“UNGE TUS OJOS”

La Advertencia de Cristo a su Pueblo

Por David C. Pack

Cristo advierte a la era de Laodicea a “ungir sus ojos”—¿POR QUÉ? ¿Qué significa esto? ¿A QUIÉNES aplica esto—y cómo podemos saberlo? Esta crucial instrucción, para todos los Cristianos que vivimos en los últimos días, tiene que ser acatada. Este extenso libro—el más importante, escrito a los grupos dispersados—cubre completamente puntos nunca antes explicados, y en extraordinario detalle. ¡Para aquellos que guardan la esperanza de escapar de la Gran Tribulación, revela exactamente lo que Cristo quiso decir y cómo aplicar ésta la más crítica advertencia!

TABLA DE CONTENIDOS

INTRODUCCIÓN

La era de Laodicea ha llegado. Esto significa que grandes interrogantes aún quedan por delante de la Iglesia de Dios del siglo XXI. La profecía revela que la mayoría de los hermanos nunca los resolverán correctamente. ¿Por qué? Porque ellos estarán renuentes a creer y obedecer el consejo de Cristo que dice “unge tus ojos . . . para que puedas ver” (Apoc. 3:18). Como resultado, no entenderán cómo aplicar su consejo de “compra de Mí [Cristo] oro refinado en fuego”.

Una vez que la Gran Tribulación llegue—el peor fuego de todos los tiempos—sólo una mitad de Laodicea se salvará, pero únicamente después de sufrir el tormento y la muerte. Espiritualmente demasiada débil para sobrevivir, la otra mitad aceptará la marca de la bestia, negociando la vida eterna por un poco más de vida física.

¿Qué podría ser más grave para aquellos que hacen la decisión equivocada en el fin de esta era?

Surgen las preguntas: ¿dónde está Laodicea? ¿A quién se estaba dirigiendo Cristo? ¿Ha ungido usted sus ojos? ¿Está completamente seguro que sabe lo que significa?

¡Usted puede saber qué quiso decir Cristo—y a quiénes!

Entender estas preguntas, y los principios que representan, es esencial para todo verdadero cristiano. Mientras que todos nuestros libros para los “dispersados”—enfocando principios cruciales ahora enfrentando a cada uno del pueblo de Dios—deben ser leídos para comprender el enfoque y la manera en la cual la profetizada apostasía llegó, este libro sobrepasa a los demás. ¡Este pone en perspectiva una decisión que usted no puede evitar si espera escapar de la Gran Tribulación—y recibir la vida eterna!

Haciendo la Comparación Correcta

Este libro examinará el tema de Laodicea en detalle—y de una manera en que la mayoría nunca ha entendido. Veremos de cerca lo que Cristo le dijo a esta era y por qué. Esto incluirá un análisis de la antigua ciudad de Laodicea, y lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de la era final de la Iglesia. También revisaremos cuidadosamente qué es un Filadelfiano, esto incluye una fascinante mirada a la antigua Filadelfia. También, como la última era es conocida por ser tibia, este libro explicará cómo tomar su temperatura—en relación a lo que Cristo revela, y no en cuanto a cómo le va a su organización cuando es comparada con otras.

Pablo advirtió, “Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos: pero ellos midiéndose a sí mismos, y comparándose consigo mismos; no son juiciosos” (II Cor. 10:12). Seis versículos más tarde, él agregó, “Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquél a quien Dios alaba”.

En dos lugares, Daniel declaró que en el “tiempo del fin,” sólo “LOS ENTENDIDOS comprenderán” (12:10) el propósito de Dios (11:32-35). Es decir, a quiénes Dios encomienda—aprueba—y a quiénes no. Esto se hará perfectamente claro a medida que el libro progrese. No será capaz de malentenderlo, a menos que usted así lo escoja. Ambos pasajes de Daniel identifican y conectan este entendimiento con ser espiritualmente “probados, limpiados, emblanquecidos y purificados”.

Hay mucho, mucho más en estos pasajes de lo que se ve a simple vista. Usted aprenderá lo que es el proceso de recibir la aprobación de Dios, y cómo este se enlaza directamente al mandamiento de Cristo en el Nuevo testamento a su pueblo de “ungir sus ojos.”

Dos Puntos de Vista—¡Ambos Equivocados!

Dos puntos de vista incorrectos—uno hostil, el otro simplemente equivocado—describe cómo la mayoría verá “UNGE TUS OJOS”--la Advertencia de Cristo a Su pueblo.

Por numerosas razones, ciertos hermanos y sus líderes se sentirán amenazados por este libro. Esto causará que algunos de ellos lo ataquen abiertamente. Por supuesto, lo harán bajo su propio riesgo, comprometiendo su propia seguridad futura. Esa es su decisión. Pero debe preguntarse si usted permitirá que los ataques de otros, en efecto, hagan su decisión por usted.

Por otro lado, algunos podrán estar de acuerdo con el libro en general pero lo reducirán a que contiene meramente algunos “puntos agradables” o “buenos principios ” o “detalles interesantes”. Tenga cuidado de resumir el libro de esta manera, porque podría ser engañado a creer que esto significa que usted ya aplicó el mensaje. ¡Cualquiera que disminuya el impacto tremendo de este mensaje a simples “consejos útiles,” de hecho, ha perdido completamente el mensaje del libro!

¿Adoradores del Sr. Armstrong?

Una vez más, a riesgo de ser llamado “un adorador del Sr. Armstrong,” he escogido citar al Sr. Armstrong periódicamente—y a veces extensamente—a través del libro. Citaré también a varios otros apóstoles. Pero esto no significa que venero a cualquiera de ellos. El término “adorador del Sr. Armstrong” ha sido utilizado para denigrar y menospreciar a aquellos que SE AFERRAN a la verdad—que no transigen—para hacerlos sentir culpables por ello e incapaces de poder “crecer” con los otros que no han estado dispuestos a tomar la posición por la verdad comprobada que tales “adoradores del Sr. Armstrong” han tomado.

Trágicamente, la apostasía ha producido una clase de “sobrevivientes” que veneran en gran parte la persona del Sr. Armstrong. Estos han confundido la adoración de Dios y de Cristo con el enfoque hacia un hombre. Como los católicos con María, estas personas necesitan un ser humano visible y físico de quién sacar fuerza para continuar. (Recuerde, las lecciones de las religiones del mundo son que las mentes físicas requieren ídolos visibles para justificar su culto). Ellos confunden las enseñanzas y el trabajo del Sr. Armstrong con el hombre mismo. Mi experiencia con tales personas es que raramente se recuperan. Ellos tal vez sean el grupo menos propenso a “ver” que el mandato de Cristo se aplique a ellos, y la mayoría ciertamente creen que es dirigido a otros, asumiendo que lo que ellos creen es más importante que todo.

Pero, en general, están los que entienden y aceptan lo que el Sr. Armstrong enseñó, y los que no. Además es poco probable que pueda decir algo a este último grupo para cambiar su opinión. Sin embargo, las declaraciones del Sr. Armstrong están incluidas, sin disculpa, para aquellos con una mente abierta.

Ejercicio Espiritual Extensivo

Este libro no es una obra intelectual, escrito para los eruditos en un lenguaje docto. Ha sido escrito, tanto como fuese posible, en un estilo semejante al del Sr. Armstrong. El pueblo de Dios es generalmente “lo necio y débil del mundo” (I Cor. 1:27-29) y ciertamente, yo no soy la excepción. Necesitamos las cosas claramente explicadas.

Por lo tanto, este libro está escrito como una guía práctica que explica exactamente lo que el título sugiere. En algunas ocasiones utilizará detalles explícitos para hacer algunos puntos imposibles de fallar a ver.

Revelará cómo usted debe pasar un extenso—e intensivo—ejercicio espiritual, no capaz de ser alcanzado por la aplicación de una fórmula fácil. Le dirá cómo ser “sabio” ante la instrucción de Cristo a su pueblo—cómo “ungir sus ojos”. Explicará exactamente cómo ser “aprobado” por Dios en esta era—y por qué Cristo dice que Él “aconseja ” a su pueblo acerca de esto.

Este libro explicará lo que Cristo quiso decir cuando describió a Laodicea como “desnuda”, y cómo esto fue relacionado a una cierta clase de “vergüenza”, todo esto es atado directamente a la “tibieza” de Laodicea que, en cambio, es relacionado a otros aspectos que Cristo describe como condición de Laodicea.

Aprenderemos por qué Cristo dijo “Sé pues celoso y arrepiéntete”—y lo específico en cuanto a cómo es el CELO lo que impulsa a los laodiceanos a comprender de qué deben arrepentirse para lograr el único resultado espiritual apropiado que Cristo aceptará. Veremos de qué se deben arrepentir.

Todo esto debe ser explicado, y el libro lo hará completamente.

Me doy cuenta de que algunos al leer el título omitirán leer el libro asumiendo que ellos ya han cumplido el mandamiento de Cristo o ya saben de su contenido. ¡Oro que los que hagan esto sean muy pocos, porque muy ciertamente no habrán hecho correctamente lo qué Cristo requiere—y con toda probabilidad ni siquiera habrán comenzado el proceso!

De vez en cuando, en las primeras etapas del libro, esparciré declaraciones críticamente importantes, sin una inmediata explicación, pero volveré luego a examinarlas en detalle. Yo le insto a ser paciente con la necesidad de desarrollar este tema tan enormemente importante en la única manera posible de llevarla a cabo. ¡Hay demasiado por cubrir, y demasiado en juego, para desechar el libro al comienzo a causa de que usted puede ver algunas cosas mencionadas antes de que éstas sean explicadas completamente!

Lectura Fascinante

En el mundo, los libros de misterio a menudo son los de mayor venta. Todos parecen una “Novela Policíaca”. El significado de la instrucción de Cristo a su pueblo en los últimos días ha sido un MISTERIO!

Los misterios de las religiones del hombre siempre permanecen como misterios. Nunca son explicados—nunca resueltos—al final, y a los seguidores se les dice que lo acepten en fe. Por supuesto, la mayoría lo hace. No obstante, ¡los misterios de la Biblia pueden—y deben—ser entendidos (I Cor. 2:9-10)!

Lo que ha sucedido en nuestro tiempo es sinceramente una moderna “Novela Policíaca”. Como con un misterio involucrando un crimen, hay varios elementos críticos que deben ser traídos a la luz: el perpetrador, la víctima, la escena del crimen, el arma, el motivo y otra evidencia.

Aunque algunos crímenes permanecen sin resolver, ¡Cristo ha resuelto este misterio por medio y a través de su Palabra! Observaremos la Biblia interpretarse a sí misma en todo lo que cubrimos. ¡No necesitamos adivinar nada—en ninguna parte del libro!

Considere, la mayoría de las personas no piensan típicamente en explicaciones técnicas de la Biblia como “lectura fascinante”. Pero este libro es una excepción, esta es verdaderamente la historia nunca antes dicha—hasta ahora.

Si usted pone a un lado cualquier ofensa personal que pueda sentir al principio del libro, especialmente si sospecha que su grupo esta siendo descrito, aprenderá cosas más fascinantes—y atrayentes—de lo que ahora puede soñar. Y, si va más adelante en la lectura no será capaz de abandonarla.

El cuadro completo

Ahora le advierto: Este libro es explícito y directo, no está escrito de esta manera por casualidad, utilizo un lenguaje muy fuerte y gráfico, porque esto es lo que las circunstancias actuales exigen. ¡Las verdades esenciales están contenidas aquí y trato de comunicarlas en la manera más urgente posible!

Este libro es también muy completo. Lo que Cristo dice acerca de su pueblo, y a su pueblo, en la era final de la Iglesia es mucho más profundo de lo que a simple vista se ve, no obstante virtualmente nadie se molesta en considerarlo. Esa es la parte más grande del problema.

¿Con qué frecuencia oye, o ha oído alguna vez, a las personas discutir el significado de “unge tus ojos”? ¿Aunque hay un acuerdo general de que la era de Laodicea ha llegado, e incluso aunque Cristo ordena a Laodicea a hacerlo, cuándo fue la última vez —si la hubo—que usted se preocupó por esto? ¿Ha oído alguna vez un sermón acerca de este tema, por lo menos uno? ¿Quién pregunta realmente o habla acerca de “ungir sus ojos”? Casi nadie. Esto es porque virtualmente nadie cree que él ó ella podrían ser laodiceanos. ¿Así que, por qué examinar o estudiar lo que no podría aplicarse?

Para poder ver todo el cuadro—COMPLETO—que este libro presenta, y para entender lo que usted tiene que hacer para recibir la aprobación de Dios, tiene que leerlo todo. Cada sección edifica sobre la anterior—y cada capítulo edifica sobre el que le precede, causando que todo el libro se edifique conforme continúa. Comprenda que no es sino en los últimos capítulos que un gran número de elementos se atan completamente.

No pierda de vista el método en el cual el libro esta escrito.

¡Mientras que algunos sienten que se pueden “saltar” dentro del texto, y aún así entender el punto, esto no es posible! Ni se puede leer deprisa, le insto a estudiarlo muy cuidadosamente, y después leerlo una segunda vez con la Biblia abierta.

Los puntos, principios, escrituras y enseñanzas que se cubrirán no son suposiciones, hipótesis, teorías u opiniones. Son los hechos de nuestros tiempos—y son pruebas, directas de la Palabra de Dios, la historia, el Sr. Armstrong y la lógica básica, acerca de la verdad de lo que usted encara.

Observe que el cuadro completo de los acontecimientos al fin de la era, debido a la apostasía que azotó a la Iglesia de Dios Universal (IDU), se presenta y es explicado en detalle adicional en los libros listados al reverso de este libro. Varios sermones incluidos en nuestro Paquete de Explicación para los Dispersados, también arrojan luz sobre las verdades explicadas en este libro. Cabe notar que esto es especialmente cierto de la serie de 2 partes de “El Cuerpo de Cristo: ¡Cómo la mayoría ya no está en él—pero supone que sí!” Estos son quizás los dos más importantes sermones que yo alguna vez haya dado. Esta serie crucial trabaja directamente con este libro. Cada uno ayuda a entender completamente lo otro, junto con la serie de la “Una sola Verdadera Iglesia” que se ofrece por la misma razón. Donde se haga necesario ciertos principios del paquete se repetirán en este libro a causa de su aplicación directa a la advertencia de Cristo. También serán necesarias algunas repeticiones dentro del libro. Esto sucederá cuando diferentes aspectos de puntos relacionados necesiten ser tratados de nuevo.

¡Para las mentes razonables, este libro explicará más allá de toda duda exactamente cómo “ungir tus ojos”—y exactamente a quién se dirige la advertencia!

El tiempo de Cristo para revelar este vital entendimiento ha llegado. Pero primero debe fijarse el escenario y esto tomará tiempo.

CAPÍTULO UNO –
¿QUÉ SUCEDIÓ REALMENTE?

La historia del mundo está repleta de historiadores que re-visitan, re-examinan, revisan e incluso re-escriben completamente la verdad de eventos para reflejar la corriente actual que las circunstancias parezcan dictar. Ellos traen su propia agenda y visión mundial a la historia.

De la misma manera, dentro de la Iglesia, miles, ya sea, han olvidado o nunca habían entendido siquiera los hechos más fundamentales de lo que ha sucedido desde la muerte del Sr. Armstrong. El quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo de la historia reciente de la Iglesia han sido hechos borrosos casi más allá del reconocimiento por las personas que creen tener una comprensión de lo básico.

Un breve repaso prepara el escenario para el resto de este capítulo.

Una Breve Historia

Herbert W. Armstrong murió a principios de 1986. En resumen, he aquí lo que le siguió. En los años después de la muerte del Sr. Armstrong, falsos líderes capturaron la corporación de la iglesia y dejaron de creer y enseñar todas las doctrinas reveladas a través de él. Con el tiempo, estos hombres completamente tiraron fuera la verdad y destruyeron la iglesia visible, dejándola espiritualmente muerta. Subsecuentemente, varios ministros dejaron la Iglesia de Dios Universal para formar organizaciones compuestas de hermanos disconformes con los cambios que habían ocurrido.

Para la primera mitad de la década de 1990, aproximadamente el 80 por ciento de la Iglesia se apartó completamente de la verdad. El restante 20 por ciento se esparció en varios grupos manteniendo varios grados de la verdad. La mayoría concordaban en ciertas doctrinas básicas, pero diferían en muchas otras.

El problema se define mejor de esta manera: Mientras que la mayoría estuvo de acuerdo a que estaban en desacuerdo con el Sr. Armstrong en varias doctrinas, no podían convenir en lo que estaban en desacuerdo. Como resultado, miles se encontraron a sí mismos incapaces de “caminar juntos” (Amós 3:3) en la unidad que la Iglesia una vez gozó. Así, se esparcieron en muchos lugares—donde podrían reunirse con otros de creencias relativamente similares. No obstante, en cada caso, estos grupos generalmente se consideraron a sí mismos como “firmes por la verdad”.

Una vital distinción debe hacerse en este punto. Estas organizaciones no deben ser confundidas con los primeros grupos que se fueron en los años setenta, antes de la muerte del Sr. Armstrong. Estos nacieron de una rebelión contra la verdad y el gobierno de Dios cuando la Iglesia estaba en la vía correcta. La mayoría de los hermanos una vez fueron capaces de reconocer que ninguna de estas organizaciones era de Dios—punto. El tiempo, acompañado con la ceguera que ha descendido sobre la mayoría del pueblo de Dios, han nublado la capacidad de la mayoría incluso para ver este tanto. Muchos ahora consideran a éstos primeros grupos como una adicional y viable opción. Esta nueva posición representa un asombroso revés de entendimiento.

Ahora veamos brevemente el perfil de los grupos que aparecieron después que la verdad comenzó a ser tirada fuera de la Iglesia.

En diciembre de 1989, se creó el primer verdadero grupo “dispersado”. Esta organización eventualmente llegó a ser hogar para varios miles, que fueron allí creyendo que les ayudaría a retener toda la verdad restaurada.

En diciembre de 1991, salió otro pastor, reclamando que la Obra estaba terminada y que el Sr. Armstrong había puesto demasiado énfasis en esto. A través del tiempo, varios cientos de personas llegaron y se fueron de su grupo.

En enero de 1993, se formó otro grupo. Esto ocurrió después de que un evangelista antiguo que lo comenzó le pidiera al sucesor del Sr. Armstrong que le permitiera permanecer en la IDU “como un Anciano Local” de la Iglesia. Sólo después de ser denegada su petición fue que él comenzó su grupo y rápidamente creció en tamaño.

En Mayo de 1995, se formó el grupo más grande, consistiendo de muchos ministros y ciertos líderes de alto rango de la IDU, y muchos miles de hermanos. Este grupo finalmente había decidido terminar su inacción después de presenciar casi 300 cambios doctrinales. Estos se organizaron bajo el liderazgo de un comité electo, el cuál en turno elegía al líder del grupo.

En 1998, los últimos dos grupos sufrieron grandes divisiones dentro de sus filas, cada una involucraba de 1.500 a 2.000 hermanos. Estas separaciones eran esencialmente luchas por el poder, y eran casi completamente sin relación con la doctrina. Estos mismos grupos desde entonces han experimentado divisiones adicionales de grupos más pequeños. El grupo de 1989 también ha sufrido numerosas divisiones, a menudo teniendo que ver con administración y gobierno dictatorial, pero más a menudo con doctrina, a causa de las absolutamente blasfemas enseñanzas no bíblicas, sin sentido, que enseña su líder.

Como la inmensa mayoría que se quedó en Sardis, el grupo de 1995, habiendo empezado con muchas doctrinas falsas ya implementadas, puede que prontamente se salgan totalmente de la cristiandad. Esto es a causa de que continúan aceptando más herejías y diluyendo las verdades restantes que les quedan. Es más probable que el fin de la era y la Gran Tribulación acortará su lento pero cada vez más acelerado viaje de regreso al mundo.

Por otro lado, el líder del grupo de 1989 ya se ha apartado completamente de Dios, llegando a ser tan falso como los apóstatas originales. Trágicamente, otros cercanos a él en el alto mando parecen estar siguiendo su guía. Esta organización ha desarrollado dos mentalidades—los que están de acuerdo con los muchos títulos y oficios asumidos por el líder y los que no. Tal parece que más separaciones pueden ser inminentes allí, con los sobrevivientes buscando a dónde ir o dándose por vencidos completamente.

El resultado de todo esto ha sido que el grupo de 1993 (que ahora se está haciendo más pentecostal y sufriendo de severos problemas internos), y un par de otros grupos más pequeños, se sientan cómodamente—y satisfechamente—en medio, creyéndose a sí mismos más equilibrados, amorosos y “capaces de crecer” que el grupo de 1989, y más celosos y doctrinalmente fieles que el grupo de 1995. Estos grupos de “en medio” generalmente se consideran a sí mismos como la mejor opción—y el “verdadero remanente de Filadelfia”. Por tanto, será más difícil para ellos poder ver su condición en la verdadera luz.

¡Aprenderemos por qué ninguno de éstos grupos podría representar ni remotamente a Filadelfia!

El Sr. Armstrong gritó las advertencias

A través de todo su ministerio, el Sr. Armstrong “clamó a voz en cuello y no se detuvo” al cumplir con su responsabilidad de advertir a aquellos que se dirigían al castigo—a la calamidad repentina. Él siempre “levantó su voz como trompeta,” nunca preocupándose por lo que pensaba la gente. Él les dijo lo que necesitaban oír, sin ninguna consideración para lo que ellos pudieran haber querido oír.

Con una audacia, fuerza y lenguaje descriptivo constantes, el Sr. Armstrong continuamente practicó—en realidad, obedeció—Isaías 58:1. Él vio la clara responsabilidad de advertir a aquellos—ya sea del Israel físico o del espiritual—quienes se estaban dirigiendo hacia la Tribulación. Debemos examinar cómo él lo hizo, tomando tiempo extra conforme lo hacemos, para que nunca dude usted del enfoque del Sr. Armstrong hacia aquellos que se dirigían hacia ciertos desastres, si no despertaban.

Enseguida hay una serie extensa de citas urgentes del Sr. Armstrong. De hecho, ésta es su voz, cumpliendo su responsabilidad de advertirle a usted ahora. Más tarde, leeremos las declaraciones de otras áreas específicas de lo que él enseñó, las cuáles se aplican directamente a la orden de Cristo de “unge tus ojos”. Esto sucederá periódicamente a través de todo el libro.

Tenga cuidado de no encontrarse a usted mismo ofendido por la fuerza del lenguaje del Sr. Armstrong, el cual tal vez usted no ha escuchado por muchos años. Más bien, saboree sus palabras, comenzando cuidadosamente a reflexionar sobre su propia condición. Estas citas fijan el tono para la forma como he tratado de escribir todo el libro. (La mayor parte del énfasis es del Sr. Armstrong, y algunas veces—generalmente en cursiva—es mío a través de todo el libro).

“Hermanos, estoy terriblemente AFLIGIDO y descorazonado por los informes de todas partes, que MUCHOS de nuestros miembros se encuentran TIBIOS, o completamente LETÁRGICOS, espiritualmente. Si es USTED uno de esos, tengo que advertirle—puede que usted no vaya en camino al Reino de Dios—¡sino en camino a su FIN al LAGO DE FUEGO!”

“Los informes indican que muchos han ‘venido’ a la Iglesia de Dios de esta manera: Ellos han llegado a VER y a SABER realmente que ésta es, verdaderamente, la Iglesia de DIOS. Saben que hay terribles PROBLEMAS MUNDIALES justo adelante. ¡Han oído de cómo la Iglesia de Dios será llevada a un LUGAR DE REFUGIO . . . Así esta gente viene, egoístamente, por un tipo de SEGURIDAD física y espiritual—¡para asegurar su PROTECCIÓN cuando la Gran Tribulación estalle sobre el mundo! Pero NO están ellos mismos ‘¡encendidos por DIOS!’ ¡Son HARAGANES espirituales! ¡Y Dios no les dará protección!”

“Si ése es su caso, ¡PERMÍTAME QUE LE HAGA ARDER LOS OÍDOS antes que el Dios Todopoderoso lo haga arder a USTED en el Lago de FUEGO! ¡Si ésa ha sido SU actitud—si USTED está sólo de parte del OBTENER, y EVITA ayudar, y dar a la causa de Dios, entonces yo le digo con la AUTORIDAD DE JESUCRISTO, si no se ARREPIENTE PRONTAMENTE, y cambia . . . usted NO TIENE PARTE EN LA IGLESIA DE DIOS! Usted es parte del DESECHO espiritual PODRIDO, CORROMPIDO que se ha atorado DENTRO DEL CUERPO ESPIRITUAL DE LA ESPOSA DE CRISTO . . . ” [nota del editor: ¿Le ofende este lenguaje—ó le levanta y le incita a la acción?]

“Y si ESO no le hace zumbar los oídos, y le DESPIERTA, entonces Jesucristo le dice a USTED a través de mí, que ¡USTED está en peligro del Lago del Fuego!”

“¿Alguna vez leyó de la experiencia de Gedeón al escoger a los hombres para la batalla? Había 32.000 hombres. ¡Tenemos cerca de 32.000 miembros adultos actualmente BAUTIZADOS (o profesándose miembros) en la Iglesia de Dios hoy! Dios hizo que Gedeón les proclamara: ‘Quién tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron del pueblo 22.000; y allí quedaron 10.000.’ Luego Dios los PROBÓ, y, finalmente, ¡SÓLO 300 de entre esos 32.000 fueron escogidos por el ETERNO viviente!”

“¡OH HERMANOS! ¿TIENE que ser de esa manera con la IGLESIA de Dios hoy—el propio CUERPO del Cristo viviente?”

“A menos que yo los EMPUJE—TIRE de ustedes—les RECUERDE que actúen en esta OBLIGACIÓN PARA CON DIOS Y SU OBRA, ustedes no van por el camino de Dios—ustedes se tiran al suelo y se DAN POR VENCIDOS . . . ”

Carta a los hermanos, 2 de Marzo de 1967

“El mundo se ha sumergido en un sueño de complacencia e indiferencia espiritual.”

“Está demasiado ocupado gozando esta prosperidad recién descubierta, bronceándose bajo el confortable sol del lujo, como para preocuparse acerca de lo que la inminente III Guerra Mundial NUCLEAR le TRAERÁ, a menos que lo prevenga el Dios Todopoderoso, ¡la simple extinción de la vida humana de sobre este planeta!”

“Las palabras suaves y los discursos bonitos no despertarán a las personas de este agradable sueño. ¡Se necesita de una SACUDIDA!”

“Personal del editor,” PV, Septiembre. 1965

“El mensaje de Ezequiel es para nuestros tiempos—una advertencia profética ¡para Los Estados Unidos y Gran Bretaña, ahora!

“Siempre ha sido el caso que los verdaderos profetas y ministros de Dios han permanecido firmes casi solos, y opuestos por la abrumadora mayoría en Israel. Esa es la vieja historia de Israel. Y esto sigue siendo cierto el día de hoy.”

“Ezequiel cataloga nuestros pecados—nuestras costumbres y caminos los cuales nos parecen rectos a nuestros propios ojos pero que son contrarios a las leyes de Dios y una abominación a SUS ojos.”

“¡Nuestra gente hoy en día no puede ver en qué estas cosas hagan alguna diferencia! Pero Ezequiel dice que los predicadores han engañado al pueblo, y lo han hecho errar. Ellos han tolerado todas estas cosas, hasta que la gente ¡ha perdido la VERDAD pura de Dios!”

“¡Entre tanto, nuestro trabajo es ADVERTIR a Los Estados Unidos y Gran Bretaña de lo que vendrá! Gritar la advertencia de salir de BABILONIA (Apoc. 18:4)—de que aquellos que hacen caso pueden encontrar a Dios ahora—pueden venir bajo su protección divina (Salmos 91), y que a través de una vida verdaderamente llena del Espíritu Santo obediente al CAMINO DE DIOS y sus leyes, sean preparados para llegar a ser un gobernante o un maestro en el pronto venidero Reino glorioso de Cristo!”

“¿Invadirá Rusia a Los Estados Unidos? ”, PV, Noviembre 1948

“Hay momentos, debo admitirlo, en que me siento impotente, inútil, y frustrado. Me pregunto si cualquiera de nuestros lectores podría ponerse a sí mismo en mi lugar, y darse cuenta de lo que veo y sé, y de cómo me siento.”

“¡Sí, millones están oyendo la última seria y desesperada ADVERTENCIA de Dios! ¿Supondría usted que ése hecho me llena de gozo, y que recorre mi ser con regocijo? ¡Pues no! En lugar de eso, ¡me siento derrotado—FRUSTRADO!”

“¿Sabe usted por qué? Porque veo, como Cristo dijo acerca de su predicación al pueblo, que ellos viendo no ven, y oyendo no oyen, ni tampoco ENTIENDEN. ¡Sólo en Níneve fue que la gente alguna vez cedió a una advertencia!”

“Me da un sentimiento de completa futilidad—de hacer un esfuerzo supremo, de luchar a través de los años con todas mis fuerzas y energía, además de toda la inspiración que he podido recibir de Dios—sin embargo es como estar dando vueltas en un molino—en realidad ¡sin hacer ningún progreso!”

“Personalmente, ¡VEO lo que nos espera! Me llena de TERROR frenético—por la seguridad de toda la gente que amo—personas que podrían ser libradas y protegidas de las catástrofes que están acarreándose a sí mismas—así como yo plenamente espero ser librado por medio de la protección sobrenatural de Dios—¡PERO ELLOS NO LO SERÁN!”

“¿ENTENDERÁ USTED? ¿Hará caso—y librará su propia preciosa vida de las cosas que vendrán? ¿TOMARÁ la advertencia?”

“Dios dice que si nosotros mismos vemos venir estas cosas, y les ADVERTIMOS, estamos absueltos—su sangre no estará en nuestras manos. Pero eso no es suficiente para estar satisfecho—salvar sólo mi propio pellejo. ¡¡QUIERO VERLO SALVADO A USTED TAMBIÉN!!”

“Plática de corazón a corazón con el editor”, PV, Abril de 1956

“Si alguien me dice que mi casa está en llamas, no me burlaré de él ni me rehusaré a tomarlo en serio. ¡Iré a ver, y ME ASEGURARÉ! Si está equivocado, entonces por lo menos SABRÉ que mi casa está a salvo. Aprendí hace años que puede ser muy peligroso el ASUMIR descuidadamente, ó el simplemente dar por sentado las cosas. Es mucho más sabio y seguro el obtener toda la INFORMACIÓN, y luego hacer una decisión.”

“Y la VIDA de uno por la eternidad vale mucho más que su casa.”

“Les he dado la Palabra de Dios fielmente. Esto no es popular. No es lo que la popular mayoría les dice a ustedes.”

“Mi responsabilidad termina con ADVERTÍRSELO. He clamado a voz en cuello. He alzado mi voz.”

¿Cuál día es el sábado cristiano? (1976), Págs. 7, 107

“Dios envió a sus profetas—A SU DIVINO HIJO—a sus apóstoles—a sus verdaderos ministros, implorando a un mundo obligado a escoger—advirtiéndole a este mundo del inevitable resultado de su necia rebelión”.

“La mayoría de la gente hoy se encuentra como la persona que está profundamente dormida, teniendo un sueño placentero. Cuándo uno trata de despertarla para decirle que su casa está en llamas y que está a punto de quemarse, soñolientamente protesta:”

“¡No! ¡No me despierte! Váyase—¡déjeme dormir!”

“¡Bueno, escúcheme! ¡Su casa está en llamas!”

“¡Tengo que advertir a la gente—o su sangre será demandada de mi mano! Dios Todopoderoso me ordena, ‘CLAMA A VOZ EN CUELLO, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión’ (Isa. 58:1). Dios no dice susúrrales al oído. El no dice, ‘predica cosas suaves y melosas que relajen a la gente’. Él me dice que levante mi voz—que ¡CLAME EN VOZ ALTA!—que ¡RETUMBE su advertencia!”

“¡El tiempo para predicar suave, delicada, susurrante, y tranquilamente ha pasado!”

Yo no hablo suavemente, tranquilamente, en el aire. ¡CLAMO EN VOZ ALTA! Yo no me detengo¡les digo la verdad con todo el poder que Dios me da!”

“Buscamos, no el complacer a las personas, sino sólo obedecer a DIOS, y ayudar y SALVAR a las personas—¡por amor a ellas!”

“En su Mensaje a su verdadera Iglesia de este tiempo, la cuál está entregándose a sí misma para ser su instrumento para clamar esta misma advertencia, y llevar el EVANGELIO DE CRISTO al mundo, Jesús dijo: ‘Por cuanto has guardado la PALABRA de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba (La Gran Tribulación— el DÍA del Señor), que ha de venir sobre el mundo entero’ (Apoc. 3:10). Pero a aquellos que son tibios, despreocupados, indiferentes, Cristo dice que Él los vomitará de su boca (Apoc. 3:16)”.

“ Me siento exactamente como el profeta Jeremías se sintió, cuando Dios le reveló la destrucción próxima a venir sobre la tierra de Judea, a causa de los pecados de los judíos de su época. El ejército Caldeo del Rey Nabucodonosor estaba a punto de marchar sobre Jerusalén. Jeremías lo vio—prácticamente. Pero el pueblo estaba PROFUNDAMENTE DORMIDO. Esto hizo que Jeremías enfermara hasta las entrañas”.

“¡Mis entrañas, mis entrañas!” Jeremías exclamó, apretando sus manos fuertemente alrededor de su abdomen. “¡Me duelen las fibras de mi corazón! ¡Mi corazón se agita dentro de mí, no callaré!” (Jer. 4:19)”.

“¡Sí, yo sé cómo se sintió Jeremías!”

“¿PIENSAN USTEDES QUE ME PUEDO QUEDAR CALLADO, HOY? ¡Dios me ha revelado el peligro en que ustedes se encuentran! También puedo ver su letargo.”

“Unos cuantos me han escrito sus quejas y críticas. ¡Unos cuantos no han querido VER ilustraciones reales de lo que SUCEDERÁ EN LA VIDA REAL! Unos cuantos han amenazado con dejar de leer LA PURA VERDAD . . . ”

“ . . . Si por la gracia de Dios, a través de su poder, yo puedo hacer esto lo suficientemente REAL, puedo ser el medio para salvar a algunos de ustedes. ¡Y sus vidas son MUY VALIOSAS! Cada uno que se salva vale todo el esfuerzo—toda la crítica de los que quieren las cosas suaves y melosas y los engaños—toda la persecución”.

“Su vida es muy valiosa. ¡Es un HIJO DE DIOS en potencia! ¡Espero verle, y conocerle, y AMARLE, en el reino de Dios! ¡Sí, su vida es muy valiosa para MÍ! Estoy tratando de DESPERTARLE a la realidad, si puedo. ¡Critiquen y condénenme . . . no puedo hacer nada más que HACER ESTA ADVERTENCIA CLARA! ¡Esta es motivada por un espíritu de AMOR! ¡Que Dios le AYUDE a despertar y HACER CASO!

Sí, yo sé, PV, Feb./Marzo 1955

¿Le molesta que haya citado tantas veces y de ésta manera al Sr. Armstrong? ¿Piensa que fue presuntuoso de mi parte? Si es así, ¿por qué?

Los principios y la verdad de las palabras del Sr. Armstrong son eternos. Claro está, él ya no está aquí para proclamar—gritar—estas advertencias él mismo. ¡Alguien más lo tiene que hacer por él, reconociendo que el peligro del que él habló es ahora mucho mayor—más INMINENTE—mucho más cercano a los que no han hecho caso de él!

Todos los ministros de Dios deben poseer el corazón de un pastor. Los verdaderos pastores aman al rebaño de Dios, y deben estar preparados a dar su vida por ellas. Dios dice que Él castiga a cada hijo que ama (Prov. 3:11-12; Heb. 12:6-11), y Él a menudo usa a sus siervos para traer su castigo. Si el resto de este libro le ofende, eso puede ser bueno—si lo mueve a la ACCIÓN. Si usted prefiere resentir mis palabras, este es un precio que estoy preparado a pagar—con la esperanza de que entonces podría despertarle más adelante a lo que usted tiene que hacer.

Ya no tenemos tiempo en esta era de hablar de otra manera sino atrevidamente. Pero el hacer esto—y con AUTORIDAD—tiene un precio. ¡Continuaré haciéndolo—no importa el precio para mí personalmente, y no importa qué tantos pocos o muchos estén dispuestos a pagarlo con nosotros! Los que no pagarán el precio de Dios ahora deben reconocer que la profecía revela que el precio pronto aumentará dramáticamente para su pueblo—y para todas las personas en la tierra.

¡Grabe esto claramente en su mente: todavía no es demasiado tarde para abandonar a la mayoría y escapar lo que ellos tendrán que padecer!

Demostrando que personas de dos condiciones huyeron

Con el tiempo, llegó a ser aparente que cuando la IDU dejó completamente la verdad, dejándola una iglesia muerta, los hermanos de dos eras diferentes de la Iglesia (Filadelfia y Laodicea)—realmente dos CONDICIONES diferentes—fueron forzados a huir. Ellos hicieron esto en un modo mezclado. Este proceso de salida de la IDU continuó a través de los 90s.

Antes de continuar, y antes de que uno pueda entender todo lo que ha sucedido desde entonces, tenemos que reconocer que aquellos que reflejan a Laodicea y aquellos que reflejan a Filadelfia ¡ambos dejaron la Iglesia de Dios Universal! Concluir de otra manera es creer que la IDU es todavía parte de Laodicea—y cualquiera que cree esto ya sea ¡ya no entiende ó nunca entendió a Dios, la Biblia ó la verdad—punto!

Por tanto, la salida de la apostasía siempre ha sido un proceso de dos etapas. Permítame explicarle.

Cuándo el liderazgo de la IDU se rebeló en contra de Dios y apostató completamente, como hemos explicado, todas las mentes convertidas allí fueron forzadas a salir de esa organización para sobrevivir espiritualmente. La vasta mayoría desde hace mucho que lo hizo. Y éste fue el primer paso. (Quizás todavía podrían salir algunos pocos más de los últimos.)

El segundo paso asemeja la disposición del Sr. Armstrong de salir de la era de Sardis para servir completamente a Dios. Hoy, aquellos ya sean de ó queriendo regresar a la condición de Filadelfia (la sexta era) tendrán que subsecuentemente partir de entre el dominante “remanente” de Laodicea de Apoc. 12:17, representado por varios grupos principales (y por lo menos unos cuantos más pequeños). Este paso ha sido mucho más confuso y difícil de entender para la mayoría.

¡Por supuesto, la profecía muestra que la gran mayoría nunca reconocerá ni aceptará la necesidad de tomar el segundo paso! Es muy parecido a la proverbial “rana en la olla”, flotando en el agua que lentamente se va calentando hasta hervir. Dentro de poco, la rana está demasiado cocinada para escapar.

A diferencia de la rana, aquellos que están dispuestos a tomar el segundo paso saben que tienen que escapar del agua caliente—destinada a estar mucho más caliente en la Tribulación. En un extraño giro de las circunstancias actuales, los que quieren escapar de ser hervidos en el agua caliente tienen que aumentar realmente su propia temperatura para poder lograrlo.

Este libro demostrará claramente—más allá de toda duda—que Cristo ha establecido—reconstituido realmente—su única unificada Iglesia y Obra para aquellos que tengan la vista clara y que estén dispuestos y lo suficientemente fuertes para dar ambos pasos. Y, gradualmente, más y más hermanos fieles se están apartando de la séptima era. ¡Todos los que aman la completa, pura e in-comprometida verdad, como la Iglesia entera una vez la entendió, y quieren terminar la Obra de Dios, como la Iglesia una vez lo hizo, ahora tienen un lugar para hacerlo!

Olvidándose de lo que usted alguna vez reconoció

A causa de que fui despedido a principios de 1993, pude observar y aconsejar a una gran cantidad de personas que huían de la apostasía muy al principio. Ellos estaban viendo cosas que miles de otros, que les siguieron después, no podían ver todavía. Muchos alguna vez supieron que tenían la obligación de actuar, aunque decenas de miles no tuvieran el valor de tomar una decisión de permanecer firmes y salir. He aquí una verdadera ironía. Entendamos esto.

Mirando hacia atrás, sabemos que la IDU se apartó completamente de Dios. Ellos echaron fuera prácticamente todas y cada una de las doctrinas, y los detalles que éstas contenían, que todos nosotros alguna vez identificamos como verdad. De nuevo, esto descalifica a esa organización de ser considerada en la ecuación de Dios para su Iglesia. Por lo menos este tanto es generalmente, aunque no completamente, entendido.

He aquí el punto. Miles no estaban seguros de esto justo antes de los principios de 1995, cuando muchos ya habían salido o estaban en el proceso de salir de la IDU. Por tanto, una realidad fascinante se hace evidente: muchas personas estaban dispuestas a salir de la IDU cuando creyeron que ésta era Laodicea. ¡Hicieron esto creyendo que era necesario para poder seguir siendo filadelfianos!

Pero un cambio dramático ha ocurrido. ¡La mayoría de los hermanos se han vuelto renuentes a dar un paso idéntico—POR SEGUNDA VEZ—que alguna vez sí estuvieron dispuestos a dar!

Muchos miles de hermanos oyeron alguna vez la serie de mis sermones de las “90 Razones para Seguir la Verdad” (dados de 1993-94). Estas razones tienen la misma exacta aplicación—una vez más—que tuvieron cuando el pueblo de Dios salió de la IDU. En un sentido, son aún más aplicables ahora—y cubro varias de ellas a través de todo el libro, con una sección cerca del final dedicada a muchas más. Los que las han oído, recuerden que una de las primeras “90 Razones” explicó que los objetos toman eventualmente la temperatura del cuarto que ocupan. ¡Este sigue siendo aún el mismo peligro para todo el pueblo de Dios!

He aquí la diferencia ahora—y esto es lo que está confundiendo a tantos. Los grupos dispersados, grandes y pequeños, se han convertido de hecho en la Iglesia laodiceana que una vez pensamos la Iglesia de Dios Universal seguiría siendo. Su aceptación de una mezcla de doctrinas correctas y erróneas, continuamente agregando más que están erradas, y ahora reflejando lo que la IDU enseñó a principios y a mediados de la etapa de la apostasía, lo prueban. (Otros de nuestros libros para los grupos dispersados demuestran esto más allá de toda duda.)

¿Por qué entonces muchos permanecen entre ellos? ¿Qué sucedió con la convicción de la mayoría, cuándo estaban dispuestos a unirse a un grupo pequeño aunque la mayoría no lo hiciera?

Yo lo comparo a lo que Pablo dijo en Gálatas: “corríais bien; ¿quién os estorbó para no [ya no] obedecer la verdad?” (5:7). Este versículo se ha cumplido en las vidas de muchos miles del pueblo de Dios. ¡Ellos dieron correctamente el primer paso—luego se detuvieron en seco!

Por supuesto, el grupo más grande de los dispersados, que se formó en la primavera de 1995, puede ser la excepción a lo que he dicho. He aquí la razón.

Este fue el único grupo (esencialmente el último en formarse) que dejó la IDU mientras que simultáneamente se salía completamente fuera de la pantalla del radar cristiano. Cuando el Pastor General anterior tiró fuera la Ley, el sábado, los Días Santos, el diezmo y el conocimiento de las carnes inmundas, fue quitada toda duda acerca de si el remanente de la IDU permanecería como Laodicea.

(Más que cualquier otro, el grupo de 1995 casi pareció empeñado en demostrar que ellos son los laodiceanos. Hablaremos luego de cómo su formación está sutilmente confundiendo a muchos miles que no están con ellos. Mantenga esto en mente. Habiendo demostrado su habilidad de tolerar mucha más herejía que los que habían salido al principio, las personas en este último grupo pueden ser los menos probables a entender lo que acabo de explicar).

La vasta mayoría del pueblo de Dios está todavía en Laodicea. Simplemente no están reteniendo lo que tenían completamente y no son filadelfianos—pero se engañan a sí mismos creyendo que lo son. ¡A muchos hoy en día les gusta hablar del “ambiente laodiceano”, como si el problema no fueran las organizaciones laodiceanas, formadas por individuos laodiceanos—de la misma manera que las organizaciones de Sardis, estaban formadas de individuos de Sardis!

Se hará sencillamente claro que esto es asunto de organización, y las organizaciones se componen de INDIVIDUOS, de los cuales usted es uno. No es meramente un asunto de ambiente, como tantas personas incautas parecen estar dispuestas a creer.

Cuando el tiempo de huir llegue

Miremos adelante por un momento. Existe ahora un tipo de “fe” mística, supersticiosa y ciega de que todos los filadelfianos mágica—y simultáneamente—llegarán a Petra, o dondequiera que se encuentre el lugar de refugio. Vendrán, según cabe suponer, de muchas organizaciones y grupos. La gran mayoría hoy, de aquellos que todavía creen en un lugar de refugio literal, han aceptado la idea de que Cristo reunirá a los filadelfianos de entre todos los grupos dispersados cuando sea tiempo de huir.

¡Esta teoría es errónea, en realidad ridícula—y puede ser probada que es imposible! No obstante, son muchas las personas que parecen creerla.

Imagínese a millares de personas que llegan a la entrada del lugar de refugio con una cantidad de ideas doctrinales diferentes y enfoques diferentes del gobierno. Estarían viniendo de diferentes organizaciones, que practican diferentes creencias y diferentes tradiciones, siguiendo a diferentes líderes—sus favoritos. Habría una confusión masiva tan sólo con la pregunta de cuál líder seguir, no digamos de la división causada por todas las otras doctrinas que algunos quizás piensan que deberían o no ser creídas o practicadas. Leales a sus organizaciones predilectas, como el mejor grupo del cual venir, la mayoría nunca sería capaz ni siquiera de convenir en quién debería ser el líder, mucho menos de cuál forma de gobierno él debería de emplear. Y en el ambiente actual, no hay duda que las personas querrían que sus voces fueran oídas en este asunto. (Y luego está la otra pregunta de cómo las personas en muchas organizaciones recibirían y reconocerían simultáneamente la señal de Dios para huir.)

¡Repitamos esta declaración de nuevo para dar énfasis: Todos habrían estado practicando formas totalmente diferentes de gobierno—bajo diferentes líderes —en grupos que difieren—con diferentes creencias y tradiciones—y habiendo estado así por años!

Dios NUNCA premiaría a tales grupos y personas confundidas con su protección. Hacer esto sería juntar la confusión de los que no han retenido la verdad con la unidad y la claridad de los que lo han hecho. ¡Capte este entendimiento central! Dios nunca permitiría que existieran tales imposibles circunstanciastal terrible DIVISION—en el lugar de refugio. Los supuestos “filadelfianos” de todo tipo y color no podrían llegar con tal mezcolanza de ideas diferentes, y ser capaces de evadir Amos 3:3, permitiéndoles “caminar juntos” en desacuerdo con otras clases muy diferentes de “filadelfianos” en tan constreñido lugar por 3½ años.

Espero que nadie sea tan ingenuo como para creer que hay muchas personas fieles (“filadelfianos”) escondidos invisiblemente en cada organización quienes secretamente están reteniendo y practicando cosas que el resto de su organización no. Usted no puede decidir, en efecto: “Yo seré un filadelfiano en medio de todos estos laodiceanos. Yo no tengo que hacer realmente nada, ni tomar una posición ahora”.

Esto es pensar idénticamente a los que reclaman que ellos no tienen que comer panes sin levadura, durante los siete días, mientras tengan “los panes sin levadura de la sinceridad y la verdad” en sus mentes—sus “corazones”. Muchos en el mundo conocen y practican este versículo y otros como este exactamente de esta manera.

Dicho esto, esos poquísimos, que podrían ya estar ahora en el proceso de ungir sus ojos, y que podrían estar listos prontamente para tomar acción, también deben—y tienen—prontamente, que llegar a entender que tienen que salir de su grupo. Todos los demás que eventualmente salgan tendrán que primero ungir sus ojos para poder ver y llevar a cabo esto mismo.

El Sr. Armstrong repetidas veces explicó por qué debe haber completa unidad en la Iglesia de Dios. Mientras que ninguna organización puede reclamar que tiene su “boleto” automático para entrar al lugar de refugio (y hay un grupo que lo hace), ¡todos los que serán protegidos deben venir de un mismo trasfondo de común posición en administración y doctrina—dando a entender DE UNA MISMA ORGANIZACIÓN! Todos tienen que ver la verdad de la misma manera.

(Para aprender quién sí y quién no será protegido, tómese el tiempo de leer nuestro detallado folleto Dios Promete Protección—¿LUGAR DE REFUGIO o Rapto Secreto?)

¡Es mi esperanza que después de leer “UNGE TUS OJOS”, usted rechazará el ilusorio, suave, tranquilizante (y trillado) canto de sirena (protestante) de que Dios lo aceptará a usted y a sus creencias “tal y como son”—sin importar su condición espiritual, sus creencias y la organización que usted ha elegido—y que luego le permitirá ser protegido de la Gran Tribulación!

Lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de gobierno, unidad y división

Usted no necesita creerme a mí en este asunto—usted puede leer las propias palabras del Sr. Armstrong. La primera cita le pide que “se detenga a pensar”. En un sentido, esta es la meta más grande de este libro. Tome tiempo de considerar cómo cada cita se entrelaza con el gobierno de la Iglesia, la unidad y la división. También observe que estas declaraciones abarcaron por muchos años el pensamiento del Sr. Armstrong:

“¿Qué acerca del cristiano ‘solitario’ que dice, ‘serviré a Cristo a mi propia manera’? ¿Qué acerca del que se va de la Iglesia de Dios para tener su propia relación privada con Cristo—para obtener su propia salvación—sin dar su parte del esfuerzo de la Iglesia para enviar el verdadero evangelio al MUNDO ENTERO?

“¿O, qué de aquél que sigue a un HOMBRE a causa de su personalidad, carisma o simpatía, o a algún otro grupo?

“¡Deténgase y piense!

“¿Se casará Cristo con varios grupos diferentes, que no están en completa armonía el uno con el otro—no obstante todos ‘profesan a CRISTO’?”

“Jesús dijo, ‘El que no es conmigo [y ya que Él es la Cabeza de la única y sola Iglesia de Dios, él llanamente quiso decir con él, donde él está trabajando—en la una sola Iglesia de Dios] contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’(Mateo 12:30).

Jesucristo se casará con la única y sola verdadera Iglesia—no con varios grupos dispersados ó individuos dispersados.

“…El que trata de OBTENER su salvación fuera de la única Iglesia con la que Cristo se casará, está en el camino del ‘OBTENER’. ¡Aquellos lealmente en la Iglesia, están DANDO de sus oraciones, lealtad, ánimo y apoyo . . . al DAR las BUENAS NUEVAS al mundo—su ÚNICA ESPERANZA!”

“7 Pruebas de la Verdadera Iglesia de Dios,” PV, Septiembre 1979

“La Palabra de Dios enseña claramente que hay sólo UN Espíritu, y UN solo CUERPO (I Cor. 12:12-13, 20).”

“Ese ÚNICO CUERPO de Cristo, llevando a cabo SU OBRA, debe funcionar como una UNIDAD. Debe trabajar en armonía y unidad, en equipo, porque Dios no es el autor de confusión. No debe haber personas tirando en diferentes direcciones en ese único Cuerpo. No debe haber competencia, ni división. ¡Y cualquiera que a sabiendas promueve, o alienta a cualquiera a promover, tal discordia, competencia, y división, llega a ser el enemigo de Dios, y sirve al diablo y no a Dios!”

“Para que esta UNIDAD—esta UNIDAD de propósito y acción—esta ARMONÍA y el trabajo cooperativo en equipo, sean mantenidos y sean preservados en la OBRA de DIOS, Dios ha ordenado GOBIERNO EN SU IGLESIA. Y él ha facultado a su Iglesia con AUTORIDAD DIVINA”.

“Ese gobierno en la Iglesia de Dios es el gobierno de Dios, a través de Cristo, a través de apóstoles, a través de evangelistas, a través de pastores, a través de ancianos, ¡en ese orden!”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre? ”, BN, Octubre 1962

“Como hasta 1969, nosotros en la Iglesia de Dios, todos ‘hablábamos una misma cosa’”.

“¡Para 1978 muchos . . . ministros estaban hablando cosas diferentes! ¡Dios había retirado . . . su bendición y el poder que causó que durante 35 años la Obra de su Iglesia creciera en una tasa aproximada del 30 por ciento todos los años sobre el año anterior!”

“¿QUÉ CAUSÓ QUE DIOS RETIRARA SUS BENDICIONES Y SU PODER?”

“Precisamente la misma cosa que ahogó el crecimiento de la Iglesia de Dios en Corinto a partir del año 56 DC, 25 años después que la Iglesia fuera fundada en Jerusalén. ¡Ellos estaban siguiendo a diferentes líderes, hablando cosas diferentes, diluyendo las sagradas y preciosas verdades de Cristo!”

“El apóstol de Cristo escribió a la iglesia en corintio, en el año 56 DC, ‘Os ruego pues hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’” (I corintios1:10).

“Ellos estaban empezando a seguir diferentes líderes que enseñaban doctrinas diferentes. ¡La Iglesia estaba siendo dividida! ¡Y una iglesia dividida contra sí misma no puede permanecer!”

“¡Es sólo sentido común entender que si alguien enseña lo que él, personalmente, cree, o que si seguimos a diferentes líderes cada uno hablando su propia cosa, SOLAMENTE TENEMOS CONFUSIÓN!”

“Pero los autodeterminados entre nosotros aun . . . en el ministerio, ¡NO ENTIENDEN!” [Autor: ¿y usted?]

“Cristo Pone la Iglesia…en el carril doctrinalmente,” BN, Abril 1979

“¡Quiero que ustedes, hermanos, piensen acerca de lo que sucedió a la Iglesia de Dios en la década de 1970 y entiendan NO SEA QUE LA HISTORIA SE REPITA! Quiero que vean los ‘frutos’ de rebelarse en contra del camino y gobierno de Dios”.

“Después de todo, la cuestión básica durante todo el tiempo era aquella del gobierno de Dios en la Iglesia. Alguien que seguía a un liberal que, como el apóstol Pablo predijo, buscaba arrastrar tras sí seguidores (Hechos 20:30) dijo, ‘estamos liberados de ese gobierno de la iglesia y tenemos ahora una organización más libremente unida, y así es como nos gusta’”.

“La Iglesia está ‘edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un Templo santo en el Señor’ (Efesios 2:20-21). Note, la Iglesia está organizada y bien coordinada, no organizada con ramas que difieren y compiten”.

“Note usted Efesios 4, hay solamente una iglesia ‘bien concertada y unida entre sí’(ver.16)— integrada como con soldadura en un cuerpo bien organizado. ¿Y cómo organizó Él este cuerpo? ¿Cómo fue éste gobernado? ‘Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe . . . ’ (Efesios 4:11-13). No es DES-unidad o algún otro tipo de organización y gobierno. Pablo también dijo, ‘que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I corintios 1:10)”.

“Para hacer clara una de las razones—si no la razón principal—para el conflicto causado por el elemento liberal, yo cito de un periódico occidental. En una entrevista con un ex-ministro, que había buscado arrastrar tras sí miembros que le siguieran, fue declarado acerca de esta nueva división que ellos tienen ‘una estructura administrativa completamente diferente’”. [Nota del autor: Este es el problema en tantos de los grupos dispersados].

“En su mayoría . . . las disensiones del pasado en la Iglesia han sido acerca . . . del gobierno. ¡Los disidentes creen en un gobierno muy liberal—a la manera de Satanás y su mundo”.

“Nosotros que quedamos en la única y verdadera Iglesia nos dolemos por la pérdida de los que hasta el momento están reprobando en sus pruebas finales”.

“La historia reciente de la era de Filadelfia de la IDU”, WN, el 24 de Junio de 1985.

“ . . . La única y verdadera Iglesia NO ES UNA ORGANIZACIÓN DE HOMBRES, sino un ORGANISMO ESPIRITUAL. Mas ese hecho no impide organización”.

“Este organismo espiritual es el ‘Cuerpo de Cristo’ que existe para el PROPÓSITO de llevar a cabo LA OBRA DE DIOS”.

“Si cada individuo sale solo, independientemente, tratando de llevar a cabo la Comisión divina en cualquier manera que él ve conveniente, tendremos confusión, una casa dividida contra sí misma”.

“Cristo, en verdad, ha ORGANIZADO SU IGLESIA, TAN BIEN CONCERTADA y unida como un edificio físico que fue construido con la precisión de cada una de sus partes por el más hábil arquitecto.

“¿Qué es la Iglesia?” Reimpresión, 1970

“Pero aún es cierto que dos no pueden andar juntos si no estuvieren de acuerdo. Yo estoy de acuerdo con Dios y con Cristo la Cabeza de la Iglesia. Nunca diluiré la VERDAD que Él me ha revelado, ni de ningún modo transigiré con ella. TODOS NOSOTROS tendremos que estar DE ACUERDO con Dios y con Cristo Su Hijo, si hemos de andar juntos con ellos, al Reino de Dios.”

“Informes falsos acerca de Ted,” WN, 6 de Marzo de 1981

El Sr. Armstrong habló constantemente de organización, estructura y unidad absoluta dentro de la Iglesia, tan necesarias para estabilizar y apacentar al rebaño. Muchos hoy en día han llegado a creer que Cristo ya no requiere tan completa unidad—o que nunca era posible en primer lugar. Como resultado, creyéndolo anticuado, muchos ya ni siquiera buscan esto entre el pueblo de Dios y están contentos con pasar por alto muchas falsas enseñanzas dentro de su grupo dispersado.

¡Tales personas casi se han hecho ciegas POR ELECCIÓN!

El Sr. Armstrong dejó Sardis

Es bien sabido que el Sr. Armstrong lentamente cesó todo contacto con los grupos Sardis con los cuales él originalmente se reunió durante y después de aprender la verdad. Armado con los hechos necesarios para hacer la decisión correcta, él hizo una decisión consciente de separarse para no tener que comprometer lo que había probado.

Dada la misma opción de los años 30 (y suponiendo que usted hubiera podido saber entonces que el Sr. Armstrong se iba para establecer lo que llegaría a ser la era Filadelfia), ¿se habría quedado usted en cualquiera de los grupos dominantes Sardis de la quinta era? ¿Habría pasado usted por alto la oportunidad de unirse al diminuto grupo dirigido por el Sr. Armstrong? ¿Habría creído usted que usted podría ser ya filadelfiano, o que algún día podría llegar a serlo, mientras permanecía en el grupo de Sardis?

¡Por supuesto que no! ¿Por qué? Porque todos una vez entendimos que sólo los que salieron—los que se apartaron del compañerismo de ellos—la quinta era y de hecho se unieron con aquellos de la sexta era pudieron ser considerados parte de ésta. ¿Por qué entonces es que hay tantos que no están dispuestos a salir de un grupo de la séptima era? ¿Por qué se han olvidado ellos de que aún ahora—¡el día de hoy!—deben unirse activamente—deben hacer la obra—deben fraternizar—con los hermanos de la sexta era?

Aunque los laodiceanos son el pueblo de Cristo, en una condición débil y deplorable, Él no los puede estar guiando o a sus organizaciones. Otra vez pregunto, ¿por qué? ¡Todos deberían entender a estas alturas que Laodicea esencialmente significa, “el pueblo gobierna, juzga y decide”. ¡Fue Cristo quien dio a todos aquellos de la era final este nombre! ¡Sin duda Él entiende que Él no gobierna a la gente a la cual Él dio este nombre!

Aprenderemos más adelante que el Sr. Armstrong enseñó que el gobierno de Dios fue restaurado únicamente a la era de Filadelfia. Este es el único lugar donde la gente activamente retiene la verdad completa. Este es el único lugar donde Cristo está dirigiendo y está presente dentro del gobierno.

Esto es sencillo. Cualesquiera personas convertidas en Sardis (¿quedarán algunas poquísimas hoy en día?—Apocalipsis 3:4) nunca podrían ser consideradas filadelfianas a menos que ellas, dejaran de hacer excusas, dejaran Sardis y se unieran a Filadelfia. Lo mismo es cierto para cualquiera de“Tiatira”, de los cuales pocos aparentemente aún tienen por lo menos alguna idea (por muy bajas que sean las probabilidades de que alguno de ellos se convierta), en alguna parte del mundo hoy (Apoc. 2:25). Todos éstos eventualmente tendrían que venir al único unificado cuerpo de Cristo, y esto es lo que el Sr. Armstrong enseñó como desde los principios de 1954 respecto a aquellos que aún pudieran haber tenido el Espíritu de Dios en Sardis.

Si esto ha sido obvio por tanto tiempo para todos, ¿por qué es que tantos parecen incapaces de ver que los filadelfianos tienen que hacer lo mismo—que ellos tienen que estar separados de Laodicea para no ser parte de ella? ¿Por qué miles se exentan a sí mismos de lo que hemos reconocido por mucho tiempo acerca de otras eras de la Iglesia?

Seamos muy claros. Uno es laodiceano hasta que deje Laodicea, a pesar de todas sus excusas—sea uno un miembro lego, diácono, anciano, pastor o evangelista. Aún así, ¿cuántas personas podrán tener la mejor de las intenciones, pero nunca dejarán la comodidad y la familiaridad de su grupo, decidiendo más bien sólo considerarse a sí mismos “filadelfianos” donde ellos se encuentran?

Recuerde que Dios le dijo a Adán y Eva que no comieran del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gen. 2:16-17). La gran lección de esta instrucción era EVITAR una mezcolanza del conocimiento verdadero con el falso. Esto ciertamente incluiría el conocimiento doctrinal correcto y falso. El Sr. Armstrong repitió esto veintenas, si no centenares de veces, cerca del fin de su vida. ¡Este tema constante era, real y literalmente, la esencia de su mensaje final a la Iglesia de Dios antes que él muriera!

Por supuesto, el Sr. Armstrong practicó esto él mismo a través de toda su vida. Esta renuencia a comprometer la verdad empezó con la decisión—y la disposición—de dejar su asociación con Sardis para tener compañerismo con un grupo diminuto, inicial de apenas diecinueve personas (seis de las cuales eran su propia familia en Octubre de 1933). Pero su determinación continúo hasta incluir todo otro encuentro posterior con el error que pusiera a prueba su resolución.

Mirando al pasado, no puedo menos que creer que Dios le permitió al Sr. Armstrong dejar éste a menudo repetido mensaje de los “dos árboles” como un fuerte testimonio—¡y advertencia!—a aquellos en la era final, que ahora parecen haberlo ignorado u olvidado completamente.

Se hará evidente en la conclusión que alguien tenía que ser comisionado para traerle a usted la próxima y probablemente final advertencia de Cristo, explicada en este libro.

CAPÍTULO DOS –
EL ÚNICO LUGAR EN DÓNDE EMPEZAR

Hace muchos años, un comercial de televisión popular ilustró cómo la mayoría de las personas no estaban entonces dispuestas a usar el cinturón de seguridad al viajar en automóvil. Por supuesto, las leyes han cambiado y esto es ahora generalmente requerido en todas partes de los Estados Unidos, y en muchos otros países. El mensaje procuró convencer a las personas del peligro de no abrocharse el cinturón.

El comercial utilizó un refrán familiar—“los accidentes sólo les suceden a los demás.” Fue algo como sigue: “claro que todos sabemos que los accidentes sólo les suceden a los demás, pero, por si acaso usted es uno de ‘los demás’, por favor abróchese su cinturón.” El comercial tomó un giro diferente para captar la atención de la gente. Nunca oí las estadísticas demostrando si esto funcionó antes de que las leyes cambiaran, pero fue captado y operó sobre una premisa correcta en el pensamiento de la mayoría de los seres humanos.

La mayoría de las personas efectivamente viven su vida creyendo que las cosas malas generalmente sólo les suceden a los demás—a otras personas les da cáncer—las casas de otras personas se incendian o son azotadas por tornados—los hijos de otras personas mueren por sobredosis de droga—etcétera. La verdad es que por cada persona que está obligada a sufrir uno de estos trágicos acontecimientos, hay otra que probablemente creyó que tales atrocidades sólo pueden sucederles a otras personas.

Discerniendo Filadelfia y Laodicea

Dios entiende la naturaleza humana. Él reconoció que la tendencia natural de las personas a encubrir, unido con la naturaleza de la sociedad en los últimos días, daría a luz a la era final. Él también sabía que la mayoría de los hermanos vivos al final de esta era comenzarían con la suposición de que Laodicea es alguien más, en alguna otra parte—que este accidente sólo podría sucederle a otros. Por tanto, Él tendría que asegurarse de que nadie tuviera una excusa para accidentalmente escoger la era equivocada. Él tuvo que proveer una manera sencilla y clara para que todos aquellos hermanos humildes, determinados, y sinceros puedan SABER dónde Él está trabajando, para que ellos puedan escapar “la hora de la prueba”, profetizada a azotar al mundo entero (Apoc. 3:10; Lucas 21:35).

Dios espera y exige que cada persona convertida reconozca debidamente—correctamente discierna—las eras o condiciones de la Iglesia. Sin embargo, la mayoría están confundidos acerca de las identidades de Filadelfia y Laodicea (y, por supuesto, algunos ahora han rechazado la idea completa de que hay eras de la Iglesia).

¡Pero ellos no tienen excusa! He aquí la razón.

Regresemos a considerar a Sardis por un momento. Nadie que tenga un poco de entendimiento está confundido acerca de su identidad. ¿Por qué? Porque se nos enseñó quiénes eran ellos, por la Biblia, el Sr. Armstrong y la historia. De igual manera, todos fuimos enseñados también—por la Biblia, el Sr. Armstrong y la historia—cómo reconocer la identidad de Laodicea. (Más tarde examinaremos esto mucho más de cerca.)

Casi nadie se ha confundido u olvidado acerca de la identidad de la quinta era. Entonces ¿por qué son tantos los que se han confundido acerca de quién conforma la última era del pueblo de Dios?

¿Qué es lo que ellos han olvidado?

Entienda esto. Virtualmente nadie le dirá a usted que él es un laodiceano. Ni tampoco lo hará ningún grupo. No obstante esta era es ahora dominante. Por otro lado, virtualmente cada quién le dirá que es filadelfiano, y así lo hará casi cada grupo. No obstante esta era no es dominante ahora. Recuerde, Cristo dijo que los laodiceanos están ciegos. Obviamente, basándonos únicamente en esta muestra del pensamiento de las personas, la gran mayoría ha venido a estar ciega a la realidad de su condición—y a la era o la condición en la que ellos residen.

Surge una gran pregunta: ¿Cómo sabe uno cuál es cuál—quien es quién?

Recuerde, Dios espera que usted discierna correctamente la diferencia entre las dos eras finales. Otra vez, ya que lo que las personas dicen obviamente no es una guía suficiente, ¡Dios tiene que revelarlo! Las personas sinceras tienen que tener algún medio para discernir las características de cada era. Dios tiene que ofrecer una NORMA—su norma—de cómo hacer esto. De otro modo, Él no podría hacerlos responsables por la era que ellos elijan.

Recuerde que Cristo le enseñó a los apóstoles a “Tener cuidado cuando todos los hombres hablen bien de ustedes.” Por tanto, lo que los perseguidores o detractores dicen acerca de éste, ése o aquél otro grupo, no podría ser la guía—excepto tal vez servir como un cumplido indirecto de quién pueda estar en lo correcto, dependiendo de lo que se diga acerca del grupo (Juan 15:20; II Tim. 3:12). Por tanto, el pueblo de Dios tiene que tener una manera clara—un método BÍBLICO—de discernir los verdaderos “frutos” de una organización—su doctrina, Obra, gobierno, objetivos y cómo ella alimenta al rebaño. Se ha convertido en mi tarea el explicar esto.

El Sr. Armstrong siempre enfatizó que los prospectos a ser miembros nunca deberían simplemente creer lo que él dijo, sino que deberían COMPROBAR sus palabras en su Biblia. Como un detalle adicional, permítame decir en este punto que lo mismo aplica a La Iglesia de Dios Restaurada como a cualquier otro grupo. ¡Nuestras enseñanzas, Obra, gobierno, objetivos y los frutos deben ser fáciles de determinar—y examinar! La misma

norma debe ser aplicada a todo los grupos.

¡Si usted lee este libro y aplica su contenido para ungir sus ojos, la neblina de la confusión se levantará de su pensamiento en una manera asombrosa! Con ese propósito pasé miles de horas escribiendo casi 1.500 páginas de material para los “dispersados”, con este libro como la pieza central más importante, PROBANDO ampliamente quién representa verdaderamente el remanente de Filadelfia—y dónde Cristo está ahora reuniendo a su rebaño fiel.

Comenzando en 1999, y dirigido por Dios más de lo que yo sabia, me determiné a quitar toda duda y oportunidad para la desidia y el hacer excusas por parte de aquellos que parecen incapaces de hacer una decisión clara. Casi cualquier pregunta concebible que uno se pudiera hacer acerca de la enorme elección que ahora están encarando todos los hermanos verdaderos es contestada a través de este libro y el resto de nuestro material para los dispersados.

¡Le insto a leerlo TODO!

¡Sin embargo, con toda probabilidad, a causa de lo que la profecía indica, aun usted será tentado a dilatar, ignorar o explicar la necesidad de tomar el segundo paso! Este libro podría hacer la diferencia—si usted cava profundamente en su mensaje, y ACTÚA sobre él.

“El que piensa estar firme . . . ”

Una de las advertencias más grandes en el Nuevo testamento se encuentra en I de Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”. Si la Iglesia entera hubiera practicado este versículo, la era de Laodicea nunca habría venido. ¡Tristemente, casi nadie lo aplicó—y la séptima era golpeó con toda su fuerza!

El contexto en el que esta declaración se encuentra ofrece una fascinante penetración en lo que las personas están dispuestas a tolerar ciegamente, mientras piensan que su condición espiritual es sana. Tome un momento para leer los siete versículos que preceden al versículo 12. Casi todo el capítulo es acerca de la tendencia de la antigua Israel a caer en la idolatría y el culto a dioses falsos sin resistencia. De hecho, esto es exactamente lo que la mayoría del Israel espiritual hizo desde octubre de 1992 hasta la primavera de 1995.

Permita que me explique, porque un entendimiento asombroso surge de esto, girando directamente en lo que sucedió.

El infame folleto “Dios es . . . ” llegó a la IDU en noviembre de 1992. Este folleto introdujo simplemente a un Dios FALSO a la Iglesia. Pronto fue seguido por la aceptación del símbolo idólatra pagano de la cruz en enero 1993. Fue durante este período de tres meses que determiné que tenía que salir la Iglesia de Dios Universal. Yo no condeno a los otros que la dejaron antes, pero sólo entonces supe que el momento de mi partida había llegado.

Entendamos. El contexto de I Corintios 10:13 revela que Dios crea una vía de escape en este punto en que la falsa doctrina entra a la Iglesia. Después de todo, una vez que el Dios verdadero ha sido removido por el liderazgo de la Iglesia, no puede ser más la Iglesia de Dios. Más bien, ha llegado a ser “LA IGLESIA DE otro DIOS”. Por supuesto, muchos del pueblo de Dios permanecieron en la IDU aunque el verdadero Dios se había ido. Técnicamente, fue en este punto, no cuando la Ley, el sábado y los Días Santos fueron echados, que la IDU rechazó oficialmente al Dios de la Biblia, quedándose fuera de la verdadera Cristiandad.

¡No pierda esta realidad central!

Aquí está mi punto. La mayoría de los hermanos que eventualmente salieron, no leyeron ni practicaron I de Corintios 10:5-13. Si ellos lo hubieran hecho se habrían ido mucho tiempo antes de lo que lo hicieron. Esto es importante de entender porque muestra que la vasta mayoría de las personas empezaron finalmente a creer que estaban “defendiendo la verdad”, de hecho habían estado perfectamente dispuestos a sentarse por años en una organización que había desasociado al Dios verdadero. ¡Increíblemente, a ellos no les parecía que lo habían perdido!

Esto refleja sólo una ceguera asombrosa en la mayoría de los hermanos, ya presente en una escala que supera mi habilidad de caracterizarlo en palabras.

Por supuesto, cerca del 80 por ciento de la IDU feliz, consciente, gustosa y permanentemente aceptaron a este dios falso. Entienda por lo tanto, estoy hablando solamente de la condición de aquellos que eran suficientemente fuertes para eventualmente salir. Esta es una de las pruebas más grandes de que la ceguera (Apoc. 3:17-18) de la era de Laodicea ya había descendido en la Iglesia.

¿Puede ver esto? ¿Lo verá?

Una Profecía Reveladora

Examinemos un aspecto de naturaleza humana, a través del uso de una profecía familiar. Esta Ilustra la asombrosa habilidad de los seres humanos a convertirse en ciegos para impedir el peligro, virtualmente de noche, aún ante fuertes y repetidas advertencias, dadas sobre un largo período de tiempo. Vayamos en un avance rápido, en nuestras mentes, sobre 1.000 años en el futuro, al fin del milenio.

Todos los hermanos saben que Satanás está profetizado a ser soltado “por un poco de tiempo”. Apoc. 20:6-9 describe cómo, justo antes del fin del milenio, un gran número de personas llegarán a ser tan engañadas (aparentemente sucederá muy rápidamente) que de hecho atacarán “el campo de los santos,” reunidos en Jerusalén, posiblemente para la Fiesta de los Tabernáculos. Su rebelión tendrá como resultado la destrucción inmediata por la mano de Dios.

¿Cómo podría suceder esto? ¿Qué desvío de su propia naturaleza podría permitir a muchos ser completamente engañados tan repentinamente—y ante tantas advertencias?

Piense. Obviamente, intensas y cada vez más frecuentes advertencias de la liberación inminente de Satanás se darán cuándo el milenio esté llegando a su fin. Al acercarse “ese poco de tiempo” seguramente se hablará mucho más acerca de esto. A pesar de que todas las naciones habrán sido continuamente advertidas—durante 1.000 años! —millones pronto serán engañados, esto sucederá de todos modos. ¡Sin duda, antes de esto, ninguno de estos mismos millones creerán que “podría sucederme a mí”—no obstante sucederá! ¡Este aspecto extraordinario de la naturaleza humana, escondida en esta profecía, testifica la habilidad de las personas para convertirse en ciegas—más rápido y más profundamente de lo que podrían creer posible!

Igualmente, en nuestra era, aunque la apostasía fue profetizada por mucho tiempo, tomó por sorpresa a la inmensa mayoría de la IDU. Aunque Dios sabía que esto pasaría, nunca debería haber sucedido. Pero más allá, en el despertar de la apostasía, la llegada de la era de Laodicea, en la misma manera, atrapó a las personas casi completamente por sorpresa. A pesar de advertencias repetidas durante años, por el Sr. Armstrong y otros, la mayor parte de aquellos con Espíritu de Dios (aparentemente la mayoría en la IDU nunca lo tuvo) tomó todas las características de la última era en un corto período.

Este ocurrió casi completamente porque muchos asumieron que“los accidentes sólo suceden a otros”. Ellos no estaban dispuestos a “tomar la atención al menos que cayeran”.

Cuando el Juicio comience

En Juan 9, Cristo tuvo un excepcional—y muy instructiva—discusión con los Fariseos. Un versículo muy familiar, aunque no citado con frecuencia hoy, sirve para introducir esto.

Primero, note la advertencia de Pedro a la Iglesia, la cuál prepara la escena: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (I Pedro 4:17).

Una pregunta básica surge: ¿por qué Dios comienza su juicio de la humanidad con los que están en su Iglesia? Dos versículos revelan la obvia respuesta—y prepara el relato en Juan 9. Todo esto influye directamente en la ceguera predominante de nuestra era. La primera es Santiago 4:17: “Y el que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. La segunda está en Hebreos 10:26: “Porque si pecamos voluntariamente después haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.

Estos versículos muestran que a los que se les ha sido dado el conocimiento de lo que es pecado—en otras palabras, lo que no es “bueno”—son los únicos responsables de evitarlo. Hebreos 10:26 nos lleva a lo que está en juego para todos los que ignoran su responsabilidad de actuar sobre lo que ellos saben. Saber la verdad no es suficiente, las personas deben actuar sobre esto o serán juzgados por los pecados que reconocieron pero no enfrentaron y vencieron. Esto no es un entendimiento nuevo, pero forma una revisión útil que sirve como el fondo para lo que sigue.

Aquellos que claman “nosotros vemos”

Todo esto influye directamente en una increíble desviación de la naturaleza humana. Explica por qué algunos ungirán sus ojos al fin de la era y la mayoría no. Tiene que ver en como las personas claman ver ó no ver con respecto a lo importante y por lo cual son responsables. El siguiente relato tiene un paralelo notable con la condición del pueblo de Dios hoy.

Ahora la fascinante discusión de Cristo con los Fariseos en Juan 9. La discusión es específicamente acerca de los que “ven” y los que están “ciegos”. Note el versículo 39: “Dijo Jesús, Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados”.

¿Qué está diciendo Cristo? —¿Acerca de que está hablando?

Los Fariseos querían saber lo que Él quiso decir, y si esto se aplicaba a ellos: “Entonces algunos de los Fariseos que estaban con Él al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?” (ver. 40).

Antes de leer la respuesta de Cristo, permítame considerar la similitud del pasaje de arriba a la declaración de Cristo en Mateo 9:13: “Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento”. En el versículo previo, El había dicho, “Los sanos no tienen necesidad de un médico, sino los enfermos” (ver. 12). Lo que Cristo quiso decir fue, “yo no vine a sanar a los justos, sino a los enfermos”.

Puesto que la Biblia dice, “no hay justo, ni aun uno” (Rom. 3:10; Salmos 14:1-3; 53:1-3), ¿Qué quiso decir Cristo? Él hablaba acerca de los autojustos—aquellos quienes piensan que están sanos, cuando están realmente enfermos, o incluso muy enfermos. Esta es otra manera de decir que muchas personas piensan que son justas cuando sus vidas están realmente llenas de pecado. El problema es que no se ven a sí mismos como Dios los ve.

¿Cómo se relaciona esto a las palabras de Cristo en Juan, “para que los que no ven, vean”?

Dios llama a lo débil del mundo—personas que no tienen muchos talentos y habilidades que nublarían su habilidad de ver la verdad que Dios trata de mostrarles. Aquellos a quienes Dios llama son personas que admiten—que son capaces de ver—que “no ven”. No se confunda. Estas son personas que saben generalmente que no son los “grandes” de este mundo. Ellos pueden ver por lo menos que no ven las respuestas a las más grandes preguntas de la vida. Se dan cuenta de que sólo Dios puede revelarles estas verdades espirituales.

Por otro lado, el mundo está lleno de personas que piensan que ven las respuestas, que piensan que lo saben todo. Ellos piensan que ven el enfoque correcto de la vida—la cultura correcta, la iglesia, la sociedad y la filosofía cómoda y viven por ello. En general, nadie puede decirles que están equivocados. Porque tales personas piensan que ven, Cristo declara que su juicio es para hacerlos ciegos—otra manera de decirlo, “los que ven, serán cegados”.

A los que están dispuestos a admitir, “ no veo, no entiendo la vida, no sé lo que me hace latir, ó por qué nací, ó lo que hace que el mundo gire”, Cristo dice, en efecto “Yo vengo a quienes estén dispuestos a admitir que están ciegos, éstos podrán ver”.

Cristo continuó con los Fariseos en el versículo 41: “Si fuerais ciegos, no tendríais pecado…” en otras palabras, si ellos no tuvieran conocimiento de su pecado, o el pecado en general, no serían juzgados en ese tiempo. En lugar de eso, los Fariseos clamaron vemos. Cristo conoció su posición“…más ahora, porque decís: vemos “—y su conclusión fue “…vuestro pecado permanece”.

Sin comprenderlo, los Fariseos se habían acorralados así mismos. Vieron y se retrataron a sí mismos como personas quienes comprendían la ley, podían explicar la Biblia, sabían quiénes fueron Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y David, lo qué escribió Salomón y quiénes fueron los profetas. Ellos le decían simplemente a Cristo, “¡vemos, por lo tanto, nosotros no te necesitamos para que nos enseñes!” Cristo les contestó, en efecto, “Bien, si ese es su pensamiento, entonces su vidas están cargadas con el pecado y ese pecado permanece”. Verdaderamente, Cristo no podría enseñarles a tales personas.

¡Este relato es un mensaje titánico para cada cristiano espiritualmente ciego —todos aquellos de Laodicea!

En verdad, todos los que claman ver deberían saber que siempre han estado ciegos, porque de otro modo Dios estaría y está juzgándolos. ¿Podría usted estar haciendo lo que los Fariseos hicieron? ¿Podría estar diciendo que usted ve cuando está realmente ciego y necesita “ungir sus ojos…para que pueda ver?” ¿Le preocupa decir que tiene vista, cuándo usted podría estar completamente ciego, vendrá el juicio de Cristo de que “tu pecado permanezca?”

Considere—y vuelva a considerar—este relato muy cuidadosamente. Su mensaje es para cada persona viva en la era de Laodicea. Cristo le dice, “Admite que tu estás ciego y yo te ayudaré a ver” ó “Continúa diciendo que tu ves y me aseguraré que permanezcas ciego—y que tu PECADO PERMANEZCA!”

¿Recibirá usted el consejo de Cristo en este libro en la manera que los Fariseos recibieron su consejo?

