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¿Dónde está la Iglesia de Dios hoy?
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Jesús dijo: “Edificaré mi Iglesia”. Hay una sola organización que enseña toda la verdad de la Biblia, y es llamada a vivir por “cada palabra de Dios”. ¿Usted sabe cómo encontrarla? Cristo dijo que:

  • Enseñaría “todas las cosas” que Él ordenó
  • llamaría a los miembros a ser apartados por la verdad
  • Sería una “manada pequeña”
Acerca del Autor
David C. Pack 

Fundador y Pastor General de La Iglesia de Dios Restaurada, Editor en jefe de la revista La Plena Verdad, y voz del programa El Mundo por Venir, David C. Pack ha llegado a muchos millones de personas en todo el mundo con las verdades más poderosas de la Biblia — desconocidas por casi todos. Él es autor de 80 libros y folletos, estableció personalmente más de 50 congregaciones, y apareció como invitado en The History Channel. El Sr. Pack asistió al Colegio Ambassador en Pasadena, California, entró al ministerio de la Iglesia de Dios Universal en 1971, y fue entrenado personalmente por su fundador, Herbert W. Armstrong.

“Unge tus ojos”

La advertencia de Cristo a su pueblo

by David C. Pack

Cristo advierte a la era de Laodicea a “ungir sus ojos”—¿POR QUÉ? ¿Qué significa esto? ¿A QUIÉNES aplica esto—y cómo podemos saberlo? Esta crucial instrucción, para todos los Cristianos que vivimos en los últimos días, tiene que ser acatada. Este extenso libro—el más importante, escrito a los grupos dispersados—cubre completamente puntos nunca antes explicados, y en extraordinario detalle. ¡Para aquellos que guardan la esperanza de escapar de la Gran Tribulación, revela exactamente lo que Cristo quiso decir y cómo aplicar ésta la más crítica advertencia!

INTRODUCCIÓN

La era de Laodicea ha llegado. Esto significa que grandes interrogantes aún quedan por delante de la Iglesia de Dios del siglo XXI. La profecía revela que la mayoría de los hermanos nunca los resolverán correctamente. ¿Por qué? Porque ellos estarán renuentes a creer y obedecer el consejo de Cristo que dice “unge tus ojos . . . para que puedas ver” (Apoc. 3:18). Como resultado, no entenderán cómo aplicar su consejo de “compra de Mí [Cristo] oro refinado en fuego”.

Una vez que la Gran Tribulación llegue—el peor fuego de todos los tiempos—sólo una mitad de Laodicea se salvará, pero únicamente después de sufrir el tormento y la muerte. Espiritualmente demasiada débil para sobrevivir, la otra mitad aceptará la marca de la bestia, negociando la vida eterna por un poco más de vida física.

¿Qué podría ser más grave para aquellos que hacen la decisión equivocada en el fin de esta era?

Surgen las preguntas: ¿dónde está Laodicea? ¿A quién se estaba dirigiendo Cristo? ¿Ha ungido usted sus ojos? ¿Está completamente seguro que sabe lo que significa?

¡Usted puede saber qué quiso decir Cristo—y a quiénes!

Entender estas preguntas, y los principios que representan, es esencial para todo verdadero cristiano. Mientras que todos nuestros libros para los “dispersados”—enfocando principios cruciales ahora enfrentando a cada uno del pueblo de Dios—deben ser leídos para comprender el enfoque y la manera en la cual la profetizada apostasía llegó, este libro sobrepasa a los demás. ¡Este pone en perspectiva una decisión que usted no puede evitar si espera escapar de la Gran Tribulación—y recibir la vida eterna!

Haciendo la Comparación Correcta

Este libro examinará el tema de Laodicea en detalle—y de una manera en que la mayoría nunca ha entendido. Veremos de cerca lo que Cristo le dijo a esta era y por qué. Esto incluirá un análisis de la antigua ciudad de Laodicea, y lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de la era final de la Iglesia. También revisaremos cuidadosamente qué es un Filadelfiano, esto incluye una fascinante mirada a la antigua Filadelfia. También, como la última era es conocida por ser tibia, este libro explicará cómo tomar su temperatura—en relación a lo que Cristo revela, y no en cuanto a cómo le va a su organización cuando es comparada con otras.

Pablo advirtió, “Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos: pero ellos midiéndose a sí mismos, y comparándose consigo mismos; no son juiciosos” (II Cor. 10:12). Seis versículos más tarde, él agregó, “Porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquél a quien Dios alaba”.

En dos lugares, Daniel declaró que en el “tiempo del fin,” sólo “LOS ENTENDIDOS comprenderán” (12:10) el propósito de Dios (11:32-35). Es decir, a quiénes Dios encomienda—aprueba—y a quiénes no. Esto se hará perfectamente claro a medida que el libro progrese. No será capaz de malentenderlo, a menos que usted así lo escoja. Ambos pasajes de Daniel identifican y conectan este entendimiento con ser espiritualmente “probados, limpiados, emblanquecidos y purificados”.

Hay mucho, mucho más en estos pasajes de lo que se ve a simple vista. Usted aprenderá lo que es el proceso de recibir la aprobación de Dios, y cómo este se enlaza directamente al mandamiento de Cristo en el Nuevo testamento a su pueblo de “ungir sus ojos.”

Dos Puntos de Vista—¡Ambos Equivocados!

Dos puntos de vista incorrectos—uno hostil, el otro simplemente equivocado—describe cómo la mayoría verá “UNGE TUS OJOS”--la Advertencia de Cristo a Su pueblo.

Por numerosas razones, ciertos hermanos y sus líderes se sentirán amenazados por este libro. Esto causará que algunos de ellos lo ataquen abiertamente. Por supuesto, lo harán bajo su propio riesgo, comprometiendo su propia seguridad futura. Esa es su decisión. Pero debe preguntarse si usted permitirá que los ataques de otros, en efecto, hagan su decisión por usted.

Por otro lado, algunos podrán estar de acuerdo con el libro en general pero lo reducirán a que contiene meramente algunos “puntos agradables” o “buenos principios ” o “detalles interesantes”. Tenga cuidado de resumir el libro de esta manera, porque podría ser engañado a creer que esto significa que usted ya aplicó el mensaje. ¡Cualquiera que disminuya el impacto tremendo de este mensaje a simples “consejos útiles,” de hecho, ha perdido completamente el mensaje del libro!

¿Adoradores del Sr. Armstrong?

Una vez más, a riesgo de ser llamado “un adorador del Sr. Armstrong,” he escogido citar al Sr. Armstrong periódicamente—y a veces extensamente—a través del libro. Citaré también a varios otros apóstoles. Pero esto no significa que venero a cualquiera de ellos. El término “adorador del Sr. Armstrong” ha sido utilizado para denigrar y menospreciar a aquellos que SE AFERRAN a la verdad—que no transigen—para hacerlos sentir culpables por ello e incapaces de poder “crecer” con los otros que no han estado dispuestos a tomar la posición por la verdad comprobada que tales “adoradores del Sr. Armstrong” han tomado.

Trágicamente, la apostasía ha producido una clase de “sobrevivientes” que veneran en gran parte la persona del Sr. Armstrong. Estos han confundido la adoración de Dios y de Cristo con el enfoque hacia un hombre. Como los católicos con María, estas personas necesitan un ser humano visible y físico de quién sacar fuerza para continuar. (Recuerde, las lecciones de las religiones del mundo son que las mentes físicas requieren ídolos visibles para justificar su culto). Ellos confunden las enseñanzas y el trabajo del Sr. Armstrong con el hombre mismo. Mi experiencia con tales personas es que raramente se recuperan. Ellos tal vez sean el grupo menos propenso a “ver” que el mandato de Cristo se aplique a ellos, y la mayoría ciertamente creen que es dirigido a otros, asumiendo que lo que ellos creen es más importante que todo.

Pero, en general, están los que entienden y aceptan lo que el Sr. Armstrong enseñó, y los que no. Además es poco probable que pueda decir algo a este último grupo para cambiar su opinión. Sin embargo, las declaraciones del Sr. Armstrong están incluidas, sin disculpa, para aquellos con una mente abierta.

Ejercicio Espiritual Extensivo

Este libro no es una obra intelectual, escrito para los eruditos en un lenguaje docto. Ha sido escrito, tanto como fuese posible, en un estilo semejante al del Sr. Armstrong. El pueblo de Dios es generalmente “lo necio y débil del mundo” (I Cor. 1:27-29) y ciertamente, yo no soy la excepción. Necesitamos las cosas claramente explicadas.

Por lo tanto, este libro está escrito como una guía práctica que explica exactamente lo que el título sugiere. En algunas ocasiones utilizará detalles explícitos para hacer algunos puntos imposibles de fallar a ver.

Revelará cómo usted debe pasar un extenso—e intensivo—ejercicio espiritual, no capaz de ser alcanzado por la aplicación de una fórmula fácil. Le dirá cómo ser “sabio” ante la instrucción de Cristo a su pueblo—cómo “ungir sus ojos”. Explicará exactamente cómo ser “aprobado” por Dios en esta era—y por qué Cristo dice que Él “aconseja ” a su pueblo acerca de esto.

Este libro explicará lo que Cristo quiso decir cuando describió a Laodicea como “desnuda”, y cómo esto fue relacionado a una cierta clase de “vergüenza”, todo esto es atado directamente a la “tibieza” de Laodicea que, en cambio, es relacionado a otros aspectos que Cristo describe como condición de Laodicea.

Aprenderemos por qué Cristo dijo “Sé pues celoso y arrepiéntete”—y lo específico en cuanto a cómo es el CELO lo que impulsa a los laodiceanos a comprender de qué deben arrepentirse para lograr el único resultado espiritual apropiado que Cristo aceptará. Veremos de qué se deben arrepentir.

Todo esto debe ser explicado, y el libro lo hará completamente.

Me doy cuenta de que algunos al leer el título omitirán leer el libro asumiendo que ellos ya han cumplido el mandamiento de Cristo o ya saben de su contenido. ¡Oro que los que hagan esto sean muy pocos, porque muy ciertamente no habrán hecho correctamente lo qué Cristo requiere—y con toda probabilidad ni siquiera habrán comenzado el proceso!

De vez en cuando, en las primeras etapas del libro, esparciré declaraciones críticamente importantes, sin una inmediata explicación, pero volveré luego a examinarlas en detalle. Yo le insto a ser paciente con la necesidad de desarrollar este tema tan enormemente importante en la única manera posible de llevarla a cabo. ¡Hay demasiado por cubrir, y demasiado en juego, para desechar el libro al comienzo a causa de que usted puede ver algunas cosas mencionadas antes de que éstas sean explicadas completamente!

Lectura Fascinante

En el mundo, los libros de misterio a menudo son los de mayor venta. Todos parecen una “Novela Policíaca”. El significado de la instrucción de Cristo a su pueblo en los últimos días ha sido un MISTERIO!

Los misterios de las religiones del hombre siempre permanecen como misterios. Nunca son explicados—nunca resueltos—al final, y a los seguidores se les dice que lo acepten en fe. Por supuesto, la mayoría lo hace. No obstante, ¡los misterios de la Biblia pueden—y deben—ser entendidos (I Cor. 2:9-10)!

Lo que ha sucedido en nuestro tiempo es sinceramente una moderna “Novela Policíaca”. Como con un misterio involucrando un crimen, hay varios elementos críticos que deben ser traídos a la luz: el perpetrador, la víctima, la escena del crimen, el arma, el motivo y otra evidencia.

Aunque algunos crímenes permanecen sin resolver, ¡Cristo ha resuelto este misterio por medio y a través de su Palabra! Observaremos la Biblia interpretarse a sí misma en todo lo que cubrimos. ¡No necesitamos adivinar nada—en ninguna parte del libro!

