La verdad escondida detrás del MAQUILLAJE

Por David C. Pack

¿Cuál es la verdad acerca del maquillaje? La mayoría de las mujeres — aun algunas niñas pequeñas — lo usan. No obstante, pocos conocen su historia. Aún menos conocen lo que la Palabra de Dios dice acerca del maquillaje. ¿Se habla de los cosméticos en la Biblia? ¿Aprueba la Biblia su uso? ¿Es malo el maquillaje — es pecado? ¿Qué principios aplican? ¡Aquí están las respuestas!

La industria de los cosméticos gana miles de millones de dólares cada año. La moda y Hollywood han puesto el estándar para la “belleza” y la mayoría de las personas están de acuerdo con su sabor. ¡Mujeres de todas las edades usan maquillaje! Para muchas, es importante estar a la moda. Pero ¿es una práctica correcta — o equivocada? ¿Podría incluso ser pecado? ¿Está “a la moda” para Dios pintar su cara?

Por supuesto, algunos no tienen interés en lo que Dios dice. La Biblia no tiene significado o valor para ellos. No están preocupados en complacer a Dios. Solamente están interesados en complacerse a ellos mismos o en ser aceptados por la gente. No obstante, otros están preocupados por lo que Dios dice, pero no conocen Su voluntad.

La Biblia es el Manual de Instrucciones de Dios para la humanidad. Este libro revela todas las verdades esenciales y los principios necesarios para la salvación. Sin embargo, la mayoría lo ha rechazado como una Fuente de autoridad en sus vidas. Ellos se satisfacen creyendo tradiciones sin tomarse el tiempo para comprobar por qué hacen lo que hacen. La mayoría también se satisface yendo por la vida, creyendo y operando en base a suposiciones. Otros simplemente practican lo que hacen a causa del hábito — y los viejos hábitos son difíciles de hacer morir.

No obstante, nosotros debemos preguntar: ¿Es el uso del maquillaje algo que solo les preocupa a los extremistas religiosos? ¿Son los “fanáticos” los únicos que considerarían tal pregunta? o ¿es algo acerca de lo que usted debiera estar preocupado?

Usted necesita saber lo que la Biblia claramente declara acerca de este tema. Si el maquillaje es importante para Dios, éste tiene que ser mencionado en Su Palabra — tanto específicamente, como en principio.

Usar maquillaje es una costumbre mundial — no obstante, es una que se ha vuelto socialmente aceptable más recientemente de lo que usted piensa. Por lo tanto, aun cuestionar el uso del maquillaje puede parecerle pasado de moda o anticuado a incontables millones de mujeres — y por supuesto a hombres — quienes se han acostumbrado aun más y se sienten cómodos con su uso generalizado.

¿Cuál es la verdad acerca del maquillaje? ¿Cuáles son los hechos? Para ver el gran cuadro — con todos los hechos y la verdad — ¡usted debe leer éste folleto completo!

Historia reciente

El maquillaje es usado en todas partes. ¿Cuándo fue la última vez que usted prendió la televisión, observó una película o fue a un supermercado y no vio a mujeres usando maquillaje? Probablemente nunca. Una generación atrás, este no era el caso.

Note: “Las dos últimas décadas han visto al maquillaje progresar de su temprana categoría de presunción de la mujer, a convertirse en un arte y en una parte integral de la belleza y psicología femenina. El principal crédito por este cambio radical en la aceptación del uso extendido de los cosméticos debe ir a la industria de las películas, la cual estableció nuevos estándares de belleza y…trajo nuevos productos y principios de aplicación y uso al mundo de las mujeres” (Encyclopedia AmericanaEnciclopedia Americana, Vol. 18, Edición de 1956, p. 157).

A principios del siglo veinte, el maquillaje era visto como algo que solo las mujeres orgullosas, y aun arrogantes usaban. Con la invención de las películas y la televisión, Hollywood inyectó al centro de la atención pública la imagen del rostro de una aspirante a actriz cinematográfica cubierta con cosméticos. Una vez que esta imagen fue aceptada por las masas, los cosméticos se tornaron comunes.

La industria del cine ha sido la más responsable por asociar el maquillaje con la belleza exquisita, al presentar a las actrices de Hollywood como diosas del sexo. Se volvió natural que chicas jóvenes y mujeres desearan ser tan atractivas y deseables como los mundialmente famosos ídolos.

Cientos de millones de fanáticas quieren verse como sus estrellas favoritas del cine. Incluso niñas pequeñas pueden obsesionarse con ser bonitas, cuando deberían estar disfrutando su niñez y jugando con muñecas y juguetes. Ellas pueden fácilmente convertirse en esclavas de las tendencias de la moda que son inseparables del uso del maquillaje.

Pero fue sólo después de la 2ª Guerra Mundial que la industria de los cosméticos comenzó a promover, a través de publicidad, el concepto de la belleza perfecta. De manera relativamente rápida, este pensamiento fue aceptado alrededor del mundo, con mujeres y niñas enamorándose de la idea de que podían ser más atractivas.

La vanidad — el deseo de verse más hermosa — es lo que causa que las mujeres pinten sus caras y es quizás el más poderoso de los impulsos humanos.

La atracción de la vanidad

Salmos 39:5-6 declara: “…Ciertamente [verdaderamente] es completa vanidad todo hombre que vive… Ciertamente como una sombra [una imagen] es el hombre”. La vanidad es una fuerza poderosa en todos los seres humanos, y es mucho más fuerte de lo que la mayoría entiende. Cada persona debe tener un respeto saludable por la atracción de la vanidad que trabaja en su interior. Sea honesto consigo mismo, y admita que esta tendencia está dentro de usted. Examinaremos esto más de cerca después.

El orgullo y la vanidad son la razón por la cual la Encyclopedia Britannica (Enciclopedia Británica) define “cosméticos” como “…productos que nadie necesita — pero quererlos es naturaleza humana. Hoy, el deseo de lucir mejor, oler mejor y así sentirse mejor causa que los consumidores alrededor del mundo — principalmente mujeres — gasten aproximadamente $65 mil millones al año en el mejoramiento personal — cosméticos” (Enciclopedia Británica,2001). (Lea nuestro folleto gratuito ¿Creo Dios la NATURALEZA HUMANA?).

Se ha reportado que: “Un estimado de 1,282 tubos de lápiz labial y 2,055 tarros de productos para el cuidado de la piel son vendidos cada minuto” (“Beauty in the mind and wallet of beholder” — “Belleza en la mente y en la cartera del espectador”, Minnesota Daily Online, 7 de marzo de 2001).

Aquellos quienes escribieron la Enciclopedia Británica no están vendiendo cosméticos. Sus ganancias — y medio de vida — no están en juego si ellos le dicen a usted la verdad acerca de por qué la gente compra maquillaje Puesto que su reputación como una autoridad de lo que escriben está en juego, ellos no pueden permitirse ser menos que honestos.

Todos quieren verse o ser considerados bonitos — o aun hermosos. La atracción de la vanidad comienza temprano en la vida. La sociedad moderna coloca enorme énfasis sobre la belleza. Como resultado, estudios recientes demuestran que aun las pequeñas niñas son infelices consigo mismas, hasta el punto de la depresión, ¡con muchas contemplando el suicidio como resultado! Ellas sienten que no dan la talla de sus compañeras o de sus estrellas favoritas del cine. Hoy, la obsesión con ser hermosa ha llevado a cerca de 10 millones de chicas adolescentes a desórdenes alimenticios.

Con el mercado recaudando ya 65 mil millones de dólares al año y en aumento, una bien conocida cadena de tiendas anunció que ha “decidido recientemente expandir su…línea de cosméticos de bajo precio para adolescentes y preadolescentes — niñas entre los 8 y 14 años de edad” (“Rouge to Riches” — “Del rubor a la opulencia”, por Catherine Valenti, abcnews.com, 25 de junio de 2001).

La ampliamente publicitada muerte de una “reina de belleza” de seis años de edad demuestra que hay una creciente cultura obsesionada con la belleza en chicas muy jóvenes.

La Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos reporta que más de 1.3 millones de personas tuvieron cirugía cosmética en el año 2000, y 1.2 millones fueron mujeres. Una encuesta Gallup de 1999 reveló que el 72% de las personas dicen estar complacidas con su apariencia; no obstante, la cantidad de cosméticos vendidos, así como los crecientes números de personas que se están volcando a la cirugía cosmética en los Estados Unidos, están aumentando vertiginosamente. Se reporta incluso que niñas cada vez más jóvenes quienes entran a concursos de belleza también están teniendo cirugía cosmética para tratar de ganar y para mejorar la manera en que Dios las hizo. ¡Sorprendente!

La obsesión con verse joven, y regresar el reloj, ha llegado ahora más allá de lo escandaloso. Considere esto: 1.6 millones de mujeres, y aun algunos hombres, se están inyectando ahora pequeñas cantidades de un veneno mortal, Botox (la toxina del botulismo), debajo de la piel de la cara para remover arrugas. En cuatro días, la toxina en el tratamiento paraliza literalmente los músculos faciales y suaviza temporalmente la piel. (El tratamiento sólo dura 90 días). La meta es “lucir lo mejor que usted pueda, durante el tiempo más largo que usted pueda” — ¡por $150 a $1000 dólares por tratamiento!

No obstante, debido a que tantas actrices lo están usando ahora, los directores de películas se están quejando de que ya no pueden producir expresiones faciales normales. Aunque ellas puedan lucir más jóvenes, la mayoría también lucen congeladas y artificiales.

Al describir esta nueva tendencia, un cosmetólogo dijo: “Es como si hubiéramos perdido las esperanzas acerca de la autenticidad”. Otro experto dio en el punto de por qué las mujeres usan maquillaje o quieren que se remuevan todas sus arrugas: “La sabiduría de que el carácter de una persona puede ser delineado en su cara, o la observación de que a los veinte usted tiene el rostro que la naturaleza le dio y a los cincuenta usted tiene el rostro que merece, ya no se aplica”.

El Botox es sólo el comienzo de la amenaza de varios químicos y toxinas dañinos que están latentes en los cosméticos. ¡Esto ha sido entendido desde hace largo tiempo!

Considere la palabra rímel (en inglés máscara). Si tan sólo aceptamos la palabra por lo que es, entonces se convierte en su propia declaración honesta de la industria de los cosméticos. La palabra mascarada también se deriva de ella. En esencia, usar una máscara — y enmascararse como algo que uno no es — es para el propósito de la vanidad y de la belleza percibida.