La más grande suposición equivocada

Como previamente expliqué, es ahora claro que la Iglesia de Dios Universal dejó totalmente al Dios verdadero. Si usted acepta esta realidad, una pregunta dolorosa aparece: Si la IDU no es Laodicea, entonces ¿dónde están todas las personas de la dominante séptima era?, es decir, ¿dónde están todos los laodiceanos?

¡Nadie esperando escapar de Laodicea—recuperándose de su condición—puede escapar a una confrontación directa con esta gran pregunta!

Recuerde, este grupo es formado por la mayoría del pueblo de Dios en el fin. Sus números son tan grandes—tan dominantes entre el pueblo de Dios en su tiempo—que Cristo declara que ellos comprenden su propia era. Recuerde también el patrón en la historia de la Iglesia. Tenemos entendido por mucho tiempo que hay un cambio en las eras cuando la mayoría de las personas engendradas por el Espíritu en la Iglesia de Dios han tomado un conjunto completamente diferente de características espirituales. Esto puede ser muy bueno también, al igual que con Esmirna y Filadelfia, ó completamente malo, al igual que con Pérgamo, Sardis y Laodicea.

Regresemos a la pregunta anterior. ¡Mi experiencia es que la mayoría de los hermanos incluso dispuestos a considerar la pregunta empiezan con esta suposición: ¡Laodicea es alguien más—en otra parte!

¡Esto es el punto de por qué la mayoría es hoy Laodicea! Otra vez, este factor de mayoría es el por qué Dios le llama una era.

Nosotros ahora hacemos la pregunta más grande en dos maneras: ¿Cómo podría suceder esto cuando fuimos advertidos fuertemente por décadas que ésta era vendría? ¡Llegó y pocos estaban listos! ¿Por qué? ¿Qué fue lo que expuso a muchas personas a ser atrapadas en una trampa que no vieron venir?

Por ahora, mantenga a un lado quienes son estas personas, y mantenga su enfoque en estas preguntas.

Culpable Hasta Probarse Inocente

El sistema Americano de justicia dice que aquellos acusados de crímenes son “inocentes hasta probarse culpables”. Casi todos conocen esta frase. Aunque esto ahora ha cambiado, el sistema inglés de justicia históricamente ha operado en la premisa opuesta—alguien era culpable hasta probarse inocente”.

Estas dos plantillas legales tienen una aplicación directa a todos cristianos que viven en la era de Laodicea. ¡Permita que me explique!

Como describí, la mayoría de las personas empiezan con la suposición de que no son Laodiceanos. Aunque ya no es verdad, hubo un tiempo cuando, por lo menos teóricamente, esto pudo haber sido una manera más justa de empezar el examen personal de una condición espiritual.

Cuándo el Sr. Armstrong estaba vivo, la Iglesia estaba en el carril doctrinalmente, el gobierno de Dios estaba en lugar, la Obra iba con fuerza completa y estábamos en la era de Filadelfia. Nadie estaba confundido acerca de estas cosas. En el principio, las personas convertidas dentro del IDU eran posiblemente—quizás probablemente—más filadelfianos. De hecho, con respecto a ser laodiceano, los hermanos eran en general un poco más “inocentes hasta probarse culpables”.

¡Todo esto ha cambiado!

El dominio—el factor de la mayoría—de la era de Filadelfia se fue, reemplazado por la era de Laodicea. Extrañamente, la mayoría no empezó con la suposición de que ellos forman parte de esta nueva era. Todavía, este es el caso. De hecho, esto ha sido el caso.

¡En la era de Laodicea, todos son “culpables” hasta probarse inocentes”. Esto no podría ser posible de otra manera! Esto no tiene que permanecer así—para nadie—sino reconociendo que esto es el único punto de comienzo correcto hacia la recuperación.

Otra pregunta surge: ¿por qué están tan pocos dispuestos a creer que ellos forman parte de una era que es dominante en su tiempo—eso implica la inmensa mayoría de todos aquellos con el Espíritu de Dios? Otra vez, por qué será que raramente alguien empieza con la suposición, “¿Si esto es la era Laodicea, las probabilidades ME incluyen?”

La razón más grande de por qué las personas no empiezan examinándose a sí mismos, es porque Laodicea, entre otras cosas, es “ciega”—y también “desnuda” (Apoc. 3:17). Estas dos características trabajan juntas. ¿Podría alguien caminar por todas partes desnudo, a menos que él sea también ciego? ¡Claro que no! ¡Por lo tanto, la peor parte de ser “desventurado, miserable, pobre, ciego, y desnudo” es estar ciego! Observe a todos los que están siendo guiados solamente por esta única condición.

¿Por qué digo esto?—por qué la ceguera es peor que las otras características malas de esta era? ¿Todas estas cualidades no suenan ser igualmente malas?

La respuesta es que si alguien no está ciego, puede ver que el resto de esta descripción se aplica a él mismo. ¡De ahí que Cristo le diga a Laodicea primero “unge tus ojos con colirio”. ¡Esta era no se ve a sí misma por lo que es—los hermanos no se ven a sí mismos por lo que ellos son! Nada puede cambiar hasta que su vista sea restaurada. Ante todo, esto debe suceder primero.

El resto de este libro es para ayudarle a ver lo que tantos otros ahora no pueden ver.

Cristo también le dice a su pueblo en la séptima era “sé celoso…y arrepiéntete”—y “compra oro refinado en fuego.” Desgraciadamente, la profecía muestra que la mayoría nunca despertará de su condición—nunca deseará “ser celoso…y arrepentirse”. No estarán dispuestos a poner el esfuerzo de ungir sus ojos, y a mejorar su condición espiritual y el carácter (“oro”). Nunca aceptarán cómo ungir sus ojos, y donde comprar más oro. Esto es porque insistirán obstinadamente que ya ven. Tristemente, la profecía predice que esa ceguera permanentemente sujetará a la mayoría de los hermanos al fin de la era.

¡Mi oración es que estas palabras le sean sobrias—como deben!

Todos los seres humanos son agentes morales libres. Usted no necesita permanecer ciego. Usted puede romper la fila de la mayoría. ¡Usted se puede recuperar, incluso si la mayoría de los otros no lo hacen!

CAPÍTULO TRES –
UN VISTAZO A LA ADVERTENCIA

Nadie goza publicando una advertencia. Ciertamente nunca gozo teniendo que advertir o amonestar a los hermanos cuya conducta está arriesgando su seguridad personal o su vida eterna. Esta es una responsabilidad grave—nunca para ser tomada ligeramente.

La parte más importante de una advertencia es estar seguro que las personas entiendan que es lo que está en juego, si la rechazan. Cristo ha publicado una advertencia muy poderosa a su pueblo al fin de la era. Si usted la rechaza, necesita entender lo que ha rechazado.

Doble advertencia a Laodicea

Apocalipsis 2 y 3 describen la evaluación de Cristo de su mensaje (en cinco casos) de advertencia a, cada una de las siete eras de su Iglesia (Mateo 16:18). Al fin de cada mensaje (2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22), Cristo advierte, “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias”. La frase es idéntica en cada caso.

La implicación es que algunos en cada era no oirán—escucharán—las palabras de Cristo. Por supuesto, ésta advertencia es repetida también a Laodicea. Es interesante porque su problema tiene que ver con la vista—con la necesidad de ungir sus ojos como la manera de dirigir y resolver sus problemas. En efecto, con Laodicea, Cristo acentúa una doble necesidad para que todo el pueblo se detenga, MIRE y ESCUCHE— para comenzar con una examinación personal a la luz de cómo él los describe.

Obviamente, algunos en cada era tienden a no escuchar. ¡Pero sólo esta era corre peligro de ser sorda—y ciega! ¡Es decir, en este caso, Cristo dice, “Si tu tienes oídos para oír, puedes ungir tus ojos con colirio!” (aprenderemos luego lo que es el colirio).

¡Este es el gran mensaje de la más fuerte—doble—advertencia de Cristo a su pueblo en esta era! En el caso de Laodicea, es como si su advertencia deberá recibir énfasis especial—y él le agrega energía extra a lo que esta tratando de transmitir.

Cristo demuestra realmente que la ceguera de ésta era es el peor problema, porque él instruye a su pueblo a “ungir sus ojos”. Es a causa de este ungimiento de los ojos que comienzan en el camino de la restauración.

¡Todo lo anterior obtiene este derecho!

(Por una parte: En este momento, se entiende que no hemos explicado lo que es el proceso de ungir—ó de que consiste. Esto vendrá más tarde. Pero debemos establecer que Laodicea tiene un problema de visión—que los ojos de algunos deben ser corregidos).

Obviamente, el fariseísmo y la presunción definen ésta era, con una actitud reflejada por “¡no me puede incluir, así que debe ser alguien más, en otra parte!” No obstante, incluye a muchos miles que no se ven a sí mismos dentro de los parámetros del mandamiento de Cristo.

El problema con éstas personas es que muchos de ellos no están dispuestos a ungir sus propios ojos. ¡Los Fariseos demostraron que personas muy brillantes, educadas e informadas pueden pensar que ven, cuando son realmente Incapaces de ver! Tome tiempo de leer estos pasajes adicionales en los que Cristo repetidas veces los llamó “ciegos” (Mateo 23:16, 24, 26).

¡Primero, usted debe desear profundamente ver la condición espiritual de su carácter! Usted debe querer desesperadamente evitar ingerir información falsa, doctrinas falsas—y cualquier otra cosa que sea falsa.

Repetidamente, la lección del Israel físico es que ellos se negaron a ver la verdad, prefiriendo a adivinos más que a los mensajes de los siervos verdaderos de Dios. Aquí está el punto. Dios, en su Palabra, indica que los relatos de sus errores son “escritos para nuestra enseñanza” (Rom. 15:4), y “están escritos para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (I de Cor. 10:11). Note bien este último versículo . Este versículo se encuentra justo antes de “El que piensa estar firme, mire que no caiga”. Además note bien: El tiempo del “ fin del mundo” ha llegado. ¡Este tiempo es AHORA—esto quiere decir NOSOTROS!

La orden a “ungir tus ojos con colirio ” se aplica a todos los hermanos a través de lo dispersados. Aquí está cómo puede usted saberlo.

Regresemos a la actual condición de la IDU. Habiendo caído en la apostasía y vuelto al mundo, ya no son más el pueblo de Dios—habiendo nunca tenido el Espíritu de Dios ó habiéndolo perdido. Ungir sus ojos—y usted aprenderá luego por qué esto es imposible—está fuera de toda cuestión. Ellos nunca estarían dispuestos a hacerlo. (No estoy diciendo que algunos cuantos con el Espíritu de Dios no podrían salir todavía de la IDU, si ellos se arrepienten y toman medidas pronto—pero el resto de la IDU ha sido una iglesia protestante y en la presencia de un dios falso y con falsos ministros desde finales de 1992).

Yo a menudo oigo de personas que se quedaron allí quienes supuestamente aún creen en “gobierno”, ¡Esto es ridículo! Entienda que el 99.9 por ciento de éstos ya han caído en la apostasía—demostrado por el hecho que ahora se reúnen en domingo y han ingerido muchas otras doctrinas abominables, no importa su protestas de lo contrario. Ellos están también enviando los diezmos para ayudar a los peores enemigos de Dios. ¡Ellos han estado ayudando directamente a éstos enemigos a asesinar al rebaño de Dios! “Siguiendo gobierno” es meramente una excusa para evitar la decisión de seguir la verdad, sin importar el costo.

Por lo tanto, reconozca esto. El “consejo” de Cristo a “ungir tus ojos” tiene que ser primordialmente para aquellos que escaparon de la apostasía en la IDU—pero quienes no han reflejado las ocho características cruciales de Filadelfia.

Cristo “aconseja” a su Pueblo

Mientras las palabras de Cristo a Laodicea se podrían describir como corrección, instrucción o advertencia, él utiliza la palabra “consejo” para describir sus intenciones. Observe: “Por tanto yo te aconsejo que de Mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico; y vestiduras blancas, para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez y unge tus ojos con colirio, para que veas” (Apoc. 3:18).

La palabra griega para “consejo” es sumbouleuo. Su significado es fascinante, y especialmente instructivo para aquellos interesados en recibir el consejo de Cristo. Significa: “dar o tomar consejo colectivamente, recomendar, consultar, dar o tomar el consejo todos juntos”. Después que Cristo había indicado, en el versículo 17, que los laodiceanos son despreciables, miserables, pobres, ciegos y desnudos, él dice, en efecto, hablemos acerca de esto todos juntos. Otra manera semejante de describir el significado de esta palabra es cuándo Cristo, como Dios del Antiguo Testamento, dijo, “Venid ahora y razonemos todos juntos …” (Isa. 1:18 versión King James).

¡Esta forma de consejo incluye dar y tomar—implicando el consentimiento de un cristiano para pedirle consejo a Cristo acerca de por qué él está en tan terrible condición espiritual! Un extensivo “dar y tomar” debe ocurrir. Esto llega a ser más fácil entender cuando usted lee el versículo 20 de Apoc. 3: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; Si alguno (hablando a cada uno), oye MI voz, y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

Una vez más, estar dispuesto a escuchar aparece primero, de hecho precede a lo qué Cristo dirá a los individuos quienes abran la puerta, y le acepten en su casa para que ellos puedan razonar juntos. Puesto que escuchar la voz de Cristo (llamando desde afuera de la casa) precede a recibir su consejo, nosotros debemos saber precisamente—quitando toda duda—cómo identificar la voz de Cristo.

Primero, reconozca que este versículo muestra un diálogo abierto, iniciado por Cristo, pero aceptado por el que abre la puerta. El resultado es una comida compartida juntos, con el propósito obvio de discutir lo que Cristo quiere que el individuo (recuerde “si algún hombre,” no “si alguna organización”) ve con respecto a su condición espiritual. (Tome nota: las Organizaciones no lo hacen—y nunca lo harán— despertarse colectivamente, así que Cristo no se muestra a si mismo llamando a la puerta de las iglesias, grupos o organizaciones. Esto es crítico de ver. Nótelo bien).

Definiendo la voz de Cristo

En este momento, nosotros debemos observar que Cristo siempre advierte a su pueblo cuando están en peligro. Una promesa extraordinaria se resume en Juan 10:3-5 que revela lo qué Cristo siempre hace cuando sus ovejas están amenazas. Tomemos un momento para leerlo.

Ahora observe que Cristo dice que él llama a sus ovejas “por su nombre” en estos tiempos: “A éste abre el portero; y la ovejas oyen su voz: y a sus ovejas llama por el nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen; porque conocen su voz. Más al extraño no seguirán; sino huirán de él; porque no conocen la voz de los extraños”.

El uso de la voz de Cristo para llamar sus ovejas es específico—individual—¡por su nombre! Esto no es algo común. Cristo se preocupa por cada una de sus ovejas—cada uno de sus hermanos. Pero todo éstos—¡aunque su condición esté muy debilitada! —todavía “conocerán su voz”. Esto será verdad incluso sí ellos encontraran que no lo han oído durante mucho tiempo.

Pero debemos hacer todas las preguntas importantes: ¿Qué es “la voz” de Cristo?

La primera de las doce reglas del estudio de la Biblia es que la Biblia siempre interpreta la Biblia. (¿Cuántas de estas reglas recuerda todavía?) Por lo tanto, Cristo debe definir su voz ó la declaración no tiene significado. Él hace esto en ocho capítulos más tarde en Juan, dónde Él conversaba con Pilato: “Todo aquel que es de la verdad oye Mi voz” (18:37). Esta “ voz de la verdad” tomará un significado más grande para usted a medida que el libro se desarrolle. Pero es ciertamente claro en este punto que el asunto más importante que Cristo discutiría—“aconsejaría”—con cada persona sería una serie de principios que implican la verdad—y su relación con doctrina, conducta, recibir su gobierno, hacer su obra y donde el compañerismo con otros que creen y hacen lo mismo. Mucho de esto ahora debe ser por lo menos obvio.

Apocalipsis 3:19 expone que el centro del mensaje de Cristo implica tener que “ reprochar y corregir” a los que le permiten entrar. ¡Él entiende que sacudir a las personas es la única manera de despertarlos de su condición espiritual, deplorable y atroz! Sin embargo, debe ser fácil de ver que la tendencia natural de la mayoría de las personas sería evitar esta clase de discusión desagradable. Yo comparo esto a un coleccionista de billetes ó a uno con una comparecencia legal que toca el timbre. Sería natural y fácil para la naturaleza humana presentar disculpas, y esconderse detrás de la casa hasta que la persona pare de tocar. Nadie goza las confrontaciones potencialmente desagradables.

¿Ve usted esto? Cristo quiere que usted “abra la puerta”. Si no lo hace ahora, su única otra oportunidad será durante la Tribulación—y la profecía revela que la mitad estará entonces demasiado débil para responder. Note lo que Cristo habla acerca del oro “refinado en fuego”. La palabra “refinado” significa “encenderse, para resplandecer, ser refinado, ser inflamado, en el fuego”.

Aprenderemos después que la Tribulación es realmente una segunda alternativa de Cristo por cuya clase de fuego su pueblo pueda “comprar oro”. Por supuesto, muchos nunca lo harán esto del todo, escogiendo la tercera clase del fuego—el lago del fuego—fallando la prueba final de la Gran Tribulación, y sucumbir a la marca de la bestia. Aprenderemos que éstos son las cinco “ vírgenes insensatas” de Mateo 25:1-13.

Capte ésta comprensión central. La advertencia a Laodicea a “unge tus ojos” es realmente progresiva—continuando hasta y dentro de la Tribulación—para aquellos no dispuestos tomar medidas ahora para recobrar su vista. Una vez que el mensaje de Cristo es ignorado más allá del “marcador de distancia” hacia la Tribulación, una persona, ha escogido entonces debido a su larga inacción, colocarse en la categoría de “solamente el 50 por ciento que sobrevive”. Pero la advertencia de Cristo de hecho permanece para el resto de la era.

Por lo tanto, si usted tiene que hacer esto para recibir la vida eterna, ¿Por qué no dirigirlo ahora? ¿Por qué esperar hasta que las circunstancias lo fuercen, cuando la calmada y empeorante condición de aquellos que no lo han hecho lo harán más difícil hacer? También, hay otro peligro escondido esperando, que se revelará más tarde en el libro.

Como ministro de Dios, en el Espíritu del mensaje de Cristo, ahora le aconsejo acerca de algo que he aprendido, que, por las razones que explicaré, no podría ser discernido por ningún otro ministro en ninguna otra organización.

Lo que revelan “las descargas” del sitio Web de la IDR

En una manera única—y explicaré esto—La Iglesia de Dios Restaurada está en una extraordinaria posición, a diferencia de cualquier otra organización en la tierra. Esto nos permite hacer una observación que nadie más puede hacer acerca del pueblo de Dios, y también hasta cierto punto aquellos en el mundo.

Dos cosas hacen esta observación posible, y nos distingue de otros grupos. Nosotros ahora ofrecemos más literatura—más verdad escrita (en el número de páginas y publicaciones) —que en cualquier otro tiempo en la historia de Dios trabajando con la humanidad. (Si lo desea puede comprobarlo por usted mismo). El segundo punto es que ofrecemos todo esto en nuestros sitios Web, haciéndolo más prontamente disponible alrededor del mundo que en cualquier otro tiempo en la historia. También, somos la más grande operación de publicaciones religiosas en el mundo hoy.

Para ayudar a obtener un sentido de la proporción y por qué puedo hacer la declaración anterior, como usted puede estar enterado, la IDR ha reescrito todos los libros, folletos, artículos y cartas del pasado—y muchos más, inclusive libros tales como éste—en una tasa sin precedentes. No digo esto por jactancia, sino para ilustrar un punto esencialmente importante. ¡Nuestros sitios Web, colectivamente, son ahora los sitios Web más grandes religiosamente de cualquier tipo en el mundo!

Porque ofrecemos mucha literatura en nuestros sitios Web (algunos otros grupos anuncian artículos pero han producido poco material para hacer esto), una muy clara pauta de “las descargas” se ha desarrollado—muchos miles de artículos por día y aumentando—lo cuál podemos medir cuidadosamente. ¡Lo que esto revela es asombroso—un verdadero comentario sobre lo que el pueblo de Dios en esta era está pensando!

Aquí está lo que somos capaces de hacer. Nuestro personal técnico es capaz de rastrear que literatura se mueve más rápido y cuál se mueve más lento. ¡Podemos medir individualmente las piezas de literatura, sermones y otros artículos por país, y hacerlo instantáneamente por meses, semanas, días, horas e incluso minutos! ¡Con más de 400 piezas de literatura solo en inglés (no contando las revistas y los artículos que éstas contienen, las cuales también podemos rastrear), puede imaginarse el tesoro de información estadística hallado disponible para nosotros sobre una base regular!

Antes discutir lo que hemos aprendido, permítame señalar lo que podemos decir en general—por tiempo, tema, estadística de motores de búsqueda y otros medios—cuando aquellos del mundo, de la IDR ó de los dispersados vienen a nuestro sitio. (Sin ser capaz de diferenciar, esto de alguna manera desviaría lo que estoy a punto de explicar). Es demasiado complicado para explicar completamente cómo podemos hacer esto, pero hay una variedad de indicadores sofisticados que utilizamos para medir la información con significante precisión. Típicamente, un informe muy grande se genera todos los lunes, revelando la actividad de la semana previa, e informando de los varios miles de artículos que se tomaron.

Cuándo nosotros anunciamos un artículo nuevo, dependiendo de lo que es—y a causa de que anunciamos generalmente cada publicación nueva por adelantado avance—los artículos inicialmente atraviesan por un período de explosión virtual en nuestro sitio. Esto ha sucedido literalmente cientos de veces. Obviamente, con el tiempo, esta explosión inicial disminuye y se asienta en otro nivel que refleja la actividad del motor de búsqueda, que continúa constantemente trayendo a personas hacia los artículos principalmente sin ningún antecedente de ninguna Iglesia de Dios.

Casi sin ninguna excepción, los siguientes patrones se repiten continuamente en cuatro categorías:

Primero las descargas de la literatura acerca de la profecía (ofrecemos mucho más que cualquier otra organización en el mundo), que empequeñece absolutamente todos los otros temas. Hay tres categorías adicionales que invariablemente también tienen un alto grado en el índice de la actividad semanal.

Segundo los temas controversiales, tal como el uso de maquillaje, cumpleaños, servicio militar y el papel del Sr. Armstrong como el Elías (casi nadie publica material similar en cualquiera de estos temas “controversiales”).

Tercero son los artículos que explican el origen de las costumbres y días paganos (ofrecemos también mucho más de estos que cualquier otra organización, y estos son tomados principalmente por personas sin ningún antecedente en la Iglesia de Dios).

Cuarto es la enorme y creciente cantidad de material que ofrecemos para niños—La serie La historia de la Biblia, libros de actividades y para colorear, Lecciones de la Biblia para los Niños, etc.—que las personas toman generalmente por el miles en las primeras 48 horas de su publicación.

Aquí está la impactante verdad. Las descargas de cualquier tipo de la literatura acerca del crecimiento cristiano, el desarrollo personal, construir carácter y cómo reforzar su relación con Dios, se quedan muy detrás de las cuatro categorías anteriores. Mientras las primeras categorías son importantes, han llegado a ser mucho más importantes que los asuntos del crecimiento personal y la relación con Dios.

¡Cristo indica que la temperatura de Laodicea es “ni fría ni caliente”—sino que es “tibia”. Por muchas decenas de miles de descargas semanales de literatura, nuestros sitios Web están literalmente—y exactamente!—“tomando la temperatura” de miles de dispersados, y de una manera ningún otro grupo puede realmente hacerlo!

Aquí están dos ilustraciones: Primero, muchos miles leen nuestra serie La historia de la Biblia, escritos en gran parte para niños, pero ignoran casi completamente folletos acerca de la crianza de los niños y matrimonio, los cuales están directamente conectados al trabajo con los niños. En una ocasión, anunciamos el libro de actividades para los niños de los días santos de la Primavera el mismo día que anunciamos nuestro folleto Usted puede construir un MATRIMONIO feliz. El libro de los niños se descargó diez veces más en promedio semanal que el folleto del matrimonio. Esto continuó por semanas. Relacionado a esto, nuestras Lecciones de la Biblia para los niños se ven entre 2.000 y 10,000 tomadas por semana. (Obviamente, los grupos dispersados más grandes, los cuales, por ejemplo no producen éstos, no pueden medir tal cosa. Sus miembros vienen a nuestro sitio por estas lecciones).

Segundo, casi 2.000 personas tomaron AMERICA Y GRAN BRETAÑA EN profecía bíblica en los primeros dos o tres días que estuvieron disponibles. Ese número ha continuado a elevarse. Las descargas de mis sermones de profecía excedieron también a otros con temas diferentes por un margen amplio. Sin embargo, folletos y artículos sobre la conversión, la fe, vencer, aspectos de la salvación, sanidad divina, oración, estudio, ayuno, meditación y ejercitar el Espíritu de Dios consistentemente se clasifican muy por debajo de la lista anterior de los tópicos del “ botón caliente”.

Por ejemplo, he escrito un folleto muy claro, completo y fuerte sobre la sanidad divina, mas sólo unos pocos cientos han mostrado interés en este. Este es un comentario triste sobre las prioridades de las personas. Al ir a médicos ciertamente no es pecado, veremos que esta práctica lo es, sin embargo, refleja un fascinante paralelo con los que vivieron en la antigua Laodicea y estuvieron preocupados con médicos y medicinas.

Considere esto: la mayoría de los hermanos que utilizan el Internet conocen la casi interminable lista de peticiones de oración, compartida entre los grupos en los sitios de la red y en las salas de charla. Aún así, ¿Cuántas efectivas—verdaderas—curaciones divinas se anuncian? Irónicamente, al mismo tiempo, la mayoría no se da cuenta de la inutilidad de la Iglesia en orar por parientes y otros enfermos en el mundo. La oración misma de Cristo en Juan 17:9 se aplica a la Iglesia de Dios. No reemplaza a Santiago 5:16, la cual deberá ser hecha entre los hermanos.

¡La mayoría no parece entender ni recordar a quién promete Dios sanar y con quienes él no trabaja! Recuerde, el mundo está aislado de Dios. Finalmente, con tanto del más básico entendimiento hora perdido entre el pueblo de Dios, no es extraño entonces que tantos hermanos ahora gastan mucho tiempo en oficinas de los doctores como hacen aquellos en el mundo.

A pesar de su tamaño relativamente pequeño, con respecto a los grandes grupos dispersados, la IDR experimenta dramáticas curaciones divinas, inclusive demonios arrojados fuera. Hay una razón para estos milagros. Cristo describe a Filadelfia como teniendo “poca fuerza” (Apoc. 3:8). Nosotros siempre hemos entendido que esto es conectado directamente a un pequeño poder milagroso. Esto es lo que la palabra griega aquí significa. Laodicea no está muy descrita. (En esta consideración, muchos deberían leer también I de corintios 11:28-30—esto quizás salve su vida física).

Tome su propia temperatura espiritual en este punto crucial. Aquellos con un antecedente en la Iglesia de Dios deben preguntarse a sí mismos: “Cuales temas en los sitios de la IDR—o algunos más— encuentra más interesantes?” Honestamente juzgue su conclusión por el mensaje que esto esta enviándole.

Una canción encantadora

Hay un mensaje poderoso en lo que acabamos de discutir. La mayoría de los hermanos (no todos) hoy día parecen asumir que su carácter está generalmente en orden y como resultado, escogen enfocarse en profecía, temas controversias y material que ocuparán sus hijos. ¿Porque, por ejemplo, no están más enfocados sobre como tener un matrimonio feliz, atándolo a cómo entrenar a sus hijos?

Empecemos con la Palabra de Dios para hacer este punto más fuerte.

El Sr. Armstrong enseñó repetidas veces que la Advertencia de Ezequiel es para las naciones de Israel moderno. El capítulo 33 resume la responsabilidad de la Iglesia de Dios para actuar como un “vigilante.” El Sr. Armstrong reconoció que él sostuvo este papel. En el versículo 30, Dios habla a Ezequiel acerca de cómo “…los hijos de tu pueblo [las naciones modernas de Israel]” hablaban constantemente uno al otro acerca de su maravilloso mensaje y estilo de predicar. El versículo 31 describe cómo estas naciones quieren aparentar ser el pueblo de Dios, cómo ellos se sientan delante Ezequiel: “…y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra“.El versículo 32 describe las palabras de este profeta como “una canción muy encantadora de uno que tiene una voz agradable, y que puede tocar bien un instrumento.” Pero el versículo vuelve a repetirse, “y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.

Mientras esta profecía habla principalmente de los millones alrededor del mundo que escucharon al Sr. Armstrong predicar la verdad, entonces hicieron poco o nada acerca de esto, este es también un comentario exacto sobre el pueblo de Dios de la última era . Mi literatura y sermones son también aparentemente una canción encantadora para miles del pueblo de Dios en los dispersados. Mientras podría ser halagado por esto, no lo soy. ¡Sino, estoy enfermo en el corazón! Estoy profundamente triste que muchos han caído, desesperada y terriblemente ciegos en su necesidad de buscar al Dios Todopoderoso—y limpiar su carácter, junto con su triste y confuso entendimiento doctrinal. ¡Como Ezequiel “gimiendo y llorando” (9:4) por los pecados de Israel moderno, yo personalmente gimo y lloro por la condición despreciable y deplorable de tantos miles de hermanos que conozco personalmente!

Ayudando a algunos ahora—otros después

¡Si usted no está dispuesto a aceptar la necesidad de soportar la prueba—la moderna tribulación cristiana (Hechos 14:22) de mantenerse doctrinalmente ahora, y limpiar su carácter ahora—entonces usted se dirige al tiempo más horrible jamás visto—la Gran Tribulación! Es decir, si muchos no aceptarán el camino más difícil de un filadelfiano de “ tribulación” personal ahora, ellos deben esperar soportar una peor más tarde.

Esto es la elección que cada persona hace.

Pero yo llevo el Corazón en los siguientes dos puntos de entendimiento. Primero, cada vez más personas están despertando, reconociendo que y quiénes somos, y están uniéndosenos para terminar la verdadera Obra de Dios, y a prepararse para la Cena de la Boda. Segundo, de aquellos miles de dispersados quienes leen nuestro material, pero quiénes no despertarán antes que sea muy tarde para escapar, esto será el testimonio, trabajo y celo de ésta Obra que esperanzadamente, recordarán cuando ellos estén en la horrible Gran Tribulación Tomamos consuelo en esto—y aquellos con amor fraternal entienden que tenemos una responsabilidad de ayudar a muchos que no puedan unirse a nosotros a tiempo para escapar de la prueba venidera sobre los descendientes modernos de la Israel antigua (Dan.11:32-35)!

¡Algunos recordarán verdaderamente el entendimiento doctrinal que Dios restauró a través de su Iglesia una vez más, perdido para muchos ahora, y aún podrán ser salvados en la Tribulación!

CAPÍTULO CUATRO –
ADENTRO DE LA ANTIGUA LAODICEA

Usted puede haber oído decir, “¡El pasado es prólogo!” Esto significa que los acontecimientos y las pautas del pasado siempre se repiten en el futuro—ellos sirven como una introducción (un prólogo) a lo que sucederá otra vez. De hecho, Salomón hizo una declaración semejante mucho antes que ésta frase moderna fuera inventada. El escribió, “no hay nada nuevo bajo el sol”.

Este pasaje es más verdadero en la apostasía del siglo xx de lo que usted podría haber entendido. La apostasía del primer siglo, que comenzó a ocurrir antes de que todos los apóstoles originales murieran, fue un paralelo cercano a nuestro tiempo. Y lo fueron otros períodos posteriores en la historia de la Iglesia. Vale la pena examinar brevemente la primera apostasía por lecciones que ahora podemos aplicar.

Al final será sorprendido.

EL primer siglo, los dispersados después de la apostasía

Cerca del año135 DC, los judíos fueron derrotados en su segunda rebelión (la rebelión de la Barra Kochba) desde el comienzo de la Iglesia en el año 31 DC. Después que los Romanos reprimieron ésta rebelión, destruyeron Jerusalén, renombraron lo que fue dejado “Aelia Capitolina” y prohibieron a los judíos entrar a la ciudad.

En este momento, la congregación de Jerusalén, Pella de la Iglesia verdadera estuvo bajo el control de un “cristiano” italiano llamado Marcos. Este líder persuasivo convenció a la mayoría de la congregación (conversos en gran parte judíos) a renunciar a “la Ley de Moisés”—los Diez Mandamientos. Esto les dio entrada a Jerusalén por las autoridades Romanas.

Aquí está lo que el famoso historiador Edward Gibbon dijo acerca de los pocos que se negaron a seguir a Marcos: “…los crímenes de herejía y división fueron imputados al remanente oscuro de los Nazarenos, quiénes se negaron a acompañar a su obispo latino…Unos pocos años después del regreso de la iglesia de Jerusalén, llegó a ser un asunto de duda y controversia, en sí, un hombre que reconoció sinceramente a Jesús como el Mesías, pero quién continuó a observar la ley de Moisés, podría quizá esperar la salvación… [los seguidores de Marcos] excluyeron a los hermanos de su Judaísmo…oficios comunes de la amistad, hospitalidad, y vida social” (El Decline y Caída-The decline and fall, Cap. 15, Págs. 516-517, énfasis mío completamente).

La mayoría, bien dispuesta a renunciar a la verdad que abrazaron una vez, comenzaron a rechazar y condenar a los pocos quienes retuvieron lo que todos habían creído anteriormente. Los Nazarenos, que escogieron quedarse leales a las enseñanzas de los apóstoles, fueron acusados de causar división—fueron cargados con la culpa de crear “división”—resultando en más de un grupo con diferentes desacuerdos.

“Nazarenos” vino a ser un término despectivo, dado por el mundo a los cristianos, especialmente en Judea. Esto, más tarde incluyó a todos los que todavía reconocían y mantenían los preceptos de la Ley de Moisés—significando todas las leyes de Dios, inclusive los Diez Mandamientos y Días Santos. Tan temprano como en el año 57 DC, los judíos habían acusado a Pablo ante Félix (el Gobernador en Cesaréa), llamándolo cabecilla de la secta de los Nazarenos (Hechos 24:5). El nombre “Nazarenos” es derivado del nombre Nazaret, donde Cristo había vivido. Simplemente significaba “cristiano”.

Porque ellos mantuvieron la Ley de Dios, los Nazarenos fueron despreciados por el mundo: “Nazarenos, una oscura secta judío-cristiana…ellos datan su establecimiento en Pella en el tiempo del vuelo (huida) de los cristianos judíos de Jerusalén, justo antes del asedio en el año 70 DC; él [Epifanos] los caracteriza más ó menos como judíos puros y sencillos, pero agrega que ellos reconocieron el Nuevo Pacto, así como el Antiguo Pacto, y creyeron en la resurrección, en el único Dios y su Hijo Jesucristo…nacido de la virgen María, quién sufrió bajo Poncio Pilato, y resucitó, pero agrega que, ‘deseando ser tanto judíos como cristianos, ellos no son lo uno ni lo otro’. Ellos utilizaron la revisión Aramea del Evangelio según Mateo, que llamaron el Evangelio a los Hebreos, pero, mientras seguían tanto como fue posible la economía Mosaica considerada como…sábados, comidas y cosas por el estilo, ellos no se negaron a reconocer…a Pablo ni los derechos de los Cristianos [gentiles] paganos” (Enciclopedia Británica, 11ª ed., Vol. 19, P. 319).

Durante los años finales de la era de Éfeso, muchos perdieron su primer amor y cayeron presos de la sombra de la herejía, la cuál lentamente ganó ímpetu.

Los que permanecieron fieles—los únicos que determinaron seguir exactamente al Apóstol Juan y aquellos leales a él—fueron considerados inflexibles e intransigentes acerca de recibir “nuevo esclarecimiento”. Esto a menudo se dice de la IDR.

La era de Esmirna sufrió la fuerza completa de la apostasía. Durante este tiempo, aquellos fieles a la verdad fueron una pequeña minoría. La persecución por el Imperio Romano afectó todas las formas de Cristiandad—la verdadera Iglesia, varios otros grupos (inclusive una variedad de grupos que se apartaron de la verdad en mezclas híbridas de la verdad y el error), e incluso el movimiento Católico en Roma.

A mediados del segundo siglo, los Judíos Nazarenos parecieron desaparecer, con los “Ebionitas” reemplazándolos. Como Gibbon explica, éstos eran las mismas personas: “El nombre de Nazarenos se creyó demasiado honorable para esos judíos cristianos y pronto recibieron, de la supuesta pobreza de su entendimiento, así como su condición, el epíteto despreciativo de Ebionitas” ( Decline y Caída, cap. 15, P. 516). Note también: “…los Nazarenos del siglo IV son… para ser identificados como los Ebionitas” (la Enciclopedia Británica, 11 ed, Vol. 19, P. 319).

Sus enemigos les llamaron Nazarenos, Ebionitas, o Cuartodecimani—ellos se llamaron a sí mismos la Iglesia de Dios.

Los pocos fieles, comprendiendo la Iglesia verdadera, se les llamó despectivamente Ebionitas ó “indigentes” con respecto a su “sencillez” por aceptar la Biblia literalmente. Este grupo ciertamente nunca se consideró “rico e incrementado con bienes”, como los grupos más grandes que desdeñaron este remanente por esforzarse a obedecer a Dios como los apóstoles les habían enseñado.

Manteniendo su sede en Pella, se esparcieron en Siria cerca de Damasco. Existe el registro de un grupo pequeño en Boerea (no el Berea griego de Hechos 17), llamado hoy Aleppo. Rastros Ebionitas se encontraron allí más tarde en el siglo IV.

A causa de que la mayor parte de sus escritos han perecido, sabemos poco de la historia Ebionita. La mayoría de la información acerca de ellos proviene de sus enemigos. Eran pocos en número, con por lo menos otros dos grupos llevando el mismo nombre—uno rígido y farisaico, y otro grupo liberal más grande que adoptó la mayoría de las doctrinas más populares y filosofías de su tiempo. Estos no eran nada más que los primeros grupos dispersados, erróneamente conectados con la verdadera Iglesia de Dios.

El dispersado más rígido, etiquetado Ebionita, era realmente antagónico a Pablo. Se compuso de judíos carnales que creyeron que Jesús era Dios, pero que se opusieron a Pablo por permitirle a los Gentiles elevarse al nivel de judíos y “permitirles” la oportunidad para la salvación. Iranaeus indicó que este grupo era estricto como los Fariseos y sólo aceptó el evangelio de Mateo.

El más popular y grande dispersado trajo a él varias doctrinas gnósticas. Como el II siglo terminaba, muchos habían cambiado la sencillez de Cristo por una mezcla de la verdad y conservatismo radical. Algunos llegaron a ser conocidos como Elchasaites, después que su líder, un falso profeta guiado por visiones demoníacas (un asombroso paralelo con un grande y moderno grupo y su líder, entre otros más pequeños grupos). Adoptando una combinación extraña del gnosticismo y demonismo total semejantes al espiritismo moderno, otro de sus líderes, Alciabides, esparció sus doctrinas en Roma cerca del 220 DC.

Los tres grupos de Ebionitas existieron lado a lado durante la era de Esmirna. Los Nazarenos anteriores, quienes mantuvieron las enseñanzas de los apóstoles al pie de la letra, fueron muy pocos en número y los más despreciados por la mayoría—aún fueron acusados de causar división por no unirse a la mayoría.

Los liberales, bajo la influencia de líderes apóstatas como Marcos, estuvieron inclinados a ceder—adoptando la última atracción intelectual, el gnosticismo (el paralelo con los grupos dispersados más grandes, y obviamente bajo el encanto hipnótico de los apóstatas de la IDU, es inconfundible). Similarmente, los fieles Cuartodecimani de Asia Menor fueron esencialmente traicionados por la “culta” mayoría que había abandonado parte de la verdad.

Al final del espectro estaban los que parecieron más cómodos con un código de creencias farisaicas en una atmósfera de liderazgo tiránico (esto otra vez refleja uno o dos de los modernos dispersados).

Diferentes sombras de creencias han reaparecido en la era final de la Iglesia—en el siglo XXI.

¡El profesor de Harvard George Santayana declaró, “los que no pueden recordar el pasado se condenan a repetirlo”. También recuerde que Salomón dijo: “¡no hay nada nuevo bajo el sol!”. ¡El pueblo de Dios continúa cometiendo los mismos errores por generaciones, siglos y milenios!

Reconociendo el paralelo entre hoy y lo que viene por la comparación debemos reconocer por lo menos los años liberales a mediados de los 70s, leamos lo que el Sr. Armstrong dijo acerca de esto. Fue escrito cerca de nueve meses después que él comenzó a poner la Iglesia en el carril, siguiente a esos años liberales:

“Dios le dice a su Iglesia, a través del apóstol Pablo ‘Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I Cor. 1:10)”.

“Este pasaje continúa diciendo a la iglesia en Corinto, precisamente como a la actual Iglesia de Dios, que estaba siguiendo varios y diferentes hombres con doctrinas diferentes”.

“Lo que sucedió en esas iglesias… nos ha sucedido hoy. ¡Aquellos culpables de causar división luchan contra Dios y serán juzgados por El!”

“¡Este grupo de liberales asumió la autoridad de establecer doctrinas a la Iglesia [con la meta de unidad en la mente] …eso es, unidad en rebajar las doctrinas que los ministros leales no hicieron y nunca aceptarían! ¡Eso no era unidad—era DIVISION!” (Énfasis de él).

“¿Qué Es un liberal? ”, BN, Mar. 1979

El razonamiento humano ha afectado cada era de la Iglesia de Dios. Cuándo líderes falsos logran apoderarse del control interno, el razonamiento humano salta a vivir e idear una variedad de soluciones parciales—porque la mayoría no están dispuestos a esperar a Dios para revelar su solución. No es de extrañar que también se ha dicho, “La lección de la historia es que nadie aprende de la historia”.

La pauta del primer siglo del desarrollo de los dispersados ofrece una lección esencial para nosotros hoy. No permita que sea perdido en usted. De hecho, los Nazarenos —la verdadera Iglesia de Dios—fueron descartados porque fueron considerados demasiado pequeños y rígidos. ¡Los grandes dispersados se movieron sin ellos—y, en el fin, se movieron completamente lejos de Dios y llegaron a ser perdidos por la historia!

(El lector es instado a tomar el tiempo para leer nuestro inspirador y sinceramente fascinante libro La Historia de la VERDADERA IGLESIA de Dios. Ofrece una estupenda penetración en el sendero en cuál la Iglesia de Dios ha andado durante 2.000 años).

Cómo describió Laodicea el Sr. Armstrong

Este libro no estaría completo sin un examen exhaustivo de cómo el Sr. Armstrong vio y describió a Laodicea. Sus numerosas y completas declaraciones permanecen como un testimonio absoluto, haciendo a un lado las excusas, para aquellos buscando una razón para emblanquecerse a sí mismos.

Muchos han llegado erróneamente a creer que la parábola de las diez vírgenes, en Mateo 25, significa que la mitad de la Iglesia es filadelfiana y la mitad es laodiceana. El Sr. Armstrong nunca enseñó esto—y ciertamente no es verdad, porque Cristo dijo que todas las vírgenes “cabecearon y se durmieron”.

Las primeras tres citas de abajo traen una fría realidad del grave peligro de malentender ésta parábola. Basado directamente en Mateo 25:1-12, mencionado en las primeras tres citas, el Sr. Armstrong siempre entendió y enseñó que aquellos Laodiceanos—representados por todas las diez vírgenes, no cinco—sólo tienen un 50/50 de oportunidad de salvación.

¡No se confunda—éstas son sus probabilidades si usted no despierta!

Yo le insto firmemente a no leer estas citas como si se aplicarán a otra persona, en otra parte. Léalos como si se aplicarán a USTED. Los que ignoran las palabras del Sr. Armstrong lo hacen sobre su propio riesgo. ¡Usted y yo somos culpables a menos que nos probemos inocentes! ¡Una vez más, sea muy cuidadoso de no darse usted mismo un grado aprobatorio cuando los hechos no lo hacen!

He incluido más citas de las que podrían parecer necesarias. Esto es hecho por un propósito. Cuando usted lea, advierta el hilo constante en el pensamiento del Sr. Armstrong directamente conectando la tibieza laodiceana a rebajar y comprometer la doctrina (la letra itálica es generalmente mía).

“Mientras estamos en el lugar de seguridad tres años y medio, los dos testigos estarán predicando al mundo entero, protegidos de Satanás. Pero Satanás en su ira loca hará entonces guerra contra el RESTO de la Iglesia. Esto tiene que ser la era de Laodicea de la Iglesia ( Apoc. 12:17)”.

“Finalmente, ¿qué de la era de Laodicea de la Iglesia de Dios? Recuerde, que ésta es también, la Iglesia de DIOS—tienen los mandamientos de Dios y el Testimonio de Jesús (Apocalipsis 12:17)”.

“Pero ésa era de la Iglesia es ilustrada en Mateo 25. Mateo 24 muestra la señal que dio Jesús antes de su venida para poner fin al presente mundo, la Gran Tribulación, el Día del Señor y su Segunda Venida”.

“Mateo 25 expone el tiempo justo antes cuando Cristo regresará. Esto describe a la Iglesia Laodiceana como 10 vírgenes que tomaron sus lámparas (sus Biblias) y fueron a reunirse con Cristo en su venida. Pero cinco de ellas—la mitad de la Iglesia—tomaron sus lámparas (Biblias) pero sin el aceite para encender las lámparas (teniendo el Espíritu Santo para iluminar sus mentes para ENTENDER la Biblia). Algunas traducciones vierten esto al inglés indicando que ellas estaban perdiendo el Espíritu Santo, a causa de la negligencia, falta de oración, compañerismo con los hermanos, con Dios y Cristo siendo vencidos con el interés materialista y mundano. ¿Somos algunos de nosotros así, aún ahora?” (las itálicas son mías).

“¡Mientras ellos—la mitad que recayó de la Iglesia—trataban de volver más cerca a Dios, la venida de Cristo tomará lugar, y la puerta del Reino de Dios se CERRARA en sus caras! ¡QUE TERRIBLE Y ATROZ TRAGEDIA! Esto podría sucederle a usted ó a mí”.

Carta a los colaboradores, 20 de Enero, 1981

“Ahora de regreso a Apocalipsis 12:17: Satanás estará lleno de ira contra el remanente—la última generación restante de la Iglesia—la Iglesia ‘Laodiceana‘, y la perseguirá terriblemente. Pero Mateo 25 expone que aunque esa generación final de la Iglesia estará tibia—no menos emocional, pero más ‘liberal’, más secular y menos espiritual—menos estricta bíblicamente—más la mitad de ellos se SALVARA a la venida de Cristo, aunque la mitad será vomitada de la boca de Cristo (Apoc. 3:16)”.

Personal,” PV, Agosto 1980

“Estamos alarmantemente cerca del fin de este era”.

“La iglesia laodiceana será caracterizada por su tibieza espiritual—la mitad de su membresía (Mat.25:1-13) será impedida de entrar al Reino de Dios”.

“Pero, las MALAS NOTICIAS, como aparecen hoy, mis queridos hermanos, son que nosotros, indudablemente de la era de Filadelfia—no obstante lo que diga mi hijo —estamos en serio peligro de CONVERTIRNOS también en la era de Laodicea. estoy personalmente muy consternado acerca de eso. Si USTED NO está preocupado, entonces verdaderamente estamos en PELIGRO mortal”.

“Lo qué Dios nunca Hizo— Hará —ó permitirá…”. BN, Agosto 1979

“La…Corte…ha quitado al Receptor, pero el pleito no ha terminado”.

“Necesitamos preguntar seriamente, ¿POR QUÉ Dios está permitiendo [esta prueba]? Puedo contestar eso. Nuestro pueblo de esta era de ‘Filadelfia’ estaba convirtiéndose en tibio, yendo poco a poco hacia los caminos de este mundo. Incluso algunos ministros estaban ‘diluyendo’ las verdades y las doctrinas que un Cristo amoroso había puesto en su Iglesia.”

“¡Necesitamos una verdadera EXPLOSIÓN para despertarnos!”

Carta a los hermanos, 24 Febrero 1979

“…cuando mi hijo…tomó más autoridad de la que le había sido delegada, rodeándose de un grupo de liberales, que lo dirigió, y lo encaminó a rebajar las doctrinas de Dios—bajo su falsa influencia una Laodicea tibia e indiferente , perdiendo el amor de la verdad de Dios, encontró raíz en la Iglesia.”

“Cristo pone a la Iglesia en el Carril,” BN, Abril 1979

“La Iglesia estaba siendo volteada hacia abajo. ¡Parecía ser un asunto de ir en lo posible a las maneras y creencias de la ‘Cristiandad’ de este mundo como influenciado por Satanás—que asciende a ir en lo posible a los caminos de Satanás y lejos de los caminos de Dios!”

“¡El daño que fue hecho a la Iglesia de Dios como resultado de ésta actitud es INCALCULABLE! Dañó, de una manera que yo pienso que mi hijo no comprendió, a miles de miembros de la Iglesia del Dios viviente. Esto los llevó a la tibieza , a una actitud más descuidada hacia la obediencia verdadera y estricta de los caminos de Dios”.

“Reportes falsos acerca de Garner Ted” WM, 6 Mar., 1981

“En vez de OBEDECER incondicionalmente a Cristo por SU PALABRA, LA BIBLIA, había arrastrado, durante años cuando yo estaba en otras partes del mundo hasta 300 días de los 365 del año, hacia un espíritu LIBERAL de SATANAS”.

“Esos líderes a quienes había delegado la responsabilidad de ADMINISTRAR las POLITICAS y las DOCTRINAS que Cristo había puesto en la Iglesia de Dios a través de su apóstol, fueron MAS ALLA DE la autoridad dada ellos. ¡Comenzaron CAMBIANDO las POLITICAS y rebajando la VERDAD de Dios, cambiando las DOCTRINAS, comprometiendo—viendo QUE TAN LEJOS podrían ir—y dirigir a los hermanos a ir—a los caminos de SATANAS! Querían ser más LIBERALES—más como ESTE MUNDO DE SATANAS”.

“…Todavía permanecen entre nosotros unos POCOS con una tendencia a FALLAR—a perder nuestro celo—e incluso llegar a ser TIBIOS”.

Carta a los hermanos, 15 Septiembre, 1980

“De la Iglesia de ‘Filadelfia’, Cristo dice, ‘sé que tienes poca fuerza’. Esta es probablemente la más débil en número fuerza física y poder —la más pequeña membresía, de cualquiera de las Iglesias desde el tiempo de los apóstoles hasta la Segunda Venida. Y tiene solo unos pocos ministros”.

“Pero algunos de ésos en la Iglesia hoy se cansarán de hacer el bien. Ellos se jactarán de ser la Iglesia verdadera—pensando que son espiritualmente ricos, cuando son, de hecho, casi espiritualmente indigentes. Porque son indiferentes a la real OBRA de Dios, tibios, sin celo, Cristo los vomitará de su boca. No pueden ser utilizados en su Obra. ¡Perderán la salvación que se jactan de tener a menos que se arrepientan! ¡Dios les ayude a nunca ir hacia la Iglesia LAODICEANA!”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre? ”, BN, Octubre 1962

“Jesucristo, la Cabeza de la Iglesia de Dios, se ha estado moviendo rápidamente para DESPERTAR y poner a su Iglesia de nuevo en el carril, durante los ultimo cinco meses”.

“Estamos sacudiendo la tibieza Laodiceana que estaba comenzando a drogarnos para dormir”.

“¡Estamos listos para un INSPIRADOR Y EXCITANTE NUEVO COMIENZO! AUMENTEMOS ahora nuestra dedicación y profunda devoción. ¡La OBRA de DIOS está LEJOS DE SER TERMINADA!”

Carta a los hermanos, 23 Octubre, 1978

“Una casa dividida no PUEDE PERMANECER', dice Jesús. ¡Mi hijo ha hecho a la Iglesia de Dios DIVIDIDA! ¡Hasta hace diez años, NOSOTROS NO ESTÁBAMOS DIVIDIDOS!”

“Otra vez Dios nos dice, ’Excepto que DIOS construya la casa, trabaja en vano el que la construye'. DIOS a través del JESUCRISTO viviente construyó la Iglesia de Dios de NUESTRO tiempo, tan seguramente como en el tiempo de los primeros apóstoles originales. La Obra CRECIO Y CRECIO con la bendición de Dios por treinta y cinco años hasta 1969—DESDE ENTONCES LA BENDICION de DIOS HA SIDO RETIRADA. Habíamos estado tendiendo a olvidar a DIOS, permitiendo que la tibieza laodiceana nos leudara. ¡CRISTO DICE AHORA, DESPIERTEN! ¡Levántense del estupor que nos ha drogado! ¡FORTALEZCAMONOS DETRAS DE CRISTO Y SU APOSTOL! ¡HAGAMOS LA OBRA!

Carta a los hermanos, 28 Junio de 1978

“Cuando encaramos una situación grave o alarmante, hay…una tendencia hacia FALLAR EN LA ORACION—en el ESTUDIO de la BIBLIA, y consecuentemente ¡en el celo y la voluntad de sacrificar para la OBRA DE DIOS!”

“¿Usted supone que Satanás no sabe todo esto? ¡Él sabe! ¡Él hará todo en su poder lograr desalentarlo para lograr que usted encuentre alguna falta—para que falle en la oración y en el estudio de la Biblia —y para perder su inspirado celo por la Obra de Dios!”

“¡SÉ que la mayoría de nosotros no ha regresado, todavía, a ese INCONDICIONAL y energético CELO para CONTINUAR CON ESTA OBRA que DEBEMOS terminar!”

“¡Mirando los HECHOS presentes, y las TENDENCIAS, eso quizás parezca imposible! Pero ésta es LA OBRA DE DIOS—UNA OBRA DE FE—y los hechos existentes, las tendencias, las circunstancias, NO TIENEN NADA QUE VER CON FE. El Cristo viviente tiene los recursos, y las maneras de las que NOSOTROS NO SABEMOS NADA!”

“Y mientras que, nos incumbe…CONFESAR y lamentar…nuestros PECADOS en permitir los intereses y los placeres materiales y empezar a apartarnos de nuestro Dios, y de nuestro celo por SU OBRA, llamo a todos los hermanos a CONFESAR esta tibieza…y ORAR, con todo FERVOR y ARREPENTIMIENTO, por el perdón de Dios para estas ofensas, y para una permanente BENDICION sobre SU OBRA de ahora en adelante, continuamente a su terminación final”.

“Hermanos, muchos si no la mayoría de nosotros ha permitido que otros intereses arrastren nuestras mentes y corazones hasta donde no estamos en NINGUNA PARTE CERCA DEL CELO para la MÁS GRANDE OBRA SOBRE LA TIERRA, que los futbolistas tienen para un juego de fútbol”.

“¿POR QUE los futbolistas pueden por ellos mismos lograr ir hacia ‘ARRIBA’ en un casi fanático CELO, motivado por el ODIO, cuándo nosotros somos indiferentes, ‘HACIA ABAJO’, y tibios acerca del LLAMAMIENTO más IMPORTANTE Y GLORIOSO DE TODOS LOS TIEMPOS?”

“…Cristo está HACIENDO SU PARTE—abriendo nuevas puertas. ¡Sólo UNA COSA ha estado EQUIVOCADA!—y debemos encararla! —demasiados de nosotros han estado creciendo tibios…”

“Podemos pensar, porque mantenemos el sábado [de Dios], que nosotros no tenemos caminos perversos ó pecados malvados de los cuáles apartarnos. Pero la negligencia…puede ser pecado”.

Carta a los hermanos, 2 de Noviembre 1972

Esta última cita empezó por mencionar la oración y el estudio de Biblia. Veremos después que la oración y el estudio intensivo completo y detallado de la Biblia es mucho más importante de lo que la mayoría comprende con respecto a aquellos quienes Dios aprueba.

Antes de continuar, es crucial que usted establezca el siguiente entendimiento en su mente: a través de lo que resta del libro, es esencial que usted acepte el entendimiento del Sr. Armstrong—de la Biblia—identificando las diez vírgenes de Mateo 25 con Laodicea. Esta es una enorme llave a ver el peligro en el que usted está, si no unge sus ojos en la manera en que Cristo instruyó. Esta parábola es acerca del dominante número de hermanos al final de la era. Fuera del Cuerpo de Cristo, y así cortados—“desconectados”—de El, ellos estuvieron bajos en el Espíritu de Dios—y esto es tejido, en su condición y en lo qué Cristo les dice que hagan acerca de esto.

Un entendimiento alterno, que la mitad de las vírgenes son laodiceanas y la otra mitad son filadelfianas, se ha arraigado en aquellos que en algún momento incluso se preocuparon a sí mismos con este asunto. ¡Este es un pensamiento particularmente peligroso! ¡Esto calma a aquellos que aceptan la creencia mucho más confortable de que ser un filadelfiano o laodiceano es una proposición de 50/50—y también entonces que perder la salvación no es parte de la cuestión!

¡Esto no podría estar más equivocado! Los laodiceanos han llegado a ser numéricamente dominantes—implicando hoy a la gran mayoría con el Espíritu de Dios. Recuerde, ellos son suficientemente grandes para ser llamados una era. ¡Capte ésta realidad! ¡Las “50/50” oportunidades están estrictamente relacionadas a quienes sobreviven eternamente y a quienes no—de un número donde todos entran a la Tribulación!

Dentro de la Antigua Ciudad

Cristo comparó la séptima y final era de su pueblo con la antigua ciudad de Laodicea. Ahora veamos por qué él escogió ésta ciudad en particular para reflejar la mayoría de cristianos vivos en los últimos días. Hay numerosos paralelos, preparando el camino para lo que cualquiera del pueblo de Dios determine entender. Cristo sabía que el registro de la historia nos tendría que ayudar—y lo hace.

Indicaré los paralelos más obvios como progresemos. La mayoría será reservado para un poco más tarde.

Cuando avancemos, tengamos cuidado de la tendencia a burlarse. Cristo tenía razones para escoger una comparación de ésta ciudad con su pueblo de la era final. Estos paralelos llegarán a ser obvios para aquellos con “oídos para oír” y “ojos para ver”—y aquellos que quieren sinceramente el discernimiento de Cristo.

Antioquio II fundó la ciudad original de Laodicea entre 261 y 253 AC, y la nombró en honor de su esposa Laodice. Antioquio II fue un rey Seleucido que gobernó Siria (Laodicea fue originalmente parte de la más grande Siria) después que Alejandro el Grande murió. Fue más bien conocida como Laodicea y Atenea (“sobre el río Lycus“)para distinguirla de por lo menos otras seis ciudades con el mismo nombre. Dos caminos, de hecho las rutas más importantes del comercio, pasaban a través de la ciudad.

El área dentro y alrededor de Laodicea era un país hermoso, con valles fértiles agradables rodeados de suaves colinas, llevando a un puerto fácilmente accesible y excelente en la costa del sudoeste de la nación actual de Turquía.

Sin embargo, ir mas adentro del país llegó a ser mucho más escabroso y difícil. Era fácil para los viajeros parar en este momento, cuando pudieron haber planeado originalmente ir más allá al interior.

Muchos visitantes encontraron la atmósfera dentro y alrededor de Laodicea demasiado invitante para salir. Esta gozó de un clima Mediterráneo con la abundancia de lluvia, temperaturas moderadas y brisas apacibles del mar, aún durante el relativamente caliente y seco verano. Sólo una nieve ocasional o escarcha aparecían en las altitudes más altas alrededor de la ciudad en el invierno. También, dos ríos pequeños pasaban a poca distancia a ambos lados de la ciudad, y las colinas circundantes estuvieron cubiertas generalmente con el bosque. He estudiado muchos retratos del área y es encantadora.

El campo de juego de la Riqueza

El ambiente comercial de Laodicea era fuerte, con varios negocios exitosos allí. (Esto es conectado posiblemente al hecho de que en el primer siglo, tuvo una población judía grande.) Las extensas viñas crecieron en las laderas por todas partes de la ciudad y una playa balnearia estaba cerca, como era Hierápolis, solo 6 millas al norte, famosa por sus baños termales.

Dentro de la ciudad había fuentes, baños públicos, gimnasios, un estadio inmenso, salones para juntas especiales y banquetes, y dos teatros fastuosos (uno grande y uno pequeño). Todos estos reflejaron la prosperidad de Laodicea y de por qué esta ha sido descrita como “un refugio favorito del placer frecuentado por dignatarios”, incluyendo gobernadores y realeza.

Como el centro bancario de la provincia Romana de Asia, Laodicea, extensamente conocida por su riqueza, era la ciudad más próspera en la región. Sus numerosos mausoleos son un testimonio para el número de ricos enterrados allí. Los ciudadanos eran tan ricos que, cuando su primer más grande terremoto destruyó su ciudad en el año 60 DC, ellos se negaron a la ayuda Romana, escogiendo reedificar la ciudad completa por sí mismos. Esto hizo a Laodicea famosa como un ejemplo de autosuficiencia.

No es maravilla que Cristo dijo que los modernos laodiceanos proclaman, “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad” (Apoc. 3:17). Un estudio de las palabras claves en este pasaje demuestra que Cristo se refería a la riqueza monetaria y a la acumulación de bienes materiales.

Laodicea derivó también algo de su riqueza de su industria textil, siendo famosa por el tejido—y vestir con orgullo—una suave, seda, negro brillante, fabricada de lana. Una vez más, es fácil de entender por qué Cristo aconseja a los modernos laodiceanos a comprar “vestiduras blancas” de pureza y rectitud. Encuentro fascinantes que tantos jóvenes de los grupos dispersados parecen hoy preciarse a sí mismos vistiendo ropa negra, derivando ésta tendencia directamente del mundo. ¡Para los que miran de cerca, Dios siempre proporciona suficientes indicios para obtener el gran cuadro!

Los grandes dispersados, como la misma Laodicea, están complacidos en los lugares confortables entrando con fácil acceso del “puerto” ó “los caminos mayores” del viaje popular. Por supuesto, un arribo a una “isla” más allá no sería anhelado donde el viaje es más difícil y desafiante. También, muchos mayores “dignatarios” de la Iglesia de Dios (evangelistas y pastores de alto rango) residen (“vacacionan” es probablemente una mejor palabra) entre los dispersados, donde el “clima” es agradable, el “vino” es bueno y “las playas” están soleadas.

Histórico lugar de reunión

En el siglo IV, Laodicea llegó a ser la escena de por lo menos dos concilios religiosos importantes, reflejando a teólogos e iglesia cómo exteriores “dignatarios” se sentían también cómodos dentro de sus agradables límites. Cerca del año 365 DC, El Emperador Romano Constantino presidió personalmente en “El (católico) Concilio de Laodicea,” en el cuál él decidió que el Catolicismo Romano debería ser el único estado de religión del imperio. Y fue así que la observancia del Sábado fue hecha ilegal.

El curso por correspondencia original de IDU indica, “el canon más famoso de este concilio—el vigésimo noveno—se lee así: ‘Los Cristianos NO deben judaizar descansando en el SABADO (día verdadero del descanso de DIOS), pero deben TRABAJAR en ese día…y, si pueden, descansar entonces (el domingo) como (profesos) cristianos. PERO si alguno es encontrado siendo Judaizante (los verdaderos observadores del sábado de Dios), sea anatema (eclesiásticamente maldecido) de Cristo' (Nicene y Padre de Nicene, el Vol. XIX, P. 148).

Esta herejía masiva—prohibiendo la señal que identifica al Dios verdadero con su pueblo (Ex. 31:13; Eze. 20:12)—fue introducida al principio del imperio en Laodicea. ¡Cuán irónico que esto vino de ésta ciudad que aquellos sirviendo al verdadero Cristo fueron formalmente declarados anatemas por la Iglesia Romana!

¡Recuerde! La palabra Laodicea significa en general “el pueblo gobierna, juzga y decide”—a causa de que el liderazgo de Cristo ha sido inconscientemente expulsado de ésta era. Con respecto al ambiente político de Laodicea, es interesante notar que esta antigua ciudad practicaba gobierno democrático. Se enorgullecía en permitir a las personas a tener una voz en asuntos civiles. Interesantemente, veremos, que en los registros de la historia que en la antigua ciudad de Filadelfia, apenas al lado, fue dirigida por una serie de monarcas benévolos.

Destrucción repentina

En el año 494 DC, un terremoto masivo devastó Laodicea sin advertencia. Finalmente, fue destruida totalmente por invasores Islámicos, quienes la dejaron en lo que ha sido llamada por historiadores “una escena de desolación”. Dos tentativas posteriores para reedificarla fracasaron. Mientras se levantaba en la significante prominencia, la ciudad de Laodicea terminó en la completa ignominia, con poco más que fragmentos quebrantados de restos arqueológicos, a través de una área aproximada de 800m2, como un testimonio permanente de su destrucción. Ha permanecido inhabitada por casi 1.500 años. Los historiadores y los arqueólogos se han maravillado en las escasas, “poco espectaculares ruinas” (como un historiador la describió) de la una vez dinámica, vibrante y próspera ciudad.

El paralelo de estos dos acontecimientos (el terremoto y la invasión) notables de la antigua Laodicea es un paralelo inconfundible a lo que golpeará la era final de la Iglesia de Dios. Por esta razón, la sección de Apocalipsis describiendo esto omite cualquier declaración de que Cristo “vendrá” a esta era. Esto se debe a que no se consentirá a un solo individuo estar vivo a su venida. La mitad de “las vírgenes” muere en la Gran Tribulación por decapitación (Apoc. 12:17; 20:4), el resultado de la ira de Satanás sobre el Israel físico y espiritual—y la otra mitad se vende y acepta obviamente la marca de la bestia, muriendo en el Día del Señor, el tiempo de la ira final de Dios sobre todas las naciones antes de la venida de Cristo.

Un problema de agua

El inconveniente de la ubicación de Laodicea fue que no tuvo abastecimiento de agua local—ni la fresca agua de la adyacente Colossae ni las fuentes termales de Hierápolis, justo del otro lado del valle del Río Lycus. Como resultado, Herodes el Grande construyó un enorme acueducto en la ciudad. Porciones significantes son visibles todavía, como es la torre de la cuál el agua se distribuía. Hay todavía unos pocos restos de los “tubos“, hechos de piedra cortada, los cuales están parcialmente conectados hoy provenientes del pesado mineral contenido en el agua que llevaban. (He podido examinar fotografías de primer plano que muestran estar obstruidas en el 80 por ciento).

Desafortunadamente, la única fuente de agua de manantial disponible, para cualquier acueducto que pudiera ser construido, estaba a alguna distancia, permitiendo que esta agua cargada de mineral se volviera rancia y de temperatura tibia al tiempo cuando llegaba a la ciudad. ¡Esta agua a menudo causó vómito en aquellos que la bebieron!

No es de extrañar que Cristo les dice a aquellos de la séptima era “te vomitaré [Griego emeo: “vomitar o lanzar”] de Mi boca”. A pesar de la enorme prosperidad y placeres múltiples de vivir en Laodicea, los habitantes tuvieron que acostumbrarse al agua rancia y cargada de mineral continuamente a ésta temperatura.

¡Un paralelo aturdidor e imprevisto se presentará más tarde!

Tratamiento de ojos y oídos malos

Finalmente, una facultad de medicina muy famosa y respetada (inicialmente a 13 millas del oeste, pero finalmente movida a Laodicea) existió allí, cuyos médicos eran tan famosos que sus caras se inscribieron en las monedas locales. Esta escuela produjo un ungüento especial para oídos y un ungüento para los ojos (llamado “polvo frigio”) hecho del alumbre, y famoso como desde el tiempo de Aristóteles.

Este polvo, exportado en forma de tableta a través de la región Mediterránea, fue vendido para mejorar, ó supuestamente curar aún ojos débiles. Se colocaba, comúnmente, directo en los ojos. Laodicea tomó enorme orgullo en su habilidad médica general, y en su particular habilidad para ayudar a aquellos con problemas del oído, así como esos que nosotros quizás describamos como “legalmente ciegos”.

Como expliqué, muchos del pueblo de Dios hoy forman un notable paralelo moderno. La mayoría de los hermanos en los dispersados frecuentan a médicos casi tan a menudo como hacen sus contrapartes en el mundo. Cuán triste que parecemos ser el único grupo, a mi conocimiento, que ha escrito un folleto entero acerca de la sanidad.

Es importante notar en los registros de la historia que el pueblo de Laodicea se vio a sí mismo también como especialmente perceptivo, y se enorgulleció de su educación, sabiduría e intelecto—sus fuertes “ojos mentales.”

No es de extrañar que otra vez Cristo le dice a su pueblo de la era moderna que compre ungüento para ojos y ellos podrán tener una visión espiritual. Es también interesante que un ungüento especial para oídos fue comúnmente vendido en ésta ciudad. No obstante, la mayoría de los laodiceanos modernos no sólo están ciegos sino que también no “tienen oídos para oír” las palabras de Cristo de advertencia para ellos.

CAPÍTULO CINCO –
COMPARANDO LA ERA MODERNA

El examen de la antigua ciudad de Laodicea sólo tiene valor si lo utilizamos para ayudar a entender dónde han reaparecido las mismas condiciones o características en la era moderna. De otro modo, todo lo que hemos tenido es una lección de geografía e historia que, aunque interesante, no revela nada del valor o significado espiritual.

De aquí en adelante, el libro ira lentamente para ayudar y construir la terminación de un cuadro completo para todos los cristianos en el siglo XXI y analizarlo con ellos mismos en mente.

Nada bueno que decir

En este momento, es crítico que reintroduzcamos la importante pregunta: ¿Dónde están todos los laodiceanos? Recuerde, la Biblia muestra que todos ellos están en una condición espiritual absolutamente terrible, y que sus números son dominantes. Cristo ofrecería seguramente suficiente información acerca de aquellos quienes escogen quedarse en tan grande y dominante grupo debe hacerlo sin excusa. Así, identificarlos debe ser fácil—si alguien tiene “ojos para ver”.

Todo los que tomaron parte en EL Club de Oratoria o Club Ambassador de la IDU saben que la primera regla de la evaluación efectiva de un discurso es que el evaluador siempre debe empezar sus observaciones con el elogio—él debe tener algo bueno que decir acerca de los esfuerzos del orador. De la misma forma, Cristo siempre tuvo algo bueno que decir acerca de cada una de las primeras seis eras (y nada malo que decir acerca de Esmirna y Filadelfia), antes de ofrecer corrección. No obstante Cristo no tiene absolutamente nada bueno que decir acerca de Laodicea. Su advertencia “consejo” es aguda, fuerte y clara, subrayando verdaderamente la condición atroz de los laodiceanos. Otra vez, esto debería hacer la tarea de identificarlos muy fácil. ¡Tan solo su condición espiritual los debe separar claramente—y distinguirlos—de los Cristianos fieles!

Ocho señales de un laodiceano

La Biblia, de hecho, ha dado específicas y descriptivas señales—o marca característica—de aquellos en la era laodiceana. No son difíciles de identificar o numerar. Mientras hay siete señales obvias, nosotros de hecho examinaremos ocho—la octava es extraordinaria y debe ser explicada para ser entendida.

El mensaje

Para relacionar mejor la advertencia de Cristo a Laodicea, aquí está el mensaje completo para ésta era, encontrado en Apocalipsis 3:14-22: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea; He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuánto eres TIBIO, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

El problema del agua reaparece

El versículo 16 describe la primera condición—ser “tibio”. El problema obvio es que éstos hermanos no están calientes con celo ¡Veremos después que, así como la dificultad de la antigua ciudad para obtener agua y habiéndose establecido “tibia,” los problemas espirituales de la moderna Laodicea están trazados directamente con la insuficiente agua espiritual en sus vidas! (Juan 7:38-39) Además, como los muchos minerales en el agua de la antigua ciudad, los cuales estaban ensuciando el valor de lo bueno “H2O”, “el poder, amor y dominio propio”(II Tim. 1:7) del Espíritu de Dios en la moderna Laodicea están también siendo “ensuciados”, si usted recibe “otro espíritu” (II Cor. 11:4). Veremos también que Juan lo llamó el “espíritu del error” (I Juan 4:6)el cual está entremezclándose con el Espíritu de Dios en sus mentes.

Su tibieza los lleva a seis condiciones más, todo relacionado a su falta de celo.

El segundo problema se expresa como “Yo soy rico y me he enriquecido y de ninguna cosa tengo necesidad”. Como aquellos de la antigua Laodicea, ésta es una actitud de autosuficiencia. Tales personas no sienten necesidad, obligación ni urgencia para examinarse a sí mismos. Satisfechos de sí mismos, reflejan la canción protestante “así como yo soy”. Esto causa las siguientes tres condiciones, específicamente son en gran parte productos secundarios de las primeras dos.

¡La tercera, cuarta y quinta condiciones se describen como “desventurado,” “miserable,” y “pobre.” Es interesante, que la palabra griega para desventurado puede ser traducida “miserable” o “lastimoso”. La palabra miserable significa “miserable” o “despreciable”. ¡Estas palabras son muy semejantes es así como Cristo utiliza palabras comparables a atroces, terribles y deplorables para intensificar su punto!

La palabra griega para “pobre” (ptochos) es especialmente fascinante. Significa “Se agacha y se encoge como un mendigo, indigente, pobre”. Esto trae a la mente imágenes de personas sin hogar en la calle. ¿Qué promedio de residentes ricos de la antigua Laodicea habrían estado dispuestos a considerar remotamente estar en esa terrible condición? ¿Sobre qué base habrían llegado a ésta conclusión acerca de su propio estado? Esta condición refleja el desafío tan difícil que enfrenta Cristo para alcanzar a su pueblo hoy.

Si los hermanos de la Iglesia en Laodicea meramente hubieran seguido las dos primeras instrucciones de Cristo a sus discípulos, dadas en el Sermón del Monte—desarrollar las dos actitudes de ser “pobre en espíritu” y “llorar” (Mat. 5:3-4)—ellos no podrían continuar sintiéndose tan ricos al quedarse tan espiritualmente pobres. Reconocer su propia debilidad de ser insuficientes en el Espíritu de Dios, ellos habrían llorado sobre sus pecados y continuamente “tenido hambre y sed de justicia (ver. 6)”.

Trágicamente, esto no sucedió.

Todo lleva a la ceguera

La parte más fascinante de la descripción de Cristo viene a iluminar la sexta señal de identificación. ¡La única manera posible que cualquiera no podría ver que tal condición es absolutamente horrible como Cristo la describe es si él esta totalmente CIEGO! La palabra griega que Cristo utiliza para “ciego” es tuphlos, significando “opaco, ciego, físicamente o mentalmente”. El problema de visión que aflige a los laodiceanos es profundo—o lo que llamaríamos “ piedra ciega,” y peor que la simple vista débil de los que buscaron activamente el tratamiento con polvo frigio hace 2.000 años.

Permítame reiterar un punto tempranamente: La condición de ceguera es el peor defecto espiritual de Laodicea. Recuerde, si aquellos de esta era no estuvieran ciegos, podrían ver que son tibios, despreciables, miserables, pobres, etc. ¡Por supuesto, ningún antiguo laodiceano, pensándose un experto en vista física y percepción (vista mental), jamás consideraría remotamente que él podría estar totalmente ciego! (Cuán interesante que las vírgenes de Mateo 25 aparentemente no se ven a sí mismas perdiendo lentamente el Espíritu de Dios—el “aceite” en sus “lámparas”—hasta que es demasiado tarde).

Note que Esmirna (2:9) fue descrita por Cristo como el polo opuesto de los laodiceanos. Esta era, al igual que Filadelfia, no recibió ninguna corrección de Cristo. Tome nota. Históricamente, los de Esmirna fueron físicamente pobres, más Cristo los describió como espiritualmente ricos. Conociendo esto, ellos estaban dispuestos—como los de Filadelfia—a permitir que sus enemigos los llamaran Ebionitas—significando espiritualmente “pobres”.

¡Hay un estrepitoso mensaje aquí para Filadelfia—los “Ebionitas de hoy”!

Dónde la riqueza está

Esté dispuesto a examinar a los grandes dispersados en una luz diferente. Anualmente, estos grupos aceptan millones de dólares, individualmente, y decenas de millones, colectivamente. Sea honesto con usted mismo y admita que estos grupos reconocen abiertamente sus reservas financieras relativamente vastas.

Durante cinco años, al heredarla en 1995, poseí y manejé una compañía relativamente exitosa. (Miré también a mis padres y parientes cercanos construir varias compañías exitosas). Probablemente tengo por lo menos los conocimientos básicos de negocios como hojas de balances, estados de ganancias y pérdidas como ningún otro ministro. Igual el grupo dispersado más grande guarda varios millones de dólares en el banco, cuando hay tanto que hacer y cientos de millones de dólares de ingresos anuales se perdieron en la apostasía, este es un testimonio elevado a ser literalmente “rico y me he enriquecido”. Los otros tres grupos dispersados más grandes son, proporcionalmente, igual de ricos. Teniendo tanto en reserva para protegerse a sí mismos físicamente, particularmente en salarios y retiro ministerial, cuando la necesidad de expandir la Obra es ahora muy grande, es profundamente egoísta—verdaderamente aterradora—su actitud.

Los estados de cuenta de ese tamaño van más allá y producen un sentimiento de seguridad, autosuficiencia e invencibilidad—una clase de protección—contra lo que el futuro podría traer sobre tal organización. Esta es una tentación que le causó a Pablo instruir a Timoteo “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo…“ (I Tim. 6:17). El versículo 18 contiene el antídoto—qué Timoteo estaba también a cargo del rico: “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos…”

En esta luz, por lo menos examine brevemente el enorme alcance y Obra de La Iglesia de Dios Restaurada, llevada a cabo por los diezmos y ofrendas de un número relativamente pequeño de personas, y de un personal de 16 quienes trabajan horas casi interminables para devolver la verdad completa de Dios a las personas quienes la habían hecho a un lado. Como el milagro del “pez y los panes”, Dios multiplica la producción de nuestro esfuerzo, permitiéndonos hacer mucho más que nuestro tamaño quizás parezca permitir.

Una era de amar deleites

La era moderna, a través de adelantos científicos, aumenta el conocimiento y el derrumbe del carácter, ha producido un mundo de locos placeres, con sociedades occidentales inundadas en la acumulación física y material de bienes y el dinero necesario para comprar más. Aparentemente, esto ha llegado a ser la única cosa acerca de lo que la mayoría de las personas piensan.

Pablo dijo que las condiciones de la Iglesia, en los “últimos días”, reflejarían a muchos quienes habían llegado a ser “amadores de los deleites más que de Dios”. Tome un momento para leer con cuidado el pasaje de II Timoteo 3:1 (donde las condiciones “en los últimos días” son establecidas como el contexto) a través del capítulo 4, versículo 4. Mientras la mayoría de las personas piensan que los primeros versículos del capítulo 3 solamente tienen que ver con la caída de la sociedad hacia una más grande inmoralidad, derrumbe de carácter y pecado, un rápido estudio del contexto completo muestra que éste no es el caso. Aunque la sociedad moderna ciertamente está incluida en la descripción, el enfoque primario es la Iglesia, donde “no sufrir la sana doctrina” podría suceder (Veremos esto más claramente demostrado en el libro).

Esta persecución mundial del placer ha tenido un impacto muy grande en el pensamiento dentro del pueblo de Dios hoy de lo que la mayoría de las personas jamás hubieran sospechado. Y esto es exactamente lo que sucedió a los hermanos que vivían en un ambiente semejante al que tuvo la antigua Laodicea. El pueblo de Dios no puede ayudarse sin ser afectado por lo que está sucediendo en el mundo alrededor de ellos. Los hermanos deberían haber visto venir este cambio en el pensamiento materialista—excepto que la dispersión de la ceguera ya había sido establecida, impidiéndolo.

Tenga claramente en su mente a quienes les está hablando Pablo—entonces vuelva a leer los primeros versículos de II Timoteo 3 para apreciar la clase de actitudes horribles y conducta del pueblo de Dios que han caído junto con el mundo.

Una colonia nudista espiritual

Debemos comentar brevemente sobre el hecho que Cristo llamó también a los laodiceanos desnudos—La SEPTIMA señal. Esto es exactamente lo que la palabra griega significa: “desnudo- absolutamente, relativamente, literalmente o en sentido figurado.” Es como si la última era completa ha llegado a ser una colonia nudista espiritual. ¡Yo no digo esto—Cristo lo hace! Más que las otras condiciones afligiendo a los laodiceanos, otra vez debemos preguntar: ¿Podrían caminar las personas desnudas a menos que estuvieran ciegas? En adición, si todos alrededor de ellos estuvieran ciegos también, no podrían esperar que nadie entre sus compañeros señale esto.

Se necesita a alguien con vista para decirle a una persona ciega, o a un grupo completo de personas ciegas, que él o ellos están desnudos. El mensajero enviado a advertirles debe tener vista y así venir desde afuera de esta era.

Una vez más, esta es la ceguera que aflige a los laodiceanos que los previene de ver todas las otras malas cualidades dentro de su condición espiritual. Por lo tanto—¡permítame decirlo otra vez!—dirigirse a la ceguera es PRIMERO es la llave para aclarar el resto de lo que esta débil o equivocado acerca de ellos. Usted ahora sabe por qué Cristo advierte a su pueblo directamente al Corazón del problema—que deben ungir sus OJOS, para que puedan recobrar su VISTA, como el primer paso a la recuperación.

