congregaciones que estaba supervisando. Él continuamente enfatizó la unidad y la integridad dentro de la verdadera Iglesia.

La congregación de Corinto tenía muchos problemas—incluyendo terrible división y desunión, algunos de esos problemas eran doctrinales y algunos porque las personas estaban seleccionando “ministros y oradores favoritos”. Después de nueve versículos introductorios, Pablo corta la dificultad—y revela la única forma en que la Iglesia de Dios ha de funcionar: “Os ruego, pues, hermanos… que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (I Cor. 1:10).

En este versículo singular, Pablo fue inspirado a describir, de cinco maneras diferentes, cómo todos los del pueblo de Dios en cada era deben estar completamente unificados y de acuerdo. Este versículo, con su significado obvio, es otro que no puede ser “espiritualizado” por razonamiento humano engañoso. Ninguna mente honesta puede llegar posiblemente a alguna otra conclusión a partir de este pasaje. No pierda la intención. Vuelva a leer cuidadosamente las frases en cursiva.

¿En qué parte de este pasaje da licencia Cristo para múltiples organizaciones—“iglesias”—que aparezcan en su nombre? ¿En qué parte de esta descripción hay lugar para cientos de grupos divididos, competitivos, en desacuerdo respecto a enseñanzas y juicios—y menguados en el importantísimo impacto de llevar el anuncio del evangelio del reino de Dios al mundo (Mat. 24:14; 28:19-20)?

¡En ninguna!

Fue en esta misma carta que Pablo tuvo que escribir: “Dios no es Dios de confusión, sino de paz. Como en todas las iglesias de los santos” (I Cor. 14:33), seguido por: “pero hágase todo decentemente y con orden” (vs. 40). Pregunto de nuevo: “¿Por qué?” ¿Por qué han olvidado las personas escrituras tan básicas? Cualquier definición de “decencia” y “orden” sería imposible si la Iglesia de Dios estuviera dividida aún en unas pocas organizaciones en competencia, sin mencionar cientos.

El versículo 13 de I Corintios 1 comienza con la pregunta retórica: “¿Acaso está dividido Cristo?” La única razón por la que no es seguida por la palabra “no” o algo similar es que la respuesta es demasiado obvia. Considerando lo que él recién había escrito, Pablo sabía que la idea central de su pregunta era como preguntar: “¿Es el pasto verde?” o “¿Es el cielo azul?” Las preguntas retóricas no requieren de respuesta porque todos saben la respuesta. “¿Andarán dos juntos si no estuvieren de acuerdo?” queda sin respuesta por la misma razón.

Por qué tantos hermanos ya no pueden captar preguntas tan fáciles como “¿Acaso está Cristo dividido?” Ceguera profunda—en los puntos más básicos del entendimiento espiritual—se ha establecido sobre la mayoría del pueblo espiritualmente engendrado hoy. Ellos deben ungir sus ojos como Cristo lo ordenó, o jamás volverán a ver.

Debemos preguntar: ¿Cuál es la causa final de esta constante división que tiene lugar hoy?

“No asiéndose de la Cabeza”

Los corintios no eran la única congregación que tenía problemas en cómo Cristo dirige la Iglesia. También los tenían los colosenses. Esta congregación se había salido del carril y había regresado a otras doctrinas e ideas antiguas, incluyendo “huecas sutilezas”, “filosofías”, “tradición de los hombres” y los “rudimentos del mundo” (2:8, 20).

¿Por qué? ¿Qué causó que la mayoría de una congregación llegara tan lejos?

Pablo identificó el problema—entonces y hoy. Él les dijo a los colosenses que ellos no estaban “asiéndose a la Cabeza” (2:19), la cual es Jesucristo y su liderazgo sobre el indiviso “Cuerpo de Cristo” (vs. 17). Ellos estaban buscando fuera de su gobierno y Cuerpo, donde Él era “Cabeza”—en el caso de los colosenses, en ángeles para instrucción y liderazgo. De paso, si tan solo esta parte de colosenses fuera entendida—o recordada por el pueblo de Dios—la denominada “escritura difícil” del capítulo 2, versículo 16 se convertiría en una muy fácil de entender. Lea el contexto completo de lo que los colosenses olvidaron a fin de ver lo que prácticamente toda la Iglesia de Dios Universal también olvidó.

La razón por la que tantos hermanos y ministros hoy han tomado para sí el gobierno de la “Iglesia”—al haber primero creado y después seleccionar, elegir y moverse entre muchas organizaciones—es porque, habiendo olvidado como es la Iglesia y el gobierno de Dios, ellos ya no “se asieron a la Cabeza”—el verdadero Jesucristo.

“¿Dónde está el Eterno?”

Muchos hoy, no sólo el ministerio, han llegado a ser como aquellos descritos en Jeremías 2:8. Este versículo forma parte del antecedente y el fondo del versículo 31, el cual describe a modernistas en Israel quienes declaran: “Somos señores; nunca más vendremos a ti [Dios]” (RV 1909). El versículo 8 había dicho: “Los sacerdotes [líderes] no dijeron: ¿Dónde está el Eterno? Y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí… y anduvieron tras lo que no aprovecha”.

Aunque este pasaje está describiendo primordialmente a los ministros de este mundo, ha llegado a ilustrar el pensamiento de muchos hermanos y ex ministros de la Iglesia de Dios Universal hoy en día—particularmente el ministerio, porque son ellos quienes “tenían la ley”. No obstante, también tiene una aplicación muy real para el pueblo de Dios.

Preguntas obvias surgen: “Por qué tan pocos en los dispersados (comenzando con los ministros a cargo) están dispuestos a preguntar: ¿“Dónde está el Eterno” trabajando? Por ejemplo, cuando la Iglesia de Dios Unida se dividió, ¿escuchó alguien alguna vez una sola declaración pública de siquiera uno de los cientos de ministros (“sacerdotes”) que preguntara: “¿Dónde está el Eterno [la Cabeza de la Iglesia]?” ¿Por qué son tantos incapaces de ver que formular esta pregunta se convierte en la única manera de encontrar su Iglesia y gobierno? ¿Por qué tantos miles no están afuera “moviendo cielo y tierra” para encontrarla? Y, más importante, ¿por qué a tan pocos parece importarles? La respuesta yace en el hecho que la mayoría de las personas ahora se consideran A SÍ MISMAS como “señores”—“Somos señores”, escribió Jeremías. ¿Por qué iría alguien a buscar a Cristo—para “asirse a la Cabeza”—cuando él ve al “señor” en el espejo cada día?

Preguntas para su consideración.

Unidad—¿meta o mandamiento?

Piense acerca de estas escrituras a la luz de solamente algunos de los puntos doctrinales en los que los dispersados no pueden ponerse de acuerdo: si el Sr. Armstrong fue un apóstol, si las eras de la Iglesia existen, si Dios tiene una familia o es una Familia, si los cristianos “nacen de nuevo (de arriba)” tras la conversión y no en la Resurrección. ¿Cómo está gobernada la Iglesia de Dios? ¿Cumplió el Sr. Armstrong el papel de Elías? ¿Es el rol de Cristo parte del evangelio del reino de Dios? Existe división tanto entre como dentro de CADA dispersado.

Pablo les dijo a los filipenses: “que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen” (1:27-28). Y, “sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa” (2:2). ¡La unidad completa es la única condición aceptable para Dios! Las palabras de Pablo aparecen como un mandamiento.

Pablo les dijo a los colosenses que estuvieran “unidos en amor y… todas las riquezas de pleno entendimiento” y “arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados” (2:2, 7). Él describe unidad total, caminar “unidos”, seguros del pleno “entendimiento” que “les había sido enseñado” por ministros entrenados y debidamente designados—¡comenzando con un apóstol! (Ya vimos cómo la congregación efesia fue amonestada de manera similar.)

Muchos en los dispersados tratan la unidad de la Iglesia como simplemente una meta, no como un mandato bíblico. Muchos parecen decir: “Es lamentable que las iglesias no puedan estar unidas. La unidad es un principio maravilloso—ciertamente es nuestra meta—pero simplemente no es posible hoy”. Cuán triste lo que tantos hermanos se pierden debido a tal aceptación ciega de su situación.

Una lección dentro de la desasociación

La congregación romana vio falsas doctrinas entrando. Pablo instruyó: “Mas os ruego, hermanos, que os fijéis [marcar, toméis nota de] los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas… con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos” (16:17-18).

Este es lenguaje fuerte. Esto vuelve a introducir la doctrina bíblica de desasociar a aquellos que caen en falsas doctrinas, y buscan tomar a otros con ellos—para dividir a la Iglesia. Este principio demuestra cuán importante es para Dios que su pueblo no se aparte de la verdad hacia “todo viento de doctrina”.

Escrituras adicionales tratan y amplían este principio bíblico. Vea Tito 3:10-11, I Corintios 5:1-8 y I Timoteo 6:1-5. Juntos, estos pasajes representan una doctrina bíblica vital que la verdadera Iglesia debe practicar para mantener la unidad. Además de ignorar la instrucción de Dios, las iglesias no practicarán esta instrucción y están llenas de división, discrepancia y desacuerdo—lo cual inevitablemente lleva a divisiones dentro de la iglesia o congregación.

¡Cumplir la instrucción de desasociar no es ni abusivo ni un acto de odio! Es, de hecho, una forma del amor de Dios administrado a las personas quienes se han deslizado hacia el error—y está designado para despertarlas. Esto también protege a los hermanos que se quedan. Se requiere de un nivel más grande de fe—que la mayoría encuentra demasiado difícil—para obedecer la instrucción de Dios de proteger a la Iglesia de esta manera. La persecución puede resultar. Sin embargo, obedecer a Dios produce los frutos de paz, gozo y unidad. “Echa fuera al escarnecedor, y saldrá la contienda” (Prov. 22:10). No vale la pena que la mayoría de los dispersados hoy sólo desasocien a los ministros quienes rechazan el error para mantener la verdad establecida. ¡Yo lo sé!

Todos estos son principios bíblicos reales—y vistos como mandamientos que requieren autoridad para administrarse—que periódicamente tuvieron que ser impuestos en la Iglesia en el pasado. Pero considere que si la Iglesia está compuesta de muchos grupos y organizaciones, con cada una administrando su propia autoridad distinta y separada, llevar a cabo estas acciones con resolución es imposible. También lo es corregir, amonestar o reprender, cuando es necesario—ya sea a miembros o ministros.

He aquí por qué. Se mencionó de manera breve anteriormente, el receptor de esta acción disciplinaria simplemente puede ir a cualquier otra parte, a cualquier otro grupo u organización—otra “verdadera iglesia”—y probablemente hasta ser bienvenido. Y otra vez, como es a menudo el caso hoy, él probablemente será visto como un virtual “héroe” por haber visto la luz, lo “equivocado” de la organización “ofensora” (la otra “verdadera iglesia”) que lo corrigió, suspendió o desasoció. En otras palabras, si hay cientos de “verdaderas iglesias”, se torna absolutamente imposible para el ministerio llevar a cabo la instrucción de Dios de disciplinar a aquellos que lo necesiten. Aquellos disciplinados pueden siempre ir a otra, y luego a otra, y luego a otra “verdadera iglesia”.

Pero hay un problema relacionado, no obstante un tanto diferente, que tiene que ver con cuáles son las doctrinas que deben ser defendidas y cuáles han de ser rechazadas. El ministerio—y los hermanos—deben tener un estándar de enseñanza verdadera para discernir a quien deben desasociar o a quien se debe evitar. Esto requiere de una sola autoridad central (recuerde la cita del Sr. Armstrong) dirigida por Cristo para instruir en toda doctrina verdadera. De otra manera, cada iglesia tendría su propio estándar, creando una absoluta confusión.

La Iglesia como madre

Vayamos más lejos con el principio anterior, recordando que una de las mayores responsabilidades de la verdadera Iglesia de Dios es la protección de sus miembros. La clara enseñanza de la Biblia es que la verdadera Iglesia es la Madre espiritual del pueblo de Dios. Muchos elementos importantes del Plan de Dios fluyen de este conocimiento. El Sr. Armstrong supo y enseñó que la Iglesia es la “Madre” de los hijos engendrados de Dios dentro de ella. El lector serio irá a Gálatas 4:26, Hebreos 12:22-23, todo Apocalipsis 12 y II Juan 1 y 5 para ver a esta Madre descrita en diversas maneras. Sólo a ella se le da la responsabilidad—la solemne tarea ordenada por Dios—de mantener seguros y a salvo del peligro a estos hijos de Dios. ¿Cómo lograría esto cualquier madre humana si sus hijos pudieran vagar libremente por el vecindario, buscando, eligiendo y viviendo con cualquier otra “madre” de la opción?

Hoy, el pueblo de Dios—sus hijos—está recorriendo y vagando por las calles de un pueblo con 300 “hogares” (el número de supuestas “verdaderas iglesias” hoy, con aún más “mudándose al pueblo”). Podría decirse que algunos están con madres de crianza, otros con madres adoptivas, y aún otros con cuidadoras y niñeras, algunos en guarderías, y aún otros con secuestradores. De hecho, hay ahora una serie casi infinita de sustitutos, falsificaciones y suplentes “dando la bienvenida” y “criando” a los hijos de Dios.

Cada madre conoce mejor a sus propios hijos, y cómo se distinguen ellos el uno del otro. Únicamente la madre verdadera tendrá el amor maternal para esos niños. Otras “madres” en el vecindario son las mejores impostoras, ninguna de las cuales protegerá o cuidará de sus hijos de la misma manera que ella lo haría. Algunas rápidamente cortarían al niño en dos cuando la verdadera madre lo salvaría a toda costa. (Pregunte a Salomón acerca de tales madres.) Y sólo la madre real de un niño sabe mejor cuando ese niño necesita corrección o disciplina. Ella también sabe que sus otros hijos pueden ser lastimados si un niño es dejado fuera de control. Algunas veces ese niño debe ser “enviado a su habitación” (aislamiento).

De igual manera es al proteger a las ovejas de la Iglesia de Dios a través de acción disciplinaria. A las ovejas no les es permitido buscar y escoger entre los pastores que las protejan en cualquier forma que ellas—¡las ovejas!—consideren mejor. Tampoco pueden ellas elegir a otra madre “más agradable” cuando la propia las disciplina. No obstante, este sería el derivado natural de administrar cualquier tipo de corrección, amonestación, suspensión, desasociación o aún de marcar cuando sea necesario hoy. En las circunstancias actuales, el “niño” miembro simplemente puede decir: “No me gusta mi mami, voy a conseguirme otra porque ella me dio una nalgada”. Esto se traduce: “No me gusta la manera en que fui corregido (tratado) por mi organización, voy a buscar otra ‘verdadera iglesia’ que esté dispuesta a aceptar mi conducta y mis ideas doctrinales—una que me permita decirle a mi madre cómo ‘criarme’”. Peor, la primera cosa que la “nueva madre” (la siguiente “verdadera iglesia”) dice usualmente es que el niño fue víctima de abuso, e “hizo lo correcto” al venir a la nueva, más tolerante y comprensiva “verdadera iglesia”.

Hay un último aspecto crítico relacionado de la analogía de madre/hijo que se debe considerar. La Iglesia, al igual que cualquier madre humana, es responsable por la dieta de sus hijos (en el caso de la Iglesia, la dieta espiritual). Ella debe elaborar un menú diario que asegure la salud de sus hijos en crecimiento. Si a los niños no les gustan los platillos que su madre sirve, ellos no tienen la opción de elegir a una familia que sirva alimentos de su gusto. Si un niño no quiere frutas, vegetales y granos—¡el niño típico!—él no puede ir a donde reciba solamente dulces y helado.

Jesucristo jamás permitiría que su Iglesia esté partida en 300 “hogares”, todos sirviendo como “madres” diferentes, en las cuales los hijos de Dios pueden vagar, buscando y eligiendo según su voluntad. ¡Este reconocimiento se convierte en su propia prueba muy poderosa de que debe haber una autoridad central—el gobierno de Dios—dentro de una Iglesia de Dios administrando las necesidades—protección, doctrina, disciplina y dieta—de la Iglesia que Cristo edificó! ¡Sólo la verdadera Madre—la única Iglesia verdadera—está autorizada por Dios para hacer estas cosas!

Entienda las muchas razones por las que usted no debe asignarle a ninguna otra sino a su verdadera Madre la tarea de alimentarle. Inspirada y autorizada por Dios, ella es la persona más interesada en lo que usted come.

Aunque estamos cerca de preguntarle si “obedecerá la verdad”, aún hay algunas preguntas…

CAPÍTULO NUEVE – PREGUNTAS FRECUENTES

La apostasía ha planteado muchas preguntas—pero al parecer un número aún mayor de respuestas incorrectas para estas. Esta sección responde estas preguntas básicas, así como otras no planteadas muy a menudo que deberían serlo. Reconozca que en la mayoría de los casos lo que está escrito no es más que un resumen de todo lo que se podría decir.

Pregunta 1: ¿Cómo puede Cristo tener una Iglesia filadelfina y una Iglesia laodicena, y aún así guiar una sola verdadera Iglesia? ¿No son los laodicenos pueblo de Dios también?—¿No son también su verdadera Iglesia?

La palabra griega para “iglesia” es ekklesia, que simplemente significa “los llamados”. Así que hoy en día hay filadelfinos llamados y laodicenos llamados. Los laodicenos todavía tienen algo del Espíritu de Dios (cada día menos—Mat. 25:8—hasta que unjan sus ojos) y guardan sus Mandamientos (Apocalipsis 12:17). Ellos son, de hecho, verdaderos hermanos—siguen siendo llamados fuera del mundo. El problema no es su llamado. ¡Sino que tienen un pie en la verdad y el otro en el mundo!

Recuerde de nuevo esta verdad básica de la séptima y última era de la Iglesia de Dios. La palabra Laodicea significa “el pueblo gobierna, juzga y decide”. El problema con esta era final es que Jesucristo ya no los está guiando (a ninguna de sus “iglesias”). Esto se debe a que las personas—ministros y miembros—y sus organizaciones han rechazado su forma de gobierno, y por lo tanto necesariamente la única manera en que Él define a su Iglesia. Habiendo sido traicionados por falsos líderes en la Iglesia de Dios Universal, los miembros y ministros han tomado el asunto en sus propias manos, decidiendo que “vamos a guiar esto nosotros mismos” y “ningún hombre me va a engañar de nuevo”.

En lugar de la Iglesia de Laodicea, simplemente piense en los llamados de Laodicea.

Pregunta 2: ¿No enseñó el Sr. Armstrong que una corporación no es la Iglesia?

Muchos de los que ahora rechazan lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de la Iglesia y el Cuerpo de Cristo encontraron la manera de afirmar que de hecho están de acuerdo con su enseñanza. He aquí como lo hicieron.

Es bien sabido que el Sr. Armstrong enseñó que la Iglesia de Dios, la cual es una entidad espiritual, no era sinónimo con la corporación conocida como la Iglesia de Dios Universal, Inc. Por supuesto, esto es absolutamente cierto. (Mirando atrás, podríamos decir que fue más cierto de lo que podríamos haber creído.)