Aun la palabra cosméticos tiene un origen revelador. Viene de la palabra griega kosmos, la cual significa “de este mundo, mundano”. Para que las mujeres sean aceptadas por el mundo, ellas literalmente deben enmascararse.

Antes de continuar, otras preguntas importantes deben ser presentadas. ¿Cuál es la historia del maquillaje? ¿Dónde y cuándo se originó? ¿Qué propósito tenía en los tiempos antiguos? ¡Las respuestas a estas preguntas lo estremecerán!

Antiguas raíces

Al considerar el origen del maquillaje, debemos preguntarnos ¿dónde fue usado por primera vez? Las antiguas raíces del maquillaje ofrecen el primer gran vistazo de por qué es usado hoy. Las siguientes citas demuestran su uso temprano.

“El uso de cosméticos es muy antiguo. Se ha encontrado evidencia del uso de maquillaje para los ojos y ungüentos aromáticos en tumbas egipcias que datan del año 3500 A.C

“Para el siglo I D.C., los egipcios, los romanos, los griegos y las culturas del Medio Oriente habían desarrollado cosméticos tales como polvos para emblanquecer la piel; antimonio para oscurecer los párpados, cejas y pestañas; rubor para las mejillas…” (Enciclopedia Británica, Vol. 5, p. 196).

Las tumbas egipcias representan las más antiguas referencias que se registran del uso del maquillaje. Pero los egipcios no fueron, de ninguna manera, la única cultura que lo usó. Muchos otros siguieron el ejemplo. He aquí algunos detalles específicos:

“Durante el período Predinástico [finalizando en 3200 A.C.], tanto hombres como mujeres se aplicaban una línea de pintura verde alrededor de los ojos… En tiempos dinásticos el color de la pintura usada era gris oscuro. El rojo ocre parece haber sido usado para colorear las mejillas y el alheña para teñir las palmas, uñas, y al menos a finales del período, el cabello.

“Los asirios recurrían al tinte negro para las cejas, cabello y barba, mientras que los persas usaban alheña, la cual produce un color anaranjado rojizo, un estilo que existió desde 1900 A.C. El polvo dorado, el hilo dorado y el almidón amarillo perfumado eran usados algunas veces en el cabello y la barba para ocasiones festivas…” (Enciclopedia Británica, Vol. 5, Ed. 1979, pp. 1017-1018).

Claramente, el uso del maquillaje comenzó nacionalmente en Egipto. La Biblia usa a Egipto como un tipo de los pecados de este mundo, de los cuales a los cristianos se les ordena salir.

Aún antes de su uso en Egipto, la ramera original pintada fue Semíramis, la esposa-madre de Nimrod y fundadora de la Religión de los Misterios Babilónicos. (Lea nuestros folletos gratuitos El verdadero origen de la Navidad y El verdadero origen de la Pascua Florida para aprender más acerca de Semíramis y Nimrod).

Semíramis es conocida como la madre de todas las rameras. Ella usó maquillaje, así como vestidos sugestivos de ramera, para varios rituales sexuales y religiosos. La siguiente cita describe el tipo de vestimenta seductora y sensual que ella — y posteriormente los egipcios — usaron: “El conocimiento moderno que se tiene de la vestimenta del antiguo Egipto deriva en su mayor parte de antiguas pinturas y esculturas, debido a que muy pocas vestiduras han sido preservadas… Las representaciones más antiguas de mujeres las muestran ya sea desnudas o ataviadas en faldas ajustadas de lino blanco a los tobillos” Ibid. Págs. 1016-1017).

Junto con varias estatuas, pinturas y bustos que aún existen de los tiempos antiguos, las descripciones muestran cómo los egipcios usaban cosméticos y vestimenta reveladora para realzar su sensualidad. Ellos adoptaron esta vestimenta en su cultura a partir de Semíramis, en un intento por parecerse más a los muchos dioses y diosas que ellos adoraban.

Puesto que el trabajo de arte aquí descrito también empleaba el uso del maquillaje, no debe sorprender que hace 100 años se entendiera y dijera en general “sólo las mujeres malas usan maquillaje”. Es la misma actitud de seducir a través de la sugestión y la sensualidad la que vincula el casi nudismo y el uso del maquillaje. Ambos demuestran un alejamiento de la modestia y la virtud.

Leemos que el uso de cosméticos se propagó de cultura a cultura. La Enciclopedia Columbia, añade más acerca de cómo cada civilización adoptó sus propios métodos de aplicación y producción de cosméticos. Lo siguiente muestra como las culturas asiria, babilonia, persa y griega, todas tomaron su guía de Egipto. Note: “las preparaciones [eran] aplicadas externamente para cambiar o mejorar la belleza de la piel, el cabello, las uñas, los labios y los ojos. El uso de pintura corporal para propósitos ornamentales y religiosos ha sido común… Los egipcios usaban kohol para oscurecer sus ojos; una pintura cruda era usada sobre la cara, y los dedos eran teñidos frecuentemente con alheña… Los auxiliares para la belleza alcanzaron un auge en la Roma imperial — especialmente tiza para la cara y rubor…” (Sexta Edición, 2001). El énfasis siempre ha sido sobre la belleza — y desear la belleza tiene todo que ver con el orgullo y la vanidad.

Muchas mujeres que usaron cosméticos en estas culturas también tomaron la guía de Semíramis y adoptaron el uso de los cosméticos con el propósito de la prostitución. La historia muestra cómo las mujeres se aplicaban maquillaje para cambiar su apariencia y seducir a los hombres. Las prostitutas y “matronas” (las lideresas de los círculos de prostitución) eran reconocidas específicamente por su seda, joyas y cosméticos.

He aquí un ejemplo de cómo las mujeres quienes usaban cosméticos en la antigua Esparta eran conocidas específicamente por ser prostitutas: “Las mujeres usaban vestidos brillantes de colores… Ellas usaban muchos cosméticos… los cuales… una mujer sólo usaría si se ganase la vida a través de la prostitución”. (Magna Grecia — una visión general, Prof. Gino Gullace).

¡Las primeras mujeres en usar maquillaje fueron las prostitutas! El cambiar la apariencia personal a través de pintura facial es una costumbre que las antiguas prostitutas le han dictado a la edad moderna. Los cosméticos no eran más que un dispositivo usado por las rameras para enseñarles a los hombres a quebrantar el Séptimo Mandamiento. Este es el mensaje de la historia — ¡pero el mundo entero yace en la ignorancia estos hechos!

Más recientemente, el maquillaje se tornó común por primera vez en los barrios bajos de Nueva York, Ámsterdam, París y otras grandes ciudades. Hoy, los cosméticos se encuentran en casi cada supermercado y farmacia de la esquina.

Jeremías 4:30

Ahora que la historia de los cosméticos ha sido establecida, veamos más profundamente dentro del tema. ¿Qué dice la Biblia al respecto? ¿Cómo se siente Dios respecto al uso del maquillaje? ¿Es mencionada la pintura facial en la Palabra de Dios?

Algunas personas razonan: “¡Pero, yo nunca he visto una referencia al maquillaje en la Biblia!”. Entienda que las palabras exactas maquillaje, cosméticos, lápiz labial, rímel, etc., no se encuentran en la Biblia, pero referencias directas al maquillaje y a la pintura para los ojos se encuentran en tres lugares, posiblemente cuatro. Después de revisarlos, usted no dudará lo que ES revelado directamente de las Escrituras.

Pero no enredemos las cosas, ni tratemos de razonar alrededor de lo que Dios SÍ dice. El apóstol Pablo escribió: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (I Tes. 5:21). Examinemos lo que Dios dice y seamos honestos con lo que aprendamos. Primero examinaremos cuatro escrituras del Antiguo Testamento. Estas establecen el marco básico para entender la perspectiva de Dios respecto a los cosméticos faciales.

El libro de Jeremías ilustra condiciones al final de la era entre las naciones que son el pueblo de Dios, la antigua Israel (los pueblos democráticos, principalmente de habla inglesa en Occidente). Comencemos en el capítulo 4 y vayamos al versículo 30.

En la escena Dios está inspirando a Jeremías con una visión de la destrucción venidera sobre estas naciones modernas. Los pecados y “abominaciones” nacionales — cosas despreciadas por Dios — han de traer pronto un terrible castigo. Dios incluso está ofreciéndoles ahora a estas personas una oportunidad final para que se arrepientan y regresen a Él.

Note: “Si te volvieres, oh Israel, dice el Eterno, vuélvete a mí. Y si quitares de delante de mí tus abominaciones, y no anduvieres de acá para allá [ir al cautiverio profetizado]… Lava tu corazón [mente] de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad ?” (vs. 1, 14). Dios está suplicándole a Su pueblo que limpien sus vidas — que se “laven” a sí mismos.

Jeremías continúa: “Tu camino y tus obras te hicieron esto; esta es tu maldad, por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón [estos son asuntos muy serios para Dios]… Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes [ebrios, tontos] y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron… todas sus ciudades eran asoladas delante del Eterno, delante del ardor de su ira…” (vs. 18, 22, 26).

La acusación de Dios alcanza un clímax en la visión de Jeremías. Las naciones modernas de Israel (no Judá, la cual solamente es una nación), como rameras, han buscado “amantes” (aliados políticos) los cuales se vuelven contra ella: “Y tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana…” La mayoría de las otras traducciones traducen la palabra “grana” como escarlata.

Es importante entender esto. Es la “gran ramera”, llamada “MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” y descrita en Apocalipsis 17:5, quien se viste de “púrpura y escarlata” (vs. 4) y cabalga sobre una “bestia escarlata” (vs. 3). Esta “mujer” es una representación del gran sistema religioso falsificado que ahora se enmascara como cristianismo. Ella es una gran iglesia con muchas iglesias hijas que salieron de ella en protesta. Recuerde a la antigua Semíramis, quien inició la Religión de los Misterios Babilónicos. Ella fue la primera ramera, y un tipo de la religión que ella fundó — la cual la ha sobrevivido por miles de años.

Jeremías describe cómo el Israel moderno ha caído en una conducta de ramera entre las naciones. Lea ahora el versículo 30: “…aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas [embelleces]; te menospreciarán tus amantes , buscarán tu vida”.