Antes de continuar, recuerde que Cristo le dice a su pueblo que la “vergüenza de [su] desnudez” debe ser quitada. De hecho, por lo menos generalmente, la mayoría no se avergonzarían de las partes expuestas del cuerpo a menos que sus partes privadas fueran expuestas. Son las partes privadas del cuerpo las que siempre deben estar cubiertas.

Ahora veamos el énfasis especial que la Biblia coloca sobre cubrir los “lomos” de uno.

Pablo escribió a los Efesios acerca de “Vestios de toda la armadura de Dios” (6:11). Los versículos 14-17 describen las seis piezas de la “armadura del evangelio” que los Cristianos deben llevar para “estar firmes contra las asechanzas del Diablo” y para alcanzar la salvación.

¡La primera pieza que Pablo menciona es “estando, pues, firmes, ceñidos vuestros LOMOS con la verdad”. Esto es una escritura asombrosa para todos los que la recibirán! ¡Los laodiceanos han olvidado bastante de la verdad que una vez conocieron, sus “lomos”—sus PARTES PRIVADAS—han llegado a estar expuestos! Simplemente suponga, ellos andan en esta condición vergonzosa porque han olvidado muchas doctrinas verdaderas, pero no pueden ver que las han olvidado.

¡Antes de que este libro esté completo, probaré este punto más allá de toda duda, con enorme claridad! Usted no tendrá elección sino para creer que esto es exactamente lo qué Cristo tuvo en mente cuando El aconsejó a su pueblo a “ungir [sus] ojos”.

Pero hay otro aspecto del problema de la desnudez que está directamente afectándole a USTED. Esto ha sido hecho por los maestros desnudos que traen sus doctrinas falsas a usted. ¿Puedo ser más gráfico? ¡A menos que recobre su vista, no podrá reconocer cuando usted está siendo “destellado” por “rayos” espirituales alardeando con nuevas doctrinas , y tratando de arrancarle también sus ropas!

Piense en el futuro— castigo—aguardando a Laodicea de esta manera: Esta era tenia—¡y la arrojó! —mucha verdad, conocimiento y entendimiento especial. Esta maravillosa verdad había sido restaurada después que 19 siglos al pueblo de Dios (Filadelfia)—y no había sido comprendida por ninguna otra era desde la era de los apóstoles. Incluso los apóstoles no entendieron ciertos aspectos mayores de la profecía,

sellados hasta el tiempo del fin (Dan. 12:9). Por haber sido dado tanta verdad, que a millones se les había sido negada por milenios y tampoco se permitiría pasarla por alto o rechazarla completamente, Cristo considera esto inconcebible.

Espléndidamente adornados en las hermosas vestiduras de todas las doctrinas de Dios, que generosamente se les fueron dadas y por el gran sacrificio de los siervos guiados por Dios, los miembros de la última era se desnudaron ellos mismos en publico ¡El no puede tener a tales personas por inocentes—y no lo hace!

Pero, permítame decir esto otra vez para enfatizar. Cristo nunca castigaría una era completa—ni aún una persona—por ser “despreciable, miserable, pobre, ciego, y desnudo” sin hacer primero claro lo que esto significa —en otras palabras exactamente lo que traería el castigo. ¡Por lo tanto, él está obligado a explicar, en detalle claro como el cristal, precisamente lo que significa “unge tus ojos” —y él lo hace!

Antes de estudiar en el próximo capítulo lo que significa la primer fase , reconozca que este capítulo mencionó ocho señales distintivas de todos los laodiceanos. Solamente hemos discutido siete. ¡Puesto que esto aplica a una mitad, la octava señal es de un laodiceano permanente—uno quien, después de amonestarle y advertirle---incluso en la Tribulación, no ungirá sus ojos, sellando así su destino eternamente!

Para todos aquellos que quieren sinceramente entender lo deben HACER ahora, continúen leyendo. Todos los otros pueden querer parar aquí.

CAPÍTULO SEIS –
DIRIGIÉNDONOS AL PROBLEMA

El Sr. Armstrong habló repetidas veces de la ley de CAUSA y EFECTO, y cómo penetra en cada acción en la vida. El continuamente nos recordó de cómo el hombre trata los efectos en vez de las causas, porque está aislado de Dios, no conoce las causas que producen la paz mundial, felicidad, abundancia, bienestar y prosperidad. Hasta que la humanidad se someta a Dios, nunca será capaz de identificar el camino—la CAUSA está escondida ahora—detrás de sus problemas y enfermedades. Por tanto, las soluciones verdaderas y permanentes se mantienen impalpables.

Laodicea tiene un problema similar al mundo. Nunca puede resolver los muchos problemas, reflejados por su horrible condición, hasta que trate específicamente con la CAUSA que trae sus problemas. Cristo la identifica, para aquellos que primero ejerciten los “oídos para oír”. Después de todo, su mensaje completo a esta era es apenas nueve versículos—y mucho de esto describe los efectos de su condición antes de identificar la causa.

¡Pero Cristo no ha dejado a sus ovejas sin su guía específica señalando directamente la CAUSA detrás de todos los malos efectos en sus vidas!

Unge tus ojos

Si usted está dispuesto a OIR—el primer paso para recobrar la vista—ahora preguntamos: ¿Exactamente por qué Cristo utiliza el término “unge”?—y ¿por qué él especifica los “ojos”?

Recuerde que, históricamente, el pueblo de Laodicea se vio a sí mismo como especialmente perceptivo. Se preciaban a sí mismos sobre su educación, su habilidad médica con respecto a ver y oír, sabiduría e intelecto. Este es un clásico reflejo de nuestro tiempo, algunas veces se refirió a ésta como la Era de la Información. La sociedad actual es más educada e informada que cualquier otra en la historia. La persona moderna se ve a sí misma generalmente como muy culta. Aún, todo el pueblo de Dios sabe que el mundo está totalmente ciego a la calamidad global que está por venir.

En parte, este mismo sentimiento de educación es la causa de la ceguera. ¿Por qué las personas quiénes ahora piensan que ven serian motivados a tomar los pasos para corregir la pérdida de la visión? ¿Puede ver usted esta conexión?

Así como la persecución del mundo en el materialismo, ha golpeado a la Iglesia, la anterior y prevaleciente “información” en el ambiente también ha incubado literalmente la última era de la Iglesia. Ahora considere esto: Dentro de la Iglesia en general hoy, una extensa variedad de literatura producida por los dispersados, unida con numerosos sitios independientes en la red, ofrecen grandes cantidades de información de “la iglesia“, la mayoría de los hermanos salen bastante contentos con el conocimiento disponible que ellos son capaces de obtener en una base regular.

Estos aparentemente innumerables sitios Web, cartas de noticias y grabaciones de los ministros, corren designándose a sí mismos como “maestros,” “gurús” y “ fuentes de luz,” plagan al pueblo de Dios como nunca antes, y aumentan inmensamente la confusión general que ahora existe. Otra vez, aunque, esto deja a las personas que se sientan muy complacidas de que están obteniendo—y viendo—“el gran cuadro” de todo lo que está sucediendo entre las diferentes organizaciones. Pero esto también engendra otra razón de que muchos creen que pueden ver—que ellos están “bien”. ¡Pensando de los peores problemas, las actitudes y condiciones que observan en otras partes, muchos deciden, “yo no soy tan malo!” La auto satisfacción entra.

¡Esto es el por qué no puedo evitar sino creer que sólo unos pocos tomarán seriamente el libro incluso uno tan sobrio como éste—aún cuando mucho está en juego! ¿Podría ser usted una de las excepciones?

Un pasaje extraordinario

Un pasaje notable en I Juan 2 abrirá la puerta al entendimiento de la frase “unge tus ojos” y responde las dos preguntas que introducen el último subtítulo. Lo qué esta singular escritura revela está verdaderamente “abriendo el ojo” si usted la acepta.

Escrito en los años 90s DC, después que todos los otros apóstoles habían muerto, las tres epístolas de Juan están contra el fondo de una apostasía desarrollándose, con muchos hermanos comenzando a cambiar la verdad por falsas doctrinas. Como su evangelio, las palabras, verdad, verdadero y verdaderamente son encontradas repetidamente a través de las epístolas de Juan. ¡Mientras fue conocido como el “apóstol del amor,” Juan probablemente debería ser igualmente conocido como el “apóstol de la verdad”. Esto es porque este muy viejo apóstol tan urgentemente—y repetidas veces—exhortó al pueblo de Dios a ¡mantenerse en la verdad!

Esto prepara el camino para lo que podemos aprender. Como leímos, usted no tendrá que aceptar mi palabra. Una vez más, una regla crítica del estudio de Biblia es siempre permitir que la Biblia se interprete así misma. Mire cuán claramente la Biblia interpreta las palabras de Cristo para Laodicea. Abra I Juan 2 y lea cada versículo.

El contexto del mensaje de Juan es también vital. El versículo 4 advierte que cualquiera que reclama “yo le conozco [Cristo],” y “no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él”. es crucial notar que el versículo 5 va a revelar que solamente aquellos que “guardan su [Cristo] palabra” puede desarrollar y perfeccionar el amor de Dios en su vida. (En el fin, otros pueden solamente hablar acerca de la ley y el amor). Después de todo, Juan 17:17 declara, “Su palabra [de Dios] es verdad”. Guardar “su palabra” es idéntico a guardar o retener la verdad.

¿Ve usted claramente esto?

I Juan 2:11 emite una advertencia hablando de cualquier hombre que “anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos”. Por supuesto, este es el problema central con cada hombre y mujer en Laodicea. Así que leamos cuidadosamente.

El “ungimiento”—La “unción”

En contexto, construyendo al versículo 20, continúa con una advertencia acerca de no regresar a los caminos del mundo. El versículo 20 empieza la explicación de cómo evitar—¡o recuperarse de!—la ceguera y el resultado de apartarse de la verdad que sigue inevitablemente en su despertar. Observe: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”. El ver. 21 continua, “No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira (doctrinal ni de otra clase) procede de la verdad”. Así que entonces, esta unción es crucial— pero ¿que es?

Continuemos. Juan estaba mostrando que es esta “unción” es la que mantiene a las personas seguras en la verdad de Dios“. La misma palabra griega se traduce “ungiendo” en el versículo 27. Es muy crítico entender esto. La palabra griega traducida “unción” y “ungiendo” es chrisma, significando, literalmente—“la dotación del Espíritu Santo: ungiendo, unción”.

Hablemos claramente, no dejando lugar para malentendidos: En la conversión y bautismo—a través del engendramiento—Dios unge a los verdaderos cristianos con su Espíritu Santo. Sin embargo, la cantidad varía de persona a persona, y esta variación introduce la parte más grande del problema.

El versículo 26 revela por qué Juan escribió como él lo hizo: “Os he escrito esto sobre los que os engañan”. Aquí estaba el problema. Ciertos líderes trataban de alejar a los hermanos de la verdad. ¡Este era el desafío al que Juan—y los hermanos—se estaban dirigiendo! Por supuesto, es el mismo hoy.

El versículo 27 hace absolutamente clara la conexión entre los cristianos “ungiendo” con el Santo Espíritu de Dios y reteniendo la “verdad”. Lea cuidadosamente: “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

¿Pero cómo hace uno para “permanecer” en Cristo? La respuesta a esto es más importante de lo que usted puede pensar.

La ultima noche antes de que fuera crucificado, Cristo le dijo a los discípulos que él les mandaría “El Consolador…el espíritu de verdad” (Juan 15:26). Unos pocos versículos más tarde, él agrega, “Pero cuando venga el espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (16:13).

Un Cristiano esta para “permanecer” sólo en lo que el espíritu de verdad ha guiado a la Iglesia a ver, y por lo tanto a él. Obviamente, esto no es una aprobación para nadie, en ninguna parte para seguir algún supuesto “espíritu de verdad” cuando él ve el ataque, porque el verdadero Espíritu de verdad, fluyendo de Dios, siempre guiará a los hermanos hacia la verdad doctrinal ya probada. ¡No pierda esto!

¿Puede usted comprender mejor por qué Santiago escribió, “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de …“ (1:18)? Por supuesto, es el Espíritu Santo (de la verdad) que, de hecho, entra al nuevo hijo de Dios en el bautismo (Hechos 2:38), engendrándole.

El Espíritu Santo es sinónimo con “la palabra de verdad” y “el Espíritu de verdad”. Comprenda esto. Estos tres son todos uno y lo mismo.

Ahora usted puede comprender mejor I de Juan 2:4—“la verdad no está en él”. Esta es otra forma de decir el “el Espíritu de verdad”, o la “palabra de verdad” no está presente en personas quienes no están obedeciendo a Dios.

Permítame que lo repita otra vez para énfasis: Las vírgenes de Mateo 25 estaban acabándose el “aceite”—el Espíritu Santo. La mitad habían consumido mucho de su suministro que ellas no podrían recuperar espiritualmente. Ya, debe por lo menos comenzar a ser obvio que ellas estaban perdiendo la unción—el ungimiento—la palabra de verdad—el “Espíritu de verdad”.

Nosotros ahora podemos indicar una de las conclusiones más esenciales dibujadas en este libro. El uso de Cristo del término “ungüento de ojo” puede ahora ser entendido—esto permanece revelado. ¡Es el Espíritu de VERDAD—espiritual “polvo frigio”!

Removiendo la causa de la vergüenza

Estamos ahora listos para el próximo versículo en I Juan 2. El versículo 28 comienza (y es sólo el comienzo) a explicar todos los vínculos de importancia entre el ungimiento con el Espíritu de Dios—sea capaz de ver claramente la verdad—y por qué Cristo conectó el ungimiento de los ojos como la forma de eliminar la “vergüenza de su desnudez”.

Note: “Y ahora, hijitos, permanece en él, (Cristo); para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”.

Permaneciendo ante Dios con “nuestros lomos ceñidos con la verdad”—porque somos ungidos con una abundancia del Espíritu de verdad—remueve la condición de estar desnudo y avergonzado. La raíz griega para “vergüenza” y “no avergonzado” es la misma, schune. El significado de “no avergonzado” también podría ser traducido correctamente “sin deshonra”. Ciertamente sería una vergüenza deshonrosa pararse ante de Dios con las partes privadas expuestas, cuando usted está esperando aparecer ante él en ropa blanca inmaculada.

No es de extrañar que Cristo enviará tan “desvergonzadas” personas a la Gran Tribulación, el último lugar restante donde todos pueden—pero sólo la mitad lo harán—recuperar (“comprar”) suficiente carácter y verdad (“oro”) para recibir la salvación.

¿Está comenzando a entender por qué la mayoría de las personas de la séptima era, quiénes han estado mostrando tener poco interés en la oración diligente, estudio, ayuno y meditación, tienen un disminuido suministro del Espíritu de verdad?

Indiquemos esto claramente. ¡Usted debe “ungir sus ojos” con mucho más del “Espíritu de verdad”, o nunca removerá “la vergüenza de su desnudez”. Mientras aprendemos mucho más acerca de cómo hacer esto, usted debe ver que esta conexión ha sido establecida por Dios a través de Sus palabras—¡no las mías!

En orden para que Cristo le devuelva su vista, usted debe estar dispuesto primero a reconocer—admitir—que está ciego. También, usted ciertamente nunca podría ayudar a ninguna otra persona con problemas de los ojos a menos que primero se dirija a sus propios ojos.

Todo el verdadero entendimiento del Plan y la verdad de Dios vienen de él. Fue sólo la acción de su Espíritu que abrió nuestros ojos cuando fuimos llamados. Note esto: “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles[son] las [verdaderas] riquezas de la gloria de su herencia” (Efesios 1:17-18).

Si usted admitiera que ha decaído en el Espíritu de Dios, causándole perder la vista de algo o mucho de la verdad, entonces Dios le abastecerá de nuevo, una vez más, “los ojos de su entendimiento”.

Usted puede una vez más “ser alumbrado” en todo lo que usted previamente entendió.

Recuerde que la antigua Laodicea parecía tener todo—excepto buena agua para beber de una fuente local. ¿Puede comenzar a ver el fuerte paralelo con el pueblo de Cristo en la era final de la Iglesia? Similarmente, los hermanos hoy parecen “tener todo”, excepto la única cosa que realmente cuenta—suficiente del agua viva del Espíritu de Dios de verdad fluyendo de sus “vientres” espirituales (Juan 7:37-38). ¡Ellos necesitan desesperadamente un fuerte ungüento de ojos!

Amando—y viviendo—la verdad

Antes de concluir esta sección, una semilla más absolutamente vital de I Juan 2 debe ser plantada en su entendimiento, esto introduce, cómo lo que acabamos de aprender es inseparable de la conducta cristiana—justicia.

El último versículo de I Juan 2 expande el contexto hacia otro elemento, continuando en el capítulo 3: “Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de [engendrado] de Él” (Ver. 29). Amar la verdad no es meramente un acto de la mente. Implica edificar el carácter justo—haciendo justicia—como evidencia que uno ha sido engendrado con el Espíritu de Dios. Implica “el hecho y verdad” (I Juan 3:18).

Advierta que los primeros dos versículos del capítulo 3, son realmente la continuación del capítulo 2 (los hombres hicieron la división), hablan de recibir la salvación y convertirse “como” Cristo en la resurrección. El versículo 3 añade, “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él [Cristo] es puro”.

En el capítulo 8, aprenderemos la conexión espiritual esencial entre justicia, el proceso Cristiano de purificación—viviendo la verdad—y la condición laodiceana.

Cuántos ya no disciernen

En una ocasión, cuando los Fariseos y Saduceos vinieron a Cristo, tentándole por una señal de Dios, El cortó el corazón de su problema, “Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado, ¡Hipócritas! Que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis! (Mateo 16:2-3).

Aquí está una ironía—este versículo con una torsión moderna. A diferencia de los Fariseos, muchas personas hoy pueden aparentemente (por lo menos parcialmente) discernir las señales de los tiempos—siniestros y las condiciones de mundo empeorándose continuamente—pero ellos ya no pueden discernir completamente la verdad. Es como si estos hermanos han perdido incluso la habilidad de reconocer lo que clamaron una vez haber probado. La explicación de Cristo de por qué él habló en parábolas ha venido a pasar en sus vidas. Mientras muchos han llegado a creer que ven todavía lo qué Dios enseña, estos mismos hermanos han vuelto a la ceguera.

Advierta esto: “Por eso les habló por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo;: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el Corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane” (Mateo 13:13-15).

Ciertamente, todos aquellos quienes estaban allí escuchando a Cristo no estaban sin vista y oído físicos, sino estaban sin ninguna habilidad de percibir el significado de las cosas ellos vieron y oyeron.

¡Esto describe Laodicea!

Cuándo el Sr. Armstrong desacreditó las falsas doctrinas que habían entrado la Iglesia en los años setentas, él generalmente mencionaba muchas de las mismas ideas equivocadas ahora tan populares en los dispersados—gobierno equivocado, cumpleaños, maquillaje, mezclando la persona de Cristo con el evangelio del reino, matrimonio con incrédulos, matrimonio interracial, el énfasis del cuerpo quebrado de Cristo para el sanamiento, votar, comprometiendo las leyes del Diezmo de Dios, el relajamiento con respecto a vestir el sábado, la longitud impropia del cabello para hombres y mujeres—y tantas otras doctrinas.

Acompañando a estas ideas, un verdadero anfitrión de otras —¡nuevas!— falsas enseñanzas, que el Sr. Armstrong no podría ni aún tener remotamente en mente, también ha aparecido a través de los dispersados. ¡Las condiciones han ido hoy mucho peores!

¡Aún, como aquellos que escuchaban las parábolas de Cristo, pocos parecen ser capaces de percibir lo que está sucediendo! Usted está aprendiendo por qué.

Aquellos quienes aman la verdad

Otro pasaje crítico del Nuevo testamento revela qué Dios explica lo que siempre ha estado en riesgo para aquellos quienes que no aman suficiente la verdad—quienes detienen el abastecimiento del espíritu de verdad dentro de sus mentes. ¿Puede suponer— recordar—a que me estoy refiriendo?

¡En II Tes. 2:3, Pablo predijo que la “apostasía” ocurriría antes del regreso de Cristo: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá [el regreso de Cristo] sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición…” por supuesto, ¡la apostasía se ha convertido ahora en un hecho de la historia!

Los próximos seis versículos describen el increíble engaño perpetrado por el final hombre de pecado.

Entonces, el versículo 10 revela cuáles personas son barridas por el engaño: “Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad, para ser salvos”. Hemos visto que la mitad en la última era de la Iglesia eventualmente caen dentro de este horrible final engaño.

El versículo 11 explica el gran peligro inherente escondido cuándo las personas comienzan a comprometer la verdad—y cuando su amor por esta comienza a disminuir: “Y por esta causa Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira”. Esto sucederá a por lo menos la mitad de las personas quienes ahora están diciendo, “los accidentes sólo le suceden a otros”.

¿Ha disminuido su amor a la verdad? ¿Se ha olvidado de todo lo que está en juego para todos los que no aman la verdad? ¿Cuándo fue la última vez que leyó el versículo anterior mostrando lo que Dios enviara para aquellos quienes no tomen una posición por la “perla de gran precio” que una vez presumiblemente vendieron todo para comprarla? Estas mismas personas una vez estuvieron también presumiblemente dispuestas a vender todo para comprar el “tesoro escondido” encontrado en un campo.

Recuerde las parábolas.

¿Es importante para usted que la “perla de gran precio” nunca esté picada ni manchada? ¿Aún se emociona con todos los elementos encontrados en el cofre especial del “tesoro escondido?” Fuerce su mente para dar una respuesta honesta a estas preguntas. Si usted contestó rápidamente, “sí,” pare y repita la pregunta, porque usted ni siquiera la consideró.

¿Ha comprendido más allá por qué Cristo siempre advierte a sus ovejas con la voz de verdad cuando corren peligro? (Juan 10:3-5) Recuerde, él llama cada una “por su nombre”, porque se preocupa por cada uno de ellos. ¿Entiende mejor por qué dijo él que sus verdaderas ovejas “conocen su voz…de verdad” (18:37)? ¡Tal es este libro!

Recuerde también que mencioné el término la “voz de verdad”, deberá tomar un significado mucho más grande para a usted a medida que el libro se desarrolle. ¡Debería ser obvio ahora que el asunto “más importante” que Cristo discutiría—“aconsejaría”—con cada persona que responda su llamado estaría envuelto en los asuntos que implican la verdad!

Usted debería estar viendo ahora la importancia de esto más claramente. (El sermón “¿Usted ama la Verdad o la Idea?” en nuestro sitio Web sería el más útil para entender cuantos se han engañado a sí mismos creyendo que aman la verdad, cuando de hecho están atraídos intelectualmente y enamorados de una teoría o concepto. También, muchos han perdido la verdad central acerca de que y dónde está el Cuerpo de Cristo, y cómo uno debe permanecer en éste para estar conectado a la única Fuente de donde ellos pueden recibir más del Espíritu de verdad. Este tema esta enfocado en el Capítulo 11, y es explicado cuidadosamente en las series “El Cuerpo de Cristo”, mencionado antes como parte del paquete de introducción para los dispersados).

El filosofo del siglo XIX, William James una vez declaró, “la prueba más grande de lo que una [la] verdad significa es la conducta que esta dicta o inspira”.¡Que verdad! Previamente, hablamos acerca de aquellos quienes se purifican a sí mismos para recibir la salvación. Estas son las personas quienes viven la verdad. ¡No es suficiente que solo la amemos—nosotros también la debemos vivir! En el Capítulo 8, analizaremos en gran detalle lo que significa ¡amar y vivir la verdad de Dios! En seguida, sin embargo, analizaremos profundamente a Filadelfia. Ambas la era moderna y la antigua ciudad.

CAPÍTULO SIETE –
LO QUE LOS FILADELFIANOS PUEDEN VER

En un capítulo previo, discutimos el hecho de lo que los laodiceanos son, en efecto, una colonia espiritual nudista, una era completa de la Iglesia que camina desnuda—sin vestir.

Estar vestido completamente significa vestir varias prendas. Una de las prendas más importantes, la cual ningún cristiano puede estar sin vestirla, deber ser presentada en este punto. En turno, esto introduce todo el Capítulo 7. Esta prenda de vestir sería probablemente igual en importancia a las prendas exteriores que todas las personas llevan. Pedro escribió, “…revestios de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios…” (I Pedro 5:5-6). Similarmente, Pablo instruyó a los Colosenses a “Vestios…de humildad, de mansedumbre…” (3:12).

Por ahora, seguramente ha visto la necesidad de enfocar su tarea a fines de esta era—y la instrucción bíblica en este libro—con gran humildad. Ningún otro enfoque puede traer el éxito—la aprobación de Dios . ¡Sin estas cualidades básicas de un cristiano, nadie de nosotros tiene alguna esperanza de vernos a nosotros mismos como Dios nos ve—permitir de hecho construir su carácter por medio de crecer, vencer, mejorar, y aprender—viviendo—su verdad! Se requiere extraordinaria humildad para reconocer que usted podría estar ciego—especialmente cuando sus sentimientos pueden fuertemente decirle de otro modo (Prov. 14:12; 16:25).

En esta luz, ¿Qué hace ver a los filadelfianos lo que los laodiceanos no pueden? Habiendo descrito las señales de un laodiceano, ¿cuales son las señales de un filadelfiano? En efecto, ¿Qué han recordado aquellos de ésta era que todos en Laodicea ya no pueden ver?

La humildad introduce ocho características de un filadelfiano

Vivimos en una era cuando las personas en el mundo ya no les importa nada acerca de los eventos y condiciones internacionales en la manera en que la mayoría lo hizo una vez. Muchos factores, incluyendo la sobrecarga de información, han contribuido a que la humanidad se sienta hastiada de lo que está sucediendo por todas partes.

Cristo describió nuestra era como un tiempo cuando “la iniquidad (anarquía) abundaría” y “el amor de muchos se enfriaría” (Mateo 24:12). No obstante, Ezequiel 9:4 registra que Dios pone una marca especial sobre aquellos quienes “gimen y claman” a causa de cada “abominación”, ahora ocurriendo sobre la escala mundial. Obviamente, para que un grupo completo reciba esta marca, deben permanecer personas muy especiales que no han permitido a sí mismos convertirse en insensibles.

¡Estas son personas a quienes todavía les Importa!

Nosotros siempre hemos entendido que la Iglesia, en cada era, es directamente afectada por la sociedad a su alrededor. Este fue exactamente el problema con los hermanos que vivían en la antigua Laodicea—y es parte de la razón por la que Cristo compara a su pueblo hoy (aunque es una ciudad espiritual) a los ciudadanos de esa ciudad física. Hoy, con la ceguera espiritual viene la incapacidad de importarles profundamente acerca de personas o asuntos importantes. La mayor parte del pueblo de Dios se ha convertido, por lo menos en parte, “un sentimiento pasado” (Efesios 4:19) hacia las condiciones humanas, acontecimientos y otras cosas que una vez los movieron. Esto incluye las doctrinas que han escapado de su comprensión.

Al mismo tiempo, en relación al punto anterior, una generación completa de personas llenas absolutamente de orgullo (lo contrario de humildad) ha surgido en la sociedad y ha rodeado al pueblo de Dios. Esto hace mucho más fácil para ellos absorber naturalmente esta actitud. Aún la humildad física, humana y normal de apenas hace casi una o dos generaciones ha desaparecido completamente. ¡Cualquier clase del enfoque concienzudo y regular de un examen personal humilde es mucho como el Viejo Sur Americano—se “¡Fue con el viento!”

El mensaje

Para llegar a ser un filadelfiano, uno debe examinar primero la descripción de Cristo de esta era. Entonces debe examinarse así mismo para ver donde la refleja—o, en la era laodiceana, en donde casi ciertamente fracasó. Usted encontrará que también hay ocho señales diferentes reflejadas en aquellos de Filadelfia.

Aquí está cómo Cristo los describe en Apoc. 3:7-13 “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre, y ninguno cierra; y cierra, y ninguno abre; Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cuál nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí yo vengo pronto: Reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre Nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Antes de discutir las otras siete señales de Filadelfia, reconozca que la única que Cristo considera la más importante es la característica por la cual él nombra la sexta era. Es, completamente positiva, “la era del amor fraternal”. Veremos que él podría haberle dado otros nombres, pero escogió éste. También discutiremos este primer punto en más detalle después. Es suficiente decir, que el nombre de Cristo para esta era refleja cuán importante es a él que su pueblo retenga el amor fraternal, mientras aquellos alrededor de ellos crecen más hartos e insensibles a la anarquía que la humanidad está soportando. Por lo tanto, uno de las dos áreas vitales de la Cristiandad que los filadelfianos nunca paran de cuidar es su prójimo.

Esto es la primera característica describiendo a la sexta era.

La segunda y tercera características

La segunda—y la más vital— señala que los filadelfianos continúan a cuidando la necesidad de retener la totalidad de la verdad de Dios. ¡Ellos entienden que deben “retener… lo que ellos tienen” a todo costo! Continúan “viendo” la necesidad de no permitir tropiezo en la verdad. Obviamente, la cantidad del Espíritu de verdad de Dios necesariamente hace esto, no es permitido disminuir. Cuándo ven que ha disminuido, vuelven a la única fuente que puede abastecerlos de nuevo—y continúan haciendo esto repetidamente a través de su conversión.

Esta es de hecho una parte central de “perseverar hasta el fin” para ser salvo (Mateo 24:13)—y no es un accidente que esta instrucción sigue inmediatamente a la advertencia acerca de aquellos enfriándose (vers. 12). Recuerde, Romanos 5:5 muestra que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el [mismo] Espíritu Santo” que es el Espíritu de verdad.

¡Ambos están conectados dentro de la instrucción de perseverar!

Cristo les dice a estas personas, “Tú has guardado mi palabra” (Apoc. 3:8). Algunos usan esta frase como licencia para cambiar las doctrinas afirmando, “obtengo mis doctrinas directamente de Diosde la Biblia. Guardo las palabras de Dios, no del Sr. Armstrong”. Por supuesto, todos, incluyendo al Papa, los apóstatas, todos los lideres y ministros religiosos, siempre reclaman esta misma cosa. Naturalmente, lo hacen los lideres de los grupos dispersados. ¿Reclamaría alguien que obtiene sus doctrinas desde fuera de la Biblia? (Recuerde que el Sr. Armstrong declaró como Cristo establece la doctrina sólo a través de apóstoles. Esto se dirigirá después en mucho más detalle).

Mientras muchos se consideran a sí mismos filadelfianos, es imposible ser filadelfiano si usted no está reteniendo CADA doctrina que se nos fue una vez enseñada. Ignorar específicamente solo este punto descalifica a cualquiera para la protección en el lugar de seguridad (vers. 10). Solamente un determinado grupo será protegido de la “hora de la prueba” que golpeará a toda la civilización.

¡El remanente laodiceano, descrito en Apocalipsis 12:17, tiene aparentemente las doctrinas centrales en lugar, tal como obedecer los mandamientos de Dios, pero falla en lo que Cristo llama “retener”. El considera la diferencia en su posiciones doctrinales profundamente! ¡Entienda esto! Es sobre este punto que él ata el peligro de alguno perdiendo su corona (ver. 11). Esto se discutirá en una manera excepcional y fascinante a través del próximo capítulo.

El versículo 10 contiene la tercera característica de los filadelfianos. Advierta la frase “Has guardado la palabra de mi paciencia”. Esto subraya el hecho que los filadelfianos reconocen la continua necesidad de soportar pacientemente, como Cristo instruyó a su pueblo viviendo en el fin: “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas [vidas]” (Lucas 21:19).

Esta es la era más impaciente en la historia. Las personas quieren gratificación y cumplimiento instantáneos en casi todo lo que hacen. Con el advenimiento de la “generación de ahora” hace algunas décadas, pocos estaban dispuestos a esperar pacientemente por casi nada. No obstante, prácticamente todo lo que tiene valor requiere alguna cantidad de paciencia para lograrlo. En el tiempo del fin, cuando la salvación está en juego, el cliché familiar es aún más verdadero espiritualmente—“Las cosas buenas vienen a aquellos quienes esperan“.

“Una puerta abierta”

La cuarta característica de un filadelfiano es que reconoce que debe continuar haciendo la Obra de Dios—“he puesto delante de ti una puerta abierta”.

El verdadero pueblo de Dios siempre trata de hacer la Obra. Su amor fraternal es visto en cierto modo, como parte de su deseo para tomar la verdad completa para su prójimo a todas las naciones. Mateo 24:14, 46 y 28:19-20 muestran que este esfuerzo continúa hasta la Tribulación. El Sr. Armstrong siempre consideró que apoyar la Obra es un estandarte mínimo para ser un cristiano en todo.

Una vez que Laodicea llegó a ser dominante en número, el tamaño y alcance de la Obra cesó de ser relevante en la misma manera que lo fue cuando el Sr. Armstrong estaba vivo. Esto debería ser muy obvio. Aquellos buscando el tamaño más grande fallan en entender que ha habido un cambio en la era. Esta es una de las razones más grandes que no hablaré acerca del tamaño en asistencia ni de los ingresos de La Iglesia de Dios Restaurada. Este ya no es nuestro tiempo—y entendemos que la “extensión”—“la grandeza”—“tamaño”—de números en la iglesia o la cantidad de ingresos trabajan directamente en contra de los grupos más que a favor, como lo fue cuando la era dorada, el maravilloso tiempo de Filadelfia y el ministerio del Sr. Armstrong estuvieron prosperando. Los grupos más grandes tienen un gran problema para explicar cómo es que ellos no son parte de la gran y dominante era de Laodicea.

Por otro lado, los laodiceanos hacen alguna Obra porque todas las eras hacen algún esfuerzo de esparcir el evangelio, por lo menos localmente, como el Sr. Armstrong a menudo explicó fue el caso en eras previas. A causa de su tamaño colectivo, Laodicea (aunque dividido) podría ser esperada que hiciera una “Obra” más grande que el pequeño remanente de Filadelfia. (Por supuesto, esto tendría realmente poco significado, porque sus doctrinas reflejan una mezcla de verdad y error.) ¡No obstante, dudo totalmente esto! La Obra hecha por Dios aquí eventualmente reducirá todo esfuerzo humano.

¡Usted no debe perder este punto!

La Obra que hace Filadelfia esta cubierta en mas grande detalle cerca del fin de este libro, y en mucho más grande detalle en mi libro para los dispersados dedicado completamente a este tema, ¿Está la OBRA TERMINADA?- El Plan Estratégico de la IDR.

Aquí está lo qué tantos no pueden ver con respecto a la Obra de Dios. Los filadelfianos evidentemente no son “ricos y enriquecidos”. (Recuerde, las palabras griegas en Apocalipsis, paralelas a la antigua Laodicea, específicamente significan riqueza material y financiera) ¿Cómo podría Filadelfia producir el mismo tamaño de Obra como antes, cuando obviamente no tiene grandes cantidades de dinero? Tenga cuidado con esa jactancia acerca del gran tamaño de su “obra”.

Todos incluso con un solo “ojo para ver”—y la mitad cerrada-no pueden perder este punto. No obstante, hay una manera en que los filadelfianos compensan, sin grandes recursos financieros.

Celo bajo persecución

Esto se dirige directamente a la quinta característica, la cual es que los filadelfianos, una vez más son contrarios a los laodiceanos, son tremendamente celosos. ¡Cristo no le dice a la sexta era “sé celoso y arrepiéntete”. Un fervor extraordinario hacia la Obra es evidente en la increíble producción —y la velocidad—en que este grupo dinámico continúa la Obra, porque está facultado por una abundancia del Espíritu de Dios!

¡Debería ser también evidente que su celo causa que hagan la Obra, no con los suaves, sonidos de ronroneo que generalmente usan los dispersados, sino con el claro y sincero estilo del Sr. Armstrong pregonado en el espíritu de Isaías 58:1!

¡A causa de su celo, unidad de propósito y las vitales bendiciones especiales vertidas sobre ellos—porque Cristo está dirigiendo a este grupo indiviso— son, mencionados como, aún capaces de alcanzar mucho más de lo que su tamaño parecería jamás permitir!

Su celo es obviamente también un testimonio, entre otras clases de acciones y servicio, por su amor y la conservación de la verdad completa, como expliqué arriba.

La sexta característica de los filadelfianos es que soportan terrible persecución a manos de la “sinagoga [Iglesia] de Satanás”. Las personas también fallan en entender que no hay solo filadelfianos y laodiceanos al fin de la era, sino también hay cizaña entre el trigo (mega cizaña cuando están en un papel de liderazgo). Algunas de estas cizañas, en la forma de la sinagoga de Satanás, persiguen a Filadelfia como lo hicieron con hermanos fieles de otras eras. (Recuerde que Esmirna—Apoc. 2:8-9—fue también descrita como físicamente pobre, pero espiritualmente rica, y no recibió corrección de Cristo. Cuán interesante que ellos fueron también perseguidos por esta “sinagoga”).

La Iglesia de Dios Restaurada es ciertamente el testimonio más grande de esta persecución. ¡Cuándo se entendió apropiadamente, la enorme cantidad de cosas atroces que se dijo acerca de nosotros, en general, y de mí personalmente (como fue siempre el caso con el Sr. Armstrong—antes y después de su muerte), llega a ser un testimonio de quienes somos mucho más de quienes no somos!

Aunque esto es mencionado brevemente en el último capítulo, también he dedicado un libro completo a este tema, ¿Deberían ser contestados LOS ACUSADORES ? - ¿Cree Usted Mentiras Obvias?

Por lo tanto, reconozca que “UNGE TUS OJOS” es y será opuesto con tácticas de asustar y cierta medida de “explicaciones” procurando refutar la validez del consejo de Cristo para su pueblo. Completamente perdiendo el punto de como se aplica a ellos mismos, y careciendo de suficiente Espíritu de Dios, muchos lo minimizarán como “opinión personal del Sr. Pack”. Yo no tengo duda de esto, y usted tampoco debería tenerla.

El versículo 9, mencionando la “sinagoga”, concluye con una fascinante declaración acerca de, y para Filadelfia, vista por casi todos: “Yo haré que…se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado”. Lea otra vez este pasaje. Es como si las personas simplemente no pueden reconocer a los filadelfianos por quienes son hasta que Dios revela su amor por ellos. Aparecen como un pequeño, reducido, irreconocido y despreciado grupo, sólo para ser identificado más tarde por Dios delante de la sinagoga de Satanás, el mundo e incluso Laodicea por lo que ellos fueron.

Un pequeño poder milagroso

La séptima característica visible en Filadelfia y su remanente es algo relacionado con el tamaño y la falta de recursos financieros, mencionado en la número cuatro. Los filadelfianos tienen poca fuerza—aunque son espiritualmente fuertes, no tienen mucho poder milagroso. He explicado previamente que, en la IDR, vemos una variedad de milagros en una base regular—la cual está directamente conectada a la autoridad apostólica dada a ésta era—pero éstos son solamente significantes cuando son considerados colectivamente en comparación a nuestro pequeño tamaño. (Por supuesto, no todos fueron sanados todo el tiempo incluso cuándo Filadelfia estaba en el carril). Por lo tanto, debe ser claro que ese pueblo fiel, teniendo sólo una pequeña cantidad del poder milagroso, posiblemente no podría ser descrita de ésta manera a menos que representaran una organización relativamente pequeña.

Esté seguro de tener este cuadro firmemente en su mente.

Manteniendo la autoridad de Cristo

La octava y final característica de Filadelfia está descrita en el versículo 8: “No has negado mi nombre”. Las personas de la sexta era comprenden todo lo que esto significa, a la luz de la extraordinaria presencia que Dios trajo a la Iglesia cuando él dirigía a su apóstol del siglo XX, Herbert W. Armstrong.

¡Este hombre entendió completamente que el poder de Jesucristo—su autoridad—su “nombre”—estaba detrás de todo lo que él, personalmente, y la Iglesia apoyándole, hizo! El Sr. Armstrong claramente reconoció que no más que una fracción pequeñita de todo lo que él alcanzó habría sido remotamente posible sin el poder milagroso de Dios detrás de él (Zac. 4:6).

¡Cualquiera quien olvidó esto, y algunos lo hicieron, al hablar o tratar de halagar al Sr. Armstrong acerca de sus logros, nunca lo olvida dos veces!

Como declaré, el Sr. Armstrong sabía que Cristo pone la verdad en la Iglesia sólo a través de los apóstoles. Ningún otro oficio puede traer nueva doctrina a la Iglesia con autoridad de Cristo—por su nombre. ¡El Sr. Armstrong también supo que la Iglesia había confiado completamente en Dios para todas las cosas—y nunca presumió autosuficiencia, ahora tan evidente en personas quienes parecen gozar hablando acerca de Dios (y esto sólo periódicamente), mientras ignoran mucho de lo que él les dice que hagan!

Es por la autoridad de Cristo—expresada en su nombre—que la sinagoga de Satanás odia, enjuiciada en el versículo 9 inmediatamente después de esta referencia. Esto los lleva a enfocar su persecución en Filadelfia. Entienda que un folleto completo podría ser escrito únicamente acerca de lo que significa “no niegas mi nombre (de Cristo)”.

Lo que los Filadelfianos ven

En un sentido general, los filadelfianos ven la verdad, la Obra de Dios, a su prójimo y así mismos. También ven como reconocer el lugar donde el gobierno de Dios está guiando. ¡Por lo tanto, todavía “ven” la doctrina de una verdadera Iglesia y el cuerpo de Cristo y cómo no es el liderazgo de Cristo, y nunca ha estado, dividido! Ellos no han olvidado lo que todos entendimos una vez sobre este punto. Pueden “ver” que Cristo está afuera de Laodicea—que no está dirigiendo a ninguno de los grupos donde las opiniones de las personas y ministros “gobiernan, juzgan y deciden”, usurpando su autoridad. “Ven” que Él está tocando para entrar en “casas” individuales (Apoc. 3:20), dónde Él pueda trabajar con “cualquier hombre” que oiga Su voz de verdad en la puerta.

Lucas 21:36 describe aquellos quienes “velan…y oran en todo tiempo para que [ellos] seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán”. ¡Obviamente, quienes están ciegos no pueden hacer esto—requiere la vista para observar todo! Pero los filadelfianos lo hacen continuamente, porque están equipados con suficiente del elemento espiritual que les permite una visión completa.

Todo este entendimiento ha sido oscurecido y perdido de las mentes de las personas quienes ya no pueden ver. Hablando espiritualmente, miles ya no pueden ver la mano en frente de su cara. Se han permitido a sí mismos llegar a ser tan ciegos aún en cosas que una vez fueron tan fundamentales y básicas, que sólo la mitad alguna vez serán capaces de recuperar por sí mismos—y tomarán la prueba del fuego de la Tribulación para alcanzarlo.

Los gobiernos de los hombres utilizan típicamente la propaganda para esparcir sus ideas, buenas y malas. Generalmente, los peores gobiernos utilizan la mayoría de las propagandas, y siempre están manejadas por su agenda—lo que ellos están tratando de alcanzar fundamentalmente.

Muchos del pueblo de Dios han olvidado que el propagandista más grande en el universo es Satanás el diablo. Ya no parecen comprender el poder de su habilidad para distribuir falsa información (Apoc.12:9) de su gobierno como el dios de este mundo (II Cor. 4:4). No obstante, el ha esparcido tanta desinformación, falsa información, completas mentiras y propaganda en contra del Sr. Armstrong y la verdad que él nos enseñó, que las personas han llegado a ser terriblemente confundidas acerca de lo que ellos una vez pensaron que vieron muy claramente. Lo que una vez pareció la pura verdad está ahora abierta a debate, discusión, desafío o incluso ridículo. (No estoy hablando acerca de los falsos líderes de la IDU o de las personas y grupos quienes, en cada oportunidad, vomitan la retórica absolutamente satánica sobre cualquiera que escuchará—esto es esperado de éstas personas—sino más bien de los “sobrevivientes” de la apostasía).

Daniel dijo que “los entendidos comprenderán” lo que está sucediendo al final de la era (12:10). Refiriéndose a él, Cristo recalca este punto en Mateo 24:15. El Sr. Armstrong a menudo expresó duda acerca de si el 90 por ciento de la Iglesia lo “tenía”.

¡En resumen, los filadelfianos “lo tienen”—todo! Ellos recuerdan donde aprendieron la verdad y saben exactamente que hacer (II Tim. 3:14) durante el período cuando “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor” (ver. 13).

Condicionado a comprometer

Recuerde que el segundo punto los filadelfianos continúan teniendo interés en—y es muy vital reconocer esto—su necesidad de guardar toda la verdad de Dios. ¡Entienden que deben “retener lo que tienen” a todo costo!

La mayoría del pueblo de Dios viven en países democráticos. Las democracias funcionan casi únicamente en la habilidad de conseguir a personas de diferentes puntos de vista para comprometer su posición—y sus valores. Esto parece ser la única manera que cualquier clase de paz por lo menos parcial puede ser obtenida. Como otros elementos discutidos arriba, el pueblo de Dios absorbe inconscientemente este espíritu de compromiso, penetrando muy de cerca a todo en gobierno, negocios, educación y la sociedad alrededor de ellos en general. Es como si las personas están condicionadas—¡virtualmente entrenadas!—a creer que tienen que “ceder en unos pocos puntos” en orden para obtener lo que ellos quieren.

Este no es el camino de Dios. Los filadelfianos no comprometerán—JAMÁS. Distintos a muchos otros alrededor de ellos en los últimos días (II Tim.3:1; 4:3), ellos continuamente “soportan la sana doctrina”. ¡Rechazan voltear de la verdad a las “fábulas”—de cualquier clase!

Piense en la palabra compromiso como teniendo dos partes—“com” y “promiso”. Com significa “con”, y promiso significa lo que esto dice. ¡Aquellos quienes se comprometen están intentando tomar una nueva posición y hacerla trabajar con la antigua promesa que ellos habían hecho—en este caso, hecho a Dios!

¿Continuará usted tal patrón?

Para aquellos con “ojos para ver” y “oídos para oír”, esto pone todo el tema de cambiar doctrinas en una luz muy diferente.

Aquí están algunas declaraciones del Sr. Armstrong acerca de cómo él vio el compromiso doctrinal. La primera cita está repetida al principio del libro a causa de su reaplicación aquí:

“Pero es todavía verdad que dos no pueden andar juntos si no estuviesen de acuerdo. Yo estoy de acuerdo con Dios y con Cristo, la Cabeza de la Iglesia. Nunca rebajaré la verdad que Él me ha revelado, ni en ninguna manera la comprometeré. Todos nosotros vamos a tener que estar de acuerdo con Dios y con Cristo SU Hijo, si vamos a caminar junto con ellos, hacia el Reino de Dio

“Reportes falsos acerca de Ted,” WN, 6 de Marzo de 1981

“Hace cuarenta y tres años, el Cristo viviente me encargó Su gran comisión”.

“Pero durante estos 43 años, he sido frecuentemente presionado a comprometerme—‘solo un poquito’ —con la verdad de Dios”.

“Él me confió esta verdad preciosa”.

“Pero honestamente, ahora, ¿Qué piensa usted?”

“¿No estaría bien comprometer, ‘solo un poco’, en algún punto menor ‘sin importancia’? Especialmente en algún punto aparentemente poco importante en el cual le damos la apariencia al mundo que estamos ‘locos’”.

“No obstante, si comenzamos a comprometernos con la verdad de Dios, aún en lo más pequeño y más mínimo, nosotros le hemos permitido a Satanás a poner un pie dentro de la puerta de la Iglesia, y pronto él empujará y abrirá la puerta (él es más fuerte que nosotros) y tomará a la Iglesia completa”.

“¡Un poco de levadura leuda toda la masa! …he sido encargado con la comisión de mantener la palabra de Dios. ¡Manteniéndola inalterable—¡No comprometerla! Nunca me he comprometido con la verdad de Dios—a pesar del costo o las circunstancias. ¡Nunca lo haré!”

“Así como Israel es pequeño en población y recursos financieros entre las naciones, así la iglesia de Dios es pequeña en números y popularidad entre las iglesias u organizaciones religiosas. ¡Pero Israel permanece fuerte y solo entre las naciones de este mundo con la determinación de no ceder una pulgada a los métodos violentos y demandas de terroristas!”

“Satanás es el jefe de los terroristas. Él odia la Palabra santa y sagrada de Dios”.

“Cambiaré siempre que compruebe que estoy equivocado. Aceptaré nueva verdad tan seguido como pruebe ser la verdad para mí o para la Iglesia. ¡Pero no me comprometeré con la verdad! ¡Nunca lo he hecho!”

“Yo no la comprometeré—ni ‘siquiera un poquito’

“Personal”, BN, Dic.1976

“¿Por qué están las diferentes ramas del ‘Cristianismo’ hablando acerca de una unión? ¿POR QUE es posible para ellos hacer propuestas para el compromiso?”

“Y de todos modos, ¿no es correcto que todos debieran unirse? ¿Por qué deberían estar dividido el Cristianismo?”

“El Segundo Consejo Ecuménico Vaticano está haciendo muchas propuestas hacia ambas iglesias Protestantes y Ortodoxas del Este. Ellos están aún tomando una actitud conciliatoria hacia los judíos. Recientemente el Papa Pablo VI le aseguró al mundo cristiano no-Católico de su propósito de quitar todos los obstáculos que bloquean la ‘unidad cristiana’ ”.

“La pregunta es ¿Porque es posible tal compromiso?”

“¿Puede usted imaginarse a Jesucristo comenzando a comprometer y a juntarse con los Fariseos?”

Todos los cientos de sectas y denominaciones con diferencias y desacuerdos llamándose así mismos ‘Cristianos’ ¿Recibieron sus variantes de fe de la misma fuente? “ ¡Absolutamente no!

“Ahora debemos comenzar a ver la respuesta a la pregunta, ¿Cómo todos éstos grupos religiosos difiriendo pueden comprometerse y unirse? Sus creencias, sus costumbres, son las invenciones de humanos. En realidad, ellos no recibieron sus creencias del Dios viviente y verdadero—o de Su Palabra, la Biblia. Sus religiones son de origen humano. Por lo tanto los humanos se sienten en la libertad de alterar o cambiar sus propias creencias y caminos”.

“Debemos entender, por lo tanto, aquellos quienes, como la Iglesia Católica Romana, rechaza la Biblia como la autoridad suprema—poniéndose a sí misma, como una iglesia, adelante de ésta como suprema autoridad…ahora debemos entender cómo ellos pueden comprometer y unirse”.

“Como [la única y verdadera Iglesia] es gobernada y guiada por el Dios viviente, cuya Palabra escrita significa lo que ésta dice, ésta no puede y no se comprometerá o unirá con las iglesias de este mundo”.

“Personal” PV, Diciembre 1964

Todos los hermanos viven en un mundo literalmente definido por el espíritu del compromiso. Casi no hay fin de los caminos que Satanás, el mundo y la naturaleza humana trabajarán sobre el pueblo de Dios para conseguir que se comprometan en cada verdad, ley y principio en la Biblia. Mientras muchos todavía reconocen algo respecto a este pecado—aunque a un grado mucho menor que en tiempos pasados—muchos no han reconocido completamente su importante aplicación a no comprometerse con la doctrina verdadera al fin de la era.

El Sr. Armstrong entendió y enseñó a la Iglesia de Dios a no comprometerse—retener—y una de las doctrinas que él enseñó a la Iglesia fue que la verdadera doctrina solo entra a la Iglesia a través de los apóstoles. Dése cuenta que esta verdad debe ser rechazada primero antes que cualquier otra verdad puede ser derribada.

Dígase usted mismo las palabras del Sr. Armstrong: “NUNCA me he comprometido con la VERDAD de Dios—a pesar del costo o las circunstancias. ¡Nunca lo haré!” y “No me comprometeré—ni ‘solo un poquito’.”

He seguido la práctica de repetirme periódicamente estas frases durante muchos años. ¡Aunque no he hecho esto perfectamente, me ha servido mucho!

¡II Pedro 3:18—y el gran malentendido!

La apostasía debe habernos enseñado que había docenas de métodos que los apóstatas utilizaron para seducir a la Iglesia hacia cientos de doctrinas falsas. He listado 43 de estas artimañas y tácticas cerca del comienzo de mi libro Y vino una apostasía.

Algunos de estos artefactos son practicados en los dispersados con una habilidad aún más grande que la de los líderes falsos de la IDU. El más popular—y por lejos el más efectivo—ha sido el enorme mal uso de II Pedro 3:18: “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” . Esto frecuentemente es referido en un resumen con la frase “debemos crecer en conocimiento”. Y aquellos invocando esta escritura casi siempre tienen la doctrina en mente.

¡Este versículo NO está hablando acerca de doctrina, sino más bien de conocimiento—y esta es la palabra Griega utilizada! Una simple revisión revela esto. La palabra utilizada aquí para “conocimiento” es gnosis, significando “ (el acto de) conocer, i.e., (por implicación) conocimiento”. Esta no es una palabra difícil de entender. Casi todos aprenden alguna clase de conocimiento (gnosis) cada día de su vida. Por supuesto, este es “el conocimiento de Jesucristo” que es el conocimiento más importante para aprender. Pero no hay error—este versículo está hablando acerca de “conocimiento”, no de “doctrina”.

Por otro lado, la palabra Griega para “doctrina”, encontrada docenas de veces a través del Nuevo Testamento (como es “conocimiento”), es didache. Esta palabra significa “instrucción (el acto o el asunto), doctrina (lo que ya ha sido enseñado)”. Tome especial atención en la frase “ya ha sido enseñado”.

Una vez más, la palabra Griega para “doctrina” (didache) es totalmente diferente de la que es para “conocimiento” (gnosis). Yo no puedo expresar esto suficientemente fuerte. Hay una diferencia muy clara entre conocimiento y doctrina.

¡Por favor, para su propia causa—COMPRENDA ESTO CORRECTAMENTE!

Cada una de las cartas de Pedro son conocidas como una “epístola general”. De hecho, ellas fueron cartas abiertas a todos los hermanos en la Iglesia a través de las eras. Imagine a Dios inspirando a Pedro a decir a los Cristianos individuales por todas partes—por todo el tiempo—crecer en la doctrina por lo que tendría que ser, presumiblemente, su propia investigación de la Biblia.

¡Esta es una idea absolutamente ridícula, y sería la manera más segura de tener caos y confusión completos y absolutos—sin mencionar la horrible división—a través de la Iglesia, y en cada era! ¡Aún más, esta es la premisa sobre cuál tantos maestros incompetentes están justificando la salida de la completa verdad hacia el error—directamente alejándose de “lo que ya ha sido enseñado!” Como los apóstatas mismos, cada líder de los dispersados introduce casi rutinariamente las herejías completas en el nombre de “creciendo en conocimiento”.

No queriendo parecer inflexibles o resistentes al crecimiento, la mayor parte de sus miembros casi tragan ansiosamente sus líneas.

¡No caiga en tal engaño—y estupidez! ¡Cualquiera tan ignorante de la Biblia para confundir didache con gnosis está difícilmente calificado para enseñarle la verdad acerca de cualquier cosa—punto! Tales personas necesitan crecer primero en su conocimiento de la palabra “conocimiento”. Entonces ellos deben gastar su tiempo enfocándose en, probar y retener las verdaderas doctrinas que ellos obviamente nunca probaron.

El Sr. Armstrong repetidamente dijo a las personas nuevas, aprendiendo la verdad por primera vez, “probar todas las cosas, retener lo que es bueno”. Aparentemente, sólo unos pocos se molestaron en hacer esto con todas las doctrinas de Dios. También aparentemente, la inmensa mayoría en la Iglesia pudo nunca haber hecho esto.

Pero hay un grupo en medio, consistiendo de aquellos quienes parecen haber “probado algunas cosas“, saliendo de si mismos solamente capaces de “retener algunas cosas las cuales son buenas”. Estas personas se han puesto realmente a sí mismos en un dilema. Ellos están insuficientemente preparados para resistir las persuasiones de aquellos buscando “volcarlos a las fábulas”. Entonces llega a ser fácil de explicar su débil entendimiento doctrinal por afirmar simplemente, “Oh bueno, el Sr. Armstrong cambió doctrinas, así que yo sólo estoy creciendo en conocimiento”. Lo que ha sucedido realmente es que las “partes privadas” de tales personas han estado aún más expuestas.

¡Increíble! ¡De hecho, ellos acaban de quitarse su ropa interior—y pronunciado que ahora ellos miran mejor. ¡Qué ceguera!

Aquí está la peor ironía acerca de tales personas. Ellos a menudo hablan como si ellos de hecho han crecido más que “algo primitivo”, o los otros dirán “simplista”, entendiendo que a ellos les gusta separar teniéndolo como “trabajó bien para el Sr. Armstrong en su tiempo”. ¿Puede imaginarse el completo descaro—y la arrogancia—de personas que andan alrededor descaradamente desnudas, afirmando que ellos han crecido más que el Sr. Armstrong?

Pongámoslo de ésta otra manera. ¡Usted no puede “crecer en conocimiento” de lo que usted ya ha probado! Esto es literalmente imposible de hacer.

¡Probar es probar es PROBAR!

Obviamente, la inmensa mayoría de hermanos nunca probaron completamente la verdad. Como resultado, unido ahora a estar más bajos en el suministro del “Espíritu de verdad”, ellos reclaman perezosamente que han “crecido” para ver “nueva verdad”—cuando ellos marchan en el error.

Una vez más, no puede crecer a cosas que usted ha probado. ¡Repito: Usted no puede crecer de, o más allá, de asuntos que usted verdaderamente probó!

¡Los que aceptan falsas doctrinas, llamándoles “crecimiento”, están pregonando que ellos realmente nunca investigaron y cuidadosamente probaron lo que ellos ahora están tirando a un lado! Ellos están virtualmente jactándose de que tampoco creyeron a Dios ni al Sr. Armstrong—cuando él estaba vivo—con respecto a I Tes. 5:21 y Romanos 12:2.

¿Cuántos harían esto si ellos vieran sus acciones en esta luz?

Ignorancia espantosa

En una nota de lado, he estado horrorizado en la total ignorancia bíblica de muchos de quienes pensé eran gigantes en la fe. Las circunstancias me forzaron a observar esto. Era como si algunos de ellos parecían poder encontrar apenas el libro de Mateo—mucho menos resistir la falsa doctrina.

¡Créame! Me he sentado en reuniones con evangelistas y pastores quienes casi parecieron ser analfabetos bíblicos. Algunos raramente abrieron sus Biblias y esto es cuando ellos las trajeron a las reuniones. Yo no digo esto para rebajarlos, solo para reconocer lo que Cristo dijo, “Por sus frutos los conocerás”.

¡No tengo miedo de aplicar la declaración de Cristo en este respecto!

Tristemente, muchos de estos hombres aprendieron a repetir como un loro al Sr. Armstrong mientras aparentemente nunca construyeron su casa sobre la roca de las palabras de Cristo, enseñadas a ellos por el Sr. Armstrong. No es de extrañar que tantos han fallado en su responsabilidad de cumplir Tito 1:9, encontrada la mitad de los requisitos para la ordenación al ministerio: “Retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que [condenados] contradicen“—y, yo agregaría, salvar a muchas más personas de ser tragadas innecesariamente por comprometer siguiendo a lideres a una agenda de doctrina personal.

Pablo advirtió de ministros “deshonestos” quienes “adulteran la palabra de Dios” (II de Cor. 4:2), porque ellos al igual que sus estudiantes quienes están dispuestos a creerlas, “por cuanto no recibieron el amor de la verdad” (II Tes. 2:10). ¡Los verdaderos siervos y ministros de Dios nunca-bajo ninguna circunstancia-seguirán éstas prácticas! Ellos jamás girarán las escrituras hacia sus propios fines.

En la mayoría de los casos, si alguien está propiamente entrenado y suficientemente plantado en la verdad de la Biblia, es muy fácil de ver y exponer a través de la engañosa lógica mal aplicada a un versículo, y explicarlo correctamente.

Ahora pregúntese: Mi pastor ¿ha procurado protegerme de los que contradicen? En el MISTERIO DE LOS SIGLOS, el Sr. Armstrong escribió, “es el deber de los verdaderos ministros de Cristo (y hoy cuán pocos hay) proteger a los santos engendrados aún no nacidos de las falsas doctrinas, y de los falsos ministros”. Este libro es parte de mi responsabilidad para cumplir este deber.

Yo le insto a reconocer que II Pedro 3:18 ha llegado a ser el estandarte—pero realmente la treta—para introducir la doctrina equivocada. Mientras todos quieren y deben estar preocupados con la necesidad de crecer continuamente en “el conocimiento de Jesucristo”, este versículo ha llegado a ser una excusa para aceptar la falsa doctrina—un medio claro para etiquetar la falsa enseñanza como “crecimiento”.

Ahora considere esto por un momento, así como este punto esencial no puede ser perdido. Todo ministro le dirá seguramente que él espera que todos sus sermones hayan traído a las personas más conocimiento—que las personas vayan a casa enteradas de nuevos aspectos—acerca de doctrinas ya establecidas—que ellos nunca vieron antes en la misma manera. Yo ciertamente lo hago. Esto es básico y fácil de ver.

Aquí está un pequeño experimento. La próxima vez que usted oiga que su pastor predica un sermón básico y rutinario, pregúntele si este implicó nueva doctrina. El casi invariablemente responderá, “¡no!” Siguiente, pregúntele si él esperaba que la congregación aprendiera algún nuevo conocimiento. ¡El ciertamente responderá, “¡Sí!” ¡Entonces usted puede desear preguntarle respetuosamente si el siempre conoce la diferencia!

Creciendo en conocimiento nunca ha sido una ecuación con doctrina cambiante—sin un apóstol vivo guiando el proceso. ¡Desafío a cualquier miembro o ministro a encontrar donde el Sr. Armstrong lo dijo de otro modo—o la Biblia!

Una mirada a la antigua Filadelfia

El tema de Filadelfia, como Laodicea, no sería completo sin examinar, este tiempo en retrospectiva, a la ciudad antigua de Filadelfia. Aunque geográficamente cerca a Laodicea, Filadelfia fue un lugar muy diferente para vivir.

Al igual que con la antigua ciudad de Laodicea, hay también varios paralelos fascinantes entre la antigua Filadelfia y los hermanos modernos de esta era. Aún el examen más breve de esta ciudad revela las comparaciones que son imposibles de perder. La historia presenta un cuadro inspirador, lleno con significado espiritual.

La ciudad fue nombrada por su fundador, Attalus Philadelfus II, rey de Pérgamo (159-138 AC). Al rey Attalus se le fue dado el nombre de Philadelfus a causa de su amor inusual por su hermano, y a causa de su reputación para la lealtad y honradez. Hizo poco este rey al saber que el nombre que él entonces escogió para la ciudad podría presagiar para la historia de la Iglesia de Dios.

Es a menudo dicho de las ciudades que tienen su propia personalidad—Nueva York, Los Ángeles. Londres, París, Roma, etc. Cuando Cristo inspiró al apóstol Juan a registrar el libro de Apocalipsis, la ciudad de Filadelfia tenía unos 250 años. Por lo tanto, la naturaleza de la ciudad estaba bien establecida, y, cuándo Cristo la comparó con los hermanos fieles del siglo XX de la era de la Iglesia, Él estaba bien enterado de la “personalidad” de la ciudad.

Es interesante notar que Filadelfia se sienta en una altitud más elevada que las otras seis ciudades—“eras”—en la mayor ruta del comercio y correo. Se levantó también sobre todas las otras ciudades circundantes, se encontró más cerca que las seis por lo cual las eras son nombradas. Con esta vista dominante, llegó a ser una poderosa ciudad.

La comparación aquí es clara—y la he visto personalmente. Los filadelfianos espirituales modernos han llegado a ser una clase de “fortaleza” entre sus hermanos—impenetrable en determinación y renuentes a comprometer. Y ellos tienen un panorama más claro de las cosas. Están dentro de una ciudad que no puede ser derrotada—que, a diferencia de los laodiceanos, existirá al Regreso de Cristo.

Comunicación, agua y gobierno

Mientras que Laodicea fue un centro bancario, es interesante que Filadelfia, algo menos próspera, fue considerada como una vital conexión en la comunicación a las ciudades alrededor, inclusive a todas aquellas en la ruta de comercio a través de las ciudades por las cuales las otras eras se nombraron. ¡Esta “comunicación” es paralela, a cómo Filadelfia ha sido y está aún siendo utilizada hoy, para hacer estrepitoso su punto!

El ministerio del Sr. Armstrong fue indudablemente el más grande esparcimiento de la “comunicación espiritual” al mundo que jamás ha ocurrido. Su remanente del siglo XXI continúa produciendo una enorme cantidad de material en el mismo espíritu como cuando la era estaba en su apogeo. Solo la accesibilidad moderna del Internet, unido con esta gran cantidad de literatura, prueba este punto.

Diferente al abastecimiento de agua tibia de Laodicea, Filadelfia tuvo un muy buen suministro de agua porque el Río Meandro (o Cogamus) fluyó por el lado norte de la ciudad, debajo de una loma en la que la ciudad se asentó. (La palabra meandro, significa “seguir un arrollamiento y cambiar el curso”, se deriva del nombre de este particular río .) Esta loma dejó pasar también la extensión del Valle del Río Hermus. El Meandro desembocó en el Hermus no lejos de Filadelfia. Estos ríos proporcionaron a la ciudad abundancia de agua fresca. El próximo capítulo mostrará el increíble paralelo entre el abastecimiento de agua de la antigua Filadelfia y el abastecimiento de “agua” de la era moderna.

En el Capítulo cuatro, mencionamos que la democracia fue la forma general de gobierno de Laodicea, con el pueblo teniendo el último control político. ¡Filadelfia fue diferente en como fue gobernada por lo que vino a ser etiquetada como un “culto al Emperador”—¡un fascinante paralelo a cómo algunos vieron al Sr. Armstrong! Es más interesante que las personas en Filadelfia prefirieron tener un hombre—un monarca benévolo—que gobernara la ciudad, antes que practicar la democracia. Esta forma de gobierno permaneció aparentemente por muchas décadas.

Más tarde veremos un fascinante paralelo con la forma actual del gobierno, la cuál restaurada a los hermanos de la era moderna que lleva el nombre de Filadelfia. Se entiende que ellos no lo han olvidado.

Una historia de terremotos

Tal vez la parte más fascinante de la historia de Filadelfia es que sufrió una serie completa de terremotos, la mayoría de ellos destruyó casi completamente la ciudad. El peor fue en 17 DC. Cada vez, la ciudad fue reconstruida—demostrando un espíritu indómito en los ciudadanos locales que permanecieron por generaciones. Sin embargo, éstos terremotos hicieron a las personas más cautelosas, causándoles vivir en las afueras de la ciudad, por el temor de temblores y réplicas adicionales.

Mientras que la autosuficiente Laodicea no estaba dispuesta aceptar ayuda de Roma, después de su primer gran terremoto, los filadelfianos estuvieron dispuestos a recibir la ayuda del Emperador Tiberio. A causa de su gran gratitud, ellos renombraron a Filadelfia Neocaesarea, o “Nuevo César”.

Las comparaciones aquí son obvias. Los modernos filadelfianos han sufrido múltiples terremotos espirituales, pero nunca han renunciado o desistido. La destrucción completa de la Iglesia de Dios Universal, como la Iglesia de Dios, es un buen paralelo del terremoto del 17 DC, pero ambos los hermanos modernos y la antigua ciudad por este nombre soportaron otros terremotos.

Es también interesante que los ciudadanos de la antigua ciudad, a causa de los terremotos ocurridos tan a menudo, podrían de hecho huir de la ciudad a la más leve señal de un temblor. Esto es porque estaban adaptados al ambiente en el que escogieron con gusto para vivir.

El famoso historiador Griego Strabo dijo, “Filadelfia no tiene paredes confiables, pero diariamente en una dirección u otra se mantienen tambaleantes y cayendo en piezas ” se rumora que él cuestionó la cordura de los ciudadanos locales porque ellos quisieron continuamente volver y reedificar. Ellos estaban dispuestos a vivir en chozas en las afueras de la ciudad antes que abandonarla para vivir en otra parte. Obviamente, manteniendo una apariencia de riqueza y prosperidad significó poco para tales personas.

Diferente también de Laodicea, Filadelfia siempre rechazó los terremotos que la golpearon por siglos. En realidad, Filadelfia existe todavía hoy. No obstante, la continuidad de los terremotos en el área destruyó permanentemente por lo menos diez ciudades que la rodeaban.

El historiador Edward Gibbon escribió, “Entre las colonias e iglesias Griegas de Asia, Filadelfia está todavía erguida, es una columna en una escena de ruina” (Diccionario de la Biblia Smith, P. 509). El hecho a que él se refiere también es el más significante (que Laodicea) resto arqueológico de la antigua Filadelfia que permanece como una “columna”, esto tomará momentáneamente un significado más grande.

La fortaleza de la ciudad defendiendo creencias y libertad

Gibbon describió la extraordinaria tenacidad de los habitantes de la ciudad: “A distancia del mar, olvidada por el (griego) emperador, abarcada por todos lados por los Turcos, sus valientes ciudadanos defendieron su religión y libertad más de ochenta años” (Ibid.).

Este es verdaderamente un poderoso paralelo con la era moderna. Como el libro continúe desarrollándose, será incluso más claro, aunque rodeado por enemigos, los filadelfianos modernos, como su antigua contraparte, pelean para retener lo que creen. Entienden lo que significa defender ( Fil1:17, 27-28) lo que tienen—su “religión (creencias) y libertad”.

Pero la religión y libertad para los verdaderos Cristianos, son realmente uno y lo mismo. Aquí está cómo Cristo define la verdadera libertad—la cuál es el centro de la religión verdadera: “Dijo entonces Jesús…Si vosotros permaneciereis en MI palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis verdaderamente la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31-32).

Aquellos quienes conocen profundamente la verdad completa ven que ésta es la única manera de ser completamente libres—de la esclavitud de Satanás, la naturaleza humana, el mundo, la confusión, y la pena del pecado (con sus efectos), sufrimiento innecesario y mucho más.

Una ciudad con cinco nombres

Filadelfia tuvo una historia interesante de cambios de nombres. Una ciudad Romana por más de 15 siglos, cayó en 1392 DC a los turcos, quienes la renombraron Allah-Sheher, o “la Ciudad de Dios”. Esto en sí mismo es interesante, porque ésta lleva todavía este nombre—y Dios dirige todavía a su contraparte moderna.

Sin embargo, además de Filadelfia, Neocaesarea y Alla-Sheher, la ciudad también expandió su nombre a Filadelfia Flavia en el primer siglo DC. Cerca de doscientos años más tarde, se le fue dado el nombre de Pequeña Atenas, porque cayó en la idolatría esparcida. El paralelo con la IDU es verdaderamente fascinante.

La promesa de Cristo, en Apocalipsis 3:12, para dar a los filadelfianos espirituales un nombre nuevo, toma nuevo significado: “Y escribiré sobre él el nombre de Mi Dios, y el nombre de la ciudad de Mi Dios”. Un nombre más es todo lo que los filadelfianos pueden esperar a recibir para la eternidad. ¡Después que la ciudad tuvo que tolerar por lo menos cuatro cambios previos de nombre (cinco nombres en total), ¡es obvio por qué Cristo haría tal promesa!

Una era de columnas

Gibbon habló de la ciudad completa como “una columna en la escena de la ruina”. Esto es también interesante porque Cristo describe a cada filadelfiano convirtiéndose en “una columna en el templo” y que “nunca más saldrá de allí” (Apoc. 3:12). Los filadelfianos obviamente han tenido que “salir” repetidamente —de la ciudad antigua, o de la organización (es) moderna a la que asistieron una vez, empezando con el mismo Sr. Armstrong—para salvar sus vidas.

También es interesante que hay muchas más ruinas de la antigua Filadelfia aún en existencia que de Laodicea. Esa es una ruina de cuatro poderosas columnas de mármol que han sobrevivido todos los terremotos. Permanecen como un extraordinario testimonio de la fuerza y resistencia de modernas columnas espirituales dentro de Filadelfia.

Esto, unido con la referencia de Cristo convirtiéndose en columnas en el Templo de Dios, son las razones que la revista de la IDR, escritas para los miembros de la Iglesia en el espíritu de la antigua Buenas Noticias, es llamada El PILAR de la Verdad (generalmente nombrada como El PILAR). Un punto de interés: esto es el porqué cuidadosamente pensamos la idea de poner un diseño de una columna en el frente izquierdo de todos nuestros libros a los grupos dispersados (observe la cubierta de este libro), al lado de nuestro sello, el cuál también muestra las dos enormes columnas del templo de Salomón (Jachin, significando “establece”, y Boaz, significando “fuerza”).

¿Cuántas personas escogerán finalmente convertirse en columnas del camino Dios en otro modo de “la escena de ruina espiritual” hoy, primero en la IDU, y entonces dentro de los dispersados? En esta luz, reconozca que la antigua ciudad de Filadelfia nunca fue muy grande en población. A pesar de su edad, en veintiún siglos, todavía no es más que cerca de 40.000 a 45.000 en población. Pero no obstante es más interesante que, después de permanecer pequeña por 2.100 años, la población de la ciudad repentinamente se duplicó a su tamaño actual (aunque aún quedándose relativamente pequeña), comenzando a principios en el siglo XX.

¡Ninguna explicación de esta comparación, tampoco para nuestro tiempo o el surgimiento de la era de Filadelfia, es necesaria!

Otra frase de la cita de Gibbon debería ser enfocada. Aparentemente, los filadelfianos también fueron reducidos—“olvidados por el emperador”—como una causa de interés. En este punto, a ellos se les fue permitido practicar su religión sin interferencia por 80 años. ¿Podría ser esto una paralelo moderno de cómo esta era será “olvidada” por las autoridades (y la mayoría de los laodiceanos) hasta que sea el tiempo para que Dios los traslade a la seguridad, posiblemente porque estos hermanos son expulsados finalmente por los gobiernos de los países en los que ellos residen?

Requerirá fe para ver cómo Dios hace esto.

CAPÍTULO OCHO –
RECIBIENDO LA “APROBACIÓN” DE DIOS

Aunque la mayoría probablemente nunca ha pensado en esto exactamente de esta manera, la meta más grande de un Cristiano es construir cualquier cualidad que finalmente le traerá la aprobación de Dios—para que él pueda heredar el reino de Dios.

Hay, de hecho, revelado en la Palabra de Dios, un cierto “sello de aprobación” espiritual que todos los cristianos DEBEN obtener. Acciones específicas en la conducta de la persona le otorgan esta aprobación y a causa de que Dios no hace acepción de personas, no hay excepciones en lo que El espera. Sin estas acciones, el cristiano, no importa cuán sincero, no tiene esperanza para la salvación.

Considere por un momento. En el contexto de la hambre venidera, bestias repugnantes, la espada y la pestilencia, pronosticadas a golpear a el Israel moderno, Ezequiel escribió, “Si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel, y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas….”(14:14). El versículo 16 reitera, “Y estos tres varones estuviesen en medio de ella, vivo yo, dice el eterno el Señor, ni a sus hijos ni a sus hijas librarían; ellos solos serían librados”. Casi al pie de la letra, los versículos 17-21 repiten este pasaje completo para énfasis. Para aquellos quienes aún les interesan tales pasajes, citados tan a menudo en el pasado, este es escalofriante para leer.

La instrucción de Dios siempre ha sido “trabajar por su propia salvación” (Fil. 2:12). La mayoría de las personas están familiarizadas con esta escritura, pero pocos la toman personalmente como Dios intenta. ¡Esto deberá cambiar para muchos—y pronto!

Un examen ofensivo

Desde que entré al ministerio, he trabajado directamente con más de 10.000 hermanos. Esto me ha dado una enorme exposición y comprensión de la temperatura espiritual del pueblo de Dios. Permítame brindar un caso para su consideración.

En cada uno de mis pastoreados, comenzando en los 70s, pedí a los hermanos contestar anónimamente cinco preguntas muy sencillas (en una tarjeta de 3 X 5”) acerca de cuán a menudo ellos oraban, estudiaban y ayunaban.

¡Las respuestas siempre fueron impactantes—más que aterradoras! Invariablemente, cerca del 20 por ciento ni siquiera devolvieron la tarjeta, presumiblemente porque sus respuestas no fueron buenas. (Algunos de ellos estuvieron abiertamente ofendidos de que incluso se les hubiese preguntado esto). Sorprendentemente, otro 20 por ciento admitió estar virtualmente cero en todas las categorías. ¡Otro 20 por ciento oró y estudió de 5-10 minutos al día—en los días que no fue cero! Un cuarto del 20 por ciento generalmente oraba suficiente, pero no estudiaba suficiente, y raramente ayunaban entre Días de Expiación. El último 20 por ciento (interesantemente, cerca del número de sobrevivientes de la apostasía) generalmente oraban y estudiaban cerca de 30 minutos la mayoría de los días. Pero sólo cerca del 2 o 3 por ciento del grupo total estaban alcanzando o excediendo estos números cada día en ambas categorías, y ayunaban en una base regular.

¿No es sorpresa alguna que el 80 por ciento no sobrevivió la apostasía? ¡Supe tan temprano como a finales de los 70s y a principio de los 80s, siguiendo los años liberales, que la mayoría nunca recuperó completamente el celo que pudieron haber tenido una vez, y que la mayoría de la Iglesia fue dirigida a un gran problema! Mientras yo ciertamente no imaginé cuán grande ese problema sería, vi una falta perturbadora del uso de las más básicas herramientas cristianas—herramientas necesarias para cualquier cantidad de crecimiento espiritual.

Sobre este mismo período, comencé a notar lo que llamé “La desaparición del auto-examen”, y hay un sermón bajo este título en nuestro sitio web, describiendo esta condición en más detalle.

Todo esto forma un fondo para examinar algo verdaderamente fascinante comprendiendo que todo verdadero cristiano vivo hoy debe eventualmente tener una oportunidad para aprender y practicar. Aquellos quienes comprenden lo que ahora cubriremos encontrarán que es el único pasillo que dirige fuera del túnel oscuro de la ceguera a la luz espiritual al final del túnel.

En este capítulo, caminaremos este pasillo paso a paso—escritura por escritura—para que entienda perfectamente su camino de la ceguera, y aprenda el resto de lo qué Cristo quiso decir cuando El dijo, “unge tus ojos…para que veas”.

Comprenda esto. La importancia de este capítulo no puede ser exagerada. Ningún paso puede ser perdido. ¡Pueda Dios ayudarle a comprender la asombrosa importancia de lo que usted está a punto de aprender!

La palabra de Dios es una lámpara

Proverbios 6:23 declara, “Porque el mandamiento es lámpara; y la ley es luz”[Traducción de versión King James]. La palabra Hebrea para “ley” es torah, que significa literalmente “causar ver la luz”. Todos nosotros estamos familiarizados con la frase “ver la luz”, pero probablemente muy pocos saben que esto proviene directamente de la palabra “ley”.

Los Salmos expanden ésta declaración en 119:105: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino”. Cuando son puestas juntas, no hay equivocación de exactamente cómo Dios quiere que Su Palabra funcione dentro de nuestras vidas.

Un pasaje del Nuevo Testamento amplia esta ecuación. Utiliza una manera diferente de indicar lo qué es la Palabra de Dios es, y nosotros lo hemos mencionado en otro capítulo: “Tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Cuándo se colocan juntas, la Palabra de Dios -la Biblia-es revelada como una lámpara de luz, idénticamente definida como verdad. Antes de continuar, le insto a parar y pensar acerca de lo que usted acaba de leer.

Lo único que las personas ciegas no ven es ninguna clase de luz. ¡Su mundo es negro como el carbón!

Juan registra una penetración adicional importante en la tendencia natural de la naturaleza humana de cada persona de hecho escogen la oscuridad sobre la luz, también como porque ellos hacen esto. Lea—y crea—el siguiente versículo: “Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios” (3:19-21).

Varios puntos saltan de este pasaje. Primero, recuerde que hablamos acerca de aquellos quienes viven la verdad, así como la aman. Ambos son esenciales. Advierta el versículo que también habla acerca del que “practica la verdad”. Y recuerde que todos quienes tienen el “ungimiento” del “ Espíritu de verdad” de Dios continuamente “se purifica a si mismo” (I Juan 3:3). ¿Está USTED “viendo la luz” aquí?

Este proceso describe a aquel quien regularmente “viene a la luz” —“la palabra de la verdad”—para que él pueda examinar sus “semillas”, para que sea capaz de ver si están “forjadas en Dios”. En otras palabras, ¿se está comportando como un cristiano? ¿Está llena su vida del Espíritu de Dios y de la verdadera doctrina—especialmente cuando se relaciona a volverse puro? ¿Refleja su vida la conducta de Cristo? ¿Está creciendo en carácter? Solamente el estudio intenso de la Palabra de Dios revela esto.

Es muy interesante que durante los días de Panes sin Levadura, Dios instruye a los cristianos a “expulsar” la levadura antes de comer los “panes sin levadura de sinceridad y verdad” (I Cor. 5:7-8). Usted verá que hay mucho más aquí que lo que la superficie sugiere, y está relacionado específicamente a “ungir tus ojos”.

La palabra griega para “sinceridad” es fascinante. Significa “examinarse a la luz del sol para ser encontrado puro”. Es también muy interesante que Dios ata la sinceridad, llevando este significado, con verdad, y expulsar (el proceso de hacerse puro) es implicado. A medida que suceda esto se volverá más claro.