Considere, la mayoría de las personas no piensan típicamente en explicaciones técnicas de la Biblia como “lectura fascinante”. Pero este libro es una excepción, esta es verdaderamente la historia nunca antes dicha—hasta ahora.

Si usted pone a un lado cualquier ofensa personal que pueda sentir al principio del libro, especialmente si sospecha que su grupo esta siendo descrito, aprenderá cosas más fascinantes—y atrayentes—de lo que ahora puede soñar. Y, si va más adelante en la lectura no será capaz de abandonarla.

El cuadro completo

Ahora le advierto: Este libro es explícito y directo, no está escrito de esta manera por casualidad, utilizo un lenguaje muy fuerte y gráfico, porque esto es lo que las circunstancias actuales exigen. ¡Las verdades esenciales están contenidas aquí y trato de comunicarlas en la manera más urgente posible!

Este libro es también muy completo. Lo que Cristo dice acerca de su pueblo, y a su pueblo, en la era final de la Iglesia es mucho más profundo de lo que a simple vista se ve, no obstante virtualmente nadie se molesta en considerarlo. Esa es la parte más grande del problema.

¿Con qué frecuencia oye, o ha oído alguna vez, a las personas discutir el significado de “unge tus ojos”? ¿Aunque hay un acuerdo general de que la era de Laodicea ha llegado, e incluso aunque Cristo ordena a Laodicea a hacerlo, cuándo fue la última vez —si la hubo—que usted se preocupó por esto? ¿Ha oído alguna vez un sermón acerca de este tema, por lo menos uno? ¿Quién pregunta realmente o habla acerca de “ungir sus ojos”? Casi nadie. Esto es porque virtualmente nadie cree que él ó ella podrían ser laodiceanos. ¿Así que, por qué examinar o estudiar lo que no podría aplicarse?

Para poder ver todo el cuadro—COMPLETO—que este libro presenta, y para entender lo que usted tiene que hacer para recibir la aprobación de Dios, tiene que leerlo todo. Cada sección edifica sobre la anterior—y cada capítulo edifica sobre el que le precede, causando que todo el libro se edifique conforme continúa. Comprenda que no es sino en los últimos capítulos que un gran número de elementos se atan completamente.

No pierda de vista el método en el cual el libro esta escrito.

¡Mientras que algunos sienten que se pueden “saltar” dentro del texto, y aún así entender el punto, esto no es posible! Ni se puede leer deprisa, le insto a estudiarlo muy cuidadosamente, y después leerlo una segunda vez con la Biblia abierta.

Los puntos, principios, escrituras y enseñanzas que se cubrirán no son suposiciones, hipótesis, teorías u opiniones. Son los hechos de nuestros tiempos—y son pruebas, directas de la Palabra de Dios, la historia, el Sr. Armstrong y la lógica básica, acerca de la verdad de lo que usted encara.

Observe que el cuadro completo de los acontecimientos al fin de la era, debido a la apostasía que azotó a la Iglesia de Dios Universal (IDU), se presenta y es explicado en detalle adicional en los libros listados al reverso de este libro. Varios sermones incluidos en nuestro Paquete de Explicación para los Dispersados, también arrojan luz sobre las verdades explicadas en este libro. Cabe notar que esto es especialmente cierto de la serie de 2 partes de “El Cuerpo de Cristo: ¡Cómo la mayoría ya no está en él—pero supone que sí!” Estos son quizás los dos más importantes sermones que yo alguna vez haya dado. Esta serie crucial trabaja directamente con este libro. Cada uno ayuda a entender completamente lo otro, junto con la serie de la “Una sola Verdadera Iglesia” que se ofrece por la misma razón. Donde se haga necesario ciertos principios del paquete se repetirán en este libro a causa de su aplicación directa a la advertencia de Cristo. También serán necesarias algunas repeticiones dentro del libro. Esto sucederá cuando diferentes aspectos de puntos relacionados necesiten ser tratados de nuevo.

¡Para las mentes razonables, este libro explicará más allá de toda duda exactamente cómo “ungir tus ojos”—y exactamente a quién se dirige la advertencia!

El tiempo de Cristo para revelar este vital entendimiento ha llegado. Pero primero debe fijarse el escenario y esto tomará tiempo.

CAPÍTULO UNO – ¿QUÉ SUCEDIÓ REALMENTE?

La historia del mundo está repleta de historiadores que re-visitan, re-examinan, revisan e incluso re-escriben completamente la verdad de eventos para reflejar la corriente actual que las circunstancias parezcan dictar. Ellos traen su propia agenda y visión mundial a la historia.

De la misma manera, dentro de la Iglesia, miles, ya sea, han olvidado o nunca habían entendido siquiera los hechos más fundamentales de lo que ha sucedido desde la muerte del Sr. Armstrong. El quién, qué, cuándo, dónde, por qué y cómo de la historia reciente de la Iglesia han sido hechos borrosos casi más allá del reconocimiento por las personas que creen tener una comprensión de lo básico.

Un breve repaso prepara el escenario para el resto de este capítulo.

Una Breve Historia

Herbert W. Armstrong murió a principios de 1986. En resumen, he aquí lo que le siguió. En los años después de la muerte del Sr. Armstrong, falsos líderes capturaron la corporación de la iglesia y dejaron de creer y enseñar todas las doctrinas reveladas a través de él. Con el tiempo, estos hombres completamente tiraron fuera la verdad y destruyeron la iglesia visible, dejándola espiritualmente muerta. Subsecuentemente, varios ministros dejaron la Iglesia de Dios Universal para formar organizaciones compuestas de hermanos disconformes con los cambios que habían ocurrido.

Para la primera mitad de la década de 1990, aproximadamente el 80 por ciento de la Iglesia se apartó completamente de la verdad. El restante 20 por ciento se esparció en varios grupos manteniendo varios grados de la verdad. La mayoría concordaban en ciertas doctrinas básicas, pero diferían en muchas otras.

El problema se define mejor de esta manera: Mientras que la mayoría estuvo de acuerdo a que estaban en desacuerdo con el Sr. Armstrong en varias doctrinas, no podían convenir en lo que estaban en desacuerdo. Como resultado, miles se encontraron a sí mismos incapaces de “caminar juntos” (Amós 3:3) en la unidad que la Iglesia una vez gozó. Así, se esparcieron en muchos lugares—donde podrían reunirse con otros de creencias relativamente similares. No obstante, en cada caso, estos grupos generalmente se consideraron a sí mismos como “firmes por la verdad”.

Una vital distinción debe hacerse en este punto. Estas organizaciones no deben ser confundidas con los primeros grupos que se fueron en los años setenta, antes de la muerte del Sr. Armstrong. Estos nacieron de una rebelión contra la verdad y el gobierno de Dios cuando la Iglesia estaba en la vía correcta. La mayoría de los hermanos una vez fueron capaces de reconocer que ninguna de estas organizaciones era de Dios—punto. El tiempo, acompañado con la ceguera que ha descendido sobre la mayoría del pueblo de Dios, han nublado la capacidad de la mayoría incluso para ver este tanto. Muchos ahora consideran a éstos primeros grupos como una adicional y viable opción. Esta nueva posición representa un asombroso revés de entendimiento.

Ahora veamos brevemente el perfil de los grupos que aparecieron después que la verdad comenzó a ser tirada fuera de la Iglesia.

En diciembre de 1989, se creó el primer verdadero grupo “dispersado”. Esta organización eventualmente llegó a ser hogar para varios miles, que fueron allí creyendo que les ayudaría a retener toda la verdad restaurada.

En diciembre de 1991, salió otro pastor, reclamando que la Obra estaba terminada y que el Sr. Armstrong había puesto demasiado énfasis en esto. A través del tiempo, varios cientos de personas llegaron y se fueron de su grupo.

En enero de 1993, se formó otro grupo. Esto ocurrió después de que un evangelista antiguo que lo comenzó le pidiera al sucesor del Sr. Armstrong que le permitiera permanecer en la IDU “como un Anciano Local” de la Iglesia. Sólo después de ser denegada su petición fue que él comenzó su grupo y rápidamente creció en tamaño.

En Mayo de 1995, se formó el grupo más grande, consistiendo de muchos ministros y ciertos líderes de alto rango de la IDU, y muchos miles de hermanos. Este grupo finalmente había decidido terminar su inacción después de presenciar casi 300 cambios doctrinales. Estos se organizaron bajo el liderazgo de un comité electo, el cuál en turno elegía al líder del grupo.

En 1998, los últimos dos grupos sufrieron grandes divisiones dentro de sus filas, cada una involucraba de 1.500 a 2.000 hermanos. Estas separaciones eran esencialmente luchas por el poder, y eran casi completamente sin relación con la doctrina. Estos mismos grupos desde entonces han experimentado divisiones adicionales de grupos más pequeños. El grupo de 1989 también ha sufrido numerosas divisiones, a menudo teniendo que ver con administración y gobierno dictatorial, pero más a menudo con doctrina, a causa de las absolutamente blasfemas enseñanzas no bíblicas, sin sentido, que enseña su líder.

Como la inmensa mayoría que se quedó en Sardis, el grupo de 1995, habiendo empezado con muchas doctrinas falsas ya implementadas, puede que prontamente se salgan totalmente de la cristiandad. Esto es a causa de que continúan aceptando más herejías y diluyendo las verdades restantes que les quedan. Es más probable que el fin de la era y la Gran Tribulación acortará su lento pero cada vez más acelerado viaje de regreso al mundo.

Por otro lado, el líder del grupo de 1989 ya se ha apartado completamente de Dios, llegando a ser tan falso como los apóstatas originales. Trágicamente, otros cercanos a él en el alto mando parecen estar siguiendo su guía. Esta organización ha desarrollado dos mentalidades—los que están de acuerdo con los muchos títulos y oficios asumidos por el líder y los que no. Tal parece que más separaciones pueden ser inminentes allí, con los sobrevivientes buscando a dónde ir o dándose por vencidos completamente.

El resultado de todo esto ha sido que el grupo de 1993 (que ahora se está haciendo más pentecostal y sufriendo de severos problemas internos), y un par de otros grupos más pequeños, se sientan cómodamente—y satisfechamente—en medio, creyéndose a sí mismos más equilibrados, amorosos y “capaces de crecer” que el grupo de 1989, y más celosos y doctrinalmente fieles que el grupo de 1995. Estos grupos de “en medio” generalmente se consideran a sí mismos como la mejor opción—y el “verdadero remanente de Filadelfia”. Por tanto, será más difícil para ellos poder ver su condición en la verdadera luz.

¡Aprenderemos por qué ninguno de éstos grupos podría representar ni remotamente a Filadelfia!

El Sr. Armstrong gritó las advertencias

A través de todo su ministerio, el Sr. Armstrong “clamó a voz en cuello y no se detuvo” al cumplir con su responsabilidad de advertir a aquellos que se dirigían al castigo—a la calamidad repentina. Él siempre “levantó su voz como trompeta,” nunca preocupándose por lo que pensaba la gente. Él les dijo lo que necesitaban oír, sin ninguna consideración para lo que ellos pudieran haber querido oír.

Con una audacia, fuerza y lenguaje descriptivo constantes, el Sr. Armstrong continuamente practicó—en realidad, obedeció—Isaías 58:1. Él vio la clara responsabilidad de advertir a aquellos—ya sea del Israel físico o del espiritual—quienes se estaban dirigiendo hacia la Tribulación. Debemos examinar cómo él lo hizo, tomando tiempo extra conforme lo hacemos, para que nunca dude usted del enfoque del Sr. Armstrong hacia aquellos que se dirigían hacia ciertos desastres, si no despertaban.