Los pueblos de los Estados Unidos, Bretaña y los antiguos países de la Mancomunidad se han rebelado contra Dios. A medida que Dios los reduce en poder y prestigio, ellos se han encontrado a sí mismos buscando más “amantes” de entre las naciones de la tierra. No obstante, ellos jamás han sido más aborrecidos. Todos esos “amantes” tienen profetizado volverse eventualmente en su contra. Israel ha confiado en su apariencia exterior en vez de confiar en Dios — y las mujeres modernas sin darse cuenta hacen lo mismo.

La antigua Israel siempre buscó ser como las naciones a su alrededor. ¡En vez de ser un ejemplo para ellas, Israel quería ser aceptada por ellas! Las mujeres de hoy no son diferentes. El no usar maquillaje las haría resaltar — y las personas quieren encajar y ser aceptadas. Por favor, examínese y reconozca este deseo natural obrando en su mente.

Tome Jeremías 4:30 exactamente por lo que quiere decir. No le añada ni le quite nada. ¡Es claro! El contexto es Dios condenando a Su pueblo por abominaciones dentro de su conducta nacional — su comportamiento nacional. Una de las abominaciones que Dios aborrece es pintarse la cara — tomando de allí la naturaleza de una prostituta. Yo he visto a algunos tratar de usar este versículo para justificar el uso del maquillaje en tanto la persona no sea una prostituta.

El punto completo en el versículo 30 es que pintarse los ojos es un método común de una prostituta — y cualquier persona honesta, una que esté buscando complacer a Dios y encontrar Su voluntad, ¡admitiría esto!

Como cualquier prostituta, frecuentemente aún vestida de rojo, y ciertamente operando en un “distrito de luces rojas”, la Israel moderna ha pintado su cara con maquillaje. Cautiverio nacional y un terrible tiempo de castigo serán el remedio de Dios para Su pueblo y para todos quienes sigan estas prácticas — ¡para aquellos quienes no lavarán ni limpiarán sus caras!

Las mujeres de hoy pueden pensar que sólo quieren “verse bonitas” para el mundo, cuando realmente se ven como prostitutas delante de Dios.

Ezequiel 23:40

La segunda escritura que será examinada viene de Ezequiel. Este libro está comprendido casi en su totalidad por una gran profecía, la cual también culmina en el segundo cautiverio de los descendientes modernos de Israel. La mayor parte de Ezequiel es paralela a Jeremías. Dios refuerza lo que Él dijo allí.

El profeta Ezequiel registra los mismos tipos de pecados y condiciones nacionales que registra Jeremías. Ezequiel, capítulo 23 contiene una descripción muy gráfica, que se lee mejor en la traducción Moffatt. Esta traducción no siempre delinea cuidadosamente entre versículos, como sí lo hacen la Reina Valera y otras. Los párrafos comienzan dondequiera que el traductor eligió ponerlos.

El contexto es de dos hermanas rameras. Tenga en mente que Samaria era la capital de la antigua Casa de Israel (con diez tribus) y Jerusalén de la Casa de Judá (con dos tribus). Piense de las hermanas representando a las ciudades capitales modernas de Washington, D.C. y Jerusalén/Tel Aviv. El contexto que inicia en Ezequiel 23:2 nos lleva al versículo 40.

He aquí lo que Dios dice. ¡Léalo cuidadosamente y capte su mensaje!

“Hijo de hombre, hubo dos mujeres… las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, allí fueron estrujados sus pechos virginales. Y se llamaban, la mayor, Ahola, y su hermana, Aholiba; las cuales llegaron a ser mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba.

“Y Ahola cometió fornicación aun estando en mi poder… se contaminó con todos los ídolos de ellos. Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; porque con ella se echaron en su juventud, y ellos comprimieron sus pechos virginales, y derramaron sobre ella su fornicación. Por lo cual la entregué en mano de sus amantes, en mano de los hijos de los asirios… Ellos descubrieron su desnudez… y a ella mataron a espada; y vino a ser UNA ADVERTENCIA A LAS MUJERES, pues en ella hicieron escarmiento”. (Mujeres, tomen esta frase exactamente por lo que dice).

“Y lo vio su hermana Aholiba, y enloqueció de lujuria más que ella; y sus fornicaciones fueron más… Y vi que se había contaminado… Y aumentó sus fornicaciones; pues cuando vio a hombres pintados en la pared, imágenes de caldeos pintadas de color… se enamoró de ellos a primera vista… Por tanto, Aholiba, así ha dicho el Eterno el Señor: He aquí que yo suscitaré contra ti a tus amantes… y les haré venir contra ti en derredor; los de Babilonia, y todos los caldeos… Y vendrán contra ti carros, carretas y ruedas, y multitud de pueblos… y por sus leyes te juzgarán . Y pondré mi celo contra ti, y procederán contigo con furor…”. Este es un versículo sobrio. El castigo descrito en realidad viene de Dios, aunque aún tenemos que leer el resto de la razón.

“Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu lujuria y tus fornicaciones. Y me dijo el Eterno: Hijo de hombre, ¿no juzgarás tú a Ahola y a Aholiba, y les denunciarás sus abominaciones?… Aun esto más me hicieron: contaminaron mi santuario en aquel día, y profanaron mis días de reposo [la Israel moderna ha pisoteado completamente el verdadero día de reposo de la Biblia]… y he aquí, así hicieron en medio de mi casa. Además, enviaron por hombres que viniesen de lejos, a los cuales había sido enviado mensajero, y he aquí vinieron; y por amor de ellos te lavaste, y pintaste tus ojos , y te ataviaste con adornos; y te sentaste sobre suntuoso estrado, y fue preparada mesa delante de él… Y se oyó en ella voz de compañía que se solazaba con ella”.

Esta es una increíble serie de versículos. Dios compara directamente a Israel y a Judá (buscando aliados entre las naciones) con rameras que han enviado por hombres después de pintarse sus caras — exactamente como las prostitutas esperando a su siguiente cliente. Esta es una clara e inequívoca condenación del uso del maquillaje en los ojos. Dios seguidamente emite una sentencia, justo como en una corte moderna, para todos aquellos quienes han cometido crímenes espirituales (pecados) delante de Su vista.

“Por lo que así ha dicho Jehová el Señor [la sentencia del Eterno ]: Yo haré subir contra ellas tropas, las entregaré a turbación y a rapiña, y las turbas las apedrearán, y las atravesarán con sus espadas… y ESCARMENTARÁN TODAS LAS MUJERES, y no harán según vuestras perversidades… y sabréis que yo soy el eterno el Señor”.

Mujeres del mundo moderno — ¡escarmienten! Sean cuidadosas de no concluir que ustedes son una excepción al castigo predicho en esta profecía. Dios conecta la pintura en los ojos directamente con la seducción para propósitos de prostitución. ¿Está usted preparada para presentarse delante de Él y explicarle por qué esto no se refiere a usted? Sea cuidadosa de no estar equivocándose fatalmente, ¡con su vida eterna en juego!

Veremos que fue Satanás, el diablo, quien engañó a Eva en este mismo punto de belleza y vanidad. ¿Seguirá usted a Eva y se permitirá ser engañada por el razonamiento humano, contrario a la clara Palabra de Dios?

Isaías 3:16

La tercera escritura viene de Isaías, el libro más largo de los profetas. Una vez más, como en Jeremías y Ezequiel, el tema de esta profecía son las condiciones, actitudes y pecados nacionales en el Israel moderno.

Dios vocifera esta acusación desde los cielos en contra de Su pueblo: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla el eterno : Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí” (Isa. 1:2).

Dios está enojado con Israel. Él continúa listando las maneras en las cuales ellos se han rebelado en Su contra y lo han desobedecido: “¡Oh gente pecadora , pueblo cargado de maldad [anarquía], generación de malignos, hijos depravados! Dejaron al Eterno, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás” (vs. 4). Ellos participan en caminos que lo “provocan a ira”.

Antes de continuar con los pecados de Israel, Dios inserta una descripción de cuán bendecidas serán estas naciones durante el milenio, cuando Israel y el mundo entero obedezcan y sean gobernados por la ley de Dios: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte [reino] de la casa del Eterno como cabeza de los montes [naciones o reinos], y será exaltado sobre los collados [países más pequeños], y correrán a él todas las naciones ” (2:2).

Isaías, inspirado por Dios, continúa describiendo la desobediencia de Israel: “Ciertamente tú [Dios] has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente , y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros. Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables. Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos” (vs. 6-8).

Entienda. Esta última declaración no es una descripción de Israel en aquel tiempo. ¡Antiguamente, Israel nunca alcanzó el nivel de riqueza descrito aquí! Este versículo no fue cumplido hasta tiempos modernos. Los Estados Unidos son la nación más rica sobre la tierra hoy — ¡y la nación más rica de todos los tiempos! Son NUESTRAS tierras las que están llenas con tesoros e ídolos. (Recuerde la frase “llenos… del oriente”).

He aquí varios versículos que describen el terrible período del Día del Señor (o Día de la Ira de Dios). Dios describe las actitudes e ídolos que Él aplastará justo antes del Retorno de Cristo: “Porque día del eterno de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido… La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo el Eterno será exaltado en aquel día. Y quitará totalmente los ídolos” (vs. 12, 17-18).

El capítulo 3 continúa, describiendo un tiempo cuando las mujeres y los niños gobiernan el hogar, y cuando la riqueza y los ídolos llenan la tierra: “Y les pondré jóvenes por príncipes, y muchachos serán sus señores” (vs. 4) y “los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos” (vs. 12). Estas actitudes y condiciones prevalecen antes del Retorno de Cristo y el comienzo de Su gobierno milenial sobre la tierra.

Mire a su alrededor. ¡Esto obviamente describe a la sociedad de hoy! Los pueblos modernos de Israel ESTÁN ocupados en perseguir placeres y disfrutar de la riqueza nacional. Aunque ellos tienen una “forma de piedad” (II Tim. 3:5), ignoran completamente al Dios verdadero de la Biblia ¡y se rehúsan obedecerlo!

La siguiente escritura aborda específicamente las actitudes de las mujeres y el castigo almacenado para ellas. Note: “Asimismo dice el Eterno: Por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados… por tanto, el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sion, y el Eterno descubrirá sus vergüenzas” (Isa. 3:16-17).

El versículo 16 es contundente. Este requiere poca explicación. Pero ¿qué significa la frase “ojos desvergonzados”? La palabra hebrea lleva un significado muy diferente que la traducción al español. Un estudio más amplio descubre su verdadero y más completo significado.