Regresando a Juan 3, la palabra traducida “reprobado,” es mejor traducida “descubierto”. Muchos márgenes de la Biblia llevan esta palabra. Indiquemos esto plenamente, así nadie podrá perderlo. ¡La mayoría de las personas no vendrán a la luz de la Palabra de Dios porque no quieren que su conducta sea descubierta—expuesta—por lo qué es! Ellos prefieren permanecer en la oscuridad, incapaces de ver a donde van, que admitir que necesitan hacer cambios en sus vidas.

También, si ellos no están viviendo la verdad, esto contribuye a su desnudez. Por supuesto, algunos, por lo menos descubrieron parcialmente que su conducta está sumamente necesitada, quieren esconderse de la luz. Obviamente, no muchas personas están ansiosas de caminar desnudas alrededor del público. ¡Tristemente, sin embargo, encuentran más fácil moverse de la luz (evitar Palabra de Dios) que vestirse! ¿Podría este ser usted? Haga un inventario, y continúe haciéndolo a medida que usted lea. Honestamente reconozca ésta poderosa tracción que obra dentro de usted—admita honestamente que usted no es diferente a nadie más.

Hay mucho más por entender. ¡Miremos el cuadro completo—y verdaderamente fascinante—que surge lentamente!

Lavándose para llegar a estar limpio

En Salmos, David registró otro elemento crítico de lo que el proceso de la purificación intenta rendir. Después de su pecado con Betsabé, y la subsiguiente conspiración para asesinar a Urías, abre el Salmo 51 para pedir humildemente la misericordia de Dios.

En el versículo 2, David clamó a Dios, “Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado”. El versículo 7 presenta un elemento más: “Purifícame con hisopo [un remedio de hierbas antiguo utilizado para purificar], y seré limpio: lávame y seré más blanco que nieve”.

Finalmente, él pide, “Crea en mí oh Dios un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí…y no quites de mí Tu santo Espíritu” (vs. 10-11).

A causa de que él estaba en tan terrible condición espiritual, como resultado del pecado masivo, el Espíritu de Dios estaba disminuyendo en David, y él sabía que estaba en peligro de perderlo. El sabía que Dios podría proceder a retirar el poco que le quedaba, si él no se arrepentía. Todas las personas convertidas deben tomar nota. ¡Si esto pudo sucederle a David-y veremos después que Pablo tenía la misma preocupación acerca de sí mismo-esto podría sucederle a usted!

Estos versículos atan lavar y limpiar a purificar—purificándose uno mismo con la ayuda de Dios. Pero ¿Cómo dice Dios hacerlo? En Efesios 5, Pablo describe cómo los maridos deben amar a sus esposas “como Cristo amó la Iglesia” (ver. 25).

El versículo 26 continúa, explicando aún más la meta, “Que El podría santificar [la palabra de Dios de verdad nos santifica Juan 17:17] y limpiar con el lavar de agua por la palabra de verdad [la palabra de la verdad]”.

La traducción de William expresa esto mejor: “…limpiando a través de su Palabra, como imaginado en un baño de agua”.

¡Este pasaje introduce el elemento del estudio correctivo de la Biblia directamente dentro de lavar, limpiar, purificar y el proceso de santificar—el centro de lo que todo cristiano debe practicar!

No hay duda entonces de lo que Cristo dijo a sus discípulos justo antes de su traición y crucifixión, “Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado” (Juan 15:3) Este versículo debería ahora vivir por su verdadero significado.

¡Pero hay todavía mucho más que entender!

Corrección y verdad

En II Timoteo 3:16, insertado en medio de un largo pasaje acerca de continuar en la sana doctrina, Pablo explicó que uno de los cuatro propósitos del estudio de la Biblia es “corrección”. Esto es traducido de la palabra griega epanorthosis, que significa “enderezándose otra vez, rectificación, corrección”.

La raíz de ésta palabra es usada en medicina. Los Ortopedistas—médicos que trabajan con los huesos, el tejido conjuntivo (los ligamentos, los tendones, el cartílago) y la estructura general del cuerpo—derivan su nombre de ésta palabra griega porque ellos entienden su conexión a la alineación apropiada y la función esquelética. Ellos son hábiles en reconocer y dirigir la postura de los problemas—cuando una persona ya no está físicamente recta. Entienden que a menudo necesitan cirugía para “corregir” el problema, y a veces cirugía mayor.

Debe ser obvio que los laodiceanos requieren cirugía mayor—la cuál Cristo está dispuesto a realizar, si ellos vinieran a Él habiendo hecho su parte en la preparación.

Jeremías 5:3 y 7:28 conectan aceptar o rechazar la corrección a la producción de la verdad en una vida. Tome tiempo de leerlas cuidadosamente.

“Muéstrese usted mismo aprobado”

Estamos ahora listos para examinar una escritura crucial, alentando a cualquiera que desee la corrección de Dios para ir mucho más hacia la luz y a la visión completa al final del túnel. Probablemente una vez formó parte del vocabulario bíblico de casi cada miembro de la Iglesia de Dios, ¡este es uno de los versículos más importantes citados en el libro!

Pablo escribió a Timoteo, “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de la verdad” (II Tim. 2:15) [la palabra “procura” es traducida también como “estudia” en la versión King James].

Tres grandes puntos saltan de este singular versículo:

(1) El estudio bíblico, hecho apropiadamente, guía a ser “aprobado por Dios”.

(2) Los que hacen esto “no tienen de que avergonzarse”.

(3) Ellos deben “usar bien la palabra de la verdad”.

Este pasaje casi estalla en significado. Primero, la palabra griega para “aprobado” es dokimos. El significado de ésta palabra es fascinante, y vastamente más importante de lo que la mayoría (quienes saben de ello) ha reconocido. Es la ventana central a lo Cristo quiere decir con “unge tus ojos”. Dokimos, significa literalmente, “poner a prueba por un ensayo para producir verdad y autenticidad; sin impurezas.” Esta palabra tiene un poderoso significado, y conecta una vez más la verdad y la pureza, esta vez a una clase de estudio intensivo de Biblia—la clase que “usa bien la Palabra de verdad”.

Este proceso es la llave para ser aprobado por Dios. ¡Por supuesto, los que estudian, pero no pueden usar bien la Biblia, o los que no estudian, no serán aprobados por Dios—y serán avergonzados.

¿Ve usted la conexión con Apoc. 3:18—“comprando oro refinado en fuego”? Para ahora, debe ser imposible perderlo. Recuerde que Cristo le dice a Laodicea que debería avergonzarse, porque están desnudos. ¿Cómo es que ellos están desnudos? Recuerde, no tienen sus partes privadas—sus “lomos”—“ceñidos con la verdad” (Efes. 6:14). El Espíritu de verdad guía a “usar bien” la Palabra de Dios de verdad.

Veremos que II Timoteo 2:15 está diciendo que cuando usted estudia la Biblia, debería ser una prueba —esto significa una prueba ardiente si es hecho apropiadamente. Este es su mensaje. Usted debería ponerse a si mismo a prueba, para que al fin esa verdad y autenticidad ( pureza, sinceridad) sea el resultado-oro sin impurezas.

No es de extrañar que Cristo enseñó también en el Sermón del Monte, “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” (Mat. 5:8). ¡Este es un emocionante entendimiento—y espero que usted encuentre su claridad inspiradora! La conexión a la pureza—y la habilidad de ver a Dios— debería ahora ser inconfundiblemente clara. Y debería ser su conexión para siempre seguir la verdad. Comprenda que los laodiceanos no pueden ver a Dios, incluyendo cómo y donde El trabaja.

¡Pero hay aún más!

La llave dentro de “dokimos”

Volvamos brevemente a los Días de Panes sin Levadura, enfocándonos esta vez en lo que siempre debería ser hecho antes de la Pascua. I Corintios 11 tiene dos pasajes que saltan a más luz en cómo aplicar dokimos en nuestra vida.

Antes que los cristianos puedan tomar la Pascua, Pablo les instruyó, “Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo…” (ver. 28) para que no coma “indignamente”. El griego para “pruébese” aquí es dokimazo, de la misma raíz como dokimos. Esto muestra que Dios quiere que se examinen antes de la Pascua para que sea mucho más intensivo de lo que la mayoría ha reconocido. Esto también significa que sin ésta clase de examen, uno no es aprobado por Dios para tomar la Pascua.

¡Este examen es vital! ¿Sabía usted esto?

Algo más es importante a principio de este capítulo, donde Pablo había utilizado previamente la palabra dokimos. Esto está atado directamente a discernir la verdad de la herejía—las verdaderas doctrinas de las falsas. Note: “Oigo que hay entre vosotros divisiones…porque es preciso que entre vosotros haya disensiones”—¿PORQUE?—“para que se hagan manifiestos[obvios] entre vosotros los que son aprobados [dokimos] ” (vers. 18-19).

Ahora piense intensamente acerca de esto. Las personas son arrastradas por falsas doctrinas, obviamente porque ellos no estaban “estudiando” y “usando bien la palabra de verdad” como deberían, (y también por que la cantidad del Espíritu de Dios en ellos estaba disminuyendo) aquellos quienes están practicando esto se vuelve inmediatamente obvio (“manifiestos”) por lo que son—“aprobados por Dios”.

¿Por qué? Porque no son arrastrados por las herejías. Ellos pueden RESISTIR porque están puros en la verdad. Son capaces de evitar la “vergüenza” de ser “atrapados con sus pantalones abajo” (desnudos) como aquellos quienes fueron arrastrados dentro del error y perdieron sus ropas. ¡COMPRENDA ESTO!

¡El estudio intensivo y correctivo de la Biblia, suplicándole a Dios que lo lave y limpie, es mucho más vital de lo que las personas “ciegas” quieren creer! Enfrentémoslo. La mayoría de los hermanos nunca han y no lo hacen, estudiado mucho—y mucho menos intensivamente. Ellos permiten que los “cuidados del mundo” les roben diariamente su tiempo (Mateo 13-22). Aunque, el estudio diligente y exhaustivo de dokimos en la Biblia es necesario para volver a la verdadera doctrina.

¿Tendrá usted tiempo para esto?

Dos niveles de examinación requeridos

En II Corintios 13:5, Pablo dijo, “Examinaos a nosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?”

Enfoquémonos primero en el significado de “reprobado”. Entender esto es central porque es el producto final de ignorar o tergiversar este versículo. Quitemos el misterio. La palabra griega para reprobado es adokimos—y significa simplemente “no aprobado”.

Por supuesto, no-aprobado es lo opuesto de aprobado. Ahora para más comprensión. Este versículo de hecho describe dos diferentes niveles de auto-examen. Uno es derivado de “examinar”—y el otro de “probar”. Esto es lo más interesante de entender.

Interesantemente, aunque dokimazo se encuentra en este versículo, no es la palabra traducida “examinar”, la cuál viene de la palabra griega peirazo, significando en lugar de eso significa, “probar, esforzar o escrutinizar”. Este es el examen personal menos intenso que algunos están dispuestos a hacer. Por supuesto, muchos ni siquiera hacen esto. Aquellos quienes deben reconocer que este pasaje muestra peirazo para ser meramente el punto de partida para el examen apropiado y completo—el punto de partida para determinar si uno está “en la fe”.

Interesantemente, la palabra dokimazo aquí es traducida “probar”. No es suficiente que un cristiano solo se examine (escrutinio)a si mismo. ¡El debe también pasar al nivel más ferviente de intensa examinación, dando “prueba” de su conversión, carácter, pureza y verdad!

¡Entienda! Este versículo ordena a los cristianos a hacer ambas clases de examinación, y aquí está el punto: aquellos quienes no lo harán no podrán discernir siquiera si son cristianos—si “Cristo [el Espíritu de la verdad] está en usted” o si son “reprobados”—desaprobados.

Esto es verdaderamente una condición lastimosa para cualquiera que caiga en ella.

¿Puede comenzar a ver por qué la mitad de los laodiceanos se han ido tan lejos espiritualmente que al final caen en la apostasía completamente?

Ahora note que el pasaje completo concluye con el versículo 8 conectando el proceso también “ en contra de la verdad” o “por la verdad”. (Tome nota que dokimos—“aprobado”—es también encontrado en el versículo 7).

¿Está siendo expandido su pensamiento? ¿Ve usted el papel vital de la verdad?

El contexto en el capítulo 13 está discutiendo cómo algunos en Corinto desafiaban a Pablo—de hecho cuestionando si él estaba “aprobado” (vers. 6-7). En esta luz, es importante notar que cinco capítulos antes (8:8), Pablo dijo a los corintios que él estaba buscando “probad la sinceridad de vuestro [su] amor”—no su propio en este asunto. En ese pasaje, dokimos (“prueba”) es otra vez atado a la sinceridad—y amor (el cumplimiento de la Ley de Dios, Su luz).

Sin embargo, un fascinante pasaje viene a la luz aquí preocupando a Pablo-y finalmente a nosotros. En su primera epístola a Corinto, Pablo había expresado su interés de que incluso el podría llegar a ser eliminado y perder la salvación. El escribió, “sino que golpeó mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (9:27). La palabra griega traduce “eliminado” es adokimos. Como David en el Salmo 51, Pablo estaba preocupado acerca de él mismo, y permaneció vigilante hacia, su propia condición espiritual, y si incluso él como un apóstol, podría ser desaprobado a la vista de Dios.

El punto debería ser obvio-y golpearle con la fuerza de un camión. Si incluso los apóstoles, los reyes, convertidos, necesitan estar preocupados acerca de la aprobación de Dios, entonces ¿qué de usted? ¿Será usted arrogante-muy desinteresado-acerca de lo que PABLO golpeó su cuerpo

¡Lo que la mayoría nunca hizo!

Reconozca esto. ¡Hay sólo dos categorías de seres humanos sobre el planeta tierra—los dokimos y los adokimos—el APROBADO y el DESAPROBADO!

Todo esto hace más fácil de entender por qué Pablo le dijo a otras congregaciones que aplicaran “dokimos” a su conversión. El amonestó a los Gálatas de esta manera: “Así que cada uno someta a prueba [dokimazo] su propia obra” (6:4). Pablo no hizo excepciones con ellos—“CADA” hombre debe hacer esto.

El también exhortó de igual manera a los Tesalonicenses. Recuerde cómo vimos que la mayoría de las personas nunca tomaron tiempo para “probar todas las cosas”, por lo tanto no han sido capaces de “retened lo bueno” (I Tes. 5:21).

¡Usted lo adivinó! La palabra “probar” ahí también es dokimazo. ¡Esto debería golpearle con la fuerza de un rayo acompañado con el ruido de una explosión de bomba!

¿Cuántas personas piensa usted que probaron la verdad de Dios, al principio de su llamamiento, sobre este nivel del estudio ferviente de la Biblia? ¡No muchos! No es de extrañar que muchos miles apostataron. A lo más, unos pocos miles parecen haber aplicado peirazo, mientras sólo un número diminuto alguna vez práctico dokimos. Pause y vuelva a leer la última oración antes de continuar.

Quiero ofrecer una nota personal. Fue esta clase de estudio bíblico que reforzó en mi pensamiento todo el entendimiento registrado en este libro. Además, re-escribir toda la literatura del Sr. Armstrong, en solo 4½ años (cuando él tuvo 52 años para escribirlo), fue uno de los procesos increíblemente más intensos de re-estudiar la verdad probablemente jamás intentado, de la misma manera sobre un período tan corto, hasta ahora. No me estoy jactando, sino trato de explicar a lo que fui forzado a hacer a causa de que ningún otro ministro fue enviado a ayudarme. En otro sentido, esta tentativa—esta “experiencia de dokimos”—duró diez años, desde el tiempo en que fui el primer despedido de la IDU en 1993. ¡Nunca me olvidaré de su valor!

Usted puede hacer lo mismo que yo hice. No es demasiado tarde para cavar y demostrar ahora lo que usted debió haber probado más temprano.

No puedo hacer esto más simple. Estoy tratando de gritar en sus oídos con toda la fuerza que puedo reunir—a causa de que no es demasiado tarde aún para hacerlo. Hay un poco de tiempo antes de la Gran Tribulación, cuando será demasiado tarde para evitar la segunda clase de fuego que un Dios amoroso ha reservado para los que carecen de“oídos para oír” y “ojos para ver” lo que Él les ordena hacer AHORA.

La IDR ha reproducido el cuerpo entero de la verdad restaurada de Dios en escritura. Si usted no tiene más los libros, folletos, artículos y otra literatura del Sr. Armstrong que contuvo la verdad, para ayudarlo a hacer esto (muchos los tiraron a principios de los 90s cuando Pasadena les indicó hacerlo), utilice los nuestros, disponibles gratuitamente en nuestro sitio Web.

Nos honraría asistir en su esfuerzo, y esperamos que cualquiera que necesite ayuda adicional en este seguimiento tan solo pídala.

Como referencia, nuestro exhaustivo libro Y vino una Apostasía detalla y prueba 280 cambios doctrinales en la IDU, y puede ser útil en su investigación.

Acercándose a Dios

Santiago escribió, “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos” (1:22). Él comparó a los oidores con aquellos que utilizan un espejo para identificar exitosamente sus problemas espirituales, sólo para inmediatamente ignorar sus conclusiones. Estos se llaman “Oidores olvidadizos”. El versículo 25 describe aquellos quienes “miran atentamente en la ley perfecta de la libertad” y la siguen con acción.

Esto nos lleva a Hebreos 10, el cuál se expande sobre cómo tomar acción: “Acerquémonos con Corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia y lavados los cuerpos con agua pura” (vs. 22).

Sólo Dios puede perdonar nuestros pecados y ayudarnos a utilizar apropiadamente Su bíblica “agua pura” para tener “nuestros cuerpos lavados”. Note que el versículo empieza, “acerquémonos…” Esto significa acercarnos a Dios a través del estudio de Su Palabra y por la oración ferviente. No es accidente que el siguiente versículo indica, “Mantengámonos firme, sin fluctuar la profesión de nuestra fe; (porque fiel es el que ha prometido)”. Y a esto es seguido por tres versículos posteriores con “Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios” (vers. 23, 26-27).

¡No mal entienda! ¡Todo esto es muy serio para Dios! Él está indignado cuándo las personas pisotean Su verdad revelada, y considera a aquellos que la toman ligeramente como Sus adversarios. ¡Todos los hermanos—y la advertencia de Pablo es para todos con el Espíritu Santo al fin de la era (vers. 25)— que deben temer y temblar de tan aterrorizante pensamiento!

¡Pueda Dios ayudar a todos aquellos quienes leen esto a retener la verdad y escapar de Su cólera encendida!

Ahora regresemos a la epístola de Santiago, donde se encuentra una promesa bíblica extraordinaria. Se introduce con “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Someteos pues a Dios”… (4:6-7). Advierta que la primera llave vital que permite el regreso a la cercanía con Dios una vez más es la humildad. El orgullo trae— dispone— la resistencia de Dios. Viene a ser más claro que ponerse la vestidura de humildad mencionada anteriormente incluso crece más en importancia.

Ahora la promesa: “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (vers. 8).

No pierda esto. Cuándo “andamos cerca de Dios”, El promete reciprocidad—siempre. El se ha destinado a sí Mismo para hacer esto—SI nosotros también nos “limpiamos” del pecado (y hemos visto que Él nos ayuda aún con esto), ahora entendido lo que sucede a través del extremadamente intenso estudio de la Biblia, usando bien la palabra de verdad-pero también guiado por el renovado e incrementado Espíritu Santo trabajando en sus mentes. El versículo 9 continúa agregando, “afligios [¡esto significa ayunar!], y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro y vuestro gozo en tristeza”, cuándo las circunstancias demandan esto. ¡De hecho, la mayoría de los cristianos al final de la era se enfrentan exactamente con estas circunstancias!

Pregúntese usted mismo: ¿Cuántas veces ha estado preocupado acerca de su condición para ayunar únicamente para el propósito de descubrir si usted inconscientemente se ha convertido en laodiceano?

En un momento, veremos una fascinante conexión entre dokimos y el resultado del contacto mucho más cerca con Dios.

Comenzando

Se ha dicho, “Un viaje de mil millas comienza con un solo paso”. ¿Dónde comienza este viaje? La respuesta es admitir honestamente donde está usted ahora.

Proverbios 16:2 declara, “Todos los caminos del hombre son rectos en su propia opinión; pero el Eterno pesa los espíritus [actitudes]”. Acepte este versículo por lo que revela. Todos los seres humanos nacieron creyendo naturalmente que todo lo que ellos hacen es “limpio”. Proverbios 21:2 repite la misma cosa, pero utiliza la palabra “recto” en lugar de “limpio”. El significado es el mismo en ambas escrituras. (Proverbios 12:15 ata específicamente este pensamiento a la necedad).

El enfoque humano natural-el de usted también- tiene poco que ver con la súplica de David a Dios de “lavarle”, “limpiarle” y “purificarle” (Salmos 51).

Estos son las opciones: Se declara usted mismo“limpio y recto en sus propios ojos”, o le pide a Dios, quien pesa las actitudes, que lo limpie, haciéndolo verdaderamente recto.

Entonces ser “aprobado por Dios”—no “aprobados por si mismos”—es la meta, debemos ir a Dios, buscando la corrección de Su Palabra inspirada, para poder ser devueltos a la verdad y la pureza. El proceso comienza—inicia—cuando admitimos que no estamos “limpios” ante Dios.

Pregunto una vez más ¿Es usted capaz de ver, el elemento más crucial de la humildad como la primera prenda de vestir que debe “ponerse” para alcanzar su meta?

Otra escritura importante, la última que utiliza dokimos, lleva directamente cómo algunos se aprueban así mismos—cuando deberían buscar la aprobación de Dios. (Esto fue citado al principio del libro).

Una vez más: “Porque no es aprobado [dokimos], sino aquel a quien Dios alaba ” (II Corintios 10:18). La palabra “alaba” significa literalmente “permanecer cerca, juntarse”. Eso es correcto ¡Dios sinceramente “permanece cerca”—esta “junto” con—aquellos que EL aprueba! Recuerde que esto es lo qué Cristo promete hacer— “[estar] junto”—con todos los que le permiten entrar a su casa para aconsejar (Apoc. 3:20).

¡Cuán maravilloso es mirar la Palabra “viviente” de Dios (Heb. 4:12) ajustándose como un gigantesco rompecabezas, revelando un cuadro magnífico, que solamente es claro cuando todas las piezas están en lugar!

No mal entienda lo que usted ha leído. La aprobación de Dios, y solo eso, es lo que importa. Usted no puede jugar juegos de auto engaño, declarándose así mismo aprobado por simple afirmación. ¡Debe estar dispuesto a venir a través del fuego—ahora o más tarde—a la pureza y verdad que Dios requiere!

Tres fuegos: Escoja uno

I Cor. 3 introduce una de las piezas más grandes del rompecabezas, absolutamente inseparable del proceso que estamos aprendiendo. Usted debe entender cómo Dios edifica el carácter, y trae a las personas a la verdad y a la pureza. Recuerde, estudiar para corrección siempre llega a ser un prueba ardiente.

El pasaje comienza introduciendo las diferentes clases de carácter que las personas construyen: “Y si sobre este fundamente alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca…” (ver. 12). Tres de estos materiales—comparados al carácter—perduran, y son de hecho purificados a través del fuego—mientras que los otros tres son consumidos por éste.

Advierta que Dios dice literalmente “probar el metal” (o piedras preciosas) del carácter de todo los hombres: “La obra de cada uno se hará manifiesta [obvia]; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará” (ver. 13).

El desarrollo del cristiano implica muchas “pruebas de fuego” (I Pedro 4:12 muestra esto). En un sentido, I Corintios 3 revela que la experiencia completa del cristiano es la más larga “prueba por fuego”, la cuál hemos visto es inseparable del significado y la práctica continúa de dokimos. ¡Recuerde que esta es la clase de prueba que “produce verdad y autenticidad—sin impurezas”. La única manera de quitar impurezas (enseñanzas falsas y conducta equivocada), conectada con metales que no son puros—no el artículo genuino—¡es a través del calor extremo en un horno de fuego! Estas deben ser consumidas.

Ahora lea como el carácter justo, representado por oro, plata y piedras preciosas, purificado a través del fuego, trae la recompensa de Dios: “Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa” (ver. 14). Por otro lado, la madera, heno y la hojarasca no sobrevivirán al fuego, aún de la más baja intensidad: “Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego” (ver. 15).

Aquellos cuyo carácter está agotado que su obra está “quemada” hasta el punto de que algunas de sus obras deben ser quemadas, significa que “sufren pérdida” podrían aún ser salvos, pero esto solo puede suceder “por fuego”. Entienda que la pérdida significativa del carácter podría significar que la salvación está también perdida.

Esta sección menciona y describe tres fuegos. Cada ser humano — pasado, presente y futuro—debe, sin excepción, escoger uno de estos tres fuegos.

Primero, están los que escogen examinarse a sí mismos estudiando la Palabra de Dios, en un modo intensivo y correctivo, procurando crecer en la pureza y la verdad, que Dios compara a una prueba por fuego. Estos son aprobados. (Recuerde, este no es el otro, más pequeño—sin fuego—tipo de examen [peirazo] que sólo implica “probando al nivel del escrutinio”).

Segundo están aquellos con su tibieza e inacción ahora, por esta causa no entrarán al nivel de dokimos de la prueba ardiente, a través del estudio, Dios requerirá ponerlos a través del peor fuego de todos los tiempos—la Gran Tribulación. Por supuesto, hemos visto que, como los seis elementos anteriores, la mitad de los que entran a la Tribulación “sufrirán pérdida,” pero serán salvados “como por fuego”.

Tercero, al igual que con los que no sobreviven espiritualmente la Tribulación, algunos por último escogerán el lago de fuego como su “recompensa“ final.

Sobre este punto, recuerde que Cristo aconseja específicamente a Laodicea “compra de mí oro refinado en fuego”… Él explica que sólo esto produciría el “vestido blanco” necesario para vestir “la vergüenza de [su] desnudez”. Algunos de Laodicea aceptarán humildemente y aplicarán el consejo de Cristo antes de la Tribulación. Los otros demorarán y serán forzados a hacerlo durante la Tribulación. Es decir, algunos escogerán el fuego ahora y algunos escogerán el fuego después—y trágicamente, algunos escogerán el lago del fuego mucho más tarde. (¡Esto es verdad de la otra mitad de los laodiceanos quienes, fuera de temor y debilidad, corromperán completamente su carácter y renunciarán a la verdad completamente—para salvar temporalmente sus vidas físicas!).

Como el antiguo comercial de la televisión del filtro de aceite Fram, donde se le decía al cliente, “Puede pagarme ahora, o pagarme después”, puede arrepentirse ahora y evitar la Tribulación, o arrepentirse después AHI. Mientras que usted puede ser salvado en ese punto, ¿Es este el camino en el que desea viajar? Ese fuego será muy real—incluso para aquellos quienes ciegamente asumen que “los accidentes sólo les suceden a otros”.

¡Entienda! ¡No hay otras categorías más que dokimos fuego ahora, la Tribulación fuego después—o el lago del fuego más tarde!

El Sr. Armstrong entendió

El Sr. Armstrong entendió mucho más acerca de la interconexión de escrituras y principios explicadas aquí de lo que usted puede pensar. Examinemos solo un poco de lo que él dijo acerca de la importancia del estudio apropiado de la Biblia y suplicar a Dios para lavarnos y limpiarnos dentro de este tipo del estudio correctivo. Esto le preparará para el resto del capítulo.

La primera cita es repetida de una sección anterior. Esto es porque se aplica especialmente aquí. Habiendo entendido el significado vital detrás de “dokimos”—siendo aprobado por Dios—vuelva a leerlo con usted mismo en mente (todo el énfasis de él):

“Cuando encaramos una situación grave o alarmante, hay…una tendencia hacia FALLAR EN LA ORACION—en el ESTUDIO de la BIBLIA, y consecuentemente en el celo y la voluntad de sacrificar para la OBRA DE DIOS!”

“¿Usted supone que Satanás no sabe todo esto? ¡El sabe! El hará todo en su poder para lograr desalentarlo para lograr que usted encuentre alguna falta—para que falle en la oración y en el estudio de la Biblia —y para perder su inspirado celo por la Obra de Dios!”

“¡SÉ que la mayoría de nosotros no ha regresado, todavía, a ese INCONDICIONAL y energético CELO para CONTINUAR CON ESTA OBRA que DEBEMOS terminar!”

“¡Mirando los HECHOS presentes, y las TENDENCIAS, eso quizás parezca imposible! Pero esta es LA OBRA DE DIOS—UNA OBRA DE FE—y los hechos existentes, las tendencias, las circunstancias, NO TIENEN NADA QUE VER CON FE. El Cristo viviente tiene los recursos, y las maneras de las que NOSOTROS no SABEMOS NADA!”

“Y mientras que, nos incumbe…CONFESAR y lamentar…nuestros PECADOS en permitir los intereses y los placeres materiales y empezar a apartarnos de nuestro Dios, y de nuestro celo por SU OBRA, llamo a todos los hermanos a CONFESAR esta tibieza…y ORAR, con todo FERVOR y ARREPENTIMIENTO, por el perdón de Dios para estas ofensas, y para una permanente BENDICION sobre SU OBRA de ahora en adelante, continuamente a su terminación final”.

“Hermanos, muchos si no la mayoría de nosotros ha permitido que otros intereses arrastren nuestras mentes y corazones hasta donde no estamos en NINGUNA PARTE CERCA DEL CELO para la MAS GRANDE OBRA SOBRE LA TIERRA, que los futbolistas tienen para un juego de fútbol”.

“¿POR QUE los futbolistas pueden por ellos mismos lograr ir hacia ‘ARRIBA’ en un casi fanático CELO, motivado por el ODIO, cuándo nosotros somos indiferentes, ‘HACIA ABAJO’, y tibios acerca del LLAMAMIENTO más IMPORTANTE Y GLORIOSO DE TODOS LOS TIEMPOS?”

“…Cristo está HACIENDO SU PARTE—abriendo nuevas puertas. ¡Sólo UNA COSA ha estado EQUIVOCADA!—y debemos encararla! —demasiados de nosotros han estado creciendo tibios…”

“Podemos pensar, porque mantenemos el sábado [de Dios], que nosotros no tenemos caminos perversos ó pecados malvados de los cuáles apartarnos. Pero la negligenciapuede ser pecado”.

Carta a los hermanos, 2 de Noviembre de 1972

“Ahora esta tribulación [mencionada en Mat. 24:9] OCURRIO realmente, en el típico sentido precursor, a la nación de Judá, en el año 70 DC. Pero ésta fue meramente el tipo temprano, y el precursor de la gran invasión nacional y el cautiverio aún por ocurrir”.

“[Mat. 24:10-13,21] : Y muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos. Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Más el que persevere hasta el fin, este será salvo…Porque habrá entonces gran tribulación, cual no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá…”

“Ahora esto está hablando también individualmente de cristianos verdaderos, engendrados por el Espíritu que se han vuelto tibios, perdiendo el piadoso contacto con Dios, que ellos no serán tenidos por dignos de escapar a todo estas cosas. Y que la fase de la Gran Tribulación es muy claramente traída en la apertura del 5º sello de Apocalipsis 6…”

“Eventos catastróficos,” PV, Octubre 1954; El Libro de Apocalipsis por fin descifrado (1972), páginas 25, 26, 27, 31

La siguiente y final cita del Sr. Armstrong también repetida prepara la escena para el absolutamente vital entendimiento de que ambas concluyen este capítulo y cubre la conexión entre el estudio efectivo de la Biblia visto a través de las falsas doctrinas, la cantidad del Espíritu Santo que uno tiene y el ungimiento de los ojos. Todo lo que está en paréntesis es de él—lea sus palabras muy cuidadosamente.

“Mateo 25 expone el tiempo justo antes cuando Cristo regresará. Esto describe a la Iglesia laodiceana como 10 vírgenes que tomaron sus lámparas (sus Biblias) y fueron a reunirse con Cristo en su venida. Pero cinco de ellas—la mitad de la Iglesia—tomaron sus lámparas (Biblias) pero sin el aceite para encender las lámparas (teniendo el Espíritu Santo para iluminar sus mentes para ENTENDER la Biblia). Algunas traducciones vierten esto al inglés indicando que ellas estaban perdiendo el Espíritu Santo, a causa de la negligencia, falta de oración, compañerismo con los hermanos, con Dios y Cristo siendo vencidos con el interés materialista y mundano. ¿Somos algunos de nosotros así, aún ahora?”

“¡Mientras ellos—la mitad que recayó de la Iglesia—trataban de volver más cerca a Dios, la venida de Cristo tomará lugar, y la puerta del Reino de Dios se CERRARA en sus caras! ¡QUE TERRIBLE Y ATROZ TRAGEDIA! Esto podría sucederle a usted ó a mí”.

Carta a los colaboradores, 20 de Enero, 1981

El primer párrafo en la declaración del Sr. Armstrong reitera que las “lámparas” y el “aceite” de Mateo 25 son, en efecto, la Biblia y el Espíritu de Dios, en este caso, escasos en la Obra y en la vida de las vírgenes.

Esta central cuestión debe ser hecha en este punto, y es de suma importancia para el proceso completo para ungir los ojos de alguien: ¿Cómo podrían aquellos que una vez supieron la verdad perder completamente la vista de esto? ¿Qué estaba sucediendo realmente dentro de sus vidas? La respuesta correcta consiste en entender exactamente-precisamente-qué es la verdadera conversión.

Otra mirada sobre lo que entra dentro de un engendrado

Permanezcamos en lo básico, y empecemos con una revisión sencilla. Anteriormente vimos que la Biblia revela que un verdadero cristiano es realmente engendrado en la conversión con qué Santiago lo llamó la “palabra de verdad” (1:18). Vimos también que Cristo llamó esto el “Espíritu de verdad” en Juan (15:26; 16:13), y que Pedro identificó ambos términos como otra manera de mencionar y describir el “Espíritu Santo” (Hechos 2:38), dado después del arrepentimiento y el bautismo.

El último pasaje en Juan (16:13) revela que esto es a través del vital Espíritu Santo—el Espíritu, o la Palabra, de verdad—que una persona, como Cristo explicó, es “guiado…dentro de toda la verdad”. El significado aquí es absolutamente vital que se entienda. Para comprender lo qué Cristo quiso decir, debemos examinar otra serie de versículos en cuidadosa secuencia.

Primero, en el Sermón del Monte, Jesús enseñó que sus verdaderos seguidores serían aquellos que edificaren sus “casas” sobre sus palabras. Cuándo El los instruyó para edificar sobre una “roca”, y que los protegería de la “lluvia”, “inundaciones,” y “vientos” (Mat. 7:24-28), esto es lo que El quería que hicieran. Es decir, cuándo nuevos conversos hablan de edificar sobre Cristo, deberían estar pensando realmente en edificar sobre su instrucción—Su verdad—edificar como quién “oye estas palabras, y las hace” (ver. 24). Siguiente, revisemos la mitad de Juan 8, donde el contexto dónde Cristo está hablándole a los que “creyeron en Él” (ver. 30). Reconociendo su actitud homicida escondida, y dándose cuenta de que ellos no tuvieron realmente interés en sus enseñanzas, sino que meramente habían asumido que eran sus seguidores, El explicó a éstos “creyentes” vacíos que Sus discípulos (griego: estudiantes, aprendices o pupilos) solo son identificados como verdaderos cristianos “si [ellos] vosotros permaneciereis en Mi palabra, seréis verdaderamente [ellos] mis discípulos; y [ellos] conoceréis la verdad, y la verdad os hará [a ellos] libres” (vers. 31-32).

Continuemos. Anteriormente en Juan, Jesús había explicado a sus discípulos que El era “el Pan que desciende del cielo, para que él que de el come, no muera” y ese hombre “vivirá para siempre” (6:50-51). ¡En el versículo 63, Él explicó lo que significaba: “Las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida”. Esto es una declaración extraordinaria, y la mayoría no tiene absolutamente idea de lo que Cristo quiso decir con esto, o una vez lo supieron y lo han olvidado!

Un libro viviente

Debemos entender. Como ningún otro libro jamás escrito, la Biblia está, en un sentido, viva—recuerde, Pablo la llama “viva” en Hebreos 4:12. Es decir, la Biblia es un libro viviente. Los que la estudian deben entender esto, y que estudiarla es diferente a estudiar cualquier libro de hombres. Cuándo el Espíritu Santo está trabajando dentro de una persona, está escribiendo las palabras de Dios—Su ley—Su verdad—dentro de la mente de la persona. Esto significa que sin este Espíritu en él trabajando durante el estudio de la Biblia no hay esperanza de lograr el entendimiento apropiado. Aún más, para los que tienen el Espíritu Santo, pero sólo una pequeña cantidad trabajando en sus mentes, “otro espíritu”(II Cor.11:4)—el “espíritu del error” (I Juan 4:6)—puede fácilmente—y rápidamente —corromper el estudio y tiene como resultado las conclusiones equivocadas! Incluso aquellos que están en la etapa de “andar” con Cristo, aún no convertidos, tienen el Espíritu Santo trabajando con ellos (aún no dentro de ellos), haciendo posible el entendiendo inicial. (Tome un momento para recordar y leer Juan 6:44 y 65, seguido por Juan 14:17.) En efecto, usted literalmente no puede entender ninguno de los puntos que estoy explicando aquí si Dios, a través de su Espíritu, no está trabajando con usted—llevándole—o, si usted es convertido, en usted (I Corintios 2:13-14).

Volvamos a hebreos 4:12 porque esto también introduce directamente un punto relacionado. La Biblia se revela como una clase de “espada ”. Nótese: “Porque la palabra de Dios es viva [viviente], y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu…y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

Pero ¿De qué está hablando Pablo exactamente? —¿Cómo esta espada es más completamente definida? Esto es respondido en Efesios 6, mencionado varias veces previamente, acerca de la armadura de Dios—“el yelmo de la salvación”, “con la coraza de justicia”, “ceñidos vuestros lomos con la verdad”, etc. Observe ésta pieza de la armadura: “por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo…y tomad…la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios” (vers. 13, 17).

Este es un entendimiento verdaderamente crucial para cada estudiante de la Biblia buscando fielmente utilizar la Palabra de Dios. Usted simplemente no debe perder esto si espera entender las Escrituras—o recuperar las verdades perdidas. ¡La Biblia es una espada Espiritual viva, y ésta espada cortará cada falsa doctrina en pedazos, cortando con ambos lados—“dos filos”—pero esto es sólo verdad SI el que la maneja tiene una porción grande del Espíritu Santo!

Por siglos, millones, incluso billones, en el mundo han estudiado la Biblia—a menudo diligentemente—pero sin comprenderla. ¡Ahora usted entiende completamente por qué! Sus mentes carecen del Espíritu de la palabra de verdad.

Ungidos con aceite en la conversión

Finalmente, antes de dejar el tema de la conversión, miremos un punto más relacionado, que es conectado a través de varios pasajes adicionales.

Vimos en el capítulo 6 que recibir el Espíritu Santo de Dios es una “unción” (I Juan 2:27). Por supuesto, una vez más, el ungimiento es hecho siempre con aceite, y volveremos momentáneamente a lo que esto significa. Antes continuar, recuerde que toda la primera epístola de Juan establece repetidamente la importancia de retener la verdad.

Al inicio del segundo capítulo, es explicada la conexión entre seguir la verdad de la Palabra de Dios como el único medio de perfeccionar el amor de Dios. Observemos una vez más: “Pero el que guarda Su palabra [nunca la compromete], en éste [y en nadie más] verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado” (ver. 5).

Esto, en sí mismo, aunque no es el enfoque de este libro, es el increíble conocimiento que muy pocos en la Iglesia de Dios parecen haber entendido. Pero aquellos con el amor fraternal no perderán esta conexión. ¡Millones hablan acerca de tener “amor” cristiano, pero casi nadie conecta esto con tener la verdad de la Biblia! No es de extrañar que muy pocos saben la “definición bíblica” del amor de Dios (I Juan 5:3; Rom. 13:10)—y entonces no es de extrañar que muy pocos lo practican. ¡Los dispersados han comenzado a hablar y enfatizar acerca del “amor” repetidamente en sus escritos y sermones, pero trate de encontrar una sola vez cuando su grupo lo conecta a I Juan 2:5!

¡Ellos ignoran este pasaje!

Siguiente, en I Juan 2, con el tema de la unción especial comenzando en el versículo 21, vimos que el versículo 26 explica que es sólo a través de esta unción—recibir la Palabra o el Espíritu de verdad en la mente—que uno puede exitosamente resistir a los que podrían, “engañarle” de la verdad como Juan estuvo advirtiendo. Esto significa una vez más que un significante suministro del Espíritu de Dios debe estar guiando el estudio regular y diario de la Biblia para que esto sea posible. Recuerde la última cita del Sr. Armstrong.

Atemos todo junto, y conectemos a las vírgenes prudentes e insensatas. Las vírgenes insensatas habían permitido escapar el “aceite” de sus “lámparas”. Hemos visto que sólo el aceite del Espíritu de Dios enciende la lámpara qué es la Biblia.

Leyendo cuidadosamente Mateo 25:8 revela que el problema de las vírgenes fue que el Espíritu Santo estaba “extinguiéndose” de sus lámparas (o Biblias), o más apropiadamente, su estudio de la Biblia. No habían estado abasteciéndose y renovando diariamente el Espíritu Santo. Fuera del Cuerpo de Cristo, y así desconectados de su poder, tampoco viven sus palabras.

Por ahora debe ser inconfundiblemente claro que el Espíritu de la palabra de verdad de Dios trabaja junto con la Escritura—la palabra de verdad escrita—en la mente convertida.

Aquí no debe haber punto de error: La palabra viva de Dios es tal que el Espíritu Santo y el estudio de ésta se refuerzan el uno al otro. Careciendo de uno, el otro desaparece eventualmente o se vuelve inútil, respectivamente.

Repito: Millones de personas en el mundo estudian la Biblia cada día sin ser capaces de llegar al verdadero conocimiento. ¿Por qué? Porque no tienen el Espíritu Santo guiando sus mentes—no son convertidos. Al mismo tiempo, la profecía revela que hoy la mayor parte de los que en efecto lo hacen, o hicieron alguna vez, han permitido que su suministro del Espíritu Santo disminuya o quede completamente afuera. Aprenderemos en el capítulo 11 que esto es inseparable del tema de la identidad del Cuerpo de Cristo, y si uno está conectado en el lugar—la única organización—que Cristo y su Espíritu están trabajando y dirigiendo.

Recuerde que Jesús había comparado también el Espíritu de Dios a agua en movimiento, explicando que ésta fluye del “vientre” de alguien (Juan 7:37-39) produciendo activamente “frutos” (Gál. 5:22-23).

El Espíritu de Dios no es estático—no puede ser embotellado. Debe ser utilizado y reabastecido sobre una base diariamente (II Cor. 4:16; Lucas 11:13). ¡Cuándo el Espíritu Santo mengua en una persona, la verdad y la habilidad para resistir el error doctrinal se pierde con ésta—aún sí alguien está todavía estudiando regularmente su Biblia (y la mayoría, de hecho, ya no la estudian regularmente)! Esto es porque la lámpara de la Palabra de Dios se vuelve totalmente inútil sin este aceite de suma importancia que lo enciende en su mente lector.

Los muchos miles que perdieron de vista la verdad que una vez tuvieron, permitieron que el Espíritu de Dios disminuyera dentro de ellos, sin duda extinguiéndolo (I Tes. 5:19) y oprimiéndolo (Efe. 4:30) en puntos claves de sus vidas. Habiendo llegado a carecer del suficiente aceite, empero debido a la falta de interés en el estudio diligente y serio de la Biblia, muchos fueron engañados por aceptar un substituto, explicaciones falsificadas de muchas doctrinas básicas. Se convirtieron en las vírgenes de Mateo 25, el futuro revelara si estarán por lo menos entre las “prudentes”.

Casi nadie ha comprendido lo que usted acaba de leer. Ciertamente, las iglesias del mundo nunca han entendido o enseñado lo que este capítulo (con el capítulo 6) ha explicado.

Tristemente, el pueblo de Dios ha llegado a ser un poco mejor. Sin embargo, quizás algunos de los que una vez entendieron por lo menos algo de lo que se ha explicado aquí serán capaces de recuperar lo que perdieron.

¡Determine ahora que usted mantendrá este conocimiento claro—¡completamente recto!—en su mente! Determine que nada le sacudirá de este verdadero conocimiento.

El propósito del estudio de la Biblia

Antes de concluir el capítulo, regresemos momentáneamente al tema de cuando una persona es llamada a la conversión. Hay un punto relacionado que se encuentra en una de las parábolas de Cristo.

En Mateo 13, Jesús enseñó quizás su parábola más grande, la del sembrador y la semilla. Los versículos del 4 al 8 describen la “semilla” que cayó “junto al camino”, “sobre pedregales”, “entre espinos” o “en buena tierra”. Jesús explica que la semilla es mostrada en cada caso como “la palabra” que es sembrada en los corazones de los seres humanos cuando Dios comienza a trabajar con ellos. En tres de los cuatro casos descritos, la semilla nunca germina completamente.

Cristo interpreta la parábola desde los versículo 18 al 23. La semilla que cayó junto al camino fue comida por “aves”—un tipo de Satanás—quien “arrebata lo que fue sembrado en su corazón” antes de que pueda echar raíz. La semilla que cayó en pedregales fue capaz de echar raíces, pero fueron poco profundas, y el sol—un tipo de severas pruebas (“tribulación”) o persecución—pudo rápidamente quemar y secar la planta así ésta murió. La semilla que cayó entre “espinos” es la persona que oye, pero la palabra en su mente se estrangula “por los cuidados y riquezas del mundo”. Entonces está la semilla que cayó en buena tierra—ésta es la persona con una actitud fértil que no sólo “oye la palabra” sino también la “entiende” y continúa “llevando mucho fruto”. Estos reciben, utilizan y regularmente reabastecen el Espíritu Santo dentro de ellos.

Solamente los que están en la última categoría—buena tierra—se beneficiarán de la verdad de la enseñanza contenida aquí, la cuál es parte importante para ungir sus ojos.

Esto lleva a otro principio importante. Pablo enseñó al ministerio reunido en Éfeso lo siguiente: “os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados” (Hechos 20:32).

La Palabra de Dios ciertamente los edificará hermanos—incluyendo reconstruir su entendimiento de la sana doctrina—quien la estudia y emplea en su vida. ¡Pero esto sólo sucederá después de que hayan ungido sus ojos a través de recibir suficiente aceite—el Espíritu y la palabra de verdad—para entenderla otra vez! Y esto no sucederá de la noche a la mañana.

En Espíritu y Verdad

Una palabra final cabe aquí. Muchos no parecen saber lo que su grupo enseña oficialmente por doctrinas. Oigo esto regularmente. Cuando se les dice a estas personas lo que sus organizaciones creen—y enseñan abiertamente—a menudo oigo cosas como, “¿Ah, ellos lo hacen? ¡Yo no sabía!” Ellos preguntan algunas veces, “¿Está usted seguro?” Sobre este punto estoy siempre incrédulo, piense, “¿por qué no sabe usted? —¡Es su grupo! ¿Es culpa de ellos que usted no sepa? ¿Está usted verificando—está leyendo y estudiando la literatura de su organización? Si es así, ¿cuánto—y qué tan cuidadosamente?”

Ahora recuerde, I de Juan contiene una advertencia acerca de aquellos llevados y guiados por “el espíritu del error”.

¡Usted debe tener esto correcto en su mente! Hay sólo dos espíritus identificados en la Biblia—el Espíritu de la verdad y el espíritu del error. Juan ata oír la voz de Cristo (donde la verdad reside) hablada por sus siervos a discernir la gran diferencia entre estos espíritus. Aquí está cómo él lo dijo: “nosotros somos de Dios: él que conoce a Dios [vuelva a leer I de Juan 2:4] nos oye; él que no es de Dios no nos oye. En esto conocemos el Espíritu de verdad, y el espíritu del error” (4:6).

Cuando discutimos la verdad en tal explícito detalle, yo quizás pregunte: ¿usted oye el Espíritu de verdad en las palabras de Juan? —¿y en las palabras del Sr. Armstrong? —¿y en mis palabras apoyándolos? ¿Y ve su aplicación de suma importancia para usted?

Considere su organización. Ambos espíritus no pueden estar dirigiéndola—ni a usted (aunque ambos espíritus están ahora presentes en todos los dispersados). Es el uno o el otro. Cristo solo encabeza—guía—una Iglesia. ¡Usted personalmente no puede buscar ni continuar reteniendo el espíritu de verdad por mucho tiempo, una vez que el espíritu del error ha entrado y está dirigiendo a su grupo u organización (Santiago 3:11-12)! Esto ha sido el caso ahora por años. Usted tiene que ser devuelto a el lugar donde Cristo está trabajando, y así hacia Cristo mismo.

El tiempo no está de su lado, porque queda poco en esta era y porque la ceguera sólo crece peor como pasa el tiempo. Así que demorar tanto, podría ser fatal.

Pueda usted entender mejor por qué Cristo instruye-de hecho ordena- claramente, “los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario que adoren” (Juan 4:23-24).

Dios está compuesto del Espíritu Santo de la verdad. Esto explica por qué El no aceptará adorarlo en cualquier otra manera. Esto es por que su pueblo literalmente-y esto lo dice-“DEBEN adorarle en espíritu y en verdad”. Note que este pasaje utiliza también la orden positiva que usted “HARA” esto. ¡Obviamente, esto es imposible sin una cantidad significativa del espíritu de la verdad, no dejando lugar para el espíritu del error!

Es mi esperanza que usted ahora entienda porqué aquellos que viven y aman la verdad deben venir a la única organización—el único, cuerpo unificado de Cristo—donde hay una luz llena de esa verdad, y donde el Espíritu de Dios está presente abundantemente y en poder. Esta es la prueba que define cuál era—cuál condición—escogerá finalmente cada persona. ¡Aprenderemos después en el próximo capítulo que hay otro gran elemento en ésta prueba—y todo cristiano en esta era va con rumbo directo a chocar con ésta!

CAPÍTULO NUEVE –
TOME SU TEMPERATURA

Tras la apostasía, con una variedad de dispersados apareciendo, muchos se confundieron, pensando que uno de los grupos formados directamente de la IDU tenia que ser filadelfiano, con todos los otros comprendiendo Laodicea.¡No obstante, todos los grupos fueron laodiceanos porque tenían que ser! Esta es la era de Laodicea. La simple realidad es que todos estos grupos forman parte de la misma era—y sienten lo mismo en el sentido espiritual. Tomando incluso una mirada más rápida, los dispersados “ven, sienten, gustan y huelen” casi lo mismo que aquellos que están mirando atrás, habiendo salido de ellos.

Unos pocos filadelfianos pueden haberse filtrado a través (solamente Dios sabe)—y aquellos quienes ungen sus ojos salen de—la ahora obvia era laodiceana. Esto es porque ellos están dispuestos a tomar el segundo paso que otros no tomarán—o incluso buscarán hacerlo. Salen de Laodicea así como ellos tuvieron que salir de lo que se volvió una iglesia completamente falsa (IDU). Dios requiere que los filadelfianos demuestren, en una manera clara e inconfundible, que ellos no son laodiceanos—que no están dispuestos a sentarse por parte de la verdad. Él les requiere que tomen acción.

Oímos regularmente de hermanos que viven alrededor del mundo y que representan virtualmente a todos los dispersados. El hilo común en su pensamiento es que ellos quieren completamente “retener” (Apoc. 3:11) todas las doctrinas restauradas a la Iglesia (Mat. 17:11) a través del Sr. Armstrong. Reconocen que no pueden quedarse donde están, y muchos están, de hecho, saliendo de los dispersados. Ellos reconocen—¡ven! —que ahora hay (y siempre ha habido) una organización que no compromete nada de lo que la Iglesia alguna vez entendió.

Sólo deseo que pudiera compartir con usted la alegría y el entusiasmo que estas personas expresan cuando saben que todo lo que una vez creyeron ha sido reescrito y está otra vez disponible para todos aquellos que Dios pueda llamar incluso en esta era. ¡La emoción de mirar a personas “volver a vivir” lo que pensaron que nadie estaría jamás dispuesto a producir otra vez, y ver que vuelven a experimentar su primer amor, está más allá del valor de cien cheques de pago!

En contraste, también trabajamos con personas en todas los grupos dispersados más grandes quienes no están preparados a volver a todo lo que la Iglesia de Dios una vez creyó. Después de trabajar con muchos cientos de ellos, he aprendido que hay sólo sombras de diferencia entre los grupos que representan. Y su razonamiento es muy similar. Hemos discutido esto antes, pero debe repetirse. Como declaré, todos están en desacuerdo con el Sr. Armstrong, pero su problema es que no pueden estar de acuerdo en donde están en desacuerdo con él y, por lo tanto, no puede andar juntos. Su primer amor se ha ido.

Sin embargo, muchos otros, confundidos por las circunstancias, no caen en ninguna de estas categorías. Ellos están en la mitad. ¡Para éstos, el efecto de confusión puede ser removido—si dirigen su causa!

Todos los dispersos dentro de un rango de “tibieza”

Necesitamos cubrir momentáneamente algo que he enfocado en otros libros. Relacionado directamente a lo que llamo la “confusión del factor de la temperatura” tomemos un momento para revisar.

Cuándo Cristo habló de los laodiceanos siendo “tibios”, se estaba refiriendo a un rango de temperatura. Recuerde que le dice a los laodiceanos que preferiría que fueran fríos o calientes en lugar de tibios. Frío, caliente y tibio no son precisos, son simples grados de temperatura. Cada uno refleja un rango de temperatura. Por ejemplo, el frío del hielo es más frío que el simple frío pero no tan frío como el cero absoluto, la temperatura más fría en el universo. Los rangos de calientes van de 90º F (caliente para el ser humano) hasta la temperatura del centro del sol (27,000,000 grados Fahrenheit). Pero, los astrónomos dicen que el sol es de hecho una “estrella fría“. Así que también el nivel del calor es relativo.

Aquí está el punto. Los hermanos de la era tibia reflejan un rango de temperaturas. Dependiendo del grupo, podrían ser un poco más calientes o un poco más fríos, pero aún dentro del rango de tibieza. ¿Ha reconocido esto? Esto es lo que dirige a muchos a pensar que ellos son mejores—o filadelfianos—mientras otros no lo son. Tener un poco más de verdad no lo hace un filadelfiano. Ser un poco más tibio que otros no lo hace caliente. Sin embargo, aquellos quienes están un poco más tibios es más probable que permanezcan fieles a través del martirio en la Tribulación.

Esta condición de “un poco más tibio” a menudo tiene que ver con alguien cuándo sale de la apostasía. Entre más tarde suceda, es menos probable que una persona unja sus ojos debido a su condición. (Por supuesto, algunos de éstos podrían ser relativamente fríos en temperatura, en lo más bajo de lo tibio, y por lo tanto, incapaces de comenzar a ver esta peor condición). Aquellos quienes dejaron la apostasía durante sus primeras etapas parecen ser más a menudo los únicos dispuestos a hacer esto.

Piense en ésta confusión de temperatura de otra manera. ¡El Sr. Armstrong enseñó cientos de doctrinas (incluyendo los detalles dentro de ellas) —no docenas, como algunos piensan! Algunos grupos tienen cerca de la mitad correcto. Otros creen tal vez dos tercios de la verdad. Incluso otros tienen el 80 por ciento. Uno o dos podrían tener el 90 por ciento, pero lo dudo. ¡Por supuesto, algún claman tener el 100 por ciento—pero no están incluso cerca! En efecto, muchos están inconscientemente colocados solo por estar dentro del punto más alto de tibieza.

Considere esta analogía. Como un alcohólico en un callejón en una noche fría, bebiendo para mantenerse tibio, pero cuya temperatura corporal de hecho está descendiendo, muchos están sintiendo un calor artificial, cuando de hecho están lentamente enfriándose. Esto es también explicado en parte por el hecho de que están rodeados por muchos cuerpos tibios, artificialmente levantando la temperatura del cuarto—y dándoles una falsa sensación de seguridad en números.

¡Oro que usted tomará atención antes que este proceso ilusorio lo guíe a una helada espiritual que no pueda ser reversible!

La ceguera en el grupo más grande

Parte de la confusión del factor de la temperatura trabaja dentro de los dispersados (y es sólo parte) es causada por el simple tamaño de la organización más grande—la que fue formada en la primavera de 1995. No hay manera de decir cómo este grupo está indirectamente causando un problema de visión para casi todos fuera de este. Esto está sucediendo en la siguiente forma:

El paisaje espiritual dentro de ésta organización está doctrinalmente muy devastado que casi cada uno de los que no están con ellos es capaz de ver que están en peor condición que cualquier otro grupo. Ellos tienen muchas más falsas enseñanzas que cualquier otro dispersado. De hecho, han probado estar más errados en un modo que han excedido por mucho los años liberales de los setentas-y sus cambios progresivos en la enseñanza no parecen tener fin a la vista. En la misma manera que los apóstatas formaron un comité para examinar todas las doctrinas de la Iglesia de Dios Universal, este grupo ha formado un comité (y tiene interminables comités) que está continuamente revisando virtualmente cada doctrina que el Sr. Armstrong enseñó. Esto les ha permitido caer en consideración de insanas enseñanzas (II Tim. 4:3)—con más aparentemente cada día—y han roto también con muchas sanas tradiciones que la Biblia instruye que deberían ser retenidas (II Tes. 2:15; 3:6).

Su ejemplo es público y “ruidoso” que no puede ser inadvertido-excepto aparentemente por la mayoría de aquellos dentro de él. Su condición es tan mala que incluso muchos ministros en los otros grupos (aunque ellos mismos están terriblemente comprometidos) son capaces de ver que el Sr. Armstrong, si estuviera todavía vivo, podría inmediatamente desasociar a su ministerio completo. Esto no es una exageración.

Mientras está la pregunta de por qué alguien seguiría a tales débiles, comprometidos y doctrinalmente erróneos lideres, esto no es el problema más grande que salta de lo que este grupo está haciendo.

Confundiendo su temperatura

Una vez más, muchos grupos pueden ver fácilmente la condición absolutamente deplorable de ésta organización. Aquí viene el problema. Este grupo se volvió el estándar de la ceguera para muchos otros grupos que piensan que “ven” al compararse.

¡La horrible condición de este grupo está inadvertidamente proporcionando una “cubierta” de escalas que están cegando a las personas en otros dispersados a las muchas falsas doctrinas en su propio grupo! ¡Otra vez, otros grupos se ven a sí mismos como “reteniendo” al compararse! Este dispersado más grande, y en un menor grado, algunos otros grupos más pequeños, están cegando a la mayoría de los hermanos, quienes los observan y dicen, “Ellos deben ser laodiceanos porque nosotros somos mucho mejores (más calientes) de lo que ellos están”—cuando éstos están realmente más calientes dentro del rango de tibieza.

Pero este dispersado más grande está cerca de ser la cosa más lejana posible de una vara exacta de medida porque, dado sólo unos pocos años más, aquellos en este pasarán completamente del campo de la verdadera cristiandad. Sólo ligeramente mejor que la muerta Sardis, están rápidamente acercándose a una mitad protestante. ¡Por supuesto, ellos no piensan que son incluso un uno por ciento protestantes—pero lo son! Si la Tribulación no acorta su descenso hacia la confusión, división y desintegración doctrinal, ahora muy obviamente guiados por el espíritu del error, aquellos quienes permanecen con ellos eventualmente apostatarán completamente.

Pero hay otro problema enorme y directamente relacionado aquí, tiene que ver con el primer grupo que se formó, a finales de 1989. Este grupo va más allá complicando el cuadro que las personas ven cuando examinan donde deberían afiliarse. Primero, a sus propios ojos, este primer grupo se ve como el mejor que está reteniendo, a causa de que (inicialmente) retuvieron la mayor parte de las enseñanzas del Sr. Armstrong. Ahora poseen también los derechos de autor de mucha de su literatura.

Pero, quizás más que cualquier otro, han añadido, bajo el pretexto de “nueva revelación” recibida por su líder, muchos grandes errores y mal entendimientos de la profecía básica del Antiguo Testamento, así que ahora pueden enseñar más falsas ideas que cualquier otro grupo. También, a causa de que son tan violentamente acusativos de otros grupos, así como también terriblemente autojustos, le han dado a retener lo que el Sr. Armstrong enseñó un nombre atroz.

Aparte de sus falsas doctrinas, las personas reconocen que este grupo no podría representar posiblemente la era conocida por el amor fraternal. Incluso, confunden y enturbian aún más la visión. Esto es porque, para algunos fuera de su grupo, parecen estar reteniendo la verdad—y nombran su corporación como la sexta era. Pero el liderazgo no es remotamente de Dios. Este ya ha apostatado. (Recuerde, “por sus frutos usted los conoce”. Ninguna conjetura es necesaria).

La posición del líder de este grupo es que él es “aquel profeta” a pesar del hecho de que la Biblia y el Sr. Armstrong enseñan que esa persona es Cristo-entonces hay casi 30 títulos divinos o religiosos que él toma. Es imposible para cualquiera del pueblo de Dios servir a un blasfemo, vehemente falso profeta y un falso Cristo —y aún permanecer siervo del verdadero Dios. Después de que uno discierne que está siguiendo a un falso profeta, debe arrepentirse y salir inmediatamente. ¡Por lo tanto, la necesidad de salir de este grupo en particular es incluso más imprescindible que la necesidad de salir de otros! (Pero, tristemente, a causa de la adoración virtual que él demanda de sus adherentes, muchos quienes salen de este grupo resultan ser adoradores del Sr. Armstrong, en lugar de meramente sus seguidores.

Por otro lado, muchas personas maravillosas son encontradas en ambos grupos de arriba. Eventual, y probablemente pronto, tendrán que salir de estos grupos para aún permanecer tibios.

En todo caso, la dirección del grupo de 1989 es muy radical y extraña, todo hecho en el nombre de “retener”, que terriblemente han ensuciado el gran cuadro para los que solo están dispuestos a mirar la superficie de la confusión.

Piense acerca de esto hasta que llegue a ser obvio. Entonces considérelo.

Aquellos en medio

Ahora que hemos descrito los grupos en los extremos opuestos de la séptima era, no puede indicarse suficientemente fuerte, cómo aquellos asistiendo a los grandes grupos de en “medio” que no deben caer presa de la ceguera, la autosatisfacción y presunción de creer que son la “mejor alternativa” de Dios. Mientras podrían estar en alguna mejor posición espiritualmente para sobrevivir la Tribulación, que es lo mejor que pueden esperar. Su condición doctrinal sólo parece buena porque utilizan dos varas de medir, quebradas y torcidas. (El grupo de 1993 ya ha desarrollado una virtual obsesión pentecostal con “milagros” y “bendiciones” que su líder continuamente tiene a su iglesia ayunando, en orden supuestamente para “restaurar la cristiandad apostólica” como él parece definir este énfasis. Este enfoque sólo sirve para aumentar esta presunción de la organización acerca de tener una “relación más cerca con Dios”).

Permítame decir otra vez que, por ahora, los primeros dos grupos crean un problema especial para todos los otros grupos que, a la luz de ellos, pueden decir más fácilmente, “Estamos reteniendo o haciendo mejor por comparación”—“Nosotros no somos tan liberales como el grupo más grande o tan extremistas como el primer grupo. Somos más balanceados, con más amor y dispuestos a ‘crecer’ ”.

Todos aquellos en estos grupos de en medio—más “centristas”—deben cuidadosamente pesar estas palabras.

¿Cuántos reconocerán que sólo una Iglesia tiene toda la verdad? ¿Cuántos entenderán que la mayoría de los grupos pueden afirmar fácilmente, a través de una vista inventada y atormentada de sí mismos en comparación a los otros dispersados, que su organización sostiene el más alto fundamento de un “filadelfiano”? (Entienda. No seríamos diferentes si no pudiéramos demostrar, con prueba absoluta, que verdaderamente mantenemos el fundamento doctrinal más alto) ¿Cuántos verán que todo esto es un juego de altas apuestas, artificialmente basado sobre el engaño y la posición, llevado a cabo en gran escala en los dispersados? ¿Cuántos conectarán todo esto a lo que esta confundiendo a miles, y alejando a tantos de enfocar su ceguera?

Estos dos grupos, y cualquier otro como ellos, presentan un gran obstáculo que las personas tienen que enfocar sobre una base individual, porque ninguna organización va a admitir colectivamente su condición—y resolverá convenientemente el problema para todos sus miembros.

Por lo tanto, ¿Cuántos individuos estarán dispuestos a ungir sus ojos y así poder aprender—“ver”—que el estándar que están usando está completamente equivocado? ¿Cuántos recordarán que “Ellos midiéndose a sí mismos y comparándose consigo mismos no son juiciosos” (II Cor. 10:12)? ¿Cuántos olvidarán: “Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba” (ver. 18)?

Escudriñe todas las áreas

En el espíritu de peirazo, explicado anteriormente, uno debe tomar su temperatura en una manera completa y metódica. Si usted está verdaderamente interesado en “ungir sus ojos…para que pueda ver”, debe estar dispuesto a examinar cuidadosamente todos los aspectos de su conversión y vida cristiana. Una revisión rápida, en la manera en la que algunas personas se preparan típicamente para la Pascua, no lo harán, ni llegaran cerca. Ofreceré una lista más breve de preguntas que, como mínimo debería preguntarse usted mismo, enfocándose primariamente sobre conducta.

Herramientas de crecimiento

Con respecto a las cinco herramientas del crecimiento cristiano: ¿está regularmente orando, estudiando, ayunando, meditando—y activamente concentrado en ejercitar el Espíritu de Dios? ¿En cuál de éstos está usted débil? ¿Dónde podría hacerlo mejor—o más? ¿Cuánto y con qué frecuencia hace estas cosas? Entonces, ¿Cuánto tiempo ha estado insuficiente en el uso de estas vitales herramientas cristianas, conocidas por la Iglesia por décadas como la única manera que un cristiano puede crecer espiritualmente?

Casi ciertamente, usted es insuficiente en algunas áreas. Pregúntese por qué permitió que esto sucediera—y cuan determinado esta a hacer algo acerca de esto. ¿Es algo que usted mejorará AHORA, o es algo que meramente “dirigirá después”, cuando usted “tenga más tiempo?”

Sábado y Días Santos

¿Cómo ve usted el sábado de Dios? ¿Se prepara apropiadamente —y le da la bienvenida cuando llega? ¿Ocasionalmente “reniega reunirse junto los demás”? Si ese es el caso, con qué frecuencia—y ¿que le ha hecho pensar que puede hacer esto (Heb. 10:24-26)? ¿Se ha relajado en su código de vestir el sábado de lo que la Iglesia entera practicó una vez cuando estaba en el carril? ¿Esta su conversación llena de palabras vagas—esta esforzándose activamente por quitarlas de sus discusiones con otros hermanos el sábado? ¿Todavía escucha atentamente los servicios, tomando cuidadosas notas con una Biblia abierta, a causa de que planea volver a re-visitar esas notas uno o más veces la semana siguiente? ¿Esta encendida la televisión durante el sábado, y si es así, cuánto tiempo y para qué propósito? ¿Ha degenerado este elemento de su estándar de conducta de acuerdo con mantener sábado? ¿Ve todavía el sábado como el mandamiento de prueba de Dios?

¿Qué tal la Fiesta de Tabernáculos? ¿Asiste siempre cada día de Fiesta—y, una vez más, como viste? ¿Mantiene todavía el segundo diezmo completo en preparación para la Fiesta, siempre evitando en el exceso antes y después de la Fiesta para que otros, menos privilegiados, puedan también ser capaces de asistir? ¿Su asistencia, por lo menos donde usted esta en este momento, refleja una lealtad a su grupo, o asiste a cualquier sitio de la Fiesta que esta más cerca, o más atractivo para usted, a pesar de su afiliación?

Estudio de Biblia y lectura

¿Con qué frecuencia estudia su Biblia para revisar intensivamente las doctrinas básicas (en un modo de dokimos) —o para la corrección personal de esta manera? ¿Cuándo fue la ultima vez que levanto uno de los folletos del Sr. Armstrong—y con cuidado lo leyó con una Biblia abierta? (A este respecto I Timoteo 4:13, “ocúpate en la lectura”, tiene una aplicación vital). ¿Con qué frecuencia lo hace, asumiendo que hace todo? Usted podría preguntarse: “¿cuántos cristianos de las eras previas codiciarían los muchos libros y folletos que están sólo acumulando polvo en mi estante?” ¿Cuántos años—o décadas?—han pasado desde que llevó a cabo este ejercicio?

¿Careciendo de esta práctica, con qué frecuencia, y a qué grado, lee típicamente la literatura de su propio grupo en este modo? (Esto no es dicho para aprobar su material, sino meramente para ayudarlo a tomar su temperatura completa). ¿Con qué frecuencia piensa o habla acerca de estudiar el concepto de—la palabra —la verdad en su mente? ¿Con qué frecuencia se encuentra pensando específica y conscientemente acerca de la necesidad de retener, con Apocalipsis 3:11 en su mente? ¿Jamás?

Mirando el cumplimiento de la profecía

¿En esta consideración, que tan urgentemente estudia la profecía—significando la verdad de la profecía? ¿Es la profecía un tema que todavía le estremece, encendiéndole sobre la tremenda urgencia de nuestros tiempos—y dejando en usted un cristiano mas ferviente cada vez que estudia los acontecimientos que pronto vendrán?

No importa cuanto tiempo tenemos, nos quedan unos pocos años menos que cuando el Sr. Armstrong estaba vivo y nos decía que simplificáramos nuestras vidas (Enero 1980) porque él sabia que los acontecimientos proféticos catastróficos pronto caerían sobre un mundo confiado. Casi 25 años han pasado. ¿Que tan completamente esta aplicando Lucas 21:36—“velando y orando en todo tiempo”—reconociendo el peligro extremo para usted si ignora los versículos 34-35 que preceden—y especialmente el versículo 35? ¿Puede todavía (o pudo alguna vez) explicar correctamente las bestias, las cabezas, los cuernos, los dedos de Apocalipsis 13, 17 y Daniel 7, y la gran estatua de Daniel 2?

Conducta personal

¿Qué tal otras áreas de conducta cristiana? ¿Bebe usted un poco más de lo que debe? ¿Su conversación durante la semana refleja lo qué Cristo diría—y esta activamente preocupado en esto? ¿Cómo esta su matrimonio, y a qué grado esta enfocado a mejorarlo en relación al plan de Dios, reconoce que es “una institución divina, ordenada por Dios”? ¿Su matrimonio es todavía especial—y esta creciendo más cada día?

¿Practica rutinariamente los principios bíblicamente prescritos del cuidado de los niños? ¿Es consistente y unificado en lo que hace, sabiendo que esta entrenando pequeños miembros potenciales de la familia de Dios, y sabiendo que los tiene sólo como una administración temporal en el nombre de Dios hasta que ellos alcancen la edad adulta?

¿Continua diezmando fielmente cada centavo que gana? ¿Qué tal ofrendas, también ordenadas por Dios ( Mal. 3:8-10)? ¿Paga todavía el tercer diezmo, o está en uno de los grupos que ha despreciado la ley eterna de Dios en este tema, ignorando el mandamiento de cuidar de las viudas, huérfanos, necesitados, extranjeros y Levitas? ¿Ha permitido que los “argumentos” de sus líderes lo convenzan de que Dios eliminó esta ley simplemente porque ellos la rechazaron—porque lo convencieron de que el Sr. Armstrong habría hecho esta decisión universal para la Iglesia si él estuviera todavía vivo?

¿Ferviente para la Obra?

Cuándo el Sr. Armstrong estaba vivo, habló continuamente acerca de la importancia de la Obra. ¿Aparte de la estructura correcta de cómo la verdadera Obra de Dios debe ser hecha y su verdad restaurada completa predicada, por lo menos dentro de su grupo, todavía está emocionado sobre el progreso de la Obra siendo hecha alrededor del mundo?

¿Con qué frecuencia ora acerca de la Obra de Dios? ¿Cuán largas y específicas son sus oraciones por la Obra de Dios (Mat. 9:36-38)?¿Que piensa en términos de sacrificar regularmente con ofrendas extra, como el Sr. Armstrong nos recordaba mensualmente, en casi todas las cartas a los miembros y colaboradores? ¿Cuánto piensa acerca del maravilloso anuncio del Reino de Dios yendo al mundo, y de la sobria advertencia de Ezequiel yendo a las naciones modernas de Israel?

Examinar y vencer

¿Con qué frecuencia detiene su actividad y toma tiempo de examinase? Reconociendo el poder de Jeremías 17:9, ¿con qué frecuencia ora fervientemente por corrección (10:23-24), suplicando a Dios que le muestre como El lo ve? ¿Con qué frecuencia se arrepiente profundamente de lo qué el espejo de Dios le revela (Santiago 1:22-25)?

¿Que tan preocupado está de copiar la vida de Cristo y con qué frecuencia piensa acerca de esta continua responsabilidad? ¿Qué tan concernido esta acerca de su conducta—y cuán determinado está a derrotar sus problemas? ¿Qué áreas de la debilidad puede decir que ha dirigido honestamente—y vencido? ¿Con qué frecuencia y a qué grado siente “hambre y sed de justicia”? ¿Con qué frecuencia piensa acerca de llevar a cavo los nueve “frutos del espíritu”—amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza (Gal. 5:22-23)—reconociendo la seria instrucción de Cristo, dada cuatro veces en Juan 15, “llevar y dar más fruto” (vs. 2, 5, 8, 16) como prueba de que usted es su discípulo?

¡Porque nació usted!

¿Con qué frecuencia piensa activamente-conscientemente-acerca de gobernar con Cristo-realmente sentado sobre tronos reinando sobre naciones? ¿Cuánto piensa acerca del proceso de calificar para gobernar? ¿Está conectando esto a gobernar ahora todas las áreas de su vida? ¿A menudo-o alguna vez-medita sobre si Dios está verdaderamente gobernándolo a usted? ¿Periódicamente se recuerda que está en entrenamiento para ser un maestro? Esta lista podría seguir y seguir, pero lo que he listado aquí no es más que un punto de partida—un lugar para empezar. Es distante de lo completo—y la sinceridad de su interés por recobrar su vista será definida en parte por la longitud de su propia lista más allá de la que he proporcionado. Será medido también por cuán honestamente usted lo gradúe. ¡Si usted se blanquea, girando literalmente el profetizado “ojo ciego” a su conducta cristiana, sólo se lastimará—y potencialmente se arriesgará eternamente—usted mismo!

CAPÍTULO DIEZ –
EL GOBIERNO LO ES TODO

La Biblia, ante todo, es un libro acerca de gobierno. Mientras aprendí esto del Sr. Armstrong, casi 40 años de estudiar la Palabra de Dios han confirmado que es verdad. Considere solo estas cosas: ¡la rebelión de Lucifer contra el gobierno de Dios, la decisión similar de Adán, cómo Dios gobernó el Israel antiguo (Moisés, Josué, los jueces, reyes y profetas, etc.), la rebelión de Coré, la rebelión de Saúl, el cetro especial (gobierno) pactado prometido a la Casa de David, cómo Cristo calificó para reemplazar Satanás, el gobierno en la Iglesia, por qué los gobiernos de este mundo no pueden y nunca han funcionado, y la venida del súper gobierno de Dios rigiendo al mundo, administrado por Cristo y los santos, para reemplazar los gobiernos de los hombres y traer paz, felicidad, abundancia y prosperidad a todas las naciones—todo esto es el tema central en la Biblia!

El evangelio del reino del Dios es un mensaje completamente acerca de gobierno—el ya descrito—bajo la Familia gobernante de Dios. Y este tema es el fundamento central absoluto en toda la Biblia. Esto es porque el gobierno fue un tema constante en los escritos del Sr. Armstrong, mencionado y descrito, en una manera u otra, en casi cada uno de sus libros y folletos. ¡Créame, he completado la tarea de re-escribirlos todos, lo sé! Ahora comprendo, en una manera que debo admitir que nunca entendí completamente antes, por qué el Sr. Armstrong enseñó, que “el Gobierno es todo ”. Usted puede recordar probablemente sus palabras, expresadas más de una vez en esta misma forma. Leeremos sus declaraciones en un momento.

Hay una razón gigantesca por qué él sentía de esta manera, empezando en el invierno de 1952-53, cuándo Dios primero le reveló esta gigantesca verdad a él. El Sr. Armstrong, con la Iglesia de Dios de la Radio, entonces con 19 años, y comenzando a crecer mucho más rápido, comenzó a llevar el evangelio al mundo en enero 1953. ¡No fue un accidente que Dios revelara, en el proceso de restauración de su verdad a la Iglesia a través del Sr. Armstrong, esta particular verdad en aquel tiempo! Dios sabía, y el Sr. Armstrong entendió en retrospectiva, que una enorme Obra, rodeando la Tierra y alcanzando todas las naciones, debe tener la forma correcta de gobierno en orden para lograr el inmenso tamaño que eventualmente alcanzaría. Una enorme profecía tenía que ser cumplida. La Iglesia había sido forzada a sufrir lucha interna, la competencia y el desacuerdo, ocurriendo en Sardis—a causa de su torpe, ineficaz y no bíblica forma de gobierno—La Obra, bajo el Sr. Armstrong, habría sido arrastrada lenta y permanentemente limitada a no más que una fracción de lo que se convirtió.

Aquí están solo dos citas del Sr. Armstrong, introduciendo la totalidad de este capítulo, y de la importancia extrema del entendimiento del tema de cómo Dios gobierna su Iglesia.

Cuantos lean solamente la primera declaración nunca dudarán otra vez de cuán fuertemente se sentía el Sr. Armstrong acerca del—y cuán comprensivamente él vio—gobierno. Fue dada en uno de sus sermones finales, y casi parece que Dios deseaba que el dijera esto al final de su vida como un testimonio especial a la Iglesia de la importancia crucial de la única cosa que la Iglesia nunca debe olvidar. Habiendo escuchado esta porción otra vez, sólo deseo que pueda transmitir el poder y la intensidad con la que este hombre de casi de 93 años de edad entregó estas palabras. El siguiente libro al cuál él se refirió fue EL MISTERIO DE LOS SIGLOS. La segunda cita amplifica la primera:

“¡Pero cuando fui desafiado, antes que aprendiera acerca de los Días Santos o acerca de cualquier cosa, fui desafiado sobre el punto de la ley y del gobierno de Dios! La cosa completa fue el gobierno. La cosa que Satanás quitó fue el gobierno. La cosa que Cristo viene a restaurar es el gobierno. ¡Y por lo que Él me levantó fue para restaurar el gobierno en su Iglesia! Y la prueba completa del desafío en primer lugar después de que Dios me había ablandado por otras cosas que se registrarán en este libro fue el punto del gobierno ”.

Sermón, Confié en Dios, 6 de abril de 1985.

“Y esto es lo que Pedro les hablo en aquel momento. En el versículo 19 del tercer capítulo de Hechos. Pedro dijo, ‘Así que arrepentios y convertios para que sean borrados vuestros pecados para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio; Y él envíe (el tiempo cuando él enviará) a Jesucristo, que os fue antes anunciado; a quién de cierto es necesario que el cielo(s) reciba (ahora Él subiría hasta el cielo y los cielos lo recibirían hasta un cierto tiempo) hasta los tempos de la restauración de todas cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo’.

“Ahora la restauración. Observe esta palabra en el diccionario. Restauración significa restaurar a una condición anterior, un estado o condición anterior. Restaurar lo que había sido quitado. Restaurar lo que había sido quitado [dicho dos veces]. Así que ahora le pregunto, ¿qué viene a restaurar Cristo que había sido quitado? Lo qué había sido quitado fue el gobierno de Dios. ¡El gobierno de Dios! Y si usted conoce la Biblia completa, esa es la historia completa de la Biblia. Ese es el propósito total—todo”.

Sermón, La misión de la Iglesia de la era de Filadelfia, 17 de Diciembre de 1983.

¿Saboreó lo que usted acaba de leer en estas dos citas? Contienen un tema que literalmente impulsó la vida entera, ministerio y pensamiento del Sr. Armstrong. El sabía que Dios lo envió al mundo y sus líderes con el constante mensaje—el “anunciamiento” como él lo puso—del venidero gobierno de Dios rigiendo al mundo en su mente y hablar.

Recibiendo falsos profetas

Una de las finales instrucciones de Cristo para la Iglesia fue advertir que justo antes de su regreso, falsos profetas y falsos Cristos aparecerían—y seducirían a muchos a seguirlos. Jesús dijo simplemente, a pesar de lo que cualquier falso profeta diga, “no lo crean”. Estas advertencias han producido una increíble ironía en la última era de la Iglesia de Dios. Comencemos a examinarla, y su última conexión al gobierno-y el gobierno en Su Iglesia.

Esta próxima sección ayuda a exponer todo el resto del capítulo

Los capítulos paralelos de Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21, llamados la profecía del monte de los Olivos, contienen varias advertencias poderosas. Tres veces, en Mateo 24, Cristo advierte de aquellos que vendrían y “engañarían a muchos”. Note: “Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán” (ver. 5). Ninguno puede dudar que esto ha sucedido—en el mundo y en la Iglesia. Por 2.000 años, muchos han venido “en el nombre[de Cristo]”, lo cuál significa por su autoridad—y muchos han sido engañados.