Enseguida hay una serie extensa de citas urgentes del Sr. Armstrong. De hecho, ésta es su voz, cumpliendo su responsabilidad de advertirle a usted ahora. Más tarde, leeremos las declaraciones de otras áreas específicas de lo que él enseñó, las cuáles se aplican directamente a la orden de Cristo de “unge tus ojos”. Esto sucederá periódicamente a través de todo el libro.

Tenga cuidado de no encontrarse a usted mismo ofendido por la fuerza del lenguaje del Sr. Armstrong, el cual tal vez usted no ha escuchado por muchos años. Más bien, saboree sus palabras, comenzando cuidadosamente a reflexionar sobre su propia condición. Estas citas fijan el tono para la forma como he tratado de escribir todo el libro. (La mayor parte del énfasis es del Sr. Armstrong, y algunas veces—generalmente en cursiva—es mío a través de todo el libro).

“Hermanos, estoy terriblemente AFLIGIDO y descorazonado por los informes de todas partes, que MUCHOS de nuestros miembros se encuentran TIBIOS, o completamente LETÁRGICOS, espiritualmente. Si es USTED uno de esos, tengo que advertirle—puede que usted no vaya en camino al Reino de Dios—¡sino en camino a su FIN al LAGO DE FUEGO!”

“Los informes indican que muchos han ‘venido’ a la Iglesia de Dios de esta manera: Ellos han llegado a VER y a SABER realmente que ésta es, verdaderamente, la Iglesia de DIOS. Saben que hay terribles PROBLEMAS MUNDIALES justo adelante. ¡Han oído de cómo la Iglesia de Dios será llevada a un LUGAR DE REFUGIO . . . Así esta gente viene, egoístamente, por un tipo de SEGURIDAD física y espiritual—¡para asegurar su PROTECCIÓN cuando la Gran Tribulación estalle sobre el mundo! Pero NO están ellos mismos ‘¡encendidos por DIOS!’ ¡Son HARAGANES espirituales! ¡Y Dios no les dará protección!”

“Si ése es su caso, ¡PERMÍTAME QUE LE HAGA ARDER LOS OÍDOS antes que el Dios Todopoderoso lo haga arder a USTED en el Lago de FUEGO! ¡Si ésa ha sido SU actitud—si USTED está sólo de parte del OBTENER, y EVITA ayudar, y dar a la causa de Dios, entonces yo le digo con la AUTORIDAD DE JESUCRISTO, si no se ARREPIENTE PRONTAMENTE, y cambia . . . usted NO TIENE PARTE EN LA IGLESIA DE DIOS! Usted es parte del DESECHO espiritual PODRIDO, CORROMPIDO que se ha atorado DENTRO DEL CUERPO ESPIRITUAL DE LA ESPOSA DE CRISTO . . . ” [nota del editor: ¿Le ofende este lenguaje—ó le levanta y le incita a la acción?]

“Y si ESO no le hace zumbar los oídos, y le DESPIERTA, entonces Jesucristo le dice a USTED a través de mí, que ¡USTED está en peligro del Lago del Fuego!”

“¿Alguna vez leyó de la experiencia de Gedeón al escoger a los hombres para la batalla? Había 32.000 hombres. ¡Tenemos cerca de 32.000 miembros adultos actualmente BAUTIZADOS (o profesándose miembros) en la Iglesia de Dios hoy! Dios hizo que Gedeón les proclamara: ‘Quién tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron del pueblo 22.000; y allí quedaron 10.000.’ Luego Dios los PROBÓ, y, finalmente, ¡SÓLO 300 de entre esos 32.000 fueron escogidos por el ETERNO viviente!”

“¡OH HERMANOS! ¿TIENE que ser de esa manera con la IGLESIA de Dios hoy—el propio CUERPO del Cristo viviente?”

“A menos que yo los EMPUJE—TIRE de ustedes—les RECUERDE que actúen en esta OBLIGACIÓN PARA CON DIOS Y SU OBRA, ustedes no van por el camino de Dios—ustedes se tiran al suelo y se DAN POR VENCIDOS . . . ”

Carta a los hermanos, 2 de Marzo de 1967

“El mundo se ha sumergido en un sueño de complacencia e indiferencia espiritual.”

“Está demasiado ocupado gozando esta prosperidad recién descubierta, bronceándose bajo el confortable sol del lujo, como para preocuparse acerca de lo que la inminente III Guerra Mundial NUCLEAR le TRAERÁ, a menos que lo prevenga el Dios Todopoderoso, ¡la simple extinción de la vida humana de sobre este planeta!”

“Las palabras suaves y los discursos bonitos no despertarán a las personas de este agradable sueño. ¡Se necesita de una SACUDIDA!”

“Personal del editor,” PV, Septiembre. 1965

“El mensaje de Ezequiel es para nuestros tiempos—una advertencia profética ¡para Los Estados Unidos y Gran Bretaña, ahora!

“Siempre ha sido el caso que los verdaderos profetas y ministros de Dios han permanecido firmes casi solos, y opuestos por la abrumadora mayoría en Israel. Esa es la vieja historia de Israel. Y esto sigue siendo cierto el día de hoy.”

“Ezequiel cataloga nuestros pecados—nuestras costumbres y caminos los cuales nos parecen rectos a nuestros propios ojos pero que son contrarios a las leyes de Dios y una abominación a SUS ojos.”

“¡Nuestra gente hoy en día no puede ver en qué estas cosas hagan alguna diferencia! Pero Ezequiel dice que los predicadores han engañado al pueblo, y lo han hecho errar. Ellos han tolerado todas estas cosas, hasta que la gente ¡ha perdido la VERDAD pura de Dios!”

“¡Entre tanto, nuestro trabajo es ADVERTIR a Los Estados Unidos y Gran Bretaña de lo que vendrá! Gritar la advertencia de salir de BABILONIA (Apoc. 18:4)—de que aquellos que hacen caso pueden encontrar a Dios ahora—pueden venir bajo su protección divina (Salmos 91), y que a través de una vida verdaderamente llena del Espíritu Santo obediente al CAMINO DE DIOS y sus leyes, sean preparados para llegar a ser un gobernante o un maestro en el pronto venidero Reino glorioso de Cristo!”

“¿Invadirá Rusia a Los Estados Unidos? ”, PV, Noviembre 1948

“Hay momentos, debo admitirlo, en que me siento impotente, inútil, y frustrado. Me pregunto si cualquiera de nuestros lectores podría ponerse a sí mismo en mi lugar, y darse cuenta de lo que veo y sé, y de cómo me siento.”

“¡Sí, millones están oyendo la última seria y desesperada ADVERTENCIA de Dios! ¿Supondría usted que ése hecho me llena de gozo, y que recorre mi ser con regocijo? ¡Pues no! En lugar de eso, ¡me siento derrotado—FRUSTRADO!”

“¿Sabe usted por qué? Porque veo, como Cristo dijo acerca de su predicación al pueblo, que ellos viendo no ven, y oyendo no oyen, ni tampoco ENTIENDEN. ¡Sólo en Níneve fue que la gente alguna vez cedió a una advertencia!”

“Me da un sentimiento de completa futilidad—de hacer un esfuerzo supremo, de luchar a través de los años con todas mis fuerzas y energía, además de toda la inspiración que he podido recibir de Dios—sin embargo es como estar dando vueltas en un molino—en realidad ¡sin hacer ningún progreso!”

“Personalmente, ¡VEO lo que nos espera! Me llena de TERROR frenético—por la seguridad de toda la gente que amo—personas que podrían ser libradas y protegidas de las catástrofes que están acarreándose a sí mismas—así como yo plenamente espero ser librado por medio de la protección sobrenatural de Dios—¡PERO ELLOS NO LO SERÁN!”

“¿ENTENDERÁ USTED? ¿Hará caso—y librará su propia preciosa vida de las cosas que vendrán? ¿TOMARÁ la advertencia?”

“Dios dice que si nosotros mismos vemos venir estas cosas, y les ADVERTIMOS, estamos absueltos—su sangre no estará en nuestras manos. Pero eso no es suficiente para estar satisfecho—salvar sólo mi propio pellejo. ¡¡QUIERO VERLO SALVADO A USTED TAMBIÉN!!”

“Plática de corazón a corazón con el editor”, PV, Abril de 1956

“Si alguien me dice que mi casa está en llamas, no me burlaré de él ni me rehusaré a tomarlo en serio. ¡Iré a ver, y ME ASEGURARÉ! Si está equivocado, entonces por lo menos SABRÉ que mi casa está a salvo. Aprendí hace años que puede ser muy peligroso el ASUMIR descuidadamente, ó el simplemente dar por sentado las cosas. Es mucho más sabio y seguro el obtener toda la INFORMACIÓN, y luego hacer una decisión.”

“Y la VIDA de uno por la eternidad vale mucho más que su casa.”

“Les he dado la Palabra de Dios fielmente. Esto no es popular. No es lo que la popular mayoría les dice a ustedes.”

“Mi responsabilidad termina con ADVERTÍRSELO. He clamado a voz en cuello. He alzado mi voz.”

¿Cuál día es el sábado cristiano? (1976), Págs. 7, 107

“Dios envió a sus profetas—A SU DIVINO HIJO—a sus apóstoles—a sus verdaderos ministros, implorando a un mundo obligado a escoger—advirtiéndole a este mundo del inevitable resultado de su necia rebelión”.

“La mayoría de la gente hoy se encuentra como la persona que está profundamente dormida, teniendo un sueño placentero. Cuándo uno trata de despertarla para decirle que su casa está en llamas y que está a punto de quemarse, soñolientamente protesta:”

“¡No! ¡No me despierte! Váyase—¡déjeme dormir!”

“¡Bueno, escúcheme! ¡Su casa está en llamas!”

“¡Tengo que advertir a la gente—o su sangre será demandada de mi mano! Dios Todopoderoso me ordena, ‘CLAMA A VOZ EN CUELLO, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión’ (Isa. 58:1). Dios no dice susúrrales al oído. El no dice, ‘predica cosas suaves y melosas que relajen a la gente’. Él me dice que levante mi voz—que ¡CLAME EN VOZ ALTA!—que ¡RETUMBE su advertencia!”

“¡El tiempo para predicar suave, delicada, susurrante, y tranquilamente ha pasado!”

Yo no hablo suavemente, tranquilamente, en el aire. ¡CLAMO EN VOZ ALTA! Yo no me detengo¡les digo la verdad con todo el poder que Dios me da!”

“Buscamos, no el complacer a las personas, sino sólo obedecer a DIOS, y ayudar y SALVAR a las personas—¡por amor a ellas!”

“En su Mensaje a su verdadera Iglesia de este tiempo, la cuál está entregándose a sí misma para ser su instrumento para clamar esta misma advertencia, y llevar el EVANGELIO DE CRISTO al mundo, Jesús dijo: ‘Por cuanto has guardado la PALABRA de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba (La Gran Tribulación— el DÍA del Señor), que ha de venir sobre el mundo entero’ (Apoc. 3:10). Pero a aquellos que son tibios, despreocupados, indiferentes, Cristo dice que Él los vomitará de su boca (Apoc. 3:16)”.

“ Me siento exactamente como el profeta Jeremías se sintió, cuando Dios le reveló la destrucción próxima a venir sobre la tierra de Judea, a causa de los pecados de los judíos de su época. El ejército Caldeo del Rey Nabucodonosor estaba a punto de marchar sobre Jerusalén. Jeremías lo vio—prácticamente. Pero el pueblo estaba PROFUNDAMENTE DORMIDO. Esto hizo que Jeremías enfermara hasta las entrañas”.

“¡Mis entrañas, mis entrañas!” Jeremías exclamó, apretando sus manos fuertemente alrededor de su abdomen. “¡Me duelen las fibras de mi corazón! ¡Mi corazón se agita dentro de mí, no callaré!” (Jer. 4:19)”.