La Concordancia de Strong define “ojos desvergonzados” como “…parpadear coquetamente [flirteando]”. Esto obviamente significa usar los ojos para propósitos seductivos.

El American Heritage Dictionary (Diccionario Americano del Patrimonio) amplía el significado de “desvergonzados”: “Inmoral o incasto; libidinoso”. Pero ¿qué hace a los ojos “inmorales o libidinosos”?

El Lange’s Commentary (Comentario de Lange) explica: “El orden de pensamientos es como sigue: El orgullo lujurioso de las mujeres, también, será humillado (vs. 16, 17). En el versículo 16… El profeta aquí retoma el hilo que había sido perdido o cortado al final del versículo 12, y recurre a la indebida predominancia de la influencia femenina, pero particularmente al exceso prevaleciente de lujuria femenina, no sólo como pecaminosa en sí misma, sino como una causa principal de la violencia y el desorden social mencionado previamente, y consecuentemente a ser castigado con enfermedad, viudez y exposición vergonzosa”.

El Comentario de Jamison, Fausset, Brown, añade un elemento crítico adicional a la frase “ojos desvergonzados”, que es de importancia central para lo que se está describiendo: “16…y ojos desvergonzados — Hebreo (mesha-ququeroth, que viene de shaquar, engañar), ‘engañando con sus ojos’… del caldeo, ‘resaltar los ojos falsamente con pintura’. Los párpados de las mujeres en el Este a menudo están coloreados con antimonio o polvo de plomo”.

No todos los eruditos están de acuerdo con esta fuente, y con otros autores no incluidos aquí. Pero el principal impulso tanto de Jeremías 4:30 como de Ezequiel 23:40 indica fuertemente lo correcto de este comentario en su referencia a la pintura de los ojos.

El Comentario de Clarke añade fascinante entendimiento en la frase “llenos de Oriente”. Esta es una referencia al Oriente, donde muchos cosméticos fueron producidos y vendidos en tiempos antiguos. Note su referencia a Jeremías y Ezequiel. Se entiende que no todo lo que Clarke dice acerca de Isaías 3:16 es exacto, pero él añade información importante acerca de esta frase.

“Sus pestañas, las cuales son largas, y de acuerdo a la costumbre del Oriente, vestidas con antimonio, (como a menudo leemos en las Santas Escrituras de las mujeres hebreas de antaño, Jer. 4:30; Eze. 23:40)… ‘Pero ninguna de aquellas damas’, dice el Dr. Shaw en Travels (Viajes) p. 294, ‘se considera estar completamente vestida, hasta que se ha teñido el cabello y los bordes de sus párpados con antimonio, el polvo del plomo…’. Ezequiel 23:40 usa la misma palabra en la forma de un verbo, cachalt eynayik, ‘has vestido tus ojos con antimonio’, lo cual la Septuaginta rinde ‘has vestido tus ojos con alheña’… compare II Reyes 9:30; Jer. 4:30”.

Clarke identifica una de las más antiguas fuentes conocidas del maquillaje, la cual era la fuente de Israel para estos productos.

Ahora pregúntese: ¿Por qué incluiría Dios esta frase — “traídas de oriente” — en Isaías 2:6, si “ojos desvergonzados” (justo un capítulo más tarde) no tuvo algo que ver con los tipos de maquillaje que fueron obtenidos del oriente? No hay espacio suficiente para mencionar los muchos otros hechos históricos disponibles. ¡Pero permítale a la Biblia interpretarse a sí misma!

Una vez que los versículos en Isaías son examinados y entendidos apropiadamente, es claro por qué Dios es “provocado” a ira. Los cosméticos están siendo aplicados para confundir y engañar.

Una ley de 1770 en Pennsylvania declaró una vez que un hombre podía anular su matrimonio si él se enteraba de que su esposa había usado maquillaje durante el cortejo, confundiéndolo así acerca de su apariencia.

Los primeros pueblos en América en usar pintura facial fueron los indios, usando “pintura de guerra”. Ellos hacían esto para engañar a sus enemigos, haciéndose parecer más aguerridos de lo que eran.

Recuerde la frase “cuello erguido”. Sólo las personas orgullosas y arrogantes caminan mirando hacia el aire, llenas de vanidad a causa de la importancia que le ponen a su belleza. Dios declara que Él “resiste a los soberbios mas da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Muchas escrituras describen cómo Él castigará a aquellos quienes no se arrepientan del orgullo y de otras actitudes asociadas a éste, tales como usar maquillaje para mejorar la belleza. He aquí unas pocas:

Jeremías 50:31-32 declara: “He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio …Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores”. También: “vanidad son [el pueblo de Dios, Israel], obra digna de burla; en el tiempo del castigo perecerán” (51:18).

Ezequiel 13:8 declara: “Por tanto, así ha dicho el eterno el señor : Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad , y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice el eterno el señor ”.

En Malaquías 4:1 se lee: “…y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará…”.

Finalmente, el Salmo 144:4 añade: “El hombre es semejante a la vanidad; sus días son como la sombra que pasa”.

Aunque nadie comprende esto, unos pocos aceptarían tal entendimiento, la vanidad es una forma de deseo natural de adoración de otras personas. Aunque brota de la inferioridad, la vanidad es el método humano de cubrir este sentimiento, elevándose uno mismo sobre otros.

¡Sólo DIOS ha de ser adorado! Cuando las personas toman esto para sí mismas, es una forma de idolatría y viola directamente el Segundo Mandamiento.

Posteriormente regresaremos al tema del orgullo — y de dónde viene éste. Se hará claro — simple — por qué las mujeres siempre han sido particularmente susceptibles a la conexión de la belleza con el orgullo.

II Reyes 9:30 y Jezabel

El estudio del maquillaje estará incompleto sin examinar a una de las mujeres más malvadas del Antiguo Testamento — Jezabel — y su uso de los cosméticos. Esta infame mujer era tanto una reina como una profetiza que practicaba la brujería.

La primera referencia a Jezabel se encuentra en I Reyes 16:29-31. Estos versículos presentan el antecedente de su período de tiempo: “Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el año treinta y ocho de Asa rey de Judá. Y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos del Eterno, más que todos los que reinaron antes de él. Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a jezabel , hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a baal , y lo adoró”.

Desobedecer a Dios no es “cosa ligera”. Es serio — ¡y también lo son las consecuencias!

Jezabel se casó con el rey Acab de Israel, y es infame por hacer cosas abominables a la vista de Dios. Note: “Jezabel destruía a los profetas del Eterno… Jezabel mataba a los profetas del Eterno…” (I Reyes 18:4, 13). Ella también buscó matar a un de los siervos más grandes de Dios, Elías. Esos son sólo unos pocos ejemplos de su maldad.

Eventualmente, Dios decidió eliminar a Acab y a toda su casa. Su hijo Joram reinó en su lugar. Un joven profeta explicó que Jezabel moriría de una horrible muerte, comida por perros. Dios declaró: “a Jezabel la comerán los perros… y no habrá quien la sepulte” (II Reyes 9:10) y decidió remplazar a Joram con un siervo fiel llamado Jehú. Esto infundió temor en Jezabel (la madre de Joram) y ella tomó acción para salvarse.

Note lo que ella hizo: “Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana” (II Reyes 9:30). Jezabel se puso maquillaje para tratar de seducir a Jehú y escapar de una muerte inminente.

La palabra hebrea usada aquí para pintó, viene de una raíz ahora sin uso que significa pintar, teñir, (especialmente, antimonio para los ojos).

El Comentario de Clarke da una importante explicación: “Ella [Jezabel] intentó mejorar la apariencia de su complexión con pintura… Esto arroja luz suficiente sobre la pintura de Jezabel… y muestra suficientemente con que plan lo hizo, para conquistar y desarmar a Jehú, e inducirlo a que la tomase por esposa… Esto de manchar los ojos con antimonio y pintarse era una costumbre universal, no sólo en los países asiáticos, sino también en todos aquellos que colindaban con ellos o tenían conexiones con ellos” (p. 513).

El Comentario del Antiguo Testamento de Keil & Delitzsch: “Cuando Jehú vino a Jezreel y Jezabel lo supo, ‘ella puso sus ojos entre brillo de plomo (p.e.: se los pintó con este), y embelleció su cabeza y se colocó en la ventana…’ Esto se preparaba con mineral de antimonio… el cual cuando se machaca produce un polvo negro con brillo metálico, el cual era puesto sobre cejas y pestañas… el objetivo era elevar el esplendor del ojo oscuro sureño y darle… un fuego de resplandor más profundo, e impartir una apariencia juvenil a la totalidad de las pestañas, aun a una edad extremadamente avanzada”.

He aquí la secuencia de los eventos. Joram fue a reunirse con Jehú, quien había sido designado por Dios para remplazarlo como rey de Israel: “Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?” (II Reyes 9:22). Después de esta discusión, Joram intentó huir, pero Jehú lo atrapó y lo mató.

Jehú, entonces, fue inmediatamente a Jezreel a ejecutar a Jezabel. Su maquillaje falló para seducirlo y sus abominaciones llegaron a un fin cuando Jehú la arrojó desde una ventana. Los perros, en efecto, comieron su carne ¡como Dios lo había declarado!

Una advertencia a la Iglesia de Dios

Jezabel también es mencionada en el Nuevo Testamento como parte de una advertencia específica a la Iglesia de Dios: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer jezabel , que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” (Apo. 2:20).

Jesucristo prometió edificar Su Iglesia (Mat. 16:18). Él también prometió que ésta jamás sería destruida, aunque ha sufrido terrible persecución tanto de adentro como de afuera. Apocalipsis 2 y 3 son un resumen de 2,000 años de las siete eras de la Iglesia de Cristo. Actualmente estamos en la última era, o era de Laodicea.

La gran iglesia falsa de este mundo (recuerde a la Gran Ramera de Apocalipsis 17:5, con sus hijas rameras) continuamente ha buscado entrar a la Iglesia de Dios, ilustrada en Apocalipsis 12 como una mujer muy diferente, llevando una “corona de doce estrellas”.