¡El versículo 11 es más específico, advirtiendo de “muchos” siendo engañados, esta vez por “falsos profetas”. ¡ Jesús está hablando a la Iglesia! ¿Cómo lo sabemos? Los versículos 12-13 hablan directamente a la Iglesia, porque es ahí donde las personas pueden no resistir hasta el fin. Y sólo en la Iglesia la anarquía (“iniquidad”) puede abundar de tal manera como para causar que el amor de los santos se enfríe. No pierda este punto. ¡Los falsos profetas fueron profetizados a engañar a la Iglesia en el fin! Recuerde, el mundo siempre ha estado engañado (Apoc. 12:9)!

Ahora para una advertencia más fuerte de Cristo: “Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad allí esta, no lo creáis. Porque se levantaran falsos Cristos y falsos profetas , y harán grandes señales y prodigios; de tal manera que engañarán, si fuere posible, aún a los escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así que si os dijeren: Mirad esta en el desierto, no salgáis; o mirad esta en los aposentos, no lo creáis” (Mat. 24:23-26).

Varios puntos surgen. Primero, Cristo advierte a sus discípulos que ellos podrían ser engañados. ¡Advierta el uso repetido de “ustedes”. Sin embargo, como los discípulos no vivieron en el tiempo del fin, sino NOSOTROS, ¡la advertencia debe ser para NOSOTROS hoy (24:3)!

No pierda este énfasis.

¡El engaño en el fin es tan grande que la probabilidad que existe para el pueblo de Dios no es solo de seguir a falsos profetas, sino también a falsos Cristos! ¡Cristo está advirtiendo que la sutileza y el engaño necesarios para que tales falsos profetas o falsos Cristos triunfen—son cada vez más—debe ser impactante! Incluso, algunos hoy, han dicho esto no puede sucederle a los “verdaderos escogidos” (ver. 24), en efecto, barre la más grande de todas las advertencias como si no fuera una advertencia para ellos después de todo.

¡Esto en sí mismo es uno de los engaños más asombrosos que jamás he oído!

Cuándo se enfrente con aquellos diciendo que Cristo está “aquí o allá”, Jesús dijo, “no lo creáis” (Mat. 24:26). No obstante, muchos entre los dispersados parecen creer con ansia a falsos profetas y a falsos Cristos, en lugar del verdadero Cristo. Como expliqué anteriormente, ha sido mi experiencia que las personas comienzan generalmente asumiendo que otras personas están engañadas o en peligro de esto. Cristo advirtió que el engaño empeoraría (versículo 24), y que algunos falsos profetas y falsos Cristos realizarían incluso milagros. Estos engañarían también a muchos, incluyendo hermanos, a causa de que muchos ciegamente reciben a aquellos quiénes Cristo NO HA ENVIADO. ¡Ignorando la importancia crucial de los frutos, los grandes números no se molestan en examinar—ver—si alguno es escogido por Dios, sino solamente si un hombre dice que él es! Y yo no soy una excepción. Un líder debe ser capaz de someterse al escrutinio de cualidades de Dios-exhibiendo los frutos correctos-pero, en un sentido, esto se vuelve innecesario si los asistentes están dando a sus lideres “un pase libre”.

¡Sorprendentemente, dos o tres líderes de los dispersados, quienes han profesado a sí mismos ser profetas (incluso uno afirmando que él es “Aquel profeta” de Deuteronomio 18:15), han embaucado a miles de personas que ignoraron completamente—u olvidaron—la advertencia de Cristo! Pensaron que sus advertencias eran para “alguien más”.

Cristo advirtió que esto sucedería. ¿Esto le preocupa? Pues debería. ¡Él advirtió a la Iglesia acerca de a quienes no recibir! ¿El resultado? ¡Aproximadamente 120.000 personas (el 80 por ciento) dejaron la verdad! La mayor parte del restante 20 por ciento han negociado por lo menos algunas falsas doctrinas. Siguiendo el patrón de 2.000 años de historia de la Iglesia, esto sucedió porque las personas estaban bien dispuestas a recibir felizmente a aquellos a quienes Dios no había enviado.

¡Mantenga los siguientes principios básicos en mente: Nunca ha habido una advertencia importante—¡ninguna!—que Cristo le haya ha dado a su Iglesia que haya sido ignorada!

Continuemos con lo que es una ironía colosal.

La verdad sólo a través de los apóstoles

Muchos hermanos, incluyendo todos los líderes de los dispersados, han escogido rechazar conscientemente ciertas doctrinas que la Iglesia una vez creyó. Sin embargo, por ahora, debería ser claro que la mayoría del pueblo de Dios simplemente ha olvidado ciertas otras doctrinas una vez conocidas por toda la Iglesia.

La mayoría de los hermanos recordarán cómo el Sr. Armstrong repetía, para énfasis, las enseñanzas más importantes—aquellas que la Iglesia nunca debe olvidar o confundir. ¡A pesar de esto, incluso algunas de las más importantes doctrinas que él enseñó han sido rechazadas u—otra vez—olvidadas! ¡Algunas son más importantes que el básico entendimiento bíblico de que Cristo pone la verdad en la Iglesia a través de apóstoles—y solo a través de los apóstoles!

Antes continuar, examinemos solo cuatro declaraciones del Sr. Armstrong. A medida que usted las lea, vea si la fuerza y la claridad de sus palabras no reviven los recuerdos en su mente de cómo todos una vez lo comprendíamos. Advierta en el principio de la primera cita, con respecto a quién Dios envía, cómo el Sr. Armstrong explica la definición de un apóstol:

“La palabra apóstol significa ‘uno enviado’ ”.

“La Iglesia de Dios del Nuevo testamento recibió todas sus enseñanzas, prácticas, costumbres, de los apóstoles, con Pedro como jefe sobre todos los demás”.

“Mas los apóstoles eran los maestros, que inculcaron en la Iglesia las creencias, enseñanzas, practicas y costumbres de la Iglesia. ¡Y todos miembros de la Iglesia eran requeridos por Dios a creer y hablar la misma cosa!”

“¡No había consejo doctrinal! Las enseñanzas de la Iglesia no vinieron de un concilio de ministros y/o miembros legos, que votaron sobre qué creer”.

“¡Justo aquí, marque bien este punto: Dios puso su verdad en su Iglesia a través de Cristo y por medio de sus apóstoles!”

“¡Note esto! La Iglesia de Dios está construida sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas…”

“¡Le he mostrado…que Pedro fue el líder de los apóstoles—y que la Iglesia recibió sus enseñanzas y doctrinas de los apóstoles!

“¡Así que ahora sea hecho oficial—por el apóstol actual de Cristo—que atar y desatar simple y claramente, fue dado al apóstol principal de Cristo— no a ministros de más bajo rango ordenados por su autoridad—no por la Iglesia como un cuerpo—sino por el apóstol!”

“¡Jesucristo es la cabeza viviente de esta Iglesia! Él la edificó a través de su apóstol. y el, Cristo, aún gobierna supremamente en la única área en la tierra ¡donde el gobierno de Dios está siendo administrado hoy!”

“Cómo Cristo da a la Iglesia sus creencias ”, BN, 20 Noviembre, 1978

“Dios nos dice que en su Iglesia todos debemos creer y hablar la misma cosa—debemos estar de acuerdo en lo que es la verdad, lo justo, y lo bueno completamente opuesto a lo que es el mal y el pecado.

“¿Pero COMO? ¿Cómo pone Jesucristo sus doctrinas dentro de su Iglesia? ¿Cómo lo hizo en 31 DC? ¿Cómo lo hizo en 1933 DC?”

“Sólo por sus apóstoles escogidos”.

“¡Nuestras enseñanzas y doctrinas deben venir de Dios!¡A través de Cristo! ¡Y a través de su apóstol!”

“Dios siempre ha tratado con humanos, ha trabajado a través de un hombre a la vez—¡uno que cree en Dios! Algunos en la antigua Israel desafiaron este liderazgo de un hombre. ¡Algunos, igualmente, lo desafían hoy día!”

“Primero, el propio hermano y la hermana de Moisés desafiaron su liderazgo de un hombre…‘la cólera del Eterno se encendió contra ellos' [Números 12:9]”.

“¡Más aunque todos nuestros miembros y ministros saben esto, algunos no temen hablar despreciativamente, con hostilidad, o calumniar contra el apóstol de Cristo hoy en día! ¡Ellos no necesitan TEMERME! Porque no voy a voltearme contra ellos ni les castigaré”.

“¿Porque entonces, no temen a Dios? Debe ser una de dos cosas. O verdaderamente no comprenden esta enseñanza…o no creen que Dios me ha escogido como su apóstol y líder humano hoy”.

“La iglesia es la Iglesia de DIOS. La cabeza de la Iglesia, bajo DIOS, es Jesucristo. Bajo Cristo, en el nivel humano, está su apóstol escogido, a través de quién Él ha levantado y edificado este TEMPLO espiritual al cuál el Cristo reinante vendrá pronto en gloria (Efe. 2:20-21)”.

“Todas las doctrinas en la Iglesia cuando empezó en el 31 DC, fueron puestas por los apóstoles. Todas las doctrinas en la presente era de Filadelfia fueron puestas en la Iglesia por Jesucristo a través de su apóstol escogido”.

“Y ahora Cristo pone a la Iglesia de nuevo en el camino doctrinalmente! ”, WN 19 Feb., 1979

“Las enseñanzas de la iglesia estaban siendo cambiadas. El folleto con mejor resultado que los demás, La Llave Maestra de la Profecía, fue atacado…lo mismo ocurrió con otros folletos importantes y básicos escritos por el apóstol de Cristo”.

“¿Cómo es que la Iglesia de Dios recibe sus doctrinas, creencias y enseñanzas? ¡Directamente de Dios, a través de Jesucristo como cabeza de la Iglesia, y de Él a través de los apóstoles! ¡Nunca por ningún otro! ¡Nunca por un grupo de ministros que se nombran ellos mismos como comité doctrinal! Así fue en el primer siglo”.

“¿Cómo fue que la Iglesia de Dios recibió sus doctrinas, creencias y enseñanzas?” ¡Exclusivamente a través del apóstol de Cristo!

“Pero todas las doctrinas, creencias y enseñanzas en la Iglesia de Dios Universal han venido de Jesucristo a través de su apóstol escogido!”

“¿Qué Es un liberal? ”, WN, 19 de Febrero, 1979

“El Jesucristo viviente fundó la única verdadera Iglesia de Dios, en el 31 DC. El mismo Jesucristo viviente comenzó la era de Filadelfia de la Iglesia de Dios a través de mí, como su apóstol escogido, en Agosto de 1933”.

“Dios ordena en su palabra que todos ‘hablemos la misma cosa’. ‘Esa misma cosa’ que El puso en su Iglesia a través de su apóstol ”.

“Rebajando—O ¿lentamente edificando solidamente? ” WN, 11 de junio de 1979

Numerosas otras declaraciones, algunas extensivas e igualmente fuertes, podrían haber sido incluidas también. Pero estas cuatro deberían ser suficiente para todos aquellos quienes deseen conocer la verdad acerca de—y aquellos determinados a adherirse a—lo que el Sr. Armstrong enseñó concerniente de cómo todas las verdaderas doctrinas entran a la Iglesia. Antes de continuar reflexione por un momento sobre si usted todavía cree esto.

¿Adorando al Sr. Armstrong o fe en Dios basada en prueba?

Aquellos que rehúsan hacer excepciones para retener la verdad que la Iglesia una vez creyó, y creer que sólo viene a través de los apóstoles, a menudo son acusados de “adorar al Sr. Armstrong”. Mencioné esto en la introducción y otra vez más tarde. Aparte del punto que daré en un momento, esta es otra ironía.

Considere. Cuándo 150.000 personas retuvieron lo que el Sr. Armstrong enseñó, mientras él estaba vivo, ninguno sugirió que estábamos “adorándolo”. Por qué ahora algunos dicen esto? ¿Qué cambió?

Muchos hermanos por mucho tiempo se han esforzado por seguir las enseñanzas de otros apóstoles (Pedro, Pablo, Juan, Santiago, Mateo, Judas) y nadie ha sugerido jamás que estaban adorando a ninguno de ellos. ¿Por qué el Sr. Armstrong es el único con atención especial en esta manera?

Considere esto. Como todos los apóstoles antes de él, el Sr. Armstrong murió. Aquellos que practican la obediencia balanceada a las instrucciones de otros apóstoles finados no se dicen estar consagrando o adorándolos. Esto debería incluir al Sr. Armstrong. Verdaderamente, él es un apóstol “sin el honor de aquellos de su propio tiempo”—a aquellos quienes piensan meramente seguirle (I Cor.11:1) se han convertido en adoradores de él, ahora que él se ha ido.

El Sr. Armstrong plenamente enseñó que la verdadera doctrina sólo podría entrar a la Iglesia a través de los apóstoles. Esto, en sí mismo, fue una doctrina fuertemente retenida. La mayoría no se atrevía a desafiar la sólida prueba que fue ofrecida. ¿Pero cuántos profundizaron en ésta prueba? Rechazar este colosal entendimiento es de hecho su propia falsa doctrina. ¡Piense otra vez! Las personas deben rechazar primero esta doctrina para estar en posición de rechazar otras doctrinas. Reconozca que esta es la única manera de aceptar alguna nueva enseñanza de los no apóstoles. Repito-no hay otra manera de apartarse de las creencias previas.

Muchos ahora carecen de fe para creer completamente que Dios guió al Sr. Armstrong al grado, y en una manera extraordinaria, que toda la Iglesia una vez creyó. Pero no dudarían esto si hubieran probado lo que él había enseñado—y esto incluye que Dios enseña la verdad a su Iglesia a través de los apóstoles.

¡Piense! Esta es casi ciertamente una de las razones por la que Cristo preguntó, “…Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿Hallará fe en la tierra?” (Lucas 18:8). Esta pregunta se refiere al período justo antes de su regreso. Las únicas personas que podrían ser posiblemente candidatos para tener o perder la fe serían aquellos en su Iglesia. Él sabía que el mundo no estaba dentro de la ecuación. Jesús entendió obviamente que las condiciones en los últimos días causarían que las mayorías perdieran la fe en cómo El había exitosamente guiado y bendecido a su Iglesia por tanto tiempo—y cómo Él la guió hacia la verdad. ¡Cuán corta es la memoria humana!

Cuándo el Sr. Armstrong dijo la Iglesia repetidas veces que Cristo lo estaba guiando—que lo que estaba siendo logrado en la Iglesia de Dios Universal no era el producto de un ser humano—la mayoría vio todo lo que estaba tomando lugar, y creyó que él tenía razón, algunos habiéndolo probado. El Sr. Armstrong murió, el tiempo pasó y la fe disminuyó. Ahora, muchos no están ni siquiera seguros que él fue un apóstol, o si lo fue, están inseguros de lo que esto significó a la Iglesia.

Recibiendo a aquellos que Dios envía

Regresemos al tema de falsos profetas y falsos Cristos. Hay un lado opuesto a la advertencia de Cristo de no recibir a tales hombres. Están, por supuesto, aquellos a quién Dios HA enviado—aquellos quienes deberían ser recibidos. Muchos se han olvidado de esta distinción de suma importancia, habiendo olvidado primero que Dios no enviaría a nadie sin asegurarse que podríamos saber que él vino de Dios. ¡Recuerde, la palabra apóstol significa “uno enviado”—de Dios! Si Dios envía un hombre, obviamente quisiera que esto fuera conocido por sus otros servos y así ellos pueden apoyar a ése hombre.

Justo antes de su crucifixión, Cristo le dijo a sus discípulos, “De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviaré me recibe a mi; y el que me recibe a mi, recibe al que me envió[el Padre]” (Juan 13:20).

Esto representa una prueba supremamente importante para todos siervos de Dios de cada era. Recibir aquellos que Dios envía es recibir a Cristo y al Padre. ¡Opuestamente—y obviamente—rechazar o ignorar a aquellos que Cristo ha enviado es rechazar o ignorar a Cristo y al Padre!

Un pasaje más largo amplifica este punto, haciendo absolutamente claro de cuán importante es este principio para Dios. Se encuentra en Mateo 10:40-42. Examinaremos un versículo a la vez: “El que a vosotros recibe, a mi me recibe; y él que me recibe a mi, recibe al que me envió” (ver. 40). Esta porción del pasaje es casi idéntica a la de Juan 13:20.

Pero no termina aquí. El siguiente versículo revela que hay más en juego de lo que conoce el ojo—más que solamente obedecer la instrucción de Cristo de recibir a los siervos que El ha autorizado o enviado: “El que recibe a un profeta por cuanto es profeta recompensa de profeta recibirá; y él que recibe a un justo recompensa de un justo recibirá” (ver. 41).

Hay, literalmente, algo en esto para usted y para mí—si discernimos a quién Dios ha enviado de quien no. Una muy verdadera—y eterna— recompensa esta en juego. Ahora advierta el próximo versículo: “Y cualquiera que dé a uno de éstos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa” (versículo 42).

Tan sólo dar un simple vaso de agua, en el nombre de un discípulo, trae una segura recompensa de Dios. Aquí está porqué. Lo que sea que hagamos por los verdaderos siervos de Dios—aún aquellos teniendo un muy elemental “oficio” de “pequeñito”—Cristo considera que ha sido hecho directamente para El: “Y respondiendo el Rey, les dirá; De cierto os digo que en cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mat. 25:40).

Este último pasaje introduce la necesidad de siempre recibir a los hermanos verdaderos de Cristo. Por supuesto, apóstoles, profetas, evangelistas, etc., esto es mucho más difícil, y a veces imposible de discernir. De hecho, este es todo el punto del extenso pasaje en Mateo 25. Las personas no siempre podían discernir si estaban recibiendo a uno de los “hermanos” de Cristo —“Sus pequeñitos”. Pero Cristo toma nota de la conducta de las personas incluso “la menor” de sus ovejas.

¿Cuál es el punto? Justo esto: ¿Cuán importante es para Dios, entonces, que cumplamos el mandamiento de recibir a un apóstol cuando Dios lo ha mandado? ¡Cuando un apóstol es “uno enviado” de Dios, que pena de aquellos que ignoran Juan 13:20, Mateo 10:40-42 y 25:40!

Pronto, con el Sr. Armstrong esto será visto por tener una gran connotación.

No puedo enfatizar suficientemente cuán grave es esto para Cristo, que conecta su disposición de recibir uno que El ha enviado a si usted no recibiría a Cristo o al Padre. ¡No bromee que nada menos que esto esta en juego! Una recompensa muy específica está asegurada a cualquiera que entienda que meramente está dando un vaso de agua a un discípulo en el nombre de un discípulo.

¿Qué entonces de un apóstol?

Por supuesto, algunos no cuidan lo qué Dios dice acerca de este asunto. Ellos parecen recibir a aquellos qué desean y rechazan sin consideración a los qué Dios instruye—o si Dios los ha enviado.

“Aunque uno se levante de la muerte”

Realmente, este es uno de los puntos principales en la parábola de Lázaro y el hombre rico, que revela hasta donde algunas personas llegan a estar atrincheradas en su pensamiento, indispuestos a considerar una posición equivocada que ellos han tomado. Al fin de esta historia, cuando el hombre rico se dio cuenta que había perdido su salvación, él instó a Abraham, entonces en el Reino, a mandar a Lázaro para advertir a sus cinco hermanos de lo que el hombre rico había rechazado. Abraham respondió, “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos” (Lucas 16:29).

El hombre rico, pensando que uno resucitado de la muerte tendría más peso, instó a Abraham a reconsiderar (vers. 30).

La respuesta de Abraham lleva una poderosa advertencia a todo los que rechazan la autoridad— total o en parte—que Dios colocó en su apóstol Herbert W. Armstrong. Note: “Más Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de los muertos” (vers. 31).

Es extremadamente difícil mover a las personas que han sentado sus mentes. Basados en esta parábola, reconozco que este libro, escrito por uno que la mayoría no verá como enviado por Dios, probablemente no moverá un gran número de hermanos. (Y podrá sólo mover muy pocos ministros mayores, si a caso). Pero moverá algunos. ¡Espero que usted reflexionará en lo que el hombre rico no entendió acerca de la necedad de la naturaleza humana—acerca de cómo las personas pueden saber lo qué Moisés y los profetas enseñaron, pero no serán movidos a tomar acción personal en sus vidas—aunque alguien regresara de la muerte para exhortarlos!

Ahora revelaremos la enorme ironía. Cuán asombroso es que las personas recibirán a falsos y comprometidos líderes, falsos profetas y falsos Cristos, directamente contrario a la advertencia personal de Cristo (para aquellos en el tiempo del fin) de no hacer esto. ¡Más, cuando un verdadero gran siervo de Dios murió, al final de un ministerio fenomenal de 52 años que alcanzó 250 millones de personas, la inmensa mayoría que sabia de este gran siervo ahora han rechazado en gran parte cómo Dios lo utilizó—a favor de las personas que Cristo nos advirtió rechazar! ¡Asombroso!

Cómo han cambiado los tiempos. Hubo una vez, no hace mucho tiempo, cuándo la tercera parte de todos los jefes de estado en la tierra—reyes, reinas, presidentes, primeros ministros y cancilleres—recibieron al Sr. Armstrong como “Un embajador sin cartera”. Le fueron dados honores especiales, premios, obsequios y buen trato—por jefes de estado carnales, hombres que no tenían la menor idea de lo que la Iglesia una vez entendió cuál era su papel. Ahora, por cuentas de miles—que entendieron una vez—han rechazado todas o muchas de sus doctrinas, políticas, tradiciones que él enseñó, su carácter, e incluso, en muchos casos, que él era un apóstol. ¡Ellos rechazan también su cumplimiento verdadero histórico, notable y extraordinario de la profecía!

¡Todo esto prepara el camino para ver la necesidad tan grande de recibir a un enviado—que en este caso fue más que un apóstol! ¿Qué significa esto?

Líderes rechazando al Sr. Armstrong como el Elías

Continuemos con un gran paso más allá del entendimiento de que la verdad es revelada a la Iglesia a través de apóstoles, y como reconocer cuando uno es enviado. De hecho, además de rechazar este entendimiento, las personas también deben, si ellos están cambiando doctrinas, rechazar el entendimiento que el Elías final ha venido y restaurado todas las cosas para la Iglesia (Mat. 17:11).

De todos los desacuerdos en los dispersados, uno de los más grandes (y posiblemente el más grande) es si el Sr. Armstrong fue el “Elías” profetizado, predicho a venir antes del día del Señor y el regreso de Cristo—y profetizado a “restaurar todas las cosas”. Si el Sr. Armstrong fue este hombre, entonces todas las verdades que él enseñó deben ser mantenidas—¡retenidas! ¡Las implicaciones de su cumplimiento son tremendas! El libro Yo os envío a ELIAS y restaurará todas las cosas, prueba completamente el papel del Sr. Armstrong, examina las implicaciones—y por qué tantos han rechazado su papel y lo que esto significó.

Aunque algunos debaten este significado, la mayoría no negará que Dios dice que los filadelfianos “retienen” la verdad. Tristemente, muchos quienes pueden recordar todavía esto, han exceptuado el enorme cumplimiento del Elías—la enseñaza—y las implicaciones que fluyen de esta orden. Una variedad de categorías describe las varias formas en las que personas ven este tema.

Algunos rechazan completamente el cumplimiento del Sr. Armstrong. Otros lo aceptan pero están en el grupo que enseña muchas doctrinas extrañas relacionadas al supuesto cumplimiento de su líder como “Aquel profeta”. Otros, habiendo dejado este grupo se unen a varios dispersados pequeños, lo aceptan, pero han adoptado una variedad de sus propias ideas casi igualmente extrañas, generalmente también en el área de la profecía. Una cuarta categoría se comprende de aquellos pocos que parecen creer generalmente la doctrina pero no comprenden sus implicaciones.

Finalmente, hay muchos cientos de personas que tienen un enfoque equilibrado del papel del Sr. Armstrong y sus implicaciones. Estas personas no ignoran los hechos obvios—la montaña de pruebas que está disponible acerca de quién fue él. Ellos tampoco siguen un falso profeta ni creen las ideas proféticas, locas e interminables. Entienden que la Obra no será terminada hasta la Tribulación. Aquellos en ésta categoría no calumnian ni atacan a hermanos confundidos sobre este o cualquier otro tema. No reflejan la poca sólida, indocta, incapacitada, desequilibrada, intocable e ingobernable actitud obvia en muchos que profesan aceptar el cumplimiento del Sr. Armstrong—usualmente más evidente en aquellos quienes permanecieron en el grupo de 1989 por mucho tiempo. Estos están entre aquellos quienes dan un mal nombre a aquellos que propiamente retienen este entendimiento.

Besando su tumba

Por supuesto, la mayoría de los líderes en los dispersados participan consciente o inconscientemente en el engaño de muchos hermanos sobre este asunto porque ellos continuamente dicen, “nosotros amamos al Sr. Armstrong”. Los falsos líderes de la IDU todavía afirman que “aman al Sr. Armstrong”. Como los fariseos cuelgan flores sobre las tumbas de los profetas que habían asesinado (Mateo 23:29), regularmente “besan su tumba” para un impacto político. En ese tema, el Papa y cada evangelista moderno de la televisión dirían seguramente, si se les preguntara, que ellos también “aman al Sr. Armstrong”.

Ni siquiera el diablo procuraría engañarlos empezando con palabras como “odio al Sr. Armstrong”, ni tampoco “yo no quiero al Sr. Armstrong”. La mayoría de los líderes de los dispersados a menudo agregan, “el fue un buen hombre”, o “el hizo una buena obra”, o “el fue, o probablemente era, un apóstol”—antes de explicar por qué él estaba “equivocado” acerca de algo. Entienden que su oportunidad de desviarle hacia su pensamiento equivocado y / o nueva doctrina es mucho mejor si parecen respetar, y

y en general acordar con el Sr. Armstrong. Por lo tanto, siguen sutilmente la clásica práctica de “condenarlo con falso elogio”. Por supuesto sus tácticas están trabajando.

Los enemigos de Dios, y otros que comprometen su verdad, siempre atacan a sus más grandes siervos. Pero aquellos por lo menos dentro de la “iglesia” lo hacen extensa y astutamente, mientras afirman que no lo hacen—diciendo que “respetan lo que él logró”.

Todos los líderes de los dispersados quieren poner su propia firma en su grupo. Estos hombres no quieren parecer “Incapaces de crecer”. Quieren ser vistos como hombres de visión—“capaces de crecer”. De ahí que nunca se dirigen a “restaurar todas las cosas” (excepto un líder, con su énfasis en milagros, clamando esto es “restaurar la cristiandad apostólica”, como si el Sr. Armstrong nunca lo hizo). Nunca hablan acerca de cómo el Sr. Armstrong enseñó que sólo los apóstoles pueden traer doctrina a la Iglesia. ¡Piense más acerca de esto cuando usted los observe! Estos hombres no han estado dispuestos a continuar recibiendo al Sr. Armstrong como un enviado de Dios—ni como un apóstol, poseyendo la única autoridad para revelar verdad a la Iglesia, o como el Elías enviado por Dios a restaurar todas las cosas. ¡Entonces tienen el descaro de decir que nunca estuvimos seguros —y que ni el mismo señor Armstrong lo estaba— de lo que ellos saben que la Iglesia estuvo una vez absolutamente segura!

Es una herejía peligrosa ignorar, rechazar o incluso minimizar la sana doctrina una vez conocida por la Iglesia con respecto a quien era el Elías. Muchas personas alrededor del mundo están profundamente convencidas acerca de que retener fluye directamente del cumplimiento del Sr. Armstrong de Mateo 17:11 y Malaquías 4:5-6. Pero un enorme dilema salta de esto, cuando ellos consideran unirse con cualquiera de los grandes dispersados.

Por el momento, ignore todos los errores de los líderes de los dispersados, a excepción del cumplimiento del Elías. Ahora considere el propósito de Dios para el fin de la era. Él planeó hace 6.000 años el cumplimiento de Mateo 17 y la potencial destrucción de la tierra si el Elías fallara en venir (Mal. 4). El también sabía que los que verdaderamente permanecieran—o volvieran a ser—filadelfianos vendrían bajo una enorme prueba cuando ellos trataran de retener, enfrentarían ser rodeados por el número dominante que no estarían haciendo esto.

¿Sería Dios autor de confusión?

¡Comprenda este hecho: Cristo nunca podría reunir a aquellos quienes creen que la gran profecía del Elías ha sido cumplida por el Sr. Armstrong bajo un hombre quien no cree que esto ya ha sucedido—o peor, como en el caso de un evangelista, quien clama guiar al remanente filadelfiano y privadamente el espera cumplirlo!

Piense en la increíble señal de confusión que Cristo estaría enviando a todo su fiel rebaño si El esperara esto de ellos. Sería el equivalente a esperar que aquellos que creen en el cumplimiento del Sr. Armstrong debieran ser capaces de “resolver” que Cristo no quería que siguieran a un líder que también lo creía. ¿Sobre que base podría Cristo esperar que supieran esto? Si El lo hizo, estaría pidiéndole a su pueblo caminar en la condición de Amós 3:3—¡lo cual es imposible! El estaría pidiéndoles también que siguieran a un falso maestro. Seguramente Dios sabía que las personas quienes creían la profecía—y que entendieron sus enormes implicaciones conectadas a retener—deberían buscar a un líder quien creyó y entendió esto también. Para El, hacer lo opuesto sería una locura espiritual, y haría a Dios autor de confusión. No puedo imaginar ninguna expectación tan hipócrita por Dios, donde El haga esto.

Esto insulta y ridiculiza a Dios por creerlo capaz de tal engaño y confuso plan. Una vez más, deténgase, considere lo que usted acaba de leer.

Continuando, las personas quienes lo “resolvieron” tendrían también simultáneamente que “resolver” que todo lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de aceptar un ambiente de compromiso doctrinal—como todos los dispersados hacen en múltiples otras formas—fue erróneo. Trate de imaginarse, por ejemplo a mujeres, quienes entendieron por qué el Sr. Armstrong explicó que Satanás primero inyectó el maquillaje dentro de la Iglesia para llevarlo hacia el liberalismo, podrían caminar juntas con mujeres quienes lo usaron. ¿Cómo podrían los que creyeron que estaban en la única, unificada y verdadera Iglesia caminar con los que pensaron que “solo somos una de las muchas verdaderas iglesias”? Entonces vuelva e imagine solo los argumentos entre aquellos quienes rechazaron al Sr. Armstrong como el Elías (y pensaron que su líder o alguien más puede cumplir este papel) y aquellos quienes supieron cual fue el papel del Sr. Armstrong, y el significado de su cumplimiento en relación a retener. Terribles argumentos surgirían en un sin fin de diferentes temas. En realidad los hay ahora.

Un líder con rango de evangelista incluso niega la doctrina básica que la Iglesia es nuestra Madre, y me lo dijo repetidamente. El dispersado más grande ahora también ha rechazado esta doctrina. Ellos ya no comprenden la claridad inconfundible de los versículos sobre este tema (esto será revisado más tarde). El folleto del Sr. Armstrong “nacer de nuevo” explica en detalle cuán supremamente él entendió esta importante doctrina para estar dentro del Plan de Dios de reproducirse así mismo. Es casi imposible perder la magnitud de este conocimiento. Más muchos lo hacen.

La mayoría de los otros líderes permiten que las mujeres se maquillen, que miembros festejen cumpleaños, casamientos fuera de la Iglesia—entre una lista de otras falsas doctrinas muy grande para enumerar. Otra vez, ninguna persona honesta puede dudar que, si el Sr. Armstrong estuviera vivo, él inmediatamente desasociaría a estos hombres por cualquiera de estas herejías—no importa que haría él si supiera de todos ellos. ¡Repito para énfasis, sólo recuerdo cuán fuerte él fue acerca de los cosméticos!

En resumen, siguiendo a líderes ciegos que niegan el papel del Sr. Armstrong el punto completo de la prueba requiriendo a los filadelfianos a retener en la era de Laodicea. ¡Dios nunca utilizaría a hombres para dirigir su Iglesia hoy quienes nunca comprendieron cómo Él utilizó al Sr. Armstrong! ¿Cómo podrían tales líderes apoyar apropiadamente un oficio que ellos nunca entendieron realmente?

Cuidadosamente reflexione cómo todas estas cosas podrían trabajar dentro de una sola organización que alberga incluso dos clases completamente diferentes de pensamientos y creencias—mucho menos con varios.

La gran motivación no hablada

Considere al hombre o hombres quienes usted ahora sigue. Mantenga su enfoque sobre doctrina—y sobre como Dios levantaría al líder bajo el cual El reuniría a su rebaño fiel.

La mayoría de los líderes con gusto—y convenientemente—enseñan ciertas falsas doctrinas populares para mantener a las personas que asisten—¡y diezman! —en sus organizaciones. Ellos entienden bien las consecuencias financieras de rechazar errores aceptados ampliamente, tales como usar maquillaje y eliminar el tercer diezmo. De esta manera, permiten que “…la verdad sea blasfemada” y “hacen mercadería” (II Pedro 2:1-3) del pueblo de Dios para retener sus diezmos.

¡Estos líderes responderán por sus acciones! (Espero que estén más ciegos y engañados de lo que parecen). Pero no hay equivocación—estos hombres están confiados en sus posiciones. Si alguien duda esto, trate activamente de oponérseles advirtiéndoles a los hermanos afiliados a abandonar sus herejías y a salir de sus organizaciones. ¡Todos los que hagan esto pronto tendrán noticia de su destino! Pero tendrán la recompensa de Dios si ellos no son asalariados (Juan 10:11-13). Tome nota: Muchos versículos revelan que más que ser solo ministros tienen una responsabilidad en esta manera (Sant. 5:19-20; Gál 6:1-2; Judas 22-23; Daniel 11:32-35, entre otros!).

Todos los ancianos, diáconos y otros líderes (y todos los miembros) quienes creen que el Sr. Armstrong fue el Elías deberían considerar el siguiente punto muy cuidadosamente. ¡Su continuación en un grupo que rechaza la plenitud del papel del Sr. Armstrong, envía una terrible confusión y la declaración extrema a otros hermanos que pueden creer que el Sr. Armstrong fue el Elías y siguen a hombres quienes no lo creen! ¿Está preparado usted para pararse ante Dios y defender sus acciones? ¡Sus líderes pueden estar engañados, pero muchos de ustedes afirman que no lo están—que “ve” usted. ¡De esta manera, “su pecado permanece”—y esto significa que usted puede ser juzgado más severamente que sus líderes, si usted se niega a tomar acción!

El hecho de que tantos han perdido la vista de quien fue el Elías es su propia declaración acerca de la ceguera prevaleciendo entre el pueblo de Dios en conjunto. Piénselo de esta manera. ¡Muchos miles ya no pueden ni siquiera distinguir a aquellos quienes se han comprometido y descalificado a sí mismos, y peor, no pueden distinguir a aquellos directamente enviados por Satanás de los más grandes siervos ENVIADOS POR DIOS!

Lea Hebreos 5:13-14, respecto a cristianos espiritualmente maduros “discerniendo el bien y el mal”, muy cuidadosamente. Entonces pregúntese así mismo lo que sucedió a tantos que una vez estuvieron tan seguros de lo que ahora incluso no pueden ni recordar, por no decir discernir.

¡Si usted no abre sus ojos para comprender que debe recibir a Herbert W. Armstrong como el único quien cumplió la enorme profecía del Elías—recuerde que Malaquías 4:5-6 dice lo que estaría en juego si este hombre no fuera enviado antes del Día del Señor—usted no tendría absolutamente ninguna esperanza de remover la ceguera que se ha asentado sobre la inmensa mayoría del pueblo de Dios hoy día! Y el correcto entendimiento de gobierno permanentemente le eludirá.

“Pero yo vi abuso de gobierno”

Antes de examinar algunas declaraciones acerca de donde—y a quien—el Sr. Armstrong dijo que el gobierno de Dios fue restaurado—y quién una vez entendió esto—debe ser reconocido que el cumplimiento del Elías y la doctrina de la única verdadera Iglesia y el cuerpo de Cristo están conectados directamente a esta restauración.

Tristemente, muchos fueron víctimas de abuso administrativo e injusticia incluso cuando la IDU estaba en el carril. Yo ciertamente lo fui. Dondequiera que los seres humanos están implicados, siempre hay imperfección. Algunas veces esta imperfección significa personas lastimadas. Pero si ellos están buscando a Dios, y se enfocan correctamente en desarrollar su carácter perfecto, su pensamiento permanece claro y reconocen que incluso Cristo “aprendió…por las cosas que Él padeció” (Heb. 5:8)—y que amar la ley de Dios vence todas las ofensas (Sal. 119:165).

Reconocen también que deben recordar las otras instrucciones de Dios cuando esto sucede: “Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente…si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo…” (I Pedro 2:19-21).

Con el tiempo, la mayoría comenzó a olvidar la importancia del gobierno correcto en la Iglesia. Casi desde el tiempo en que el Sr. Armstrong murió, sus sucesores en Pasadena rebajaron y denigraron el gobierno de Dios, haciéndolo algo áspero y terrible—a menos que lo necesitaran ellos mismos para perseguir a aquellos que no se comprometerían o para controlar propósitos equivocados. Yo probé más de una vez la extrema severidad de su rebelión en contra de lo qué Dios deseaba que su gobierno trajera a la Iglesia—y su engaño utilizado para hacer que su nuevo camino pareciera más “amoroso”.

Los ministros (y escuché esto a menudo) fueron casi intimidados a evitar el uso del gobierno incluso en los asuntos más serios que tenían que ver con la disciplina de la Iglesia. A ellos continuamente se les fue dicho que casi cualquier uso de gobierno era “ser un alguacil y no un pastor”. Esta frase llegó a ser un cliché sin inteligencia, repetido interminablemente por personas que no tuvieron un indicio lo que Dios enseñó acerca del tema ni acerca de lo que ellos mismos hablaban. Otra frase, “Nosotros nunca deberíamos intervenir en las vidas de las personas” (esto es verdad), virtualmente vino a significar que los ministros de Dios nunca deberían—o solo muy raramente—corregir a su pueblo o decirles que estaban equivocados acerca de ninguna cosa. Serias ofensas fueron abiertamente toleradas tanto que los miembros aprendieron rápidamente cómo “silbar” sobre su “alguacil” pastor.

Ciertamente, el mal uso del gobierno le causo rechazó a muchas personas. ¿Pero, usted abandonaría la observancia del sábado porque ciertas personas o grupos mal usan y abusan de la verdad acerca de esta bendición semanal? He visto personas que roban los diezmos de Dios, pero nunca he utilizado esto como una licencia para ignorar mi responsabilidad de diezmar correctamente. ¿Si personas mal usan—y abusan—los principios bíblicos de crianza apropiada de los niños, todos los que son testigos de esto están autorizados a ser padres permisivos? ¿Debería el matrimonio ser eliminado porque la mitad de todas las personas casadas se divorcian?

¿Desde cuando es que otras personas incorrectamente disuelven nuestra responsabilidad cristiana para hacer las cosas correctamente?

A causa de que podemos decir, “yo vi abuso de gobierno”, no significa que allí no existe una obligación más allá de practicarlo a la manera de Dios. Tenga cuidado de no culpar al sistema de Dios por lo qué los agentes de Satanás hicieron—o continúan haciendo. Esto es realmente “tirar al bebé con el agua del baño”—y es usted el único quien conseguirá herirse si hace la distinción equivocada en su juicio. Discierna con cuidado esto. No confunda el hecho que hombres, no el sistema, estaba equivocado. ¡También sea cuidadoso que no esté diciendo inconscientemente que el sistema, el cuál produjo mucho fruto maravilloso—y le trajo a la verdad de Dios, a la Obra y a la Iglesia—no era de Dios!

El gobierno restaurado solamente a Filadelfia

El Sr. Armstrong no era ambiguo acerca de cómo el gobierno de Dios fue restaurado a la Iglesia durante la era de Filadelfia. El no tiró puñetazos, como las siguientes declaraciones revelan. Léalas muy cuidadosamente:

¡“Yo no sabia como un hombre joven, a fines de mis 20s y entrando a mi 30s, pero Dios estaba guiando mi vida desde mi nacimiento…Jesucristo, por medio de su Palabra escrita, abrió mi mente a las verdades básicas principales que Él quería que yo tuviera para iniciarme como su siervo…El tiempo de Dios había venido! ¡Su tiempo para alguien, de quién Juan el Bautista fue un tipo y precursor, para preparar el canino para la segunda venida de Cristo…yo no busqué estas bases fundamentales de la verdad por mi propia voluntad! Jesucristo los reveló…El estaba preparando a uno llamado y escogido por Dios, aún contra su voluntad, para un importante servicio en restaurar la ley y el gobierno de Dios la tierra—Incluyendo en la relativamente pequeña Iglesia de Dios Universal. El estaba preparando a uno quien El conquistó y trajo al arrepentimiento y la fe, para esta gran comisión del tiempo del fin!”

“La Historia…de la Iglesia de Dios Universal,” BN, abril. 1980

“Jesús CALIFICO para restaurar el gobierno de Dios—para establecer el REINO DE DIOS, gobernando sobre la tierra, administrando el GOBIERNO DE DIOS. El Mensaje del Evangelio de Jesús eran las BUENAS NOTICIAS que él (en su segunda venida) RESTAURARIA el gobierno de Dios a través del REINO DE DIOS. ¡Ese fue el verdadero EVANGELIO! Ese Evangelio fue suprimido en el año después de 22 años (Gal.1:6-7), y no fue proclamado al mundo hasta que ESTA IGLESIA comenzó a proclamarlo—dentro de los Estados Unidos comenzando en 1934, y comenzando mundialmente en 1953—precisamente un siglo de ciclos de tiempo después de que había sido suprimido!

“¿Hemos NOSOTROS, a través de esta Obra, RESTAURADO alguna cosa? ¡Verdaderamente lo hemos hecho! Hemos RESTAURADO el VERDADERO EVANGELIO DE JESUCRISTO—a través de nosotros JESUCRISTO ya ha comenzado la RESTAURACION del CONOCIMIENTO de lo que había sido removido—el GOBIERNO DE DIOS. ¡A través de nosotros el Cristo viviente ha estado preparando su SEGUNDA VENIDA con el PROPOSITO de RESTAURAR TODAS LAS COSAS!

“NINGUN OTRO ha RESTAURADO el conocimiento del hecho de que el GOBIERNO DE DIOS fue establecido sobre la tierra, y entonces DESTRUIDO y removido por el querubín Lucero (Satanás) y sus demonios”.

“Jesús NO restauró el gobierno de Dios en su primera venida. En su lugar, El proclamó las BUENAS NOTICIAS (evangelio). Él fue crucificado por los PECADOS del mundo, El venció a Satanás, El calificó para establecer y gobernar el Reino de Dios, ENTONCES EL SUBIO A LOS CIELOS”.

Carta a los colaboradores, 24 de Agosto de 1982

“Jesús dijo que Elías vendría y restauraría todas las cosas. [el original] Elías no restauró lo que fue quitado…El gobierno de Dios fue quitado. Este tenía que ser restaurado…Dios me levantó para restaurarlo. Dios me levantó para restaurar el gobierno de Dios. Pero está solamente restaurado en la Iglesia. No tengo autoridad de Dios, ni habilidad, para restaurar el gobierno de Dios más que solo sobre ustedes hermanos en la Iglesia. Pero todo eso ha sido hecho. Eso ha sido hecho, hermanos. Vuelva y lea Malaquías 3:1-5 y Malaquías 4. [y] Donde Jesús dijo, ‘a la verdad Elías viene’ —aún después de que Juan el Bautista fue puesto en prisión, él estaba por venir. Él [el Elías] restauraría. Juan el Bautista no restauró nada. Usted comprendería mejor lo que esta Iglesia es y lo que está apoyando cuando dice que está detrás de mí al 100 por ciento”.

Sermón, 2 de Octubre de 1982

“…Mat.17…Los discípulos le preguntaron a Jesús, diciendo: ¿Por que, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Ahora Juan el Bautista ya había venido. Y Jesús dijo, Elías viene primero y restaurará todas las cosas. Pero, él dijo, Elías ya vino y no le conocieron, sino hicieron con él todo lo que quisieron, y lo decapitaron. Y Juan el Bautista ya había sido asesinado cuando él dijo eso, pero él dijo que Elías vendría. ¿Qué ha sido restaurado? ¡El evangelio del Reino de Dios ha sido restaurado! ¡El gobierno de Dios ha sido restaurado en esta Iglesia! ¡Y algunas cosas han sido restauradas hermanos! ¡Y Cristo viene a restaurar todo y a gobernar al mundo, no solo a la Iglesia, sino al mundo entero! ¡Y nosotros estamos para reinar y gobernar con Él!”. [nota del Autor: Esta cita es irrefutable]

Sermón, F. de Tab., 21 de Septiembre de 1983

“Había un Elías por venir y restaurar cosas en la Iglesia. Eso ha sucedido y lo que ha sido restaurado es el gobierno de Dios—y muchas de las verdades, por lo menos 17 o 18 doctrinas principales y esenciales de la verdad, han sido añadidas a unas tres que habían sobrevivido en la era de Sardis de la Iglesia”.

Sermón final, de Trompetas, 16 de Septiembre de 1985

“Pero para continuar con las cosas que han sido restauradas…el gobierno de Dios ha sido restaurado a la Iglesia, y el gobierno de Dios ha sido colocado en la Iglesia. Usted lee en Efesios 4 y I de Cor. 12. Cristo es la cabeza de la Iglesia y bajo Cristo en la administración del gobierno está un apóstol o apóstoles, después evangelistas, después pastores, después todos los que son llamados ancianos, todos los ministros desde el más alto hasta el más bajo. Así que entonces hay maestros y ancianos, ancianos y ancianos predicadores, diáconos y diaconisas. Y la Iglesia está restaurada en esa forma de gobierno. La Iglesia de Sardis no tenía la correcta forma de gobierno”.

Sermón, 17 de Diciembre de 1983

Recuerde. Los filadelfianos retienen doctrinalmente lo que se les fue enseñado, sin excepción. Desde que el Sr. Armstrong enseñó que “gobierno es todo”—y que fue restaurado a aquellos de Filadelfia—esto debería ir sin decir que dondequiera que los filadelfianos se reúnen, uno debería esperar encontrar la misma forma exacta de gobierno en el lugar que el Sr. Armstrong lo practicó. Debería ser claro que si cualquier otra forma del gobierno estuviera allí, violaría la descripción de Cristo que los filadelfianos retienen “lo que ellos tienen”. Cualquier arreglo doctrinal llega a ser un descalificador.

A quién sigue usted

¿Está usted preparado para negar las declaraciones de arriba, razonando que ya no tienen aplicación porque falsos líderes mantuvieron el poder de destruir permanentemente el gobierno de Dios en la Iglesia para el resto de la era? ¿O usted piensa que el gobierno de Dios no fue jamás restaurado a la Iglesia?

El comité que dirige el dispersado más grande cree que Dios no ha levantado a un hombre para seguir. Ellos repetidamente dicen que si Dios lo hubiera levantado, lo seguirían—y que si El lo hace, ellos aún lo seguirían. ¡Que hipocresía!

¿Quién bromea a quién? Muchas preguntas surgen—para ellos y para usted: ¿Han buscado a ése hombre? ¿Han examinado los frutos de cualquier posible candidato en su pensamiento? ¿Saben lo que buscan? ¿ De dónde creen que vendrá este hombre? Si están eliminando varias posibilidades—ministros u organizaciones—¿Están haciendo esto sobre la base correcta? ¿Se preocupan o alguna vea piensan acerca de las doctrinas que él estaría enseñando—y cuántos de ellos tendrían la oportunidad de seguirlo? ¿Se dan cuenta que este hombre no podría comprometer el gobierno—y nunca lo haría— como ellos lo hacen? ¿Hay un plan de trabajo establecido de como clausurar su organización y seguirlo cuando él llegue? Hablo como un tonto.

Más importante, ¿han buscado la guía de Dios para encontrar a éste hombre, tal vez colectivamente o quizás orando y ayunando en su búsqueda? Entonces, ¿Han considerado que Dios nunca perdonaría su “espera” por este hombre bajo una forma de gobierno completamente no bíblica? ¿Estos hombres creerían en realidad que repentinamente estarían dispuestos a venir bajo un hombre otra vez después de más de una década de seguir un liderazgo por “consenso”—dónde tenían voz? Otra vez, ¿A quién están bromeando con tal hipocresía?

¡Ninguna persona seria—alguien que piense realmente acerca de esto—podría creer posible que el grupo elegido profesando esto no está activamente haciendo NINGUNA de estas cosas! Así como los científicos están buscando una cura para el cáncer, estas personas saben que si en realidad encuentran a alguien se quedarían sin empleo. No permita que este comité lo engañe a usted creyendo que puede con seguridad confiar en ellos para que le hagan saber cuándo han localizado este hombre. Ellos no lo están buscando. ¡No tienen un plan o proceso establecido para encontrarlo—y no están cerca de idear uno!

La ceguera ha cubierto sus ojos. Pero están sin excusa. Como muchos hoy—si estos hombres estuvieran buscando—estarían inclinados a buscar a alguien que los hombres hablen bien de él, aunque Cristo dijo, “Ten cuidado cuando los hombres hablen bien de ti”. ¿Los seguirá, o a hombres como ellos? ¿Es su razonamiento superficial y egoísta suficientemente bueno para usted?

Esté seguro de que USTED no esté buscando seguir a uno que “jugó el juego,” subió a la cima, y tiene la aprobación general de los hombres.

Los dispersados hoy han perdido la pista del gobierno de Dios. Sardis también tenia tiempo desde que perdió de vista del gobierno correcto para el tiempo que el Sr. Armstrong entró en contacto con ellos. ¡Como Laodicea hoy, también habían llegado a estar divididos, compitiendo y desacordando! Esto es sólo una prueba más de que la sexta era—Filadelfia—en medio de estas dos eras, experimentó la restauración del maravillosamente unificado gobierno de Dios.

¿Gobierno jerárquico?

Consideremos algunos otros puntos. Varios grupos tienen formas variantes del gobierno jerárquico. Pero esto no significa que tienen el gobierno de Dios. Hay por lo menos dos razones para esto.

Primero, algunos realmente no entienden lo que es el gobierno jerárquico, pensando que quizá involucre el control máximo por un comité, donde el líder puede ser quitado por un voto de la mayoría del comité. ¡Esto ni siquiera es gobierno jerárquico—mucho menos Gobierno de Dios! Esto es pura y simple democracia. Varios grupos más pequeños practican también este sistema. Están ciegos a lo que hacen, no reconociendo que Dios, y sólo Dios, selecciona e instala al único que Él ha escogido. El líder de Dios le reporta a El y a ninguno otro—y si Dios quiere quitarlo, El lo hará. El Sr. Armstrong declaró, “El gobierno de Dios es necesariamente gobierno de arriba hacia abajo. No puede ser ‘gobierno’ por el consentimiento de los gobernados” (El MISTERIO DE LOS SIGLOS, Pág. 49). Esto incluye comités, por pequeños que sean.

En el espíritu moderno de “un hombre, un voto”, todo el ministerio del dispersado más grande vota sobre presupuestos, planes estratégicos, doctrinas, tradiciones, políticas y selección del consejo de miembros. ¡Todo esto es hecho en el espíritu ilimitado de “sinceridad,” “transparencia” y “no tener nada que esconder”. Esto también es hecho para asegurarse que sus desconfiados miembros (¡y ministros!) sean complacidos—satisfechos—y continúen dando su sello de aprobación—traducido esto: sus diezmos—¡a su “sede”!

Tales líderes y hermanos siguiéndolos carecen de fe en la habilidad de Dios para dirigir su Iglesia, comenzando con un hombre.

Este grupo anuncia aún públicamente cuál consejo de miembros votó en una manera y cuál en otra, también revela los nombres de los hombres que son considerados para altos oficios. ¡Que división tan abierta—y tontería! Por sinceros que estos líderes puedan ser en su intento por “corregir”—temporal o permanentemente—el método de gobierno que ellos sienten que el Sr. Armstrong erróneamente instaló en la Iglesia sobre su propia autoridad, esto representa una asombrosa desviación hacia la confusión, división y ceguera espantosa. Tristemente, en un remarcable paralelo con la profecía de (Jeremías 5:31), donde “los sacerdotes [ministros] dirigían por sus medios”, la mayoría del pueblo de Dios ahora parecen “amar tenerlo así”.

Tal es la era cuando “el pueblo gobierna, juzga y decide”.

Entienda completamente. Los hombres no están autorizados para establecer un nuevo diseño de la forma de gobierno de Dios, y después notificar a Cristo que necesita modificar su pensamiento. La mayoría parece que ni siquiera recuerda que toda “notificación” trabaja de la otra manera.

Sin embargo, esta también este problema—y es grande. Algunos líderes tienen autoridad sobre la decisión final, al mismo tiempo, enseñan una completa variedad de falsas doctrinas, la cuál ellos han descrito invariablemente como “creciendo en el conocimiento” o “ajustes menores” a doctrinas que no son “esenciales para la salvación”. Esto es gobierno jerárquico, pero no puede ser posible que su autoridad se derive de Dios—teniendo SU PRESENCIA en el gobierno! Esto es porque el remanente de Filadelfia “retiene” la verdad completa (Apoc. 3:11). De hecho, estos hombres se han designado a sí mismos, y sus frutos, que son sus enseñanzas, muestran que no es posible que Dios los pudo haber instalado a ninguno de ellos como el líder de su Iglesia. ¡El no puede estar dirigiendo tales gobiernos, o estaría trabajando contra El Mismo—y su verdad!

Pause y considérese usted mismo. Después de presenciar a líderes apóstatas, acompañado con uno o más comprometidos líderes y tibios de los dispersados, incluyendo el liderazgo del primer dispersado (comenzado en 1989) quien ha utilizado el gobierno para brutalizar terriblemente su rebaño, usted está ante una elección personal. Usted debe también: (1) Concluir que el sistema del gobierno dirigido por un hombre estaba equivocado, porque fue capaz de producir a malos líderes, y como resultado, apoya el poder de un comité para elegir a su líder, o (2) en la fe, determina encontrar al hombre inflexible que Dios ha entrenado y ha levantado.

Hay otras opciones. ¡Piense esto muy cuidadosamente—no hay OTRAS OPCIONES!

El gobierno de Dios fue restaurado a la sexta era de su Iglesia. El Sr. Armstrong enseñó que gobierno es todo. Ningún hombre o líder apóstata tiene autoridad (de Dios ni de nadie más) para desterrarlo permanentemente ni para quitarlo de Su Iglesia. Tampoco pueden alterar su forma. El gobierno de Dios es encontrado donde su verdad completa y restaurada es enseñada y practicada, donde el evangelio es predicado al mundo, donde la advertencia especial es dada a las naciones de Israel moderno, donde el rebaño está alimentado apropiadamente y donde el líder que Dios designó es encontrado. Puede haber sólo un lugar.

Lo que el Sr. Armstrong Enseñó

La siguiente es solo una, larga cita del Sr. Armstrong. El tema de cuántas organizaciones Dios escoge a la vez para trabajar estaría incompleto sin esta. Es una referencia del Sr. Armstrong de la carta a los Miembros de Mayo de 1974. Esta singular carta, contiene prueba extensa, estableció el estándar por lo que toda la Iglesia entendió y creyó acerca del gobierno, cuando se enfrento con la más grande rebelión que había ocurrido en la era de Filadelfia a ese punto.

El Sr. Armstrong reconoció que el gobierno de Dios siempre ha sido de arriba hacia abajo—empezando con un hombre, lo cuál significa que siempre debe descansar en una organización a la vez. No hay manera que el liderazgo de un hombre se pueda dividir entre varios grupos. No esté entre los que creen convenientemente que cómo líderes en la séptima era escogen designar el gobierno de su grupo esto en ningún modo puede alterar la manera en que Dios gobierna a aquellos de la sexta era. (Todo el énfasis es del Sr. Armstrong):

“¡Hoy en día algunos en la Iglesia de Dios no ENTIENDEN que ES en realidad la Iglesia de Dios! ¡Algunos se han llegado a confundirse aún en si hay ORGANIZACIÓN y gobierno en ella—¡y quiero decir en la PROPIA IGLESIA DE DIOS! Y Dios tiene SÓLO UNA IGLESIA! (I Cor.12:12, 13.) ¡Pero nosotros ‘los sabios’ debemos entender! Ese entendimiento se hará EVIDENTE en esta carta”.

“Muchas veces les he dicho, queridos hermanos, que cuando Dios me llamó, comenzando en el Otoño de 1926, el Cristo viviente me reveló sus verdades de una en una. USTED no ha tenido que aprender la verdad tan despacio—Cristo se sirvió de mí para hacerlo. ¡Y una de las últimas verdades que Él me reveló fue aquella de la organización y gobierno en la Iglesia!

“Hermanos, sentí necesario que ustedes supieran y entendieran estas cosas, para que puedan darse cuenta POR QUE no comprendí completamente la verdad relacionada con la organización y gobierno en la Iglesia, en Febrero de 1939—HACE MAS DE 35 AÑOS—cuando escribí un artículo sobre la organización de la iglesia”. [Nota del Autor: Muchos ahora adoran citar este artículo para adelantar sus propias agendas].

“Se había presentado mucha confusión y argumentación entre los hermanos de ‘Sardis’ sobre la organización de la iglesia. Cuándo la nueva y llamada “Forma Bíblica de la Organización de la Iglesia” fue introducida en Salem, naturalmente la gente de Stanberry protestó en contra de esta. Creo que todos llegamos a confundirnos sobre este asunto. Es como estar tan cerca de un árbol que es imposible ver el bosque. Pero en ambos—Stanberry y Salem—la gente votó—gobierno de abajo hacia arriba, como el de estos disidentes hoy en día”.

“En las BUENAS NOTICIAS de noviembre de 1952 publicamos un artículo revelando nueva verdad acerca de la organización de la iglesia, y otra vez en Agosto de 1953, ‘GOBIERNO en nuestra Iglesia’, y en Noviembre de 1953, ‘JUICIO Y DISCIPLINA en la Iglesia de Dios’. A medida que Dios reveló verdad, su Iglesia la aceptó. Y desde entonces, hemos llegado a la VERDAD COMPLETA sobre organización y gobierno de la iglesia”.

“Observe, ahora, la FORMA, o PRINCIPIO del gobierno de Dios en el antiguo Israel. Fue dado en Éxodo 18:13-27”.

“Aquí hay gobierno DE LA CABEZA (DIOS) hacia abajo. Aquí está la propia PIRAMIDE de Dios como principio de gobierno en la antigua Israel“.

“En aquel entonces la NACION entera—con la iglesia y el estado unidos—ocuparon un área concisa. La forma de organización podía ser administrada por UN SOLO HOMBRE bajo Dios, en la parte superior. Este fue Gobierno desde DIOS. Bajo el Dios Eterno en autoridad estaba Moisés. Bajo Moisés un GRUPO de jefes, cada uno sobre MILES (pudieron haber sido muchos miles bajo cada jefe). Bajo cada jefe de un mil, jefes sobre cientos. Bajo cada jefe sobre cientos, jefes de cincuenta, y bajo cada uno de ellos jefes de diez.

“¡Esto quiere decir JEFES DE ARRIBA HACIA ABAJO—esto es, DESDE DIOS—¡este era el GOBIERNO DE DIOS! Dios escogió a Moisés. Moisés escogió jefes de miles y así sucesivamente”.

“En los días de Samuel, el pueblo de Israel rechazó a DIOS como su Rey, quién gobernaba mediante aquellos humanos a quienes ÉL escogía, así como en ese tiempo, Dios estaba gobernando mediante Samuel. Ellos demandaron un HOMBRE para que fuera su rey. Dios les dio a Saúl, quien se rebeló en contra de Dios. Luego les dio a David, un hombre según el corazón de Dios. ¡Aún continuaba siendo gobierno DE ARRIBA HACIA ABAJO!”

“Ese es el PRINCIPIO DE GOBIERNO de Dios. ¡Es el MISMO HOY en su Iglesia! ¡El dice, ‘YO NO CAMBIO!’ (Mal.3:6.)”.

“ A medida que progresamos a través de la Biblia en el asunto de GOBIERNO, vemos que el PRINCIPIO de gobierno, de ARRIBA HACIA ABAJO, es constante. Pero la aplicación, o los detalles de la ESTRUCTURA difiere, y varía para adaptarse al tiempo, condiciones y facilidades. Los rebeldes de la Obra de Dios confunden la forma estructural con el PRINCIPIO de gobierno, el cuál SIEMPRE es de ARRIBA (DIOS) hacia abajo. Las dos cosas NO SON LO MISMO.”

“En el Antiguo Testamento, Dios escogió a UNO (Moisés, Samuel, Saúl, David, etc.) a la vez, BAJO DIOS, puesto que Israel era UNA nación en UN lugar geográfico. UNO en la parte superior del nivel humano, bajo Dios, con otros bajo él, era todo lo requerido para administrar el PRINCIPIO de gobierno, DE ARRIBA HACIA ABAJO.

“Pero en el primer siglo de La obra del Evangelio en el Nuevo Testamento, Dios estaba enviando el Evangelio a MUCHOS PAISES, sobre extensas áreas. Así que El organizó su Obra en DOS divisiones principales, o áreas—ISRAEL y GENTILES. Estaban separados geográficamente. La comunicación era virtualmente nula, excepto por el contacto personal. El transporte era a pie, caballo o mula, o por camello o elefante, o bote. Si Pedro hubiese sido el único humano cabeza bajo Cristo, le habría tomado semanas comunicarse con el hombre siguiente bajo él en Roma, si era estaba en Jerusalén. Así que Dios trabajó directamente con DOS en áreas separadas”.

“Con tales comunicaciones y facilidades de transportes disponibles hoy, Cristo requiere solamente a UNO, una vez más, directamente bajo El. Muchas veces me he preguntado si Cristo ordenaría a uno o varios apóstoles más, pero siempre en consulta con evangelistas, su respuesta ha sido un decisivo y absoluto “NO’”.

“…el GOBIERNO DE DIOS [es] organizado del ARRIBA HACIA ABAJO”.

“Ahora vamos a observar las enseñanzas del Nuevo Testamento para ver como está REALMENTE REVELADO”.

“Cité de Gálatas 2:7-8 sobre como Pablo fue asignado por Cristo para dirigir LA OBRA a los gentiles”.

“Ahora observe en Tito 1:4-5 y 2:15—Pablo escribió a Tito (BAJO PABLO), ‘A Tito, verdadero hijo según la fe que nos es común (así como aquellos bajo mi en LA OBRA hoy, son MIS propios hijos, directa o indirectamente, en el Señor), …de Dios Padre (primero en rango) y de Cristo Jesús (segundo en rango) nuestro Salvador. Por esta causa te dejo (siguiente en rango a los gentiles— bajo Cristo) a ti (bajo la autoridad de Pablo en la Obra) en Creta, para que pusieras en orden lo que faltase y establecieras ancianos (bajo Tito, quien está bajo Pablo, quién está bajo Cristo) en cada ciudad, como te mandé’”.

“¿Qué no hay autoridad en la Iglesia? Qué quiere DECIR Dios cuando afirma en su Palabra, ‘OBEDECED a vuestros dirigentes y SOMETEOS a ellos, porque ellos velan por vuestras almas como quienes han de dar cuenta (como yo sé que debo); para que lo hagan con ALEGRIA, y sin quejarse, pues esto (causándoles a aquellos sobre ti dolor) no OS sería provistos. Orad por nosotros (AQUELLOS A QUIENES DIOS NOS HA PUESTO EN AUTORIDAD HOY), pues confiamos que tenemos buena conciencia y deseamos conducirnos bien en todo’ (Heb. 13:17-18).

“¿Qué no hay gobierno en la Iglesia de Dios? ¿Entonces POR QUE Dios inspiró esto a los Tesalonicenses? ‘Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que entre vosotros trabajan, que os PRESIDEN en el Señor y que os dan instrucción. Tenedlos en alta estima con amor a causa de su obra. Vivid en paz los unos con los otros’ (I Tes. 5:12-13).

“Una de las cosas en las que SATANAS trabaja todo el tiempo es en inyectar en cualquier mente que le permita entrar, un RESENTIMIENTO HACIA LA AUTORIDAD. La autoridad de DIOS es administrada en AMOR—y verdaderamente como uno SIRVIENDO a aquellos bajo Su autoridad por SU BENEFICIO y con PREOCUPACION amorosa hacia ellos. Esta es la forma en la cual trato de usar esa autoridad que Dios me ha delegado. Y trato de enseñar a aquellos bajo mi a usarla en la misma manera—como un siervo, no como uno enseñoreándose de aquellos bajo él—como el ejemplo que JESUS nos dio. Satanás DESPRECIA el gobierno, excepto en la forma en que El por sí mismo lo emplea de una manera egoísta y llena de odio”.

“¿Pero qué dice Dios acerca de DESPRECIAR EL GOBIERNO?

“Y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y DESPRECIAN el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presas y destrucción, perecerán en su perdición” (II Pedro 2:10-12).

“Hermanos, ¡ESTA ES LA PALABRA DE DIOS, no mía!

“Ahora observe en I corintios 12: En este capítulo Dios está mostrando que en LA OBRA de la Iglesia—proclamando el Evangelio al mundo, y alimentando al rebaño, hay diferentes ADMINISTRACIONES, diferentes OPERACIONES, y aquellos a quienes Dios ha dado diversos DONES espirituales, o poderes, mediante su Espíritu Santo”.

“Así que en la Iglesia, Dios ha puesto diferentes ADMINISTRACIONES. Por ejemplo, hoy en día tenemos la División de la Administración de la Iglesia (DAI), o Administración Ejecutiva sobre los ministros e iglesias. Hay la Administración Educacional, o dirección Ejecutiva sobre los Colegios y la Escuela Imperial. Hay Administración Publicitaria, Administración de Programas sobre la radio y TV, etc. Estas son necesidades que requieren organización. El mismo patrón de ESTRUCTURA puede variar de acuerdo con las condiciones, necesidades, etc., pero el PRINCIPIO de la organización DEBE SER AQUEL DEL GOBIERNO DE DIOS, de ARRIBA, Dios, luego Cristo, hacia abajo, según lo que CRISTO ha dirigido y escogido”.

“El factor mismo de que Dios haya otorgado poder a diferentes miembros en Su Iglesia con dones espirituales adicionales, añadidos a aquellos de sus propios talentos naturales y habilidades, en sí mismo muestra enfáticamente que hay una ORGANIZACION definida en Su Iglesia, y que la ORGANIZACION debe fluir de una cadena de autoridad, de acuerdo con el PRINCIPIO que DIOS (nuestra rama legislativa), ha puesto—es decir, AUTORIDAD DE ARRIBA HACIA ABAJO. Este es el PRINCIPIO. Las OPERACIONES se refieren al funcionamiento de acuerdo con la aplicación práctica del PRINCIPIO de gobierno que nos ha sido por DIOS.

“Las ADMINISTRACIONES en la Iglesia se refieren al desarrollo ejecutivo y las responsabilidades de manejo, NO a dictar las políticas. Es otras palabras, a adaptar el método de funcionamiento, de acuerdo con el PRINCIPIO que DIOS (el hacedor de las políticas y Dador de la Ley), ha dado, y no nosotros”.

“Ahora ¿QUE nos está mostrando este capítulo (I Cor. 12)? Que la Iglesia es UNA—y SOLO UNA —y tiene muchos miembros. Que hay diferentes administraciones y diferentes operaciones (vers. 5-6). Que hay diferentes DONES espirituales (pero UN ESPIRITU—vers. 4, 7-11). Cristo es la Cabeza de la Iglesia, llamada ‘el Cuerpo de Cristo’, que tiene muchos miembros para desarrollar muchas funciones. Para mostrar las muchas funciones, es comparado con el cuerpo humano (vers. 12-26). Luego, leemos sobre las respectivas funciones, por rangos (vers. 27-30)”.

“Así, que como los RANGOS de responsabilidades de la administración ejecutiva, y las funciones operacionales, ‘Y a unos puso DIOS en la iglesia, primero apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas (idiomas)’ (I Cor. 12:28)”.

“¡Observe ahora! DIOS dice—la Santa PALABRA DE DIOS dice: ‘A unos puso Dios en la iglesia, primero apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros…' Esto es lo que DIOS dice. Pero [un] líder de teología de los disidentes de la Iglesia de Dios dice, ‘PERO YO PIENSO que sería mucho mejor llamarlos títulos, en lugar de rangos’. El PIENSA a su manera sobre el GOBIERNO DE DIOS, y de la AUTORIDAD que CRISTO le ha delegado”.

“DIOS DICE, primeramente, en segundo lugar, en tercer lugar. Pero ¡EL PIENSA a su manera sobre la PALABRA de DIOS! Hermanos, la Iglesia DE DIOS no se atreve a manejar la Palabra de Dios tan descuidadamente, tan engañosamente”.

“En el mundo de los inconversos, aquellos en autoridad se enseñorean de aquellos que están bajo ellos. Cristo dijo que esto NO sucedería con nosotros. Pero El no lo dijo refiriéndose a abolir toda autoridad o liderazgo. EL PUSO LIDERAZGO en Su Iglesia. EL DELEGO autoridad. Lo que El estaba enseñando a Sus futuros apóstoles, era que nosotros en el GOBIERNO DE DIOS NO debemos regir EN LA MISMA FORMA DAÑINA Y FALTA DE AMOR en como lo hace el mundo inconverso”.

“Vamos a ACLARAR este punto. Esto es básico. La falta de comprensión de este punto ha causado que algunos abandonen la Iglesia de Dios, ¡y tal vez aún la salvación de Dios y el regalo de la vida eterna!

“Observe lo qué Jesús enseñó… [en] Marcos 10:42: ‘…sabéis que los que son tenidos por príncipes de los gentiles se enseñorean de ellos,…pero no es así entre vosotros. Más bien, cualquiera que anhele hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y cualquiera que anhele ser el primero entre vosotros será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir…’ Pero nadie puede decir que Jesús no tuvo autoridad.

“Hace años, viendo esto, y sin tomar en consideración las muchas, MUCHAS Escrituras que colocan a algunos a cargo de la Iglesia con autoridad, liderazgo, diciendo ‘reprende’ al desobediente, etc., tomé las escrituras anteriores para indicar que no hay autoridad en la Iglesia. No quería ejercer autoridad. Aún era NUEVO en la verdad de Dios (esto fue hace más de 40 años). Así que, en los primeros días de la Iglesia madre de la era de Filadelfia, en Eugene, Oregon, permití a ‘lobos vestidos de ovejas’ venir y sembrar las semillas de la discordia entre hermanos. ¡Esto terminó dividiendo la iglesia en dos—¡posiblemente conduciendo a la mitad de mi rebaño hacia el camino que lleva al lago de fuego! Dios tuvo Su propia forma de REPRENDERME FIRMEMENTE, haciéndome ver esto en su verdadera luz. Jesús aquí está hablando sobre LA FORMA en la cuál se ejerce autoridad que Cristo delega. El NO está diciendo que NO HAY AUTORIDAD”.

“…en el mismo discurso donde Jesús enseñó en contra de ‘enseñorearse’ de aquellos bajo la autoridad [Lucas 22], delegó a ellos la autoridad de JUZGAR, sentándose sobre doce tronos”.

“He tenido que corregir sobre este punto a algunos bajo mí autoridad en la Obra de Dios—la forma en la cuál la autoridad fue ejercida. Aquellos de nosotros en la Iglesia de Dios AUN no somos perfectos. Debemos SOBREPONERNOS y CRECER en gracia. Pero el remedio no es sacar FUERA toda la autoridad que Cristo ha delegado, sino aprender a administrarla EN LA FORMA en la que Cristo enseñó”.

“La instrucción paralela en el RANGO de autoridad en la Iglesia está en Efesios 4, comenzando en el versículo 11: ‘Y él (Cristo) mismo constituyó a unos, …’ La RSV lo traduce más claramente: Y Sus dones fueron que algunos deberían ser apóstoles’, etc. Continúa, ‘otros profetas, y otros evangelistas, y otros pastores y maestros; a fin de perfeccionar a los santos, para LA OBRA del ministerio (proclamando el Evangelio del Reino a todo el mundo), para la edificación del cuerpo de Cristo…’”.

“Dios tiene SÓLO UNA IGLESIA sobre la tierra, la cuál es dirigida por El para hacer Su Obra—no DOS iglesias—no MUCHAS denominaciones y sectas, y ‘grupos’. ‘Pero ahora son muchos los miembros, PERO AUN UN SÓLO CUERPO’ (I Cor. 12:20—ver también vers. 12, 13). ‘Por que por un solo Espíritu fuimos bautizados todos (no parte de nosotros) en UN SOLO cuerpo’” (todo énfasis de él).

Carta a los hermanos, 2 de Mayo de 1974

Esta es una declaración poderosa—y la carta completa vale la lectura. El Sr. Armstrong no deja duda acerca del patrón del gobierno de Dios. Observe cuidadosamente que él nunca declaró que el liderazgo a través de “un hombre” era solamente aplicable si había un apóstol vivo. El simplemente nunca enseñó esto. ¡Y note bien su último párrafo! Revisaremos esto en detalle en el próximo capítulo.

El Sr. Armstrong tampoco designó u ordenó a su sucesor como un apóstol, y la carta completa citada antes describe a muchos que Dios utilizó quienes tampoco fueron apóstoles ( jueces, reyes, etc.) Algunos ciegamente afirman “no-tenemos-un-apóstol-hoy” como la excusa de que ya no deben seguir a un hombre—mientras que claman tener un “gobierno jerárquico” (donde un comité puede quitar a un líder espiritual que ya no desean seguir). Esto es una representación gravemente deshonesta de lo que el Sr. Armstrong enseñó, ofrecida por hombres indispuestos a ceder al único que Dios ha escogido—y tampoco dispuestos a examinar si ese hombre podría se un apóstol. ¿Cuán cuidadoso será en este asunto?

Podríamos preguntar, con respecto a tales grupos: ¿Cuál es su punto? ¿Por qué no decir solamente que ellos desacuerdan con el Sr. Armstrong sobre gobierno, cuando ello no están de acuerdo con él en tantas otras áreas? Ellos reinventan y tuercen simples declaraciones del Sr. Armstrong acerca de Dios trabajando a través de un solo hombre para desviar la atención de otras falsas doctrinas que enseñan o toleran abiertamente.

¡Haga—fuerce—que su mente se enfrente con esta realidad!

Escogido—nunca elegido

Donde el líder escogido por Dios no está presente como líder humano de una organización, y una mesa directiva o consejo de ancianos han escogido al líder espiritual, ese líder, de hecho, ha aceptado la autoridad de la mesa directiva sobre él. El no tiene derecho a reclamar que la misma mesa directiva no lo puede quitar—especialmente cuando él no puede posiblemente reclamar que Dios lo instaló como el líder de la iglesia sobre la cuál él preside —o que el solamente reporta y toma guía de Dios. ¡Sería totalmente deshonesto para un hombre reclamar que Dios lo instaló en el liderazgo, cuando fue una mesa o comité de hombres que lanzan sus votos colocándolo en el oficio sobre la organización que él “dirige”!

Esto es la misma premisa utilizada por el líder de uno de los grandes dispersados hoy, quién se rebeló y dejó el grupo más grande porque no aprobó su liderazgo por más tiempo, y lo quitó. El se puso en el registro como diciendo, en efecto, “como la mesa directa me instaló dos veces, esto significa que fui escogido por Dios”.

¡Ridículo!

El líder de la Iglesia de Dios—el hombre que Dios ha escogido—NUNCA se permitiría así mismo ser elegido a un oficio por un grupo de ninguna clase en primer lugar.

¡El líder de Dios siempre es puesto en el oficio después que ha sido cuidadosamente entrenado y preparado—después que ha soportado numerosos ensayos y pruebas, designadas para asegurar que él nunca se comprometerá, con la verdad o con la Obra, una vez que Dios lo instala en el oficio! Este proceso de entrenamiento, necesario, asegura que el líder escogido por Dios debe dirigir una organización viniendo del más posible y humilde comienzo—donde los frutos de crecimiento, obra y verdad se expanden alrededor y bajo él, después que comenzó prácticamente solo—como el Sr. Armstrong lo hizo. El no puede ascender a través de los rangos de una ya existente organización a cargo de un comité sin que siempre tenga que derivar su autoridad de la decisión del comité—en lugar del líder escogido por Dios—para ponerlo en la primera posición.

¡Lo que los comités de hombres puedan dar, ellos también lo pueden quitar!

Ninguna organización grande, con un comienzo de cientos o miles de personas, e involucrando muchos ministros, como el dispersado más grande, podría automáticamente encarar la difícil pregunta obligada en un principio de “¿Quién está a cargo?” Por necesidad, a causa de que comenzó de ésta manera, tal grupo no tendría elección sino para elegir a un líder. Piense esto, reconociendo que el líder escogido por Dios nunca participaría en tal proceso. (Por supuesto, una vez más, el grupo más grande justifica su rechazo al método de elección de Dios, colocando el suyo, para continuar ciegamente afirmando que Dios no ha hecho claro su decisión para que ellos la sigan. Pero una vez más pregunto: ¿Quién entre ellos está buscando ver si Dios ha enviado a otro hombre hoy?).

La Iglesia de Dios Restaurada ofrece una muy completa, serie de seis sermones sobre el gobierno, “La Doctrina del gobierno piramidal—las verdades que la mayoría olvidó”, esto no se compara a ninguna cosa que haya oído antes sobre este tema. Estos sermones recuperan la verdad de este tema que muchos han perdido.

Le suplico que considere cuidadosamente la lógica espiritual de lo que el Sr. Armstrong entendió cuando dejó Sardis con sólo trece hermanos uniéndose a su familia de seis. Esto representó sinceramente el más humilde de los comienzos, no obstante empezó una organización que gradualmente creció a un enorme tamaño, y tuvo un impacto global casi más allá de toda imaginación. Esto fue a causa del poder milagroso de Dios trabajando a través del hombre que Él había escogido y enviado. ¡Tenga cuidado de lo que usted puede descuidar en el mensaje que esto envía!

Esto guía directamente a relatar un tema que debe ser enfocado y clarificado en este punto.

CAPÍTULO ONCE –
SÓLO UNA IGLESIA

La doctrina de la única verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo se ha convertido en una terrible confusión en las mentes de grandes números de personas quienes pensaron una vez que entendían claramente. La manera como esto sucedió es verdaderamente otra “novela policíaca” dentro de todo el misterio descrito en la introducción.

En el pasado, todo el pueblo de Dios aceptó la sencillez en la declaración de Cristo, “Edificaré Mi Iglesia” (Mat. 16:18). A causa de que Dios y Jesucristo siempre mantienen sus promesas, Cristo lo hizo. La Iglesia creyó esta escritura y todos los hermanos entendieron que esto únicamente se cumplió en la Iglesia de Dios Universal, bajo el liderazgo del Sr. Armstrong. Sin embargo, siempre reconocimos simultáneamente que habían unas pocas personas que permanecieron en Sardis que eran convertidas y que tenían el Espíritu Santo. Pero todo esto cambió. ¿Por qué? ¿Qué sucedió? ¿Por qué entonces ya no creen que Dios trabaja únicamente en una Iglesia—una organización unificada? ¿Por qué tantos han olvidado que Cristo no está dividido?

La siguiente pregunta ahora domina sobre los grupos dispersados: ¿Hay solamente una verdadera Iglesia—el único lugar dónde Cristo está dirigiendo, aunque El podría haber dispersado al tibio rebaño (cumpliendo Daniel 12:7) en una variedad de diferentes grupos y organizaciones? O, ¿El liderazgo de Cristo en su Iglesia ahora está separado—DIVIDIDO—entre grupos compitiendo, en desacuerdo, aparentemente todos llevan su autoridad y aprobación? En otras palabras, hay aún una verdadera Iglesia unificada dirigida por Cristo, o ¿hay ahora muchas “verdaderas iglesias“ disponibles, todas dirigidas por Cristo?

Este libro sería incompleto sin una cuidadosa examinación de este tema, aunque es cubierto de perspectivas adicionales en otros libros y sermones de la IDR. Por necesidad, el tema de cómo Cristo gobierna su Iglesia y la doctrina de una verdadera Iglesia coinciden. No pueden ser separadas, y en la manera que es cubierto en este libro lo demostrará.

No donde el pueblo gobierna

Recuerde que las formas de gobierno practicadas por las personas y grupos de la séptima era son distinguidas por Cristo en el mismo nombre que El escogió para esta era—Laodicea—como un pueblo que excluye su liderazgo. Recuerde que, aunque ellos son su pueblo, en una débil y deplorable condición, Cristo no puede estar dirigiéndolos, a causa de lo que hemos visto que Laodicea significa. ¡Cristo entiende que El no está gobernando, y nunca podría gobernar, a personas quienes piensan que ellos están a cargo!

Dios sólo trabaja en una organización a la vez. Las personas quienes no están de acuerdo doctrinalmente, y cuyas organizaciones Dios no está dirigiendo, continuarán a dispersarse más y en diferentes direcciones a través de los últimos días. Amós 3:3 dice que el resultado natural del desacuerdo es que las personas no pueden caminar juntas. Dios sólo puede trabajar en la única organización dispuesta a seguir su “ verdad completa y nada más que la verdad”—y sólo en aquellos que Le permitan dirigir a través de su líder escogido.