“¡Sí, yo sé cómo se sintió Jeremías!”

“¿PIENSAN USTEDES QUE ME PUEDO QUEDAR CALLADO, HOY? ¡Dios me ha revelado el peligro en que ustedes se encuentran! También puedo ver su letargo.”

“Unos cuantos me han escrito sus quejas y críticas. ¡Unos cuantos no han querido VER ilustraciones reales de lo que SUCEDERÁ EN LA VIDA REAL! Unos cuantos han amenazado con dejar de leer LA PURA VERDAD . . . ”

“ . . . Si por la gracia de Dios, a través de su poder, yo puedo hacer esto lo suficientemente REAL, puedo ser el medio para salvar a algunos de ustedes. ¡Y sus vidas son MUY VALIOSAS! Cada uno que se salva vale todo el esfuerzo—toda la crítica de los que quieren las cosas suaves y melosas y los engaños—toda la persecución”.

“Su vida es muy valiosa. ¡Es un HIJO DE DIOS en potencia! ¡Espero verle, y conocerle, y AMARLE, en el reino de Dios! ¡Sí, su vida es muy valiosa para MÍ! Estoy tratando de DESPERTARLE a la realidad, si puedo. ¡Critiquen y condénenme . . . no puedo hacer nada más que HACER ESTA ADVERTENCIA CLARA! ¡Esta es motivada por un espíritu de AMOR! ¡Que Dios le AYUDE a despertar y HACER CASO!

Sí, yo sé, PV, Feb./Marzo 1955

¿Le molesta que haya citado tantas veces y de ésta manera al Sr. Armstrong? ¿Piensa que fue presuntuoso de mi parte? Si es así, ¿por qué?

Los principios y la verdad de las palabras del Sr. Armstrong son eternos. Claro está, él ya no está aquí para proclamar—gritar—estas advertencias él mismo. ¡Alguien más lo tiene que hacer por él, reconociendo que el peligro del que él habló es ahora mucho mayor—más INMINENTE—mucho más cercano a los que no han hecho caso de él!

Todos los ministros de Dios deben poseer el corazón de un pastor. Los verdaderos pastores aman al rebaño de Dios, y deben estar preparados a dar su vida por ellas. Dios dice que Él castiga a cada hijo que ama (Prov. 3:11-12; Heb. 12:6-11), y Él a menudo usa a sus siervos para traer su castigo. Si el resto de este libro le ofende, eso puede ser bueno—si lo mueve a la ACCIÓN. Si usted prefiere resentir mis palabras, este es un precio que estoy preparado a pagar—con la esperanza de que entonces podría despertarle más adelante a lo que usted tiene que hacer.

Ya no tenemos tiempo en esta era de hablar de otra manera sino atrevidamente. Pero el hacer esto—y con AUTORIDAD—tiene un precio. ¡Continuaré haciéndolo—no importa el precio para mí personalmente, y no importa qué tantos pocos o muchos estén dispuestos a pagarlo con nosotros! Los que no pagarán el precio de Dios ahora deben reconocer que la profecía revela que el precio pronto aumentará dramáticamente para su pueblo—y para todas las personas en la tierra.

¡Grabe esto claramente en su mente: todavía no es demasiado tarde para abandonar a la mayoría y escapar lo que ellos tendrán que padecer!

Demostrando que personas de dos condiciones huyeron

Con el tiempo, llegó a ser aparente que cuando la IDU dejó completamente la verdad, dejándola una iglesia muerta, los hermanos de dos eras diferentes de la Iglesia (Filadelfia y Laodicea)—realmente dos CONDICIONES diferentes—fueron forzados a huir. Ellos hicieron esto en un modo mezclado. Este proceso de salida de la IDU continuó a través de los 90s.

Antes de continuar, y antes de que uno pueda entender todo lo que ha sucedido desde entonces, tenemos que reconocer que aquellos que reflejan a Laodicea y aquellos que reflejan a Filadelfia ¡ambos dejaron la Iglesia de Dios Universal! Concluir de otra manera es creer que la IDU es todavía parte de Laodicea—y cualquiera que cree esto ya sea ¡ya no entiende ó nunca entendió a Dios, la Biblia ó la verdad—punto!

Por tanto, la salida de la apostasía siempre ha sido un proceso de dos etapas. Permítame explicarle.

Cuándo el liderazgo de la IDU se rebeló en contra de Dios y apostató completamente, como hemos explicado, todas las mentes convertidas allí fueron forzadas a salir de esa organización para sobrevivir espiritualmente. La vasta mayoría desde hace mucho que lo hizo. Y éste fue el primer paso. (Quizás todavía podrían salir algunos pocos más de los últimos.)

El segundo paso asemeja la disposición del Sr. Armstrong de salir de la era de Sardis para servir completamente a Dios. Hoy, aquellos ya sean de ó queriendo regresar a la condición de Filadelfia (la sexta era) tendrán que subsecuentemente partir de entre el dominante “remanente” de Laodicea de Apoc. 12:17, representado por varios grupos principales (y por lo menos unos cuantos más pequeños). Este paso ha sido mucho más confuso y difícil de entender para la mayoría.

¡Por supuesto, la profecía muestra que la gran mayoría nunca reconocerá ni aceptará la necesidad de tomar el segundo paso! Es muy parecido a la proverbial “rana en la olla”, flotando en el agua que lentamente se va calentando hasta hervir. Dentro de poco, la rana está demasiado cocinada para escapar.

A diferencia de la rana, aquellos que están dispuestos a tomar el segundo paso saben que tienen que escapar del agua caliente—destinada a estar mucho más caliente en la Tribulación. En un extraño giro de las circunstancias actuales, los que quieren escapar de ser hervidos en el agua caliente tienen que aumentar realmente su propia temperatura para poder lograrlo.

Este libro demostrará claramente—más allá de toda duda—que Cristo ha establecido—reconstituido realmente—su única unificada Iglesia y Obra para aquellos que tengan la vista clara y que estén dispuestos y lo suficientemente fuertes para dar ambos pasos. Y, gradualmente, más y más hermanos fieles se están apartando de la séptima era. ¡Todos los que aman la completa, pura e in-comprometida verdad, como la Iglesia entera una vez la entendió, y quieren terminar la Obra de Dios, como la Iglesia una vez lo hizo, ahora tienen un lugar para hacerlo!

Olvidándose de lo que usted alguna vez reconoció

A causa de que fui despedido a principios de 1993, pude observar y aconsejar a una gran cantidad de personas que huían de la apostasía muy al principio. Ellos estaban viendo cosas que miles de otros, que les siguieron después, no podían ver todavía. Muchos alguna vez supieron que tenían la obligación de actuar, aunque decenas de miles no tuvieran el valor de tomar una decisión de permanecer firmes y salir. He aquí una verdadera ironía. Entendamos esto.

Mirando hacia atrás, sabemos que la IDU se apartó completamente de Dios. Ellos echaron fuera prácticamente todas y cada una de las doctrinas, y los detalles que éstas contenían, que todos nosotros alguna vez identificamos como verdad. De nuevo, esto descalifica a esa organización de ser considerada en la ecuación de Dios para su Iglesia. Por lo menos este tanto es generalmente, aunque no completamente, entendido.

He aquí el punto. Miles no estaban seguros de esto justo antes de los principios de 1995, cuando muchos ya habían salido o estaban en el proceso de salir de la IDU. Por tanto, una realidad fascinante se hace evidente: muchas personas estaban dispuestas a salir de la IDU cuando creyeron que ésta era Laodicea. ¡Hicieron esto creyendo que era necesario para poder seguir siendo filadelfianos!

Pero un cambio dramático ha ocurrido. ¡La mayoría de los hermanos se han vuelto renuentes a dar un paso idéntico—POR SEGUNDA VEZ—que alguna vez sí estuvieron dispuestos a dar!

Muchos miles de hermanos oyeron alguna vez la serie de mis sermones de las “90 Razones para Seguir la Verdad” (dados de 1993-94). Estas razones tienen la misma exacta aplicación—una vez más—que tuvieron cuando el pueblo de Dios salió de la IDU. En un sentido, son aún más aplicables ahora—y cubro varias de ellas a través de todo el libro, con una sección cerca del final dedicada a muchas más. Los que las han oído, recuerden que una de las primeras “90 Razones” explicó que los objetos toman eventualmente la temperatura del cuarto que ocupan. ¡Este sigue siendo aún el mismo peligro para todo el pueblo de Dios!

He aquí la diferencia ahora—y esto es lo que está confundiendo a tantos. Los grupos dispersados, grandes y pequeños, se han convertido de hecho en la Iglesia laodiceana que una vez pensamos la Iglesia de Dios Universal seguiría siendo. Su aceptación de una mezcla de doctrinas correctas y erróneas, continuamente agregando más que están erradas, y ahora reflejando lo que la IDU enseñó a principios y a mediados de la etapa de la apostasía, lo prueban. (Otros de nuestros libros para los grupos dispersados demuestran esto más allá de toda duda.)

¿Por qué entonces muchos permanecen entre ellos? ¿Qué sucedió con la convicción de la mayoría, cuándo estaban dispuestos a unirse a un grupo pequeño aunque la mayoría no lo hiciera?

Yo lo comparo a lo que Pablo dijo en Gálatas: “corríais bien; ¿quién os estorbó para no [ya no] obedecer la verdad?” (5:7). Este versículo se ha cumplido en las vidas de muchos miles del pueblo de Dios. ¡Ellos dieron correctamente el primer paso—luego se detuvieron en seco!

Por supuesto, el grupo más grande de los dispersados, que se formó en la primavera de 1995, puede ser la excepción a lo que he dicho. He aquí la razón.

Este fue el único grupo (esencialmente el último en formarse) que dejó la IDU mientras que simultáneamente se salía completamente fuera de la pantalla del radar cristiano. Cuando el Pastor General anterior tiró fuera la Ley, el sábado, los Días Santos, el diezmo y el conocimiento de las carnes inmundas, fue quitada toda duda acerca de si el remanente de la IDU permanecería como Laodicea.

(Más que cualquier otro, el grupo de 1995 casi pareció empeñado en demostrar que ellos son los laodiceanos. Hablaremos luego de cómo su formación está sutilmente confundiendo a muchos miles que no están con ellos. Mantenga esto en mente. Habiendo demostrado su habilidad de tolerar mucha más herejía que los que habían salido al principio, las personas en este último grupo pueden ser los menos probables a entender lo que acabo de explicar).

La vasta mayoría del pueblo de Dios está todavía en Laodicea. Simplemente no están reteniendo lo que tenían completamente y no son filadelfianos—pero se engañan a sí mismos creyendo que lo son. ¡A muchos hoy en día les gusta hablar del “ambiente laodiceano”, como si el problema no fueran las organizaciones laodiceanas, formadas por individuos laodiceanos—de la misma manera que las organizaciones de Sardis, estaban formadas de individuos de Sardis!

Se hará sencillamente claro que esto es asunto de organización, y las organizaciones se componen de INDIVIDUOS, de los cuales usted es uno. No es meramente un asunto de ambiente, como tantas personas incautas parecen estar dispuestas a creer.

Cuando el tiempo de huir llegue

Miremos adelante por un momento. Existe ahora un tipo de “fe” mística, supersticiosa y ciega de que todos los filadelfianos mágica—y simultáneamente—llegarán a Petra, o dondequiera que se encuentre el lugar de refugio. Vendrán, según cabe suponer, de muchas organizaciones y grupos. La gran mayoría hoy, de aquellos que todavía creen en un lugar de refugio literal, han aceptado la idea de que Cristo reunirá a los filadelfianos de entre todos los grupos dispersados cuando sea tiempo de huir.