Si tal vez un máximo del 70 al 80 por ciento (un número bastante evidente) de los que asistieron a la Iglesia de Dios Universal nunca se convirtieron—nunca tuvieron el Espíritu Santo de Dios—obviamente no eran parte del Cuerpo espiritual de Cristo. Pero estaban afiliados a la corporación de la Iglesia, y se pensaba que eran miembros del Cuerpo de Cristo. En otras palabras, cualquier persona (y aparentemente habían unas 120.000 como estas) podría estar en la corporación de la Iglesia de Dios Universal, pero no ser parte de la Iglesia de Dios. Todo esto debería ser claro—y en general estaba claro en la mente de la mayoría de las personas convertidas (a excepción del enorme porcentaje inesperado) quienes escucharon al Sr. Armstrong decirlo más de una vez. Tal vez otros nunca lo pensaron por completo.

He aquí como la enseñanza del Sr. Armstrong, consistente con la Biblia, fue cambiada en una licencia para asistir ahora a cualquier grupo de la libre elección y aún así considerarse así mismo parte de la “única y verdadera Iglesia”—y parte del “Cuerpo de Cristo”. Miles creen hoy en día que las circunstancias requieren que Cristo tenga que trabajar en muchas organizaciones—¡dondequiera que las personas son guiadas por el Espíritu de Dios!—¡ya que el Cuerpo espiritual de Cristo nunca fue una corporación!

¡Qué conveniente!

¿Ve usted el problema? ¿Ve dónde—cómo—esas personas han empañado la verdad de lo que todo el pueblo de Dios una vez entendió? El Sr. Armstrong nunca dijo que se podía estar fuera de la Iglesia de Dios Universal, donde Cristo estaba trabajando y dirigiendo, y aún así ser parte de la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo. Muchas veces usted vio sus palabras. Él entendió que uno podría convertirse fuera de ese Cuerpo, porque siempre supo que algunas “pocas personas” en Sardis tenían el Espíritu de Dios—que “no han manchado sus vestiduras” (Apocalipsis 3:4). Sin embargo, sabía que eventualmente estos tendrán que ser guiados al Cuerpo de Cristo. Usted verá esto aún más claramente un poco después.

Mientras que ninguna corporación/organización puede pretender ser sinónimo con todos aquellos que tienen el Espíritu Santo en cualquier momento dado, esto no es en absoluto inconsistente con el entendimiento de que Cristo sólo guía una organización y que aquellos en Su Cuerpo ¡son parte de esa organización!

¡Que ningún engañador, impulsado por una agenda personal, le diga lo contrario!

Pregunta 3: Si esta es la era de Laodicea, ¿no están simplemente los filadelfinos mezclados entre los laodicenos?

En primer lugar, este libro completo habla de por qué esto nunca podría ser. Pero un par de puntos más son útiles. Piense en el Sr. Armstrong—porque se convierte en un modelo para todos hoy en día. Es bien sabido que él (lentamente) dejó de tener contacto con las organizaciones de Sardis con las cuales inicialmente confraternizó durante y después del momento en que comenzó a aprender la verdad. Armado con los hechos necesarios para tomar una decisión correcta, hizo una elección consciente de separarse de ellos con el fin de no comprometer la verdad probada.

Preguntémonos: ¿Qué si el Sr. Armstrong hubiera decidido que los filadelfinos simplemente se mantuvieran dentro de Sardis? ¡La Obra de Dios nunca se hubiera llevado a cabo en el siglo XX como lo fue!—¡y usted nunca hubiera sido llamado!

Dada la misma elección en la década de 1930 (y asumiendo que usted pudo haber sabido entonces que el Sr. Armstrong se iba para establecer lo que se convertiría en la era de Filadelfia), ¿hubiera permanecido en cualquiera de los grandes grupos de Sardis de la quinta era? ¿Hubiera ignorado la oportunidad de unirse a la pequeña organización dirigida por el Sr. Armstrong? ¿Hubiera creído que bien podría ser o convertirse en filadelfino mientras permanecía en Sardis?

¡Claro que no! ¿Por qué? Porque toda la Iglesia una vez entendió que sólo aquellos que dejaron—quienes se alejaron del compañerismo con—la quinta era y efectivamente se unieron con aquellos de la sexta era podrían ser considerados parte de ésta. ¿Por qué entonces hay tantos indispuestos a dejar un grupo de la séptima era? ¿Por qué han olvidado que todavía—¡hoy día!—deben unirse activamente—deben hacer la Obra con—deben confraternizar con hermanos de—la sexta era?

Aunque los Laodicenos son el pueblo de Cristo, en una condición débil y deplorable, no es posible que Él esté dirigiéndolos a ellos o a sus organizaciones. Una vez más pregunto, ¿Por qué? Comience de nuevo con: Laodicea significa “el pueblo juzga, gobierna y decide”. Piense. ¡Fue CRISTO quien le dio a esta era final su nombre! ¡Sin dudas Él sabe que no está gobernando un pueblo a quien le dio ESTE NOMBRE!

(Un ejemplo de las personas gobernando en los dispersados es una prueba adicional de que constituyen la era de Laodicea. El nombre elegido para IDDam—Iglesia de Dios, una Asociación Mundial—fue producto de la retroalimentación que sus líderes indujeron de los miles que se estaban uniendo. ¡Hubo 411 nombres propuestos!)

Seamos claros. Uno es laodiceno hasta que abandone Laodicea, a pesar de todas las excusas—ya sea miembro lego, diácono, anciano, pastor o evangelista. Muchos pueden tener las mejores intenciones, pero nunca dejarán el confort y familiaridad que disfrutan, sino que simplemente han decidido considerarse a sí mismos “filadelfinos” donde se encuentran.

La renuencia del Sr. Armstrong de comprometer la verdad llevó a su decisión de terminar la asociación con Sardis con el fin de confraternizar con un grupo inicial de tan sólo 19 personas (seis de los cuales eran su propia familia) en octubre de 1933.

Pregunta 4: ¿No son algunos grupos laodicenos mejores que otros?

Sí. Depende de la cantidad de verdad que tiene el grupo.

Cristo le dice a Laodicea que prefiere que sea fría o caliente en vez de tibia. Frío, caliente, tibio no son sólo grados precisos de temperatura. Cada uno refleja un rango de temperatura. Por ejemplo, el frío helado es más frío que el simple frío pero mucho más caliente que el cero absoluto, la temperatura más fría del universo. Podríamos decir que caliente va desde unos 90 grados (caliente para un ser humano) hasta llegar a la temperatura en el centro del sol (27,000.000 de grados Fahrenheit). Sin embargo, los astrónomos dicen que el sol es una “estrella fría”. Así que incluso este nivel de calor es relativo.

He aquí el punto. Los hermanos de la era tibia reflejan una gama de temperaturas. Dependiendo del grupo, uno podría ser un poco más caliente o un poco más frío. ¿Ha reconocido esto? Es esto lo que lleva a muchos a pensar que son mejores—“filadelfinos”. Tener un poco más de verdad no hace a uno filadelfino. ¡Ser más cálido que otros no hace a uno caliente! Sin embargo, aquellos que son más cálidos son más propensos a permanecer fieles a través del martirio en la Tribulación. ¡Considere! El Sr. Armstrong enseñó cientos de doctrinas—no decenas, ¡como algunos piensan! Algunos grupos están correctos en alrededor de la mitad. Otros creen dos tercios de la verdad. Uno o dos pueden tener más, pero nunca he visto uno. Todos afirman ser 100 por ciento fieles—¡pero ninguno está cerca!

Tenga cuidado de no estar inconscientemente estableciéndose dentro del extremo superior de los tibios. Sólo una Iglesia tiene toda la verdad y practica el verdadero amor fraternal (el significado de Filadelfia), incluso hacia los otros grupos. Aún este libro es un amoroso intento para despertarle. No recibo un bono por escribirlo, o una casa, coche, oficina o promoción más grande. Podría preguntarse por qué nadie más le está ayudando con estos tipos de asuntos—por qué nadie más va a poner largas horas de “trabajo de amor” para por lo menos escribir un libro como este.

Pregunta 5: ¿Fue profetizado que sucediera la dispersión del pueblo de Dios? ¿Y significa que es la voluntad de Dios?

Aunque parezca increíble, algunos creen que la “dispersión” profetizada en Daniel 12:7 es la voluntad de Dios—y que Él en realidad ya no desea que su pueblo este unificado. Por supuesto, esto es ridículo. Dios predice que muchas cosas terribles van a suceder en el tiempo del fin—falsos profetas y falsos cristos se levantarán, así como la última Bestia y el Falso Profeta, Gog y Magog atacarán a los santos al final del Milenio, los “últimos días” traerían tiempos peligrosos, Satanás engañaría a todo el mundo, grandes ejércitos lucharán contra Cristo a su Regreso, los últimos días reflejarían el tiempo de Noé, así como Sodoma y Gomorra, Israel irá en cautiverio, entre otras cosas. Además, Dios profetiza que el adulterio, la mentira, el robo, la codicia y muchas otras clases de pecados empeorarán al final.

Ciertamente, ¡nadie puede sugerir que estas cosas son la VOLUNTAD DE DIOS simplemente porque Él las predijo! Dios sabía que la dispersión iba a ocurrir porque entendió las condiciones que iban a prevalecer tras la apostasía, antes del Regreso de Cristo. Esto ciertamente no significa que Él quiere dispersa a su Iglesia. Sería contrario a todos los versículos que hemos revisado. (¿Podría alguno pensar que realmente Él quería que Cristo fuese rechazado como Cabeza de la Iglesia?—¿e ingeniero de esta?) Sin embargo ahora algunos utilizan este razonamiento como una excusa para rechazar el gobierno de Dios, su verdadera Iglesia y Obra—y luego, por supuesto, cualquier otra doctrina que deseen desechar.

Pregunta 6: ¿Por qué las diversas “Iglesias de Dios” no se funden en una gran organización?

El libro ha respondido a esto gran medida, pero considere más allá: En la superficie, los varios dispersados sólo aparentan estar enseñando las mismas doctrinas—cuando hay grandes diferencias. El problema se define mejor de la siguiente manera: Si bien la mayoría al haber salido de la Iglesia de Dios Universal coincidieron en que no estaban de acuerdo con el Sr. Armstrong en diversas doctrinas, no pudieron acordar en que desacordaban. Como resultado, miles se encuentran a sí mismos incapaces de “andar juntos” (Amós 3:3) en la unidad que la Iglesia una vez disfrutó. Por lo tanto, se dispersaron en muchos lugares—donde podían reunirse con otros de creencias relativamente similares. El caos de hoy día es el resultado natural.

Si el pueblo de Dios estuviese de acuerdo con el Sr. Armstrong y la Biblia, estarían todos juntos, como cuando el Sr. Armstrong estaba vivo. La apostasía profetizada (II Tes. 2:3) ocurrió, y casi todos los “sobrevivientes” (no la Iglesia de Dios Restaurada) han rechazado una serie de creencias. Se olvidaron de la advertencia de Cristo en Apocalipsis 3:11: “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”. La mayoría no lo ha hecho. Sin duda sería maravilloso para todo el pueblo de Dios estar en una organización, pero la sexta era ha dado paso a la séptima, una que Cristo llama “desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda” (Apocalipsis 3:17). Repito, la única cura que Cristo ofrece es que los individuos unjan sus ojos (vs. 18).

Pregunta 7: ¿Un Elías—o una especie de “hombre poderoso”—pronto se levantará para unificar a todos los grupos divididos y en desacuerdo pensando constituir la “Iglesia”?

Mateo 17:11 habla de Elías que viene y “restaurará todas las cosas” a la Iglesia. Malaquías 4:5-6 habla de este Elías apareciendo “antes que venga el día del Eterno, grande y terrible”.

Las circunstancias requirieron que escribiera un libro completo, Yo os envío a Elías y restaurará todas las Cosas, que cuenta con 22 pruebas distintas y por separado de que el Sr. Armstrong cumplió con el papel de “Elías”—exactamente como él dijo que lo hizo. Éste aporta detalles extraordinarios. Puesto que el único que cumple el papel de Elías ya vino, ningún otro va a aparecer más adelante para “reunir a todos”.

Lamentablemente, la mayoría de hermanos en los dispersados han llegado a creer que Elías será uno de los Dos Testigos—y que este hombre va a ser utilizado para unir a todo el pueblo de Dios. (Y que Moisés será el otro.) Aquellos que esperan a tal hombre estarán DESEPERADAMENTE ARREPENTIDOS de que lo hicieron—¡y probablemente pronto! Elías está detrás, no delante de nosotros. El cumplimiento del Sr. Armstrong fue de profunda importancia, infinitamente superior a lo que las personas piensan. Mi libro lo demuestra.

La mayoría en los dispersados no tienen ni remotamente ninguna idea de que diversas autoridades en la iglesia Católica creen que Elías será uno de los Dos Testigos. Usted puede leer sus comentarios. Algunas de estas autoridades también han especulado que Moisés puede ser el otro testigo y que estos hombres volverán desde el cielo para asumir estas funciones. También puede consultar sus comentarios. Miles de personas en los dispersados se han deslizado hacia creencias católicas—¡introducidas en la Iglesia de Dios Universal por el Dr. Herman L. Hoeh!

Una Ironía. En un caso—que es la verdadera Iglesia—los católicos entienden que es una organización. Enseñan la parte central de la verdad. Habiendo también creído esta verdad en su plenitud, los dispersados rechazan ahora esta postura correcta cuando debieron haberla retenido. En el otro caso—la identidad de Elías—los católicos están evidentemente en un error. Los dispersados una vez supieron que el Sr. Armstrong cumplió el papel de Elías—pero ahora han rechazado lo que debieron haber retenido, habiendo adoptado en su lugar ¡LA POSTURA CATÓLICA!

Asegúrese de recordar cual espíritu guía a esta iglesia. Sin duda ninguno en los dispersados tiene alguna duda sobre esto. No es instructivo para usted—y no debería ser instructivo para miles, si estuvieran poniendo atención—¿cuál espíritu entonces está guiando el pensamiento dentro de los dispersados? El tema de Elías se convierte en una prueba más de este espíritu trabajando tan activamente. También es un testimonio de la hipocresía de los líderes que asestarán un golpe a los católicos cuando les convenga, o copiarán a los católicos cuando sea de su conveniencia. La verdad bíblica establecida define la doctrina. Vuelva leer este párrafo hasta que la cabeza le palpite con este mensaje para usted.

Yo explico en mí libro como los judíos, católicos, protestantes y probablemente incluso los musulmanes alegremente van a recibir a un supuesto “Elías” que regresa. A todos aquellos que no “recibieron el amor de la verdad”—dentro o fuera del pueblo de Dios—eventualmente se les “envía un poder engañoso, para que crean la mentira” (II Tes. 2:10-11). El falso profeta está profetizado a venir “por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos” (vs. 9). Un dúo final (incluyendo a la Bestia) engañará aproximadamente a la mitad de Laodicea.

Vamos ahora a examinar el pensamiento de muchos en los dispersados.

Un poco distinto de los millones a su alrededor que retienen por lo menos posiciones similares sobre Elías, nuevamente, miles de hermanos tácitamente proclaman que también están esperando a un hombre que venga y “una a las Iglesias de Dios”. Describo esto como el “Síndrome del Hombre Poderoso”—las personas esperan un “hombre fuerte” que haga todo por ellos. Pero este pensamiento no tiene fundamento alguno ya sea en profecía o historia de la Iglesia. Si bien el concepto es pura ficción, se ha vuelto popular.

La idea se desarrolla de esta manera: La Iglesia se encuentra dispersa. El compromiso doctrinal es desenfrenado. La competencia entre las organizaciones abunda, al igual que la confusión. Los líderes están “luchando entre sí”. Un gran hombre de Dios—“¡Elías!”—debe “levantarse, unir a las Iglesias y resolver todos nuestros problemas”.

En este punto, tome nota. Si el Sr. Armstrong fue el Elías, ¡esta esperanza ilusoria se evapora! Ningún caballero blanco va a llegar, y los hermanos tendrán que superar la resultante desilusión—posiblemente antes, pero de lo contrario en, la Tribulación.

Una vez más, la profecía revela que sólo la mitad de Laodicea recibirá la salvación (las “vírgenes prudentes”—Mat. 25:1-13). La otra mitad (“vírgenes insensatas”) tomarán la marca de la Bestia. Durante mucho tiempo hemos entendido que la mitad de Laodicea va a ceder a esta acción para salvar su vida física. La otra mitad no tomará la marca, y será martirizada (Apo. 6:11; 20:4), salvando así su vida eterna. ¿Puede comenzar a entender cómo la mitad insensata pudo ser engañada? Al igual que los judíos, ellos están esperando a que suceda algo que ya ha sucedido.

Hay más en juego en el asunto de Elías de lo que pueda imaginarse. ¡Cuidado! ¡CUIDADO!

Este pensamiento supone que muchas más personas aman la verdad completa de lo que la historia, la profecía o incluso la realidad práctica demuestran. La razón principal de que muchos estén “dispersados” hoy día (Daniel 12:7) es que no les importa la verdad completa—no porque carezcan de un “Hombre Poderoso” (Elías) para seguirle. La mayoría simplemente aman parte del camino de Dios no todo este. Se han olvidado de muchas doctrinas cruciales y el énfasis incesante del Sr. Armstrong sobre la pureza en todos los asuntos de la verdad. Piense en las verdades comprometidas incluso tan grandes como el tema de este libro.

Un poco de perspectiva—algunos pensamientos del panorama general. Durante 52 años, el Sr. Armstrong restauró la verdad a un número total de probablemente más de 200.000 personas en la Iglesia (contando a los que murieron a través de las décadas). Adicionalmente, cientos de millones más escucharon sus emisiones y leyeron su literatura durante este mismo periodo. Ahora la pregunta: ¿Puede cualquier persona seria y pensante, creer que “la restauración de algunas porciones de la verdad” a unos pocos miles en los dispersados—¡cuya propia negligencia permitió que estas enseñanzas se escabulleran!—sea lo único que se interponga entre la supervivencia de la Tierra y su completa destrucción (Mal. 4:5-6).

Aunque va más allá del absurdo, ¡muchos se han tragado estos disparates sin pensarlo bien!

Además, esta idea sobre-acreditó grandemente la fuerza y determinación de los hermanos que están indispuestos AHORA MISMO a regresar a la verdad completa. Algunos ejemplos. Dígale a la mayoría de los hermanos que sólo los apóstoles pueden traer la verdad a la Iglesia—¡y discutirán con usted! Dígales que no pueden celebrar cumpleaños, usar maquillaje, casarse fuera de la Iglesia, o practicar un gobierno democrático—¡y discutirán con usted! Dígales que deben continuar haciendo la misma Obra que el Sr. Armstrong hizo—¡y discutirán con usted! Dígales que deben volver a la correcta comprensión del Elías—¡y discutirán con usted! La lista podría ser mucho—muchísimo—más larga.