¡No se permita a usted mismo estar confundido donde Cristo no está confundido—El no está forzando su liderazgo sobre una era que lo ha rechazado y excluido!

Dios trabaja en una organización a la vez

Nosotros hemos aprendido que el Sr. Armstrong enseñó que el gobierno de Dios fue sólo restaurado a Filadelfia, la cuál camina junto porque concuerda con Dios, Cristo y su apóstol. Ese es el único lugar donde las personas están activamente reteniendo. Ese es el único lugar donde Cristo está trabajando––a menos que Él esté dividido (I Cor. 10:13).

¡No hay otras posibilidades!

Sea honesto. Dios no puede trabajar activamente en el gobierno de más de una organización a la vez, con más de un líder escogido—o Cristo ESTA dividido. Esta es la lección que Cristo, Pablo y el Sr. Armstrong simplemente entendieron y enseñaron, y este libro, con los otros libros y cintas del Paquete de Explicación para los Dispersados, contiene las pruebas. (Mi serie de sermones de cuatro partes sobre la doctrina de “La Única Verdadera Iglesia ” y “el Cuerpo de Cristo” quita todas las dudas, preguntas y excusas para no confundir o rechazar esta gran verdad bíblica).

Cristo dijo que el diablo entiende que una casa dividida no puede permanecer (Mat. 12:25-26). Seguramente Jesucristo es por lo menos tan inteligente como el diablo. Seguramente El también entiende que sólo puede trabajar en una organización––a través de un hombre––a la vez, como el Sr. Armstrong enseñó. La séptima era, sin embargo, está dividida, por herejía doctrinal. Pero donde Cristo está trabajando, no está dividido por diferentes creencias (I Cor. 1:10-11). Perdóneme por ser repetitivo, pero esto debe ser claro. Estoy tratando de decirle esto en tantas formas como sea posible decirlo.

¡Entienda! La iglesia católica siempre ha reclamado ser la única verdadera Iglesia. Pero esto nunca causó que el pueblo de Dios rechazara la doctrina, simplemente porque ellos—como impostores—reclamaban y aplicaban esto a la iglesia Romana. ¿Por qué tantos rechazan ahora ésta doctrina? Parece ser que simplemente están cansados de que muchas diferentes organizaciones lo reclaman y lo aplican a ellos mismos.

Aquí hay una gran ironía más. Algunas personas rechazan la doctrina de una verdadera Iglesia, llegando a ser cínicos a causa de que muchos otros ya no creen que se aplica a ningún grupo. Otros lo rechazan porque, igualmente cínicos, ven que muchos reclaman cumplirlo.

¿Cuál es el correcto?

¡La respuesta es que ninguno es verdad! El hecho de que muchos rechazan el viejo entendimiento o que muchos lo reclaman para ellos mismos no prueba nada, ni lo hace el lugar correcto. Por lo tanto, uno debe cuidadosamente enfocar y discernir la diferencia entre los grupos que reclaman estar completamente reteniendo y lo que es la verdadera Iglesia.

Una pregunta adicional, relacionada a la doctrina, permanece: Algunos han preguntado, “¿Cómo puede Cristo tener una Iglesia filadelfiana y una Iglesia laodiceana, y aún continuar guiando sólo una verdadera Iglesia? ¿No son los laodiceanos el pueblo Dios, también—no son ellos también su verdadera Iglesia?”

Esto no es difícil. Recuerde: La palabra griega para “iglesia” es ekklesia, significando simplemente “los llamados a salir”. Ciertamente, todo los laodiceanos tienen el Espíritu de Dios y guardan los mandamientos (Apoc. 12:17). ¡Estos son, de hecho, verdaderos hermanos—llamados a salir! Pero, como Sardis, y algún posible remanente de Tiatira (Apoc. 2:25), ellos no son parte de la única verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo—donde Cristo, a través de su gobierno, está presente, dirigiendo y trabajando. Esto no debería ser difícil de entender. Los laodiceanos son su pueblo. Tienen su Espíritu. La mitad serán salvos. Pero ellos no están donde El está trabajando, y no serán protegidos durante la Tribulación, porque no han enderezado su condición espiritual. (Por supuesto, ungir sus ojos cambiaría esto).

Como Laodicea significa “el pueblo gobierna, juzga y decide”, y es obvio por qué todos los dispersados han rechazado muchas enseñanzas de Cristo (además del gobierno), restauradas a Filadelfia. Pero aquellos con el Espíritu de Dios en los dispersados (Rom. 8:9, 14) son el pueblo de Cristo, dispersados fuera de la Iglesia y el Cuerpo donde El está trabajando. ¡A causa de que no ungirán sus ojos y le permitirán entrar en sus vidas, así que ellos pueden ser limpiados de su despreciable desnudez espiritual y escapar del castigo que viene!

El cuerpo espiritual no es una corporación

Muchos quienes ahora rechazan lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de la única Iglesia de Cristo, han encontrado una manera de afirmar que concuerdan con su enseñanza. Aquí está cómo lo hacen.

Se sabe bien que el Sr. Armstrong enseñó que la Iglesia de Dios, la cuál es una entidad espiritual, no era sinónimo con la CORPORACIÓN conocida como la IGLESIA DE DIOS UNIVERSAL, INC. Por supuesto, esta enseñanza es absolutamente verdad. Mirando atrás, ahora nos damos cuenta que era aún más verdad de lo que entonces podríamos haber creído.

Si aproximadamente el 80 por ciento de los que asistieron a la IDU posiblemente nunca fueron convertidos—nunca tuvieron el Espíritu Santo de Dios— obviamente no eran parte del Cuerpo espiritual de Cristo (Efe.1:22-23; Col. 1:18). Pero estaban afiliados a la corporación de la Iglesia, y pensaron ser miembros del Cuerpo de Cristo. Es decir, cualquiera (y había acerca de 120.000 como estos) podría formar parte de la corporación de la Iglesia, pero no necesariamente parte de la única Iglesia verdadera. Todo esto debería ser claro—y fue generalmente claro en las mentes de la mayoría de las personas convertidas que oyeron al Sr. Armstrong decirlo más de una vez. Quizás otros nunca lo pensaron.

¡Aquí está cómo la enseñanza del Sr. Armstrong, coherente con la Biblia, fue cambiada dando licencia para asistir a cualquier grupo que uno escogiera mientras se considerase a sí mismo parte de la “única Iglesia verdadera”—y parte de “el Cuerpo de Cristo”. Muchas personas hoy, de hecho, afirman que las circunstancias ahora le dictan a Cristo que debe trabajar en muchas organizaciones diferentes—¡dondequiera que las personas son dirigidas por el Espíritu de Dios!—¡cuándo el Cuerpo espiritual de Cristo no es una corporación! (Pero Cristo es el mismo “ayer, hoy y para siempre”).

¡Cuán conveniente!

¿Ve usted el problema? ¿Ve usted donde tales personas han enturbiado la verdad de lo que todos entendimos una vez? El Sr. Armstrong nunca dijo que usted podría estar fuera de la Iglesia de Dios Universal, donde Cristo trabajaba y dirigía, y formar parte de la única Iglesia verdadera—Filadelfia hoy—o parte del Cuerpo de Cristo. (Posterior en el capítulo, usted leerá su declaración que explica esto.) Él entendió que uno podría ser convertido, porque él siempre supo que algunas “pocas personas” en Sardis tenían el Espíritu de Dios—“no habían manchado sus vestiduras” (Apoc. 3:4)—pero eventualmente tendrían que ser dirigidos al Cuerpo de Cristo.

Mientras ninguna corporación u organización puede reclamar ser sinónimo con todos aquellos que tienen el Espíritu Santo, esto es completamente inconsistente con el entendimiento de que Cristo sólo DIRIGE una organización a la vez, y los que están en su cuerpo son todos parte de una organización. Usted ya vio varias citas del Sr. Armstrong, en las páginas 12 a 14, indicando esto.

¡No permita a ningún engañador, manejado por su agenda personal, decírselo de otro modo!

Examinemos solo unos pocos versículos para ver por qué el Sr. Armstrong enseñó que Dios sólo trabaja en un lugar a la vez. Veremos que él era honesto con la Palabra de Dios. Sus citas previas mencionan algunos de estos pasajes.

Cuándo comenzó la Iglesia

Hechos 2 registra que Cristo cumplió su promesa de construir su Iglesia, y esto sucedió en el momento que el Espíritu Santo fue derramado en 31 DC sobre todos aquellos presentes en Pentecostés. Esta primera aparición de la Iglesia, después de su nacimiento, ofrece una comprensión extraordinaria en lo que estaba supuesto a parecer los próximos 2.000 años. Considérelo bien.

El versículo 1 registra que todo lo que sigue en el relato, incluyendo el recibimiento del Espíritu de Dios, fue sólo posible porque “estaban todos unánimes juntos”.

Siguiente, advierta que la primera cosa registrada que sucedió inmediatamente después fue que 3.000 personas fueron bautizadas el mismo día: “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y las oraciones” (ver.. 42).

Dos puntos surgen. Las personas perseveraban en—“continuaron”—“la doctrina de los apóstoles”, no en la de alguien más. Esto es una gran declaración —y una de las razones más grandes por las que el Sr. Armstrong entendió que la verdad sólo viene a la Iglesia a través de los apóstoles. (También vea Efesios 2:20, entre otros).

Pero hay otro punto monumental introducido aquí—las personas también “continuaron en…la comunión” juntos. Ellos estaban juntos. El versículo 44 hace esto claro: “Todos los que habían creído estaban juntos…” Esta es la única razón que el resto del versículo podría indicar que ellos “tenían en común todas las cosas”. Para hacer esto, tuvieron que estar juntos, caminando en una Iglesia—en una organización.

El versículo 46 ata firmemente el nudo. Observe: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Una vez más, todos comían juntos, mientras de “común acuerdo” y con “sencillez de corazón”. Ciertamente esto habría producido la “alegría” hablada aquí, porque Dios dice, aún en el Antiguo Testamento, “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitad los hermanos juntos en armonía” (Salmos 133:1)! Por supuesto, Satanás entiende esto, y ha convencido al pueblo de Dios que pueden estar divididos y ser aún la verdadera Iglesia—y que Cristo debe dirigirlos como ellos están.

En contraste, acabamos de revisar la primera fotografía que Cristo da de su Iglesia. ¿Comienza usted a obtener el cuadro completo—del Antiguo Testamento y el Nuevo—y que el diablo procuraría pintar un retrato muy diferente?

Corrigiendo la división en Corinto

La congregación Corintia tuvo casi todo problema espiritual concebible. El primer, y quizás más grande, fue que estaban plagados por la división. Después de nueve versículos de introducción en su primera epístola a ellos, Pablo corta inmediatamente la dificultad, revelando la única manera que la Iglesia de Dios, dondequiera que se encuentra, esta supuesta a funcionar.

Observe: “Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer” (I Cor. 1:10).

En solo éste versículo, en cinco formas diferentes, Pablo hace perfectamente claro—para todos con “ojos para ver”—que la Iglesia que Jesucristo viviente está dirigiendo goza de completa unidad. Ninguna mente honesta puede derivar posiblemente ninguna otra conclusión de este pasaje. Cuidadosamente lea otra vez las frases en itálicas.

El versículo 13 comienza con una pregunta retórica: “¿Está dividido Cristo?” la única razón de que esta no está seguida con la palabra “no” o algo similar es porque la respuesta es muy obvia. Considerando lo que el había escrito, Pablo sabía que la introducción de esta pregunta era equivalente a preguntar, “¿Es la hierba verde?” o “¿Es el cielo azul?” Cuándo las personas hacen preguntas retóricas, nadie responde realmente, porque la respuesta es muy obvia. En Amos 3:3, incluso la pregunta “¿Andarán dos juntos, sino estuvieren de acuerdo?” Es dejada sin contestar por la misma razón. Estas no se contestan.

¿Por qué tantos hermanos ya no son capaces de contestar preguntas tan fáciles como “¿Está dividido Cristo?” Con un resonante “¡NO!” La razón, otra vez, es que una profunda ceguera, en los puntos más básicos del entendimiento espiritual, se ha asentado sobre la mayoría de las personas vivas engendradas con el Espíritu hoy.

Sólo un cuerpo—y qué significa

Recuerde también que esto estaba en la misma carta a los corintios que Pablo había escrito, “Pues Dios no es Dios de confusión, sino de paz, como en todas las iglesias de los santos” (14:33), seguido por “Pero hágase todo decentemente y con orden” (ver. 40). Pregunto otra vez, “¿por qué?” ¿Por qué las personas han olvidado estos versículos básicos? La verdadera “ decencia” y “orden” serían imposibles si la Iglesia de Dios estuviera dividida en varias organizaciones, por no decir cientos.

¿Por qué muchos han aparentemente olvidado la totalidad de I Corintios 12, la cuál es básicamente una analogía de treinta y un versículos comparando el cuerpo humano físico—y todas sus partes conectadas (ojos, orejas, boca, manos, pies, etc. )—al cuerpo de Cristo? ¿Es esto porque el sencillo significado de Pablo ha sido “espiritualizado” por la mayoría de los hermanos—algo que nosotros pensamos una vez era sólo hecho por las iglesias de mundo? Veremos que muchos han espiritualizado este capítulo. El significado obvio aquí es que cualquier parte del cuerpo morirá si es separado—ya no más conectado al cuerpo. Como el Creador del cuerpo humano, El sabría.

Recuerde Efesios 1:22-23 y Colosenses 1:18. Estos versículos indican simplemente que Cristo es “por cabeza sobre todas las cosas a la Iglesia, la cual es su cuerpo” (Efesios) y Él es “la cabeza del cuerpo, que es la Iglesia” (Colosenses), probando que el Cuerpo de Cristo y su Iglesia son uno y lo mismo—y que Él dirige ambos en uno. “La Iglesia” y “el Cuerpo” son calificados en totalidad en I Corintios 12. ¡En otras palabras, el cuerpo de Cristo refleja la integración unificada del cuerpo humano, aclarando que todas las partes de este trabajan como uno dentro de una verdadera Iglesia!

Permítame repetir para énfasis. Quizás la serie de sermones más importantes que yo he dado—“El cuerpo de Cristo: Cómo la mayoría ya no están en el—¡pero asumen que están! ”—hace clara la colosal importancia de estar absolutamente seguro que uno está conectado a Cristo y al poder del Espíritu de Dios. ¡Esto significa encontrar y ser parte de su Cuerpo, el lugar—la organización—donde Él es la Vid, y, como el Sr. Armstrong enseñó y la Biblia enseña, sólo los pámpanos están conectados a Él, y así capaces de tener más de su Espíritu! Estos sermones están cargados de asombrosas pruebas provenientes de la boca de los protestantes, apóstatas y los líderes de los dispersados que AHORA todos enseñan exactamente la misma cosa—directamente contrario a lo que el Sr. Armstrong enseñó y a lo que la Biblia enseña.

Un clásico ejemplo

Antes de que estemos listos para examinar—y apreciar—lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo, un ejemplo de cuán confundidos y desatinados se han convertido los dispersados es probablemente mejor ilustrado mirando lo que enseña el evangelista de alto rango quién dirige el segundo grupo dispersado más grande.

En su folleto supuestamente identificando el paradero de la verdadera Iglesia hoy, este hombre revela lo que sólo podría ser llamado una gran pérdida de entendimiento y visión. Advierta cuidadosamente cada una de sus cuatro citas, y cómo este líder trata de validar abiertamente enseñanzas protestante invocando la autoridad del Sr. Armstrong. Las primeras dos declaraciones preparan el camino y la última llega al punto del error. Cuando usted lea, pregúntese así mismo que enseña su organización. Todo el énfasis mío:

“Es importante notar que mientras la verdadera Iglesia de Dios es un organismo espiritual, la Biblia muestra que es normal para la Iglesia existir en varias diferentesasociacionescorporativas o ‘ramas’ al mismo tiempo”.

“Para estar en el cuerpo de Cristo, usted debe estar completamente rendido a Dios y ser dirigido por el Espíritu de Dios…No obstante, a través de las eras, ha habido muchas diferentes Iglesias de Dios fraternizando—‘ramas' de la verdadera Iglesia—que coexistieron algunas veces”.

“La Iglesia de Dios Universal llegó a ser, por mucho, el grupo más grande de verdaderos creyentes quienes rindieron su vida…Aún durante este tiempo, sin embargo, existieron lo grupos referidos de la Iglesia de Dios del Séptimo Día. El Sr. Armstrong a menudo reconoció que estas diferentes asociaciones eran‘ramas’ de la verdadera Iglesia”.

“Entendemos de la Biblia y de la historia que la Iglesia de Dios es ‘el cuerpo’ de Jesucristo—el cuerpo de creyentes en la genuina Verdad de la Biblia…Dentro del cuerpo más grande de Cristo…Donde aquellas personas están reunidas dentro de diferentes asociaciones corporativas, habrá fuerzas difiriendo y énfasis variando. Pero el fluyente amor …debería estar presente en los miembros convertidos de la Iglesia de Dios, sin importar dónde vivan y a cuál particular asociación pertenezcan”.

Para no extenderse, esto no representa la enseñanza de la Biblia ni lo que el Sr. Armstrong enseñó al pueblo de Dios acerca de quién y qué es la Iglesia de Cristo. Simplemente no hay tal cosa como un “cuerpo más grande de Cristo”, involucrando diferentes asociaciones corporativas, con fuerzas difiriendo y énfasis variando. ¡No obstante, miles que una vez sabían mejor ahora están cayendo en tal horrorizante engaño—e ignorancia!

Preguntemos: Es posible que este líder mayor meramente haya olvidado la verdad—incluso una tan grande—y volvió atrás en las creencias de su bien conocida juventud metodista? Volveremos a revisar esta pregunta después en más detalle.

Lea cuidadosamente la próxima cita de la Iglesia Metodista Unida acerca de cómo ellos ven la Iglesia de Cristo, y note las frases en cursiva que casi alinean perfectamente con lo que usted acaba de ver:

“Las ramas de la iglesia de Cristo han desarrollado diversas tradiciones que amplían nuestro acopio de entendimientos compartidos. Nuestra comisión ecuménica reconocida como Metodistas Unidos está para reunir nuestro propio énfasis doctrinal dentro de la más grande unidad cristiana, habrá de ser hecho más significativo, más rico y completo.”

¿Puede haber alguna duda de que el mencionado líder ha reflejado una franca teología metodista / protestante?

El Sr. Armstrong enseñó que el cuerpo entero de Cristo está reunido en una organización

Ahora estamos listos para considerar las primeras dos de muchas declaraciones del Sr. Armstrong que definen el Cuerpo de Cristo, así como su propósito. La primera cita hace claro que la Iglesia y el Cuerpo no están divididos en ninguna manera, que no puede comprenderse de varios grupos—”asociaciones corporativas” ni “ramas.” (Otras citas del Sr. Armstrong vienen más tarde.) Note incluso la pregunta en el título que el Sr. Armstrong le dio a su artículo en esta primera cita:

“Jesucristo se casará con la iglesia de Dios—llamada el cuerpo de Cristo. ¿Ahora está ese cuerpo unido, organizado sobre una base unida y firme, o en una variedad de individuos ‘solitarios' y varios ‘grupos?

¡ “El único propósito de la Iglesia es continuar la Obra que Cristo empezó! Es ahora el cuerpo en el que el Espíritu Santo está trabajando. Y Dios establece en la Iglesia, para organizarlo, apóstoles, profetas, pastores…

“La iglesia es el cuerpo de Cristo. Y Jesús se comparó así mismo con la vid, y nosotros de su Iglesia somos los pámpanos en esa vid. Adviértalo—estúdielo—en Juan 15. ¡Jesús no es varias vides separadas—El es una vid! Los miembros del cuerpo de Cristo son los PÁMPANOS!—pero no pámpanos separados y aislados. Todos unidos a la única vid—el cuerpo de Cristo.

“¡Los ‘cristianos separados', o ‘grupos’ son ramas cortadas de la vid—el cuerpo de Cristo!

“El Padre es el labrador—el Vinicultor. Cada pámpano de ésta vid (la Iglesia) que no da fruto para el Reino, el Padre lo poda—lo corta—para que la vid organizada y unida pueda llevar más fruto”.

“¿ESTA LA IGLESIA DE DIOS COMPUESTA DE MUCHOS ‘GRUPOS’ SEPARADOS?”, BN, 18 de Dic. de 1978

Esta declaración del Sr. Armstrong es imposible de malentender. La Iglesia de Dios está unificada en una sola organización. La próxima declaración del Sr. Armstrong da algunos antecedentes en cuanto a por qué la Biblia utiliza el término “el cuerpo de Cristo”—y explica el gran propósito general de Cristo para su cuerpo:

“Dios empezó su OBRA del Evangelio—la proclamación del Evangelio (las buenas noticias) de SU REINO—a través del CUERPO humano individual de Jesús. Pero después de su resurrección, Jesús envió el mismo ESPIRITU SANTO en el día de Pentecostés, del año 31 DC, y de allí en adelante, para entrar en el CUERPO COLECTIVO de aquellas constituyendo la IGLESIA de DIOS.

“La IGLESIA, entonces, es el CUERPO COLECTIVO que Cristo utiliza como SU INSTRUMENTO, autorizado por el Espíritu de Dios, para continuar la OBRA de DIOS. ¡Jesucristo guía y dirige desde los cielos!

“Pero ¿CUAL es la divina MISION de esa Iglesia? ¿Cuál es su PROPOSITO? La respuesta es hacer la OBRA DE DIOS, la cuál Jesús comenzó y ahora continúa a través de su Iglesia.

“Dondequiera que esté la verdadera Iglesia de Dios—la UNICA Iglesia que es de CRISTO—estará predicando ESE EVANGELIO al mundo entero—sobre todos los continentes—hoy. ¡Pero estamos cerca del FIN! ¡Ese es el Evangelio del Cristo viviente! ¡Son las BUENAS NOTICIAS del venidero REINO DE DIOS para GOBERNAR AL MUNDO!

“Pero dondequiera que esté la UNICA verdadera iglesia, será nombrada la Iglesia de Dios…Pero eso no es todo. Muchos se han apropiado del nombre de Dios, pero no están proclamando el REINO DE DIOS…

“Esa verdadera Iglesia está predicando el inminente regreso de CRISTO como Rey de reyes y SEÑOR de señores, para GOBERNAR todas las naciones durante mil años sobre la tierra.

“¡Hay sólo UNA Iglesia!

“Esta está haciendo LA OBRA DE DIOS. Es, como Jesús dijo que sería, un ‘pequeño rebaño’ perseguido, y despreciado por el mundo”.

“Personal,” BN, Agosto de 1983

Una vez más, como de costumbre, el Sr. Armstrong no deja absolutamente ningún espacio para la confusión. El hace muy sencillo que el propósito de la Iglesia es hacer la Obra de Dios—anunciar el reino de Dios (el verdadero evangelio) alrededor del mundo—bajo la dirección y el liderazgo del Cristo “viviente”. Esto entonces podría ser sólo dirigido por Él desde una sede.

A continuación debemos examinar una combinación de varios tópicos relacionados: el cuerpo de Cristo, la “Obra” siendo hecha en los dispersados y si Jesús forma parte del evangelio. ¡Nosotros entonces ataremos todo esto a cuál espíritu—qué ESPIRITU — ha entrado en juego en estas organizaciones! Finalmente, conectaremos todo esto directamente a la necesidad para uno de “ungir sus ojos” para recibir más del Espíritu de Dios—y exactamente cómo fue que este Espíritu ha disminuido en las mentes de varios miles que ya no pueden ver como una vez lo hicieron.

¡Prepárese para ser aturdido—y, con esperanza, profundamente motivado para hacer algo acerca de lo que usted ahora aprenderá!

El protestante cuerpo de Cristo—y los dispersados

Una nueva pregunta ha surgido entre los dispersados: ¿Qué es el evangelio? ¿Qué enseñó el Sr. Armstrong que era el evangelio? La mayoría hoy—habiendo sido condicionados a creer el “evangelio” apóstata que se enfoca exclusivamente en el personaje de Jesús—ha combinado su papel con el reino de Dios, creando una clase nueva de “evangelio” híbrido.

Es importante tomar algún tiempo extra en este punto para hacer más sencilla la distinción clara entre el papel de Cristo y lo que es el verdadero evangelio. ¡Mucho más está en juego aquí de lo que conoce el ojo—y la mayoría en los dispersados están ahora siendo gravemente engañados sobre la pieza central de toda la Biblia! Es crítico que el lector entienda cómo todo esto está conectado a dónde y con quién usted debería ser encontrado haciendo la Obra de Dios—y por qué tantos están bajos en el suministro del Espíritu de Dios.

¡Solamente el Reino de Dios!

El Nuevo testamento es más explícito en el tema del verdadero evangelio y, antes de la apostasía, todo el pueblo de Dios estaba muy seguro sobre esto. En ciertos lugares, el evangelio es mencionado—¡definido! —como el “ reino de Dios”, “el reino,” “el reino de Cristo y de Dios” o “el reino del [no en] cielo”. En ningún lugar está el evangelio descrito como “Jesús”, “Cristo” o “ de Jesucristo”.

Todas estas varias frases de “ reinos” son consistentes con lo que el Sr. Armstrong enseñó a través de su ministerio de 52 años. Y usted notara que en sus declaraciones encontradas a través del libro ¿ESTA LA OBRA TERMINADA? – El Plan Estratégico de la IDR que él ni una vez hace referencia a Cristo como parte del evangelio—¡NI UNA VEZ! ¿Ni tampoco lo hizo en su folleto ¿Cuál es el verdadero Evangelio? Reto al lector a encontrar por lo menos un libro, folleto, artículo, carta o sermón donde el Sr. Armstrong ALGUNA VEZ sugirió que la Persona de Cristo podría ser parte del evangelio. De hecho, él enfatizó y enseñó precisamente lo contrario. Por supuesto, el Sr. Armstrong entendió bien el papel de Cristo como Salvador, Sumo Sacerdote y Capitán de nuestra salvación, así como todos sus títulos y cargos futuros.

El Sr. Armstrong fue absolutamente enfático en la diferencia monumental entre el Mensajero—Jesucristo—y el Mensaje que El trajo—el reino de Dios (su venidero, SUPERGOBIERNO). Por supuesto, muchos han tratado de decir que el término “evangelio de Cristo” es un evangelio acerca de Cristo. Esto es simplemente FALSO—porque “de” meramente connota posesión. El mensaje acerca del reino de Dios es el evangelio de Cristo—y todo esto es básico entendimiento del pasado.

El papel de Cristo está separado

¡Tome la advertencia! La idea que Jesucristo es, o es parte de, el evangelio es un pensamiento completamente protestante. La tentativa de los grandes dispersados de traer a Jesús hacia el evangelio no está equivocada solamente, sino que se deriva de un peligro mucho mayor—el de “otro Jesús”, nacido de “otro espíritu” (II Cor. 11:3-4). Incluso este pasaje citado aquí describe a los Corintios como habiendo caído hacia la creencia de “otro evangelio” y “otro Jesús”. Si Jesús es, o forma parte de, el evangelio, ¿Por qué Pablo listó estos como dos distintos y separados problemas en Corinto? (y éstos fueron ambos conectados a un tercer problema, el de seguir a “otro espíritu”—conectado al protestante “cuerpo de Cristo”).

Por ejemplo, el dispersado más grande declaró en su folleto “evangelio” que el evangelio incluye la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. Aunque cuidadosamente expresado, describe a los apóstoles como habiendo “aumentado” en el entendimiento del mensaje de Cristo—su evangelio—acerca del reino. El propósito de este grupo parece ser incluir el papel de Cristo como parte del evangelio en ayudar a las personas a entrar al reino.

¡Pero el papel de Jesucristo está separado—distintivamente diferente!

El Segundo grupo dispersado más grande va más allá, describiendo el evangelio de esta manera: “El Evangelio de Cristo es ‘las buenas Noticias' del perdón de nuestros pecados a través del sacrificio de Cristo, y del pronto venidero Reino y gobierno de Dios”.

Otro Jesús—otro Espíritu

Otra vez, este “evangelio” es muy, muy diferente de lo que el Sr. Armstrong enseñó en su folleto, y lo que usted ha visto en sus declaraciones a través de mis otros libros a los dispersados. Primero, tome un momento para leer Gálatas 1:6-9, y la maldición (declarada dos veces) conectada a traer “otro evangelio”. Entonces pause y retenga la seriedad adicional de lo que también hacer esto significa—el grave peligro de lo que de hecho se está introduciendo a la Iglesia con este revisado “evangelio”. Usted DEBE entender POR QUE Dios coloca una maldición sobre aquellos que pervierten el evangelio—aquellos quienes enturbian o confunden su “Génesis hasta Apocalipsis” anuncio acerca de su pronto venidero gobierno mundial.

Luego entonces, vaya a II de Corintios 11:3-4. Repito: Este pasaje explica y conecta un mundo de diferencia, falso de “otro Jesús” a “otro evangelio” acerca de su “Jesús,” y todo esto, en turno, es conectado a “otro espíritu.” El apóstol Juan etiqueta este espíritu extranjero como “el espíritu del error” (I Juan 4:6). ¡Esto es el MISMO ESPIRITU guiando a todas las iglesias que profesan cristiandad!

Entienda la extrema gravedad aquí. Entienda por qué es VITAL conseguir este punto claro en su mente.

Este muy diferente, pero muy real, “otro espíritu” presenta directamente—y es importante en los dos más grandes dispersados (junto con otros) —la definición falsificada protestante de rameras del cuerpo de (su) “CRISTO”. (Tome tiempo para leer cuidadosamente nuestro folleto ¿Cuál es el REAL EVANGELIO? para entender cómo los apóstoles enseñaron el papel de Jesús a un lado del evangelio del reino—no como algo que fue parte de este. Ese folleto cubre un número de varios pasajes del nuevo testamento explicando cómo los apóstoles predicaron el papel de Cristo sólo en relación con el reino de Dios).

Comprenda. Dónde el espíritu equivocado ha entrado, siempre seguirá el equivocado “Jesús”. Y, viceversa, donde “Jesús” ha sido añadido al evangelio, un espíritu equivocado siempre seguirá. ¡Cualquiera lleva al otro—y ambos guían a otro problema muy serio!

¡Extremo peligro!

Otro elemento críticamente importante es atado aquí, y está conectado directamente a donde Cristo está guiando su verdadera Iglesia y Obra. Ambos de estos dispersados (con muchos otros) enseñan que Cristo ya no trabaja exclusivamente en una organización—dirigiendo una única unificada, organizada, e inflexible Iglesia. Desde la apostasía, muchos entonces se encuentran casi forzados a creer que la Iglesia de Cristo—el mismo bíblico Cuerpo de Cristo, como ha sido mencionado, y visto en las declaraciones del Sr. Armstrong—ahora consiste de muchas “asociaciones”, “ramas” o “comunidades de creyentes”.

Hemos visto que esto es totalmente contrario a I Corintios 1:10, 13 y 12:1-31, Efesios 4:2-16, Juan 15, Mateo 12:25-30 y lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca del Cuerpo de Cristo. Este cambio de idea afirma, en efecto, que Cristo y su Cuerpo están ahora divididos entre muchos grupos. Esto es exactamente lo que las hijas “rameras” (Apoc. 17:5) creen y enseñaron a los apóstatas de la IDU. Los apóstatas, en turno, enseñaron al “Jesús” protestante y su falsificación del “cuerpo” a los líderes de los dispersados antes que ellos huyeran de la apostasía.

Aquí está lo que el lector debe reconocer: El mundo protestante cree en un diferente (falsificado) “cuerpo” de un diferente (falsificado) “Cristo”, emanando de un completamente diferente (falsificado) “ESPIRITU”—no el Espíritu de Dios. Todas estas iglesias son dirigidas por el “espíritu de desobediencia” que es identificado en Efesios 2:2—¡y es demostrado que es enviado por el “dios de este mundo” (II Cor. 4:4)!

Para resumir, cuando los líderes de los dispersados aceptaron las enseñanzas de la “ramera” apóstata acerca del “cuerpo” de su “Jesús”, los grandes dispersados inconscientemente se pusieron a sí mismos para ser arrojados FUERA DEL verdadero Cuerpo de Cristo y directamente en la falsa, protestante, falsificada idea del “cuerpo de Cristo”. Todo esto, en turno, preparó la escena para que la totalidad de la Iglesia de Dios entrara a la gravemente dividida era laodiceana en el despertar de la apostasía. El lector debería pausar y releer la última oración para tenerla en la mente clara como el cristal antes de continuar.

Lo que los protestantes pueden leer

Recuerde, Pablo enseñó a los Corintios que “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo” y “Además el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos” (I Cor. 12:13-14).

Por supuesto, los protestantes son capaces de leer este pasaje, y otros acerca del Cuerpo de Cristo. Pero aquí estaba su problema: Ellos tuvieron que venir con una enseñanza compatible con el dividido, competitivo y multiplicado cuadro de denominaciones que es el mundo protestante. ¡Tuvieron que reconciliar la idea de un “Cuerpo de Cristo” con la realidad de cientos de denominaciones protestantes, y más viniendo todo el tiempo! Dentro de este completo entendimiento debe venir el recordatorio que los protestantes son dirigidos por el espíritu del “dios de este mundo” (II Cor. 4:4). Ellos concluirían lo que sea que él los dirigiera a concluir—y no sería lo que la Biblia enseña.

Entienda esto. El espíritu extranjero del que Juan y Pablo hablaron—el cuál es la levadura (I Cor. 5:6; Gál. 5:9), el cáncer y la gangrena (II Tim. 2:17) que Pablo mencionó en sus epístolas—es verdaderamente el espíritu falsificado a través del cuál los protestantes falsifican sus bautismos colocando a sus miembros en su re-diseñado y sustituido “cuerpo de Cristo”.

Derivando hacia este espíritu —EL ESPÍRITU DE SATANÁS—el espíritu que dirige a todo el mundo protestante—es lo que destruyó rápidamente la IDU. ¡Ahora entienda! A causa de que virtualmente todos los dispersados han arrojado fuera la verdad que el Sr. Armstrong enseñó acerca del Cuerpo de Cristo (y, por supuesto, mucho más), este MISMO ESPÍRITU se le ha permitido entrar y ahora está lentamente destruyendo a los dispersados, a algunos más rápido que a otros. Sólo la Gran Tribulación acortará misericordiosamente el proceso para que una mitad de Laodicea sea capaz de ser salvada.

Reitero que es muy crítico reconocer que el espíritu del error sólo crecerá más fuerte y más penetrante dondequiera que le sea permitido entrar. El Sr. Armstrong advirtió fuertemente en contra de permitir al diablo dentro de la Iglesia incluso “un poquito” (como él lo puso), porque él “empujaría para abrir la puerta porque él es más fuerte que nosotros” (otra vez, sus palabras). ¡Esto ha sucedido en los grandes dispersados, entre otros! (Otra vez, el lector es instado fuertemente a escuchar los sermones del “Cuerpo de Cristo” para obtener un cuadro más completo de lo que nadie más ha explicado. Repito: Las pruebas dadas son asombrosas, e incluyen muchas declaraciones detalladas y cristalinas de la Biblia, del Sr. Armstrong, los católicos, los protestantes, los apóstatas—y directo de los labios de los líderes de los dispersados. ¡Al final, será forzado a decidir si o no usted actuará sobre lo que usted aprende!).

Es importante entender que no estoy diciendo que todos los hermanos en los dispersados ya no tienen el Espíritu de Dios. ¡Muchos o quizás la mayoría lo tienen todavía! El problema es que dos diferentes espíritus—de Dios y de Satanás—están ahora trabajando en los dispersados. Donde espíritu de Satanás está presente (como levadura o cáncer) —empezando con “la puerta siendo abierta”—el Espíritu de Dios tenderá a disminuir y eventualmente a desaparecer, con el espíritu de Satanás finalmente tomando control completamente. ¡Otro Jesús, otro evangelio y otro espíritu están llevando a los dispersados directamente DE REGRESO AL MUNDO!

Esto es el mensaje a menudo repetido de 2.000 años de historia de la Iglesia del Nuevo testamento—y, como ha sido indicado, “los que no aprenden de la historia son condenados a repetirla”.

¡Recuerde, las verdaderas ovejas de Cristo saben—pueden reconocer—la verdadera voz de Cristo, y la pueden distinguir de una voz extraña hablada por “otro Jesús”. ¡Compréndalo! El espíritu del verdadero Cristo, quién enseñó el único verdadero evangelio, nunca dirigiría la “iglesia” y “obra” de aquellos trayendo otro evangelio, siempre derivado de otro espíritu, que presenta invariablemente a otro Jesús, con otra falsificación del “cuerpo de Cristo.” El tampoco nunca dirigiría una organización que ha permitido abiertamente el “espíritu del error” competir con su liderazgo.

(¡Nuestro sitio Web ofrece un sermón titulado “Otro Jesús”. El oyente quedará absolutamente sorprendido de encontrar que este “Jesús” ha sido conocido por muchos nombres a través de la historia, y tiene miles de años—precediendo por mucho tiempo al verdadero Cristo del Nuevo testamento!).

Lea y vuelva a leer todo lo que usted ha visto hasta aquí hasta que se convierta cristal claro—hasta que sea imposible mal entender lo que está en juego en la elección de la organización a la que usted se una. ¡Recuerde, el verdadero Cristo no está dividido—esto significa que solo hay una verdadera Iglesia de Dios! ¡Hasta que usted encuentre esa Iglesia—el único y unificado Cuerpo de Cristo—usted no puede “conectarse en” el Cristo viviente quién la dirige—¡Y SÓLO A ÉSTA! ¡Careciendo de esta reconexión, simplemente no puede reabastecerse del Espíritu de Dios, ahora parcialmente perdido, permitiendo que unja sus ojos para recobrar la vista!

¿Qué podría ser más importante?

¡En muchos aspectos, la sección de en medio de este capítulo ata todo el libro junto! Explica por qué Cristo se encuentra afuera tocando la “puerta” donde cada persona reside (Apoc. 3:20). El significado de este pasaje es que, de hecho, todas su pueblo de la séptima era está fuera de su Cuerpo y El los está invitando a regresar a—está invitándolos a volver a someterse a Él como “Cabeza” de ese Cuerpo—recibir más de su Espíritu y la Palabra de la verdad en sus vidas—tomar parte en su verdadera Obra—SI ellos recibirán su consejo para ungir sus ojos.

El propósito del ministerio

Efesios 4 presenta la pregunta de creciendo en la unidad, y consigo el papel de los ministros fieles de Cristo, y cómo ellos están para ayudar en este proceso de mantener el Cuerpo de Cristo unificado.

El capítulo abre con Pablo “rogando” a los hermanos en Éfeso a “ser solícitos en guardar la unidad del Espíritu”… (ver. 3) con el recordatorio que sólo hay “un cuerpo, y un Espíritu” (ver. 4). El propósito del ministerio es introducido en el versículo 11, donde los oficios de los apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y otros maestros son mencionados.

El versículo 12 comienza a describir su función—lo que cada oficio está supuesto a hacer. Por varios versículos, el tema continuo es la unidad dentro del Cuerpo de Cristo, mezclado con la verdad hablada en amor—y por lo tanto la necesidad de evitar clases equivocadas de doctrina traída por “artimañas de hombres.”

Note cuidadosamente esta extensiva descripción del deber y el trabajo de los ministros fieles: “A fin de perfeccionar a los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe, y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo aquel que es la Cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre si por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”(vers. 12-16).

Considere todos los elementos en este pasaje, incluyendo la necesidad de “seguir la verdad”, y hacerlo “en amor”. Esa es la única manera en que los hermanos—“los santos”—pueden ser “perfeccionados”, cuando ellos están “bien concertinos y unidos”. No hay lugar para cientos de grupos (o incluso dos o tres) que se ajusten para formar parte del Cuerpo de Cristo y todo el resto de lo que hemos leído. Cuán trágico es que muchos no puedan “crecer”—no pueden retener la verdad ante “la astucia, artimañas” de los engañadores, quienes han continuado siendo capaces de sacudir a miles de distraídos hermanos “de aquí para allá…con todo viento de doctrina”.

Aprendiendo a defender en la unidad

Pablo exhortó los hermanos Filipenses acerca de la unidad en la fe. En el capítulo 1, comenzando en el versículo 15, él advirtió de “algunos” quienes “predicarían a Cristo por envidia” y “contienda” (ver. 16), con el propósito de molestar y “agregar aflicción” a Pablo. En lugar de eso, la respuesta de Pablo fue “estoy puesto para la defensa del evangelio” (ver. 17), seguido por una amonestación a los hermanos para “que estéis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio” (ver. 27).

Estas son poderosas palabras para aquellos viviendo en una atmósfera de división esparcida, y es una de las más grandes razones por las que yo firmemente defiendo las verdades que ahora otros ignoran, e incluso atacan. Como los Filipenses, nosotros en La Iglesia de Dios Restaurada estamos esforzándonos por practicar lo qué Pablo amonestó, reconociendo que nosotros no debemos ser “en nada intimidados por los que se oponen” (ver. 28). Tome un momento para leer el resto de versículo 28 y ver lo que está en esta recopilación para los que buscan su propio beneficio, convirtiéndose en oponentes de todos los que están “combatiendo unánimes por la fe”—y lo que seguramente cada miembro de la IDU pensó alguna vez creer. Ya hemos tomado nota de otro pasaje revelando lo qué Dios tiene guardado para sus adversarios.

Un fascinante puente, conectando dokimos a la lucha de los Filipenses con desunidad (viniendo de algunos que estaban predicando a Cristo “por envidia y contienda”), surge del versículo 10 en el mismo capítulo. Pablo exhorta a los Filipenses a crecer en amor “para que aprobéis [dokimos] lo mejor a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo”.

La importancia de esto es atada a ser aprobado por Dios, el amor de Dios y el amor fraternal serán enfocados otra vez, más tarde.

Lo qué Cristo dijo en su última Pascua

Justo antes de que El fuera crucificado, Cristo dio dos instrucciones vitales a sus discípulos—una en la manera de enseñanza y la otra por medio de la oración.

En Juan 15, Jesús dio el ejemplo bien conocido comparándose a la “Vid” y los cristianos individuales como “pámpanos” (ver. 1). Aunque El explicó, “Ustedes [los discípulos y cada cristiano individual] son las “pámpanos” (ver. 5), hemos visto que ministros mayores ahora enseñan que varias organizaciones son pámpanos de la única Iglesia verdadera. ¡Esto es una simple perversión de lo qué Cristo enseñó—y el Sr. Armstrong siempre enseñó enfáticamente—y directamente—contra esta idea! El propósito del pasaje es explicar que los cristianos individuales deben estar conectados a Cristo para crecer.

Pero, para que ninguno pudiera malentender lo qué Jesús quiso decir por medio de esto, es clarificado en su oración encontrada en el capítulo 17. Comenzando en el versículo 11, Cristo comienza a enfocar cómo debían relacionarse el uno al otro, los discípulos y todos los hermanos quienes vendrían después de ellos—cómo deberían funcionar: “Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así COMO NOSOTROS”.

Este pasaje llama a un extraordinariamente alto estándar de unidad que Cristo pensó que debería estar presente en su Iglesia—para ser “uno, así como nosotros”. ¿Se atreve alguien a sugerir que el Padre y Cristo no moran juntos en perfecta unidad, reflejada en I Cor. 1:10?

El pasaje de Juan 17 continúa en el versículo 21, después Cristo menciona otra vez que El está orando por todos aquellos que creerían en “su palabra”—la palabra hablada y la enseñanza de los apóstoles. Observe con qué frecuencia Él utiliza la palabra “uno”: “Para que todos sean UNO; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean UNO en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean UNO, así como nosotros somos UNO. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en UNIDAD, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos, como también a mí me has amado” (vers. 21-23).

¿En que parte de este pasaje Cristo da licencia para que múltiples organizaciones—“iglesias”— aparezcan en su nombre? ¿En que parte de esta descripción hay lugar para cientos de divididos, y competidos grupos, en desacuerdo sobre enseñanzas—y minimizando el impacto de suma importancia de tomar el anuncio del reino de Dios al mundo, y a la advertencia al moderno Israel?

¡La respuesta: en ningún lugar! No hay ni un filo de navaja de diferencia entre el pensamiento de Dios y Cristo.

No obstante, terrible desacuerdo es exactamente lo que ha sucedido hoy. Mientras líderes a menudo remarcan cuán “triste es esto”, y que es “una vergüenza que la Obra esté dividida”, la realidad es que ellos han olvidado que el antiguo énfasis del Sr. Armstrong sobre la necesidad de identificar la causa, en este caso, para todos los terribles efectos de división ahora plagando la Iglesia. Este libro identifica la CAUSA de estos atroces efectos. Y sólo por medio de “ungir sus ojos”—utilizando cuidadosamente el ejercicio descrito y bíblicamente resumido—nunca verá y arraigará la ceguera que está en usted mismo que está espiritualmente paralizando a miles de personas hoy.

Explicar la causa de por qué tantos miles creen que la Iglesia está ahora dividida estaría incompleta sin una explicación de donde—y por quien—miles fueron engañados a no creer las sencillas palabras de la Biblia. Prepárese para ser sacudido—y quizá avergonzado.

¿Cómo miles llegaron a creer lo que creen?

La idea que la Iglesia de Cristo—su Cuerpo—está partido—dividido—entre muchos grupos es 100 por ciento pura teología protestante, nacida en las mentes de los Reformistas quienes rechazaron la idea de que los católicos comprenden la única verdadera iglesia. Probemos esto.

Si su antecedente antes del llamamiento fue protestante, probablemente recuerda tales confortantes frases como “hay muchas rutas al cielo”, y “hay muchos rayos en el rin de la salvación”. Precisamente como los protestantes, la mayoría de las personas que residen en los grandes dispersados ahora creen que la Iglesia de Dios (no solo su pueblo) está dispersado en muchos grupos manteniendo diferentes creencias. Esas mismas personas creyeron una vez lo contrario—lo que dicen las escrituras que acabamos de revisar. Y la mayor parte de estas mismas personas no tienen una idea real—no recuerdan—de lo que ha cambia- do en su pensamiento—o cuando sucedió. ¡Ellos han olvidado quién les enseñó su actual entendimiento—y que su fuente principal, y base es doctrina protestante!

Entonces preguntemos: ¿Cómo fueron miles engañados? ¿Quién les enseñó lo que ahora creen?

Más de 200 separadas herejías son enseñadas entre los dispersados. (Menciono muchas de estas en el libro Sobreviviendo “TIEMPOS PELIGROSOS ”). Muchas son puro protestantismo. He explicado a través de nuestro material a los dispersados que los líderes tomaron muchas de sus nuevas posiciones de lo que los apóstatas protestantes de la IDU les enseñaron. Allí, en los dispersados, estos líderes enseñan de nuevo estas mismas antiguas ideas equivocadas, y, por lo tanto, los apóstatas controlan todavía el pensamiento de miles de hermanos que sienten que dejaron atrás todas sus doctrinas y pensamientos equivocados. Ellos han adoptado inconscientemente la vista protestante del Cuerpo de Cristo y su Iglesia—la vista de aquellas que Cristo llama “rameras” (Apoc. 17:5). El folleto del evangelista, citado extensamente más temprano en el capítulo, prueba esto.

¡Los falsos líderes de la IDU deben estar burlándose en sus adentros!

¡Ninguna de las falsas enseñanzas de los líderes de la IDU son más clásicas—y peligrosas!—que la falsificación protestante en los dispersados ahora comúnmente sustituidas en lugar de las enseñanzas de la Biblia acerca de la única Iglesia y el Cuerpo verdaderos de Cristo.

Revisemos lo que los apóstatas enseñaron sobre este tema. Estas son declaraciones como la primera cita que deliberadamente enturbiaron y torcieron la enseñanza del Sr. Armstrong en un poco más que protestante teología “ramera”. ¿Pueden las confortantes palabras de este falso apóstol, y los otros citados aquí, sonarle razonables a usted?

“Como usted sabe, en mi hablar y escribir a menudo he comentado que nosotros no podemos limitar- nos en dónde y con quién trabaja Dios cuando va a otras iglesias cristianas”.

“…la verdadera Iglesia de Dios no está limitada a ninguna entidad corporativa ni a ninguna organización humana”.

“La verdadera Iglesia de Dios consiste de personas convertidas, todas las personas quienes tienen el Espíritu Santo. Ese es un punto que el Sr. Armstrong enfatizó con frecuencia. Cuando él explicó, no es…la organización incorporada que constituye la Iglesia de Dios. Son las personas en quienes Dios mora por su Espíritu que componen la Iglesia, el Cuerpo de Cristo”.

“Por lo tanto, deberíamos entender que nosotros no formamos todo lo que es la verdadera Iglesia de Dios”.

“Dios nos ha llamado a dirigir a las personas hacia él, no a nosotros mismos”.

“Predicamos el evangelio y las personas vendrán a Cristo, ellos no vendrán a nosotros”.

“Dios trabaja donde él se complace, y todas las personas convertidas en todas partes componen la verdadera Iglesia de Dios”.

“No es correcto decir que alguna organización en particular de la iglesia, incluyendo la nuestra, es, de y por sí misma, la verdadera Iglesia”.

Joseph W. Tkach, carta al ministerio, RPG, 26 de Abril de 1994

“Personas quiénes deciden salir de la Iglesia porque no han entendido que los cambios en la doctrina no se deberían tratar como enemigos”.

“Si ellos escogen ir a algún lugar donde puedan estar con personas quiénes creen como ellos sobre sus puntos de diferencia, eso es para ellos, y no los hace nuestros enemigos”.

El Sr. Armstrong dio el ejemplo hace décadas en la forma cuando el continuó teniendo relación amistosa con a Iglesia de Dios (Séptimo Día).

“Hubo casos cuando nuestros miembros incluso asistieron a congregaciones de esa iglesia cuando no hubo ninguna de nuestras congregaciones disponibles”.

“Si su motivo es egoísta, eso es, si ellos están buscando posición y reconocimiento, a pesar de donde ellos decidan asistir aún tendrán que tratar con ese egoísmo antes que puedan tener una relación positiva con Dios – antes que su incrementado nivel de servicio será significativo ”.

“Personal de Joseph W. Tkach,” NM, 17 de Noviembre de 1992

La pregunta: “Que suena muy, muy noble y todo, pero [Herbert Armstrong] tenia un sentido de llama- do divino…yo tuve el entendimiento que él entendió que la IDU…como una organización especial en una manera exclusiva…”

Snyder: “Bueno, él ciertamente escribió solo estas líneas. Pero yo diría que la posición actual de la Iglesia es que no somos un cuerpo exclusivo de ninguna manera…”

Entrevista con Michael Snyder, radio WMUZ, Detroit, Michigan, 17 de Dic. de 1991

“Otra cosa de la cuál yo estoy siendo acusado, es que ya no creo que esta es la verdadera Iglesia de Dios. Yo creo esto con todo mi corazón. Ustedes son mis testigos. Y añadiré otro hecho, también. Nosotros no podemos limitar donde Dios escoge trabajar”.

Joseph W. Tkach, “Un Punto de Luz,” 12 de Junio de 1993 sermón, Columbus, Ohio, escuchado en todas las iglesias

“No hay pregunta que somos la verdadera Iglesia de Dios. El punto es no formamos parte de todo lo que es la verdadera Iglesia de Dios. Hay una diferencia monumental en esas dos declaraciones”. [nota del Autor: Incluso el sucesor del Sr. Armstrong entendió “la diferencia monumental” entre lo que Sr. Armstrong enseñó y su punto de vista.]

“Hay sólo una Iglesia de Dios, no muchas. Que ninguna Iglesia está compuesta de toda persona quién tiene el Espíritu Santo, a pesar de donde ellos están, cuando vivieron, o a cuál organización pertenecieron”.

Joseph W. Tkach, carta al campo ministerial de la IDU, Primavera de 1994

“La Biblia…no apoya ninguna tentativa del creyente para convertirse en exclusivo (Romanos 12:18; hebreos 12:14).”

Joseph Tkach Hijo, “Administración de la Iglesia ”, RGP, 11 de Enero de 1994

“Creo que el Sr. Hulme declaró en la carta adjunta, que ninguna persona quién tiene el Espíritu Santo es un hijo de Dios y por lo tanto parte del Cuerpo de Cristo, incluyendo a todas las personas convertidas en todas las denominaciones, y que la membresía de la Iglesia de Dios universal no comprende la totalidad del Cuerpo de Cristo. En el reverso de la moneda, creo que hay personas en la Iglesia de Dios Universal, así como en todas las otras denominaciones, quienes no son, ‘nacidas de arriba’ como evidencia por su obvia falta del compromiso con Jesucristo”.

D. Registro, Pastor de la IDU (ahora el hombre que entrena al ministerio en el dispersado más grande), Carta a P. Arnn del The Watchman’s Expositor, 12 de Nov. 1993

“Creemos que la Iglesia (el espiritual Cuerpo de Cristo) incluye a todas las personas en quienes está morando el Espíritu Santo, a pesar de cuál denominación ellos actualmente pueden pertenecer”.

“La fe en Cristo y el morar del Espíritu Santo hace a la persona un cristiano, no la denominación en la que él fraterniza. Siempre hemos reconocido que hay cristianos verdaderamente convertidos quienes no reconocen el Sábado”.

David G. Hunsberger, PCD IDU, 1 de Marzo de 1994

“Dios nos ha comisionado a guiar a las personas a Jesucristo, no a nosotros mismos”.

Joseph W. Tkach, RPG, 11 de Enero de 1994

“El punto es, Dios está trayendo a su pueblo a Jesucristo, no a ninguna organización humana en particular. El criterio para la salvación es fe en Jesucristo, no membresía en una denominación en particular”.

“¿Qué hace a cualquier iglesia una iglesia válida? La fe en…Cristo. Dios no nos da un favor especial por ser diferentes o por ser únicos. Él nos salvó, tal como a todos los demás, por su gracia a través de la fe en Jesucristo”

Joseph W. Tkach, Carta a los Miembros, 9 de Febrero de 1994

“Es obvio, por los frutos, que algunos cristianos que guardan el domingo tienen el Espíritu Santo”

Joseph W. Tkach, Carta al ministerio IDU, 12 de abril de 1994

Más de lo que el Sr. Armstrong enseñó

Este hilo constante de falsas declaraciones repetitivas y parecidas, con el tiempo, convenció y subsiguientemente condiciono a millares del pueblo de Dios quienes, como mencionamos, obviamente absorbieron el pensamiento Protestante de los apóstatas en esta doctrina antes de huir de la IDU.

El diablo hizo bien su trabajo, habiendo incluso convencido a miles del pueblo de Dios que el Sr. Armstrong les enseñó lo que ahora creen. ¡Increíble!

¿Verá usted a través esto?

Aquí está un poco de conocimiento adicional de lo que—y cuanto— el Sr. Armstrong enseñó con respecto a la verdad de la única verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo está guiando. Estas cuatro declaraciones están encima de las otras dos dadas anteriormente en este y en el capítulo uno. Tal vez tome tiempo para releerlas todas para tener el cuadro completo, después de leer las siguientes declaraciones. La tercera cita mencionada en parte unas paginas atrás, he repetido aquí en un más largo contexto para énfasis. Preste especial atención a la primera declaración, enfocándose en la porción en itálicas:

“¿Puede alguien que no sabe del verdadero Cuerpo organizado hacer la Obra de Dios, y por lo tanto estar fuera de este, ser un miembro de la verdadera Iglesia la cuál Cristo edificó? La respuesta es sí—pero esto es posible para alguien que se ha arrepentido verdaderamente, creído, y recibido el Espíritu de Dios—y estar siguiendo ese Espíritu por lo que él ve y entiende—quien no sabe de la Obra organizada que Cristo está utilizando hoy. Pero seguramente el Espíritu de Dios en él le guiaría, al debido tiempo, en su parte al Cuerpo organizado que el Cristo viviente está dirigiendo”.

“La respuesta es sí—he sabido de unos pocos. Pero en cada caso, o ellos vinieron al organismo espiritual organizado que Cristo está utilizando en la verdadera Obra de Dios—o, cuando sus ojos fueron abiertos a la luz y la verdad, lo rechazaron y perdieron el Espíritu de Dios. Y esto fue ampliamente demostrado por sus frutos”.

“ Solo ¿Qué Es la Iglesia? ”, P. 4, 1970

“¿Hermanos, no nos encontramos dando por sentado que las iglesias en lo que es llamada ‘Cristiandad’ son también iglesias de Dios—que somos solo otra de las muchas denominaciones, la única diferencia es que tenemos algunas diferentes doctrinas?” [nota del Autor: Este es el clásico panorama protestante que muchos han aceptado en los dispersados, aunque creído y practicado dentro de un “ambiente solamente en las Iglesias de Dios”].

“¡Esto simplemente no es verdad! Nosotros en la Iglesia de Dios no somos sólo una de todas estas iglesias”.

“He mencionado cómo la Iglesia creció y se multiplicó al principio en aquellos que Dios añadió a la Iglesia. Pero pronto la persecución vino. Pronto los falsos predicadores vinieron, con un evangelio diferente—un espíritu diferente. ¡Ellos vinieron fomentando un espíritu de crítica—de duda! Ellos vinieron diciendo que los verdaderos apóstoles de Jesús estaban predicando doctrinas equivocadas”. [Nota del Autor: vuelva a leer cuidadosamente este último párrafo, recordando todo lo que usted acaba de leer].

“¿Por qué Dios le puso en su Iglesia? ”, BN, Mayo de 1974

“Algunos han dejado la Iglesia de Dios diciendo, ‘yo no he dejado a Cristo—he dejado solamente esa organización. ‘Honro a Cristo a mi propia manera’”.

“¿Pueden estos individuos Cristianos ‘solitarios’, o estos muchos aislados ‘grupos’ constituir una parte de la esposa preparada?”

“La pregunta correcta ahora es la vida y la muerte eternas: ‘Cuál es la esposa que se ha preparado a sí misma? ¿Es el único organismo unido, organizado, compactado y Espiritual—todos hablando la misma cosa—todos unidos a la única Vid y llevando fruto—todos en la Iglesia organizada edificada sobre la fundación de los apóstoles y profetas, con Jesucristo como piedra angular, habiendo crecido hacia un edificio—un templo Santo, en el Señor, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas? o, ¿Será una conglomeración de ’grupos’ desunidos y denominaciones de ‘cristianos’ aislados, quienes han seguido a Cristo a su propia manera?”

“Y otra vez, Jesús dijo, ‘El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’ (Mateo 12:30)”.

“Otra vez, ‘El que no es conmigo, contra mí es: y el que conmigo no recoge, desparrama’ (Lucas 11:23). Aquellos quienes no están con Cristo, DONDE ÉL DIRIGE en su iglesia, están desparramando y en contra de Él”

“Pero considere más allá…”

“Jesucristo se casará con la iglesia de Dios—llamada el cuerpo de Cristo. Ahora ¿está ese Cuerpo unido, organizado en una fundación unida y firme, o en una variedad de individuos ‘solitarios’ y diversos ‘grupos’?”

“¡El único propósito de la Iglesia es continuar la obra que Cristo empezó! Este es ahora el cuerpo en el cuál el Espíritu Santo está trabajando. Y Dios puso en la Iglesia, para organizarla, apóstoles, profetas, pastores…

“La iglesia es el cuerpo de Cristo. Y Jesús se describió a sí mismo como la vid, y nosotros los de su Iglesia somos los pámpanos en esa vid. Nótelo—estúdielo—en Juan 15. ¡Jesús no es varias vides separadas—¡El es la única vid! ¡Los miembros del cuerpo de Cristo son los PAMPANOS! —pero no pámpanos separados y aislados. Todos están unidos a la única vid—el Cuerpo de Cristo.

“¡‘Cristianos’ o ‘grupos’ separados son pámpanos desgajadas de la vid—el Cuerpo de Cristo!

“El Padre es el Labrador—el Viñador. Cada pámpano de esta vid (la Iglesia) que no lleva fruto para el Reino, el Padre lo poda—lo corta—para que la vid organizada y unida pueda llevar más fruto.

“Cuando hay algunos en la Iglesia que causan división o siembran la semilla de la discordia, Dios dice, ‘…señaladlos…y evítalos’ (Romanos 16:17; vea también II de Tes. 3:6, 14-15). La Iglesia llevará más fruto cuando los disidentes, aquellos quienes no obedecen la Obra, aquellos quienes causan división y discordia, se podan!

“¿ESTÁ LA IGLESIA DE DIOS COMPUESTA DE MUCHOS ‘GRUPOS SEPARADOS?”, BN, 18 de Dic. de 1978

“En un esfuerzo de desencaminar y apartar al pueblo de Dios y los diezmos, la idea engañosa que ahora está circulando que este hombre (no Iglesia) predica también el Evangelio. Así que, por qué no divide su diezmo, enviando la mitad a este hombre y la mitad a la iglesia de Dios—o también enviar este alternadamente a cada uno”.

1) “El diezmo es diezmo de Dios, no suyo, y es para ser enviado a la iglesia de Dios, donde Cristo, vive y completamente, está activamente trabajando, dirige y bendice”.

2) “Dios tiene sólo una Iglesia, y esa Iglesia tiene unos escasos cientos de congregaciones locales mundiales, todas parte—y en una parte de trabajo integral—del único organismo espiritual, la Iglesia de Dios Universal…Jesucristo no encabeza, dirige y trabaja en ningún hombre o la iglesia que compite. ¡Cristo no está dividido! El Cuerpo que Cristo está dirigiendo sobre la tierra, bajo él, por su apóstol escogido quien él designó y utilizó en la edificación de su Iglesia en nuestro tiempo. La verdadera Iglesia de Dios está desempeñando la función de la Iglesia—llevando el mensaje del Evangelio de Cristo a todo el mundo.

3) “El hombre que quiere la mitad del diezmo de Dios no habla la misma cosa”.

“No, hermanos, él no predica el mismo Evangelio. El estaba procurando rebajar las verdaderas doctrinas de Dios y se opone a sus doctrinas y a su apóstol y se convirtió en la cabeza auto designada de la Iglesia de Dios.

“Por eso él fue desasociado de la Iglesia de Dios. ¡El no estaba hablando la misma cosa. ¡La iglesia de Dios no puede hablar con un sonido incierto!

4) “Este hombre no es una Iglesia de Dios. Un hombre puede incorporarse, bajo la ley de hombre, utilizando el nombre de una Iglesia—y él vino tan cerca al nombre “Iglesia de Dios Universal” como fue posible, para engañar y desviar a los hermanos en el pensamiento que él es la misma iglesia. Cualquier “fulano, mengano o perengano” puede incorporarse, con las firmas de un par de otros hombres como “directores” en el nombre de una iglesia, ¡pero eso no le hace una iglesia!”

“…declarando claramente que es la Iglesia de Dios. Esta es:

1)“Donde está la verdad de Dios. No con un desasociado para tratar de rebajar lo que es verdad.

2)“Donde está la verdadera Obra de Dios que sale al mundo entero.

3)“Donde está el apóstol escogido de Cristo.

“El diezmo de Dios debe ser pagado a la Iglesia de Dios, donde Cristo está trabajando. Jesucristo no trabaja en dos “iglesias”, una compitiendo en contra y tratando de arrastrar a los miembros de el otro. ¡Cristo no está dividido!

“Dios no tiene dos iglesias—sólo la única Iglesia que Jesucristo fundó en el 31 DC…”

“CRISTO ES LA CABEZA VIVIENTE DE SOLO UNA IGLESIA—NO DOS”, BN, 18 de Dic. de 1978

Ninguna persona honesta posiblemente puede perder el claro significado de las coherentes y concluyentes declaraciones del Sr. Armstrong. Hay solamente una Iglesia organizada y unificada, sinónimo con el Cuerpo de Cristo, enseñando la verdad, haciendo la Obra, dirigida por el apóstol, todo bajo la guía de Cristo. Estas son todas las definiciones del Sr. Armstrong de la única verdadera Iglesia de Dios—y veremos que todas estas son aún verdad hoy.

Rechazando objeciones

A través de, y más específicamente en este capítulo, he tratado de rechazar las muchas objeciones para la sana doctrina que han surgido con respecto a la única verdadera Iglesia. A principios del 2000, hice una lista que incluyó cincuenta razones separadas—¡excusas! —de por qué las personas ya no creen ésta doctrina como se enseñó originalmente. Probablemente no las he oído todas, pero puedo haber estado cerca.

Algunos dicen que no quieren dividir a su familia—o “Mi marido es la cabeza del hogar y él debe decidir donde asistiremos.” Otros dicen cosas como: “Estoy esperando por una señal de Dios para salir de mi grupo”—“La IDR es demasiado pequeña para tener razón”—“Yo puedo servir a más personas en mi grupo grande”—“Todos los grupos no pueden estar equivocados” (pero tampoco pueden estar todos correctos) las personas quienes son rígidas acerca de la doctrina parecen estar enojadas, son acusadoras, intolerantes y criticas” (tristemente, esto ha sucedido en algunos casos) —“Permaneciendo en un grupo más grande significa que puedo formar parte de una Obra más grande”—o lo puesto, “La Obra está terminada y podemos asistir a cualquier parte”—“Necesito un orador en persona, no una cinta” Queremos reunirnos en un salón, no en una casa” —“Quiero estar donde hay un ministro asalariado, o más ministros —o lo opuesto “Ministros de tiempo completo ya no pueden ser confiables”—“Porque la Iglesia está dispersada, ahora todos vemos a Dios, y los ministros no son necesarios”—“Estoy solo y no puedo manejar el aislamiento”—“Solo seguiré a los evangelistas más conocidos” —etc., etc., etc.

Con respecto a venir a la IDR: Otras objeciones tienen que ver conmigo personalmente—un rechazo personal de mí como el único que Dios pudo haber escogido y enviado a continuar su Iglesia, verdad y Obra. Hay cualquier número de éstos.

Obviamente, hay un sinfín de razones adicionales que las personas utilizan, las cuales reflejan una negativa permanente aún de creer otra vez la verdad acerca de lo qué es la Iglesia y el Cuerpo de Cristo. Este libro ciertamente no ayudará a tales personas, ni fue escrito realmente para este propósito.

Finalmente, algunos creen que la dispersión profetizada en Daniel 12:7 es la voluntad de Dios—que Él en realidad ya no quiere que su pueblo se unifique. Por supuesto, esto es ridículo. Dios predice que muchas cosas terribles sucederán— falsos profetas y falsos Cristos surgirán, así la bestia final y el falso profeta, Gog y Magog atacarán a los santos al final del milenio, Satanás engañará al mundo entero, el mundo peleará con Cristo a su Regreso, el fin reflejará los días de Noé, Sodoma y Gomorra, entre muchos otros. También, Dios profetiza que el adulterio, mentir, robar, codiciar, y muchas otras clases de pecados crecerán mucho peor hoy.

¡Ciertamente, ninguno sugeriría que estas cosas son la voluntad de Dios simplemente porque Él las predijo!

Obviamente, Dios sabia que el dispersamiento ocurriría porque Él sabia las condiciones que prevalecerían en el despertar de la apostasía, antes del Regreso de Cristo. Esto ciertamente no significa que El quiere a su Iglesia dispersada—al contrario de todos los versículos que hemos revisado. Aún, algunos ahora utilizan este razonamiento como una excusa para rechazar el gobierno de Dios, su verdadera Iglesia y Obra—y entonces, por supuesto, cualquier otra doctrina correcta que desean volcar.

Aquí está el problema. ¿Por qué puede alguien que se ve a sí mismo como que ya ha defendido la verdad sentir una necesidad de ungir sus ojos e ir buscando por una supuesta “única verdadera Iglesia”? Este es el más grande impedimento para la mayoría de las personas que tienen la disposición de aplicar la orden de Cristo. Usted debe estar dispuesto a examinar lo que ha absorbido inconscientemente, y a cual razón ahora recurre para justificar su posición. Nadie puede hacer esto por usted. Sólo usted está enterado de los factores, pocos o muchos, que están afectando su pensamiento.

Lo que se ha cubierto aquí en este capítulo acerca de la doctrina de la única verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo rasguña apenas la superficie de todo lo que pudo haber sido dicho. Sin embargo, hay bastante aquí para que usted sea capaz de “aprobar lo mejor” (Fil. 1:10), y rechazar lo que está claramente equivocado—SI usted es absolutamente sincero en su determinación para ver otra vez lo que muchos ya no pueden ver.

Por última vez, les exhorto a todos los que quieran entender la plenitud de este tema, empezar cuidadosamente por escuchar primero la serie de “El Cuerpo de Cristo”, después el sermón titulado “Otro Jesús”. Esto debe ser seguido por las cuatro partes, de la serie del sermón de seis horas sobre la doctrina de la única verdadera de la Iglesia. Rechazando las muchas excusas con las que he tratado y que rechazan este elevado entendimiento de la Biblia se convirtió en dos de las cuatro partes de esta serie. Todo estos sermones se encuentran en nuestro sitio Web en la página “Los dispersados y la apostasía”. (Sugiero también que considere leer nuestro folleto ¿Dónde está la VERDADERA IGLESIA de Dios? y, otra vez, nuestro libro La Historia de la VERDADERA IGLESIA de Dios).

CAPÍTULO DOCE –
LA IGLESIA, LA VERDAD Y LA OBRA CONTINUAN

Cristo prometió que su Iglesia nunca sería destruida. El ha mantenido esta promesa una vez más. Su gobierno, la reedificación de toda su verdad en escritura y la Obra completa de Dios toda ha sido reconstituida. Para aceptar que esto ha sucedido, usted debe estar convencido que Dios ha Levantado otro líder para continuar lo que comenzó hace 2000 años. Obviamente, muchos de ustedes creen que Dios ha escogido o escogerá más de un líder, pero ustedes han desarrollado su propio conjunto de criterios para quienes esto podría—o no podría—ser. Optimistamente, para ahora, muchas de sus objeciones han sido enfocadas. Sin embargo, usted puede aún tener otras, y podrían centrarse sobre mí personalmente.

Varias secciones próximas del libro fueron difíciles de escribir. Los líderes de Dios siempre permanecen “pequeños en su propios ojos”. El Sr. Armstrong entendió que Dios lo había escogido para una gran tarea—y se identificó sin vergüenza a sí mismo como habiendo sido escogido para su oficio. Al mismo tiempo, él permaneció humilde. Aunque algunos ahora lo atacan en este punto, muy pocos durante su vida acusaron al Sr. Armstrong de tener una opinión elevada de sí mismo. Habiendo gastado muchas horas juntos, en persona y en el teléfono, nunca percibí nada remotamente cerca a un espíritu de vanidad impulsando sus acciones. El Sr. Armstrong supo quién era él y quién no era él.

Dése cuenta que esa mansedumbre—semejante a la humildad—no es el equivalente de debilidad. Moisés es un maravilloso ejemplo de que incluso los más fuertes siervos de Dios pueden ser “muy mansos, sobre todo los hombres que están sobre la faz de la tierra” (Num. 12:3). Moisés y el Sr. Armstrong supieron que Dios los estaba utilizando, pero esto no los hizo automáticamente arrogantes ni llenos de orgullo. Sin embargo, cuándo Dios escoge a un hombre, si él es justo como él debe ser, entonces debería estar “confiado como un león” (Prov. 28:1).

Yo ciertamente quiero que Dios me encuentre con esta cualidad, y ésta se debe reflejar también en un deseo de aceptar una decisión que Él ha hecho. ¡Por supuesto, no puedo “llevar el agua” ni de Moisés ni del Sr. Armstrong—y sé esto! Pero tampoco puedo tener miedo de reconocer qué ha hecho Dios, simplemente porque personas me acusan de orgullo, vanidad, arrogancia o presunción. Ir hacia atrás, porque temo tales acusaciones, me dejaría abierto a la acusación de Dios de que me he rebelado en contra de su decisión. Que yo temo.

Un nuevo líder escogido

Dios ha escogido a un líder nuevo para el remanente de Filadelfia. Así como el Sr. Armstrong no se disculparía por la decisión de Dios de utilizarlo, tampoco puedo yo. Quizás la única razón más grande (y supongo puede haber habido varias) que Dios me escogió es porque nunca busqué este oficio—nunca soñé por una fracción de segundo que Dios podría tener esta posición en mente para mí. (Si soy acusado de otro modo, es que es el error de alguien más).

Con todos mis defectos y debilidades, sólo Dios sabe por qué yo podría ser útil como su instrumento. Pero puedo decir esto—yo nunca miré en el espejo, en los casi veintinueve años anteriores que había servido en el ministerio de Dios, y dicho nada semejante a, “¡Percibo, que soy la respuesta de Dios!”

Nunca lo hice. Antes de ser despedido de la Iglesia de Dios Global en la primavera de 1999, el hecho de que Dios me había escogido para un propósito especial no se me había ocurrido, incluso ni una vez. Sólo en ese momento—pocas semanas antes de que Dios estableciera La Iglesia de Dios Restaurada— comencé a mirar atrás a mi notable entrenamiento y experiencia, y concluí que Dios me había estado preparando por muchísimo tiempo. Y esto sólo sucedió porque no pude encontrar a un ministro de mayor rango ni tampoco a un ministro entrenado quién estuviera completamente reteniendo toda la verdad que atesoré.

Cuándo finalmente fui forzado a mirar atrás sobre mis años de preparación y experiencia, una de las cosas que vi fue que había sido, en parte, entrenado personalmente por el Sr. Armstrong durante los primeros 15 años de mi ministerio (después de casarme con su secretaria en 1971). Reconocí que había sido preparado para ser capaz de continuar la Obra como él lo había hecho. También, conocía cómo él pensaba en un sin fin de ideas que serían inapreciables para cualquiera quién fuera impulsado a hacer lo que yo tenía que hacer. Recordé que él había dicho repetidas veces que él “caminaría a través de la calle y comenzaría otra vez” si fuera necesario.

Esto quiere decir que no tenía ninguna excusa para no estar dispuesto a hacer lo mismo. Mientras la cantidad de trabajo necesario para comenzar fue más allá de lo descriptible, mi entrenamiento estaba en posición proveniente del Sr. Armstrong, y solo quede en sí continuaría hasta el fin como él lo haría.

Además, Dios me había hecho viajar por un camino muy difícil, como El lo hace con todos sus siervos que han de guiar, en preparación para el tiempo de reunir el remanente de la sexta era entre los sobrevivientes de la apostasía. Yo no me designé. ¡Nadie más vino—y créame, busqué a alguien quién no estuviera comprometiéndose!

Por supuesto, la mayoría nunca aceptará la elección de Dios. Esto es verdad incluso entre los que todavía sienten que Dios sólo trabaja a través de un hombre a la vez. Si no “ungen sus ojos” primero, no verán—realmente no pueden—con el correcto criterio en mente.

Una vez más, considere por un momento el pensamiento bien conocido de los doce hombres, del comité electo que dirige el dispersado más grande, comprendido con más de la mitad del número total de personas que sobrevivieron la apostasía. Recuerde que sus líderes han adoptado el gobierno democrático, donde el comité electo vota sobre quién debe ser su líder para colocarlo en un “período de oficio”. Ellos justifican tan espantosa confusión—donde la cola mueve al perro—diciendo, “Dios no ha levantado a un solo hombre, como con el Sr. Armstrong. ¡Si Él lo hiciera, nosotros lo seguiríamos!”

Dios ha escogido a su líder, pero ellos no le siguen. ¿Por qué?

Lideres ciegos de los dispersados

Para apreciar su “ vista de la iglesia”, eche una mirada a los años finales que los lideres de esta organización permanecieron en la Iglesia de Dios Universal. Esto incluye el período entre la primavera de 1995 (muchos ministros que se fueron con otros grupos también los dejaron al mismo tiempo o sólo un poco antes). ¡Estos hombres comprometieron, agradaron, hicieron política y complacieron, mientras al mismo tiempo estaban perfectamente dispuestos a sentarse ante la presencia de un dios trinitario, falso, pagano, hecho por hombres, por 2 1/2 años! Los hechos de la historia son que la mayor parte de estos hombres aceptaron a este dios falso, y sólo más tarde revaloraron su posición de un grado a otro.

Otra vez, habiendo absorbido docenas de falsas doctrinas e ideas a las cuales se habían acostumbrado, estos ministros salieron hasta al último momento posible, cuando vieron que las ovejas salían sin ellos. Ellos se vieron cerca de perder permanentemente sus cheques de pago si no seguían inmediatamente a miles de diezmadores fuera de la IDU. Sin embargo, no querían parecer como ser los seguidores—y horrorizados de que muchos de los que estaban saliendo estaban también uniéndose o contemplando unirse a uno de los dos más grandes grupos dispersados establecidos, más conservativos doctrinalmente en aquel tiempo—rápidamente saltaron delante de la multitud que partía, clamando ser sus líderes.

¡Por sinceros que estos hombres pudieran ser—entonces o ahora—reconozca que ellos tienen una grande historia de grave y profunda ceguera! Por supuesto, la mayoría de ellos nunca me seguirán como sigo a Cristo (I Cor. 11:1). Por supuesto, no reconocerán donde y a través de quién Dios está trabajando. Por supuesto, no entregarán su poder, autoridad e influencia. Y, por supuesto, giran historias acerca de mí, como lo hacen muchos otros, para asustar a tantos hermanos como sea posible y mantenerlos congelados donde están sentados.

Muchos de estos líderes también gozan de una relación relativamente buena con los líderes de los otros grupos, porque las creencias de los grupos grandes son generalmente mucho más semejantes de lo que estos líderes están dispuestos a admitir. Sin embargo, a causa de que ninguno de estos líderes está dispuesto a renunciar a sus asientos individuales de poder, ciertas organizaciones que podrían probablemente estar combinadas permanecen separadas.

Aquellos no preparados

Entienda que no estoy tratando de atacar a estos hombres. Lo que está calladamente sucediendo detrás de la escenas, si usted conoció realmente los hechos, es precisamente lo contrario de esto—y sus ataques sobre mí empezaron mucho antes que cualquiera de ustedes dejara la IDU. Estoy relacionando ciertos acontecimientos para que usted pueda entender como TODOS los líderes de los dispersados virtualmente piensan. Todos comparten una profunda y completa ceguera que impide su habilidad para ver cuánta verdad han perdido—y donde está el grupo más pequeño que no ha comprometido ninguna de ellas.

Dios entrena completa y cuidadosamente a sus siervos sobre un largo período de dificultad. Su elección nunca sería uno de los “niños dorados”—“personas bonitas”. Estos son hombres que generalmente alcanzan altos oficios por la destreza y facilidad políticas, y raramente por tomar posiciones duras o hacer decisiones difíciles e impopulares—a menos que estas los alcancen.

He sabido de muchos hombres quienes son supremamente talentosos en “andar en los vestíbulos del poder” y sólo ofenden raramente a cualquiera de los muchos poderdantes que sintieron debían complacer, si ellos continuaran en el oficio. Tales “líderes” arrastrarían automáticamente muchos seguidores simplemente porque son “marcas de nombre”—y porque tienen afables y cómodas personalidades, buenas para decir a las personas lo que quieren oír en vez de lo que necesitan oír. Oro sinceramente para que usted pueda ver esto. Es más verdad de lo que la mayoría pudo soñar jamás.

Pregúntese así mismo: ¿Por qué muchos buscan a alguien para seguirle entre todos estos quienes escucharon y se sentaron en silencio con poca o ninguna resistencia por años mientras que los sucesores del Sr. Armstrong sacrificaron a tantos miles del pueblo de Dios—sus hermanos? ¿Por qué muchos quieren ser dirigidos—¡otra vez! —por tales débiles líderes? ¿Por qué puede alguien querer seguir seguidores, y mucho menos una segunda vez? Todavía, muchos lo hacen.

Pero otra vez, antes de que Dios pueda utilizar al hombre que Él ha escogido, todos los deberes, sufrimiento, entrenamiento y experiencia del hombre deben estar en lugar. Entienda lo siguiente: El Sr. Armstrong nunca podría haber escogido al que Dios utilizaría como su verdadero sucesor. Si él hubiera podido probar cuales hermanos en la Iglesia amaban su verdad—el propósito de Dios para la apostasía habría sido frustrado. Las dos condiciones (eras) co-mezcladas surgiendo también podrían no haber enfrentado la segunda elección (o paso) —y prueba—ahora sobre el pueblo de Dios.

¡Fije esto firmemente en su pensamiento!

La lista final del Sr. Armstrong

Algunos se han jactado de que ellos estaban en la final “lista corta” del Sr. Armstrong para convertirse en el siguiente Pastor General a su muerte. En efecto, el Sr. Armstrong estaba considerando quizás cuatro hombres al tiempo que él asignó un sucesor.

Puesto que un hombre fiel no podría ser parte del pensamiento de Dios para esa próxima etapa de su plan, ninguno jactándose hoy de que fue uno de los “finalistas” a finales de 1985 para el papel de Pastor General debiera sentirse el más desfavorecido por el hecho de que ellos estaban aún bajo consideración. ¡Después de todo, habrían estado bajo consideración de Dios (por supuesto, no por el Sr. Armstrong) para el papel especialmente designado de lanzar la verdad, terminar la Obra, sacrificando mucho del rebaño, reduciendo la iglesia corporativa, dispersando los recursos y poniendo en marcha la gran prueba final espiritual para el pueblo de Dios!