¡Esta teoría es errónea, en realidad ridícula—y puede ser probada que es imposible! No obstante, son muchas las personas que parecen creerla.

Imagínese a millares de personas que llegan a la entrada del lugar de refugio con una cantidad de ideas doctrinales diferentes y enfoques diferentes del gobierno. Estarían viniendo de diferentes organizaciones, que practican diferentes creencias y diferentes tradiciones, siguiendo a diferentes líderes—sus favoritos. Habría una confusión masiva tan sólo con la pregunta de cuál líder seguir, no digamos de la división causada por todas las otras doctrinas que algunos quizás piensan que deberían o no ser creídas o practicadas. Leales a sus organizaciones predilectas, como el mejor grupo del cual venir, la mayoría nunca sería capaz ni siquiera de convenir en quién debería ser el líder, mucho menos de cuál forma de gobierno él debería de emplear. Y en el ambiente actual, no hay duda que las personas querrían que sus voces fueran oídas en este asunto. (Y luego está la otra pregunta de cómo las personas en muchas organizaciones recibirían y reconocerían simultáneamente la señal de Dios para huir.)

¡Repitamos esta declaración de nuevo para dar énfasis: Todos habrían estado practicando formas totalmente diferentes de gobierno—bajo diferentes líderes —en grupos que difieren—con diferentes creencias y tradiciones—y habiendo estado así por años!

Dios NUNCA premiaría a tales grupos y personas confundidas con su protección. Hacer esto sería juntar la confusión de los que no han retenido la verdad con la unidad y la claridad de los que lo han hecho. ¡Capte este entendimiento central! Dios nunca permitiría que existieran tales imposibles circunstanciastal terrible DIVISION—en el lugar de refugio. Los supuestos “filadelfianos” de todo tipo y color no podrían llegar con tal mezcolanza de ideas diferentes, y ser capaces de evadir Amos 3:3, permitiéndoles “caminar juntos” en desacuerdo con otras clases muy diferentes de “filadelfianos” en tan constreñido lugar por 3½ años.

Espero que nadie sea tan ingenuo como para creer que hay muchas personas fieles (“filadelfianos”) escondidos invisiblemente en cada organización quienes secretamente están reteniendo y practicando cosas que el resto de su organización no. Usted no puede decidir, en efecto: “Yo seré un filadelfiano en medio de todos estos laodiceanos. Yo no tengo que hacer realmente nada, ni tomar una posición ahora”.

Esto es pensar idénticamente a los que reclaman que ellos no tienen que comer panes sin levadura, durante los siete días, mientras tengan “los panes sin levadura de la sinceridad y la verdad” en sus mentes—sus “corazones”. Muchos en el mundo conocen y practican este versículo y otros como este exactamente de esta manera.

Dicho esto, esos poquísimos, que podrían ya estar ahora en el proceso de ungir sus ojos, y que podrían estar listos prontamente para tomar acción, también deben—y tienen—prontamente, que llegar a entender que tienen que salir de su grupo. Todos los demás que eventualmente salgan tendrán que primero ungir sus ojos para poder ver y llevar a cabo esto mismo.

El Sr. Armstrong repetidas veces explicó por qué debe haber completa unidad en la Iglesia de Dios. Mientras que ninguna organización puede reclamar que tiene su “boleto” automático para entrar al lugar de refugio (y hay un grupo que lo hace), ¡todos los que serán protegidos deben venir de un mismo trasfondo de común posición en administración y doctrina—dando a entender DE UNA MISMA ORGANIZACIÓN! Todos tienen que ver la verdad de la misma manera.

(Para aprender quién sí y quién no será protegido, tómese el tiempo de leer nuestro detallado folleto Dios Promete Protección—¿LUGAR DE REFUGIO o Rapto Secreto?)

¡Es mi esperanza que después de leer “UNGE TUS OJOS”, usted rechazará el ilusorio, suave, tranquilizante (y trillado) canto de sirena (protestante) de que Dios lo aceptará a usted y a sus creencias “tal y como son”—sin importar su condición espiritual, sus creencias y la organización que usted ha elegido—y que luego le permitirá ser protegido de la Gran Tribulación!

Lo que el Sr. Armstrong enseñó acerca de gobierno, unidad y división

Usted no necesita creerme a mí en este asunto—usted puede leer las propias palabras del Sr. Armstrong. La primera cita le pide que “se detenga a pensar”. En un sentido, esta es la meta más grande de este libro. Tome tiempo de considerar cómo cada cita se entrelaza con el gobierno de la Iglesia, la unidad y la división. También observe que estas declaraciones abarcaron por muchos años el pensamiento del Sr. Armstrong:

“¿Qué acerca del cristiano ‘solitario’ que dice, ‘serviré a Cristo a mi propia manera’? ¿Qué acerca del que se va de la Iglesia de Dios para tener su propia relación privada con Cristo—para obtener su propia salvación—sin dar su parte del esfuerzo de la Iglesia para enviar el verdadero evangelio al MUNDO ENTERO?

“¿O, qué de aquél que sigue a un HOMBRE a causa de su personalidad, carisma o simpatía, o a algún otro grupo?

“¡Deténgase y piense!

“¿Se casará Cristo con varios grupos diferentes, que no están en completa armonía el uno con el otro—no obstante todos ‘profesan a CRISTO’?”

“Jesús dijo, ‘El que no es conmigo [y ya que Él es la Cabeza de la única y sola Iglesia de Dios, él llanamente quiso decir con él, donde él está trabajando—en la una sola Iglesia de Dios] contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama’(Mateo 12:30).

Jesucristo se casará con la única y sola verdadera Iglesia—no con varios grupos dispersados ó individuos dispersados.

“…El que trata de OBTENER su salvación fuera de la única Iglesia con la que Cristo se casará, está en el camino del ‘OBTENER’. ¡Aquellos lealmente en la Iglesia, están DANDO de sus oraciones, lealtad, ánimo y apoyo . . . al DAR las BUENAS NUEVAS al mundo—su ÚNICA ESPERANZA!”

“7 Pruebas de la Verdadera Iglesia de Dios,” PV, Septiembre 1979

“La Palabra de Dios enseña claramente que hay sólo UN Espíritu, y UN solo CUERPO (I Cor. 12:12-13, 20).”

“Ese ÚNICO CUERPO de Cristo, llevando a cabo SU OBRA, debe funcionar como una UNIDAD. Debe trabajar en armonía y unidad, en equipo, porque Dios no es el autor de confusión. No debe haber personas tirando en diferentes direcciones en ese único Cuerpo. No debe haber competencia, ni división. ¡Y cualquiera que a sabiendas promueve, o alienta a cualquiera a promover, tal discordia, competencia, y división, llega a ser el enemigo de Dios, y sirve al diablo y no a Dios!”

“Para que esta UNIDAD—esta UNIDAD de propósito y acción—esta ARMONÍA y el trabajo cooperativo en equipo, sean mantenidos y sean preservados en la OBRA de DIOS, Dios ha ordenado GOBIERNO EN SU IGLESIA. Y él ha facultado a su Iglesia con AUTORIDAD DIVINA”.

“Ese gobierno en la Iglesia de Dios es el gobierno de Dios, a través de Cristo, a través de apóstoles, a través de evangelistas, a través de pastores, a través de ancianos, ¡en ese orden!”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre? ”, BN, Octubre 1962

“Como hasta 1969, nosotros en la Iglesia de Dios, todos ‘hablábamos una misma cosa’”.

“¡Para 1978 muchos . . . ministros estaban hablando cosas diferentes! ¡Dios había retirado . . . su bendición y el poder que causó que durante 35 años la Obra de su Iglesia creciera en una tasa aproximada del 30 por ciento todos los años sobre el año anterior!”

“¿QUÉ CAUSÓ QUE DIOS RETIRARA SUS BENDICIONES Y SU PODER?”

“Precisamente la misma cosa que ahogó el crecimiento de la Iglesia de Dios en Corinto a partir del año 56 DC, 25 años después que la Iglesia fuera fundada en Jerusalén. ¡Ellos estaban siguiendo a diferentes líderes, hablando cosas diferentes, diluyendo las sagradas y preciosas verdades de Cristo!”

“El apóstol de Cristo escribió a la iglesia en corintio, en el año 56 DC, ‘Os ruego pues hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’” (I corintios1:10).

“Ellos estaban empezando a seguir diferentes líderes que enseñaban doctrinas diferentes. ¡La Iglesia estaba siendo dividida! ¡Y una iglesia dividida contra sí misma no puede permanecer!”

“¡Es sólo sentido común entender que si alguien enseña lo que él, personalmente, cree, o que si seguimos a diferentes líderes cada uno hablando su propia cosa, SOLAMENTE TENEMOS CONFUSIÓN!”

“Pero los autodeterminados entre nosotros aun . . . en el ministerio, ¡NO ENTIENDEN!” [Autor: ¿y usted?]

“Cristo Pone la Iglesia…en el carril doctrinalmente,” BN, Abril 1979

“¡Quiero que ustedes, hermanos, piensen acerca de lo que sucedió a la Iglesia de Dios en la década de 1970 y entiendan NO SEA QUE LA HISTORIA SE REPITA! Quiero que vean los ‘frutos’ de rebelarse en contra del camino y gobierno de Dios”.

“Después de todo, la cuestión básica durante todo el tiempo era aquella del gobierno de Dios en la Iglesia. Alguien que seguía a un liberal que, como el apóstol Pablo predijo, buscaba arrastrar tras sí seguidores (Hechos 20:30) dijo, ‘estamos liberados de ese gobierno de la iglesia y tenemos ahora una organización más libremente unida, y así es como nos gusta’”.

“La Iglesia está ‘edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un Templo santo en el Señor’ (Efesios 2:20-21). Note, la Iglesia está organizada y bien coordinada, no organizada con ramas que difieren y compiten”.

“Note usted Efesios 4, hay solamente una iglesia ‘bien concertada y unida entre sí’(ver.16)— integrada como con soldadura en un cuerpo bien organizado. ¿Y cómo organizó Él este cuerpo? ¿Cómo fue éste gobernado? ‘Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe . . . ’ (Efesios 4:11-13). No es DES-unidad o algún otro tipo de organización y gobierno. Pablo también dijo, ‘que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I corintios 1:10)”.

“Para hacer clara una de las razones—si no la razón principal—para el conflicto causado por el elemento liberal, yo cito de un periódico occidental. En una entrevista con un ex-ministro, que había buscado arrastrar tras sí miembros que le siguieran, fue declarado acerca de esta nueva división que ellos tienen ‘una estructura administrativa completamente diferente’”. [Nota del autor: Este es el problema en tantos de los grupos dispersados].

“En su mayoría . . . las disensiones del pasado en la Iglesia han sido acerca . . . del gobierno. ¡Los disidentes creen en un gobierno muy liberal—a la manera de Satanás y su mundo”.

“Nosotros que quedamos en la única y verdadera Iglesia nos dolemos por la pérdida de los que hasta el momento están reprobando en sus pruebas finales”.

“La historia reciente de la era de Filadelfia de la IDU”, WN, el 24 de Junio de 1985.

“ . . . La única y verdadera Iglesia NO ES UNA ORGANIZACIÓN DE HOMBRES, sino un ORGANISMO ESPIRITUAL. Mas ese hecho no impide organización”.

“Este organismo espiritual es el ‘Cuerpo de Cristo’ que existe para el PROPÓSITO de llevar a cabo LA OBRA DE DIOS”.

“Si cada individuo sale solo, independientemente, tratando de llevar a cabo la Comisión divina en cualquier manera que él ve conveniente, tendremos confusión, una casa dividida contra sí misma”.

“Cristo, en verdad, ha ORGANIZADO SU IGLESIA, TAN BIEN CONCERTADA y unida como un edificio físico que fue construido con la precisión de cada una de sus partes por el más hábil arquitecto.