La profunda debilidad espiritual imperante (Apo. 3:15-17) de la última era hace que muchos deseen un “hombre fuerte” que los arrastre hasta sus brazos y haga las cosas fáciles otra vez. Este trágico—pero muy, muy poderoso—canto de sirena impulsa el pensamiento de tantos hermanos en la actualidad.

A principios de 1993, fui despedido de la Iglesia de Dios Universal por mi indisposición a comprometer la verdad de Dios. Desde el momento en que esto sucedió, me vi obligado a aprender, una y otra vez, que la mayoría de las personas van a esperar y esperar y esperar y esperar y esperar por algún momento FÁCIL para tomar medidas—un momento que por lo general nunca llega. Esto es lo que cientos de ministros y miles de hermanos hicieron antes de comenzar la Iglesia de Dios Unida. En retrospectiva, está claro que muchos construyeron sus “casas” (Mateo 7:24-27) directamente sobre el Sr. Armstrong—¡el hombre!—en vez de en las palabras de Jesucristo—¡la Roca!—El Sr. Armstrong fue su “hombre poderoso”. Cuando él murió, ¡también lo hicieron la fuerza y convicción de ellos!

Pregunta 8: ¿Cómo puede alguien tener el Espíritu de Dios, pero aún así estar fuera de su verdadera Iglesia? (Esta es la primera de cuatro preguntas y respuestas relacionadas, cada una de la cuales se basa en las demás.)

La respuesta a esto ya se ha cubierto a través de muchas de las citas del Sr. Armstrong, por lo que tan sólo es necesario decir un poco más. Hay pámpanos—cristianos individuales—que están separados de la Iglesia de Cristo. Partiendo desde este punto, su Espíritu está disminuyendo en ellos, no siendo reabastecido. Pero estos “pámpanos” todavía pueden ser injertados en la Vid (explicado extensamente). El flujo del Espíritu de Dios puede comenzar de nuevo, y esto está directamente conectado con ungir sus ojos.

Un hecho básico. Todos los del pueblo de Dios, y ciertamente el ministerio, entendieron en el pasado que cualquier miembro podía ser desasociado de la Iglesia y luego traído nuevamente dentro de ésta. Todos sabíamos que alguien podía estar fuera del Cuerpo de Cristo, pero podía regresar a éste. No hay ningún misterio aquí.

Los miembros pueden estar en la Iglesia (en el Cuerpo de Cristo), irse o ser expulsados de la Iglesia—de la membresía—luego volver a la Iglesia, sin jamás haber perdido el Espíritu de Dios. Por supuesto, muchos de ellos nunca regresan y obviamente el Espíritu de Dios los deja lentamente. Este proceso depende de cuánto del Espíritu Santo tenían, y cuánto tiempo pasó mientras estuvieron aislados, entre otras cosas. ¿Está usted dispuesto a esperar y correr el riesgo?

Pregunta 9: Si sólo una organización constituye la Iglesia y el Cuerpo de Cristo, ¿qué sucede con los bautismos que tienen lugar en los dispersados? ¿Hay casos en los que son válidos—donde hay una genuina conversión ocurriendo?

La respuesta viene en una cita del Sr. Armstrong:

“¿Puede alguien que no conoce del verdadero Cuerpo organizado haciendo la Obra de Dios y por lo tanto está fuera de este, ser un miembro de la verdadera Iglesia que Cristo edificó? La respuesta es sí—porque es posible para alguien haberse verdaderamente arrepentido, creído y recibido el Espíritu de Dios—y estar siguiendo ese Espíritu a medida que vea y entienda—que no sabe de la Obra organizada que Cristo está utilizando hoy en día. Pero sin duda el Espíritu de Dios en él lo guiará, a su debido tiempo, a su parte en el Cuerpo organizado que el Cristo viviente está dirigiendo”. [Vuelva a leer esta frase hasta que no pueda olvidarla.]

“¿Es posible que alguien que se ha unido a una secta, iglesia o denominación que no esté haciendo la Obra de Dios, pueda ser verdaderamente convertido, y guiado por el Espíritu de Dios en él?”

“La respuesta es sí—he conocido a unos pocos. Pero en todos los casos, ya sea que vinieran al organismo espiritual organizado que Cristo está utilizando en la verdadera Obra de Dios—o, cuando sus ojos fueron abiertos a más luz y verdad, la rechazaron y perdieron el Espíritu de Dios. Y esto quedó ampliamente demostrado por los frutos”. [Ahora vuelva a leer esto.]

“¡Cristo dice que sus ovejas le oyen y reconocen su voz y verdad, y que le seguirán a Él!”

“¿Exactamente qué es la Iglesia?”, Artículo de 1970

El último párrafo conlleva un poderoso significado para usted. Lea Juan 10:1-12.

Considere el bautismo del Sr. Armstrong: Buscó a alguien para realizar su bautismo, se encontró con un ministro bautista que lo haría de acuerdo a la Palabra de Dios. Hizo hincapié en que no quería ser bautizado en la iglesia, denominación o religión de ese hombre—en su caso la bautista. En su lugar, pidió ser “bautizado en Cristo Jesús” (Romanos 6:3). En la primavera de 1927 fue bautizado. Nadie pone en duda estos hechos. El Sr. Armstrong continúo siguiendo la verdad. No sólo quedó claro que estaba en el Cuerpo de Cristo (en Sardis), en su caso ese Cuerpo más tarde creció a su alrededor fuera de Sardis.

La continuidad espiritual del nuevo converso depende en la búsqueda y entrada a la organización que Cristo guía. Cuán obvio.

Muchos han venido con la Iglesia de Dios Restaurada habiendo sido bautizados en un dispersado. Debido al fruto mostrado, bautizar de nuevo ha sido raro. Pero Cristo los llevó a donde Él está trabajando. Nadie sabe cuántos otros se han resistido a esta iniciativa.

Pregunta 10: ¿Qué hay de los que mueren en Laodicea—que no regresaron a la Iglesia, Obra, Gobierno y plena Verdad de Dios—lo que también significa que nunca volvieron a entrar al Cuerpo de Cristo? Puesto que son pámpanos cortados de Cristo al momento de la muerte, ¿Logran entrar al reino de Dios? ¿Cuál es el estatus a la vista de Dios de los que murieron en esta condición?

En primer lugar dese cuenta que esta pregunta viene con dos posibles marcos de tiempo para su aplicación: Una persona muere en esta condición ya sea antes de la Tribulación—o muere en la Tribulación. En cualquier caso, la suposición es que la persona todavía no ha perdido todo el Espíritu de Dios, pero aún estaba afuera de la Iglesia y el Cuerpo de Cristo.

Algún entendimiento básico sobre la condición de aquellos en Laodicea es necesario antes de que una respuesta relativamente sencilla a estas preguntas se vuelva fácilmente visible.

Todas las 10 vírgenes de Mateo 25—cinco “insensatas” y cinco “prudentes”—se estaban quedando sin “aceite”—el Espíritu Santo. Si bien todas eran pámpanos que fueron cortados de la Vid, la mitad se había reducido tan rápido en su suministro que no pudieron recuperarse espiritualmente. ¡Estaban en el proceso de lo que sería perder completamente el “aceite” que es el Espíritu de Dios! Esta es la razón por la que a las vírgenes insensatas en la parábola se les instruyó a “id…comprad” el aceite (el Espíritu Santo) de “los que venden” (el Padre y Cristo). Aunque trataron de hacer esto, el punto de la parábola es que habían empezado demasiado tarde.

La buena noticia de la parábola es que cinco vírgenes se recuperaron—fueron lo suficientemente “prudentes” para resolver el problema en lo que parece ser, en efecto, el último minuto. La mala noticia es que las cinco “vírgenes insensatas” no se recuperaron a tiempo para salvar sus vidas eternas. Como resultado fueron excluidas de la Cena de Bodas. Habían perdido mucho del Espíritu de Dios para tener la fuerza para salir de la inmersión espiritual en que se encontraban. Para algunos, el proceso de perder el Espíritu de Dios se completa antes de la Tribulación. Para otros, después de que la Tribulación haya comenzado, la cantidad restante del Espíritu de Dios es insuficiente para poder resistirse a tomar la marca de la Bestia.

Reconozca que la sección de Apocalipsis que describe la era de Laodicea omite cualquier declaración de que Cristo va a “venir” a ésta. Esto se debe a que no habrá un solo sobreviviente que aún viva a su Regreso. La mitad de las “vírgenes” mueren por decapitación en la Gran Tribulación (Apo. 12:17; 20:4), el resultado de la ira de Satanás contra Israel físico y espiritual—y la otra mitad se vende y, obviamente aceptan la marca de la bestia, muriendo en el Día del Señor, el tiempo de la ira final de Dios sobre todas las naciones antes del regreso de Cristo.

Ahora viene la respuesta simple. Si uno muere con el Espíritu de Dios—ya sea antes de la Tribulación o como un mártir en ésta por no tomar la marca—¡la persona murió en Cristo! (El Espíritu Santo en ellos les va a permitir ser cambiados en la Primera Resurrección.) Cuanto más tiempo pase antes de que llegue la Tribulación significa que ambas situaciones se aplicarán a un número potencialmente mayor de personas. A la luz del gran panorama, el mayor porcentaje del pueblo de Dios al final de la era parece morir fuera del Cuerpo de Cristo.

I Corintios 3:12-15 tiene la clave para su salvación, mostrando que el fuego de la Tribulación puede “quemar” la parte del carácter de la persona que le había permitido quedarse en “madera, heno, hojarasca”. Todas estas personas son vistas sufrir la “pérdida” de la “recompensa”—“si bien él mismo será salvo, aunque ya por fuego”. Estas personas no participaron en la muy importante Obra de Dios al final de la era. Ni tampoco vinieron bajo su gobierno. Aún más, han aceptado y practicado enseñanzas falsas, algunas o muchas. Y por último, pasaron años asociándose con las personas incorrectas, no con los de Filadelfia. Estos puntos describen porqué Dios no los protegerá en el Lugar de Seguridad. De hecho, muchos de ellos llegaron a creer que no había un Lugar de Seguridad literal. Al final, Laodicea tiene un 50 por ciento de oportunidad de llegar apenas barriéndose al reino de Dios.

¿Por qué alguien iba a arriesgar perder tanto? No obstante miles lo hacen.

El panorama más grande de lo que le está sucediendo en Mateo 25 al pueblo de Dios al final de la era se cubre en mayor detalle en mi libro “Unge Tus Ojos”—La Advertencia de Cristo a su Pueblo. Sólo he presentado la imagen más breve de lo que exactamente tiene a tantos en problemas hoy en día.

Pregunta 11: ¿Tienen los líderes de los dispersados la autoridad para cambiar el estilo de gobierno sobre la Iglesia?

En este punto la respuesta a esta pregunta debería ser obvia.

El Sr. Armstrong enseñó claramente que la doctrina verdadera sólo podía entrar a la Iglesia a través de los apóstoles. Rechazar la verdad de este entendimiento es su propia doctrina falsa. ¡Piense! Las personas deben rechazar esta doctrina para estar en una posición de rechazar cualquier otra doctrina. Por supuesto, este libro ha abordado otro gran ejemplo de donde ha ocurrido esto — donde la enseñanza del Sr. Armstrong sobre lo que es la Iglesia ha sido expulsada.

Las siguientes declaraciones vienen de la época cuando el Sr. Armstrong estaba poniendo a la Iglesia de nuevo en el carril correcto — ¡después de que los liberales habían diluido muchas doctrinas! La verdad estaba bajo asalto, y las instrucciones del Sr. Armstrong muestran exactamente cómo la Iglesia es traída de nuevo a la unidad. La primera cita mencionada anteriormente reaparece:

“La palabra apóstol significa ‘uno enviado’”.

“La Iglesia de Dios del Nuevo Testamento recibió todas sus enseñanzas, prácticas, costumbres, de los apóstoles, con Pedro como jefe sobre todos los demás”.

“Sin embargo los apóstoles fueron los maestros, quienes inculcaron en la Iglesia las creencias, enseñanzas, prácticas y costumbres de ésta. Y a todos los miembros de la Iglesia les era requerido por Dios ¡creer y hablar la misma cosa!”

“¡No hubo un consejo doctrinal! Las enseñanzas de la Iglesia no provinieron de un consejo de ministros y/o miembros legos, quienes votaban sobre qué creer”. [Recuerde esto para la siguiente pregunta.]

“Aquí mismo, marque bien este punto: ¡Dios puso su verdad en su Iglesia a través de Cristo y a través de los apóstoles!”

“Como Cristo da sus creencias a la Iglesia”, Buenas Noticias, 20 de noviembre de 1978

“Dios dice que nosotros en su Iglesia debemos todos creer y hablar la misma cosa — debemos estar de acuerdo en lo que es verdadero y correcto y bueno a diferencia de lo que es maldad y pecado”.

“Pero ¿Cómo? ¿Cómo Jesucristo puso sus doctrinas en su Iglesia? ¿Cómo lo hizo en el 31 D.C.? ¿Cómo en 1933 D.C.?”

“Sólo por sus apóstoles escogidos”.

“¡Nuestras enseñanzas y doctrinas deben venir de Dios! ¡Por medio de Cristo! ¡Y a través de Su apóstol!”

“Dios siempre, al tratar con humanos, ha trabajado a través de un hombre a la vez — ¡uno quien creyó a Dios! Algunos en el antiguo Israel desafiaron este liderazgo de un hombre. Algunos, de igual modo, ¡lo han desafiado hoy día!”

“Primero, el propio hermano y hermana de Moisés desafiaron su liderazgo de un hombre…‘Entonces la ira del Eterno se encendió contra ellos’ [Núm. 12:9]”.

“Sin embargo, a pesar de que todos nuestros miembros y ministros saben esto, algunos no tienen miedo de hablar despectivamente, en hostilidad, o difamatoriamente ¡contra el apóstol de Cristo hoy día! ¡Ellos no tienen que temerme a mí ! Porque no me volveré contra ellos o los golpearé”.

“¿Por qué, entonces, no temen a Dios? Debe ser una de dos cosas. Ya sea que ellos no comprenden realmente esta enseñanza…o no creen que Dios me ha elegido como su Apóstol y líder humano hoy día”.

“La Iglesia es la Iglesia de Dios . La cabeza de la Iglesia, debajo de Dios, es Jesucristo. Debajo de Cristo, en el nivel humano, está su apóstol escogido, a través de quien Él ha levantado y construido este templo espiritual al cual el reinante Cristo pronto vendrá en gloria (Efe. 2:20-21)”.

“Todas las doctrinas en la Iglesia cuando ésta empezó, en el año 31 D.C., fueron puestas por los apóstoles. Todas las doctrinas en la presente era de Filadelfia fueron puestas en la Iglesia por Jesucristo a través de su apóstol escogido”.

“¡Ahora Cristo establece doctrinalmente a la Iglesia de vuelta al carril!”, Noticias Mundiales, 19 de febrero de 1979

“La enseñanzas de la Iglesia estuvieron siendo cambiadas. El folleto más fructuoso de todos, Los Estados Unidos y la Mancomunidad Británica en la Profecía, fue atacado…lo mismo con una serie de folletos básicos e importantes escritos por el apóstol de Cristo”.

“¿Cómo recibe la Iglesia sus doctrinas, creencias y enseñanzas? Directo de Dios a través de los conductos de Jesucristo como cabeza de la Iglesia, y de Él ¡a través del apóstol! ¡Nunca por ningún otro! ¡Nunca por un grupo de ministros que se nombra como Comité Doctrinal! Así fue en el primer siglo”.

“¿Cómo recibió la Iglesia de Dios Universal sus doctrinas, creencias y enseñanzas? Exclusivamente a través del apóstol de Cristo”.

“¡Pero cada doctrina, creencia y enseñanza en la Iglesia de Dios Universal ha venido de Cristo por medio de su apóstol escogido!”

“¿Qué es un liberal?” Noticias Mundiales, 19 de febrero de 1979

Después de examinar lo que el Sr. Armstrong dijo, debemos preguntar de dónde sacó la idea de que sólo él, como apóstol de Cristo, podría ser utilizado para traer doctrina a la Iglesia. Examinemos brevemente lo que la Biblia revela.

En primer lugar, fíjese otra vez en lo que Pablo escribió: “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efe. 2:19-20).

En conjunto con el liderazgo de Cristo en la Iglesia, los apóstoles y profetas juegan un papel especial. No obstante los apóstoles se sitúan por encima de los profetas, su papel excede a los profetas. Sin embargo, ya que los profetas registraron gran parte de la Biblia, y porque la Biblia estaba completa para el tiempo del Sr. Armstrong, requirió un apóstol para explicar correctamente, y por lo tanto restaurar a la Iglesia, las verdaderas doctrinas de Dios. Esto nunca se pensó como algo difícil de entender. ¿Qué se perdió en el pensamiento de tantos?

Ahora recuerde que Hechos 2 describe como la Iglesia primitiva del Nuevo Testamento “perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones” (vs. 42). No es de extrañar que los versículos 44 y 46 llegaron a afirmar que los hermanos “estaban juntos” y “perseverando unánimes” en el templo. Cuando las personas tienen la doctrina de los apóstoles, ¡su compañerismo se unifica! El Sr. Armstrong entendió esto. No enseñó esto para exaltarse a sí mismo, sino más bien porque entendió el principio de suma importancia de cómo se mantiene la unidad en la Iglesia de Dios. Cuando los apóstatas acabaron con la Iglesia, incluso habían convencido (sobre todo a nivel inconsciente) a la mayor parte del 25 por ciento o menos que “sobrevivió” y huyó de la Iglesia de Dios Universal a un dispersado de que era una “temporada abierta” para cualquier doctrina que los ministros o hermanos desearan como objetivo.

Considere todo lo que ha leído hasta ahora. Ningún líder en los dispersados posee la autoridad para siquiera alterar—¡mucho menos expulsar completamente! — la verdad sobre la Iglesia, estructura de gobierno, la Obra o cualquier otra doctrina que Jesucristo puso en su Iglesia por medio del apóstol del siglo XX a quien Él “envió”. Los líderes de los dispersados no están autorizados a cambiar doctrinas, ni siquiera pensar en toda la estructura del gobierno. Hacer esto los hace culpables de rebelión abierta contra el gobierno de Dios. Luego pregunte si una doctrina con implicación de largo alcance como qué es la Iglesia sería de alguna manera una excepción al método en que Cristo da la verdad a su Iglesia—¡esa enseñanza podría entrar a la Iglesia a través de cualquier otro oficio que el de apóstol!

Vuelvo a preguntar, ¿podrían los LOBOS que remplazaron al Sr. Armstrong de alguna manera entender mejor qué es la Iglesia de lo que lo hizo un apóstol fiel? Si Cristo guió a estos hombres, ¿sobre qué base espera Él que sus ovejas sepan que lo hizo?—¿y que en su lugar deben escuchar a los LOBOS en algo tan grande?