Comprenda. ¡Dios estaba guiando la mente del Sr. Armstrong directamente lejos de cualquiera que pudiera ser siquiera un poquito fiel!

Pero eventualmente Dios tendría que hacer conocida su elección para aquellos esperando tomar el segundo paso fuera de Laodicea. Los lideres auto designados, comprometidos y tibios—ciegos a la era, careciendo del verdadero entrenamiento para el trabajo, y viendo la elección de Dios como un rival—habrían denigrado a este hombre. Su ceguera, y la naturaleza en general de cómo ellos condujeron su ministerio durante años, les impide entender mi estilo de liderazgo. ¡A fin de cuentas, han probado que nunca entendieron el estilo de liderazgo del Sr. Armstrong!

¡Usted debe ver esto!

Un asunto de rebelión

Veamos por un momento a Samuel y Saúl. Hay un paralelo obvio aquí. Dios había levantado a Samuel como juez sobre Israel. El pueblo del antiguo Israel quiso a alguien más atractivo—más aceptable a los estándares del mundo de un perfil de líder (en el caso de Israel, un rey). Dios le dijo a Samuel que el pueblo no lo había rechazo a él. En su petición por un rey humano, habían rechazado el gobierno de Dios sobre ellos, como verdadero Rey de Israel.

Esto es lo que está en juego hoy. Pero, al igual que con el antiguo Israel, la mayoría nunca verán lo que están haciendo en este asunto.

Este tema no se rebaja a una elección personal ni a ninguna clase de “competencia popular” espiritual. Usted debe localizar el gobierno de Dios y hacer esto examinando lo que los hombres enseñan y la Obra que están haciendo.

La prueba del tornasol es que el líder humano de la Iglesia de Dios nunca podría ser definido por cuántos de sus auto designados rivales “hablen bien de él”. A decir verdad, con la historia y escritura de la Iglesia como estándar, recibir mucho elogio puede convertirse de hecho en una clase de descalificador, revelando que el hombre ha sido un complaciente, comprometedor, con un tipo de personalidad aplacante. Cristo dijo “cuidado” de éstos.

Antes de tomar su propio “puesto” en el grupo más grande, la mayoría de estos ministros, incluyendo algunos de los líderes de los dispersados, me atacaron desde sus púlpitos en la IDU cuando fui despedido a principios de 1993. (De hecho, después de que me habían expresado privadamente preocupación similar a la mía, años antes de que estuvieran dispuestos a salir de la IDU, algunos de los hombres que me expulsaron pasaron a ser líderes de alto rango entre los dispersados). ¡Estaba dispuesto a permanecer completamente solo en ese momento, como un pastor del campo, cuando ellos no estaban aún dispuestos a permanecer con un grupo-y podrían continuar gozando de seguridad en números grandes en la apóstata IDU—por varios años más!

Finalmente, ¿Cuántos ministros de Sardis hablaron bien del Sr. Armstrong después que él dejó su confraternidad y encausó su entendimiento doctrinal?

Enfrentando la pregunta

Si usted está por escapar del mundo laodiceano, debe directamente enfrentar el asunto sobre quién Dios ha escogido para terminar su Obra. Debe enfrentar lo que los acusadores dicen acerca de mí—y procesar su forma de por qué sus acusaciones acerca de mi carácter nunca podrían haber sucedido en ninguna otra forma.

Pregunte: ¿Sobre que base pueden entender a alguien que ama las doctrinas que ellos no aman—y en algunos casos incluso no pueden recordar? ¿Cómo podrían comprender un deber de entrenamiento, experiencia—y mucho sufrimiento—que ellos nunca experimentaron? ¿Sobre que base podrían apreciar a alguien quién trató de hacer las decisiones difíciles que generalmente ellos evitaron? ¿Cómo podrían entender a alguien quién ha sido perseguido por verdadero liderazgo cuando ellos generalmente, en la mayoría sino en todos los casos, gastaron décadas satisfaciendo y complaciendo a muchos de los que ahora sabemos fueron solo molestos, divisivos, rebeldes—no convertidos— “hermanos”? (Recuerde, el 80 por ciento de la IDU probablemente no fueron convertidos). La respuesta es porque su meta fue tener a la sede y a otros que hablaran bien de ellos.

¡Yo le digo en la autoridad de Dios que esto no es una exageración! Estos hombres ya han probado que tienen poquito o nada del verdadero liderazgo.

El mal entendimiento de la sucesión del liderazgo

Aquí está otro punto. Usted debe ver también a través de la ilusión de muchos quienes creen que se le debe entregar a alguien la “batuta” de un sucesor a el hombre que es la elección de Dios—como los católicos creen que se pasa de Papa a Papa. ¡Completamente ridículo, y no lo que el Sr. Armstrong enseñó, este pensamiento es sorprendentemente común, principalmente en aquellos quienes siguieron al primer líder dispersado!

Los líderes falsos tomaron el control de la Iglesia. Ellos difícilmente habrían entregando cualquier clase de batuta a un líder fiel. La batuta, tal como, es dada por Dios y sostenida por cualquiera que Dios escoja—el que es guiado para alcanzarla y levantarla fuera de la zanja. Al Sr. Armstrong no se le fue pasada una batuta por nadie en Sardis. El dejó la quinta era porque TODOS sus líderes se estaban comprometiendo cuando él no lo haría. En mi caso, por razones idénticas, similarmente me he desasociado de aquellos de la séptima era.

Hoy, los hermanos de la Iglesia generalmente en el propio ministerio, aunque la mayoría nunca ha reconocido esto como tal. ¡Ellos en realidad “gobiernan” al ministerio en cierta manera, porque pueden salir si ellos lo desean, si las cosas no van como quieren—tomando sus diezmos a otro grupo competitivo! Sus opciones son muchas. La mayoría de los ministros nunca estarán dispuestos a rechazar la práctica de satisfacer y complacer a las personas (ahora que las organizaciones son más pequeñas, hay menos diezmos para alcanzar para todos). Estos ministros generalmente se encuentran a sí mismos escogiendo, convenientemente, etiquetando su complacencia como “creciendo en amor” o “ser más tolerante” o “estar incluido” o “respondiendo a sus necesidades.”

Dios los etiqueta como “tibios”.

Esta sería una prueba demasiado fácil si algún “hombre poderoso” fuera levantado por Dios e inmediatamente—todos a la vez—dirigiera a todas las ovejas a la reunificación y seguridad. Incluso, muchos esperan esto. ¡Piense acerca de esto! ¿Cómo trabajaría esto? Se requerirían milagros para demostrar la elección de Dios de tal hombre, miles, o quizás cientos, lo seguirían en masa. ¡Y no hay evidencia en el nuevo testamento o la historia de la Iglesia que Dios trabaja de esta forma en su Iglesia!

¡En todo caso, no sucedió de esta forma—ni ahora, en nuestro tiempo, o con el Sr. Armstrong cuando dejó Sardis! Cristo había levantado a un líder absolutamente incomprometible, y entonces comenzó a juntar a Filadelfia. Sólo en ese punto puede ocurrir el segundo paso de la separación de las eras. Y no es seducido por el pensamiento confortante del supuesto “verdadero Elías”, quienes muchos han concluido está por venir, surgirá y llevará a la Iglesia completa hacia sus brazos antes de tomarlos al lugar de seguridad.

Recuerde, las personas potencialmente de dos condiciones dejaron la IDU. Cristo debe separarlos uno a otro. Así, El levanta luego a un líder. Entonces, reúne a los hermanos que no se comprometieron de regreso a una condición de unidad. Como expliqué, la Iglesia debe estar unificada antes de la huida y la Gran Tribulación. Cristo debe mantener su promesa para llamar y trabajar con cada oveja en el proceso de hacer la decisión (Juan 10:3-5).

Ninguna “batuta” pasa en una sucesión suave e inmediata, porque esto no puede ser hecho instantáneamente. Requiere tiempo. Este tiempo extra está también intentando revelar—a través de pruebas continúas—cuántos hermanos continuarán soportando, esperando fielmente a Cristo para reconstituir su gobierno, Iglesia y Obra—y cuántos renunciarán y desistirán. Mientras muchos han tirado la toalla, decidiendo, “Los Hombres me mintieron y ya no tengo que obedecer a Dios”, muchos otros han esperado pacientemente por que Cristo mantenga su promesa de que su Iglesia no desaparecería.

Desaprender el pensamiento católico

Muchos se confundieron sobre el hecho de que un número de años pasaron desde la fecha del probable comienzo (1986) de la era laodiceana—técnicamente, ésta comenzó cuando la mayoría de los actuales hermanos habían tomado las características de Laodicea—y la aparición de la IDR en mayo de 1999. Otra vez, similar al pensamiento católico con respecto a los Papas, ellos han llegado a creer que una “batuta filadelfiana” debe ser entregada directamente de un hombre a otro. La Biblia simplemente no dice esto.

El proceso de separación de dos pasos, a causa de que las personas de dos condiciones potencialmente mezcladas se quedaron juntas, requiere tiempo extra para ejecutar la prueba de Dios. Este período sirve por lo menos para dos propósitos. El primero tiene que ver con lo que los hermanos deben aprender y el segundo tiene que ver con lo que el líder nuevo tendrá que aprender: (1) Dios debe saber cuántos pacientemente soportarán, aprendiendo sus propias lecciones durante este período, al esperar que Cristo mantenga su promesa de Mateo 16:18. (2) Puede requerir tiempo para que Dios de entrene e instale a su líder, permitiendo que su Iglesia y Obra sean reconstituidas.

El líder aprende y es aprobado

Otra pregunta surge: ¿Cómo puede el líder filadelfiano entender completamente todo lo que el proceso de dos pasos trae consigo a menos que él lo hubiera soportado? El habría tenido que ser humillado por muchas pruebas dolorosas, suficientes que no habría ambicionado instalarse—saltar—él mismo hacia un oficio como tantos quieren. El habría estado inclinado naturalmente a buscar un mayor líder fiel a él mismo. Yo ciertamente lo hice.

Entienda también que el líder quién Dios planea designar casi ciertamente requiere entrenamiento extra, y tiene sus propias lecciones por aprender. El no puede estar inmediatamente listo para su nuevo papel. Ciertamente he recibido muchas clases de entrenamiento adicional y he soportado sufrimiento—algunos soportados por mi propia necedad—en camino de aprender lecciones extensas. Como el Sr. Armstrong, me beneficié de ciertas posiciones de liderazgo que se me fueron dadas. ¡Este tiempo extra, de más de seis años después de que fui despedido de la IDU, forjado, templado y preparado en otras maneras demasiado numerosos de relatar! También me preparó para enseñar las lecciones de la apostasía al pueblo de Dios.

La Biblia está llena de relatos de los siervos de Dios teniendo que aprender lecciones. La extensa autobiografía del Sr. Armstrong tiene muchos relatos, de como él se separó lentamente de la casi muerta Sardis. Para los que quieran saber más acerca de mi antecedente, algunos de nuestros libros para los dispersados dan un poco más de detalle.

El hombre que Dios utiliza no tiene que comenzar el primer grupo que se desarrolla a partir de la IDU. El primer hombre pudo simplemente haber sido un rebelde buscando ser el “primero fuera de la puerta” para establecerse a sí mismo. El primero que sale no lleva automáticamente una antorcha indicando que él es la elección de Dios como el líder filadelfiano. También, esto abrogaría la segunda prueba, la cuál este libro ha descrito cuidadosamente.

Todos los grupos que se formaron de la IDU eran laodiceanos, porque la era laodiceana había llegado. Esto no permitió a un diminuto “grupo filadelfiano” estar engullido entre los dispersados desde el primer día. Realmente, cuando verdaderamente entendimos, porque esta es la era laodiceana, ningún grupo formado directamente de la IDU se elimina automáticamente de ser Filadelfia. Esto también se aplica a sus líderes.

Este es el porque un segundo paso es requerido para aquellos quienes están determinados a ser filadelfianos—quizás muy pocos habiendo permanecido así (ninguno que yo sepa) y todos los otros por haber ungido sus ojos. ¡Lea y vuelva a leer esto otra vez hasta que usted entienda el proceso completo!

¡Así como algunas personas tomaron el pensamiento protestante sin saberlo hacia la única verdadera Iglesia y quien la guía, debe desaprender su error, otros tomaron sin querer el pensamiento Católico hacia la sucesión de liderazgo, y deben desaprenderlo de la misma forma!

¿Ve usted esto? ¿Puede recuperarse de haber absorbido cualquiera de estas posiciones?

¿Qué está usted diciendo?

Pause y piense acerca de lo que usted está diciendo si rechaza mi liderazgo como la elección de Dios para guiar a su pueblo, retener la verdad y terminar la Obra. Puesto que usted podría estar rechazando al único a quién Dios ha escogido, debería tener una buena razón para que esté preparado para decirle a El porqué hizo usted esto. Su razonamiento casi ciertamente tiene que ser resumido por uno de los siguientes:

(1) Usted cree que los filadelfianos y laodiceanos permanecen entremezclados hasta la Tribulación, con los filadelfianos nunca habiendo tomado una posición por la verdad. Si usted escoge esta posición, está diciendo que los filadelfianos inicialmente “corrieron bien” (Gál. 5:7) y dejaron la apostasía, pero no tienen que tomar el próximo paso. Es decir, usted siente que el gobierno de Dios ha desaparecido, y que usted no tiene que regresar a donde está la verdad completa y la verdadera Obra—o salir de aquellos de la séptima era. También cree que ya no hay una verdadera Iglesia. El Sr. Armstrong nunca aprobaría este pensamiento—y no lo hizo cuando se enfrentó con la misma decisión en Sardis.

Sus únicas otras opciones son: (2) “El Sr. Pack está aferrado en el pasado, porque el Sr. Armstrong estaba equivocado en puntos claves y nuestros líderes han ‘crecido más que él’, o (3) El Sr. Armstrong estaba correcto acerca del principio bíblico de gobierno con un hombre y acerca de los filadelfianos de caminar juntos en unidad, pero otro ministro surgirá quién está dispuesto a gastar de 15.000 a 20.000 horas (incluyendo la mecanografía de mi esposa) reescribiendo y restaurando la verdad en cerca de 4.500 páginas de literatura—y el trabajo aparentemente interminable que he estado dispuesto a hacer por mí mismo. Y entonces otras 5.000 a 10.000 horas fueron gastadas preparando la literatura para los “dispersados”. (Casualmente, sólo una de las otras tareas que enfrenté solo está produciendo varios cientos de emisiones, siendo colocados también en nuestro sitio Web para las personas aprendiendo la verdad por primera vez. Entonces hay pastoreo—y mucho más).

¡Créame, he aprendido lo que Pablo quiso decir cuando dijo “gastaré lo mío y yo mismo me gastaré” por los hermanos (II Cor. 12:15)! No obstante, cuándo Pablo tuvo que hacer declaraciones como ésta, fue acusado de jactarse por las mismas personas que habían estado dispuestas a “sufrir locura gustosamente” (11:16-33).

¿Piensa usted que hay aún tiempo para otro hombre, si él comenzara ahora, para completar la tarea y aún terminar la Obra? Pregunto a aquellos quienes creen en la ilusión de que “otro hombre vendrá más tarde”:

¿Dónde está ese hombre AHORA? ¿Quiénes son incluso los candidatos para cumplir esta responsabilidad?

¿Cuántos hombres piensa usted que hay, quedándose en las sombras, quiénes puedan aparecer repentinamente y estar dispuesto a trabajar rutinariamente semanas de 80 horas (y más, entre más tarde comiencen) para compensar los años perdidos?

¿Cuánto más espiritualmente débil estará el pueblo de Dios en uno o en varios años más cuando alguien más deba estar dispuesto a presentárseles con otra organización, 4.500 páginas de literatura reescrita y mucho más?

Estará sucediendo esto, ¿Porqué números significativos seguirían a este hombre entonces cuando ellos no pueden venir a la luz de la verdad ahora—y no seguirán a un hombre semejante ahora? (¿Porque él es un “marca de nombre”?) ¿Entonces, cómo está este hombre ocupándose hoy? ¡Después de todo, en algún punto futuro, él tendría que explicar esos muchos más años de su inacción!

Entonces esta una pregunta más dura de si hay tiempo suficiente para formar y establecer otra organización, si esto sucediera más tarde, después que más años pasaran, dejando todavía menos tiempo para que el remanente fiel sea reunido y la verdadera Obra de Dios sea restaurada, por no decir completada.

¡Piense sobre estas cosas!

No juegue con usted mismo. No hay “hombres poderosos” esperando en las alas. Ningún “evangelista” va a venir para reunir al rebaño fiel y terminar la Obra (sólo media docena quedan de la época del Sr. Armstrong en los dispersados), después de primero reescribir la verdad completa que él no ha estado aún (muchos años después de la apostasía) dispuesto a comenzar a reescribir. Cristo y su guía no están divididos. Dios ya ha levantado al único hombre quién, sin embargo imperfecto, estaba verdaderamente dispuesto a levantarse y tomar tan aturdiente tarea.

Aunque comenzamos lentamente––como el Sr. Armstrong a principios del tiempo de prueba durante sus años en Oregon––lo que está sucediendo ahora en nuestra sede puede solamente ser descrito como fenomenal. Estamos continuamente empleando a personas y tenemos planes en posición que casi alucinan la mente, cuando alguien considera nuestro tamaño actual. La única área en que carecemos es que no somos ricos––no “ricos y enriquecidos con bienes”—como los grandes dispersados. Estos grupos todos se sientan sobre enormes presupuestos, no obstante llevan a cabo relativamente poco porque les falta el celo y la unidad del propósito que nosotros gozamos. ¡Presenciar a nuestro personal en el trabajo por sólo un día traeríamos recuerdos de los 50s y 60s!

¡El fruto de Cristo en esta Obra es más aparente!

Otro apóstol

Por ahora, el lector entiende que ha sido explicado lo que ha sido mi oficio, que es de apóstol. No es el propósito de este libro cubrir esto en detalle, pero por lo menos una explicación muy breve debe ser dada aquí de cómo saber si esto es verdad—cómo saber cuando este oficio ha sido dado.

El Sr. Armstrong explicó que hay solamente una forma de saber si Cristo ha dado a un hombre—cualquier hombre—el oficio de apóstol. Eso es por los frutos. Aquí está lo que él escribió en 1955:

“Hasta pocos años pasados no hubo verdadera evidencia de que Dios había puesto a nadie en el oficio de apóstol en su Iglesia hoy. Los hombres no pueden elegir o colocar en el oficio a un apóstol. Y la única forma que el hombre puede saber cuando Dios ha colocado a alguno en ese oficio es por los frutos”.

“Seis Ministros más ordenados ahora”, BN, Feb. / Marzo de 1955

Por supuesto, hubo un punto cuando cristo lo reveló—y esto fue por los frutos—que me había dado el oficio de apóstol. Esto está explicado en detalle muy cuidadosamente en las series de sermones “El apóstol del siglo XXI”, es parte del Paquete de Explicación para los Dispersados. ¡El lector querrá examinar completamente si se me ha sido dado este oficio o ha sido tomado por mí mismo! La serie de sermones “Profecía: El vigilante para Israel—Mensajero a Laodicea” ofrece más entendimiento. Usted ciertamente es exhortado a “probar todas las cosas” sobre este asunto (I Tes. 5:21).

Aquí está una declaración adicional en el mismo artículo del Sr. Armstrong que me fue presentado—y el único que reveló lo que había hecho. El Sr. Armstrong estaba explicando cómo vino a saber, a finales de 1952, que tuvo el oficio de apóstol:

“Pero a la luz de los acontecimientos, el hecho de cómo Dios me ha establecido en su Iglesia hoy ha llegado a ser manifiesto a todos. Es de Dios el hacer. Si uno encuentra, inesperadamente, que Dios lo ha puesto en tal oficio, hay sólo una opción—él lo debe aceptar con completa humildad, dándose cuenta de las carencias personales, y rendirse totalmente a Dios como un instrumento en sus manos, confiando completamente en la guía de Dios y cada poder y necesidad”.

Yo había hecho lo que el Sr. Armstrong explicó, y me di cuenta de lo que los detractores, acusadores y otros atacarían ardientemente lo que Cristo había hecho. Todo eso está más allá de mi control. ¡Pero reconociendo la decisión de Dios está dentro de mi control, y ningún hombre puede rechazar tal designación!

Aquí está una declaración más que fue citada a principios en el libro. Esto explica el significado de la palabra apóstol, y lo que este oficio significa para la Iglesia:

“La palabra apóstol significa ‘uno enviado’.

“La Iglesia de Dios del nuevo testamento recibió todas sus enseñanzas, prácticas, y costumbres, de los apóstoles, con Pedro jefe sobre todos los otros”.

“Mas los apóstoles eran los maestros, quienes inculcaron en la Iglesia las creencias, enseñanzas, prácticas y costumbres. ¡Y todos miembros de la Iglesia fueron requeridos por Dios a ¡creer y hablar la misma cosa!

“¡No había un directorio doctrinal! Las enseñanzas de la Iglesia no vinieron de un consejo de ministros y / o miembros laicos, que votaron en lo que se debe creer”.

“¡Justo aquí, note bien este punto: Dios puso su verdad en su iglesia a través de Cristo y de los apóstoles!”

“¡Note esto! La Iglesia de Dios está edificada en el fundamento de los apóstoles y profetas…

“Ya yo les he demostrado…que Pedro era líder de los apóstoles—y que la Iglesia recibió sus enseñanzas y doctrinas por medio de los apóstoles!

“Así que ahora permítame hacer oficial—por el apóstol actual de Cristo—que el atar y desatar simple y claramente, fue dado al apóstol principal de Cristo—no a ministros de rango más abajo ordenados por su autoridad—no por la iglesia como un cuerpo—¡sino por el apóstol!

“¡Jesucristo es la cabeza viviente de ésta Iglesia! El la edificó por medio de su apóstol. Y El, Cristo, gobierna supremamente en la única área en la tierra donde el gobierno de Dios está siendo administrado hoy!”

“Cómo Cristo da a la Iglesia sus creencias,” BN, 20 de Noviembre de 1978

El último párrafo de la declaración de arriba resume cómo el gobierno de Dios trabaja en su Iglesia. Esto se vuelve un cuadro de cómo la Iglesia de Dios Restaurada funciona. ¡Como ha sido explicado a principios con respecto al Sr. Armstrong, y es profundamente humillante decir esto, el pueblo de Dios es dejado a decidir si recibirá o rechazará “a uno enviado” de Cristo a su Iglesia!

A principio mencioné, el entendimiento de los OFICIOS y DEBERES del NUEVO TESTAMENTO, incluido en el Paquete de Introducción para los Dispersados, cubre los varios oficios, papeles, deberes y responsabilidades del ministerio del Nuevo Testamento en mucho más detalle de lo que se puede cubrir aquí. El cuadro de la cita del Sr. Armstrong está completamente cubierto por ese libro.

“En ninguna parte sino en la IDR”

Recuerde por un momento, cuando primero fuimos llamados en la IDU, cuantos de nuestros parientes dijeron, “Ve a cualquier otra iglesia, solo no vayas con esa iglesia de Armstrong”. Esto puede haberle sucedido. La historia se repite así misma, con muchos en los dispersados diciendo, “Ve con cualquier grupo—pero no vayas con la IDR. ¿No ha oído acerca de ellos [a menudo teniéndome en mente]?”

Dios está reuniendo a aquellos que El protegerá en La Iglesia de Dios Restaurada. Somos el pueblo de celo y amor fraternal—aquellos quienes están reteniendo ante enorme persecución. Hemos estado y estamos llevando el calor del día ahora. Esto no es verdad porque yo lo digo—es verdad porque los hechos de la historia y la profecía lo indican. Y los frutos lo hacen.

No hay nadie más. Todos los altos “tenientes” del Sr. Armstrong se han vendido, comprometido y se fueron a dormir. Muchos otros han muerto. Su conducta ha sido cobarde y vergonzosa. Aquellos que consideré grandes siervos de Dios ahora se sacuden como hojas en el viento. ¡Quizás Dios tenga más misericordia con ellos que la que ellos han tenido con su rebaño!

Usted debe acertar donde está el líder de Dios—y donde Dios mismo está trabajando. El ha reconstituido su gobierno—otra vez. Si usted no viene, teniendo un interés acerca del gobierno—o algo más—como la excusa, no ama la verdad que usted finge amar. ¡Si lo hiciera, podría correr descalzo, sobre vidrio roto, a través del fuego, saltar mortales serpientes y nadar entre caimanes para conseguirlo!

En este punto, una cita previa del Sr. Armstrong necesita ser repetida para su reaplicación en usted. Cuando lea esta cita una segunda vez, manténgase usted mismo en mente, preguntándose cuán fuertemente es persuadido para que no tenga que encontrar y ceder dondequiera que está el único lugar sobre la tierra que Dios ha restaurado una vez más su gobierno, también bajo “un enviado”:

“¡Pero cuando fui desafiado, antes de que aprendiera acerca de los Días Santos o alguna cosa, fui desafiado sobre el punto de la ley y del gobierno de Dios! La cosa completa fue el gobierno. La cosa que Satanás quitó fue el gobierno. La cosa que Cristo viene a restaurar es el gobierno. ¡Y para lo que Él me levantó fue para restaurar el gobierno en su Iglesia! Y la prueba completa del desafío en primer lugar después de que Dios me había ablandado por otras cosas que serán registradas en este libro [MLS] fue el punto de gobierno.

Sermón Confíe en Dios, 6 de Abril de 1985

Observe que la declaración anterior vino de un sermón titulado “Confíe en Dios”. Esto ciertamente requiere verdadera fe para creer que Dios trabaja de arriba hacia abajo. ¡Las personas traicionadas—aquellos que confían han sido abusados una o más veces—no es fácil confiar otra vez! Todo el pueblo de Dios supo una vez que el diablo es el autor de la duda acerca de todo lo que es de Dios. Comprenda otra vez ésta realidad. El aspecto más grande del asalto de Satanás sobre la Iglesia fue casi su éxito universal en destruir la confianza que todos los hermanos una vez tuvieron en la habilidad de Dios para guiarlos a través de su líder escogido y la sede. Donde la fe una vez estaba fuerte y también casi universal, la duda ha entrado—y ha llegado a ser casi general.

Oí a un hombre decir, “yo no seguiré un Napoleón sobre un caballo blanco”. Yo entiendo su desconfianza. El había sido gravemente defraudado, varias veces, pero esto no puede ser utilizado como una excusa para rechazar la autoridad propia —para desechar negligentemente la restauración del benévolo gobierno de Dios sobre su pueblo.

Como expliqué, muchos creen que la apostasía fue producida por el sistema de gobierno que el Sr. Armstrong enseñó, más allá que por los hombres quienes se infiltraron. Ellos piensan que fue un sistema falso que permitió que líderes falsos capturaran la Iglesia—o la corporación. Esto es una lógica ridícula, causando que las personas cambien un buen sistema con malos líderes por un mal sistema con líderes confundidos. ¿Cuál es peor?

Winston Churchill una vez dijo, “¡La democracia es la peor forma de gobierno, excepto por todos los otros”. Por supuesto, esto no es verdad, si el Espíritu de Dios está presente y directamente guiando a ése gobierno jerárquico! Los cristianos nunca copian a los protestantes, reconociendo que la democracia sale de Dios fuera del cuadro—y eso es lo que nunca trabajó efectivamente en Sardis.

Cristo dijo, “Porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz” (Lucas 16:8). Aún en “este siglo”, ninguna corporación exitosa de cualquier tamaño funciona por medio de un comité. El Sr. Armstrong despreció los comités. ¡En la Iglesia, los concilios y mesas, apoyan la autoridad final, son solo palabras bonitas para los comités!

¡Entienda! ¡La razón principal de que el gobierno democrático no trabaja en la Iglesia es que Dios no puede, y nunca dirigirá otro sistema que el SUYO! Esto sería equivalente a cambiar el evangelio, el cuál, en su centro, es un mensaje acerca del gobierno jerárquico dirigido por Dios. ¡El evangelio es acerca del gobierno de Dios—de cómo El gobernará la tierra a través de la forma correcta del gobierno! Las personas quienes no entienden esto no pueden gozar las bendiciones y beneficios de practicarlo apropiadamente.

La forma del gobierno de Dios siempre ha sido de arriba hacia abajo. ¡Ninguna iglesia, líder o comité pueden cambiar su sistema de gobierno, y después, por simple afirmación, declarar que Dios está trabajando a través de él o ellos!

¡No cometa el error—o Dios gobierna, o las personas lo hacen! Debe ser uno o lo otro. No puede ser ambos.

La Iglesia de Dios Universal, bajo el Sr. Armstrong, practicó el gobierno dirigido por un hombre. Como un apóstol, el Sr. Armstrong superó a todos los otros ministros. Este oficio lo autorizó, como agente escogido de Cristo, para introducir verdad doctrinal y hacer correcciones en nuestras enseñanzas—y para tener la última “palabra” en la Iglesia.

Nadie de menor rango puede reclamar la misma exacta autoridad y, por un tiempo después de la muerte del Sr. Armstrong, Cristo no levantó a otro apóstol para guiar a la Iglesia en la misma manera. Se podría decir que el Sr. Armstrong, a causa de que él podría gobernar sobre todo asunto doctrinal, practicó el liderazgo de un solo hombre—bajo el gobierno de Cristo, por supuesto. Desde su muerte, la forma del gobierno de la Iglesia de Dios posiblemente es mejor descrita como el liderazgo de un solo hombre, con “todas las cosas” habiendo sido ya restauradas a la Iglesia por el cumplimiento del Sr. Armstrong como Elías (Mat. 17:11). Ningún otro ministro está autorizado a cambiar la doctrina establecida. Esto me incluye. Incluso del mismo oficio, puedo solamente añadir (y esto sería probablemente muy raro) —como Dios inspira—a lo que ya ha sido establecido. La verdad enseñada en este libro, nunca fue comprendida antes porque la era laodiceana no estaba aún aquí, es un ejemplo.

La Iglesia de Dios Restaurada practica el liderazgo de un solo hombre. Por lo tanto, bajo Cristo, escogí describir esto para decir que hay un solo líder—no gobernante—en la Iglesia hoy. (Incluso, este líder ciertamente debe “gobernar” sobre una multitud de asuntos.) Mientras este líder no está autorizado a cambiar doctrina, él tampoco puede ser quitado por hombres como la cabeza física del cuerpo espiritual de la Iglesia.

Pero considere. Cualquier líder, verdaderamente llamado, preparado y escogido por Dios, siempre debe escuchar cuidadosamente a sus consejeros. Los proverbios declaran de diversas formas que en la multitud de consejos o consejeros trae “alegría” (12:20), “sabiduría” (12:15; 19:20), “seguridad” (11:14; 24:6) y “pensamientos…son afirmados” (15:22). El gobierno de arriba hacia abajo no es sinónimo de una dictadura.

Esto se dijo, cuando el Sr. Armstrong estaba vivo, como es requerido por la ley, había una mesa corporativa (separada del consejo asesor de ancianos, la cuál la Iglesia de Dios Restaurada también tiene), la cuál técnicamente podría haberle quitado de su oficio en la corporación—pero todos nosotros lo habríamos considerado una rebelión espiritual si esto hubiera sucedido. Sin embargo remotamente esto podría suceder otra vez, a causa de la forma en que las leyes de los hombres están estructuradas. ¡Pero ningún comité, consejo o mesa pueden quitar a un hombre del oficio espiritual en el cuál DIOS directamente lo designó! Si los hombres maniobraran para quitar a este hombre de la corporación, él sería aún el líder humano de la Iglesia de Dios.

Como mencionamos, nuestro sitio Web tiene varios sermones explicando la forma de gobierno de Dios. Estos muestran que Dios siempre ha trabajado a través de los siervos que EL escoge, no aquellos que el pueblo escoge o elige.

La iglesia es nuestra madre

La sencilla enseñanza de la Biblia es que la verdadera Iglesia es la madre espiritual para el pueblo de Dios. Cuatro versículos, cuando son colocados juntos, confirman esto. Los primeros dos son suficientes para probarlo, pero el tercero da en el clavo. Como mencioné, el dispersado más grande y el líder de otro dispersado grande ya no creen, y por lo tanto ya no entienden, la más básica doctrina. Y no podría convencer al último a reconsiderar su posición. No obstante, muchos elementos importantes del plan de Dios fluyen desde este conocimiento.

Primero observe Gálatas 4:26: “Más la Jerusalén de arriba, la cuál es madre de todos nosotros, es libre”. Mientras que esta escritura indica que el pueblo de Dios tiene una madre, no explica que significa “la Jerusalén…de arriba”. Ahora observe cómo Hebreos 12:22-23 hace esto claro: “Sino que os habéis acercado al monte de Sión, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos”.

“Jerusalén de arriba” es obviamente la “Jerusalén celestial,” identificada como la “congregación de los primogénitos”. La mayoría de la Iglesia de Dios está representada por ésta figura celestial de Jerusalén, hospedando, los espíritus (los espíritus en los hombres – I Cor. 2:11) como fueron todos los verdaderos cristianos que han vivido—todo los que han estado en la Iglesia de Dios (I Tes. 5:23).

Siguiente, Apocalipsis 12:1, describiendo a una mujer en el cielo, ya entendimos que es la verdadera Iglesia, conecta estos dos pasajes: “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas”. Las doce estrellas son las doce tribus del antiguo Israel.

Inicialmente, la mujer de Apocalipsis 12 quien da a luz a Cristo en el versículo 4 fue en el antiguo testamento “la Iglesia en el desierto”—el Israel físico (Hechos 7:38). En el versículo 6, es aparente que ésta misma mujer está ahora claramente representando al Israel espiritual del nuevo testamento—la Iglesia. ¡La Iglesia de Dios ha sabido por mucho esto!

En un pasaje más, II de Juan 5, el mismo apóstol Juan quién registró el libro de Apocalipsis, menciona a una “mujer”. El contexto revela que ésta mujer es la verdadera Iglesia, y confirma aún más la verdad de ésta doctrina central.

Al igual que con la familia humana, sólo la verdadera madre de sus hijos está autorizada a alimentar y criar a sus hijos. Por supuesto, en un mundo aislado de Dios, falsifica, secuestra, sustituye y delega a menudo tomando el lugar de lo que a la verdadera madre le fue ordenado por Dios cumplir. ¡De la misma manera, solamente la verdadera madre—la única verdadera Iglesia—está autorizada por Dios para alimentar su rebaño fiel!

¿Esto le ayuda a entender otra grande razón de porque él debe ser muy cuidadoso de no asignarle a nadie sino a su verdadera madre la tarea de alimentarle? Ella es la única más interesada acerca de que usted esté recibiendo una dieta apropiada.

Tenga correcta ésta doctrina. Y entienda porque no debería sorprenderle que, en el medio ambiente laodiceano hoy, algunos están también perdiendo de vista una inmensamente importante enseñanza bíblica.

Alimentando a sus hijos

La Iglesia de Dios Restaurada entiende esta doctrina enormemente importante, haciendo clara la verdadera responsabilidad de la Iglesia de “Apacentad a la grey de Dios” (I Pedro 5:2). Pastorear más de 10.000 ovejas cimentó esto firmemente—y permanentemente—en mi mente.

El apóstol Pedro registró este pasaje—el mismo Pedro quién tuvo que aprender en una dolorosa lección con Cristo de cuán importante era para El que sus ministros “apacienten mis ovejas” (Juan 21:15-17). Después de tres preguntas repetidas por Cristo, Pedro comprendió. El Jesucristo viviente conecta directamente el amor del ministerio por El (Cristo) con si o no alimentaremos apropiadamente a su grey—“Si me amas, alimenta mis ovejas”.

La IDR está absolutamente comprometida a esta responsabilidad. Y hemos preparado una cantidad asombrosa de “alimento”, sin duda más que en ninguna otra época en la historia de la Iglesia, para el pueblo de Dios. Los hermanos aquí literalmente se esfuerzan por mantenerse con todo lo que está disponible para ellos.

Permítame pintar un cuadro de por qué digo esto.

Cada semana, enviamos cintas de sermones y Boletín de Anuncios, con cintas ocasionales de estudio bíblico, a todas las congregaciones o miembros esparcidos en el mundo. Todos los que son anfitriones y todos los que no pueden reunirse con otros reciben un detallado Manual de Información para los Anfitriones, contestando preguntas acerca de la administración local de la Iglesia. Esto permite que la Iglesia funcione “decentemente y en orden”.

Pronto alcanzaremos nuestra suma total proyectada de más de 100 libros y folletos. Además, tenemos los registros de los artículos reimpresos, con más apareciendo continuamente—más de 250 cartas diferentes que sirven en mayor parte para personas nuevas del mundo, pero, en muchos casos, para las necesidades internas de la Iglesia (participar en el jurado, inmunización, unción, observancia del sábado, etc).

Varios cientos de sermones están también rápidamente disponibles para miembros de la IDR. Nuestro sitio Web también lleva todo esto a una verdaderamente inmensa—y creciente—sección de servicios para los miembros. (Casualmente, también servimos actualmente a personas en cinco idiomas, inglés, español, francés, alemán y holandés).

Además, de La revista La VERDAD REAL (de 36 páginas a todo color), la cuál es muy similar a la PURA VERDAD y producida bimestralmente, tenemos otras cuatro revistas a color, llamadas El PILAR, la cuál se proporciona a todos los miembros de la Iglesia.

Tenemos también una maravillosa revista para los jóvenes a cuatro colores, Ambassador Youth, además de versiones reescritas de siete niveles de las lecciones originales YES (ahora llamadas Lecciones de la Biblia para los Niños), con nuevas lecciones apareciendo cada tres meses. Con siete volúmenes de La Historia de la Biblia completados, hemos terminado esta serie. Producimos también Libros de Actividades para las Fiestas de primavera y otoño para todos nuestros niños pequeños. La Iglesia que es la extensión del cumplimiento del Elías—profetizado a “volver los corazones de los padres hacia los hijos” y viceversa—nunca debe olvidar que esta responsabilidad es progresiva.

En el Día de Pentecostés en el 31 DC, cuando la Iglesia del Nuevo Testamento empezó con 3.000 convertidos, Pedro declaró justo antes de que los bautismos sucedieran, “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor vuestro Dios llamare” (Hechos 2:39). Desde el principio, la Iglesia ha tenido una responsabilidad progresiva ordenada por Dios a nunca olvidar que su promesa es también para “nuestros hijos”—que ellos también pueden “sed salvos de esta perversa generación” (ver. 40). La IDR está enfrentando esta responsabilidad en una forma grande.

Además de conferencias anuales llevadas a cabo en la sede, para nuestro creciente ministerio y diáconos, tenemos un extenso y creciente Programa de Desarrollo para el Liderazgo (PDL) en posición para otros quienes puedan crecer hacia papeles de liderazgo. La IDR también tienes sitios para la fiesta alrededor del mundo y provee para aquellos pocos esparcidos que están demasiado lejos de cualquiera de nuestros sitios.

Todo lo que está descrito aquí está siendo logrado por nuestro complejo de la sede mundial en Wadsworth, Ohio (las afueras de Akron y Cleveland), y es hecho por un personal de 18 personas, con más por seguir. Este personal completo, sin experiencia del Colegio Ambasador o un previo antecedente de tiempo completo en la Obra, han sido entrenados para manejar pedidos de literatura o cintas con un día de vuelta y hacer muchas otras cosas que una organización mundial requiere.

Otra vez, La Iglesia de Dios Restaurada está determinada a alimentar la grey de Dios muy bien con muchas de esas ovejas que pueden “apenas caminar”, hablando en sentido figurado. Cada miembro puede decidir cuánto él o ella desean “consumir”.

¡La Iglesia de Dios está completamente en posición, cumpliendo todas las obligaciones y responsabilidades—la primera y segunda comisión—ordenadas en la Biblia!

Una vez más, ninguna otra organización o líder vendrán. Simplemente no sucederá. ¡Dios y Cristo no están divididos! Mientras otras “madres” ilegítimas ciertamente aparecerán, procurando reclamar a los hijos de Dios, Dios nunca levantaría una Iglesia, bajo un líder, con un plan de reemplazarlo más tarde con otra organización más grande pero idéntica, dirigida por un hombre más “atractivo”. Los hijos humanos no tienen dos madres biológicas, y los hijos de Dios no pueden tener dos o más verdaderas madres espirituales. Dios no es autor de confusión, y esto sería una confusión suprema para las personas tratando de comprender lo que Dios quería que ellos hicieran. Dios es completamente capaz de decidir bien en su mente acerca de cómo y donde reedificar su Iglesia y Obra en avance para llevar a cabo su plan.

Pero juguemos “sólo suponer”. Si Dios fuera a “cambiar de política a mitad de camino”, imagine que las personas en el primer grupo más pequeño, que habían soportado el calor del día en un masivo “trabajo de amor” (Heb. 6:10) para reescribir la verdad de Dios, restaurando todo lo que ya se había restaurado otra vez, que pensarían cuando averiguaran que estaban supuestos a “terminar” todo lo que habían hecho cuando el nuevo “atractivo” líder y hermanos quienes no habían estado dispuestos al principio a tomar una posición, por no decir a ayudar. La idea es muy ridícula—e insulta a Dios—y es algo que nunca haría. ¡No obstante, muchos ahora esperan que suceda ésta misma cosa!

Jesucristo está reuniendo su rebaño fiel filadelfiano aquí, en La Iglesia de Dios Restaurada. Esto no es verdad porque yo lo digo. Es verdad porque los hechos indican esto—si usted solo tiene por lo menos ojos para ver este tanto. ¡La completa inmensidad de lo que tenemos en posición para alimentar la grey es la evidencia adicional de la decisión de Dios—para todos los que ungirán sus ojos y VERAN!

Una petición a los Líderes

Es importante ofrecer una intercalación aquí. Como hemos visto al principio, el Sr. Armstrong habló constantemente de organización y estructura dentro de la Iglesia. Esto es absolutamente necesario para estabilizar y alimentar a las ovejas, y para bautizar a aquellas personas nuevas a quienes Dios está llamando. Un aviso a todos los ancianos y diáconos, quienes aún ayudan a dirigir y estabilizar la grey de Dios antes de que la era termine: ¿Intentará tomar una posición con todo este entendimiento, o nunca lo hará? ¿Se calificará o descalificará usted mismo como un líder al fin de la era? La historia—¡y Dios! —registrará cuales líderes se encogieron en hombres pequeños y fallaron en cumplir su papel, y su destino—y cuales dieron un paso y aceptaron su verdadera carga de responsabilidad.

¡Seré franco: la grey de Dios en la IDR podría utilizar su ayuda—SI usted está también dispuesto a ungir sus ojos y ser verdaderamente fiel!

Cuándo la era de Filadelfia empezó, el Sr. Armstrong y sólo un anciano local fiel de Sardis fueron todos los que cuidaron la precisión doctrinal. La era laodiceana debería estar esperando ser igual. Unos pocos pastores fieles, ancianos y diáconos, de organizaciones diferentes, habiendo purificado los pensamientos equivocados de sus mentes, están uniéndose a nosotros. Nosotros verdaderamente les damos la bienvenida a tales hombres fieles y humildes y a sus familias. ¡Estamos honrados de tener a aquellos quienes entusiastamente nos ayudarán en nuestra tarea supremamente importante!

El papel de los ancianos locales de la Iglesia

En una nota relacionada, con el desarrollo de la apostasía, ha surgido una variedad de ancianos locales de la Iglesia quienes ahora dirigen sus propios grupos. Esto es una clara y notable violación del gobierno de Dios de como lo practicamos bajo el Sr. Armstrong. Cuándo entendimos correctamente, esto llega a ser una razón adicional, una vez que usted ha hecho su investigación para encontrar el gobierno de Dios, usted, como anciano local de la Iglesia, necesita venir bajo la autoridad de un ministro de rango mayor que dirige este gobierno.

Los ancianos locales de la Iglesia y ancianos locales nunca fueron considerados ministros de tiempo completo en la IDU. Muchos olvidaron o nunca supieron esto. Incluso, cientos de certificados de ordenación testifican que el Sr. Armstrong no consideró a estos hombres ser ministros, sino más bien ancianos locales de la Iglesia. El sólo consideró a los ancianos predicadores y superiores como ministros de tiempo completo. Cualquiera quién dude esto debe pedir a cualquier anciano o ministro que le muestre su certificado(s) original de la IDU. ¡La redacción y autoridad son simples! Tengo mis dos primeros certificados, ambos firmados por el Sr. Armstrong, señalando la clara diferencia.

Digámoslo en otra manera, todos los ministros son ancianos, pero no viceversa. El Sr. Armstrong no autorizó a los ancianos locales de la Iglesia tampoco para aprobar o realizar ordenaciones. Tampoco ningún oficio por debajo del de apóstol puede dar la aprobación final para la ordenación de ningún rango (explicado momentáneamente). Esta fue política reconocida por décadas e integral para el entendimiento del gobierno de Dios de la Iglesia. Sin embargo, mientras la mayoría o todos los hombres ordenados deberían haber sabido esto, la mayoría de los hermanos probablemente nunca lo supieron.

¡A causa de que los ancianos locales o los ancianos locales de la Iglesia no están autorizados tampoco a entrenar u ordenar a un ministro para cuidar de la grey, reconozca que Cristo nunca podría dirigir a Su Iglesia a través de uno! No obstante, varios claman guiar a la única verdadera Iglesia. ¡Ellos están terriblemente engañados! Estos hombres que rechazan el gobierno de Dios a menudo claman perfectamente el apoyo de la mayoría. (¡A pesar de lo que sus sentimientos le pueden decir, ningún hombre que ha sido ordenado por otro Anciano Local [o la Iglesia Local] no es—bajo ninguna circunstancias—un Anciano válido a la vista de Dios!) Ni los evangelistas tienen esta autoridad, a menos que se le delegue por un apóstol para hacerlo así.

El Sr. Armstrong aprobó todas las ordenaciones, y lo explicó a la Iglesia. Aquí está lo que él dijo tan temprano como a mediados de 1950s:

“¡Cristo es la cabeza viviente de la Iglesia!”

“Él pone al apóstol en el oficio. Pero encontramos el ejemplo histórico en el Nuevo testamento de un apóstol ordenando en el oficio a evangelistas, pastores y maestros, e incluso delegando a los evangelistas la responsabilidad de ordenar a pastores y otros ancianos, y diáconos”.

“Seis Ministros más ordenados ahora”, BN, Feb./Mar. 1955

Hay una ironía acerca de ciertos Ancianos Locales de la Iglesia de quien estoy enterado. ¡Otra vez, ellos claman a la mayoría el apoyo apropiado al entendimiento del gobierno de Dios—que sólo existe en su diminuta “verdadera Iglesia”. ¡Ellos pueden ser sinceros, pero están sinceramente engañados!

¿Por qué? Ellos están tratando de dirigir la Iglesia—cualquier iglesia—como Ancianos Locales de la Iglesia, demostrando que han perdido el entendimiento más básico de cómo el gobierno de Dios guía a su Iglesia. Considere. Por necesidad, estos hombres deben trabajar solos—o, sin la autoridad de Dios, ordenando a otros para que los ayuden. Lo mismo es verdad de pastores y otros.

¡Una vez más, tales ordenaciones realizadas por estos hombres son realmente inválidas! A los verdaderos ministros de Cristo siempre les serán dados sus oficios por Él, a través de su gobierno unificado dentro de su único cuerpo.

Además, comprenda que estos hombres no podrían ser autorizados por Dios a continuar su Obra de llevar el evangelio al mundo o la advertencia de Ezequiel a las naciones modernas de Israel por ellos mismos. Comprenda este punto fundamental. Obviamente su función fue siempre destinada a ser “LOCAL”. En EL MISTERIO DE LOS SIGLOS, el Sr. Armstrong describió incluso a pastores funcionando “localmente” o como “estacionarios” al predicar el reino de Dios. ¡Además de esto, los ancianos locales tampoco han sido entrenados para hacer la Obra o pastorear sobre la grey de Dios!

Si éstas son sus circunstancias, efectivamente usted no puede servir solo a la grey de Dios . Otra vez, les damos la bienvenida a todo aquellos ancianos verdaderamente fieles quienes reconozcan lo que esto significa. (Otra vez, todo esto y más es cuidadosamente explicado en Entendiendo LOS OFICIOS Y DEBERES DEL NUEVO TESTAMENTO).

La verdadera Obra de Dios termina solamente en la Tribulación

El Sr. Armstrong nunca vaciló acerca de su creencia que la verdadera Obra de Dios sería hecha hasta la Tribulación—y que los siervos de Dios nunca vacilarían en continuarla. El Sr. Armstrong sabia que solamente este acontecimiento traería la “noche” de la Cristo habló “cuando ningún hombre puede trabajar” (Juan 9:4). ¡Mientras muchos creen que la Obra esencialmente terminó con su muerte, el Sr. Armstrong lo entendió de otro modo—y lo dijo repetidas veces! Aunque dirijo este tema en más grande detalle en ¿Está LA OBRA TERMINADA? – El Plan Estratégico de la IDR, y cito al Sr. Armstrong extensamente allí, aquí están unas pocas de sus declaraciones, atravesando un período de 32 años, mostrando que la verdadera Obra de Dios está lejos de terminar:

“Yo estoy ahora en el año 94 de mi vida. Dios puede concederme continuar de esta manera muy limitada para dirigir la obra por algún tiempo, pero el dolor ocasional del corazón que he padecido me ha hecho sentir la necesidad de permitir que nuestros colaboradores sepan de las condiciones como son”.

“Recuerde, esta es la obra del Creador Dios viviente”.

“Agradezco a Dios que haya organizado la presente obra tan ampliamente, que independientemente de los resultados de mi presente enfermedad, la obra continuará hasta la segunda venida de Jesucristo… Cristo es la Cabeza Viviente de ésta obra, y él continuará guiando a aquellos que él escoja hasta su segunda venida, la cual día con día está mas cerca”.

Carta a los hermanos, 23 Diciembre de 1985

“Esto es mi primera carta para ustedes en 1986, y bien podría ser mi última. Puede ser que la OBRA que Dios me ha dado para hacer está completa, pero no la Obra de la Iglesia de Dios. La cuál estará fielmente haciendo la Obra de Dios hasta que Cristo la Verdadera Cabeza de esta Iglesia, regrese”.

“Recuerden, hermanos, esta no es la obra de Herbert W. Armstrong…ni de ningún hombre. Es la Obra del Viviente Creador, Dios…La obra más grande aún está por venir.

Ultima carta a los colaboradores, 10 de Enero de 1986

“Hermanos, si continuamos creciendo— espiritualmente así como en números—debemos recordar que el propósito de la Iglesia es, primero, ir a todo el mundo y predicar evangelio de Cristo. La primera comisión a la Iglesia es esa precisamente. Cualquiera que mira esa Gran comisión de Cristo como ‘la obra privada de Armstrong no es un miembro de la Iglesia de Dios. Cualquiera que no tiene todo su corazón en esa obra no es un miembro de la verdadera Iglesia de Dios, y no tiene el derecho de asistir o tener compañerismo en ninguna de sus congregaciones locales.

“¿Por qué asambleas locales? ”, BN, Marzo de 1954

“¡No PODEMOS PERMITIR VOLVERNOS TIBIOS! ¡No podemos permitir que nuestras mentes resbalen de la intensa NECESIDAD para esta misión muy especial de este tiempo en particular en la historia del mundo, poco antes de la venida de Cristo y SU REINO!

“Ahora acerca de la Obra misma ”.

“Pocos entienden lo que ES la Iglesia. Hay tantas iglesias en el mundo. Las personas sólo dan por sentadas las iglesias. Pero hace más de 1953 años, Jesucristo dijo, ‘Edificaré Mi Iglesia’. Pocos saben POR QUE El la edificó—con qué PROPÓSITO. El propósito, fue principalmente dual:

1) para proclamar al mundo el Mensaje del Evangelio que Dios envió a la humanidad por medio de Jesús, como Mensajero de Dios (Mal. 3:1) del venidero Reino de Dios.

2) Para llamar y preparar a personas escogidas…

“Yo nunca HE DICHO que espero vivir hasta que Cristo venga”.

Carta a los colaboradores, 19 de marzo de 1981

“¡Hermanos, este mundo está siendo destruido por falta del conocimiento DIOS, como leemos en Oseas 4:6. A través de mis visitas personales, y la revista la PURA VERDAD, en la televisión y la radio y a través de otra literatura, estamos proclamando ese conocimiento con PODER y AUTORIDAD. Algunos escuchan. Es el último testimonio de Dios en contra de aquellos que no lo hacen. ¡PERO DEBEMOS ESFORZARNOS HASTA QUE CRISTO VENGA!”

Carta a los colaboradores, 18 de Noviembre de 1984

“Hermanos, el tiempo se nos está terminando. Cuándo este gran poder Europeo surja, nuestra gran Obra estará casi terminada. El día habrá llegado cuando ‘ningún hombre pueda trabajar’, como Jesús dijo (Juan 9:4)”.

“NADA MAS IMPORTA AHORA. Debemos sacrificarnos y dedicar todo lo nuestro que sea razonablemente posible a la Obra en éstos días finales”.

Carta a los colaboradores, 16 de julio de 1982

La Obra continúa hoy

He mencionado repetidamente la importancia de la Iglesia de Dios hoy continuando su verdadera Obra. Sin embargo, Cristo también ordenó a los apóstoles hacer discípulos de todas las naciones y a “enseñarles que guarden todas las cosas que os he mandado” (Mat. 28:19-20).

Este pasaje es la razón central de por qué ninguna “Obra” que una organización hace no está autorizada ni bendecida por Dios a menos que esté enseñando “todas las cosas” que Cristo enseñó a los apóstoles. Recuerde que el hombre que primero nos enseñó esto (el Sr. Armstrong) fue el mismo hombre que Dios utilizó para restaurar “todas las cosas” a la Iglesia (Mat. 17:11). ¡Estos cientos de doctrinas establecen el estándar al que Cristo se refirió en Mateo 28—que lleva a Mateo 24:14 la Gran Comisión que la Iglesia de Dios está por terminar antes de la Tribulación!

La verdadera Obra de Dios será encontrada enseñando “todas las cosas” restauradas a la Iglesia.

Nosotros tenemos más de 100 emisiones del MUNDO POR VENIR ahora en lugar, con varias nuevas siendo producida cada mes. Ya he descrito el regreso de la revista LA PURA VERDAD, ahora conocida como LA VERDAD REAL.

La Iglesia de Dios Universal nunca tuvo más de 65 a 70 libros y folletos fijados a la vez. Nosotros tenemos cerca de 100, cubriendo todo lo que fue cubierto en el pasado, con muchos otros cubriendo tópicos proféticos y otros temas que han aumentado en importancia ahora que hemos alcanzado el siglo XXI. Probablemente ya tenemos muchos más artículos reimpresos, también escritos para aquellos aprendiendo la verdad por primera vez, que jamás estuvieron disponibles en alguna ocasión en el pasado. (Nuestro Programa mundial de Distribución de La VERDAD REAL en estantes de revistas [NDP, siglas en ingles] refleja el celo de nuestros hermanos en una manera que no es común en los otros grupos que conozco).

Otra razón por la que puedo decir que hemos escrito más material para la Iglesia de Dios tiene que ver con libros tales como éste. Este es uno de diez, totalizando casi 1.500 páginas, lo cuál circunstancias previas en la Iglesia obviamente no requirieron que fueran escritos. Alguien tenia que estar dispuesto a tomar este desafío extra. ¡Esto debería ser su propia declaración para usted de que un hombre estuvo dispuesto a hacer lo que todos los líderes de los dispersados puestos juntos ni siquiera han comenzado a hacer—o por lo menos ver la necesidad de hacerlo! ¡Espero que usted no será indiferente a las declaraciones que pueden también fácilmente ser etiquetadas como “jactancia” o “llamar la atención” cuando se les fue dicho desde el corazón de un pastor tratando de ayudar a las personas a causa de que nadie más lo haría! (Siendo escogido para cumplir Apocalipsis 3:14 quedando con el deber ordenado por Dios para preparar este material).

¡En relación con la sección previa, este material es un testimonio adicional de cuán comprometido—cuán convencido—está nuestro personal para nunca olvidarse de la responsabilidad progresiva de alimentar la grey de Dios, dentro y fuera de la IDR!

Algunos han dicho, “Cuando muchas más personas vayan allí y sean más grandes, entonces iré, también”. Considere que tales personas están diciendo realmente: “Cuando vea muchas más personas con más fe, más fuerza, más compromiso, más celo y más amor por la verdad que yo tengo vayan primero, iré también!” Por supuesto, al final, pocos de éstos vendrán, sí hay alguno.

Incluso, algunos otros quieren vernos en radio y televisión antes de venir. ¡Cuán tonto!

Olvidando que Cristo no ordenó a sus discípulos hacer “suscriptores a todas las naciones”, aún otros fueron contrariados porque originalmente éramos incapaces de proporcionar envíos de copias impresas de nuestras revistas y literatura reescrita a personas en los dispersados (designada para aquellos aprendiendo la verdad por primera vez) quienes no tomarían una posición por la verdad completa que ellos ya saben. Además, todo lo que producimos está instantáneamente disponible en nuestros sitios Web libre de costo. (Explico mucho más en la segunda sección de ¿Esta la OBRA TERMINADA? acerca de nuestra política de copias impresas, y de porque esto continúa desarrollándose).

Hay muchos otros cuyo pensamiento con respecto a la Obra está completamente en retrospectiva. Mientras ellos no están dispuestos a retener la verdadera doctrina, son extrañamente inflexibles en su insistencia sobre métodos previos de hacer la Obra. Antes bien, los cristianos del tiempo del fin se les es dicho retener la doctrina y tradición al mismo tiempo que deben estar dispuestos a adaptarse, con los extraordinarios adelantos de la tecnología, los métodos más efectivos de hacer la Obra. La meta de la Obra siempre debe ser encontrar el mejor camino para alcanzar más personas—y más rápidamente. También, la eficiencia y la rentabilidad son vitales para el grupo que es pequeño. ¿Cuántos de nosotros podrían haber aprendido la verdad si el Sr. Armstrong se hubiese sentido obligado por los métodos de los apóstoles del primer siglo? Entonces ciertamente no estamos obligados a los métodos que él utilizó en el siglo xx.

Reconozco que varias “obras” son hechas por los cuatro o cinco dispersados más grandes. Incluso los laodiceanos tienen el “testimonio de Jesucristo” (Apoc. 12:17)—el cuál es “el espíritu de la profecía” (Apoc. 19:10). En parte, esto significa que los grupos de la séptima era en general, al igual que con las eras previas de Iglesia, hacen alguna clase de Obra.

Es dicho, que usted puede estar en un dispersado pequeño que no está llevando el evangelio al mundo ni la Advertencia de Ezequiel a las naciones de la Israel moderna. ¡Si es así, se está enfriando más por debajo de la etapa de tibieza—y está cayendo lenta y completamente en la apostasía! Sus sentimientos pueden decirle de otro modo, que usted está “doctrinalmente sano” y “reteniendo”, pero son equivocados. Usted no está reteniendo. ¡Despierte de su posición—y por lo menos únase a un dispersado grande donde alguna clase de Obra está siendo hecha! ¡Reconozca que, no importa sus otras creencias, su condición es realmente peor que aquellos en los dispersados quienes están por lo menos intentando una Obra con algo de la verdad!

Basado sobre lo que el Sr. Armstrong enseñó, los grupos pequeños no están llevando el evangelio al mundo no obstante son considerados parte del pueblo de Dios.

En una nota de lado, algunos han preguntado que significa que la organización dirigida por el grupo que clama numerosas oficios de Dios y de Cristo, incluyendo “aquel Profeta”, ahora tiene la literatura del Sr. Armstrong. Aparentemente, según su anuncio a este efecto, él planea por lo menos alterar algo de esto, y ya lo ha hecho, y lo utiliza como un peldaño para ir más allá en su desenfrenado desperdicio “profético” ridículo que él clama como nuevas revelaciones de Dios. El ya ha borrado la parte de EL MISTERIO DE LOS SIGLOS para permitirse mantener el oficio de profeta, y al mismo tiempo tener un oficio administrativo, los cuales son ambos directamente contrarios a lo que el Sr. Armstrong escribió en la sección que este hombre borró.

Ya que ninguno debe dudar que sus “revelaciones” vienen del “dios de este mundo”, debe ser comprendido que Satanás meramente ha entregado la literatura del Sr. Armstrong de una de sus organizaciones a otra. (No hablo de los verdaderos hermanos allí quienes deben y todavía saldrán de él para salvar su corona). Reconozca que como esta literatura está alterada, y ahora asociada con un líder quién ha abandonado al verdadero Dios, Satanás lo tiene exactamente donde él desea. Él sabe que él puede hacer mucho más daño con esto si un falso profeta y un falso Cristo utiliza esto, que si permaneciera gran parte escondido en el “armario de los derechos de autor” de la IDU. Los apóstatas fueron sagaces vendiéndolo a una organización que lo desacreditaría.

Esta es una razón adicional de porque el pueblo de Dios debe ser cuidadoso para discernir dónde el verdadero gobierno de Dios está trabajando. Los diezmos y las ofrendas pertenecen a Dios, donde Él está trabajando—donde Su Obra está siendo hecha. Esto es donde la verdad completa, el verdadero evangelio y la advertencia de Ezequiel están siendo predicadas. ¡Eso describe ésta Iglesia y la Obra siendo hecha aquí!

Piense muy cuidadosamente acerca de lo que usted está haciendo, y cómo le contestará al Todopoderoso Dios cuando Él le pregunte por qué decidió afiliarse donde usted lo hizo, y por qué envió Sus diezmos para apoyar lo que El no estaba dirigiendo.

¡El Sr. Armstrong a menudo le recordó a la Iglesia que Dios nos tendría responsable si dábamos lo que le pertenecía a Él a aquellos quienes no lo representan!

El Sr. Armstrong también repetidas veces dijo que el pueblo de Dios fue llamado en esta era para hacer la Obra. Mientras muchos ahora se mofan en su presencia de esta prioridad, no obstante ha permanecido verdadero. Esto es algo más que usted debe ver acerca de su responsabilidad personal en esta era. Más hermanos fieles que vengan con nosotros, más grande Obra que puede ser hecha, antes que “la noche venga cuando nadie pueda trabajar” (Juan 9:4).

Cuándo el celo es deficiente

He explicado que hemos reescrito miles de páginas de literatura explicando la verdad de Dios a aquellos que Él está aún llamando en esta era. Esto trae a la mente una fascinante tendencia al razonamiento de algo que debe ser explicado en este momento, a causa de que algunas personas creen que hacer la Obra primero, antes de que la literatura estuviera en lugar para enseñar a personas nuevas, refleja un más grande celo de lo que la IDR ha hecho.

¡Reescribir toda la literatura del pasado—y más—en cerca de 4 1/2 años, fue la más vacilante y difícil tarea que uno jamás podría emprender—diez veces! Nunca he estado implicado en nada tan arduo, desafiante y continuamente agotador. Otras organizaciones entienden esto, pero son demasiado egoístas y perezosos para emprenderlo—incluso dividiendo el trabajo entre varios escritores. Además, habiendo abandonado muchas verdades que una vez aprendimos, estos grupos no ven la necesidad para reescribirlo. (Después de todo, ellos están ciegos). Cuán maravillosamente conveniente viene a ser “hacer la Obra primero”. ¡En el nombre de “celo por la Obra”, muchos esconden exitosamente su pereza—y las falsas doctrinas que esperan que otros no adviertan!

Algunas de estas personas entonces han tenido el descaro de calumniarnos de ser “tibios” en nuestro enfoque para hacer principalmente la Obra después que primero reescribimos la literatura y conseguimos nuestro personal y la estructura en orden. Esta es una cruz que tenemos que llevar. Pero entonces debería esperarse de aquellos con tal carácter que ataquen a otros quienes están dispuestos a hacer lo que ellos están demasiado perezosos para hacer. Su inacción también les deja con mucho tiempo para evaluar y criticar a todos los demás. En lugar de eso, deberían estar profundamente avergonzados y arrepentidos de practicar pereza, egoísmo, herejía, acusación, división y engaño, evidente en declaraciones cuidadosamente elaboradas, diseñadas para tergiversar la IDR.

Dios los recompensará de acuerdo a sus obras (II Tim. 4:14).

Hay una ironía final para este engaño. Aún cuando algunos se jactan acerca de su disposición para hacer la Obra, ellos originalmente afirmaron que la IDR no la hace ni la haría en absoluto. Tristemente, algunos aún les creen, y no han investigado esto por sí mismos. ¡Nosotros ciertamente no estábamos dispuestos a subordinar la verdad completa de suma importancia para hacer la Obra sin ninguna literatura! Las muchas razones detrás de la decisión de reescribir la literatura primero es explicada en detalle en la sección del Plan Estratégico de la IDR dentro de ¿Está LA OBRA TERMINADA? Una vez más, tan críticamente importante como lo es cumplimiento de Mateo 24:14 y 28:19-20, fue más importante reestablecer primero la verdad completa—para hacerla disponible al mundo y a la Iglesia. (Hemos estado repartiendo muchos miles de artículos por día a ambos por mucho tiempo).

¡Algunos pueden pensar, e incluso esperan, que este asunto no pueda ser entendido así simplemente—pero puede!

Aunque nunca hemos estado en una “carrera” con varios dispersados, reconozco que estamos hasta ahora adelante en producción—y tamaño de la obra—que ellos nunca nos podrían alcanzar, incluso si tuvieran la voluntad para tratar, y no la tienen. Cualesquiera que sean mis debilidades—y ciertamente tengo algunas—el temor de cumplir Ezequiel 33:1-9 e Isaías 58:1, pero la desgana de trabajar horas interminables, no están entre ellas. ¡Nada––NADA––va a detenernos de terminar la Obra de Dios como la única extensión verdadera del ministerio del Elías que empezó Cristo a través de Herbert W. Armstrong!

¡Estoy determinado a correr a través del fuego descalzo sobre vidrio roto y saltar serpientes mortales, si eso es lo que se necesita, para terminar la Obra y pelear por TODAS las doctrinas de Dios—y por los hermanos quienes todavía las aman! Las personas de la sexta era deben exhibir un espíritu de celo—y este es encontrado en la IDR.

Habiendo sido parte de la Obra de Dios por casi cuatro décadas, nunca he visto más celo y entusiasmo por hacer la Obra que el que demuestra nuestro personal diariamente. Ellos parecen trabajar con casi ningún interés por el reloj. La presencia de Dios es poderosamente evidente en la energía explotante que todos parecemos haber estado dando para completar la Obra masiva que debe ser hecha.

Espero que usted tomará el tiempo de volver a leer II de Cor. 5:7, y también que no será tentado a despreciar “el día de las pequeñeces” (Zac. 4:10) a causa de que la IDR no es una “gran” organización como los dispersados más grandes. La era de Filadelfia está terminada. Laodicea está dominando permanentemente. ¡Se dijo, sin embargo, que somos, más grandes que la Iglesia de Dios de la Radio que era a la mitad de los 1950s, cuando el Sr. Armstrong había estado predicando por más de veinte años!

Tener amor fraternal

Dios dice que Él “es amor”. Sólo por estar “arraigados y cimentados en amor” (Efesios 3:17) lo hace a uno capaz de “comprender…cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad, y la altura” (vs. 18) del Plan Maestro de Dios. Aunque, este pasaje muestra que tener amor es el sendero para también “conocer el amor de Cristo” (ver. 19). Mientras esto puede parecer extraño, no lo es.

Todo los que deseen entender—“conocer“—el amor de Dios deben practicarlo. Revise Salmo 111:10, I de Juan 5:3 y Romanos 13:10. Este amor es intrínseco para todo lo que Dios hace y lo que un cristiano deberá llegar a ser. Este amor de Dios trabaja y se complementa por el amor fraternal.

Todo lo que le sucede al pueblo de Dios en los últimos días fue planeado cuidadosamente por el Dios de amor (I Juan 4:8, 16). El planea hacer absolutamente todo en su poder para sacudir cada uno de su pueblo para que regrese a la realidad—todo quienes permanezcan agentes morales libres—, y así ellos harán la decisión correcta, con su vida eterna (y la protección futura) sobre esa línea.

En su segunda epístola, Pedro explicó, empezando en el capítulo 1, versículo 5, los aspectos del carácter que uno debe edificar para asegurar que haya hecho su “vocación y elección firme”—y que él “jamás caerá” (ver. 10). Las ocho cualidades listadas ahí son esenciales, y podría ser una serie de estudios Bíblicos personales para los que en verdad quieren construirlas. Después de edificar fe, virtud (carácter), conocimiento, dominio propio, paciencia y piedad, al cristiano se le es dicho agregar “afecto fraternal [amor]” (ver. 7), antes de continuar a edificar la cualidad final—el amor de Dios. El versículo 8 asegura que los que tienen estas cosas abundando en ellos nunca serán considerados “sin fruto”.

Es fascinante observar que el versículo 9 declara que cualquiera que no edifica estas cosas—incluyendo el amor fraternal, mi enfoque aquí—“es CIEGO, y no PUEDE VER a lo lejos, y ha olvidado que él fue LIMPIADO de sus antiguos pecados”. Obviamente, y usted ha visto por qué, este pasaje lleva un significado aún más grande en nuestro tiempo. Advierta que la vista es atada aquí otra vez a ser limpiado—y la ceguera a haber “olvidado” esto.

Pablo dijo a los hebreos “Permanezca el amor fraternal” (13:1). Esto se convierte en la instrucción de Dios para su Iglesia hoy—la instrucción a los que desean ser considerados de la sexta era. ¡Verdaderamente, como Pedro escribió, muchos hoy han olvidado la importancia de practicar el verdadero, vibrante y activo amor fraternal entre el uno al otro!

¿Con qué frecuencia el Sr. Armstrong enfatizó la necesidad de edificar esta cualidad, a la par con el amor de Dios, mejor descrito como practicar el camino de “dar” contra el camino de “obtener”?

Dondequiera que aquellos de la sexta era se encuentren, el amor fraternal será evidentemente abundante. Recuerde que los filadelfianos son conocidos por muchas cosas (Apoc. 3:7-13), pero los atributos que Dios utiliza para identificarlos—todas las veces—es el “amor fraternal”. Hablando específicamente acerca del amor de Dios (ágape), recuerde otra vez cómo Pablo escribió que podríamos tener “todo el conocimiento” (y que ciertamente incluiría todo el conocimiento doctrinal, puesto que es meramente un gran subtotal de todo el conocimiento), pero si “no tenemos amor no somos nada ” (I Cor. 13:1-3).

¡Comprenda esto! ¡Teóricamente, uno podría alcanzar realmente la perfección doctrinal, y aún su vida podría sumar absolutamente nada! ¿Cuál piensa usted que es más importante para Dios—amor o conocimiento? ¡Ya, debería ser obvio que yo nunca disminuiría la importancia de la inmovilidad doctrinal como el único punto de comienzo apropiado para identificar la era de Filadelfia! Sin embargo, quiero reiterar lo que Pablo dijo que significaría si no tenemos amor fraternal—y piadoso— por otros. ¡Sin esto, somos completamente sin valor—sin ningún uso a la vista de Dios!

En la IDR, nos esforzamos por pedirle a Dios regularmente que nos ayude a renovar en el más grande de todos los atributos del carácter. Recuerde, Dios dice que El “ES amor” (I Juan 4:8, 16) y es el “dador de toda buena dádiva y todo don perfecto” (Santiago 1:17). Es evidente que Él está dando este amor a las personas en La Iglesia de Dios Restaurada. Aunque no perfecto, tendría que ver el maravilloso interés fraternal dentro de los hermanos de la IDR para creerlo. ¡Es casi más allá de lo que puedo describir!

Una vez más, el Sr. Armstrong repetidamente durante de su ministerio, enfatizó la importancia del interés altruista, el cuál fue su manera de explicar el amor. Él contrastó continuamente la manera de “dar” a la manera de “obtener”. Este interés altruista debe recibir el más grande énfasis en las personas conocidas por el amor fraternal. ¡Esta es otra razón por la que ellos mantienen su enfoque en continuar la única Obra que ayudará realmente a sus prójimos!

La muerte del Sr. Armstrong es el punto del cuál nuestras creencias—y el entendimiento del amor de Dios y la afecto fraternal—deben brotar. Esto es lo que la Iglesia estaba técnicamente hablando hasta el último momento cuando estaba “en el carril”. No hay que negar esto, ni los problemas que resultan por ignorarlo.

Dejar atrás actitudes y heridas

Todos han adquirido prácticas, creencias e ideas, quizás inconscientemente, que ahora los predispone contra los hermanos en otros grupos quienes anduvieron en senderos diferentes después de la apostasía. ¡El hecho de que algunos no lo saben no cambia esto!

¡No pierda este hecho!

Muchos han adquirido actitudes predominantes en su organización en particular. Cada uno de nosotros podríamos escribir probablemente un libro sobre por qué nuestra organización era la mejor para haber ido. ¡Todos estaríamos equivocados! Cristo está reuniendo a personas de todos los grupos. Desde la apostasía, las personas han andado por muchas rutas, a veces muy enroscadas donde el gobierno de Dios, la verdad, la Obra y la Iglesia han sido reconstituidos.

Algunas organizaciones literalmente entrenan a sus miembros a convertirse en “perros de ataque”, enseñándoles a calumniar, acusar, atacar, explotar, y castigar a todos los “pecadores malos y laodiceanos”, no tan “perfectos como somos o la organización en la que estamos”. Esto casi se ha convertido en una forma de “matar” (asesinato espiritual–I Juan 3:15), pensando que uno lo está “haciendo al servicio de Dios” (Juan 16:2).

Por otro lado—y aquí está el reverso de la moneda—no estamos dispuestos a tolerar ninguna de las interminables falsas doctrinas para atropellarlos, como hace la mayoría de los dispersados, con el énfasis protestante de “sólo tener amor”. Vivimos en una era cuando Cristo dijo que su pueblo experimentaría “odio, traición, ofensa” y “anarquía” (Mat. 24:9, 12) hasta el punto de que “el amor de muchos [personas] se enfriará [más]”.

¡Estamos determinados a luchar activamente contra esta terrible tendencia, que está devorando trágicamente a muchos del pueblo de Dios!

¡Los Cristianos copian e imitan a Jesucristo! ¡Ellos, a través de su conducta y palabras—que brotan de sus pensamientos—reflejan y exudan la vida de Cristo! Todos sabemos que si Cristo no dio su vida por nuestros pecados para luego volverse en contra nuestra y hacernos pedazos. ¿Cuál sería su punto? Él estaría contradiciendo su propósito para limpiar nuestros pecados e imperfecciones. ¡No tendría sentido para El decir, “te quiero y morí por ti y ahora voy a hacerte pedazos”. ¡Cristo nunca hace esto y tampoco deben las personas con el amor fraternal!

En la IDR, nos esforzamos por dejar las heridas atrás, reconociendo que los acontecimientos de la última década dejaron a muchos de nosotros heridos, y en la mayoría de los casos incapaces de ver a las personas, ministros o la Iglesia de la misma manera que la mayoría lo hicimos una vez. Con el tiempo, Dios sanará cualquiera de sus heridas y contusiones, si recibió ofensas y traiciones por ministros o hermanos.

Tales heridas le pueden estar deteniendo de amar a las personas como usted lo hizo una vez. Determines a “olvidar aquellas cosas que están atrás” y a “proseguir a la meta…” (Fil. 3:13-14). ¡Pero, para recuperarse de sus heridas, debe primero también poder reconocerlas—debe localizar sus cicatrices de la batalla, heridas y sentimientos lastimados, y esforzarse con ayuda de Dios (Juan 5:30; Mat. 19:26; Fil. 4:13) para vencerlos—y recuperarse completamente! Esto es lo que estamos tratamos de hacer en La Iglesia de Dios Restaurada—y los frutos son verdaderamente evidentes en toda la Iglesia.

Finalmente, aquellos con amor fraternal también se les requiere por Dios que traten de ayudar a aquellos flaqueando en la confusión y que están buscando la verdad completa. Puede revisar los sermones “Conocido por el Amor Fraternal” y “¿Deben los cristianos evitar proselitismo?, encontrados en nuestro sitio Web.

¡También, referir este libro a amigos, es inmensurablemente importante!

Dónde reposa la responsabilidad de probar

Algo muy crucial debe ser entendido en este punto. No puedo subrayar su importancia. ¡Contémplelo cuidadosamente!

La responsabilidad de probar que somos la única verdadera Iglesia y el único Cuerpo de Cristo no reposan en La Iglesia de Dios Restaurada ni en mi. No es nuestra responsabilidad demostrarle que el gobierno de Dios está aquí, y sólo aquí. ¡Esta es su responsabilidad!

Considere. La IDR enseña la verdad completa, precisamente como todos nosotros una vez la creímos. Está haciendo la misma Obra, exactamente como la Iglesia una vez lo hizo—y todo esto está siendo hecho bajo el gobierno de Dios, como la Iglesia una vez lo entendió y lo practicó. Toda la evidencia, hechos y pruebas necesarios para saber estas cosas son abundantemente claras y pueden ser encontradas para demostrar que estas declaraciones son verdad. Nuestras creencias, tradiciones, prácticas y comisión son idénticas a lo que el Sr. Armstrong enseñó e hizo—y lo que la Biblia enseña—y usted puede probarlo.

La responsabilidad de desaprobación también reposa en usted. Depende de usted decidir si el Sr. Armstrong estaba equivocado acerca de las doctrinas que él enseñó. Usted debe decidir si él estaba correcto cuando enseñó que el gobierno de Dios había sido restaurado a la era de Filadelfia, la cuál entendió que Dios estaba sólo dirigiendo y trabajando activamente a través de una organización a la vez—la Iglesia de Dios Universal, cuando el Sr. Armstrong estaba vivo.

Sabemos y hemos probado quienes somos. Sabemos lo que creemos y por quien se nos fue enseñado. No mantenemos ilusiones acerca de la Obra que está ante nosotros. Si usted está inseguro de estas cosas, entonces debe ponerse a resolver lo que está aún confuso en su mente acerca de donde debería estar. Debe ungir sus propios ojos con el Espíritu de verdad. ¡Debe ser celoso y arrepentirse—y regresar a todo lo que una vez creyó e hizo!

Quite el misterio que mantiene claramente con USTED sobre la responsabilidad de probar . No es nuestro trabajo convencerle de que somos quiénes decimos que somos. Por nuestros frutos es que usted PUEDE conocernos (Mat. 7:16, 20). ¡Es su trabajo probar lo que no somos que decimos que somos—y no donde usted debería estar—y estar preparado para pararse ante Dios, listo para justificar su conclusión!

¡Por las razones dadas (hay más), es absolutamente imposible que Cristo esté activamente dirigiendo, como su único Cuerpo unificado, cualquiera de los dispersados, grandes o pequeños! Muchos incluso ya no creen quien y que es la Iglesia como lo enseñó el Sr. Armstrong, habiendo aceptado, como hemos visto, el reinventado revoltijo protestante sobre este tema. ¡Repito: Esta falsedad está ahora directamente o tácitamente enseñada por la mayoría de los lideres de los dispersados, a causa de su ceguera de como el “dispersamiento” de Daniel 12:7 podría finalmente sólo aplicarse a Laodicea! (Por supuesto, como indiqué, otros enseñan la idea católica de la sucesión, conectando a la verdadera Iglesia con recibir una batuta de alguien necesariamente del primer grupo que salió de la IDU).

Cristo ha reconstituido su Iglesia y el gobierno aquí. No obstante, muchos dicen, “Pero cada grupo reclama ser la única verdadera Iglesia”. De hecho, esto no es verdad en absoluto. Sin embargo, otra vez, algunos falsamente hacen esta declaración. ¡Pero usted puede eliminar automáticamente a todos aquellos que rechazan esta doctrina como candidatos para cumplirlo! ¡Esto es porque Dios nunca sobrepondría violentamente su gobierno indiviso y el entendimiento de la verdadera Iglesia y el Cuerpo de Cristo en una organización que no lo enseñará, pues no lo creen—y lo ha rechazado! Esto acorta su búsqueda.

Usted debe ser capaz—y dispuesto—a procesar a través de las alternativas, y discernir correctamente la verdadera Iglesia de todos los impostores. Recuerde, Satanás falsifica todo lo de Dios. ¡Por supuesto, él podría falsificar la organización que cree en y que es la única verdadera Iglesia!

Determínese a ser encontrado sin excusa, en identificar el único lugar donde la Iglesia de Dios, la verdad, la obra y el gobierno continúan.

CAPÍTULO TRECE –
¡TOME RESPONSABILIDAD!

Usted es responsable de su propia salvación. Recuerde que discutimos cómo la Biblia enseña a todo el pueblo de Dios, “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12). Usted debe continuamente recordar que “Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (ver. 13).

Si está exitosamente ungiendo sus ojos, usted debe aumentar grandemente en cuánto Dios está trabajando en usted con el poder de su Espíritu Santo de verdad. Dios no realizará este ejercicio por usted. Pero El continuamente le dará más de su Espíritu si usted lo pide. Observe: “cuánto más vuestro Padre celestial dará el espíritu Santo a los que se lo pidan” (Lucas 11:13). Y con el Espíritu de la verdad viene más poder (II Tim. 1:7).