Las fornicaciones de Jezabel fueron tan malvadas que ella es usada por Dios como un tipo de esta gran iglesia universal. Justo como Jezabel trató de seducir a Jehú en el Israel del Antiguo Testamento, a través del uso de pintura facial, la Gran Ramera ha buscado continuamente engañar al mundo y aun seducir a muchos de los siervos de Dios del Nuevo Testamento a través de cambiar su apariencia, disfrazando sus doctrinas con “pintura” y enmascarándose como la Iglesia de Dios. La historia muestra que ella ha sido capaz de repetir con éxito sus fornicaciones sobre muchos de aquellos de la Iglesia de Dios. ¡Sus poderes de seducción no se han reducido con el tiempo! Ella y sus falsas doctrinas, comenzando con que las mujeres usen maquillaje, se colaron exitosamente dentro de la verdadera Iglesia de Dios al final de la era. (Esta historia es relatada con cuidadoso detalle en otra de nuestra literatura).

A través del uso seductivo del maquillaje, la Gran Ramera (Apo. 17:1) y Jezabel (II Reyes 9:22, 30) ambas se enmascaran para propósitos de fornicación. Pero hay un horrible paralelo adicional de lo que le sucede a esta Mujer (y a todas aquellas que siguen sus doctrinas) y lo que le sucedió a Jezabel. Ambas llegan a un mismo final, muriendo de la misma manera terrible. Apocalipsis 17:16 declara que la bestia, a la cual cabalga la Ramera, eventualmente se volverá y la “comerá”, tal como los perros se comieron a Jezabel.

Conectando dos escrituras vitales

Ninguna otra referencia directa al maquillaje se encuentra en la Biblia. No obstante, Cristo declara: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. (Mat. 4:4). Así que nosotros debemos aceptar todos los principios adicionales encontrados en la Palabra de Dios.

Es claro que algunas cosas son equivocadas — son pecado — sin poder referirse a un solo versículo que se dirija específicamente al tema. El fumar y el abuso de las drogas son ejemplos. Hemos visto que el maquillaje está mencionado directamente en la Biblia. Pero no hay un “Así dice el Señor” sobre este tema en la Palabra de Dios. Sin embargo, sí hay importantes principios espirituales que también deben ser considerados.

Además, la Biblia declara que la mayoría de los relatos del Antiguo Testamento en realidad fueron registrados para nosotros hoy. Pablo escribió: “Mas estas cosas [los relatos y eventos del Antiguo Testamento] sucedieron como ejemplos para nosotros , para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron… Y estas cosas les acontecieron como ejemplo [la Versión Revisada Standard dice “como una advertencia”], y están escritas para amonestarnos a nosotros [aquellos de la era moderna], a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (I Cor. 10:6, 11).

No pase por alto o minimice el gran mensaje en estos versículos. En general, está dirigido a los cristianos que viven a través de la era del Nuevo Testamento, ¡pero más específicamente a aquellos quienes vivan al final!

Pablo explica que la Biblia está llena de ejemplos de cómo los cristianos deben modelar sus vidas. El seguir y aplicar estas dos escrituras, en busca de principios bíblicos, ¡revela un cuadro claro del punto de vista de Dios acerca del maquillaje!

Piense cuidadosamente. Considere a aquellas que usaban maquillaje: la falsa profetiza Jezabel, dos hermanas rameras, Ahola y Aholiba, y la adúltera Judá ¡son los únicos ejemplos bíblicos de mujeres (reales o por analogía) que usaron maquillaje!

Ahora piense acerca de las mujeres más reconocidas y justas de la Biblia. Nombre a una sola (del Antiguo o del Nuevo Testamento) que haya usado maquillaje. No hay mención de que Sara, Rebeca, Ruth, Noemí, María (la madre de Cristo), Débora, Abigaíl, Ester, o cualquier otra mujer virtuosa se haya aplicado maquillaje alguna vez. El hecho que los únicos ejemplos de aquellas quienes usaban maquillaje eran adúlteras, rameras o falsas profetizas, sirve como una gran advertencia para cualquiera a quien le importe la Palabra de Dios y desee seguir los ejemplos justos de la Biblia en vez de los malvados.

Consideremos ahora otros principios importantes.

¿Creación imperfecta o incompleta?

A las agencias de publicidad se les paga en base a su habilidad para vender productos. Su meta es hacer que usted, el consumidor, compre cualquier cosa por la que a ellos les pagan por promocionar. Las agencias más exitosas encuentran y repiten eslóganes una y otra vez. Por supuesto, ¡los mejores eslóganes pueden aumentar grandemente las ventas!

El más creativo que he escuchado es uno que representa honestamente a los cosméticos, exactamente por lo que son. Este se originó de un fabricante de cosméticos: “Estamos vendiendo esperanza en un tarro, sueños en una botella”.

Otro eslogan para una compañía de cosméticos ampliamente usados les dice a las mujeres que sus productos “le ayudarán a verse como usted, pero mucho mejor”. ¿Puede uno lucir como uno mismo y no como uno mismo? Otro eslogan declara que usted puede estar “al máximo de su belleza” si usted usa sus productos.

Todas estas son tácticas efectivas de mercadeo, porque cada una apela al mismo impulso exacto dentro de todos los seres humanos — el deseo de ser y sentirse bonitos, atractivos, hermosos — vanidad .

Pero, ¿quiere Dios que usted “luzca más bella” de lo que es? ¿Es esa la manera en que Él piensa? ¿Acaso el Ser que la hizo se negó a añadir la cantidad precisa de maquillaje para que usted pueda estar “al máximo de su belleza”? ¿Quiere Él que usted intente mejorar lo que Él ha hecho?

¡Leamos lo que Dios dice!

Dios creó a nuestros padres originales, Adán y Eva, en el Jardín del edén. Génesis 1:27 declara: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra…”. Dios hizo a los seres humanos para que lucieran como Él mismo, para que fueran a Su imagen. Y ciertamente no hay registro bíblico de Dios o de Cristo usando cosméticos alguna vez.

El versículo 31 continúa: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era BUENO EN GRAN MANERA”. ¡Así es! Después de que Dios finalizó la semana de creación, Él dijo que todas las cosas (“todo”) que Él había hecho eran “buenas en gran manera”. Él renovó y arregló las luces del universo en toda su magnificente brillantez y estuvo satisfecho con ellas. Él hizo la intrincada y delicada belleza de cada flor y planta, y estuvo feliz con el resultado. Él creó cada criatura del reino animal y estuvo complacido con lo que Él había hecho. Todo era “bueno en gran manera”. De acuerdo con Dios, ¡NADA de esto era malo o aun sólo parcialmente bueno!

Esto incluía a las personas, quienes fueron hechas a Su imagen. El pináculo de la creación de Dios es la humanidad. Es a través del hombre — no de las plantas o de los animales — que Él se está reproduciendo a Sí mismo.

Dios no está de acuerdo con los fabricantes de cosméticos y su publicidad. Aunque está en el interés de los productores de cosméticos el convencerlo a usted de que sus productos le harán “lucir como usted, sólo que mejor”, o “al máximo de su belleza, ¡DIOS DICE OTRA COSA! Aparentemente, Él no sintió que los párpados de Eva necesitaran ser verde claro o que sus labios necesitaban ser pintados de púrpura brillante, rojo o de cualquier otro color no natural.

Unos pocos han sugerido que el lápiz labial es referido en el Cantar de los Cantares, donde se declara: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía… tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa”. Esto es simplemente una referencia al color natural de los labios de una mujer saludable. Muchas mujeres de hoy están tan pálidas y descoloridas en el matiz y color natural de su piel, que algunos concluyen que este versículo solamente puede ser una referencia al lápiz labial.

Puesto que nada de lo que Dios hace es físicamente imperfecto o incompleto, esto las incluye a ustedes mujeres. El tratar de mejorar su rostro a través de pintura facial es decirle a Dios: “no estoy feliz con la manera en que me hiciste”, o después de aplicarse maquillaje, preguntarle “¿Por qué tú no me hiciste así?” Los clichés, “Arreglemos nuestras caras” y “espera a que me ponga mi cara y estaré allí”, han sido expresiones comunes por dos generaciones. Su rostro no necesita ser “arreglado” y el hecho de “ponérsela” es falso a menos que sea cumpliendo el tipo de instrucciones que se encuentran en Colosenses 3:12.

Pablo tuvo que dirigir este pensamiento en otro contexto: “¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?” (Rom. 9:20). ¿Es esto algo que usted quiera preguntarle a Dios — ya sea por palabra o por acción? Sea cuidadoso de no ser culpable de cuestionar el juicio de Dios al crearlo a usted exactamente como Él lo hizo.

Pablo pregunta, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (I Cor. 6:19). Mujeres, ¿quién sabe mejor cómo crear el templo en el cual reside Dios — ustedes o Él? El templo del Antiguo Testamento fue probablemente el edificio más hermoso jamás hecho. Esto es porque el Espíritu de Dios residió allí. Hoy Él vive dentro de Su pueblo — Su Iglesia — ¡Su templo del Nuevo Testamento! ¡Él sabe mejor que usted o yo cómo debe lucir Su templo!

Considere cuidadosamente lo que usted hace con el templo de Dios, porque “…habéis sido comprados por precio ; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (vs. 20). Reconozca esto. Dios lo posee a usted. ¡Él no le ha autorizado a usted erigir un andamio y pintar Su edificio con un color diferente del único que ÉL ha escogido!

Las personas pueden pensar que las mujeres están incompletas y que necesitan ayuda para perfeccionar sus caras. Pero pregúntese: “¿Qué es importante para mí? ¿Las opiniones de las personas — o la declaración de DIOS?” Dios declara que todas las personas fueron creadas buenas en gran manera, completas, acabadas — ¡Sus futuros templos!

Si Dios quisiera que las mujeres lucieran como se ven después de pintar sus rostros, Él habría diseñado sus caras de esa manera desde la creación — y ENTONCES habría dicho, “esto es bueno en gran manera”.

Cómo sedujo Satanás a Eva

Nos hemos referido al relato de la Creación y al Jardín del Edén. Ahora necesitamos examinarlo desde una perspectiva diferente.

El relato del Génesis describe dos árboles muy diferentes — el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal .

He aquí cómo Dios instruyó a Adán y Eva: “De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás” (2:16-17).

En el capítulo 3, Satanás confrontó a Eva. Él le ofreció un plan alternativo, basado en la belleza, en lugar del mandamiento de Dios y se lo vendió: “Pero la serpiente [Satanás] era astuta, más que todos los animales del campo… la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?” (vs. 1). Satanás entonces mintió, diciéndole a Eva: “No moriréis” (vs. 4).