Pregunta 12: ¿Es permisible por una junta o concilio de la iglesia votar en la Iglesia de Dios?

Muchos en los dispersados se han confundido acerca de si votar para decidir asuntos es apropiado en la Iglesia de Dios. Examinemos lo que el Sr. Armstrong enseñó. Veremos que él fue claro sobre este tema después de que Dios le había revelado la estructura del gobierno de la Biblia. La Palabra de Dios en ningún lugar valida un enfoque gubernamental “de abajo hacia arriba”:

“La VERDADERA CUESTIÓN es si la COMISIÓN que el Cristo viviente ha estado llevando a cabo a través de mí y de SU IGLESIA, de la cual ÉL es la Cabeza viviente, debería ser llevada a cabo — o si debería ser abandonada, y que sus iglesias locales sean autónomas — autogobernadas por los ministros locales, independientes de cualquier Sede donde la OBRA DE DIOS es dirigida y llevada a cabo. Esto significa que las iglesias locales precisamente serían como las iglesias bautistas en estructura organizacional y gobierno. Ese concepto es TOTALMENTE ANTI-BÍBLICO. La Iglesia de Dios está ahora establecida en el CAMINO DE DIOS — el CAMINO DE LA BIBLIA, bajo el patrón bíblico, de la que Jesucristo es la Cabeza viviente, bajo Dios el Padre, y después bajo Cristo aquellos en la tierra que Él mismo ha llamado y escogido, y a través de quien Él ha levantado esta Iglesia, y UTILIZADO PARA LLEVAR A CABO SU OBRA PARA ESTE TIEMPO DEL FIN como es cubierto en la profecía para NUESTRO TIEMPO en Mateo 24:14. La Iglesia de DIOS está organizada de FORMA BÍBLICA como se indica en la Biblia—a través de aquellos que ÉL ha escogido y establecido en diversos oficios para que SU OBRA sea hecha”.

“Quienes ahora defienden esta HEREJÍA de las Escrituras quieren abolir toda autoridad que Cristo como nuestra Cabeza PUSO en su Iglesia. Sus argumentos llevarían a VOTAR — ‘la forma democrática’ — todo lo OPUESTO al camino de Dios. Ellos quieren ser ‘LIBERALES’, y pronto esta liberalidad guiaría a un PECADO extendido y generalizado. Se convertirían en sólo una más de las iglesias DE ESTE MUNDO — el mundo de Satanás”. [¿Cuántos en la Iglesia de Dios Unida e IDDam prestarán atención a la advertencia en sólo este párrafo?]

“Sí, SATANÁS es el verdadero autor de esta rebelión en contra de la OBRA de Dios”.

“Algunos ministros se están confundiendo entre la política de este mundo en el sistema ‘democrático’ americano, y LOS CAMINOS DE DIOS…”

“Estos ministros disidentes quieren desertar de la autoridad de Dios y ASUMIRLA ELLOS MISMOS. En otras palabras quieren ‘DEMOCRACIA’, y VOTACIÓN que es COMPLETAMENTE anti-bíblico. Quieren ser parte de ESTE mundo—el mundo de Satanás. Quieren ser autónomos en el gobierno—INDEPENDIENTES de la SEDE de Dios”.

“¡Esto DESTRUIRÍA LA GRAN OBRA DE DIOS! Pondría FIN a la GRAN COMISIÓN para nuestro tiempo—PREDICAR EL EVANGELIO DEL REINO EN TODO EL MUNDO PARA TESTIMONIO A TODAS LAS NACIONES, como estamos haciendo ahora”.

“CIERTAMENTE, queridos Hermanos, las queridas ovejas de Dios no son lo suficientemente estúpidas para ser ‘tomadas’ por estos desleales, codiciosos, EGOÍSTAS, rebeldes ministros locales que se están rebelando contra Dios …” [¿Entendió usted esto? ¡Asegúrese!]

“Hermanos, les pido que SIGAN AL SEÑOR JESUCRISTO—sigan SU IGLESIA, ¡no a HOMBRES separados por rebeldía, amargados y codiciosos!”

Carta a los hermanos, 25 de febrero de 1974

El Sr. Armstrong se refiere a la votación democrática como “COMPLETAMENTE anti-bíblica”. La prueba más evidente de que el voto no debe utilizarse en la Iglesia de Dios es corta y simple—y fácil de entender. Estudie la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis y usted no encontrará un solo caso en el que alguna vez se utilizó para elegir un líder. En ningún lugar en la Biblia puede encontrar personas escogiendo los ministros del Nuevo Testamento o los sacerdotes del Antiguo Testamento. La Palabra de Dios no autoriza ni refleja algún patrón de votación para lograr un supuesto “consenso divino”.

También considere esto. ¡Votar siempre trae división y discordia en la Iglesia! Esto es lo opuesto al deseo de Dios para que haya continua unidad entre su pueblo (recuerde todos los versículos). La violación a la estructura de gobierno de Dios mediante la votación invariablemente da lugar a discusiones, conflictos y combates. Esta es la razón de que las iglesias de este mundo y los dispersados sean tantos—tan divididos—y por qué compiten entre sí por miembros. Las personas debe estar DE ACUERDO o habrá división en cada aspecto de la vida. Si la votación es practicada por, o introducida en, la Iglesia, ¡dividirá a los miembros de una o más formas!

Pregunta 13: ¿A cuál organización debe uno pagar el diezmo de Dios?

La confusión ahora abunda sobre lo que Dios espera que su pueblo haga con sus diezmos. ¿Debería uno guardarlos hasta que encuentre la verdadera Iglesia? ¿Deberían las personas darlos a la “mejor opción” que vean en un momento dado? ¿Permite Dios a su pueblo temporalmente dejar de pagar diezmos si están confundidos acerca de dónde enviarlos? Todas estas son preguntas legítimas, y he conocido a muchas personas sinceras que han luchado con lo que deben hacer.

Las primeras tres declaraciones que siguen dejan absolutamente claro que los diezmos de Dios (recuerde, todos los diezmos y ofrendas pertenecen a Dios, no al que los paga) deben ser enviados a la Iglesia que está haciendo la Obra y predicando la verdad completa restaurada—la única organización que Cristo estaría guiando. Éstas muestran la seria responsabilidad que los hermanos individuales tienen que poner los diezmos de Dios sólo donde Él está trabajando, donde su gobierno está presente—donde Cristo es la Cabeza:

“La verdadera Iglesia de Dios esta edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas…” (Efesios 2:20).

“¡Escuche la enseñanza [de Malaquías] del Nuevo Testamento! Él cita a Dios, que nos habla hoy en día:”

“Y vendré a vosotros para juicio… Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis… malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado” (Mal. 3:5-9).

“‘Y dijisteis’, continúa el mensaje de Dios para nosotros, ‘¿En qué te hemos robado?’ Y Dios les responde, ‘¡En vuestros diezmos y ofrendas!’”

“Diezmar es ley de Dios—su sistema para la financiación de su gran Obra hoy en día; ¡es ordenado, ahora!”

“Algunas grandes corporaciones…envían alrededor representantes, cobradores, para recoger por ellos lo que usted le debe a la empresa”.

“Por supuesto se espera que usted esté seguro que el cobrador es el representante autorizado por la compañía—no un impostor ladrón pretendiendo ser el cobrador de la compañía. Y usted debe estar igualmente seguro que está pagando su diezmo a un llamado y verdadero ministro de Jesucristo”.

Poniendo fin a sus preocupaciones financieras

“Algunos ministros son llamados por Dios, usados por Dios—muchos no lo son”.

“El diezmo es SANTO. ES DE DIOS—para SU OBRA. Debe ser puesto donde ÉL ESTÁ TRABAJANDO… ¡ Pida a Dios SABIDURÍA!”

“¿Está siendo probado en este punto?”, Buenas Noticias, febrero de 1939

El Sr. Armstrong entendió que incluso Sardis hizo una pequeña, aunque terriblemente dividida, “obra”. Escribió esto después de salir de Sardis, revelando que las personas deben “salir” de las improductivas “separadas y divididas” organizaciones de los hombres:

“Deberíamos estar AVERGONZADOS del trabajo penoso, insignificante, débil e impotente que ha separado y divido a los hermanos, llegando sólo a muy POCOS con el mensaje, y ¡casi sin conversiones verdaderas! Todo esto, mientras los líderes quieren poder para GOBERNAR envían declaraciones confusas, exageradas y engañosas diseñadas para convencer a los que pagan diezmo de que la “obra está progresando”. ¡Qué burla! ¡Qué tragedia! ¡Qué lástima!”

“¡Damos gracias a Dios que muchos de los más espirituales HAYAN SALIDO!”

“¿Reorganizó Cristo a la Iglesia?”, BN, febrero de 1939

Las siguientes dos declaraciones resumen estos puntos al indicar claramente que la verdadera Iglesia organizada fielmente se mantiene unida y termina Su Obra. Los que no podrían perder la salvación. ¡No van a conseguir lo que buscaban para sí mismos ya que cayeron en obtener y dejaron de intentar dar la preciosa verdad de Dios a los demás!:

“¿Cuál es el propósito de la Iglesia—su Comisión divina? Proclamar este Evangelio como un testimonio al mundo. En otras palabras, llevar a cabo la obra de Dios, que Jesús, en persona, comenzó”.

“Después de su resurrección, Él dio a sus discípulos esta comisión: ‘Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’ (Marcos 16:15)”.

“¿Sólo qué es la Iglesia?”, Artículo de 1970

“¡Dios le ha llamado y escogido especialmente a usted! Y ¿Por qué? ¡Para permanecer leal detrás del apóstol de Cristo y para ayudar en cualquier manera en que Él le presente a usted la difusión del Evangelio del Reino de Dios!” Sí, ¡usted fue especialmente llamado para hacer un trabajo! No sólo para ‘salvarse’—recibir vida eterna en el Reino de Dios”.

“Jesús se representa a sí mismo (Lucas 19) como un hombre yendo al trono de Dios en el cielo para ser coronado y recibir oficialmente el Reino de Dios. Él dio a cada uno de los 10 siervos…una mina. Esto representa dar a cada uno en la conversión una unidad del Espíritu Santo”.

“A su regreso…El llamó a cada uno a rendir cuentas. Uno había aumentado la unidad de Espíritu Santo de Dios, al apoyar al apóstol de Dios en la proclamación del Evangelio del Reino, y ayudando, orando fervientemente y permaneciendo leal—en el estudio bíblico, aumentado su propio conocimiento espiritual, diez veces más que con lo que empezó”.

“…uno no había crecido en la gracia y conocimiento de Cristo ni había contribuido a la Obra de Dios a través de diezmos, oración ferviente o lealtad. Le fue quitada la única unidad del Espíritu Santo dada originalmente como don de Dios. No OBTUVO su salvación o la vida eterna”.

“Ahora Cristo se mueve con rapidez para preparar a la Iglesia”, Buenas Noticias, Junio-Julio de 1979

¡Mis libros a los dispersados dejan en claro que el Sr. Armstrong estableció la verdad doctrinal sin comprometer como PUNTO DE PARTIDA apropiado para los que permanecen en la condición de Filadelfia!—o para estar en la verdadera Iglesia por lo demás.

¡Esto debe ser claramente establecido y probado por el contribuyente de diezmos antes de enviar los diezmos de Dios a una organización! Sin embargo, muy pocos dan pensamiento al hecho de que los diezmos pertenecen a Dios—es decir ¡dónde Él está trabajando!

Por último, el Sr. Armstrong escribió lo siguiente en una cita mencionada anteriormente. Responde en una sola declaración todas las cuestiones pertinentes sobre la forma de identificar dónde deben ir los diezmos de Dios:

“En un esfuerzo por engañar y arrastrar al pueblo y los diezmos de Dios, la idea engañosa está ahora circulando de que este hombre (no la Iglesia) también predica el Evangelio. Así que, ¿por qué no divide su diezmo, enviando la mitad al hombre y mitad a la iglesia de Dios?—o bien envíelo alternadamente a cada uno”.

1) “El diezmo es diezmo de Dios, no suyo, y debe ser enviado a la iglesia de dios, donde Cristo, sano y salvo, está activamente trabajando, dirigiendo y bendiciendo”.

2) “Dios tiene una sola Iglesia, y esa Iglesia tiene unos pocos cientos de congregaciones locales en todo el mundo, todos una parte—y una parte integral trabajando—del único organismo espiritual, la Iglesia de Dios Universal…Jesucristo no encabeza, guía y trabaja en ningún hombre o iglesia en competencia. ¡Cristo no está divido! El Cuerpo de Cristo es guiado en la tierra, bajo de Él, mediante Su apóstol escogido a quien Él constituyó y utilizó en la edificación de su Iglesia en nuestro tiempo. La verdadera Iglesia de Dios está realizando la función de la Iglesia—llevar el mensaje del Evangelio de Cristo a todo el mundo”.

3) “El hombre que quiere la mitad de los diezmos de Dios no habla la misma cosa”.

“No, hermanos, él no predica el mismo Evangelio. Él estaba tratando de diluir las verdaderas doctrinas de Dios y oponerse a sus doctrinas y a su apóstol y convertirse en la cabeza auto-designada de la Iglesia de Dios”.

“Es por eso que él fue desasociado de la Iglesia de Dios. Él no estaba hablando la misma cosa. ¡La Iglesia de Dios no puede hablar con un sonido incierto!”

4) “Este hombre no es una Iglesia de Dios. Un hombre se puede incorporar a sí mismo, bajo la ley del hombre, utilizando el nombre de una Iglesia—y él llegó tan cerca como le fue posible al nombre ‘Iglesia de Dios Universal’, para engañar y confundir a los hermanos a pensar que él es la misma Iglesia. Cualquier ‘Tom’, ‘Dick’ o ‘Harry’ se pueden incorporar a sí mismo, con las firmas de un par de otros hombres como ‘directores’ en el nombre de una iglesia. ¡Pero eso no le hace una iglesia!”

“…indicando claramente cuál es la Iglesia de Dios. Ésta es:”

“1) Donde está la verdad de Dios. No con uno desasociado por tratar de diluir esa verdad”.

“2) Donde la verdadera Obra de Dios está saliendo a todo el mundo”.

“3) Donde está el apóstol escogido de Cristo”.

“El diezmo de Dios debe ser pagado a la Iglesia de Dios, donde Cristo está trabajando. Jesucristo no trabaja en dos ‘iglesias’, una compitiendo y tratando de quitarle miembros a la otra. ¡Cristo no está divido!”

“Dios no tiene dos iglesias—sólo la única Iglesia que Jesucristo fundó en el año 31 D.C....”

“Cristo es la cabeza viviente sólo de una Iglesia—No dos”, Buenas Noticias, 18 de diciembre de 1978

Pregunta 14: ¿Dónde ha estado el Cuerpo de Cristo desde la muerte del Sr. Armstrong en 1986?

Esta es una pregunta natural—e importante. Casi todos los que saben que Cristo dirige a una organización unificada han estado confundidos respecto a la ubicación exacta del Cuerpo de Cristo desde la muerte del Sr. Armstrong. Muchos pensaron que continuó bajo el falso profeta (ahora añada falso apóstol) en Oklahoma quien fue despedido (por Dios) en diciembre de 1989 por “levantarse…hablando cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos” (Hechos 20:30). Su entendimiento de profecía trágicamente ha estado torcido desde el principio, sin mencionar que él toma muchos títulos que pertenecen exclusivamente a Dios. El Cuerpo de Cristo ciertamente no fue a esa obvia falsificación. (Mi libro a los dispersados ¿Está vivo “ese Profeta” hoy? – El surgimiento de falsos profetas relata la historia mucho más.)

En primer lugar, reconozca que antes de finales de 1992, la Iglesia de Dios Universal todavía era (para entonces más debilitada) la verdadera Iglesia y aún el (debilitado) Cuerpo de Cristo. ¡El folleto Dios Es… lo cambió todo! En este, los líderes apóstatas (en el otoño de 1992) introdujeron a un dios totalmente diferente, y por lo tanto desasociaron al verdadero Dios de esa organización. En este punto la Iglesia de Dios Universal ya no podía por más tiempo haber sido el Cuerpo del verdadero Jesucristo. Un Jesús distinto ahora estaba siendo adorado, el que forma parte de la trinidad pagana. La Iglesia de Dios Universal cayó en absoluta idolatría, por lo tanto descalificada como algo de Dios.

Puesto que la Iglesia ya se había estado moviendo directamente hacia el cristianismo tradicional, cualquiera que quisiera permanecer en la Iglesia de Dios y Cuerpo de Cristo se vio ahora obligado a abandonar la corporación—“La Iglesia de Dios Universal, Inc.” Como había sucedido muchas veces en la historia, una reconstitución del Cuerpo de Cristo estaba en marcha. Recuerde la descripción del Sr. Armstrong en el folleto de la Pascua Florida, citado anteriormente, acerca del tan necesario vuelo para reorganizarse.

Entonces ¿dónde estaba el Cuerpo de Cristo después de 1992? La respuesta se encuentra en 1933. En primer lugar, entienda que cuando el Sr. Armstrong dejó Sardis, el Cuerpo de Cristo estaba donde él estaba, pero también incluía a otros. Aunque esto fue originalmente un pequeño número, se hizo más grande a su alrededor a medida que Dios llamaba a más personas a la verdad. En ese momento, nadie podría haber creído que el Cuerpo de Cristo fuese ese pequeño grupo, apartándose para seguir la verdad.

Hacia finales de 1992. El patrón de la historia—reciente y distante—es nuestra guía. El Cuerpo de Cristo estaba dentro del grupo que se formó en ese entonces—La Iglesia de Dios Global (IDG). Durante algunos años, el Cuerpo de Cristo estuvo dentro de esta organización. Pero más tarde esto cambió. Poco a poco se hizo evidente que el líder de la IDG, incluyendo a la mayoría alrededor de él, había rechazado muchas verdades que el Sr. Armstrong restauró (incluida la de la única verdadera Iglesia). En noviembre de 1998, la mayoría se fue aún a más error siguiendo a este hombre para iniciar la Iglesia de Dios Viviente. (Aún sumidos en la confusión, en la IDV claman que ellos son la mejor “verdadera iglesia”—¿quién dirían algo diferente de sí mismo?—y el remanente de Filadelfia. Sus enseñanzas y frutos demuestran que esto es imposible.)

Después de la división en Global, el Cuerpo de Cristo estaba dentro del pequeño grupo restante de algo más de 1.100 personas. Paralelamente a la salida definitiva del Sr. Armstrong de Sardis, sólo alrededor de 150 hermanos se separaron conmigo de Global el 3 de mayo de 1999 debido a que no estaban dispuestos a comprometer la verdad. (Mi Biografía de dos volúmenes relata toda la historia con gran detalle. Muchos la han encontrado fascinante.) Cristo ha mantenido su promesa de que su Iglesia no podía ser destruida. Hoy día continúa en poder, alcanzando cada rincón del mundo con el evangelio y el resto de las verdades de Dios, y también alimentado el rebaño de Dios.