“¿Qué es la Iglesia?” Reimpresión, 1970

“Pero aún es cierto que dos no pueden andar juntos si no estuvieren de acuerdo. Yo estoy de acuerdo con Dios y con Cristo la Cabeza de la Iglesia. Nunca diluiré la VERDAD que Él me ha revelado, ni de ningún modo transigiré con ella. TODOS NOSOTROS tendremos que estar DE ACUERDO con Dios y con Cristo Su Hijo, si hemos de andar juntos con ellos, al Reino de Dios.”

“Informes falsos acerca de Ted,” WN, 6 de Marzo de 1981

El Sr. Armstrong habló constantemente de organización, estructura y unidad absoluta dentro de la Iglesia, tan necesarias para estabilizar y apacentar al rebaño. Muchos hoy en día han llegado a creer que Cristo ya no requiere tan completa unidad—o que nunca era posible en primer lugar. Como resultado, creyéndolo anticuado, muchos ya ni siquiera buscan esto entre el pueblo de Dios y están contentos con pasar por alto muchas falsas enseñanzas dentro de su grupo dispersado.

¡Tales personas casi se han hecho ciegas POR ELECCIÓN!

El Sr. Armstrong dejó Sardis

Es bien sabido que el Sr. Armstrong lentamente cesó todo contacto con los grupos Sardis con los cuales él originalmente se reunió durante y después de aprender la verdad. Armado con los hechos necesarios para hacer la decisión correcta, él hizo una decisión consciente de separarse para no tener que comprometer lo que había probado.

Dada la misma opción de los años 30 (y suponiendo que usted hubiera podido saber entonces que el Sr. Armstrong se iba para establecer lo que llegaría a ser la era Filadelfia), ¿se habría quedado usted en cualquiera de los grupos dominantes Sardis de la quinta era? ¿Habría pasado usted por alto la oportunidad de unirse al diminuto grupo dirigido por el Sr. Armstrong? ¿Habría creído usted que usted podría ser ya filadelfiano, o que algún día podría llegar a serlo, mientras permanecía en el grupo de Sardis?

¡Por supuesto que no! ¿Por qué? Porque todos una vez entendimos que sólo los que salieron—los que se apartaron del compañerismo de ellos—la quinta era y de hecho se unieron con aquellos de la sexta era pudieron ser considerados parte de ésta. ¿Por qué entonces es que hay tantos que no están dispuestos a salir de un grupo de la séptima era? ¿Por qué se han olvidado ellos de que aún ahora—¡el día de hoy!—deben unirse activamente—deben hacer la obra—deben fraternizar—con los hermanos de la sexta era?

Aunque los laodiceanos son el pueblo de Cristo, en una condición débil y deplorable, Él no los puede estar guiando o a sus organizaciones. Otra vez pregunto, ¿por qué? ¡Todos deberían entender a estas alturas que Laodicea esencialmente significa, “el pueblo gobierna, juzga y decide”. ¡Fue Cristo quien dio a todos aquellos de la era final este nombre! ¡Sin duda Él entiende que Él no gobierna a la gente a la cual Él dio este nombre!

Aprenderemos más adelante que el Sr. Armstrong enseñó que el gobierno de Dios fue restaurado únicamente a la era de Filadelfia. Este es el único lugar donde la gente activamente retiene la verdad completa. Este es el único lugar donde Cristo está dirigiendo y está presente dentro del gobierno.

Esto es sencillo. Cualesquiera personas convertidas en Sardis (¿quedarán algunas poquísimas hoy en día?—Apocalipsis 3:4) nunca podrían ser consideradas filadelfianas a menos que ellas, dejaran de hacer excusas, dejaran Sardis y se unieran a Filadelfia. Lo mismo es cierto para cualquiera de“Tiatira”, de los cuales pocos aparentemente aún tienen por lo menos alguna idea (por muy bajas que sean las probabilidades de que alguno de ellos se convierta), en alguna parte del mundo hoy (Apoc. 2:25). Todos éstos eventualmente tendrían que venir al único unificado cuerpo de Cristo, y esto es lo que el Sr. Armstrong enseñó como desde los principios de 1954 respecto a aquellos que aún pudieran haber tenido el Espíritu de Dios en Sardis.

Si esto ha sido obvio por tanto tiempo para todos, ¿por qué es que tantos parecen incapaces de ver que los filadelfianos tienen que hacer lo mismo—que ellos tienen que estar separados de Laodicea para no ser parte de ella? ¿Por qué miles se exentan a sí mismos de lo que hemos reconocido por mucho tiempo acerca de otras eras de la Iglesia?

Seamos muy claros. Uno es laodiceano hasta que deje Laodicea, a pesar de todas sus excusas—sea uno un miembro lego, diácono, anciano, pastor o evangelista. Aún así, ¿cuántas personas podrán tener la mejor de las intenciones, pero nunca dejarán la comodidad y la familiaridad de su grupo, decidiendo más bien sólo considerarse a sí mismos “filadelfianos” donde ellos se encuentran?

Recuerde que Dios le dijo a Adán y Eva que no comieran del árbol del conocimiento del bien y del mal (Gen. 2:16-17). La gran lección de esta instrucción era EVITAR una mezcolanza del conocimiento verdadero con el falso. Esto ciertamente incluiría el conocimiento doctrinal correcto y falso. El Sr. Armstrong repitió esto veintenas, si no centenares de veces, cerca del fin de su vida. ¡Este tema constante era, real y literalmente, la esencia de su mensaje final a la Iglesia de Dios antes que él muriera!

Por supuesto, el Sr. Armstrong practicó esto él mismo a través de toda su vida. Esta renuencia a comprometer la verdad empezó con la decisión—y la disposición—de dejar su asociación con Sardis para tener compañerismo con un grupo diminuto, inicial de apenas diecinueve personas (seis de las cuales eran su propia familia en Octubre de 1933). Pero su determinación continúo hasta incluir todo otro encuentro posterior con el error que pusiera a prueba su resolución.

Mirando al pasado, no puedo menos que creer que Dios le permitió al Sr. Armstrong dejar éste a menudo repetido mensaje de los “dos árboles” como un fuerte testimonio—¡y advertencia!—a aquellos en la era final, que ahora parecen haberlo ignorado u olvidado completamente.

Se hará evidente en la conclusión que alguien tenía que ser comisionado para traerle a usted la próxima y probablemente final advertencia de Cristo, explicada en este libro.

CAPÍTULO DOS – EL ÚNICO LUGAR EN DÓNDE EMPEZAR

Hace muchos años, un comercial de televisión popular ilustró cómo la mayoría de las personas no estaban entonces dispuestas a usar el cinturón de seguridad al viajar en automóvil. Por supuesto, las leyes han cambiado y esto es ahora generalmente requerido en todas partes de los Estados Unidos, y en muchos otros países. El mensaje procuró convencer a las personas del peligro de no abrocharse el cinturón.

El comercial utilizó un refrán familiar—“los accidentes sólo les suceden a los demás.” Fue algo como sigue: “claro que todos sabemos que los accidentes sólo les suceden a los demás, pero, por si acaso usted es uno de ‘los demás’, por favor abróchese su cinturón.” El comercial tomó un giro diferente para captar la atención de la gente. Nunca oí las estadísticas demostrando si esto funcionó antes de que las leyes cambiaran, pero fue captado y operó sobre una premisa correcta en el pensamiento de la mayoría de los seres humanos.

La mayoría de las personas efectivamente viven su vida creyendo que las cosas malas generalmente sólo les suceden a los demás—a otras personas les da cáncer—las casas de otras personas se incendian o son azotadas por tornados—los hijos de otras personas mueren por sobredosis de droga—etcétera. La verdad es que por cada persona que está obligada a sufrir uno de estos trágicos acontecimientos, hay otra que probablemente creyó que tales atrocidades sólo pueden sucederles a otras personas.

Discerniendo Filadelfia y Laodicea

Dios entiende la naturaleza humana. Él reconoció que la tendencia natural de las personas a encubrir, unido con la naturaleza de la sociedad en los últimos días, daría a luz a la era final. Él también sabía que la mayoría de los hermanos vivos al final de esta era comenzarían con la suposición de que Laodicea es alguien más, en alguna otra parte—que este accidente sólo podría sucederle a otros. Por tanto, Él tendría que asegurarse de que nadie tuviera una excusa para accidentalmente escoger la era equivocada. Él tuvo que proveer una manera sencilla y clara para que todos aquellos hermanos humildes, determinados, y sinceros puedan SABER dónde Él está trabajando, para que ellos puedan escapar “la hora de la prueba”, profetizada a azotar al mundo entero (Apoc. 3:10; Lucas 21:35).

Dios espera y exige que cada persona convertida reconozca debidamente—correctamente discierna—las eras o condiciones de la Iglesia. Sin embargo, la mayoría están confundidos acerca de las identidades de Filadelfia y Laodicea (y, por supuesto, algunos ahora han rechazado la idea completa de que hay eras de la Iglesia).

¡Pero ellos no tienen excusa! He aquí la razón.

Regresemos a considerar a Sardis por un momento. Nadie que tenga un poco de entendimiento está confundido acerca de su identidad. ¿Por qué? Porque se nos enseñó quiénes eran ellos, por la Biblia, el Sr. Armstrong y la historia. De igual manera, todos fuimos enseñados también—por la Biblia, el Sr. Armstrong y la historia—cómo reconocer la identidad de Laodicea. (Más tarde examinaremos esto mucho más de cerca.)

Casi nadie se ha confundido u olvidado acerca de la identidad de la quinta era. Entonces ¿por qué son tantos los que se han confundido acerca de quién conforma la última era del pueblo de Dios?

¿Qué es lo que ellos han olvidado?

Entienda esto. Virtualmente nadie le dirá a usted que él es un laodiceano. Ni tampoco lo hará ningún grupo. No obstante esta era es ahora dominante. Por otro lado, virtualmente cada quién le dirá que es filadelfiano, y así lo hará casi cada grupo. No obstante esta era no es dominante ahora. Recuerde, Cristo dijo que los laodiceanos están ciegos. Obviamente, basándonos únicamente en esta muestra del pensamiento de las personas, la gran mayoría ha venido a estar ciega a la realidad de su condición—y a la era o la condición en la que ellos residen.

Surge una gran pregunta: ¿Cómo sabe uno cuál es cuál—quien es quién?

Recuerde, Dios espera que usted discierna correctamente la diferencia entre las dos eras finales. Otra vez, ya que lo que las personas dicen obviamente no es una guía suficiente, ¡Dios tiene que revelarlo! Las personas sinceras tienen que tener algún medio para discernir las características de cada era. Dios tiene que ofrecer una NORMA—su norma—de cómo hacer esto. De otro modo, Él no podría hacerlos responsables por la era que ellos elijan.

Recuerde que Cristo le enseñó a los apóstoles a “Tener cuidado cuando todos los hombres hablen bien de ustedes.” Por tanto, lo que los perseguidores o detractores dicen acerca de éste, ése o aquél otro grupo, no podría ser la guía—excepto tal vez servir como un cumplido indirecto de quién pueda estar en lo correcto, dependiendo de lo que se diga acerca del grupo (Juan 15:20; II Tim. 3:12). Por tanto, el pueblo de Dios tiene que tener una manera clara—un método BÍBLICO—de discernir los verdaderos “frutos” de una organización—su doctrina, Obra, gobierno, objetivos y cómo ella alimenta al rebaño. Se ha convertido en mi tarea el explicar esto.