Aunque el Espíritu de Dios le dirigirá (Rom. 8:14)—y más fuertemente una vez que ha obtenido más —nunca lo guiará o forzará a hacer nada. Usted debe ajustarlo—y activamente ejercitarlo. Estos son principios cristianos, y son el camino para salir de la ceguera que ha tragado a muchos hoy.

¡Sólo por medio de tomar personalmente responsabilidad por su vida, sabiendo que si “Noé, Daniel y Job” estuvieran enfrentando la misma decisión hoy, ellos “solamente se salvarían a sí mismos por su justicia” (Eze. 14:14), usted también puede salvarse a sí mismo—y sólo usted (Hechos 2:40)!

Pablo dijo a los Corintios, y a usted ahora, “¡velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos!” (I Cor. 16:13). Antes que David muriera, exhortó a Salomón con palabras semejantes: “Esfuérzate y sé hombre; y guarda los preceptos del Eterno tu Dios…andando delante de mí con verdad, de todo su corazón…” (I Reyes 2:2, 4).

Yo le exhorto ahora: ¡Levante sus hombros y dirija su futuro!

Deje de excusarse por lo que los falsos ministros hicieron

Esta era de la Iglesia ha producido a muchos quienes se especializan en jugar el “juego de la culpa”. Números grandes de personas sienten poca o ninguna responsabilidad personal por lo que les ha sucedido desde la muerte del Sr. Armstrong. Se ven a sí mismos en gran parte sin culpa, como víctimas inocentes de cualquier número de posibles perpetradores los que están muy dispuestos a nombrar. Ellos piensan que su conversión y progreso hacia la salvación estaban en gran condición hasta que los “hombres malos tomaron la Iglesia”.

Ellos no podrían estar más equivocados. Las tendencias laodiceanas amenazaron la Iglesia entera y casi la consumieron toda. Sólo pensar que usted es una excepción quiere decir que es 100 por ciento cierto que ésta se lo tragó completamente.

Como tal vez nunca antes, los hermanos han aprendido hoy a cambiar la culpa a otros a causa de lo que está sucediendo en la sociedad. En el mundo, las personas que adquieren cáncer de pulmón a causa de los cigarrillos culpan y a veces demandan a los fabricantes de tabaco. Las personas que matan en un arranque de ira culpan a la locura temporal. Otros asesinos culpan a la sociedad o a su mala niñez. Los parientes de las víctimas culpan también a los fabricantes del revólver. Las personas que manejan ebrios culpan al cantinero por permitirles conducir. Los adictos culpan el fácil acceso a las drogas por su abuso de la sustancia. El aumento en la violencia juvenil es generalmente atribuido a Hollywood y a los fabricantes de videojuegos (en parte verdad), en lugar de que los padres tomen su justa parte de culpa. Ahora, las personas obesas, quienes no pueden controlar sus apetitos, culpan a la industria de comida rápida por su “adicción”, y a menudo buscan grandes recompensas por el “daño” a través de la corte.

Todo esto ha condicionado a usted y a mí a culpar a otros por lo que es nuestra culpa—y nuestra responsabilidad de cambiar. Debemos reconocer que todos vivimos en una era cuando ya no hay ningún perpetrador—a menos que este sea alguien más—sino más bien solo “víctimas” inocentes.

A causa de lo que sucedió en la Iglesia, algunos culpan al sucesor del Sr. Armstrong por “destruir su vida”—o “la Iglesia”. Otros culpan a aquellos a su alrededor. Algunos otros culpan al ministerio de alto rango en Pasadena por permitirle salirse con la suya. Incluso otros culpan a sus líderes en los dispersados por traicionarlos por lo menos parcialmente una o más veces. Algunos culpan a su pastor local por fallar en advertirlos del peligro. Algunos culpan a la membresía por seguir ahí, y continuar enviando sus diezmos a Pasadena, impidiendo así el desplome financiero total de la IDU. Otros culpan al diablo—y algunos incluso culpan a Dios por todo que les ha sucedido. Por supuesto, un cierto número culpa al Sr. Armstrong por escoger al sucesor como él lo hizo, o por enseñar el “sistema de gobierno equivocado”, el cuál ellos perciben que es la razón de que todo pudiera suceder. Todavía otros culpan al ministerio colectivo en los dispersados porque “ellos no pueden unirse” y “no pueden resolverlo”—ellos están “manteniendo a los hermanos separados”.

Hay ciertamente abundancia de culpa que va de un lado a otro. Los ministros han jugado un papel en lo que sucedió al fin de la era. Males terribles han sido cometidos, y muchas personas responderán por su parte en ello. La venganza de Dios es real (Rom. 12:19; Deut. 32:35). Muchos versículos revelan que su justicia—descrita previamente como su “ juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios” (Heb. 10:27)—golpeará a un número de personas confiadas muy repentina y severamente—y probablemente muy pronto. Ninguno de nosotros tiene que preocuparse si esto va a suceder. ¡Dios dice que sucederá—y sucederá!

Mientras ciertos ministros y otros han hecho cosas atroces a la grey de Dios, deje de culparlos por la acción que usted no tomará. Otra vez, lo que ellos hicieron es pasado. No lo puede cambiar—y no puede evitar la gran decisión que usted ahora enfrenta.

La pregunta tampoco es “¿Cuándo castigará Dios al culpable? ”, o “¿Que van a hacer los otros?, sino más bien, “¿Qué va hacer USTED?” SU salvación está en juego.

Dios planeó hace mucho tiempo que ésta prueba vendría sobre su Iglesia (II Tes. 2:3). Él escribió la prueba completa que todos ahora enfrentamos. Justo como Dios endureció el corazón de Faraón para realizar su propio gran propósito con la pequeña nación de Israel, Él sin duda guió a ciertas personas hacia posiciones en una manera que su propósito completo sería cumplido. Como actores sobre un escenario, varios hombres jugaron ciertos papeles en la gran prueba que DIOS trajo sobre la Iglesia—para probar a todo su pueblo al fin de la era para ver quienes amaron la asombrosa y maravillosa verdad que Él había restaurado a su Iglesia después de mucho.

Las opciones y el Espíritu del compromiso

Mencioné que he pastoreado a más de 10.000 personas en mi ministerio. La mayoría de ellos profesaron amar los principios de Dios, las doctrinas y la ley—puesto que las decisiones difíciles no fueron aplicables personalmente a ellos. Esta es una de las más grandes lecciones que aprendí sobre un largo ministerio, trabajando con cada clase concebible de personalidad y problema humano.

He aprendido que la mayoría de las personas no harán decisiones difíciles. Ha sido mi triste experiencia que cuando se enfrentaron aún con las decisiones más claras entre lo correcto y lo equivocado, la mayoría carecía de la fuerza básica necesaria para hacer “una fuerte decisión”. Esto es particularmente verdad si significa tener que admitir que han estado equivocados. Habiendo crecido en un mundo llenó con el espíritu del compromiso, la mayoría de las personas no tienen dificultad en justificar o racionalizar sus acciones—o la inacción. Discutimos por qué esto es la raíz de que muchos estuvieron dispuestos a comprometer doctrinas que una vez profesaron haber probado.

Por supuesto, finalmente, la naturaleza básica humana juega un enorme papel en si o no las personas se someterán a sí mismos a Dios para su lavamiento y purificación. Romanos 8:7—“la mente carnal es enemistad contra la ley de Dios”—tiene un significado y efecto más grandes cuando la cantidad del Espíritu Santo en una persona ha disminuido. Entre más ha sucedido esto, la mente carnal más lo revive—y así, lo resiste más cualquiera diciendo que lo necesita cambiar. No obstante, en años pasados, a todos se nos fue dicho repetidamente que “Dios no podría salvar a nadie que El no podría gobernar”. Se nos fue recordado, y esto era inseparable del último punto, que Dios nunca daría posiciones de liderazgo sobre las naciones—compuestas de sus hijos futuros—a personas quienes no habían aprendido a gobernarse así mismos.

Un examen de la palabra griega krateo, traducida “retener” en Apocalipsis 3:11, revela el entendimiento de lo qué los filadelfianos deben realmente hacer con “lo que tienen” (doctrinalmente). Esto significa “utilizar la fuerza, apoderarse, retener, mantener, poner las manos encima y tomar, retener”.

Esta es una descripción poderosa, revelando un enfoque muy activo, literalmente “las manos sobre” por alguien determinado a apoderarse y a “asirse de” que se le fue robado (Juan 10:10). ¡No puedo decir suficientemente fuerte lo que Dios intenta que su pueblo comprenda acerca de su responsabilidad individual en este asunto! Usted y solo usted debe regir su conversión.

Tuve que enfrentar la decisión de que si yo, como ministro de Cristo, violaría Tito 1:9, el cuál describe mi responsabilidad individual de “Retenedor de la palabra fiel como ha sido enseñada”. En este caso, el término “retenedor” (antechomai) se aplica diferente. Aquí, significa: “mantenerse opuesto (ante), para adherir, cuidar de, retener y apoyar”. Esto es porque el contexto del versículo describe a ministros fieles permaneciendo en contra—“opuestos”—de enseñanzas falsas mencionadas en los siguientes dos versículos en el contexto allí.

He tratado de hacer esto en mi ministerio—para que usted tenga ayuda en su tentativa para hacer lo mismo, lo cuál es cumplir Apoc. 3:11. Aunque, la decisión final de lo que usted hará está exclusivamente en sus manos. Tome un momento para recordar lo que dice Hebreos 10:23-27 que está en peligro para aquellos quienes no retienen “y tanto más, cuando veis [ellos] que aquel día [el Regreso de Cristo] se acerca” (ver. 25).

En este punto, otro elemento de la naturaleza humana debe ser señalado. Este presenta quizás el peligro más grande para aquellos quienes pueden sinceramente intentar hacer lo que es correcto, más es insuficiente.

Tratando con el engaño

Durante los 60s y 70s, Jeremías 17:9 fue citado en la Iglesia tan a menudo como romanos 8:7. Estos fueron los “dos grandes” de la naturaleza humana, con Jeremías declarando, “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso: ¿quién lo conocerá?” La historia Reciente ha mostrado que muchas personas quienes aparentemente una vez supieron esto ya no “lo saben”. Pero la advertencia está todavía allí.

Cada uno de nosotros somos víctimas potenciales del engaño, viniendo de tres fuentes, todo los días, cada día. Además la lucha casi minuto a minuto con el engaño de nuestros propios corazones, existe éste factor que complica, profetizado a ser un problema grande en los “últimos días”. Observe: “Más malos hombres y los engañadores irán de mal [crecen] en peor, engañando y siendo engañados. Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuades, sabiendo de quién has aprendido”. (II Tim. 3:13-14).

Hay sencillez en Cristo—y en ésta escritura—para aquellos quienes están dispuestos a creer las sencillas palabras de la Biblia. Aprendí la verdad de Dios a través de Herbert W. Armstrong. ¿Aún se siente usted de esta manera acerca de su llamamiento? ¡Entonces “continúe en las cosas en las cuáles usted ha aprendido”!

Al principio, hablamos acerca del peligro de los “elegidos”, si no están en guardia, pueden ser engañados por falsos profetas y falsos cristos. Permita que esta advertencia, junto con lo que Jeremías (17:9) y Pablo (Rom. 8:7) escribieron, le de sobriedad cuando usted se para ante un espejo tratando de decidir lo que debería hacer. El potencial de ser engañado, incluyendo el autoengaño, es alarmante. ¡El potencial para que “usted mismo sea un número”, diciéndose usted mismo que ve es enorme, cuando está ciertamente casi ciego o totalmente ciego!

Algunos han venido a creer que los “elegidos” no pueden ser engañados. Esto es absurdo. ¡Considere! La advertencia de Cristo en Mateo 24 a sus discípulos levanta una gran pregunta. Otra vez, ¿Cuál es el punto de advertir a sus discípulos acerca de falsos profetas y falsos cristos si no puede ser posible que sean engañados? Piense acerca de esto. Cristo dice, “Ya os lo he dicho antes” (ver. 25). Esto significa que El previamente tuvo que haberles advertido acerca de este peligro. ¿Por qué dar múltiples advertencias si no hay peligro? —¿si el engaño es imposible?

¡Insulta a Dios sugerir que los agentes morales libres no pueden ser engañados, haciendo sus advertencias injustificadas! Este incorrecto razonamiento es paralelo al clásico pensamiento protestante por mucho tiempo de “una vez salvo-siempre-salvo”. Sólo sustituye esto con “una vez instruido, no puede ser engañado”.

¡Las personas de tal pensamiento son botín fácil para los seductores que los rodean multiplicándose peor que nunca!

Aquellos quienes sugieren que el elegido no puede ser engañado no entienden sus Biblias. Tales personas ya están desesperadamente engañadas—y su engaño prueba la verdad de palabras de Cristo. Su referencia al engaño potencial (“si fuere posible”) no es una vana advertencia. ¡De hecho, esta es una de las más grandes advertencias en el Nuevo testamento—y su contexto en Mateo 24:3 pone hoy a la mayor parte de los hermanos directamente en el camino del daño!

Los Corintios estaban divididos en parte porque estaban permitiendo que entraran herejías en las filas de la Iglesia. II de Corintios 11 es un capítulo completo advirtiendo acerca del impacto que los falsos apóstoles —“seductores”—estaban teniendo sobre ésa congregación, y cómo los hermanos estaban sin saberlo absorbiendo las enseñanzas de los falsos apóstoles impidiendo las enseñanzas de un apóstol fiel (Pablo).

El capítulo empieza con Pablo expresando interés de que los hermanos no veían cuán fácil era poseer la verdad y entonces ser seducidos hacia falsas enseñanzas: “Pero temo, que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo” (ver. 3).

Este pasaje permanece como testimonio absoluto de cómo las personas pueden, a través de seducción sutil, perder doctrinas que parecieron una vez sencillas, claras e inconfundibles a ellos—antes de que sus mentes hubieran llegado a estar corrompidas.

Pablo exhortó a la congregación Filipense a practicar lo que algunos deben hacer ahora—“Olvidando ciertamente lo que queda atrás…prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:13-14). La mayoría para de leer en este punto este familiar versículo, descuidando el crítico versículo que continúa—la promesa de Dios para limpiar (“revelar”) todas las áreas poco claras de nuestro pensamiento. Dios hará esto por usted si practica los versículos que lo preceden. Tome un momento para leer esta inspirante promesa.

La Biblia declara que Satanás ha “engañado al mundo entero” (Apoc.12:9). Este pasaje es mucho más profundo que lo que el ojo conoce. Hay casi 6.4 billones de personas vivas hoy, y entonces están los previos billones, los cuales Satanás ha engañado exitosamente los últimos 6,000-años. Cualquiera capaz de engañar decenas de billones de seres humanos es muy bueno en lo que hace. Satanás ha perfeccionado su oficio por milenios. Aunque sus falsas doctrinas “cristianas” sean siempre lo mismo—porque él es generalmente poco original—el cuadro revelado por la historia del mundo, y la historia de la Iglesia, es que él es extremadamente bueno en su “vocación”.

Aparentemente, creyendo sus métodos superficiales, la mayoría no ha comprendido “las profundidades de Satanás” (Apoc. 2:24), así como “las asechanzas del diablo” (Efe. 6:11). Tristemente, muchos han creído ingenuamente que son inmunes al engaño extensivo. Como resultado, Satanás roba el entendimiento de muchos hermanos tan fácilmente como dice el dicho “quitarle el dulce de un bebé”.

Ahora reconsidere por un momento cuán exitosos fueron los apostatas con las personas quienes supuestamente habían probado la verdad. ¿Cuántas veces dijeron estos hombres a la Iglesia que no estaban haciendo cambios, cuándo ellos lo hacían? El ochenta por ciento cayó en esta sencilla y total mentira de “anzuelo, cuerda y plomo”, hasta que fue demasiado tarde para recuperarse del enredo de la confusión que había entrado—¡y trastornado! —en sus mentes. Créame. He tratado de trabajar con personas que parecen desear sinceramente recuperarse, pero que encuentran que el esfuerzo supremo necesario para hacer esto es demasiado grande. Ellos simplemente no pueden “recuperarse a sí mismos de la trampa del diablo” (II Tim. 2:26).

Inconscientemente engañados por los métodos de engaño de los apóstatas, los líderes de los dispersados también han absorbido sus tácticas y, así como copiaron algunas de sus doctrinas, copian—y practican—estas mismas tácticas entre el pueblo de Dios ahora. ¡La mayoría sólo parecen muy felices de permitir a sus líderes lograr esto—OTRA VEZ!

Si alguno no-apóstol viene con cualquier otra doctrina, es un engañador. ¡No importa su lógica, sinceridad, afabilidad, lo atractivo su persona, versículos seleccionados, o de cualquier otro factor, él es un engañador!

¡Ha sido mi experiencia que el segundo poder más grande en el universo, además del de Dios, es el poder del engaño! Pero recuerde, si ustedes resisten al diablo, “huirá de vosotros” abriendo el camino para “acercaos a Dios” (Santiago 4:7-8).

Una ciudad de valientes asentada sobre un monte

Ahora una profecía poderosa en Jeremías. Esta describe las condiciones en las naciones modernas de Israel, y necesita ser introducida aquí. Después de describir como muchas personas “hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco”, Jeremías continúa con lo que es realmente una lamentación sobre las condiciones que él ve en nuestra era: “y no se fortalecieron para la verdad en la tierra…y cada uno engaña a su compañero, y ninguno habla verdad” (9:3, 5).

Qué descripción tan adecuada de la sociedad en la que vivimos. Pero también ha llegado a ser igualmente verdad en la Iglesia. La mayoría de las personas se han vuelto demasiado débiles para tomar una posición valiente por el tesoro de verdad que todos nosotros una vez tuvimos. Abrumados con todo engaño comprendido, viniendo de todos lados, ha confundido y en muchos casos, agotado y derrotado totalmente a muchos del pueblo de Dios. Esto nunca hubiera sucedido si hubieran mantenido sus ojos abiertos—si hubieran continuado pidiendo a Dios (Lucas 11:13) por más de su “unción” —“ungimiento” —su “Espíritu de verdad”.

Ellos—y usted—podrían haber sido, y todavía podrían ser, parte del siguiente cuadro.

Recuerde la descripción de Edward Gibbon acerca de los antiguos filadelfianos como “ciudadanos esforzados defienden su religión”. El poderoso paralelo para nosotros es inconfundible.

Vimos que, cuando colocamos juntos, Efesios 6:17 y Hebreos 4:12 describen la palabra de Dios y el espíritu de verdad como navaja afilada, espada de dos filos ( Hebreos 4:12 en realidad declara que ésta es incluso más cortante que ésa) que la ciudadanía espiritual utiliza para defender su ciudad.

Expandamos el cuadro.

Cristo dijo que los verdaderos cristianos son “la luz [verdad] del mundo” y son una “ciudad…asentada sobre un monte” (Mat. 5:14). Obviamente, esto es mucho más verdad de Filadelfia que de la vergonzosa y desnuda Laodicea. Ahora observe una inspiradora declaración registrada por David en los Salmos: “Has dado a los que te temen bandera, que alcen por causa de la verdad” (60:4).

Cuándo entendimos apropiadamente, que la verdad es también literalmente la bandera dada por Dios—“estandarte”—volando sobre la elevada ciudad de Filadelfia habitada por aquellos defendiéndola esforzadamente por (y con) esa misma verdad.

Salomón agrega otra dimensión a este cuadro—una que se aplica directamente a los filadelfianos quienes siempre deben estar listos para empuñar la espada de la verdad bajo la bandera de la verdad. Note: “Para hacerte saber la certidumbre de las palabras de verdad, a fin de que vuelvas a llevar palabras de verdad a los que te enviaron [Heb: ‘que te son enviados‘] ” (Prov. 22:21).

Como la antigua Filadelfia, cualquier ciudad moderna elevada (una “asentada sobre una colina”) sería mucho más claramente visible para aquellos quienes Cristo ha “enviado” a causa de que escucharon SU “voz de la verdad” viniendo desde la ciudad que lucha y soporta bajo la única bandera correcta.

¡Nosotros no estamos confundidos acerca de lo que es nuestro papel entre el pueblo de Dios al final de la era—ni de que hay otros quienes pensarán (y “verán”) como nosotros y se nos unirán!

Reprendido y castigado en amor

Hemos invertido mucho tiempo describiendo a Dios, a través del estudio de Biblia (y otros medios), corrigiendo a su pueblo. Cuándo Cristo les dice “unjan sus ojos…para que ellos puedan ver” su deplorable condición espiritual, Él continúa ésta fuerte corrección con la explicación tranquilizadora de porqué deben hacer esto.

Observe: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete” (Apoc. 3:19). ¡El motivo por toda corrección de Dios—castigo—siempre es amor!

Proverbios 3:11-12 exhorta al pueblo a no “despreciar” el castigo de Dios, siempre dado en amor: “No menosprecies, hijo mío, el castigo del Eterno, ni te fatigues de su corrección; Porque el Eterno al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere”.

Por supuesto, ser corregido no es divertido—y entre más fuerte y más comprensiva es la corrección, más doloroso es recibirla.

Dios, como todo los padres quienes aman a sus hijos, disciplina a sus hijos cuando lo necesitan. Puesto que Cristo es la Cabeza de la Iglesia, esto se convierte en su responsabilidad. La esperanza es que los hijos de Dios recibirán la corrección y se “enderezarán”—como mi madre solía decirme más frecuente de lo que deseo recordar. Por décadas, sin embargo, la crianza moderna ha estado basada en la idea que la disciplina, especialmente disciplina fuerte, es algo que solamente un padre abusivo—alguien quién no ama a su hijo—emplearía.

¡Cuánto se ha alejado el mundo de los caminos de Dios (Isa. 55:8-9)!

El pasaje de Hebreos 12:5-12, el cuál discute como recibir corrección, comienza parafraseando Proverbios 3:11-12, pero utiliza un lenguaje más fuerte. Hebreos es de hecho un paralelo más cercano a lo que Cristo dice a los laodiceanos. Note como Pablo advierte a los Hebreos de que habían olvidado este principio, tal vez habiendo tomado algo de la condición de hoy: “Y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo” (vers. 5-6).

Todo acerca del principio de corrección sobre cómo uno recibe el castigo y reprensión, algunas veces administrado al grado donde se siente como un azotado. Lea las palabras de Pablo en los próximos dos versículos: “Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois BASTARDOS, y no hijos” (vers. 7-8).

¡Esto hace recibir la corrección de Cristo—y toda corrección de Dios—más seriamente!

No permita enojarse con Dios por lo que permitió que sucediera a su Iglesia en los años finales antes del regreso de Cristo. El debe completar la tarea de preparar los primeros frutos antes de que Cristo regrese. Su amor perfecto por todo su pueblo le requiere hacer todo lo posible por salvarlos (II Pedro 3:9; I Pedro 2:4). Su terrible condición lo forzará a utilizar su último recurso si ellos no aceptan su reprensión y castigo—hecho con gran amor—ahora.

Si usted no está en la única Iglesia de Dios organizada, El está tratando de corregirle en la manera más fuerte posible para sacarle de allí. El versículo 9 dice que algunos hermanos dan más respeto (“reverencia”) a un padre humano de lo que dan a su Padre espiritual en el cielo. Tales personas están en peligro de ser llamadas “bastardas” por el Dios, que erróneamente piensan que sirven. Aquellos quienes “piensan estar firmes” deben “prestar atención antes de que caigan”.

¿Cuántos escogerán la severa corrección de ser un bastardo? O lo opuesto, ¿cuántos escogerán “bastardizar” su llamamiento por la ceguera voluntaria después de la amonestación?

El mundo ahora ve a la Iglesia de Dios como no más que un fracturado, pequeño culto peleando. Esto terriblemente deshonra a Cristo, a quien se le ha impedido la entrada a las vidas de la mayoría de su pueblo—personas que le están dando un mal nombre a su camino de vida, su Iglesia y su Obra. ¡Renuentes a arrepentirse de una condición muy vergonzosa que ha traído reproche sobre Dios y Cristo, es la única más grande razón por la que Cristo los escupirá hacia el único lugar que por lo menos los despertará y la mitad se salvará!

Entienda. ¡Cristo ama a TODO su pueblo—incluso aquellos insensatos y suficientemente ciegos para andar alrededor desnudos, trayendo vergüenza sobre ellos mismos y su camino de vida! Él prueba esto por medio de su disposición de hablarles agudamente en su palabra y a través de sus siervos. El sabe que todos aquellos que estén dispuestos a recibir su corrección serán historias con un final feliz: “He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso; porque él es quién hace la llaga, y él la vendará; El hiere, y sus manos curan” (Job 5:17-18).

Sé celoso y arrepiéntete

La fórmula de Cristo para aquellos quienes se recuperarían de la ceguera está resumido en solo dos acciones: (1) Sé celoso, y (2) arrepiéntete. Una vez más, aquí está la sencillez en Cristo. Todo el proceso comienza realmente con el celo. Recuperando esto es el primer paso para liberarse de la condición tibia sujetando aquellos quienes han estado contentos de permanecer ciegos.

Nada menos que una declaración de guerra en contra de su condición, llevada a cabo con tremendo celo, le restaurará. Entonces, si usted sigue el resto de los principios revelados en este libro, será llevado automáticamente a la próxima etapa—el arrepentimiento intenso, profundo, sincero y desgarrador por haberse separado de Dios hacia tan horrible, infeliz, miserable, despreciable condición espiritual.

¡Esto incluye a cada ministro, anciano y líder quien lea este libro!

Tenga cuidado de que usted no esté desechando estas palabras, las cuáles son un reflejo de lo que Cristo declara acerca de la vasta mayoría de aquellos con su Espíritu hoy. ¡No estoy exagerando para efecto! Por supuesto, ni tampoco Cristo.

Los siete pasos del arrepentimiento

Probablemente el mejor y más comprensible pasaje en toda la Biblia para entender todo lo que envuelve el verdadero arrepentimiento es encontrado en II de Corintios. Léalo cuidadosamente, enfocándose en los siete pasos para completamente, concluir y cambiar venciendo. Usted advertirá que el celo está entre ellos:

“Ahora me gozo no porque hayáis sido contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte. Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación, de que no hay que arrepentirse; pero la tristeza del mundo produce muerte. Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado [fortalecido, expuesto] limpios en el asunto” (7:9-11).

Los siete aspectos del arrepentimiento descritos aquí son sucesivos (ellos aparecen en cápsulas pequeñas), y para que el verdadero arrepentimiento esté presente, todos estos elementos deben aparecer.

Una explicación breve de las acciones de alguien durante el arrepentimiento, guiando a un cambio permanente, es útil.

Primero, uno llega a ser mucho más “cuidadoso” acerca del pecado. Próximo, él toma más tiempo para “limpiarse así mismo” antes de encontrarse “indignado” en los efectos que el pecado trajo sobre él. Esto inspira el “temor” de hacerlo otra vez, que lleva a un “deseo vehemente” de hacer lo mejor. Naturalmente, el próximo paso lógico es el “celo” para llevar a cabo este deseo. Una vez que esto está hecho, tales personas han conseguido la “venganza” sobre el pecado que los alcanzó.

¿Ve usted cómo trabaja esto, y el papel crítico del celo dentro de las fases finales del proceso? Este es el catalizador que maneja a la persona a través del último paso a la venganza santa—venciendo el pecado. ¡Pero todos los siete pasos son la fórmula de Dios para lograr el cambio permanente!

Cuidadosamente estudie estas siete palabras y frases. Medite sobre su aplicación en su propia vida. Entonces ore acerca de ellos fervientemente y con frecuencia. Estas llevan un significado enorme para todos los que están interesados acerca de la verdad, el arrepentimiento completo.

Recuerde otra vez que Cristo promete “acercarse” a todos quienes se “acerquen a él”. Apoc. 3:20 muestra que el entrará en las vidas de aquellos quienes actúan en su castigo y reprensión. ¡Eso es Su promesa—y Cristo siempre mantiene sus promesas!

¡Despierte del Sueño!

Hemos establecido que la parábola de las vírgenes describe a diez “mujeres” laodiceanas quienes todas se fueron a dormir. Su somnolencia aparente saltó del hecho que Cristo—el desposado en la parábola—“demoró” más tiempo que lo que ellas decidieron que Él tendría que llegar para su boda.

Por supuesto, la mayoría de las novias estarían preocupadas si el novio apareciera tarde para su boda. Pero, con tiempo extra en sus manos, y todavía incierto cuando la boda podría empezar, todas las vírgenes “cabecearon y se durmieron”.

Cuándo el novio llegó a la media noche, cada virgen previamente debe haber pensado razonablemente que ella podría seguramente dormirse por lo menos hasta la mañana. (Recuerde que la parábola es una analogía diseñada para enseñarnos puntos esenciales). ¡En todo caso, ellas nunca se habrían dormido—incluso por un minuto —si pensaran finalmente que perderían su propia boda!

Esta advertencia, de cómo el más grande número del pueblo de Dios está durmiendo en los últimos días, no es la única referencia en la Biblia para este problema.

Recuerde, Mateo 24, Lucas 21 y Marcos 13 son capítulos paralelos describiendo condiciones en la Iglesia al fin de la era. Cada uno describe la necesidad de “velad”—lo cuál requiere la vista para hacerlo—con Marcos identificando el sueño como la razón de que algunos ignoran ésta orden. Cuatro veces, desde los versículos 33 a 37, los cuáles cierran el capitulo, la advertencia al pueblo de Dios es “velad”. Estos versículos casi listan metódicamente todas las horas del día y la noche para hacer esto, para estar listos para “cuando venga el Señor de la casa”. El versículo 36 lleva la advertencia, “para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo”.

En algún punto en el futuro, la Iglesia estará, literalmente, “de repente” fuera de tiempo. ¿Está usted preparado para arriesgarse a ser atrapado en ésta forma—a causa de que quiere extender las cubiertas alrededor de usted para permanecer cómodo, confortable y dormido en su tibia “cama dispersada”?

Muchas Advertencias

Aún hay más pasajes que advierten del gran peligro de ir a dormir en el reloj cristiano. Pablo dijo a los Romanos que él podría haber estado diciéndonos: “Ya es hora de levantarnos del sueño…La noche está avanzada, y se acerca el día” (13:11-12).

Cuán verdadero es esto para todo el actual pueblo de Dios. ¿Pero hará usted caso? El versículo 13 continúa igualando el proceso de despertar, limpiando la conducta cristiana de uno—el comportamiento cristiano de cualquiera. Note: “Andemos como de día, honestamente, no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidias”. ¡Todos estos son problemas de conducta totalmente inaceptables para Dios!

No hay espacio suficiente en este libro de describir lo que podría exactamente ser llama do “la apostasía de la conducta” que también ha acontecido a la mayoría del pueblo de Dios. Esta “apostasía” del tiempo del fin—del correcto comportamiento cristiano—es apoyada por muchos versículos del Nuevo Testamento. Por supuesto, cuando alguien pierde de vista el verdadero camino de Dios—cuándo alguien ya no ama toda la verdad—ciertamente l no estará viviéndola, como ha sido explicado. Practicar lo último es mucho más difícil que meramente abrigar las creencias mantenidas en la mente (tal como pagar diezmos contra creer que Dios no es una trinidad u obedecer los Diez Mandamientos contra reconocer que uno no es nacido de nuevo en esta vida, entre otros muchos).

Esta es una de las razones por lo que Cristo advirtió, en Mateo 24, acerca de cómo algunos de su pueblo se convertirían en “siervos malos”, diciendo “Mi Señor tarda en venir” (ver. 48). Esto describe seguramente la manera en la que muchos han llegado a pensar hoy. Tristemente, el versículo 49 describe la caída—¡la degeneración espantosa! —de la conducta cristiana que resulta de ésta relajación en el pensamiento, porque alguien piensa que tiene más tiempo del que tiene.

Advierta lo que el siervo malo hace: “Y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos” (ver. 49). Es interesante que Cristo dice que Él tratará a tales personas como “hipócritas” (ver. 51). Seguramente la peor forma de hipocresía es clamar ser un verdadero cristiano, clamando llevar el nombre del verdadero Cristo—mientras golpeaba verbalmente (“hiriendo”) a otros hermanos. ¡Y seguramente la descripción de Cristo para los laodiceanos es que las personas tienen un problema mayor con la hipocresía!

¡Mientras claman ser verdaderos cristianos, ellos no están viviendo el Libro!

Hemos discutido la importancia de cumplir Lucas 21:35-36—a “velad y orar siempre” en orden para escapar de lo que viene. El versículo 34 establece porqué la mayoría de las personas dejan de hacer esto, y se encuentran así mismos cautivos en el “lazo” (vs. 35) que pronto atrapará al “mundo entero” por sorpresa: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez, y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día”

La “apostasía” de la conducta y comportamiento de las personas está siendo claramente descrita aquí por Cristo. La degeneración del carácter en tal decadencia espiritual no podría ser posible si las personas permanecieran cerca de Dios diariamente, y examinándose a sí mismos regularmente, como deben. Por supuesto, si las personas no estuvieran también apropiadamente velando como deben—a causa de la ceguera y la embriaguez habían destruido su vista—el tiempo del regreso de Cristo ciertamente vendría sobre los “desprevenidos”.

No intento hacer un juego de palabras cuando declaro que uno podría difícilmente leer una advertencia tan seria de las consecuencias de ignorar la advertencia de Cristo acerca de tal comportamiento no cristiano.

Ahora examinemos más versículos que conectan “despertar” con “limpiarse” espiritualmente—y la conexión para reconocer como la embriaguez espiritual alcanzó a la Iglesia completa. Hasta ahora, tres pasajes han mencionado esto.

¡Cómo la Iglesia entera llegó a estar embriagada—y se durmió!

Pablo les recordó a los Tesalonicenses que ellos sabían “los tiempos y de las ocasiones”, y entendían “perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche” (I Tes. 5:1-2). El entonces les recordó, y al pueblo de Dios hoy, que “Porque todos vosotros sois hijos de luz [pero la luz no la usan las personas quienes están ciegas], e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas” (ver. 5). Esto prepara el escenario para la advertencia: “Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios, pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan” (vers. 6-7).

La referencia para estar embriagado fue, en efecto, recordar a los hermanos que “sólo los embriagados necesitan dormir del todo”. Realmente, en esta era, muchos del pueblo de Dios se han vuelto hacia la embriaguez espiritual. Los embriagados son lentos de pensamiento, lentos del habla, incapaces de registrar sus alrededores como deberían, ilógicos, incapaces de caminar derecho y demasiado relajados para su propio bien. Esto eventualmente causa que se arrastren a dormir.

Esto embriaguez espiritual fue en gran parte producida por el hecho que muchas personas utilizaron la Iglesia de Dios como una interminable fiesta gigante durante años, que causó que las personas cerrarán sus ojos y se quedarán dormidos. Ahora nosotros sabemos que la mayoría estuvieron obviamente dentro de esto (o, con el tiempo, vinieron a estar dentro) por los “buenos tiempos”, y, hablando espiritualmente, el “alcohol” fluyó libremente. (Todo con demasiada frecuencia, que se convirtió también en un problema literal. Yo lo sé—yo lo vi).

Por favor sea honesto con usted mismo y reconozca lo qué la Iglesia de Dios llegó a ser para muchos, cuándo ésta creció al tamaño mundial que alcanzó. Había literalmente algo para todos, y casi siempre estaba sucediendo algo. Como resultado, enormes números pararon de pensar acerca de la necesidad de orar, estudiar, ayunar, meditar, ejercitar el Espíritu de Dios—y copiar a Cristo para edificar el carácter perfecto, santo y justo de Dios, en camino para gobernar.

En lugar de eso, se enfocaron sobre cuando sería el siguiente día de campo, baile, comida informal, baloncesto y otros torneos deportivos, Y. O. U.(Oportunidad unida de jóvenes), Y. E. S.(Servicios de Educación para jóvenes), o la actividad de solteros, proyecto de recaudación de fondos, la cena de los Embajadores de Plata, la trayectoria de reunión, la Noche de Damas del club de oratoria, noche de talentos, S. E. P. la sesión del campamento de los jóvenes, el partido de nieve, la reunión de Diáconos y Ancianos, reuniones, etc. (Aún los Estudios Bíblicos de la Iglesia fueron cancelados mucho tiempo antes de que cualquiera sintiera la necesidad de reducir cualquier clase de las actividades mencionadas aquí).

Aunque estas cosas no estuvieron equivocadas en sí mismas, colectivamente, llegaron a ser una distracción inmensa que cegó literalmente a cuentas de miles de personas del verdadero propósito de Dios de trabajar en sus vidas. Esto pudo suceder porque, con mucho de su tiempo robado, las personas habían parado de practicar los principios cristianos—significando que pararon de vivir el Libro. Intoxicados con las actividades, se fueron a dormir. ¡Ellos simplemente se habían olvidado del único propósito por lo qué habían nacido—que Dios los había puesto sobre la tierra para edificar su carácter y para nacer en su familia! ¡Mientras la mayoría podría haber dicho que tan asombrosa “pérdida de memoria” no podría suceder, esto sucedió!

Después de la apostasía, como tantos adictos, la mayoría de los hermanos se fueron y aún continúan con las organizaciones que podrían alimentar mejor su vicio a las actividades—donde podrían continuar mejor el sentimiento familiar que gozaron y ser todavía “iglesia” como lo fueron una vez.

Obviamente, los dispersados más grandes han sido capaces de continuar muchas de estas cosas en una manera que los otros ya no pueden experimentar—y gozar. Esta es una de las más grandes razones que muchos permanecerán renuentes a dejar de su compañerismo. Nadie quiere dejar amigos, familia y los “buenos tiempos” de diversión, compañerismo y una interminable cornucopia de actividades atrás.

Como Pablo, en el principio de muchas de sus cartas de exhortación, ¡les ruego que vean estas cosas como sucedieron—y vean su conexión al arribo de la era laodiceana, la cuál les afectó!

¿Lo hará usted?

Despiértese y vea la luz

Pablo le recordó también a los Efesios a producir “el fruto del Espíritu es en toda bondad, justicia y verdad” (5:9). Él continúa en el versículo 14 explicando, en términos más gráficos, lo que una vez más, él podría estar diciendo fácilmente al actual pueblo de Dios: “Despiértate tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará [la verdad] Cristo”. “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis [mirando alrededor—atento—y esto requiere la vista sana], no como necios, sino como sabios, aprovechando [volviendo a comprar] el tiempo, porque los días son malos” (vers. 14-16).

Obviamente, como usted ha visto, tener un problema con somnolencia espiritual no es único para ésta era. Pero ciertamente nuestros “días” son más malos de lo que el mundo ha visto jamás. Y empeorarán más.

¿Advirtió la frase “y levántate de los muertos” en el pasaje final? Para algunos, tratar de despertarles es como tratar de “despertarles de la muerte”. Si usted jamás ha tratado de despertar a alguien durmiendo profundamente, sabe cuán inútil puede ser esto. (Créame cuando le digo que he tratado esto muchas veces durante de mi ministerio, con aquellos que estaban durmiendo espiritualmente).

¿Describió Pablo su condición espiritual? ¿Es uno de aquellos que andan “como necios” hoy? Casi ciertamente, y si ese es el caso, debe despertarse usted mismo. Yo puedo sólo empujarle—sacudirle con este libro—pero usted debe despertase del sueño. ¡Brinque! ¡Estírese! ¡Arroje agua fría en su cara! ¡Parpadee sus ojos para empezar a aclarar su visión! ¡Empiece! ¡No malgaste más tiempo! ¡Aplique el celo! ¡Retroceda a comprar—“redimir”—el tiempo que ha perdido!

Tome responsabilidad por la condición en la que se encuentra. ¡Empiece desde abajo en el camino, un paso a la vez, para la completa recuperación y productividad espiritual en la Iglesia de Dios y la Obra! Como el hijo pródigo, debe arrepentirse, volver a lo que usted tenía—y a la condición y era de la cuál usted se había vuelto. No continúe como un necio dormido.

El único tiempo que Dios describe el sueño en un contexto bueno o positivo es cuando sus santos han muerto, y llegan a estar “dormidos” en Cristo. ¡Si esto no ha sucedido, es decir, si está aún vivo, entonces a usted nunca—NUNCA—se le permitió dormir espiritualmente!

¡Una vez despierto, determine—prométase así mismo y a Dios—que usted jamás dormirá otra vez!

CAPÍTULO CATORCE –
SIGUIENDO LA VERDAD

A finales de 1992, me di cuenta de que mis días en la Iglesia de Dios Universal estaban contados. Antes de mi fin, invertí cerca de diez semanas tratando de decidir, y preparando el terreno para lo que sería mi sermón final a los 500 hermanos que servía en Akron, Ohio.

¿Qué debería cubrir?

Finalmente establecí un plan para cubrir la singular palabra “verdad”, como es encontrada a través de toda la Biblia, de Génesis a Apocalipsis. Cuándo entregué el sermón, cubrí docenas de escrituras, golpeando ésta palabra de cada ángulo posible que Dios me reveló en un uso diferente para “verdad” dentro de su contexto. El resultado final fue que nunca había utilizado más versículos en un sermón.

Aunque había predicado acerca de la verdad antes, esta investigación exhaustiva fue una experiencia extraordinaria y sorprendente que cambió mi vida y mi ministerio para siempre. ¡Después que simplemente mencioné la palabra verdad un número de veces a través de este sermón—directo de la Escritura—fui despedido en menos de 72 horas después como resultado directo!

Aprendí la sobria—y escalofriante—lección de cuántas personas pueden odiar la verdad de Dios mientras afirman que la aman. El sermón no había nombrado o atacado a nadie. Y escogí no mencionar incluso nada acerca de la sede específicamente. Cada escritura se cubrió en una lista directa de la Biblia, y simplemente le dije a la congregación de su obligación de obedecer—a todo costo—ésta grande lista de las instrucciones de Dios acerca de este tema.

No obstante, varios “líderes” y otros casi huyeron del salón en su ansia por verme despedido.

Estoy eternamente agradecido por lo que aprendí, y por haber sido despedido. Los acontecimientos de ese tiempo empezaron a mover un proceso que duró veinte meses. Permítame explicar.

Siempre debe seguir la verdad

¡Poco después de mi despido, comencé a darme cuenta de que la Biblia tenía mucho por decir acerca de la responsabilidad supremamente importante que tiene cada verdadero siervo de Dios para seguir la verdad no importa qué! Durante este tiempo, cuando vi tan pocos hermanos y ministros dispuestos a tomar una posición ante el holocausto sumergiendo a la Iglesia, supe que se estaba perdiendo algo en la Palabra de Dios—quizás algo que nunca antes habíamos sido enseñados a la Iglesia—que nosotros como pueblo de Dios aún no comprendíamos.

Pronto descubrí lo que era.

Reflexione por un momento. Todos creímos una vez que la idea de que falsos líderes podrían capturar el resguardo visible corporativo era incomprensible—literalmente inconcebible. ¡Extrañamente, a pesar del patrón bien conocido de la historia de la Iglesia, esto era algo que la Iglesia había creído que simplemente no podría suceder, y realmente se pensó que sería imposible! Por supuesto, aprendimos de otro modo. Pero aquí estaba el problema. Antes de esto, a causa de que pensábamos imposible tal captura, nadie había tomado jamás el tiempo de examinar la Biblia, por no decir enseñar, lo qué el pueblo de Dios debe hacer en una crisis tan atroz. Fue como si pensábamos que Dios le dice a su pueblo que hacer en todas las otras—y más pequeñas— clases de problemas y dificultades espirituales, pero su Palabra estaba desprovista de la instrucción de que hacer cuando las peores clases de pruebas posibles golpean a la Iglesia entera simultáneamente.

Creyendo que Dios no podría haber ignorado tal entendimiento titánico en su Palabra, me puse a descubrir lo que Él espera que su pueblo haga en caso que los enemigos hayan tomado su organización estructural.

Por qué usted debe salir de los grupos laodiceanos

Terminados los siguientes 20 meses, durante octubre de 1994, aprendí que la Biblia está realmente repleta de instrucción, exhortación y órdenes directas acerca de que hacer al encarar falsos líderes y / o falsas doctrinas. En los más grandes términos posibles, Dios explica que la persona que ama y ha probado la verdad debe seguir no importa el precio. (Descubrí también que el Sr. Armstrong había dicho más acerca de esto de lo que pensé). Cada vez mi estudio alcanzaba 30 puntos más—“razones”—que entregué en otro sermón.

Eventualmente, llegó a ser su propio gran testimonio de la condición de la Iglesia a la verdad que la mayoría de los miembros de la IDU no hizo nada y, espiritualmente hablando, murieron donde estaban sentados.

Lo qué sigue es una breve sinopsis de ciertos puntos, extraídos de mis serie de sermones “90 Razones para seguir la verdad”,las cuales se aplican aquí. Dadas cuando estaba tratando de mostrar a las personas en la Iglesia de Dios Universal que tenían que salir de Laodicea (recuerde, que esto es lo que todos generalmente creímos que la IDU era, y permanecería, antes de diciembre de 1994), una vez más, tienen la misma aplicación para todo aquellos en los dispersados de Laodicea hoy. (Realmente, en puntos naturales a través de este libro, ya he tejido en un número de estas 90 razones, sin mencionarlas como tales. ¿Las ha usted notado?)

Entienda que los pocos puntos listados aquí son resumidos en la manera más breve, y escuchar los sermones es la única manera de entender la plenitud de todo lo que la Biblia cubre acerca de seguir toda la verdad restaurada, no importa el precio personal. Algunas están agrupadas también por conveniencia. Cuando lea, reconozca que usted debe reflexionar en la aplicación de cada versículo o principio para entender porqué esto significa que usted debe salir de las circunstancias de su grupo dispersado para obedecer esto. Abra su Biblia y luego lea:

I Juan 2:19 – Este pasaje tiene una aplicación inversa a su uso normal. Usted será forzado a salir de su organización si no es “de” ésta.

Juan 17:17 – Puesto que la palabra de Dios es verdad, y nos santifica, debemos ir a y reunirnos donde la verdad (completa) se encuentra.

Juan 8:31-32 – Semejantemente, la verdad completa, no ninguna organización, nos hace libres.

II Juan 7-11 – Este pasaje advierte que “si alguno viene” trayendo otra doctrina, “no lo recibáis en…casa”. Si su organización enseña error, deténgase de “recibirla” en su casa.

I Timoteo 3:15 –La única definición registrada en la Biblia para identificar a la Iglesia es la que es “columna y baluarte de la verdad”.

Mateo 15:14 – Los “ciegos siguiendo a los ciegos”, van a parar “en el hoyo”, tiene aplicación profunda y obvia para todos los laodiceanos ciegos siguiendo a lideres ciegos.

I Timoteo 6:3-5/II Tesalonicenses 2:15, 3:6 – debemos apartarnos de aquellos quienes salen de las verdades o tradiciones establecidas.

Efesios 5:5-11 – Nosotros debemos “no participar de las tinieblas”, explica como nada nos debe separar de la “verdad”.

Mateo 6:24/I Reyes 18:21 – Tampoco podemos “servir a dos señores” ni “claudicaréis entre dos pensamientos”, y “el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:8). Uno debe salir de tal confusión.

Gálatas 5:7-9 – la doctrina equivocada es comparada a leudar, la cuál siempre se esparce hasta que ésta llena a su anfitrión.

II de Timoteo 2:16-21 – Similarmente, ésta es comparada al cáncer o la gangrena, las cuáles siempre se esparcen hasta que matan a su anfitrión.

Judas 3-4 – Regresando a “la fe una vez dada” está en el contexto de la doctrina, no sólo fe en Dios.

Romanos 16:17 – Los hermanos son los únicos instruidos aquí a “marcar” a aquellos que causen división y enseñen doctrina equivocada, y “evitarlos”. Esto requiere acción—moverse del error.

Tito 3:9-11 – Los herejes deben ser “rechazados” si no se arrepienten—y esto no se puede llevar a cabo si uno vuelve semanalmente a la misma organización que enseña herejía.

Hechos 5:29 – Debemos obedecer a Dios antes que a los líderes que ignoran o alteran su Palabra.

III Juan 1-4, 8, 11-12 – Los cristianos deben “caminar en la verdad,” ser “cooperadores con la verdad” y “no imitar lo malo”. Obviamente, no podemos seguir a aquellos que traen falsa doctrina.

II Pedro 2:22 – Volver al antiguo (generalmente protestante) estilo de vida es comparado a “la puerca vuelve a revolcarse en el cieno” y “los perros a su vómito”. ¿Quiénes harían tales cosas?

II Pedro 3:16 – Los que siguen a aquellos enseñando falsa doctrina son descritos como “arrastrados por el error”—lejos de la verdad, la Iglesia y Obra de Dios.

I Samuel 15:23-24, 26 – La Biblia define la rebelión como rechazar las “palabras” de Dios —su verdad (Juan 17:17). Aquellos que permanecen donde esto está sucediendo, haciéndolo así con el pretexto de “seguir gobierno”, están de hecho rebelándose.

Proverbios 13:20, 14:7 – Estos pasajes contrastan “él que anda con sabios, sabio será: Más el que se junta con necios será quebrantado” con “vete de delante del hombre necio, porque en él no hallarás labios de ciencia“—obviamente, el conocimiento correcto o la verdad en este caso.

Romanos 2:8 –Somos ordenados a “obedecer la verdad”.

II Timoteo 1:7/Santiago 1:8 – Aquellos con el espíritu de “dominio propio” no pueden permanecer de ésta manera por mucho tiempo si se quedan en un ambiente doctrinalmente enfermo.

Más principios básicos

Los siguientes puntos son mejor descritos como principios, porque no se derivan especialmente de ningún pasaje bíblico, sino vienen de principios bíblicos claros y corrigen la lógica espiritual. Yo los incluí aquí porque muchos miles de hermanos los han considerado, entendido y se han beneficiado de estos cuando los escucharon en los sermones mencionados arriba:

Hay muchos más principios y analogías que la Biblia revela acerca de porqué el pueblo de Dios debe tomar medidas cuando se enfrenta con herejías en cualquier forma o cantidad. También, un par de los principios anteriores no pueden representar un paralelo absolutamente perfecto, con la aplicación precisa a las circunstancias hoy. (Todas las analogías tienen límites). Pero, cuando se colocan juntas, pintan el obvio gran cuadro—y demanda acción de todos los que honestamente se valoran a sí mismos bajo su luz.

Una palabra de precaución

He aprendido profundamente lo que Pablo quiso decir cuando dijo, “Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero”, pero nada de eso “nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús ” (Rom. 8:36, 39).

Sé lo que significa vivir el versículo 36. Meramente a causa del poder del Internet, si no por otra razón, puedo ser uno de los ministros más perseguidos jamás. He sido acusado de cometer un surtido completo de pecados y faltas que jamás podría haber soñado hacer, por no decir llevar a cabo. Mientras he peleado por la verdad de Dios mi vida adulta completa, sufriendo en maneras que son duras para describir, he sido impactado por ver a las personas permanecer temerosas a venir con nosotros hoy únicamente porque creyeron a los acusadores homicidas, alegando que yo estaba haciendo cosas horrorosas, en mi vida privada o aquí en la oficina de la sede de la IDR.

La conclusión inconsciente de algunos que nos han considerado podría ser mejor descrita de ésta manera: Mientras estoy supuestamente dirigiendo una mala y corrupta vida personal, tiene que “ocurrírseme” el mejor posible “plan de compra-venta” para engañar a todos: Me presento a mí mismo como un ministro de Dios in-comprometido.

¡Si esto fuera realmente mi pensamiento, sería uno de las personas más estúpidas en la tierra! ¡Nadie—NADIE—soportaría los ataques que sufro “a lo largo de todo el día” si no viviera personalmente este estilo de vida! Por supuesto, no soy perfecto. Pero tampoco lo es nadie, incluyendo siervos de eras previas que fueron más grandes que yo.

Vine de una familia exitosa, y más tarde heredé el negocio de mi padre. Si yo estuviera “en esto por dinero” como algunos alegan, y muchos parecen suficientemente insensatos para creerlo, nunca habría vendido el negocio de mi padre a mi hijo (y muy por debajo de su valor), y habría dejado el ministerio para hacer MUCHO más dinero que el salario modesto que manejo(sin beneficios, un sólo coche o una gran cuenta de gastos) —y además hubiera trabajado muchas horas menos por día.

El Sr. Armstrong a menudo dijo, “Si usted quiere saber acerca de nosotros, pregúntenos, no a nuestros enemigos”. Nuestros enemigos tienen mucho que decir acerca de nosotros. Aunque no contestamos a nuestros acusadores, tratamos de advertir a otros de sus tácticas. Viendo a través del engaño y la calumnia de los agentes de Satanás, y para que usted pueda procesar su camino de regreso a la única verdadera Iglesia de Dios y regresar a la verdad completa, es una gran y muy real parte de la prueba de la Iglesia a fin de la era.

¡Solamente puedo orar para que usted reconozca esto!

Hay muchas “bocas indomables” hoy que Dios un día “tapará” (Tito 1:9-11). Varias “páginas del Web” rutinariamente atacan casi todo lo que la IDR y yo hacemos. Es como si algunos de ellos cuidadosamente peinan y prueban mis palabras por la “debilidad” en orden de componer, torcer y pervertir mi verdadero significado en cada punto. Su único propósito parece ser engañar, destruir y asesinar a personas y a organizaciones en su camino. Pero parecemos obtener atención especial. Usted debe ver de quien son agentes.

Tome un momento para leer cuidadosamente cómo Dios identifica a estas personas, por su reconocimiento—en Juan 10:10, 16:2 y I Juan 3:15—como “homicidas”, simple y sencillo.

La meta de algunos de ellos es alejar a sus lectores de descubrir las docenas de falsas doctrinas enseñadas por sus organizaciones. Acusarnos se convierte en una brillante táctica de distracción, efectiva con muchos. Hasta que la Tribulación cambie dramáticamente—e intensifique—la prueba para todo el pueblo tibio de Dios, su veneno permanece como parte de la prueba para la Iglesia ahora. Por supuesto, algunos hermanos están pasando esta prueba. ¡Sin embargo, la profecía revela que la mayoría serán arrastrados por, confiar ciegamente en sus líderes, y creyendo a acusadores—forzándose a sí mismos, por negligencia, a entrar a la prueba de la Tribulación!

El Sr. Armstrong fue implacablemente atacado y falsamente acusado a través de su vida. Y lo fue Cristo. No somos diferentes. Pero las personas del amor fraternal, cuya tribulación es ahora (Hechos 14:22), son requeridas a soportar esto, con paciencia (Lucas 21:19), en el espíritu de Mateo 5:43-48.

Pero nuestros acusadores serían sabios si aplicaran el buen sentido del inconverso Gamaliel, cuando él instruyó a aquellos persiguiendo a los apóstoles (Hechos 5:29, 32-40). Tome tiempo para leer sus palabras, enfocándose en el versículo 39. Es posible “pelear con Dios”. ¡Podemos decir, como Pablo, que han habido varios “Alejandro el calderero” en los días modernos que han “causado muchos males!” (II Tim. 4:14). Otra vez, la venganza es de Dios—y Él dice que a su tiempo vendrá.

Encontrando rápidamente que ellos tampoco compartieron nuestras metas ni doctrinas, algunos de nuestros primeros “miembros” y el personal resultaron ser mentirosos e inventivos (o sinceros pero totalmente ciegos a sus acciones), sólo muy dispuestos a utilizar el Internet para esparcir su maldad a la más grande audiencia posible de lectores potencialmente crédulos. Como el Sr. Armstrong durante sus años difíciles en Oregon con ciertos líderes y miembros, nosotros tuvimos que aprender también ciertas lecciones al principio de nuestro desarrollo. Desde ese tiempo, nosotros hemos visto estabilidad, consistencia y crecimiento acelerado.

Usted es responsable de formar su propio pensamiento—o por haber estado dispuesto a permitir que “hombres malos y engañadores” (II Tim 3:12-13) lo hagan por usted. Recuerde, los mentirosos siempre ignoran doctrinas correctas—y así de este modo revelan su verdadera naturaleza. Al final, usted no tiene excusa ante Dios por ignorar la voz de la pura verdad simplemente porque un mentiroso efectivo o un grupo de mentirosos le convencieron para creer mentiras acerca del instrumento humano que Dios estaba utilizando. Usted o conoce y cree la voz de Cristo no(Juan 10:4; 18:37).

¡Decida!

Lo que los “malos reportes” deberían enseñar

Un principio importante, directamente relacionado a informes de cómo malos reportes acerca de un ministro fiel deberían ser recibidos, salta de un pasaje extenso y notable encontrado en II Corintio 6.

¡Pablo explicó en este capítulo que “mala fama”, mezclada con “buena fama”, y los cargos de ser un “engañador”, aunque el fue “veraz”, realmente validó su papel como siervo de Dios! El describió también su vida como llena de “aflicciones” y “tumultos” (en el Griego: “sacudidos de aquí para allá”). Mi ministerio testifica estas cosas. Pero esto es verdad de cada prominente siervo fiel de Dios.

Tome tiempo de leer este pasaje atento en los versículos 3-10. Contiene 28 frases diferentes que son inseparables de las vidas de los ministros que Dios está utilizando. Después que leer este pasaje, usted nunca verá los papeles de éstos hombres—ni su “perfil”—igual otra vez.

¿Ha reconocido usted antes que los cargos de engaño y mala fama acerca de un hombre pueden ayudarle realmente a identificarlo como un siervo de Dios? ¿Le sorprende que Pablo fue considerado un engañador? —¿Que hubo mala fama acerca de él? Sin duda, estas acusaciones giraron al lado de seguir a uno de los siervos más grandes de Dios (I Cor. 4:16; 11:1). Estas también podrían dirigirle a usted aparte de verdadera Iglesia y Obra de Dios.

La prueba de la vida de un hombre nunca descansa únicamente en buena fama, honor, y en la aceptación por la sociedad. Esto ciertamente nunca ha sido el caso con nadie que Dios estaba utilizando—o aún de líderes seculares. Habrá inevitablemente acusaciones, calumnias, toda clase de mala fama y vergüenza que vienen sobre los siervos de Dios. Aquellos dirigidos por una abundancia del Espíritu de Dios son capaces de ver más allá de tales cortinas de humo de los acusadores de los hermanos. ¡Recuerde, Pablo también citó tales cosas como palizas públicas, encarcelamiento, e incluso apedreado al punto de muerte, como prueba de su apostolado!

Amonesto a todos los que profesan ser verdaderos siervos de Dios: no escuchen rumores, murmuraciones y chismes—mala fama. Rechácelos. Entienda que hay “inventores de maldades” (Rom. 1:30) por todas partes en el mundo—y a través de los dispersados. Comprenda que los cristianos a menudo deben soportar “toda clase de males dichos en contra [de ellos] falsamente por mi[Cristo] causa” (Mateo 5:11-12). Reconozca que el gran poder de mentiras y engaños homicidas, y la determinación del diablo para usar a sus agentes y emplear estas cosas sobre los siervos de Dios para atemorizarle (Juan 8:44).

Una vez más, si usted tiene aún dificultad de apartar lo que usted ha oído acerca de la IDR o acerca de mí, le exhorto a leer otra vez nuestro libro ¿Deberían ser contestados los ACUSADORES? – ¿Cree usted mentiras obvias? Es extenso, contestando muchas preguntas.

Sin Excusa

Los seres humanos hacen excusas para sí mismos prácticamente de todo. El espiritualmente honesto admitirá esto. A causa del gran desafío y la dificultad de permanecer firme y retener la verdad completa, tomar la decisión de hacer esto difícilmente podría ser una excepción a la tendencia de la naturaleza humana para hacer excusas. Así, la mayoría de las mentes convertidas hoy hacen excusas por su inacción, indecisión y compromiso.

Dios quiere que cada persona esté sin excusa. Otra vez, un justo, bueno y amoroso Dios nunca enviaría a personas a la Tribulación por asuntos que El no les había proporcionado para discernir. Esto sería una flagrante injusticia en la peor manera. Pero debe forzarse a sí mismo a considerar lo que está haciendo. Repito: “Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe” (II Cor.13:5). A medida que usted unja sus ojos, analice su pensamiento con fría y fuerte lógica. Sea brutalmente honesto.

Permítame reiterar un punto relacionado, central a la mente de Cristo. El también nunca le diría a su pueblo “ungir sus ojos” sin decirles cómo hacerlo. Piense cuán terriblemente injusto sería si El arrojara a miles de sus ovejas al peor castigo de todos los tiempos por ser culpable de algo que nunca les explicó—nunca los equipó para que entendieran. En lugar de ser el “Gran Pastor” (Heb. 13:20), Cristo sería un monstruo. Ningún padre humano castiga a sus niños sin decirles primero que traerá el castigo.

Este libro ha explicado las palabras de Cristo con la claridad de un cristal. Ya, no debe tener duda de lo que traerá el castigo para aquellos que ignoren la orden de Cristo, y lo que guiará al escape.

Durante toda mi niñez, mi madre procuró inculcarme lo que son llamadas las “Reglas de la Lógica”. Mientras éstas no son perfectas (los humanos las idearon), estoy agradecido por su diligencia, porque estas a menudo me han ayudado a cortar la mala lógica cuando la veo. Algunas personas pueden justificar sus acciones con “lógica”—más como densa ilógica —que podría ser solamente descrita como asombrosa. La habilidad de la naturaleza humana para fabricar excusas, proviniendo de engaño natural (Jer. 17:9), puede ser verdaderamente una maravilla para observar.

Por ejemplo algunos han dicho, “Bueno, ese y aquel se fueron con la IDR. Ese grupo no puede estar correcto”. La respuesta de Dios a tal lógica superficial es que la cizaña permanece entre el trigo hasta la cosecha (Mateo 13:24-30)—o, en este caso, por lo menos hasta el tiempo del vuelo al lugar de seguridad. ¡Hay cizañas en cada grupo—y en números más grandes que la mayoría cree! Después de todo, ellos aparecen como trigo para todos pero no al ojo entrenado (ver. 27). ¡Aproximadamente el 80 por ciento en la Iglesia de Dios Universal—cuando estaba “en el carril”—eran cizañas! Nadie sino el Sr. Armstrong pareció comprender verdaderamente la magnitud de sus números—ciertamente yo no lo hice—pero esto no detuvo a la Iglesia de Dios Universal de ser la Iglesia de Dios en ese tiempo.

¿Entiende usted esto?

Irónicamente, otros no vendrán hasta que vean ciertas “marcas de nombre” de altos rangos uniéndosenos. Esto es tan ilógico, y no tiene absolutamente que ver con la decisión individual que alguien debe hacer, basado únicamente en los hechos de la escritura que Dios presenta. Dios no necesita o busca “marcas de nombre”.

Al fin, después de estar usando la comodidad de la “grandeza” de su grupo, muchos hermanos están demasiado avergonzados—demasiado orgullosos—de caminar con un grupo más pequeño. Ellos prefieren una “ciudad” dispersada más rica, con más “playas, estadios, gimnasios, casas de baño y teatros”. Ellos parecen dispuestos a vivir con el desagradable sabor de “agua” inadecuada allí. Sinceramente, para muchos, “la altivez de espíritu vendrá antes de…la caída” (Prov. 16:18)—¡a una caída muy grande!

Después de leer este libro, éstos estarán sin excusa. Sabrán lo que han escogido, pero ciertamente sólo lo comprenderán verdaderamente cuando sea demasiado tarde para revertir su decisión.

Lo enorme de nuestro fruto, que crece más cada día, ayuda a hacer a un lado las excusas. Para aquellos con “ojos para ver”, la producción de La Iglesia de Dios Restaurada permanece como un testimonio elevado al hecho de que tenemos las bendiciones e inspiración de Dios. Solamente en esta forma podrían tan pocos haber alcanzado tanto rápidamente con muy poco. Este es otro fuerte testimonio a los miles que Dios dejará sin excusa.

De pie ante Dios

Invariablemente, los hacedores de excusas descuidan un ejercicio importante que podría ayudarles a ver sus acciones en una diferente—y más verdadera—luz. Ellos fallan en imaginarse a sí mismos de pie ante Dios tratando de explicar las razones de su conducta, compromiso, inacción e indecisión. ¡Si más del pueblo de Dios practicara regularmente solo este único ejercicio, en cada aspecto de su conducta, verían la absoluta locura—y el grave peligro—de lo que están escogiendo ciegamente!

Es como si se parara ante el trono de Dios (literalmente con sus pantalones abajo) explicando sus acciones, trate el siguiente ejercicio con sólo esta breve muestra de varias doctrinas falsas:

¿Está todavía seguro de que Dios aceptará sus excusas? ¿Cree realmente que usted puede exonerarse ante de Dios diciendo, “¿Mi líder (lideres) me dijo que era permisible cambiar doctrinas?” Otra vez, el destino que aguarda a la séptima era necesita no incluirlo. ¡Usted tiene una elección acerca de su futuro!

¿Qué Hará Usted?

Una gran pregunta vuelve para una final reexaminación: ¿Dónde están todos los laodiceanos? La respuesta de Cristo es que son todas aquellas mentes convertidas fuera de su celosa, in-comprometida, unificada, única verdadera Iglesia. Si esto es falso, tres cosas deben ser todas verdad:

(1) El Sr. Armstrong estaba terriblemente equivocado en una serie amplia de enormes doctrinas, ahora correctamente enseñadas en los dispersados.

(2) Todos los pasajes parecen mostrar que Cristo dirige solamente a la única unificada Iglesia y al Cuerpo que tiene que significar algo completamente diferente de lo obvio, y son mejor entendidos por las rameras protestantes que por el apóstol de Cristo.

(3) Cristo mal dirigió a su Iglesia—o le permitió ser engañada—en numerosas áreas cruciales por décadas (Heb. 6:18).

¡Si usted no cree estas tres premisas, debe salir de su presente organización y venir al único lugar con todas las características de Filadelfia!

Piense acerca de lo que significaría si nuestro entendimiento por muchas décadas de todos éstos versículos, reflejado por lo que el Sr. Armstrong enseñó repetidamente, todo fuera equivocado. ¿Qué si el hubiera mal entendido o tergiversado completamente la verdad acerca de como Cristo gobierna realmente a su Iglesia, y de como El pone la verdad en ésta a través de apóstoles? (Incluya en su pensamiento sus supuestos errores adicionales concernientes a muchas otras doctrinas).

Si esto fuera verdad, el resultado neto sería que la Iglesia de Dios estaba cerca de la oscuridad, en puntos absolutamente centrales, a través del ministerio del Sr. Armstrong—y sólo AHORA ha venido a la luz del más completo y más grande entendimiento. Esto significaría que la división, desacuerdo, competencia, hostilidad y confusión ahora reinando entre y dentro de los dispersados es un mejor y más avanzado estado espiritualmente avanzado que antes de la apostasía.

¿Está tentado a creer esto? Cuando es presentado de esta manera, ¡cualquiera que lo crea probablemente ha tenido sus ojos extirpados—y ni un vagón de ungüento para los ojos podría restaurarle su vista!

La tendencia a posponer

Ha sido dicho, “El camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones”. Salomón registró un discernimiento fascinante y relacionado hacia por qué las personas bien intencionadas a menudo no llevan hasta el fin sus planes. Esto es un paralelo casi perfecto a la manera en que muchos se acercan a lo que este libro contiene: “El que al viento observa, no sembrará; y él que mira a las nubes, no segará” (Ecl. 11:4).

Este versículo discute un principio espiritual por el uso de una analogía física. La mejor traducción de este pasaje viene de una fuente extraordinaria, casi nunca citando la importancia. En este caso, la Biblia Viva captura el mejor significado que cualquier traducción literal: “Si espera las condiciones perfectas, usted nunca hará nada”.

¡Cuán verdadero!

No se diga a usted mismo que todavía no necesita tomar una decisión—que no necesita todavía salir de su dispersado—que no necesita todavía reingresar en el Cuerpo de Cristo, donde su gobierno está presente—cuando se detenga entre dos opiniones, o sirva a dos maestros ES una decisión para hacer nada. Y recuerde que el Sr. Armstrong a menudo citó Salmos 111:10, advirtiendo que el entendimiento sería alejado si no actuábamos rápidamente en lo que se nos ha mostrado.

(Vuelva a leer II Tes. 2:10-11 para el serio final—y espantoso—cumplimiento de este principio profetizado para muchos en nuestro tiempo).

¡La calamidad a todo aquellos hermanos quienes no actuarán sobre las advertencias—sobre lo que ahora saben!

No puedo decir con suficiente frecuencia que la profecía revela que la mayoría estarán indispuestos a salir de la séptima era. Algunos de éstos pueden incluso sinceramente haber intentado tomar acción, pero aquí está lo que les sucederá: Ellos lo pospondrán. El tiempo precioso pasará. Las emociones disminuirán. La urgencia para actuar disminuirá. La memoria de los principios aprendidos se apagará. Tristemente, y esto es muy duro de imaginar, algunos pueden incluso decidir, tal vez inconscientemente, que meramente leyendo y concordando con este libro, o con partes escogidas de éste, fueron suficientemente espirituales para recuperarse a sí mismos de la ceguera. En realidad, habrá sido solamente otra, mucho más larga “hermosa canción” que ellos gozaron. Su ceguera habrá permanecido, y también sus pecados. “El engaño más fuerte” entrará, y la calamidad vendrá.

Por otro lado, suponga que usted decide que todo lo que ha aprendido aquí es mucho más que una hermosa canción, y decida salir de su organización. Espere ser rodeado y bombardeado rápidamente por personas quizás sinceras diciéndole porque está cometiendo un error terrible. Esto sucederá muy seguramente. ¡Prepárese para esto! Sin embargo, sí resiste exitosamente sus argumentos y rápidamente sale de su compañerismo espere que muchos de ellos lo ataquen rápidamente y lo menosprecien tan intensamente como ellos buscaron “advertirle”. (Misericordiosamente, usted probablemente no estará allí para oír la mayor parte de esto).

Alguna revisión

Hemos examinado lo que sucedió durante la apostasía y entendimos que hermanos de dos condiciones (eras) mezclados huyeron de una iglesia muerta. Hemos visto lo que el Sr. Armstrong hizo cuando enfrentó una decisión semejante para salir de Sardis, y cómo él enseñó repetidas veces la verdad acerca del gobierno, unidad, división y compromiso.

Hemos explicado el único lugar para empezar, el peligro de decir “vemos” y la suposición equivocada más grande—olvidar que la llegada de la nueva era significa que somos “culpables hasta probarnos inocentes”. Hemos examinado la advertencia doble de Cristo a Laodicea y vimos la ciudad antigua en comparación a la era moderna.

Entonces nos movimos para explicar cuidadosamente cómo el pueblo de Dios puede “ungir” sus ojos, la relación de la ceguera con la desnudez, discutiendo antes lo que los filadelfianos pueden “ver” y examinando a la antigua Filadelfia.

Siguiente, examinamos en detalle extenso precisamente cómo recibir la “aprobación” de Dios—y la necesidad de tomar su temperatura en el proceso. Explicamos por qué usted debe escoger entre tres fuegos. Examinamos cuidadosamente a la única verdadera Iglesia, la Obra de Dios, el papel vital de la verdad completa, la forma correcta de gobierno y cómo Dios escoge los líderes—y todas estas cosas han sido reconstituidas en una organización.

Finalmente, hemos mostrado que usted debe despertar, aceptar corrección, tomar responsabilidad personal y arrepentirse. Usted debe seguir la verdad a todo costo, procesando su camino a través de cada valla, obstáculo, impedimento y excusa que tenga en su camino, y salga de Laodicea. Se le fue pedido practicar explicando a Dios y a considerar cuidadosamente lo que usted hará.

Quedan algunos puntos.

Dele una intensa mirada

Anteriormente, leímos que el Sr. Armstrong describió una de las más grandes características de Laodicea tal como enseñar doctrinas que son “menos estrictas bíblicamente”. Muchos líderes y ministros hoy reflejan ésta descripción. Estos hombres ciertamente dicen que sus cambios doctrinales están basados bíblicamente. ¿Quién diría lo contrario? Ahora, sorprendentemente, más de 200 herejías conocidas existen entre los dispersados. ¿Cómo podría ser esto?

La respuesta: la ceguera espiritual previene a estos hombres de ver sus nuevas doctrinas como falsas.

Mire alrededor de usted. Examine su organización. Observe los servicios del sábado, actividades, sociales y reuniones, donde la felicidad y paz parecen prevalecer. Por un momento, ponga a un lado la diversión y el placer del compañerismo que ve, y hágase estas dos difíciles preguntas:

(1) “¿Estamos reteniendo?”

(2) “¿Cuántos de nosotros estamos verdaderamente lavando, limpiando y purificando a nosotros mismos en la Palabra de Dios, buscando diariamente más de la unción, el Espíritu de la verdad?”

Comprenda esto. Entre más tiempo se quede, es más la ley de la inercia espiritual entra en juego—que “los objetos en movimiento tienden a permanecer en movimiento y los objetos en reposo tienden a permanecer en reposo”. En conjunto con el instinto natural del grupo o “el efecto predestinado”—por permanecer con la multitud—con el tiempo, la inacción toma una vida propia. ¡Pueda esto ser serio y asustarle!

Esparcido entre mis palabras, el Sr. Armstrong ha gritado las advertencias para usted a través de este libro. En su conclusión, es apropiado incluir ésta corta y simple declaración final de los hechos, proveniente de él:

“Siguiente, cuando nuestra Gran Comisión esté completa a la vista de Dios, seremos tomados…a un lugar de protección de la Gran Tribulación [Apoc. 12], la cuál en si misma es la ira furiosa de un loco y enfurecido Satanás (ver. 14). Mientras estemos en este lugar de seguridad por tres y medio años, los dos testigos estarán predicando al mundo entero, protegidos de Satanás. Pero Satanás en su ira entonces hará guerra con el RESTO de la Iglesia. Esta tiene que ser la era laodiceana de la Iglesia (ver. 17).

Carta a los Colaboradores, 20 de Enero de 1981

¡Un pasaje final espantoso!

A la luz de la declaración del Sr. Armstrong, ahora pause por un momento para reflexionar sobre un pasaje extraordinario, encontrado en Apoc. 16:15. Es la final, directa advertencia bíblica de Cristo—aparentemente fuera de lugar en el contexto—para todos los que una vez conocieron y creyeron la verdad completa. Esta contiene la conclusión de este libro.

Abra su Biblia y vaya al pasaje. Cristo está claramente hablando a TODO su pueblo al fin de la era:

“He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas [sobre él], para que no ande desnudo, y vean su vergüenza”.

Antes de continuar, vuelva a leer el versículo.

Las palabras Griegas usadas aquí para “velar” y “vergüenza” son diferentes, e incluso más fuertes en significado, que las palabras griegas usadas en Lucas 21:36 y Apocalipsis 3:18 también traducidas en estos versículos respectivamente como velar y vergüenza. (“Desnudo” es igual que en Apoc. 3:18). Examinar de cerca estas dos palabras permiten una absoluta, profunda y fascinante penetración en el mensaje de Cristo.

¡Observe bien esto: La palabra en Apocalipsis 16:15 para “vergüenza” (aschemosune), encontrada solamente en otro lugar en el Nuevo Testamento, lleva la connotación específica de los genitales siendo expuestos como la causa de la vergüenza! Se deriva de la raíz de una palabra que significa literalmente “exhibición indecente”.

¡Lo que Cristo quiso decir aquí no se puede perder—y esto está obviamente atado a todo lo que usted ha aprendido en este libro!

Aún más, Cristo utiliza la palabra más fuerte gregoreuo que es traducida “velar”. Esto es porque su significado lleva un elemento adicional de consecuencias horribles para la persona que falle en hacer esto. Esta palabra es mejor traducida: “dar atención estricta, ser cauteloso…”, pero su significado completo específicamente conduce a “tomar la atención por lo menos a través de remisión e indolencia de alguna calamidad destructiva que repentinamente sorprenda a alguien”.

¡Llegará a ser más claro porqué Cristo utiliza ésta palabra aquí!

Ahora examinemos el colosal punto que este entendimiento presenta, notando la ubicación excepcional del versículo: está situado dentro de la descripción del horror indecible que ocurre durante el DIA DEL SEÑOR, dentro de la caída de la sexta y séptima copas (o últimas plagas) sobre una humanidad rebelde. ¿Es un accidente que el versículo 15 está insertado directamente entre dos versículos conectados que introducen la próxima batalla en Armagedón? Para este punto, los versículos anteriores en el capítulo ya han detallado gráficamente cada una de las culminantes últimas siete plagas quebrantando la tierra: graves úlceras—los océanos, ríos y lagos convirtiéndose en sangre—el fuego y el calor del sol quemará a los hombres—la oscuridad acompañada con dolor insoportable, etc.

¡Entendamos! ¡Cristo sabía que todos los que leyeran el libro de Apocalipsis tendrían firmemente un cuadro de estas plagas en la mente para el tiempo en que llegasen a su impactante exhortación en el versículo 15, sin duda pensó golpearlos como un rayo a causa del contexto del pasaje! ¡Es como si estas palabras están ahí por ser la más seria y poderosa advertencia final de Cristo para su pueblo—Su último intento de sacudirlos de la caída hacia la complacencia y la ceguera, que los forzaría a entrar innecesariamente al castigo mundial más terrible de todos los tiempos—la Gran Tribulación para las vírgenes prudentes, y el Día del Señor para las insensatas!

Aquellos quienes tropiezan en la condición laodiceana Y por último rechazan la advertencia de Cristo de Apocalipsis 3 que está siendo dicha enfáticamente, y no en términos inciertos—13 capítulos más tarde—exactamente lo que les espera si lo ignoran—de hecho se rebelan en contra—de su instrucción para ungir sus ojos, aún en la Gran Tribulación. ¡El Día del Señor los aguarda!

Hemos visto una final advertencia del Sr. Armstrong. Ahora también hemos visto, completa y literalmente, la final advertencia de Cristo para su pueblo.

Manténgalo simple

Permanezca en lo básico. No complique el Plan de Dios—ni su Palabra. Existen dos grupos al final—uno pequeño, unificado, doctrinalmente puro y claro de pensamiento—el otro grande, dividido, dispersado, comprometido y confuso. Un grupo es protegido y otro no lo es. ¡Esto es claro—es sencillo!

Ningún “caballero blanco” viene a hacernos volver a los brazos del Sr. Armstrong o a devolvernos a la era de oro de Filadelfia—cuándo todo era mucho más claro y fácil.

Personalmente conozco a muchos, si no a la mayoría, de los evangelistas y ministros dirigiendo en los dispersados (incluyendo la conexión con varios por mi matrimonio). No hay nadie más. El siervo escogido de Dios le ha hablado a usted en este libro. La Biblia ordena, “Clama a voz en cuello y no te detengas“ (Isa. 58:1). He hecho esto.

¿Ha escuchado? ¿Hará usted caso?

Ahora entiendo por qué el Sr. Armstrong sintió que él no escribió EL MISTERIO DE LOS SIGLOS. Él sabía que lo que registró fue un mensaje directo de Cristo y, en el libro, describió que esto fue probablemente un resumen del mensaje de Cristo a la sexta era a través del mensajero de Dios a esa era (Apoc. 3:7). Siento lo mismo acerca de todo lo que usted acaba de leer. No podría haber escrito este libro y sé que no es mi trabajo. Sino, como EL MISTERIO DE LOS SIGLOS, es un mensaje directo de Cristo a su pueblo por medio de un instrumento humano.

Expliqué al principio que el mensajero (griego: aggelos—“ángel, mensajero, uno enviado”) a la séptima era no podría hablar o advertir desde dentro de ésta. Todos allí están ciegos. A diferencia del Sr. Armstrong y los cinco mensajeros de Apocalipsis 2 y 3 antes de él, este hombre debe hablar desde afuera de la era a la cuál él fue enviado. ¡Obviamente, él debe ser capaz de VER!

Este libro ha sido la voz de Cristo llamándole al arrepentimiento—y seguridad. ¡Si usted ignora sus palabras, está sin excusa! Como el Sr. Armstrong escribió de aquellos quienes no creerían las profecías del castigo profetizado para venir sobre América y Gran Bretaña, “Usted puede burlarse ahora, pero no se burlará después”.

Permítame repetir: Mientras esta advertencia podría mover a algunos, muchos miles leen regularmente nuestros libros y folletos cada día, sin tomar acción para unirse a la verdadera continuación de Filadelfia para ayudar a terminar la verdadera Obra de Dios. Ellos permanecen aferrados a la etapa “del canto de la sirena”. Después de leer este libro, finalmente ¿cuántos escogerán “ungir sus ojos…para que puedan ver?”

Cada uno del pueblo de Dios que una vez entendió cómo el libro del Sr. Armstrong LOS ESTADOS UNIDOS Y GRAN BRETAÑA EN LA PROFECIA era Dios advirtiendo, a través de su siervo, a Israel físico de que se estaban dirigiendo a la Gran Tribulación—si no se arrepentían. ¡Este libro es su siervo advirtiendo a Israel espiritual de que ellos también se están dirigiendo allí—si no se arrepienten!

¡Usted no ha sido advertido en términos inciertos! Hágase cargo de su vida. Recuerde por qué nació usted. “Trabaje su propia salvación con temor y temblor”. Alerte a sus amigos de este libro. ¡Ahora vuelva y reléalo, esta vez más seriamente!

¡Unja sus ojos para que pueda ver—Y ESCAPAR!

050101
AE

Literatura de los Dispersados Y la Apostasía