Pregunta 15: ¿Los apóstoles Pedro y Pablo manejaron operaciones separadas—iglesias verdaderas separadas—en el primer siglo?

Algunos han caído en el pensamiento de que Pablo trabajó independientemente de Pedro—confundidos sobre el principio jerárquico del gobierno de Dios. Mencionado anteriormente en este libro, el Sr. Armstrong responde más a fondo aquí:

“Al fundar la Iglesia de Dios, Jesús trabajó primordialmente a través de un hombre, Pedro, a pesar de que Él originalmente escogió a sus 12 discípulos. Pocos han notado alguna vez que Pedro era el verdadero líder. Jesús les había dicho a sus discípulos que no fueran a los gentiles, sino a ‘las ovejas perdidas de la casa de Israel’. La ‘Casa de Israel’ nunca se refiere a los judíos—siempre al reino que llegó a conocerse como ‘las diez tribus perdidas’. Ellos estaban en Europa del Este y Gran Bretaña cuando Jesús dio esta instrucción”.

“Indudablemente fue sólo después de que Pedro y los apóstoles originales habían salido del Medio Oriente y viajado a Gran Bretaña que leemos de Pablo y aquellos bajo él”.

“Observe ahora la preeminencia de Pedro. Pocos han puesto todas estas escrituras juntas como ahora lo haré. Estas muestran que Pedro era el líder”.

“‘Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro , y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar... Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres’ (Mateo 4:18-19). Esta es la primera mención de llamar a sus discípulos. Es significativo que Pedro es nombrado primero”.

“Mateo 10:12: ‘Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro’. Observe que Pedro es llamado ‘primero’.

“Mateo 16: 16-19: ‘Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo [Pedro], que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia… Y a ti [Pedro ] te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares [Pedro ] en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares [Pedro ] en la tierra será desatado en los cielos’”.

“En Mateo 18 Jesús parece estar hablando a los 12 como un grupo, y en el versículo 18 el atar y desatar se menciona de nuevo. El atar y desatar se le dio a los apóstoles, pero Pedro fue [el] jefe indiscutido de los 12 apóstoles originales”.

“Juan 21:15-17: La comisión, ‘Apacienta Mis ovejas’ es dada tres veces a Pedro”.

“Hechos 2:14: En el Día de Pentecostés, fue Pedro que dio el primer sermón, convirtiendo a unos 3.000. En el versículo 38, Pedro da la instrucción para el bautismo”.

“La conferencia de Jerusalén (Hechos 15) mostró que Pedro fue predominante incluso sobre Pablo, aunque Pablo fue el hombre a través del cual Dios trabajó primordialmente en el ministerio a los gentiles”.

“Ahora en el cierre, de vuelta al tema de este artículo. ¡Dios ordena que todos hablemos la misma cosa! Esa cosa debe ser lo que la mente de Cristo habla—y Él habla sólo como el Padre ordenó (Juan 12:49)”.

“¡Y ahora Cristo establece doctrinalmente a la Iglesia de vuelta al carril!”, Noticias Mundiales, 19 de febrero 1979

Las escrituras que el Sr. Armstrong cita son concluyentes. Pablo, que llegó mucho más tarde, y en una ya bien establecida y organizada Iglesia, estaba claramente bajo Pedro—el apóstol principal. Pedro y Pablo fueron utilizados para llegar a dos pueblos diferentes—judíos y gentiles. Esta estructura organizativa fue necesaria debido a la singularidad del primer siglo.

Pregunta 16: ¿Quiénes son las “…otras ovejas que no son de este redil” mencionadas en Juan 10:16?

Algunos leen Juan 10:16 y piensan que podría estar refiriéndose a Dios teniendo otras organizaciones como parte de su verdadera Iglesia. Esto no es lo que dice. Esto es lo que Jesús dijo: “También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”. (Dese cuenta que la Iglesia del Nuevo Testamento—con sus ovejas—ni siquiera existía todavía.)

En primer lugar, “este redil” se refiere a los judíos que estaban viviendo en Judea en ese momento. Jesús, siendo de la tribu de Judá, trajo el mensaje del evangelio, desde el Padre, a su propio pueblo primero. Ellos rechazaron tanto al Mensajero como al Mensaje. Observe la “parábola de las diez minas”: “Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros” (Lucas 19:14). Incluso Mateo 27:25 es más escueto donde los judíos dicen: “su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos”.

Ahora, ¿quiénes son las “otras ovejas que no son de este redil”? A lo largo de la Biblia, Dios se refiere al pueblo de Israel como sus ovejas. Ciertamente no hay indicios de que esto se refiera a los gentiles, futuros dispersados o ninguna otra organización. Aquellas “otras ovejas” son las otras tribus de Israel. En Mateo 10:6 nos encontramos con la instrucción de Cristo a sus discípulos: “sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Los judíos hacen la misma referencia en Juan 7:35, usando diferentes palabras: “¿…irá a los dispersos entre los griegos?”

Recordemos que Israel fue una nación unida hasta el reinado del Rey Roboam. Bajo Jeroboam, diez tribus se separaron para formar una nueva nación llamada Israel. Las tribus restantes formaron una nación que fue conocida como el reino de Judá. Por supuesto, las doce tribus no han estado unidas desde entonces.

Juan 10:16 revela una conclusión feliz y gloriosa. Jesús dijo: “aquéllas también debo traer, y oirán Mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor”. Ezequiel 37:21-28 describe una inspiradora (y detallada) profecía de la reunión final de todas la tribus de Israel, con David como su Rey resucitado bajo el principal Pastor, Jesucristo, gobernando con el resto de los santos.

Juan 10:16 en ningún modo indica que Cristo tiene en algún otro lugar organizaciones y grupos desconectados—“otras ovejas”—que son parte de su Cuerpo del Nuevo Testamento. No deje que nadie le convenza a usted de que es así.

Pero esta era ha producido su propia lista de objeciones…

CAPÍTULO DIEZ – OBJECIONES

He intentado en todo el libro refutar las muchas objeciones que han surgido alrededor de lo que es la verdadera Iglesia. En el año 2000 hice una lista que incluía 50 diferentes razones—¡excusas!—que las personas utilizan, para ya no buscar la ubicación de la verdadera Iglesia a toda costa, o no creer lo que la Iglesia una vez enseñó. Probablemente no las he oído todas, más es posible que casi todas.

Algunos dicen que “no quieren dividir a su familia”,—o “mi esposo es la cabeza de la casa y debe decidir dónde asistir”. Otros dicen: “estoy esperando una señal de Dios para salir de mi grupo”—“la Restaurada es demasiado pequeña para ser la Iglesia de Dios (¡la Restaurada no es pequeña!)—“puedo servir a más personas en mi grupo grande”—“todos los grupos no pueden estar equivocados” (tampoco pueden estar todos en lo correcto)—“las personas que son inflexibles sobre doctrina, parecen enojadas, acusadoras, intolerantes y críticas” (tristemente esto ha sido cierto en algunos casos, pero ciertamente no aquí)—“estar en un grupo más grande, significa que puedo ser parte de una Obra más grande” (pero claramente somos la Obra más grande)—o lo opuesto: “la Obra se acabó así que, podemos asistir a cualquier parte”—“Necesito un orador en vivo, no una cinta” (nosotros tenemos muchos oradores en vivo)—“queremos congregarnos en un salón, no en una casa” (nosotros nos congregamos en salones dondequiera que haya suficientes hermanos)—“yo quiero estar donde haya un ministerio más grande de tiempo completo, o más ministros” (tenemos ministros de tiempo completo alrededor del mundo, con muchos más cada año)—o por el contrario “todos los ministros de tiempo completo ya no son confiables”—“Debido a que la Iglesia está dispersa, ahora todos miramos a Dios, y los ministros no son necesarios”—“estoy solo, necesito una congregación cerca” (nosotros tenemos muchas congregaciones, y más todo el tiempo)—“Sólo voy a seguir a un evangelista conocido”—etc., etc.

Comprenda: ¡Ninguna de estas excusas ni remotamente justifica que permanezca conscientemente fuera del Cuerpo de Cristo!

Anarquistas espirituales

Algunos argumentan una tercera posición, en relación con la verdadera Iglesia. Creen que todas las organizaciones están mal. Éstos no ven espacio para “hombres” en algún rol o función. Este punto de vista es el mejor pensamiento de la anarquía espiritual. Algunas citas previas del Sr. Armstrong describen a aquellos “solitarios” que piensan que pueden alcanzar—¡obtener!—la salvación por sí mismos, sin involucrarse en la Obra.

Dios expone dos formas de tratar con la gente de pensamiento necio. En algunos casos: “responde al necio como merece su necedad, para que no se estime sabio en su propia opinión” (Prov. 26:5)—en otros casos: “nunca respondas al necio de acuerdo con su necedad, para que no seas tú también como él (vs. 4). Este último es principalmente el caso de aquellos que rechazan “todas las organizaciones”. Por lo tanto, esta sección es breve.

¡Irónicamente, estas personas piensan que han alcanzado el pináculo del cristianismo! Ellos “reciben la verdad directamente de Dios”. Ellos se “reportan con Cristo”. Se “someten únicamente a Jesús”. Si bien estas personas dicen de manera auto-justa, en efecto: “Esto es sólo entre Dios y yo”, ¡tales personas no son de Dios en absoluto! Frecuentemente no pagan diezmos en ninguna parte. Nadie los puede corregir. No practicarán el dar como participantes de la Obra de Dios. Muchos rechazan al Sr. Armstrong incluso como apóstol, sin mencionar como el Elías. Ellos generalmente tienen una serie de opiniones sobre “dónde estuvo equivocado el Sr. Armstrong”. Por lo general también tienen sus propias ideas distorsionadas sobre la profecía. Y en gran manera ignoran el mandamiento de “no dejando de congregarnos” (Heb. 10:25). Al final, habiendo pastoreado miles de personas, he aprendido que aquellos son invariablemente personas resentidas imposibles de enseñar e ingobernables, de ninguna utilidad para sí mismos o para otros.

Estas personas a menudo han sufrido alguna injusticia (real o imaginaria) por parte de ministros, son personalidades más rebeldes por naturaleza, resentidos contra el Sr. Armstrong, afirman que han “oído terribles cosas sobre el Sr. Armstrong”, o que poseen “fuentes” que confirman como era, “realmente”. Ellos utilizan las debilidades de los hombres (otra vez, real o percibida) para evitar a todos los líderes humanos—“¡sólo Cristo es mi Mediador!” (Esto es cierto, pero no es en ningún sentido en contra a la enseñanza de la verdadera Iglesia.)

Un Mediador

Un principio relacionado viene a la mente. Estos “‘cristianos’ independientes”—mejor descritos como simples críticos arrogantes— dicen que seguir a un hombre significa elevar a ese hombre a una posición de “mediador entre ellos y Dios”. Este pensamiento es simplemente anti-bíblico. El apóstol Pablo escribió: “por lo cual (Cristo) puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos” (Heb. 7:25). También Pablo escribió: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre” (I Tim. 2:5).

Obviamente, los cristianos confiesan sus pecados a Dios—no a otro ser humano. Jesús sólo lleva nuestras oraciones ante el trono de Dios, como Sumo Sacerdote, en “el Lugar Santísimo”, y nos da la autoridad de orar al Padre directamente (Heb. 4:13-14). Ningún hombre puede mediar entre Dios y la humanidad. Sólo Cristo lleva a cabo este papel. ¡Pero esto no impide que los ministros a veces puedan necesitar decirles a otros que tienen que arrepentirse de los pecados que no han enfrentado o no estará en el Reino de Dios!

Algunos, principalmente los católicos, citan Juan 20:23 como prueba de que los ministros y sacerdotes tienen autoridad para perdonar pecados: “A quienes remitiereis (perdonaseis) los pecados, les son remitidos (perdonados); y a quienes se los retuviereis, les son retenidos”. Este versículo no quiere decir que los seres humanos pueden perdonar pecados en nombre de Dios. El contexto de las palabras de Cristo en este versículo es simplemente la autoridad—para desasociar disidentes y herejes (y permitirles regresar a la congregación después de arrepentirse)—que Él estaba dando a sus futuros apóstoles y ministros (Juan 20:21; I Cor. 5:2; I Tim. 1: 20). Los hombres a veces deben reconocer pecados de los que obviamente no se han arrepentido.

Todo el que diga que un hombre puede tener el poder sobre la salvación de un cristiano está “adulterando la palabra de Dios astutamente” (II Cor. 4:2). Las personas son agentes con libre albedrío y ellos hacen sus propias decisiones dentro de la estructura del Gobierno, Obra y Verdad de la Iglesia de Dios.

La verdad de que sólo Cristo es nuestro Mediador no tiene que ver en absoluto con la doctrina de la verdadera Iglesia. Piense. Uno de los propósitos de la Iglesia y el ministerio es enseñarle sobre y guiarlo a usted hacia el Mediador, Jesucristo, junto con el conocimiento de cómo Cristo actúa como nuestro Sumo Sacerdote. ¿Cómo aprendería alguien estas verdades si no le fueran primero enseñadas por los hombres? Lea Romanos 10:4 dentro de esta misma cuestión. Lea también la historia del eunuco etíope, enfocándose en Hechos 8:31.

Los solitarios de hecho rechazan el gobierno de Cristo sobre ellos—¡exactamente lo contrario de lo que claman! Ellos ignoran versículos tales como I Tesalonicenses 5:12-13, citado por el Sr. Armstrong: “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los (ministros) que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Ellos invariablemente también pervierten: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios… Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas… Saludad a todos los que ejercen gobierno sobre vosotros” (Heb. 13:7, 17, 24 versión King James).

El “cristiano solitario”—el anarquista espiritual—rechaza muchas doctrinas explícitas de DIOS, en ruta a su posición. No caiga en los argumentos tontos que son lanzados en contra de ciertos versículos citados en los últimos dos párrafos. Hay muchos más.

“El que a vosotros recibe, a mí me recibe…”

Al igual que el Sr. Armstrong, algunos me rechazan personalmente como el que Cristo escogería y enviaría para continuar su Iglesia, Verdad y Obra.

Jesús dijo a sus discípulos: “El que a vosotros recibe [representantes de Dios], a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió” (Mat. 10:40). Lea también Juan 13:20.

Dios no enviaría a alguien sin asegurarse de que nosotros pudiéramos saber que ese hombre vino de Dios. Si Dios envía a un hombre, obviamente Él querría que este hecho fuera conocido. ¡Él lo haría claro!

Comprenda. Alguien, en algún lugar—sí, ¡alguien en algún lugar!—tuvo que ser levantado después de la muerte del Sr. Armstrong para continuar la Obra de Dios y dirigir en la reunificación del pueblo de Dios. Dios no habla audiblemente desde los cielos, sino a través de sus siervos humanos. Si usted decide que Dios no está usando a La Iglesia de Dios Restaurada y trabajando a través de su líder, hay que ir en busca de lo que sería un clon de esta Iglesia y Obra. Asegúrese de mantener en mente todos los “calificadores” establecidos en su búsqueda. Si usted hace esto sinceramente, ya sea que su trayecto sea corto o largo, ¡le llevará al punto de partida!

Piense sólo en este libro, y pregúntese: ¿Quién más está diciendo estas cosas?—¿alguno de ellos?—¡Ninguno!

Años de preparación

Es útil incluir algo de mi antecedente. Antes de ser despedido de la Iglesia de Dios Global, en la primavera de 1999, el hecho de que Dios me había escogido para un propósito especial no se me había ocurrido, ni siquiera una vez. Sólo en ese momento—unas semanas antes de que Dios estableciera La Iglesia de Dios Restaurada—comencé a mirar hacia atrás a mi extraordinario entrenamiento y experiencia, y concluí que Dios me había estado preparando durante mucho tiempo. Y esto sólo se me ocurrió porque no pude encontrar un ministro de alto rango—o incluso un ministro entrenado—que estuviera aferrándose completamente a toda la verdad que yo atesoraba.

Cuando finalmente fui forzado a ver atrás a mis años de preparación y experiencia, una de las cosas que vi fue que yo había sido entrenado, en parte, personalmente por el Sr. Armstrong durante los primeros 15 años de mi ministerio (después de casarme con su secretaria en 1971). Reconocí que yo había sido preparado para poder continuar la Obra como él lo había hecho. Además, estaba familiarizado con la forma en que pensaba en muchas maneras que serían muy valiosas para cualquier persona que fuera forzada hacia lo que tuve que hacer. También recordé que él repetidamente había dicho que, si fuera necesario, “cruzaría la calle y comenzaría de nuevo”.

Esto significaba que no tenía excusa para no estar dispuesto a hacer lo mismo. Si bien la cantidad de trabajo necesario para seguir adelante estaba más allá de la comprensión, mi entrenamiento estaba en lugar, y sólo me quedé con si iba a seguir adelante como el Sr. Armstrong lo haría.

Además, Dios me había hecho viajar un curso muy difícil, como lo hace con todos sus principales siervos, en preparación para el tiempo de juntar el remanente del pueblo de Dios entre los sobrevivientes de la apostasía. No me designé a mí mismo. Nadie más vino—y créanme ¡busqué a alguien que no estuviera comprometiendo!

Por supuesto, muchos nunca aceptarán la elección de Dios. Esto es cierto incluso entre aquellos que aún creen que Dios sólo trabaja a través de un líder principal a la vez. Si ellos no “ungen sus ojos” primero, no verán—realmente no pueden ver—con el criterio correcto en mente.

Considere por un momento el bien conocido pensamiento de doce hombres, el comité electo que aún guía a la Iglesia de Dios Unida, que se compone de un gran porcentaje del número total que sobrevivió a la apostasía. Sus líderes han adoptado un gobierno democrático (también lo hizo el grupo de IDDam en 2011), donde el comité electo entonces vota sobre quién debe ser su líder por un “mandato” definido. Ellos justifican esta terrible acción—donde la cola mueve al perro—al decir: “Dios no ha levantado un solo hombre, como con el Sr. Armstrong. ¡Si lo hiciera, nosotros lo seguiríamos!”

Dios ha elegido a su líder, pero ellos no lo siguen. ¿Por qué?

Líderes ciegos

Para apreciar su “perspectiva de la iglesia”, eche un vistazo de nuevo a los últimos años que los líderes de la Iglesia de Dios Unida permanecieron en la Iglesia de Dios Universal. Esto incluye el período hasta la primavera de 1995 (muchos ministros que se iban con otros grupos, también salieron ya sea al mismo tiempo o sólo un poco antes). Estos hombres comprometieron, calmaron, politizaron, y siguieron la corriente, ¡mientras que al mismo tiempo estuvieron perfectamente dispuestos a sentarse en presencia del falso, pagano, artificial “dios” trinitario durante dos años y medio! Los hechos son obstinados. Y los hechos de la historia son que la mayoría de estos hombres aceptaron este falso dios, y sólo posteriormente reconsideraron su posición en diversos grados.