Su seducción fue brillante. ¡La mujer se tragó el anzuelo!

Note: “Y VIO la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era AGRADABLE A LOS OJOS, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió” (vs. 6). En vez de seguir las instrucciones de Dios, Eva tomó su decisión de acuerdo a lo que le dijeron sus sentidos. Ella se fue por la vista. Haciendo caso omiso de la advertencia de Dios acerca de los resultados fatales de comer del árbol equivocado, ella vio físicamente que el árbol era bueno para comer y lo comió. Satanás engañó a Eva, para que creyera su mentira, apelando a sus sentidos.

Sin duda Eva pensó que el comer del fruto la haría sentir bien, porque éste era atractivo — hermoso. Pero había más obrando en la mente de Eva de lo que se ve a primera vista.

Note que el árbol que Satanás ofreció era atractivo en tres maneras. Nos enfocaremos en la segunda y la tercera — “agradable a los ojos” y “para alcanzar la sabiduría”.

El apóstol Juan, en el Nuevo Testamento, habló de los mismos tres “puntos de venta”, de las atracciones físicas del mundo, que trabajan en los cristianos. Estos mismos puntos atraen a las mujeres hoy — exactamente como el árbol equivocado atrajo a Eva.

Note: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los DESEOS DE LOS OJOS, y la VANAGLORIA DE LA VIDA, no proviene del Padre, sino del mundo” (I Juan 2:15-16).

Las tres atracciones en la declaración de Juan acerca de la naturaleza del mundo corresponden directamente con lo que Eva vio en el árbol equivocado — y estas aún están engañando a las mujeres, ¡exactamente como engañaron a Eva!

Los “deseos de los ojos” y la “vanagloria de la vida” son equivalentes a “agradable a los ojos” y “para alcanzar la sabiduría”. La segunda frase — “la vanagloria de la vida” — es una apelación a la vanidad , ¡la cual es inseparable del orgullo ! Cuando las mujeres usan maquillaje, éste apela a su vanidad y orgullo, de la misma manera que el árbol lo hizo con Eva. Ella quería estar asociada con la belleza y las cosas bellas — aun cuando fuese contrario a la instrucción de Dios. Ella quería tener el derecho de tomar decisiones por sí misma en cuanto a lo que es correcto o erróneo — y qué es, o no es, orgullo y vanidad.

Salomón dijo: “No hay nada nuevo debajo del sol” (Ecl. 1:9). Y nada ha cambiado en los 6,000 años desde el relato del Jardín, o en los 3,000 años desde que Salomón escribió esto.

Justo como Adán siguió a Eva, quien había seguido a Satanás a una vida basada en el engaño y la importancia de la belleza física, así el mundo entero ha seguido su error, y ha sido engañado por Satanás. Note: “…el diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero…” (Apo. 12:9).

El libro de Ezequiel describe el origen de Satanás. Él una vez fue el arcángel Lucero. En su creación, él era perfecto. El capítulo 28 registra: “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad” (vs. 15).

Algo sucedió. Lucero cambió. Note: “Se enalteció [entraron el orgullo y la vanidad] tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor” (vs. 17). El corazón (mente) de Lucero fue “enaltecido” a causa de su belleza, y él se llenó de vanidad. Corrompido por estas actitudes, él se convirtió en el diablo.

Satanás le dijo a Eva que Dios le había mentido y que el árbol la haría sabia. (Lucero una vez tuvo gran sabiduría, pero la perdió después de que se rebeló). Él la convenció de que Dios la estaba deteniendo de ser “como dioses” (Gén. 3:5), como Satanás mismo (II Cor. 4:4). La belleza del árbol la cautivó, y el pecado vino a la humanidad a través de ella.

Justo como muchos están engañados respecto a la aparente falta de importancia del maquillaje, así fue engañada Eva, para creer que comer del árbol no era un asunto importante — que era “cosa ligera” (I Reyes 16:31). ¡Pero esto no es una cosa ligera para Dios! ¡Esto la puso a ella bajo la pena de muerte!

Los proverbios declaran dos veces: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte ” (14:12; 16:25). Algunas cosas pueden sentirse o “parecer” buenas, mas llevan a la muerte. Muchos piensan que lo que hacen “no está tan mal” o que eso no los llevará a la muerte — ¡pero ellos están equivocados!

El maquillaje apela tanto al sentido de la vista como a la vanidad. Las mujeres usan cosméticos porque sienten que esto las hace lucir más atractivas. A través de este sentimiento de belleza incrementada, su vanidad se hincha. ¡Esto es exactamente lo que le sucedió a Satanás!

Yo he conocido a muchos quienes buscaron esquivar la voluntad de Dios. Como Satanás, ellos se rebelan. Este folleto no les ayudará — no puede. Algunos están determinados a “aprender… por su propia prudencia” (Prov. 3:5). Ellos cumplen los proverbios: “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión” (21:2) y “Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión” (16:2). A ellos no puede decírseles que hagan algo y este folleto no tendrá efecto positivo en su pensamiento. Ellos no tienen interés en lo que Dios piensa.

Adán estuvo de acuerdo con su esposa y se unió a ella en decisión mutua. Él le dijo a ella lo que ella quería escuchar, en vez de lo que ella necesitaba escuchar. Un hombre enojado me dijo una vez: “Pero, a mí me gusta que mi esposa use maquillaje”. Su esposa estaba en sus 60's y estaba tratando desesperadamente de no parecer de su edad. Él estaba de acuerdo con ella, diciéndole lo que ella quería oír, en vez de lo que ella necesitaba oír — lo cual podría parecerse a “estar dispuesto a envejecer con gracia y naturalidad”.

¿Piensan ustedes, esposos, acerca de si a DIOS le gusta el maquillaje, o piensan ustedes sólo acerca de si a su esposa le gusta — o si a ustedes les gusta?

II Corintios 11:3 declara que Satanás “engañó” a Eva. Ustedes, mujeres de hoy, ¿serán también “engañadas” para creer la mentira de Satanás? ¿Seguirán ustedes el ejemplo de la Madre Eva y escogerán lo que es placentero a sus ojos?

¿Qué es pecado?

Muchos están confundidos acerca de si usar maquillaje es un pecado. Aunque cada ejemplo bíblico que se refiere a las mujeres que lo usaron como prostitutas, muchos aún buscan pruebas de si el maquillaje es pecaminoso. ¿Qué es pecado? Y, ¿quién decide qué es pecado?

Dios responde: “Todo aquel que comete pecado, infringe [quebranta] también la ley; pues el pecado es infracción de la ley ” (I Juan 3:4). Esta es la verdadera definición de pecado. No se interese en lo que los hombres dicen, sino, en cambio, en lo que la Biblia dice. La Palabra de Dios revela la verdad (Juan 17:17).

Pecado es lo opuesto a obediencia — es la transgresión de la ley. Si los cristianos han de obedecer a Dios, entonces deben saber qué es pecado — y qué han de obedecer.

La respuesta está en los Diez Mandamientos.

DIOS decide qué es el pecado. Él declara que es transgredir — quebrantar — Sus leyes. Pablo escribió: “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Rom. 3:20). Más tarde, él continúa: “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás [el Décimo Mandamiento]” (Rom. 7:7).

Pablo reconoció que él sólo aprendió qué es pecado a través de las leyes de Dios. La codicia viola el Décimo Mandamiento — ¡y por tanto es pecado!

Pecado es cualquier cosa que vaya en contra de la Palabra de Dios. Eva pecó porque ella desobedeció la instrucción de Dios. Ella se tomó para sí el derecho de decidir lo correcto y lo erróneo. Muchos hoy hacen lo mismo con las enseñanzas de Dios. Ellos seleccionan y escogen lo que obedecerán y lo que ignorarán. Permiten que su naturaleza humana les dicte qué hacer, basando sus decisiones en lo que “sienten” o les “parece” correcto.

Entienda algo acerca de su naturaleza humana. Esto no será algo agradable de escuchar. Pablo declara: “Por cuanto los designios de la carne [la mente natural] son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” (Rom. 8:7). Ahora lea Jeremías: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” (17:9). Esta es una descripción gráfica de la tendencia natural de la naturaleza humana — la mente carnal — que trabaja dentro de usted. Esa naturaleza quiere desafiar las instrucciones de Dios y luego engañarse a sí misma para creer que no lo hizo.

Recuerde a la Enciclopedia Británica, la cual describe el maquillaje como “…productos que nadie necesita — pero quererlos es naturaleza humana”. La naturaleza humana o, como Pablo declaró, “la ley del pecado que está en mis miembros”, es la fuerza conductora detrás de la industria millonaria de los cosméticos. ¡Es así de simple!

El espíritu de la ley

¿Trajo Cristo una nueva definición de pecado? ¿Ha cambiado la ley de Dios?

Cristo declaró: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mat. 5:17). La ley de Dios no está abolida. Él enseñó también que la Iglesia del Nuevo Testamento está edificada, en parte, sobre los profetas. Note: “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo” (Efe. 2:20). Hemos visto lo que Isaías, Jeremías y Ezequiel (profetas) dijeron acerca del maquillaje.

Justo después de Mateo 5:17, Cristo examinó varios de los Diez Mandamientos. Él magnificó y fortaleció cada uno de los mandamientos a los que hizo referencia.

Referente al Sexto Mandamiento, Él explicó que si matar a un hermano es un pecado, también lo es aun aborrecerlo. Respecto al adulterio, Él dijo que aun desear a una mujer viola el Séptimo Mandamiento.

El violar el espíritu de la ley es pecado — y todo pecado es en contra de Dios (Sal. 51:4). Esto incluye el maquillaje. La ley espiritual de Dios (Rom. 7:14, 12) gobierna cada acción en la vida. Esta ley es mejor descrita en una sola palabra — amor . Es una preocupación altruista por otros. El camino de éste mundo es egoísta, no altruista. Éste practica el camino de vida de “obtener” (para sí). El camino de Dios está mejor resumido como el camino del “dar”. Los primeros cuatro mandamientos enseñan cómo amar a Dios y los últimos seis cómo amar a nuestro prójimo (Mat. 22:36-39).

El amor es el cumplimiento de la Ley eterna y espiritual de Dios (Rom. 13:10; I Juan 5:3). Cristo enseñó que nosotros debemos practicar el espíritu de esta ley. Dios dice que su ley da vida. Esto es mejor que obedecer a Dios sólo en la letra física de Sus mandamientos: “el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica” (II Cor. 3:6).