El Sr. Armstrong siempre enfatizó que los prospectos a ser miembros nunca deberían simplemente creer lo que él dijo, sino que deberían COMPROBAR sus palabras en su Biblia. Como un detalle adicional, permítame decir en este punto que lo mismo aplica a La Iglesia de Dios Restaurada como a cualquier otro grupo. ¡Nuestras enseñanzas, Obra, gobierno, objetivos y los frutos deben ser fáciles de determinar—y examinar! La misma

norma debe ser aplicada a todo los grupos.

¡Si usted lee este libro y aplica su contenido para ungir sus ojos, la neblina de la confusión se levantará de su pensamiento en una manera asombrosa! Con ese propósito pasé miles de horas escribiendo casi 1.500 páginas de material para los “dispersados”, con este libro como la pieza central más importante, PROBANDO ampliamente quién representa verdaderamente el remanente de Filadelfia—y dónde Cristo está ahora reuniendo a su rebaño fiel.

Comenzando en 1999, y dirigido por Dios más de lo que yo sabia, me determiné a quitar toda duda y oportunidad para la desidia y el hacer excusas por parte de aquellos que parecen incapaces de hacer una decisión clara. Casi cualquier pregunta concebible que uno se pudiera hacer acerca de la enorme elección que ahora están encarando todos los hermanos verdaderos es contestada a través de este libro y el resto de nuestro material para los dispersados.

¡Le insto a leerlo TODO!

¡Sin embargo, con toda probabilidad, a causa de lo que la profecía indica, aun usted será tentado a dilatar, ignorar o explicar la necesidad de tomar el segundo paso! Este libro podría hacer la diferencia—si usted cava profundamente en su mensaje, y ACTÚA sobre él.

“El que piensa estar firme . . . ”

Una de las advertencias más grandes en el Nuevo testamento se encuentra en I de Corintios 10:12: “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga”. Si la Iglesia entera hubiera practicado este versículo, la era de Laodicea nunca habría venido. ¡Tristemente, casi nadie lo aplicó—y la séptima era golpeó con toda su fuerza!

El contexto en el que esta declaración se encuentra ofrece una fascinante penetración en lo que las personas están dispuestas a tolerar ciegamente, mientras piensan que su condición espiritual es sana. Tome un momento para leer los siete versículos que preceden al versículo 12. Casi todo el capítulo es acerca de la tendencia de la antigua Israel a caer en la idolatría y el culto a dioses falsos sin resistencia. De hecho, esto es exactamente lo que la mayoría del Israel espiritual hizo desde octubre de 1992 hasta la primavera de 1995.

Permita que me explique, porque un entendimiento asombroso surge de esto, girando directamente en lo que sucedió.

El infame folleto “Dios es . . . ” llegó a la IDU en noviembre de 1992. Este folleto introdujo simplemente a un Dios FALSO a la Iglesia. Pronto fue seguido por la aceptación del símbolo idólatra pagano de la cruz en enero 1993. Fue durante este período de tres meses que determiné que tenía que salir la Iglesia de Dios Universal. Yo no condeno a los otros que la dejaron antes, pero sólo entonces supe que el momento de mi partida había llegado.

Entendamos. El contexto de I Corintios 10:13 revela que Dios crea una vía de escape en este punto en que la falsa doctrina entra a la Iglesia. Después de todo, una vez que el Dios verdadero ha sido removido por el liderazgo de la Iglesia, no puede ser más la Iglesia de Dios. Más bien, ha llegado a ser “LA IGLESIA DE otro DIOS”. Por supuesto, muchos del pueblo de Dios permanecieron en la IDU aunque el verdadero Dios se había ido. Técnicamente, fue en este punto, no cuando la Ley, el sábado y los Días Santos fueron echados, que la IDU rechazó oficialmente al Dios de la Biblia, quedándose fuera de la verdadera Cristiandad.

¡No pierda esta realidad central!

Aquí está mi punto. La mayoría de los hermanos que eventualmente salieron, no leyeron ni practicaron I de Corintios 10:5-13. Si ellos lo hubieran hecho se habrían ido mucho tiempo antes de lo que lo hicieron. Esto es importante de entender porque muestra que la vasta mayoría de las personas empezaron finalmente a creer que estaban “defendiendo la verdad”, de hecho habían estado perfectamente dispuestos a sentarse por años en una organización que había desasociado al Dios verdadero. ¡Increíblemente, a ellos no les parecía que lo habían perdido!

Esto refleja sólo una ceguera asombrosa en la mayoría de los hermanos, ya presente en una escala que supera mi habilidad de caracterizarlo en palabras.

Por supuesto, cerca del 80 por ciento de la IDU feliz, consciente, gustosa y permanentemente aceptaron a este dios falso. Entienda por lo tanto, estoy hablando solamente de la condición de aquellos que eran suficientemente fuertes para eventualmente salir. Esta es una de las pruebas más grandes de que la ceguera (Apoc. 3:17-18) de la era de Laodicea ya había descendido en la Iglesia.

¿Puede ver esto? ¿Lo verá?

Una Profecía Reveladora

Examinemos un aspecto de naturaleza humana, a través del uso de una profecía familiar. Esta Ilustra la asombrosa habilidad de los seres humanos a convertirse en ciegos para impedir el peligro, virtualmente de noche, aún ante fuertes y repetidas advertencias, dadas sobre un largo período de tiempo. Vayamos en un avance rápido, en nuestras mentes, sobre 1.000 años en el futuro, al fin del milenio.

Todos los hermanos saben que Satanás está profetizado a ser soltado “por un poco de tiempo”. Apoc. 20:6-9 describe cómo, justo antes del fin del milenio, un gran número de personas llegarán a ser tan engañadas (aparentemente sucederá muy rápidamente) que de hecho atacarán “el campo de los santos,” reunidos en Jerusalén, posiblemente para la Fiesta de los Tabernáculos. Su rebelión tendrá como resultado la destrucción inmediata por la mano de Dios.

¿Cómo podría suceder esto? ¿Qué desvío de su propia naturaleza podría permitir a muchos ser completamente engañados tan repentinamente—y ante tantas advertencias?

Piense. Obviamente, intensas y cada vez más frecuentes advertencias de la liberación inminente de Satanás se darán cuándo el milenio esté llegando a su fin. Al acercarse “ese poco de tiempo” seguramente se hablará mucho más acerca de esto. A pesar de que todas las naciones habrán sido continuamente advertidas—durante 1.000 años! —millones pronto serán engañados, esto sucederá de todos modos. ¡Sin duda, antes de esto, ninguno de estos mismos millones creerán que “podría sucederme a mí”—no obstante sucederá! ¡Este aspecto extraordinario de la naturaleza humana, escondida en esta profecía, testifica la habilidad de las personas para convertirse en ciegas—más rápido y más profundamente de lo que podrían creer posible!

Igualmente, en nuestra era, aunque la apostasía fue profetizada por mucho tiempo, tomó por sorpresa a la inmensa mayoría de la IDU. Aunque Dios sabía que esto pasaría, nunca debería haber sucedido. Pero más allá, en el despertar de la apostasía, la llegada de la era de Laodicea, en la misma manera, atrapó a las personas casi completamente por sorpresa. A pesar de advertencias repetidas durante años, por el Sr. Armstrong y otros, la mayor parte de aquellos con Espíritu de Dios (aparentemente la mayoría en la IDU nunca lo tuvo) tomó todas las características de la última era en un corto período.

Este ocurrió casi completamente porque muchos asumieron que“los accidentes sólo suceden a otros”. Ellos no estaban dispuestos a “tomar la atención al menos que cayeran”.

Cuando el Juicio comience

En Juan 9, Cristo tuvo un excepcional—y muy instructiva—discusión con los Fariseos. Un versículo muy familiar, aunque no citado con frecuencia hoy, sirve para introducir esto.

Primero, note la advertencia de Pedro a la Iglesia, la cuál prepara la escena: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (I Pedro 4:17).

Una pregunta básica surge: ¿por qué Dios comienza su juicio de la humanidad con los que están en su Iglesia? Dos versículos revelan la obvia respuesta—y prepara el relato en Juan 9. Todo esto influye directamente en la ceguera predominante de nuestra era. La primera es Santiago 4:17: “Y el que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”. La segunda está en Hebreos 10:26: “Porque si pecamos voluntariamente después haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados”.

Estos versículos muestran que a los que se les ha sido dado el conocimiento de lo que es pecado—en otras palabras, lo que no es “bueno”—son los únicos responsables de evitarlo. Hebreos 10:26 nos lleva a lo que está en juego para todos los que ignoran su responsabilidad de actuar sobre lo que ellos saben. Saber la verdad no es suficiente, las personas deben actuar sobre esto o serán juzgados por los pecados que reconocieron pero no enfrentaron y vencieron. Esto no es un entendimiento nuevo, pero forma una revisión útil que sirve como el fondo para lo que sigue.

Aquellos que claman “nosotros vemos”

Todo esto influye directamente en una increíble desviación de la naturaleza humana. Explica por qué algunos ungirán sus ojos al fin de la era y la mayoría no. Tiene que ver en como las personas claman ver ó no ver con respecto a lo importante y por lo cual son responsables. El siguiente relato tiene un paralelo notable con la condición del pueblo de Dios hoy.

Ahora la fascinante discusión de Cristo con los Fariseos en Juan 9. La discusión es específicamente acerca de los que “ven” y los que están “ciegos”. Note el versículo 39: “Dijo Jesús, Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados”.

¿Qué está diciendo Cristo? —¿Acerca de que está hablando?

Los Fariseos querían saber lo que Él quiso decir, y si esto se aplicaba a ellos: “Entonces algunos de los Fariseos que estaban con Él al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?” (ver. 40).

Antes de leer la respuesta de Cristo, permítame considerar la similitud del pasaje de arriba a la declaración de Cristo en Mateo 9:13: “Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento”. En el versículo previo, El había dicho, “Los sanos no tienen necesidad de un médico, sino los enfermos” (ver. 12). Lo que Cristo quiso decir fue, “yo no vine a sanar a los justos, sino a los enfermos”.

Puesto que la Biblia dice, “no hay justo, ni aun uno” (Rom. 3:10; Salmos 14:1-3; 53:1-3), ¿Qué quiso decir Cristo? Él hablaba acerca de los autojustos—aquellos quienes piensan que están sanos, cuando están realmente enfermos, o incluso muy enfermos. Esta es otra manera de decir que muchas personas piensan que son justas cuando sus vidas están realmente llenas de pecado. El problema es que no se ven a sí mismos como Dios los ve.

¿Cómo se relaciona esto a las palabras de Cristo en Juan, “para que los que no ven, vean”?

Dios llama a lo débil del mundo—personas que no tienen muchos talentos y habilidades que nublarían su habilidad de ver la verdad que Dios trata de mostrarles. Aquellos a quienes Dios llama son personas que admiten—que son capaces de ver—que “no ven”. No se confunda. Estas son personas que saben generalmente que no son los “grandes” de este mundo. Ellos pueden ver por lo menos que no ven las respuestas a las más grandes preguntas de la vida. Se dan cuenta de que sólo Dios puede revelarles estas verdades espirituales.

Por otro lado, el mundo está lleno de personas que piensan que ven las respuestas, que piensan que lo saben todo. Ellos piensan que ven el enfoque correcto de la vida—la cultura correcta, la iglesia, la sociedad y la filosofía cómoda y viven por ello. En general, nadie puede decirles que están equivocados. Porque tales personas piensan que ven, Cristo declara que su juicio es para hacerlos ciegos—otra manera de decirlo, “los que ven, serán cegados”.

A los que están dispuestos a admitir, “ no veo, no entiendo la vida, no sé lo que me hace latir, ó por qué nací, ó lo que hace que el mundo gire”, Cristo dice, en efecto “Yo vengo a quienes estén dispuestos a admitir que están ciegos, éstos podrán ver”.