Una vez más, habiendo absorbido docenas de falsas doctrinas e ideas a las que se habían acostumbrado, estos ministros se quedaron hasta el último momento posible, cuando vieron que las ovejas se estaban yendo sin ellos. Se vieron así mismos a punto de perder sus salarios permanentemente, si no seguían inmediatamente a miles de pagadores de diezmos saliendo de la Iglesia de Dios Universal. Pero, no queriendo parecer seguidores—y horrorizados de que muchos de los que se estaban saliendo fueran a unirse, o estaban contemplando la idea de unirse a uno de los dos grandes grupos dispersados establecidos y doctrinalmente más conservadores de la época—rápidamente saltaron en frente del rebaño por salir, diciendo ser sus líderes.

Aunque estos hombres pudieran ser sinceros—entonces o ahora—reconozca que tienen una larga historia de profunda ceguera—¡y debilidad! Por supuesto que la mayor parte de ellos nunca me seguirán, mientras sigo a Cristo (I Cor. 4:16; 11: 1). Por supuesto que no reconocerán dónde y por medio de quién Dios está trabajando. Por supuesto que no renunciarán a su poder, autoridad e influencia. Y por supuesto, ellos tejen historias sobre mí, al igual que muchos otros, para asustar a tantos hermanos como sea posible, manteniéndolos congelados donde están sentados—porque de esta manera los diezmos permanecen ingresando.

Muchos de estos líderes también disfrutan de una relación relativamente buena (tras bambalinas) con los líderes de otras organizaciones, debido a que las creencias de los grandes dispersados son generalmente mucho más similares a lo que estos líderes están dispuestos a admitir. Sin embargo, debido a que ninguno de ellos está dispuesto a renunciar a su silla individual de poder, algunas organizaciones que de otro modo podrían ser combinadas, se mantienen separadas. (Nuevamente, exhorto al lector a escuchar mi sermón: “¡La sinagoga de Satanás identificada—y marcada!”)

Aquellos que no están preparados

Entienda que no estoy tratando de atacar personalmente a estos hombres. Lo que está tomando lugar calladamente en el trasfondo, si usted realmente conociera los hechos, es precisamente lo opuesto—y sus ataques contra mí comenzaron mucho tiempo antes de que alguno saliera de la Iglesia de Dios Universal. Estoy relatando ciertos eventos para que usted pueda entender cómo piensan virtualmente todos los líderes de los dispersados. Todos ellos comparten una ceguera completa y profunda que obstaculiza su habilidad de ver cuánta verdad han perdido—y dónde se encuentra la única organización que no ha comprometido nada de ello. Ellos ni siquiera pueden apreciar la ¡impresionante avalancha de frutos que nosotros mostramos, que exceden a todos ellos puestos juntos!

Dios capacita cuidadosa y completamente a sus principales siervos durante un largo período de curso difícil. Su elección nunca podría ser uno de los “chicos dorados”—la “gente guapa”. Estos son hombres que generalmente alcanzaron un oficio alto a través de destreza y delicadas maneras políticas, y raramente por medio de adoptar posiciones duras o por tomar decisiones difíciles e impopulares—a menos que esto viniera sobre ellos personalmente.

He conocido a muchos hombres que son supremamente talentosos para “caminar por los salones del poder”, y sólo raramente ofenden a alguna de las muchas partes que ellos piensan que deben complacer, si fueran a continuar ascendiendo. Esos “líderes” arrastrarían automáticamente grandes cantidades de seguidores, simplemente porque ellos tienen un “nombre reconocido”—y debido a que tienen personalidades suaves y confortables, y son buenos para decir a la gente lo que quieren oír en lugar de lo que necesitan oír. Estos son muchos de los mismos hombres que fueron, y son aún, capaces de asegurar los votos suficientes para ser instalados en los equipos electos de liderazgo en la Iglesia de Dios Unida y en la IDDam.

Pregúntese: ¿Por qué tantos buscan seguir a alguien entre aquellos que siguieron la corriente y se sentaron silenciosamente con poca o ninguna resistencia durante años, mientras los sucesores del Sr. Armstrong masacraban a decenas de miles de personas—sus hermanos? ¿Por qué tantos quieren ser guiados—¡nuevamente!—por estos débiles que no son líderes? ¿Por qué ALGUIEN querría seguir a seguidores, y mucho menos por segunda vez,—o incluso una tercera vez, como sucedió con IDDam? No obstante miles lo hacen.

Pero otra vez, antes de que Dios pueda utilizar al hombre que Él ha escogido, todos los cursos de trabajo, sufrimiento, entrenamiento y experiencia del hombre deben estar en lugar. Comprenda lo siguiente: El Sr. Armstrong jamás podría haber escogido al que Dios usaría como su verdadero sucesor. Si lo hubiera hecho, el propósito de Dios para la apostasía—para probar qué hermanos amaban Su verdad—y luego quien la amaba toda—habría sido frustrado.

La lista final del Sr. Armstrong

Algunos se han jactado de que estaban en la “lista corta” final del Sr. Armstrong para convertirse en el siguiente Pastor General a su muerte. De hecho, el Sr. Armstrong estuvo considerando tal vez cuatro o cinco hombres en el momento en que se decidió por un sucesor.

Puesto que un hombre fiel no podría ser parte del pensamiento de Dios para la próxima etapa de Su Plan, cualquiera que se jacte hoy de que era uno de los “finalistas” a finales de 1985 para el papel de Pastor General, debería sentirse menos alabado por el hecho de que estuvo bajo consideración. Después de todo, él habría estado bajo consideración por parte de Dios (por supuesto, no en el pensamiento del Sr. Armstrong) para el papel designado especialmente de arrojar la verdad, acabar con la Obra, masacrar a muchos del rebaño, reducir la iglesia corporativa, disipar los bienes y poner en acción la gran prueba espiritual final del pueblo de Dios—¡en la que la mayoría está fracasando!

Comprenda: ¡Dios estaba guiando la mente del Sr. Armstrong en dirección opuesta a cualquier persona que pudiera ser incluso un poco más fiel!

Pero finalmente Dios tendría que hacer su elección del líder conocido por los que están esperando para dar el segundo paso fuera de los dispersados. Los líderes auto-nombrados y transigentes, cobardes—ciegos a la era, carentes del entrenamiento apropiado para el oficio, y viendo al escogido de Dios como un rival—habrían de denigrar a este hombre. Su ceguera y naturaleza general de cómo condujeron su ministerio durante décadas, les prohíbe entender mi liderazgo. Después de todo, ellos han probado que nunca entendieron el liderazgo del Sr. Armstrong.

¡Comprenda esto!

Un asunto de rebelión

Observe por un momento a Samuel y Saúl. Hay un paralelo obvio aquí. Dios había escogido a Samuel como juez sobre Israel. El pueblo del antiguo Israel quería a alguien más atractivo—más aceptable para los estándares del mundo del perfil de un líder (en el caso de Israel, un rey). Dios le dijo a Samuel que el pueblo no lo había rechazado a él—ellos habían rechazado el gobierno de Dios sobre ellos, como el verdadero Rey de Israel.

Esto es lo que está en juego hoy. Pero, como el antiguo Israel, la mayoría nunca verá lo que están haciendo en esta luz.

Esta cuestión no se reduce a una elección personal o una especie de concurso de popularidad “espiritual”. Usted debe buscar la Iglesia de Dios y hacerlo examinando lo que se enseña y la Obra que se realiza.

La prueba de fuego de quién sería el líder humano de la Iglesia de Dios, nunca podría ser definida por el número de rivales autoproclamados que “hablen bien de él”. Como cuestión de hecho, tanto con la historia de la Iglesia y las Escrituras como el estándar, recibir mucho de tal alabanza en realidad puede llegar a ser una especie de descalificador, revelando que el hombre ha sido complaciente, transigente con una personalidad del tipo mediadora. Cristo dijo: “cuidado” con estos (Lucas 6:26).

Antes de tomar su propia “posición” en la Iglesia de Dios Unida, la mayor parte de estos ministros, incluyendo algunos de los otros líderes de los dispersados, me atacaron desde los púlpitos de la Iglesia de Dios Universal cuando fui despedido a principios de 1993. (En realidad, después de haber expresado en privado sus preocupaciones similares a las mías, años antes de que estuvieran dispuestos a dejar la Iglesia de Dios Universal, algunos de los mismos hombres que me entregaron en Pasadena, llegaron a ser los líderes principales entre los dispersados.) Estuve dispuesto a quedarme solo en ese momento como un pastor de campo, incluso sin el apoyo de gran parte de los líderes de la IDG—ahora la IDV—cuando ellos ni siquiera estaban dispuestos a estar con un grupo—para que pudieran seguir disfrutando de la seguridad en grandes números en la apóstata Iglesia de Dios Universal—¡por más de dos años!

Y ¿cuántos ministros de Sardis hablaron bien del Sr. Armstrong, después de que dejó su compañerismo y fue obligado a inculpar su comprensión doctrinal y frutos?

Esperando por un líder diferente

Volvamos a la esperanza de un hombre poderoso/Elías. Sería demasiado fácil una prueba en caso de que un hombre fuese levantado por Dios para que de inmediato—todo a la vez—guiara a todas las ovejas a la “reunificación y seguridad”. No obstante, muchos esperan esto. ¡Piense sobre ello! ¿Cómo funcionaría? ¡Ciertamente no sucedió de esta manera con el Sr. Armstrong, cuando dejó Sardis! Hoy, Cristo tendría que levantar un líder que no comprometiera, y luego comenzar la reunificación de aquellos que quisieran el estándar de Filadelfia.

¿Cree que aún es tiempo para que otro hombre, y esto si él empezara ahora, comience la tarea de re-ensamblaje y termine la Obra—cuando ni siquiera tendría un solo folleto para empezar? Les pregunto a aquellos que creen en la ilusión de que “otro hombre vendrá después”:

¿Dónde está ese hombre AHORA? ¿Quiénes son aún candidatos para cumplir con esta responsabilidad?

¿Cuántos hombres piensa que existen hoy—¡quienes a estas alturas deben estar por ahí moviéndose entre las sombras!—que puedan aparecer de repente y estar dispuestos a trabajar de forma rutinaria 80 horas semanales (como lo hice durante años)—y aún más, entre más tarde comiencen—para redimir los años perdidos?

¿Cuánto más débil será espiritualmente el pueblo de Dios en uno, dos, o varios años más, cuando algún otro pudiera estar dispuesto a iniciar y a presentarse con otra organización con más de 8.000 páginas de libros, folletos, artículos, revistas, y mucho, mucho más?

Si esto sucediera, ¿por qué un número importante sigue este hombre entonces, cuando no vienen a la luz de la verdad ahora— cuando no siguen a ese hombre ahora? (¿Debido a que él es un “nombre reconocido”?—¿Porqué es más suave?) Entonces pregunte, ¿cómo está este hombre ocupándose a sí mismo hoy? ¡Después de todo, en algún momento futuro, él tendría que explicar muchos años más de su inacción! Ni que decir de explicar por qué se quedó atrás en las sombras hasta ahora a muchos años después de la apostasía.

¿Tiempo suficiente?

Luego está la pregunta más difícil de si hay remotamente suficiente tiempo para que otra organización se forme y establezca, y esto es si sucediera AHORA ni hablar de más tarde—¡después de que pasen más años!—dejando aún menos tiempo para que el supuesto “rebaño fiel” se reúna, y la verdadera Obra de Dios fuera restaurada, sin mencionar que fuera completada.

Piense en todas estas cosas. ¡Fuércese!—¡fuércese!— ¡FUÉRCESE!—¡así mismo para resolverlas!

No se engañe así mismo. No existen “hombres poderosos” esperando entre bastidores. Ningún “evangelista” va a venir a reunir al rebaño “fiel” y a terminar la Obra. (Sólo cuatro del tiempo del Sr. Armstrong permanecen activos en los dispersados—quienes no se han vendido y se han instalado en la jubilación—y estos cuatro son ahora ancianos, o muy ancianos.) Recuerde, ese reinicio incluiría la tarea gigantesca de reescribir la verdad completa, que este hombre todavía ni siquiera (muchos años después de la apostasía) ha estado dispuesto a comenzar a producir.

Jesucristo no está dividido. ¡Dios ya ha levantado al único líder dispuesto a ponerse de pie y a asumir esas tareas!

Todos los temas discutidos en los capítulos anteriores, aplican más de lo que parece…

CAPÍTULO ONCE – IMPLICACIONES

Hay repercusiones a todo lo que ha leído. Entenderlo a nivel académico es el primer paso. Pero usted debe ir más allá. ¡Este conocimiento involucra acción! Implica obediencia a la verdad.

Aprendimos que el Sr. Armstrong enseñó que el gobierno de Dios fue restaurado a Filadelfia, que caminó junta porque estaba de acuerdo con Dios, Cristo y su apóstol. Ese fue—y aún es—el único lugar donde las personas están reteniendo activamente. Y ese fue—y aún es—el único lugar donde Cristo puede estar trabajando. Usted debe ir a una Iglesia.

¡No hay otras posibilidades!

Sea honesto con todo lo que ha visto. Dios no puede trabajar en el gobierno de más de una organización, a través de más de un líder escogido—o Cristo ESTÁ dividido. ¡Ésta es la lección que debe ser enfatizada en su pensamiento!

Cualquier organización que no crea en sólo una verdadera Iglesia ¡no podría ser esa Iglesia! La lógica es sencilla.

¡Imagínese esto!

Piense sólo un poco. Imagine a Cristo diciendo a uno de los dispersados: “Sé que no creen que hay una Iglesia—y por lo tanto que podrían ser ésta—pero estoy superponiendo de ustedes son esa Iglesia. Esto es a pesar de que ustedes son ignorantes de Mi decisión, han rechazado lo que Mi apóstol les enseñó y lo que Mi Palabra claramente dice sobre la unidad de Mi Iglesia—y aunque compraron la falsa doctrina procedente del cristianismo tradicional. También dejé de lado que han rechazado muchas otras de Mis verdades, así como Mi forma de gobierno, y por lo tanto a Mí como la Cabeza de su iglesia. Sí, pongo todo esto a un lado y les obligo a ser la verdadera Iglesia—y únicamente trabajo mediante ustedes”.

Nadie se toma el tiempo para ver sus creencias recién aceptadas desde esta perspectiva. ¿Cuánto más si lo hicieran no estaría más que un poco avergonzados de lo que sus acciones realmente están diciendo?

Mi libro sobre el Gobierno de Dios presenta una descripción sin los nombres de cómo cada uno de los dispersados grandes—y medianos—han alterado el patrón del gobierno de Dios dentro de sus organizaciones. La silueta de cada organización es fácil de reconocer. En las siguientes páginas, no obstante, los grupos son necesariamente nombrados.

Ha llegado el tiempo para el pensamiento crítico adicional. Luche contra el impulso de permitir que su mente se nuble con parcialidad cuando su organización sea descrita. Busque y examine todas las suposiciones en su pensamiento. Sólo las más breves descripciones son ofrecidas o cada uno de los subtítulos siguientes tendría que ser un capítulo completo.

La Iglesia de Dios Unida

Considere la situación de la Iglesia de Dios Unida después de su división: Unos 175 ministros y ancianos locales (el número sigue creciendo), y miles de hermanos (este número también sigue creciendo), repentinamente se fueron, arrojando a toda la organización en el desorden—y en todos los aspectos. La Iglesia de Dios Unida comenzó con casi 20.000 en asistencia, pero había disminuido aproximadamente a una cuenta de 15.000 al momento de la división. Ahora ha perdido más de la mitad de sus pastores de campo de tiempo completo, incluyendo a casi todos los “sénior”.

¿Cuánto tiempo permanecería alguien en una organización trágicamente desunida y decadente a la espera de frutos de crecimiento cuando nunca hubo en los primeros 15 años mientras sus miembros y ministros estuvieron juntos?

Por supuesto, tal discusión podría suponer que la Iglesia de Dios Unida se ocuparía de las literalmente decenas de otras doctrinas falsas (implicando otras verdades vitales perdidas) que enseña más allá de las del gobierno incorrecto y la idea protestante de lo que es la verdadera Iglesia. ¿Qué tan probable cree usted que la Iglesia de Dios Unida llevará a cabo una discusión seria de una sola enseñanza falsa?

El hecho es que su liderazgo ha logrado eliminar—por rescisión o renuncia—a los ministros ligeramente más conservadores que las estaban reteniendo.

La dolorosa realidad es que la Iglesia de Dios Unida, básicamente, se ha posicionado para regresar al mundo incluso más rápido que antes, como si eso fuera posible. He oído a los principales ministros en la Iglesia de Dios Unida decir abiertamente en mi presencia, que ellos creen que la mayoría de lo que enseñó el Sr. Armstrong es doctrina protestante. Algunos elevan la cifra en 85 por cierto. ¡Qué impresionante ceguera espiritual!

Esta ceguera no es vista en ningún lugar más que en la vergonzosa conducta rutinaria asociada con la “universidad” de la Iglesia de Dios Unida, el Centro Bíblico Ambassador. Las bromas malvadas, vestimenta que refleja al mundo, videos escandalosos en YouTube, una atroz falta de respeto a la autoridad y otras conductas exactamente como el mundo de esta institución, prácticamente se han convertido en el único y más grade testimonio de esta iglesia de que el Jesucristo de la Biblia nunca dirigió esta organización, y que “otro Jesús” y “otro espíritu” comenzó a influenciar a sus líderes desde hace mucho tiempo.

¡Cuán revelador es que miles más, por mucho, dejaron la Iglesia de Dios Universal para unirse a la Iglesia de Dios Unida que los que entraron a los dispersados y astillas combinados! Permanecer demasiado tiempo en Universal tuvo un costo terrible en estos miles que no parecían saber nada del costo que fue impuesto sobre ellos.

Al igual que la Iglesia de Dios de Filadelfia, excepto por haber elegido un camino diferente para el mismo fin, la Iglesia de Dios Unida puede ya estar pasando más allá incluso del borde de cualquier forma de cristianismo verdadero. Dese cuenta de nuevo que muchas organizaciones en el mundo—y hemos sabido esto por mucho tiempo—guardan el sábado, guardan los Días Santos, diezman, entienden la verdad sobre el infierno y que los seres humanos no tienen un alma inmortal, y tienen fragmentos de verdad sobre la profecía, etc. La Iglesia de Dios Universal completa reconoció que nada de esto quiere decir que el Espíritu de Dios estaba presente, aunque sea un poco, en estos grupos de diferentes tamaños y conocimientos. Pero el verdadero Dios es misericordioso con su pueblo. Y también podemos esperar que Él sea más misericordioso con los líderes de la Iglesia de Dios Unida, pasados y presentes, de lo que éstos han sido con su rebaño.