El camino de Dios también está resumido en practicar los nueve frutos del Espíritu. Éstos se encuentran en Gálatas 5: “amor , gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre [o humildad, lo opuesto de vanidad y orgullo], templanza” (vs. 22-23).

Si la ley espiritual de Dios refleja amor para Dios y para el hombre, entonces lo opuesto es amor al ser — enfocarse en las cosas del ser y en obtener para el ser. El pecado es lo opuesto al amor. Esto incluye la vanidad.

La competencia, la contienda, la codicia, la envidia, los celos, el odio y la lujuria, todos fluyen de la vanidad — y todos son lo opuesto al amor. Recuerde las muchas escrituras que describen el resultado final de las personas vanas y orgullosas (Jer. 51:18; Eze. 13:8; Isa. 40:17, 44:9; Ecl. 2:21; Sal. 144:4). ¡Esos versículos son una advertencia sobria para todos!

David escribió: “he aborrecido todo camino de mentira” (Sal. 119:104). Obviamente, engañar — a través de alterar la apariencia personal a través del maquillaje — es un “camino de mentira”. ¿Aborrece usted CADA camino de mentira — o solamente los que siente que son equivocados?

David ofrece entendimiento fascinante acerca de la conexión entre la Ley de Dios y la vanidad. Él hizo una clara distinción entre ellas, registrando: “Aborrezco a los hombres hipócritas; mas amo tu ley” (Sal. 119:113). ¿Aborrece usted los pensamientos de vanidad? Trate de hacer esto mientras se maquilla.

Finalmente, David dijo: “Aparta mis ojos, que no vean la vanidad ” (119:37). Y “vanidad y palabra mentirosa aparta de mí” (Pro. 30:8). Usar maquillaje es una forma de engaño — y todo engaño, de una manera u otra, es una mentira.

Salomón, el hijo de David, el hombre más sabio que haya vivido alguna vez, escribió: “…vanidad de vanidades , todo es vanidad ” (Ecl. 1:2).

La vanidad convirtió al poderoso arcángel Lucero en Satanás el diablo. Queriendo esquivar la Ley de Dios, él se rebeló. La vanidad causó que Eva escuchara a Satanás y pecara contra Dios. La vanidad — el enfocarse en el ser — ¡lleva a las mujeres a comprar y a aplicarse cosméticos!

¿Usan las mujeres el maquillaje para mostrar amor hacia su prójimo? ¡NO! ¿Lo usan para agradar a Dios? ¡NO! Ellas lo usan para enfocarse y complacerse a sí mismas.

Eva no estuvo en sumisión a Adán. Ella debió haber estado preocupada por obedecerlo a él y a Dios. En cambio, hizo su voluntad y se metió en un gran problema.

La belleza es interior

He aquí las instrucciones de Dios para cada mujer. Los siguientes versículos muestran que Dios está interesado en la conducta de una mujer — su carácter . Capte lo que el apóstol Pedro registra inspirado: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los [esposos] que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra [sin tener que citar la Biblia] por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno [su persona interior], el del corazón [mente], en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible [atributos del carácter divino], que es de GRANDE ESTIMA delante de Dios” (I Pedro 3:1-4). La mansedumbre es lo opuesto al orgullo y la vanidad, los cuales se oponen al carácter que Dios quiere que usted construya. ¡Dios premia la humildad !

Dios está interesado en el carácter — ¡el adorno espiritual! Él no está interesado en el oro físico o las joyas. Dios está interesado en su persona interior. Él está mucho más interesado en la belleza de su corazón que en sus ropas. Si su carácter es puro y atractivo, entonces usted está vestida apropiadamente ante los ojos de Dios.

¡Este tipo de belleza es lo suficientemente buena para Dios! ¿es lo suficientemente buena para usted ?

Sin embargo, no es equivocado usar joyería. Algunos asumen que estos versículos implican eso, cuando no es así. Algunos han preguntado por qué Dios, en Ezequiel 16, vistió a la antigua Israel con hermosos vestidos y joyas.

Reconozca, primero, que la joyería por sí misma no es pecado. Como con el alcohol, las cartas, el bailar y otras actividades, no son las cosas o las actividades las que están mal, sino, en cambio, el USO de las cosas o actividades.

¿Qué acerca de Ezequiel 16? El contexto es que Dios escogió a la antigua Israel para ser Su esposa. El Antiguo Testamento es en realidad un acuerdo matrimonial entre Dios, como Rey, y la esposa que Él escogió para ser Su Reina.

Note: “y te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda. Te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos y collar a tu cuello. Puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza. Así fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido era de lino fino, seda y bordado; comiste flor de harina de trigo, miel y aceite; y fuiste hermoseada en extremo , prosperaste hasta llegar a reinar. Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice el Eterno el Señor” (vs. 10-14).

Esto simboliza cómo Dios adornó a Su joven esposa en preparación para una ceremonia real de matrimonio. Esta descripción no es literal, sino figurativa. Puesto que Dios instruye a las mujeres a tener un “espíritu afable y pacífico”, esto no es Su autorización para lo contrario.

No hay nada aquí que autorice o que de alguna manera hable acerca del uso de pintura facial (la cual Dios eligió no utilizar). Sugerir que sí lo hizo es ser deshonesto con las escrituras. Estos versículos muestran que la joyería, usada con moderación, no es algo que desagrade a Dios. He aquí el punto. El uso de vestidos de calidad y joyería mejoraron la belleza natural de Israel — esto en ninguna manera alteraba sus características naturales.

El problema que Dios subrayó a través de Pedro era el colorido y ostentoso uso excesivo de hilos de oro tejidos (trenzados) en el cabello de las mujeres. Ciertos hermanos en aquel tiempo, en un despliegue extravagante, estuvieron usando trajes extremadamente costosos, oro y joyas. Por supuesto, todos estamos familiarizados con las mujeres en el mundo de hoy quienes buscan ser “el desfile de modas de una sola mujer”, vistiendo puramente para el propósito de atraer la atención hacia ellas. Muchas se esfuerzan por estar “vestidas para matar”. Una vez más, cuando se trata de la vanidad, no hay nada nuevo debajo del sol.

El maquillaje es para el SER. Éste es hecho para hacer que el YO “obtenga” más belleza, “obtenga” más atención — y “obtenga” mas miradas de otros. Todo esto está basado en los “deseos de la carne, los deseos de los ojos y la vanagloria de la vida”. Son hechos puramente por razones EGOÍSTAS.

¡El camino de Dios se esfuerza por DAR, no por OBTENER!

¿Puede usarse el maquillaje con moderación?

Muchas mujeres no ven nada erróneo en sólo un poco de maquillaje. Preguntemos entonces: ¿Es correcto usar solamente una pequeña — “moderada” — cantidad de maquillaje?

Usar maquillaje es una adicción. Billones de dólares se gastan a causa de que el mundo está adicto a la vanidad. Una pequeña cantidad de drogas no ayudará a un adicto a recuperarse de su adicción.

De la misma manera, usar maquillaje con moderación es como decir que alguien puede pecar con moderación. Esto es lo mismo que decir que alguien puede estar embarazada con moderación o muerto con moderación. ¡Imposible!

¡Un poco de rubor o rímel aún es pecado! No hay absolutamente nada en la Biblia donde Dios permita siquiera una pequeña cantidad de pecado. Y el pecado siempre se propaga y empeora: “Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gál. 5:9).

¡Pecado es pecado!

Recuerde: “Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte” (Prov. 14:12; 16:25). Esta advertencia es para todos los que tengan “oídos para oír” (Apo. 3:13).

Pablo escribe: “No os conforméis a este siglo, sino TRANSFORMAOS por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Rom. 12:2).

Este folleto ha buscado enseñarle a usted la voluntad de Dios respecto al tema del maquillaje. Todos los que buscan la voluntad de Dios nunca deben preocuparse por los estándares del mundo. Nosotros debemos estar preocupados por los estándares de DiosSu voluntad.

Usted no puede estar preocupado por, o siquiera interesado en, lo que otros puedan pensar de usted. La Palabra de Dios explica: “Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías. A éstos les parece cosa extraña que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución, y os ultrajan” (I Pedro 4:3-4).

Todos quieren encajar, gustar y ser aceptados por la mayoría. Naturalmente nadie quiere estar fuera de lugar, a menos que sea algo diseñado para llamar la atención — aunque sea perverso. Usted debe esperar que otros piensen que usted es extraño, extremista y radical. Ellos le dirán que está siendo desequilibrado. Pero hablan desde el punto de vista de la gente, no desde el punto de vista de Dios.

Al remover su maquillaje por primera vez, usted lucirá extraña aun para si misma, pero este sentimiento desaparecerá rápidamente. Éste será remplazado por un sentimiento de alivio, por todo el tiempo y dinero que usted se ahorrará.

Efesios 2:3 declara: “entre los cuales también todos nosotros vivimos [conducta] en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”.

Todos hemos pecado. Mientras los efesios habían practicado los deseos pecaminosos de la carne, estaban sujetos a la ira de Dios. Ellos se arrepintieron y la sangre de Cristo cubrió sus culpas pasadas.

Nosotros estuvimos alguna vez en la misma condición. Pero al aprender las verdades de Dios, vemos los errores de nuestro pasado. Su Ley no limpiará nuestros pecados pasados, pero nos ayudará a ver errores pasados y nos permitirá evitar repetirlos.

Santiago 1:22-24 declara: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era”.

Imagínese viendo su reflejo en un espejo. Tras observarlo, usted descubre polvo en su cara. ¿Trataría usted de limpiar su cara con el espejo? Por supuesto que no. De la misma manera, la ley de Dios, por sí misma, y sin la sangre de Cristo, no removerá el pecado.

La ley de Dios es Su espejo espiritual. Al ver a través de él, vemos nuestros errores y faltas — el polvo en nuestras caras. Ahora, a menos que vayamos y removamos el polvo y lo lavemos a conciencia, el espejo no nos ha ayudado. Además, ¿desaparecería la suciedad sólo por vernos en el espejo?

¡Por supuesto que no! El espejo sólo provee una manera de examinar la cara.

Aquí está el punto. La ley de Dios tiene el propósito de ayudarle a lavar su cara — no a pintársela. Si usted se ve honestamente en el espejo de Dios, éste le ayudará a ver la pintura — y otros pecados — ¡que deben ser REMOVIDOS, en vez de ser APLICADOS!

