La práctica de usar collares estuvo alguna vez confinada generalmente para las mujeres. Pero durante el último par de décadas, un creciente número de hombres han comenzado a tomar parte en esta práctica. ¿Qué tiene que decir Dios sobre esto? Vamos a considerar algunos puntos.
Si leemos la Biblia completa, no encontraremos ningún versículo que establezca: “No usaréis un collar si sois hombre”. Sin embargo, tampoco encontraremos un versículo que prohíba específicamente el fumar. No obstante, al extraer los principios de la Palabra de Dios, uno puede concluir fácilmente que fumar es erróneo. Lo mismo puede ser hecho con el tema de los collares.
En Deuteronomio 22:5, Dios afirma: “No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es al Eterno tu Dios cualquiera que esto hace”.
Aunque este versículo no establece específicamente que el hombre no debe usar collares, es totalmente obvio que Dios está en contra de enturbiar la apariencia del hombre y la mujer. Él los creo a cada uno para un rol y propósito distintos, y ordena que el hombre se vista como hombre y la mujer se vista como mujer; esto ayuda a distinguir cada género.
Ahora, pregúntese: “¿Son los collares ornamentos femeninos o masculinos?”. Por supuesto, se ha vuelto normal — mayoritario — que ambos sexos usen collares. Pero también se ha vuelto normal que la gente fume y use cosméticos. Sin embargo, ambas cosas son erróneas ante los ojos de Dios.
Entendamos que el mundo entero está engañado por el diablo, y está fuera de lugar con las leyes de Dios (Apo. 12:9; I Juan 5:19). La juventud de Dios nunca debe ver al mundo como una fuente confiable de lo que es aceptable. En Apocalipsis 18:4, Dios dice: “…salid de ella [de los caminos de este mundo] pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.”
Aunque para el mundo es aceptable que un hombre use collares y tal vez no parezca tener tanta importancia, es una puerta sutil hacia otras tendencias erróneas. En principio, la Palabra de Dios advierte en contra de ellas. Por lo tanto, los adolescentes dentro de Su Iglesia deben evitarlas.