Iglesia de Dios, una Asociación Mundial

Ahora piense en la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial. Esta organización puede ser un poco mejor (doctrinalmente) y mucho peor (en todos los otros aspectos) que la Iglesia de Dios Unida. Durante mucho tiempo, ni siquiera podía decidir sobre mucho más que una estructura de gobierno provisional. A sus fundadores les tomó mucho tiempo la designación de un líder de la corporación de alguna fuerza o autoridad – ¡sin pensar que ésta tuvo por mucho tiempo muchas otras cosas necesarias sólo para funcionar a un nivel mínimo!

¡La Iglesia de Dios, una Asociación Mundial (IDDam) no tiene sede! Peor aún, sin literatura—ninguna en absoluto (aún casi nadie)—están, en el mejor de los casos, a muchos meses de cualquier tipo de “obra”—y a años de algún crecimiento por encima de quienquiera que sigue la hemorragia de ellos desde la Iglesia de Dios Unida. (¿Quién más podría ir?) Ya se ha examinado, ¿cómo puede alguien creer que posiblemente haya tiempo suficiente en la era para construir desde cero todo lo que necesita ser desarrollado para alcanzar grandes números en todo el mundo en una gran obra? (El único punto brillante en el horizonte oscuro de la IDDam es que unos pocos ministros y hermanos continúan uniéndosele desde la Iglesia de Dios Unida. Obviamente, ésta será la única fuente de “crecimiento” de esta organización por un tiempo muy largo.)

Al igual que en la pregunta sobre la Iglesia de Dios Unida, una aún mayor surge con la IDDam: ¿Cuánto tiempo permanece alguien allí esperando por líderes que produzcan CUALQUIER fruto—no digamos fruto significativo? Otra pregunta se eleva por encima de la última: ¿Por qué los líderes de la IDDam repentinamente producirían fruto rápidamente—¡o cualquier cosa rápidamente!—cuando se sentaron felizmente durante más de 15 años perdiendo el tiempo en una organización (Iglesia de Dios Unida) que nunca creció (y que de hecho estaba continuamente declinando)—¡que prácticamente NO TENÍA FRUTOS!—y cuando muchos de ellos fueron los principales líderes de la Iglesia de Dios Unida durante esos años?

Otra pregunta con respecto a la Iglesia de Dios Unida que se repite con la IDDam: ¿Abordará esta organización literalmente decenas de otras doctrinas falsas que sus líderes enseñaron y apoyaron más allá de aquellas del gobierno incorrecto y la idea protestante sobre qué es la verdadera Iglesia?

Seguramente hasta Pollyanna encontraría la situación sin esperanza. ¿Está usted dispuesto a “lanzar los dados” con su vida eterna?

Iglesia de Dios, una Comunidad Internacional

Antes de que existiera la Iglesia de Dios, una Asociación Mundial (IDDam), existía la “Iglesia de Dios, una Asociación Mundial original”—la Iglesia de Dios, una Comunidad Internacional (IDDCI), dirigida por David Hulme. Los principales ministros de IDDam, incluyendo el segundo y el cuarto presidente de la Iglesia de Dios Unida, no fueron los primeros en ser despedidos por su comité de gobierno electo después de lo cual tomaron su bola y se fueron a casa.

En marzo de 1998, habiendo sido removido como el primer presidente de la Iglesia de Dios Unida después de casi tres años en el cargo, David Hulme dejó la Iglesia de Dios Unida y tomó unas 1.500 a 2.000 personas con él. Increíblemente, esta organización no ha logrado casi nada en los años intermedios—excepto a declinar en asistencia. En gran medida (y extrañamente) públicamente en silencio como organización, y desde el principio totalmente llena de numerosas falsas doctrinas, mucho más allá de consentir la definición protestante de la Iglesia, ellos apenas han hecho alguna “obra”. (Ofreciendo algunos artículos, la IDDCI no ha preparado siquiera un folleto en todos estos años.)

El énfasis de hace mucho tiempo de la organización (desde el principio), en llegar a “un nivel más alto de personas que las que el Sr. Armstrong trató de alcanzar”, esencialmente porque llegar a lo “débil del mundo” no implicaba ningún atractivo a sus líderes “intelectuales”, básicamente aseguró que este grupo nunca creciera incluso en el sentido humano.

La Iglesia de Dios Viviente

El siguiente es la IDV. Esta organización apenas ha crecido desde sus comienzos a finales de 1998, pero en realidad desde 1995 cuando era conocida como la Iglesia de Dios Global. La IDV se encuentra dividida internamente y en confusión, con muchos dispuestos a hablar en privado de sus desacuerdos sobre muchas cosas—pero sin actuar sobre ellos.

Casi todos sus principales ministros, y cierto número de sus pastores, han muerto, varios trágica o violentamente (a menudo pienso en las muchas viudas ministeriales ahí, que conozco)—o dejaron la organización porque se dieron cuenta que su líder es como el Sr. Armstrong lo describió de manera consistente. La IDV está también plagada de falsas doctrinas—de hecho, escasamente menos que la Iglesia de Dios Unida y la IDDam—y mucho más allá del problema con el nombre de su iglesia o su falso evangelio.

La mayor diferencia es que en la Iglesia de Dios Unida y la IDDam son más honestos en reconocer las doctrinas que han cambiado de lo que ha sido Roderick Meredith. Su patrón por mucho tiempo ha sido hacer cambios abismales, para luego declararlos como lo que el Sr. Armstrong creyó en privado o que “dijo en conferencias en los 1950s”. (Suponiendo que esto último sea cierto—¡la mayoría de las veces no lo es!—el entendimiento del Sr. Armstrong aumentó obviamente de los primeros años.) Ha sido este continuo engaño del pasado que ha causado que un gran número de la IDV crea con aire de suficiencia que son los “verdaderos fieles”, con todos los demás meros pretendientes.

Debemos repetir una vez más la misma pregunta: ¿Abordará la Iglesia de Dios Viviente la larga lista de otras doctrinas falsas que sus líderes enseñan (y su ministerio apoya) más allá de aquellas del gobierno incorrecto (el gobierno de la IDV es falso de varias maneras explicadas en mi libro sobre el gobierno) y la aceptación del punto de vista protestante/metodista de lo que es la verdadera Iglesia? La historia muestra que esto no va a suceder y, de hecho, el espíritu que guía esta organización (pero también las demás descritas aquí) hace que esto no sea ni siquiera posible. No hay registro en la historia del Nuevo Testamento que la mayoría del pueblo de Dios alguna vez salga de forma colectiva, voluntariamente de una larga apostasía. (Nuestro sitio web enumera muchos errores de la IDV, incluyendo cómo su evangelio es falso en tres formas distintas, trayendo su propia maldición muy real y evidente en esta organización. Lea Gálatas 6:1-9.)

La IDV también comenzó un colegio en 2006, llamado Universidad Viviente. El espíritu que guía esta universidad se hace más evidente cuando uno considera que persigue la acreditación de “académicos profesionales” de este mundo, como lo hicieron los apóstatas cuando fueron al mundo a aprender doctrina “aceptable”. En un movimiento sorprendente, la Iglesia de Dios Viviente ya ha autorizado a algunos de sus profesores para estudiar en las universidades del mundo. Un hombre incluso recibió una Maestría en Estudios Teológicos de la Universidad Liberty (una institución bautista de Jerry Falwell) en 2011.

Esta búsqueda es exactamente lo que los líderes apóstatas hicieron desde el principio de su obra. ¡Por supuesto, ellos prosiguieron a destruir por completo a la Iglesia de Dios Universal! Miembros de la Iglesia de Dios Viviente: Su sede les está diciendo lo que sucederá a su tiempo—no importa lo que digan sobre el por que son “diferentes”.

El Sr. Armstrong condenó absolutamente la idea de reconocimiento—y explícitamente lo prohibió—porque sabía a donde los llevaría esto. La búsqueda de un sello de aprobación del mundo con respecto a su “universidad”, ofrece una idea de por qué muchas de las doctrinas de la IDV llegaron directamente desde el cristianismo popular. Vea la conexión por sí mismo.

La Iglesia de Dios de Filadelfia

Y la IDF. Peor que cualquiera de los otros grupos—si esto es posible. La descripción de esta organización no necesita ser larga, porque he escrito un libro completo (131 páginas) que describe el flujo interminable de errores (generalmente implica una supuesta “nueva revelación profética”) prácticamente explotando del líder de la IDF, que reclama para sí el oficio de Cristo de “Ese Profeta”. Mientras que la mayoría sabemos que Dios no podría estar trabajando con el liderazgo principal de esta organización, que comenzó a finales de 1989, otros menos familiarizados con este dispersado grande tendrán que leer mi libro ¿Está “Ese Profeta” vivo hoy día?—El surgimiento de falsos profetas. Pero no importa su contacto o familiaridad con esta organización, usted se beneficiará de los principios y advertencias discutidos que nadie más está explicando.

El líder de la IDF toma más de una docena de títulos y oficios diferentes que se aplican únicamente ya sea al Padre o a Jesucristo (él toma más de 30 títulos en total, con más todo el tiempo). Esto es una absoluta blasfemia e idolatría del más alto nivel. No importan las afirmaciones de la IDF de ser la verdadera Iglesia, sólo esto los descalifica. Su líder es peor que un falso profeta, e incluso peor que un falso apóstol. Por tomar un solo título de Cristo, sin importar haber tomado por lo menos una docena de títulos divinos en general, ese líder se ha hecho a sí mismo un falso cristo, ¡y en el sentido más amplio! Cuando se presentan los hechos cuidadosamente establecidos en el libro anteriormente titulado, ¡ninguna persona seria creería que un hombre tiene algo que ver con el verdadero Dios!

La Iglesia de Dios de Filadelfia se describió públicamente a sí misma en diciembre de 2010 como haber crecido de “4.000 a 5.500 desde 1995 hasta 2010”. Mientras que esto sería 100 personas más por año—una cifra muy insignificante—la imagen es en realidad mucho peor. La IDF de hecho ha estado disminuyendo en asistencia durante años, habiendo alcanzado un máximo de casi 7.000 en asistencia a la fiesta hace unos años antes de caer a mitad de camino hacia 4.000. Es más exacto decir que la IDF ha estado cayendo en un promedio de alrededor de 200 personas por año durante varios años.

Algunas organizaciones sólo se encuentran dando demasiada información inútil.

En resumen

Una declaración conclusiva sobre todas las organizaciones más grandes (pero sobre prácticamente todos los grupos más pequeños también) es necesaria: Un número de ancianos locales y diáconos han venido con La Iglesia de Dios Restaurada de las organizaciones que acabamos de mencionar (lo novedoso de la IDDam es una excepción). Varias páginas se podrían añadir aquí sólo para describir los terribles informes que ellos aportan sobre las condiciones que dejaron atrás. Estos se centran en torno a una ausencia de muchas políticas fundamentales establecidas bajo el Sr. Armstrong, así como la falta general de instrucción para el ministerio y sus miembros en una serie de principios básicos que se aplican a muchos aspectos del cristianismo verdadero también enseñado por el Sr. Armstrong.

El libro del GOBIERNO DE DIOS es un anexo a las últimas secciones. Esto se debe a que revela en detalle, exactamente cómo todas estas mismas organizaciones se han alejado de la forma del gobierno de Dios como fue enseñando por el Sr. Armstrong, mientras que al mismo tiempo, engañosamente, dicen que no lo han hecho.

El lector es dejado a hacer su propia tarea en todos estos asuntos—para traer su propio pensamiento crítico con respecto a lo que ve a su alrededor.

¿Qué si…?

La Iglesia de Dios Unida, la Iglesia de Dios Viviente, la Iglesia de Dios de Filadelfia y la Iglesia de Dios, una Comunidad Internacional han tenido un ingreso combinado, durante sus años de existencia, de algo menos de ¡¡¡$900 millones!!! (Incluyendo incluso sólo algunas de las astillas más grandes llevaría este número a más de mil millones de dólares o más.) No necesita creerme porque la mayor parte de esto es un asunto de dominio público.

¿A dónde fue tanto dinero?

Piense en lo que el diablo hizo para conseguir que el pueblo y los líderes de Dios se dispersaran en diferentes organizaciones. Reconozca que la Iglesia de Dios Universal recibió $199.5 millones en su año más grande, 1990—mucho más que en cualquier año cuando el Sr. Armstrong estaba vivo, incluyendo sus últimos años. ¿Qué si mil millones de dólares hubiesen venido a través de una organización—una Iglesia unificada dirigida por Cristo? Imagine el tamaño e impacto de tan poderosa Obra. Trágicamente, esta vasta y cada vez mayor suma de dinero ha sido diseminada, malversada—¡despilfarrada!—¡en gran parte como resultado de una sola doctrina falsa! (Por supuesto, otras relacionadas con ésta jugaron un papel.)

Esto sólo podía tener lugar debido a que decenas de miles de hermanos (y colaboradores y donadores engañados se unieron a ellos) estuvieron dispuestos por muchos años a apoyar lo que estaba sucediendo. Los diezmos pertenecen a Dios. Esto significa que un severo juicio—ser llamado a rendir cuentas—espera a los que han sido responsables.

¡Pero aquellos que se nieguen a continuar participando pueden ser perdonados!

El pasado es prólogo

Cuando se piensa en la trayectoria futura de la Iglesia de Dios Unida, IDDam, IDV e IDF recuerde que “el pasado es prólogo”. (Pero esto también es verdad de cada uno de los otros grupos que salieron de la IDU, que están igualmente estancados y poco sólidos doctrinalmente.) Una advertencia repetida proviene de George Santayana: “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”. Albert Einstein dijo esto: “La definición de locura es hacer la misma cosa una y otra vez y esperar resultados diferentes”.

Hay causa y efecto en prácticamente todos los aspectos de la vida, y este libro por los menos ha tocado este gran principio. Con todos los malos efectos que plagan el mundo de la “Iglesia de Dios”, ¿por qué nadie pregunta la causa? Por qué nadie pregunta: ¿Tenemos la IGLESIA CORRECTA? ¿Podría ser que no estamos en la Iglesia correcta – la VERDADERA Iglesia?

Jesús enseñó: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16), y en breve siguió esto con, “Así que, por sus frutos los conoceréis” (vs. 20). Los frutos de lo que se denomina “cristianismo” en los dispersados es deplorable. Estas organizaciones son forjadas con cada vez más grave división, confusión y desacuerdo—y compromiso doctrinal generalizado y empeorado—verdaderamente los ciegos siguiendo a los ciegos. Sobre la base de sólo los frutos, ¡todos deberían salir de estas organizaciones! ¡Sin embargo, la mayoría no lo hará!

De hecho, muchos de ellos se opondrán a este libro—esto es casi seguro de cada líder. Algunos irán más lejos y lo atacarán con vehemencia. La verdad, cuando está en desacuerdo con lo que ha llegado a ser aceptado y apreciado, es invariablemente relegada a un estatus de culto.

El conocimiento trae responsabilidad

El conocimiento no tiene propósito si no se utiliza. Este libro no es la excepción. Se le ha mostrado mucha verdad en el más extenso, y ciertamente el más completo, libro que usted alguna vez leerá en la verdadera Iglesia.

El profeta Oseas resumió el problema de Israel en el Antiguo Testamento, y al mismo tiempo el de los dispersados de la IDU en la era moderna. Esto incluye a muchos del pueblo de Dios. Leámoslo, seguido de otras escrituras de vital importancia: “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio [Recuerde que Apocalipsis 5:10, y también el “real sacerdocio”—I Pedro 2:9—del Templo de Dios]; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos” (4:6).

Lo que ha aprendido del Sr. Armstrong y la Palabra de Dios a través de este libro NO es nuevo para la mayoría—¡pero si es conocimiento extraordinario, olvidado casi por completo! Con este conocimiento no sólo viene la necesidad de recordar los elementos centrales de la enseñanza de la Iglesia, sino también responsabilidad, o el rechazo por parte de usted, engendra rechazo de Dios.

Considere lo que ahora sabe: la Iglesia de Dios no está dividida, hay UNA sola Iglesia de Dios; y esta es la organización que lleva la autoridad de Dios y hace su Obra. Ya a usted no le falta conocimiento, pero es dejado con si va a aceptar ese conocimiento. Jesús dijo: “porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará” (Lucas 12:48).

Con el conocimiento viene responsabilidad. Se deben hacer decisiones.

Su responsabilidad

La carga de pruebas de que somos la única verdadera Iglesia y el único Cuerpo de Cristo no corresponde ni a la Iglesia de Dios Restaurada ni a mí. No es nuestra responsabilidad probarle a usted que el gobierno de Dios está aquí—o que la única Obra que dirige está aquí. ¡Esta es su responsabilidad! Dios ordena a su pueblo, “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12).

Considere. La IDR enseña la verdad completa, como todos una vez la creímos. Está haciendo la misma poderosa Obra como la Iglesia una vez la hizo—todo bajo el gobierno de Dios como la Iglesia una vez lo entendió y practicó. Los hechos, evidencias y pruebas necesarias para saber estas cosas son perfectamente claros, y demuestran que estas declaraciones son verdaderas. Nuestras creencias, tradiciones, prácticas y comisión son idénticas a lo que el Sr. Armstrong enseñó e hizo—y lo que la Biblia enseña—y usted puede probarlas. (Para ver el increíble crecimiento que ha estado ocurriendo aquí, lea mi Carta Abierta publicada en enero de 2013: “La Iglesia de Dios Restaurada: Mucho fruto—¡Prueba que Dios guía esta Iglesia!” El libro para los dispersados La Obra de Dios—¡Su Capítulo Final! explicará una Obra que está siendo hecha que simplemente aturde la mente.)

La carga de contraprueba también le corresponde a usted. Depende de usted decidir si el Sr. Armstrong estuvo equivocado sobre las doctrinas que enseñó. Usted debe decidir si él estuvo equivocado en enseñar que el gobierno de Dios fue restaurado a la era de Filadelfia, que entendió que Dios estaba activamente sólo dirigiendo, y trabajando a través de, una organización en todo momento—la Iglesia de Dios Universal, cuando el Sr. Armstrong estaba vivo.

Sabemos y hemos probado quienes somos. Sabemos lo que creemos y quién lo enseñó (II Tim. 3:14). No nos hacemos ilusiones sobre la Obra que tenemos por delante. Si está inseguro de estas cosas, usted debe resolver lo que no está claro en su mente. Usted debe ser celoso y arrepentirse (Apo. 3:19) – ¡y volver a todo lo que usted una vez creyó y practicó!

Entienda. (1) Si hay una verdadera Iglesia, es mejor que la encuentre. (2) Esta organización sería el único lugar en el que Cristo gobierna. (3) También sería el único lugar haciendo su Obra y (4) el único lugar donde la verdad completa se enseña. (5) También sería necesariamente el único lugar en el que el pueblo de Dios debe estar pagando los diezmos. Si alguien no está pagando los diezmos a esta Iglesia, él los está dando a alguien que no representa a Dios—y por lo tanto robándoselos a Dios. (Recuerde la referencia del Sr. Armstrong a “ladrones impostores”.)