¿Conjunto de normas?

Algunos han querido establecer una minuciosa lista de “normas y reglas” que gobiernen cada aspecto y detalle de lo que es, y de lo que no es, el uso del maquillaje. Este enfoque está cargado de problemas. El adherirse a una lista artificial que defina la “letra de la ley del maquillaje”, descuida el espíritu de la ley.

Tales listas invariablemente se hacen más largas con el tiempo y llevan a más preguntas, no a menos. Este es el clásico problema con todas las leyes del hombre. Las infinitas, complicadas y detalladas reglas de la corte, hechas para aclarar las muchas leyes del hombre, confirman el viejo adagio que “la ley siempre engendra más ley”. Con las leyes de los hombres, esto es verdad.

Mientras muchas religiones de los hombres funcionan de esta manera, Dios no quiere que Su Iglesia se involucre en “legalizar” cada pregunta concebible en la vida. Esta práctica eventualmente se enfoca en lo físico en vez de en lo espiritual — y, en el caso del maquillaje, pierde los principios más importantes que explican lo que realmente está equivocado en ello. La Iglesia no puede “gobernar” sobre cada pregunta.

Por ejemplo, una mujer enfrentando calvicie debe determinar por sí misma si usar una peluca es algo de necesidad. ¿Lo hace ella pretendiendo regresar a su apariencia original — o es acaso para apartarse de su apariencia normal hacia algo más?

Encubrir cicatrices faciales involucra el mismo principio. Las mujeres con cicatrices severas, ya sean por defectos de nacimiento, accidentes, acné extenso, etc., deben determinar honestamente si están usando fundamento para este propósito.

Algunos preguntan si teñirse el cabello, a medida que éste se torna gris o blanco, es parte de cambiarse la apariencia. Ellos razonan que simplemente están retornándole al cabello el color de su juventud. No obstante, Dios dice, “corona de honra es la vejez [cabeza gris o blanca] que se halla en el camino de justicia” (Pro. 16:31).

¿Por qué querría un cristiano, uno que está caminando en un “camino de justicia”, remover lo que Dios llama una “CORONA”?

La Biblia dice que los cristianos han de ser coronados (Apo. 2:10; 3:11; Santiago 1:12) por la eternidad, como reyes y sacerdotes (Apo. 5:10). Sin duda, puesto que usted desea recibir ESTA corona de Dios en la próxima vida, ¿por qué no querría usted recibir esta otra corona natural y física, con la cual algunos son bendecidos en esta vida?

Cada mujer debe ser cuidadosa para no “jugar” con Dios y evadir la clara enseñanza acerca de los cosméticos. Si su intención es “derrotar al sistema”, ¡usted podrá ser capaz de engañarse a sí misma o a otros, pero no a Dios (Pro. 16:2; 21:2)!

Israel no había de copiar a los paganos

Numerosas veces, Dios le instruyó y advirtió a la antigua Israel que no copiase las costumbres, tradiciones, abominaciones y caminos paganos de las naciones a sus alrededores. Las historias del Antiguo Testamento acerca de Israel son casi completamente acerca de su repetido y obvio desacato a la clara — e imposible de confundir — instrucción de Dios. Invariablemente, Israel se deslizó a imitar a sus vecinos, en vez de establecer un ejemplo para ellos (Deut. 4:6-8).

Cuando Dios llevó a Israel a la Tierra Prometida, Él sabía que estarían bajo tentación, y con gran presión de “ser como todos los demás” y de “ser aceptados” por las naciones que los rodeaban. Considere esta contundente instrucción: “Cuando hayas entrado en la tierra que el Eterno tu Dios te da, y tomes posesión de ella y la habites, y digas: Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones que están en mis alrededores…” (Deut. 17:14).

Uno de los impulsos más poderosos en el mundo es querer ser como todos los demás. Pero este impulso puede llevarnos a problemas serios. “Mantenerse a la altura” significa resbalar a una desobediencia directa de los mandamientos básicos de Dios: “Cuando entres a la tierra que el Eterno tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones… Porque es abominación para con el Eterno cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones el Eterno tu Dios echa estas naciones de delante de ti” (Deut. 18:9, 12).

Dios continuó instruyéndole a Israel que ellos necesitaban ser vigilantes y cuidadosos para que no resbalasen, consciente o inconscientemente, a costumbres que no eran agradables para Él: “Guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así al Eterno tu Dios; porque toda cosa abominable que el Eterno aborrece, hicieron ellos a sus dioses; pues aun a sus hijos y a sus hijas quemaban en el fuego a sus dioses. Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás” (Deut. 12:30-32).

Hay un paralelo en esos versículos hoy para Israel espiritual — la Iglesia. La antigua Israel fue llamada la “Congregación en el desierto” (Hechos 7:38). Dios no puso Su Espíritu en la Israel del Antiguo Testamento, pero Él lo está poniendo en todos aquellos dentro de Su Iglesia — la Israel espiritual del Nuevo testamento.

Hemos visto que las historias, relatos y ejemplos del Antiguo Testamento son para nuestro aprendizaje. Pero, ¿aprenderemos verdaderamente las lecciones que Dios tiene para nosotros?

Tenga cuidado de no cometer inconscientemente el mismo error que cometen casi todos los cristianos profesos — y que la antigua Israel cometió. Yo hablo de aquellos que dicen: “yo uso maquillaje, pero no lo hago para copiar o usar los métodos de una prostituta”.

Esto es paralelo al pensamiento popular referente a la celebración de Navidad y la Pascua Florida. La Navidad viene de la Saturnalia romana y de costumbres centradas en la adoración a Baal. Esta no tiene nada que ver con Cristo. Sin embargo, muchos dicen: “Bien, yo no guardo la Navidad por esas razones. Yo la guardo centrada en Cristo”. La Pascua Florida y todas sus costumbres son absolutamente paganas y celebran a la diosa Ishtar de Egipto, Babilonia y Mesopotamia. Aunque tampoco tiene nada que ver con Cristo, muchos afirman: “Bien, yo no guardo la Pascua Florida con esas costumbres en mente, yo lo hago enfocándome en Cristo”. (Una vez más, nuestro folleto gratuito El verdadero origen de LA PASCUA FLORIDA muestra cuán serio es esto para Dios).

Cada vez que Dios liberó a la antigua Israel del cautiverio, ellos no habían aprendido nada y eventualmente repetían los mismos errores. Esto siempre los llevó de regreso a la esclavitud y servidumbre ante sus enemigos. Nunca aprendieron la lección de evitar comprometer — aunque fuese un poquito — las claras y contundentes instrucciones de Dios. ¿Comprometerá usted la clara Palabra de Dios?

Tal como Dios lavó, purificó y adornó a la antigua Israel con hermosos vestidos y joyas, Él está haciendo lo mismo con Su Iglesia hoy. El matrimonio entre dos personas convertidas es comparado directamente con cómo Cristo está trabajando con Su futura esposa. Note: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha” (Efe. 5:25-27).

Esto ilustra a una esposa que ha preparado cuidadosamente su carácter — sus “vestiduras” del corazón interno — al prepararse para su venidera Cena de Bodas (Apo. 19:7-9). Nada sugiere que ella está sin preparación hasta que se haya puesto maquillaje o se haya pintado los ojos. En cambio, esto ilustra a Cristo limpiándolalavándola.

¿Demoraría Cristo, entonces, Su Boda hasta que su esposa se haya “puesto su cara” — y solo entonces estaría dispuesto a casarse con ella? ¡Ridículo! Esto va en contra de todas las otras claras escrituras y principios en la Palabra de Dios.

Damas, a Dios le importa qué tipo de personas son ustedes en el interior. Esto es lo que hace a una mujer verdaderamente hermosa. Dios no está interesado en la belleza exterior, y cataloga como rameras a las mujeres pintadas.

Si usted obedece a Dios y sigue Su verdad sin comprometerla, usted tiene un futuro increíble. Usted puede esperar gobernar en el gobierno de Dios. Usted no necesitará maquillaje como miembro de la Familia gobernante de Dios, ¡porque su cara brillará como el sol! (Lea nuestro folleto gratuito Cómo la religión lo engaña acerca de SU INCREÍBLE FUTURO).

Su responsabilidad

Con ésta declaración, Herbert W. Armstrong concluyó su folleto La VERDAD Acerca del MAQUILLAJE:

“Las mujeres no tiene que ser como el mundo, ¡en maneras que transgredan el espíritu de la Ley de Dios! Ellas no tienen que usar lápiz labial u otro maquillaje.

“La mundanería es conformarse al mundo en maneras que transgreden la letra o el espíritu de la Ley de Dios. Usar maquillaje es mundano — ¡y La Biblia etiqueta lo mundano como pecado !

“¡Sí, es vanidad , o es conformarse al mundo! ¡Es pecado!

“Y el pueblo de Dios debe apartar sus pecados.

Cristo tuvo que derramar su sangre preciosa — dar Su vida maravillosa, perfecta — porque muchas de ustedes, mujeres ¡han sido culpables de cometer este pecado ! ¡Ese es el precio que Él pagó para limpiarlas de este hábito!”

Su decisión

“Hay mucho más que podría decirse respecto a este tema, ¡y yo podría ir y llenar 100 páginas! ¡Pero creo que esto es suficiente! Cada mujer que quiera que ese engaño y esa maldad sean removidos de su corazón, removerá ese colorido polvo físico de su cara, ¡de una vez por todas!

“Aquellas rendidas al cristo, quien pagó un precio tan grande por esta limpieza, no necesitarán más. Aquellas no tan rendidas no se arrepentirán ni dejarán que la sangre preciosa de Cristo las limpie, ni a ellas ni a sus caras, ¡aunque yo escriba diez mil páginas! Dios ha puesto la ley . Dios nos dice qué es pecado, y ¡Él nos dice que este uso vano del maquillaje facial es pecado !

“¡Pero Dios le deja a usted decidir si va a pecar! Y nunca olvide que la paga por este pecado es ¡muerte por la eternidad en un Lago de fuego ! Este es, verdaderamente, un horrible — y espantoso destino . ¡Usted está advertida ! Usted es un ser con libre albedrío. ¡Esta decisión es ahora su responsabilidad ! ¿Qué hará usted con ella?”.

030101
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