Usted debe procesar por completo las alternativas—lo que podría ver como los “candidatos” a ser la Iglesia de Dios—y correctamente discernir la verdadera Iglesia de todas las impostoras. Recuerde, Satanás falsifica todo lo de Dios. Determínese a estar sin excusa en la identificación de la Iglesia de Dios, verdad, Obra y gobierno.

Aquí hay un problema trabajando dentro de usted. ¿Por qué alguien que se ve a sí mismo como ya habiéndose puesto de pie por la verdad sentir la necesidad de ir en busca de la supuesta “única verdadera Iglesia”? Este es el mayor impedimento para la mayoría de las personas que tienen la voluntad de aplicar el mandato de Cristo de “ungir sus ojos”. Usted debe estar dispuesto a examinar lo que inconscientemente ha absorbido, y cómo justifica su posición. Nadie puede hacerlo por usted.

La naturaleza humana no quiere que Cristo le diga qué hacer. Las personas no quieren que Dios las gobierne. Ellos quieren la salvación, pero sin condiciones.

No se confunda donde Cristo no está confundido. ¡Él no está forzando su liderazgo en una era que lo ha rechazado! Dios trabaja en una organización. Las personas que doctrinalmente no están de acuerdo, y cuyas organizaciones hacen lo mismo, continuarán dividiéndose y dispersándose a lo largo de los últimos días. Piense en la división de la Iglesia de Dios Unida—pero también de muchos otros. Dios sólo puede trabajar donde las personas y el líder siguen “toda la verdad y nada más que la verdad”—sólo en los que le permiten a Él dirigir.

Tendencia a posponer

Se ha dicho: “El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones”. Salomón registró una mejor compresión de por qué las personas bien intencionadas a menudo no siguen adelante con sus planes: “El que al viento observa, no sembrará; y el que mira a las nubes, no segará” (Ecl. 11:4).

Este versículo habla de un principio espiritual a través del uso de una analogía física. Una traducción casi nunca vale la pena citar, la Biblia Viviente es la mejor que capta el significado: “Si espera por las condiciones perfectas, nunca conseguirá hacer algo”.

No se diga a sí mismo que aún no necesita tomar una decisión—que aún no necesita salir de su dispersado—que aún no necesita volver a entrar al Cuerpo de Cristo—que aún no necesita venir bajo el gobierno de Dios. Ninguna decisión ES una decisión a no hacer nada. El Sr. Armstrong a menudo citó Salmo 111:10, advirtiendo que el entendimiento sería quitado, si no se actúa sobre lo que se le ha mostrado.

¡Ay! de todos aquellos hermanos que no actuarán sobre las advertencias—¡donde ninguna agenda está presente! El lector imparcial no verá ninguna agenda.

La mayoría no estarán dispuestos a abandonar la condición de los dispersados. Algunos de ellos puede que incluso hayan intentado sinceramente tomar medidas, pero esto es lo que va a pasar con ellos: Van a postergar. Un tiempo precioso pasará. Las emociones disminuirán. La urgencia de actuar se desvanecerá. Lamentablemente, y esto es difícil de imaginar, incluso algunos pueden decidir, tal vez inconscientemente, que por sólo leer y estar de acuerdo con este libro o partes de él, era espiritualmente suficiente para recuperarse de la ceguera. Su ceguera se mantendrá, ¡pero el Espíritu de Dios no lo hará!

El tiempo no está de su lado, ya que no queda mucho en esta era, y debido a que la ceguera sólo empeora a medida que pasa el tiempo. Retrasar mucho el tiempo podría ser fatal.

Pero supongamos que usted decide dejar su organización. ¡Espere ser repentinamente rodeado y bombardeado por personas sinceras preguntándole por qué está cometiendo un terrible error! Esto va a suceder. ¡Prepárese para ello! Sin embargo, con la misma rapidez, si se resiste exitosamente a sus argumentos, espere que la mayoría de esas mismas personas—que usted pensó le amaban—¡repentinamente le ataquen y menosprecien al momento que usted salga de su presencia!

¡Enfrente los hechos!

Lo que ha sido cubierto en este libro no es todo lo que se podría decir. Sin embargo, hay más que suficiente aquí para “que aprobéis lo mejor” (Fil. 1:10), y rechazar lo que obviamente es tan incorrecto—SI usted es absolutamente sincero en su determinación de ver nuevamente lo que muchos ya no pueden ver.

Una pregunta imponente surge para una reexaminación final: ¿Dónde están todos los laodicenos? La respuesta de Cristo es que todas aquellas mentes convertidas están fuera de su única, celosa, intransigente, verdadera Iglesia unificada. Si esto es falso, tres cosas deben ser completamente ciertas:

(1) El Sr. Armstrong estaba terriblemente equivocado en un conjunto de grandes doctrinas, ahora correctamente enseñadas en los dispersados. Qué es la Iglesia—cómo está gobernada—quién trae la verdad—quién es Elías—la función de un apóstol—y mucho más.

(2) Todos los pasajes que parecen mostrar que Cristo dirige sólo una Iglesia unificada y Cuerpo tiene que significar algo completamente diferente de lo obvio, y fueron/son mejor entendidos por los lobos apóstatas y los protestantes que el apóstol de Cristo.

(3) Cristo extravió a su Iglesia—o permitió que fuera extraviada—en numerosas áreas absolutamente cruciales de la comprensión y doctrina desde hace más de medio siglo (Heb. 6:18).

Si usted no cree estas tres premisas, ¡debe dejar su organización actual y venir al único lugar con todas las características de la Iglesia de Dios (y de Filadelfia)!

Como dice Dios en Isaías, “estemos a cuenta” (1:18). Si Herbert Armstrong no sabía cómo Cristo gobierna su Iglesia, ni siquiera sabía lo que es la Iglesia y cómo Cristo da la verdad a ésta (sin pensar en sus otros supuestos errores), ¡él no podría haber sido el siervo de Dios! Si piensa de esta manera, sea honesto y admita que el Sr. Armstrong fue un fraude, y que usted posteriormente aprendió la verdad de los falsos líderes en la Iglesia de Dios Universal. Ahora piense. Usted no ha arrojado las otras muchas doctrinas que el Sr. Armstrong enseñó. Piense en el día de reposo, los Días Santos, la Ley de Dios, el diezmo, el conocimiento de la profecía, las carnes inmundas, etc. Tácitamente usted está diciendo que él era un verdadero siervo de Dios. ¿Enseña Dios la verdad a través de una mezcla de falsos y verdaderos líderes? Si es así, ¿cómo espera Él que nosotros sepamos que este era su método?

Sus líderes son demasiado débiles para admitir honestamente que: “Colectivamente hemos rechazado lo que Herbert W. Armstrong nos enseñó, y esperamos que ustedes sean demasiados estúpidos para notarlo—o que nadie nos va exponer [como lo hace este libro]. Estamos contando con que los hermanos sean inconscientes y crédulos—y que nadie les presentará los hechos (la historia, la Escritura, las declaraciones del Sr. Armstrong) porque no nos atrevemos a admitir que Herbert Armstrong enseñó todo lo contrario a lo que hacemos”. ¿Le confiará a esos hombres su corona (Apo. 3:11)?

Piense en lo que significaría si nuestras décadas de entendimiento de todos los versículos de este libro, reflejados por lo que el Sr. Armstrong enseñó una y otra vez, estuvieren todos equivocados. Si esto fuere verdad, el resultado neto sería que la Iglesia de Dios estuviera casi en oscuridad, en puntos absolutamente centrales, durante todo el ministerio del Sr. Armstrong—y que sólo AHORA salgan a la luz de un conocimiento mucho más grande y completo. Esto significaría que la división, desacuerdo, competencia, hostilidad y confusión—¡y los frutos terribles!—reinando ahora entre y dentro de los dispersados es un estado mejor y espiritualmente más avanzado que antes de la apostasía—cuando los frutos se encontraban en abundancia.

Vaya a su ministro. Pregunte, “¿Por qué ha rechazado lo que el Sr. Armstrong enseñó?” Si él exclama: “¡No, no hemos rechazado las enseñanzas del Sr. Armstrong!”, usted acaba de saber mucho de él.

“Enemigos”—“En contra de Cristo y la Iglesia de Dios”

Esta es la última vez que usted escuchará del Sr. Armstrong. Observe bien sus palabras. La fecha de publicación—¡1954!—muestra desde hace cuánto tiempo estos puntos fueron creídos por el Sr. Armstrong y entendidos por la Iglesia de Dios Universal. El tiempo no ha cambiado su aplicación. Observe cómo la palabra “enemigo” y el término “sirviendo al diablo” comenzaron a utilizarse:

“Ese único Cuerpo de Cristo, llevando a cabo su Obra, debe funcionar como una unidad. Debe trabajar en armonía y unidad, con trabajo en equipo, porque Dios no es el autor de confusión. No debe haber tracción en diferentes direcciones por diferentes hombres en ese único Cuerpo. No debe haber competencia o división. Y cualquier persona que a sabiendas promueva, o aliente a alguien a promover esa falta de armonía, competencia y división, se convierte en enemigo de Dios, ¡y está sirviendo al diablo y no a Dios!” [Aquí está esta advertencia nuevamente.]

“A fin de que esta unicidad—esta unidad de propósito y acción—esta harmonía y trabajo cooperativo en equipo, sea mantenido y preservado en la obra de dios, Dios ha ordenado un gobierno en su iglesia. Y ha dado poder a su Iglesia con autoridad divina”.

“Ese gobierno en la Iglesia de Dios es un gobierno desde Dios, mediante Cristo, a través de los apóstoles, evangelistas, pastores, de otros ancianos, ¡en ese orden!”

“O bien la Iglesia de Dios, con sede en Pasadena es el único y solo verdadero Cuerpo de Cristo, a través de la cual Cristo lleva a cabo su obra, o de lo contrario ésta es un engaño, o un fraude. No hay otra posibilidad. Usted debe enfrentar esto, y decidir cual alternativa es verdadera. Si este es el Cuerpo a través del cual Cristo trabaja en llevar a cabo su obra al mundo en este tiempo, entonces es el único cuerpo que está siendo utilizado por Cristo. ¡Cristo no está dividido!” [Observe como el Sr. Armstrong define que Cristo no está divido.]

“Este es el tiempo cuando la era de ‘Filadelfia’ de la Iglesia de Dios ha sido alcanzada. En algún lugar del mundo se encuentra hoy en día la verdadera iglesia de dios, ajustándose a la descripción de la ‘iglesia en Filadelfia’ de Apo. 3”.

“No hay ningún ejemplo en la Biblia donde Dios llevó a cabo su obra bajo un Nuevo Pacto por una sola persona fuera de, independiente de, su iglesia organizada y su orden de gobierno en la iglesia. ¡Cualquiera fuera de la Iglesia de Dios está en contra de la Iglesia de Dios!”

“Jesús dijo, ‘El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, ¡desparrama!’”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre?”, Buenas Noticias, Mayo de 1954

Ningún verdadero cristiano duda que los apóstatas han estado “en contra de Dios y su Iglesia”, “sirviendo al diablo”—y, en efecto, los peores enemigos de Cristo y su rebaño, ahora por más de 25 años (y tal vez por todos los tiempos). Pero los líderes de los dispersados han suplantado a los apóstatas. Estos enemigos más recientes—sí, el Sr. Armstrong, en efecto, llamó a los líderes de los dispersados y las astillas enemigos de Dios—son más peligrosos de lo que la mayoría creerá. Con el tiempo, la mayor diferencia entre ellos y los apóstatas desapareció. Cuando verdaderamente se entiende, por todos los estándares, son más peligrosos hoy en día para el pueblo de Dios que cualquier otro tiempo. He aquí por qué. Los falsos líderes de la Iglesia de Dios Universal se desvanecieron y pasaron a la historia. ¡La decepción, el compromiso y la rebelión de los líderes de los dispersados es el peligro claro y presente!

Dios respalda esta declaración. Pablo escribió de los “postreros días” cuando “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados” (II Tim. 3:1, 13). La maldad, la seducción y el engaño no fueron profetizados a empeorar hasta mediados de la década de 1990—y luego mejorar.

No me siento a juzgar quién es malo y quién no. Ese no es el propósito del libro. Mi trabajo es ayudarle, no atacar el corazón de sus líderes. Pero entienda. Jesucristo llama enemigos a los líderes de los dispersados. El Sr. Armstrong se limitó a confirmar esto, y explicó lo que Cristo quiso decir.

¡Yo confirmo al Sr. Armstrong!

¿Se encuentra pensando que el Sr. Armstrong exageró esto para un efecto? Sí es así, ¿por qué la propia declaración de Jesús al final de la anterior cita del Sr. Armstrong no aplica? Ciertamente nadie con el Espíritu de Dios cree que Jesús exageró los hechos. Ciertamente Jesús sabía quién está con y contra Él—quién está juntando sus ovejas y quién las está esparciendo—y cómo explicar la diferencia para que podamos saber.

“Contra mí es” significa ¡en contra de Dios! Esto significa que los líderes que se están apartando de donde reside el gobierno de Cristo son enemigos de Dios. Un enemigo es un enemigo, y esto significaría que estos hombres están sirviendo al diablo, no a Dios.

Ahora entendemos más claramente por qué el pueblo de Dios ha sido dispersado (Dan. 12:7). Los enemigos de Cristo están dispersando su rebaño (Recordemos la pregunta 6 en el capítulo nueve.) ¿Cómo están haciendo esto? Al socavando, atacar y tratar de destruir su gobierno—y al decirle al pueblo que puede asistir a cualquier número de organizaciones y aún así estar en la “verdadera iglesia”. Miles de personas están siguiendo a estos hombres, y por lo tanto ayudándoles. ¿Qué le hace esto a esas personas—o a usted? Usted no puede seguir a Cristo a través de sus siervos (I Cor. 4:16; 11:1)—¡y seguir a uno de sus enemigos!

Escoja. Pero recuerde que Dios le dice: “Porque como pecado de adivinación es la rebelión” (I Sam. 15:23).

(Para saber más sobre porque los dispersados han caído en ese error, nuevamente, le exhorto a escuchar mi sermón “¡La ‘Sinagoga de Satanás’ identificada—y marcada!”)

¡Primero decida—luego escoja!

Usted debe decidir a quién creer—al Sr. Armstrong, respaldado por la Biblia, o a los protestantes, apóstatas o líderes de los dispersados. Hay mucho en juego. Si hay una verdadera Iglesia—una sola organización—usted debe encontrarla. Y ese lugar, y sólo ese lugar, es donde usted encontrará el gobierno de Dios—ese lugar, y sólo éste, es donde usted encontrará la Obra de Dios—ese lugar, y sólo éste, es donde usted paga los diezmos de Dios—ese lugar, y sólo en éste, es donde usted encontrará la verdad, el ministerio, la literatura, el colegio y todo lo que es de Dios—ese lugar, y sólo éste, evidenciará el fruto de que Cristo está dirigiendo.

Ahora este pensamiento realmente sobrio. Nadie puede por mucho más tiempo rechazar la doctrina de la única verdadera Iglesia. Pronto todos en la tierra ya sea que se inclinarán a la única Iglesia de Dios o a la gran falsificación universal europea.

¡Una elección forzada se encuentra justo sobre el horizonte!

Dios le exigió a Israel tomar una decisión con el conocimiento que Él les había dado. Antes de que Moisés muriera, y antes de darle las riendas del liderazgo a Josué, habló esto a todo Israel en nombre de Dios: “A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando al eterno tu Dios, atendiendo a su voz…” (Deu. 30:19-20).

Una generación después, antes de que Josué muriera, dijo estas palabras a todo Israel, reunidos ante él: “Ahora, pues, temed al eterno, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid al eterno. Y si mal os parece servir al eterno, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos al eterno” (Josué 24:14-15).

Elías presentó una difícil decisión a Israel, poco antes de poner a muerte a los 450 profetas de Baal en presencia del pueblo: “Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si el eterno es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra” (I Reyes 18:21). La pregunta aplica: ¿Va usted a “responder a Dios”?

En el Nuevo Testamento, Jesús dijo: “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro” (Lucas 16:13).

La decisión frente a usted es la misma que el antiguo Israel (el tipo del Antiguo Testamento de la Iglesia del Nuevo Testamento) enfrentó una y otra vez, y que muchos miles antes que usted han enfrentado desde que Cristo edificó su Iglesia del Nuevo Testamento.

Dios le dice que Él no acepta la indecisión—que usted no puede servir a dos señores—que no puede estar entre dos opiniones. Dios no le permite “no responderle palabra”. ¡No tomar una decisión es tomar la opción incorrecta!

En el libro de los Hechos, Lucas describe la referencia de Pablo al “dios desconocido” en la colina de Marte: “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (17:30). La ignorancia es el estado de estar sin conocimiento. Una vez que el conocimiento es dado, la ignorancia ya no es una excusa.

Hágalo personal

Repito, he pastoreado a muchos miles en mi ministerio. La mayoría de estos profesaban amar los principios, doctrinas y la Ley de Dios—siempre y cuando las decisiones difíciles no fueran personalmente aplicables a ellos. Esta es una de las más grandes lecciones que aprendí trabajando con cada personalidad y problema humano concebible.

La mayoría de las personas no va a tomar decisiones difíciles. Ha sido mi triste experiencia que cuando se enfrentan a incluso las decisiones más claras entre lo correcto e incorrecto, la mayoría carece de la fuerza básica para hacer una “decisión difícil”. Esto es aún más cierto si eso significa tener que admitir que han estado equivocados. Habiendo crecido en un mundo lleno de compromiso, la mayoría no tiene ninguna dificultad racionalizando sus acciones—o inacción.

No puedo hacer que le preocupe la verdad en este libro. La mayoría no la hará. Sin embargo, a muchos si. Para aquellos en el medio, volver a leer por completo el último subtítulo del capítulo uno sobre la obediencia a la verdad, esta vez con el libro detrás de usted, aumentará la motivación.

¿Va a confrontar lo que su organización enseña? o ¿va usted a posponerlo para un momento más conveniente?

¿Va a aportar pensamiento crítico? ¿Ha aclarado los objetivos? ¿Examinó las suposiciones? ¿Evaluó las evidencias? ¿Evaluó las conclusiones?

El último párrafo se resume en dos preguntas: ¿Considerará ya sea, si ha estado engañado—y por años? o ¿apartará este pensamiento de su mente, porque es demasiado doloroso?

¿Es capaz de tomar un camino diferente al de sus amigos, miembros de la familia, y la mayoría del pueblo de Dios a su alrededor? o ¿sobrevalora la familiaridad y contentamiento?

¿Buscará a Dios con oración ferviente, estudio, meditación y ayuno, pidiéndole que le muestre donde está Él trabajando? o ¿asumirá descuidadamente que ÉL está dondequiera que USTED se encuentra? ¿Seguirá el Espíritu de Cristo y la voz de la verdad guiándole a un lugar?

El final de la era se acerca. El mundo está en una condición terrible. Los titulares son sombríos. Los pronósticos son peores. Despiértese de su sueño. Regrese a la Iglesia de Dios. ¡Obedezca esta gran verdad!