Cristo continuó con los Fariseos en el versículo 41: “Si fuerais ciegos, no tendríais pecado…” en otras palabras, si ellos no tuvieran conocimiento de su pecado, o el pecado en general, no serían juzgados en ese tiempo. En lugar de eso, los Fariseos clamaron vemos. Cristo conoció su posición“…más ahora, porque decís: vemos “—y su conclusión fue “…vuestro pecado permanece”.

Sin comprenderlo, los Fariseos se habían acorralados así mismos. Vieron y se retrataron a sí mismos como personas quienes comprendían la ley, podían explicar la Biblia, sabían quiénes fueron Abraham, Isaac, Jacob, Moisés y David, lo qué escribió Salomón y quiénes fueron los profetas. Ellos le decían simplemente a Cristo, “¡vemos, por lo tanto, nosotros no te necesitamos para que nos enseñes!” Cristo les contestó, en efecto, “Bien, si ese es su pensamiento, entonces su vidas están cargadas con el pecado y ese pecado permanece”. Verdaderamente, Cristo no podría enseñarles a tales personas.

¡Este relato es un mensaje titánico para cada cristiano espiritualmente ciego —todos aquellos de Laodicea!

En verdad, todos los que claman ver deberían saber que siempre han estado ciegos, porque de otro modo Dios estaría y está juzgándolos. ¿Podría usted estar haciendo lo que los Fariseos hicieron? ¿Podría estar diciendo que usted ve cuando está realmente ciego y necesita “ungir sus ojos…para que pueda ver?” ¿Le preocupa decir que tiene vista, cuándo usted podría estar completamente ciego, vendrá el juicio de Cristo de que “tu pecado permanezca?”

Considere—y vuelva a considerar—este relato muy cuidadosamente. Su mensaje es para cada persona viva en la era de Laodicea. Cristo le dice, “Admite que tu estás ciego y yo te ayudaré a ver” ó “Continúa diciendo que tu ves y me aseguraré que permanezcas ciego—y que tu PECADO PERMANEZCA!”

¿Recibirá usted el consejo de Cristo en este libro en la manera que los Fariseos recibieron su consejo?

La más grande suposición equivocada

Como previamente expliqué, es ahora claro que la Iglesia de Dios Universal dejó totalmente al Dios verdadero. Si usted acepta esta realidad, una pregunta dolorosa aparece: Si la IDU no es Laodicea, entonces ¿dónde están todas las personas de la dominante séptima era?, es decir, ¿dónde están todos los laodiceanos?

¡Nadie esperando escapar de Laodicea—recuperándose de su condición—puede escapar a una confrontación directa con esta gran pregunta!

Recuerde, este grupo es formado por la mayoría del pueblo de Dios en el fin. Sus números son tan grandes—tan dominantes entre el pueblo de Dios en su tiempo—que Cristo declara que ellos comprenden su propia era. Recuerde también el patrón en la historia de la Iglesia. Tenemos entendido por mucho tiempo que hay un cambio en las eras cuando la mayoría de las personas engendradas por el Espíritu en la Iglesia de Dios han tomado un conjunto completamente diferente de características espirituales. Esto puede ser muy bueno también, al igual que con Esmirna y Filadelfia, ó completamente malo, al igual que con Pérgamo, Sardis y Laodicea.

Regresemos a la pregunta anterior. ¡Mi experiencia es que la mayoría de los hermanos incluso dispuestos a considerar la pregunta empiezan con esta suposición: ¡Laodicea es alguien más—en otra parte!

¡Esto es el punto de por qué la mayoría es hoy Laodicea! Otra vez, este factor de mayoría es el por qué Dios le llama una era.

Nosotros ahora hacemos la pregunta más grande en dos maneras: ¿Cómo podría suceder esto cuando fuimos advertidos fuertemente por décadas que ésta era vendría? ¡Llegó y pocos estaban listos! ¿Por qué? ¿Qué fue lo que expuso a muchas personas a ser atrapadas en una trampa que no vieron venir?

Por ahora, mantenga a un lado quienes son estas personas, y mantenga su enfoque en estas preguntas.

Culpable Hasta Probarse Inocente

El sistema Americano de justicia dice que aquellos acusados de crímenes son “inocentes hasta probarse culpables”. Casi todos conocen esta frase. Aunque esto ahora ha cambiado, el sistema inglés de justicia históricamente ha operado en la premisa opuesta—alguien era culpable hasta probarse inocente”.

Estas dos plantillas legales tienen una aplicación directa a todos cristianos que viven en la era de Laodicea. ¡Permita que me explique!

Como describí, la mayoría de las personas empiezan con la suposición de que no son Laodiceanos. Aunque ya no es verdad, hubo un tiempo cuando, por lo menos teóricamente, esto pudo haber sido una manera más justa de empezar el examen personal de una condición espiritual.

Cuándo el Sr. Armstrong estaba vivo, la Iglesia estaba en el carril doctrinalmente, el gobierno de Dios estaba en lugar, la Obra iba con fuerza completa y estábamos en la era de Filadelfia. Nadie estaba confundido acerca de estas cosas. En el principio, las personas convertidas dentro del IDU eran posiblemente—quizás probablemente—más filadelfianos. De hecho, con respecto a ser laodiceano, los hermanos eran en general un poco más “inocentes hasta probarse culpables”.

¡Todo esto ha cambiado!

El dominio—el factor de la mayoría—de la era de Filadelfia se fue, reemplazado por la era de Laodicea. Extrañamente, la mayoría no empezó con la suposición de que ellos forman parte de esta nueva era. Todavía, este es el caso. De hecho, esto ha sido el caso.

¡En la era de Laodicea, todos son “culpables” hasta probarse inocentes”. Esto no podría ser posible de otra manera! Esto no tiene que permanecer así—para nadie—sino reconociendo que esto es el único punto de comienzo correcto hacia la recuperación.

Otra pregunta surge: ¿por qué están tan pocos dispuestos a creer que ellos forman parte de una era que es dominante en su tiempo—eso implica la inmensa mayoría de todos aquellos con el Espíritu de Dios? Otra vez, por qué será que raramente alguien empieza con la suposición, “¿Si esto es la era Laodicea, las probabilidades ME incluyen?”

La razón más grande de por qué las personas no empiezan examinándose a sí mismos, es porque Laodicea, entre otras cosas, es “ciega”—y también “desnuda” (Apoc. 3:17). Estas dos características trabajan juntas. ¿Podría alguien caminar por todas partes desnudo, a menos que él sea también ciego? ¡Claro que no! ¡Por lo tanto, la peor parte de ser “desventurado, miserable, pobre, ciego, y desnudo” es estar ciego! Observe a todos los que están siendo guiados solamente por esta única condición.

¿Por qué digo esto?—por qué la ceguera es peor que las otras características malas de esta era? ¿Todas estas cualidades no suenan ser igualmente malas?

La respuesta es que si alguien no está ciego, puede ver que el resto de esta descripción se aplica a él mismo. ¡De ahí que Cristo le diga a Laodicea primero “unge tus ojos con colirio”. ¡Esta era no se ve a sí misma por lo que es—los hermanos no se ven a sí mismos por lo que ellos son! Nada puede cambiar hasta que su vista sea restaurada. Ante todo, esto debe suceder primero.

El resto de este libro es para ayudarle a ver lo que tantos otros ahora no pueden ver.

Cristo también le dice a su pueblo en la séptima era “sé celoso…y arrepiéntete”—y “compra oro refinado en fuego.” Desgraciadamente, la profecía muestra que la mayoría nunca despertará de su condición—nunca deseará “ser celoso…y arrepentirse”. No estarán dispuestos a poner el esfuerzo de ungir sus ojos, y a mejorar su condición espiritual y el carácter (“oro”). Nunca aceptarán cómo ungir sus ojos, y donde comprar más oro. Esto es porque insistirán obstinadamente que ya ven. Tristemente, la profecía predice que esa ceguera permanentemente sujetará a la mayoría de los hermanos al fin de la era.

¡Mi oración es que estas palabras le sean sobrias—como deben!

Todos los seres humanos son agentes morales libres. Usted no necesita permanecer ciego. Usted puede romper la fila de la mayoría. ¡Usted se puede recuperar, incluso si la mayoría de los otros no lo hacen!

CAPÍTULO TRES – UN VISTAZO A LA ADVERTENCIA

Nadie goza publicando una advertencia. Ciertamente nunca gozo teniendo que advertir o amonestar a los hermanos cuya conducta está arriesgando su seguridad personal o su vida eterna. Esta es una responsabilidad grave—nunca para ser tomada ligeramente.

La parte más importante de una advertencia es estar seguro que las personas entiendan que es lo que está en juego, si la rechazan. Cristo ha publicado una advertencia muy poderosa a su pueblo al fin de la era. Si usted la rechaza, necesita entender lo que ha rechazado.

Doble advertencia a Laodicea

Apocalipsis 2 y 3 describen la evaluación de Cristo de su mensaje (en cinco casos) de advertencia a, cada una de las siete eras de su Iglesia (Mateo 16:18). Al fin de cada mensaje (2:7, 11, 17, 29; 3:6, 13, 22), Cristo advierte, “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias”. La frase es idéntica en cada caso.

La implicación es que algunos en cada era no oirán—escucharán—las palabras de Cristo. Por supuesto, ésta advertencia es repetida también a Laodicea. Es interesante porque su problema tiene que ver con la vista—con la necesidad de ungir sus ojos como la manera de dirigir y resolver sus problemas. En efecto, con Laodicea, Cristo acentúa una doble necesidad para que todo el pueblo se detenga, MIRE y ESCUCHE— para comenzar con una examinación personal a la luz de cómo él los describe.

Obviamente, algunos en cada era tienden a no escuchar. ¡Pero sólo esta era corre peligro de ser sorda—y ciega! ¡Es decir, en este caso, Cristo dice, “Si tu tienes oídos para oír, puedes ungir tus ojos con colirio!” (aprenderemos luego lo que es el colirio).

¡Este es el gran mensaje de la más fuerte—doble—advertencia de Cristo a su pueblo en esta era! En el caso de Laodicea, es como si su advertencia deberá recibir énfasis especial—y él le agrega energía extra a lo que esta tratando de transmitir.

Cristo demuestra realmente que la ceguera de ésta era es el peor problema, porque él instruye a su pueblo a “ungir sus ojos”. Es a causa de este ungimiento de los ojos que comienzan en el camino de la restauración.

¡Todo lo anterior obtiene este derecho!

(Por una parte: En este momento, se entiende que no hemos explicado lo que es el proceso de ungir—ó de que consiste. Esto vendrá más tarde. Pero debemos establecer que Laodicea tiene un problema de visión—que los ojos de algunos deben ser corregidos).

Obviamente, el fariseísmo y la presunción definen ésta era, con una actitud reflejada por “¡no me puede incluir, así que debe ser alguien más, en otra parte!” No obstante, incluye a muchos miles que no se ven a sí mismos dentro de los parámetros del mandamiento de Cristo.

El problema con éstas personas es que muchos de ellos no están dispuestos a ungir sus propios ojos. ¡Los Fariseos demostraron que personas muy brillantes, educadas e informadas pueden pensar que ven, cuando son realmente Incapaces de ver! Tome tiempo de leer estos pasajes adicionales en los que Cristo repetidas veces los llamó “ciegos” (Mateo 23:16, 24, 26).

¡Primero, usted debe desear profundamente ver la condición espiritual de su carácter! Usted debe querer desesperadamente evitar ingerir información falsa, doctrinas falsas—y cualquier otra cosa que sea falsa.

Repetidamente, la lección del Israel físico es que ellos se negaron a ver la verdad, prefiriendo a adivinos más que a los mensajes de los siervos verdaderos de Dios. Aquí está el punto. Dios, en su Palabra, indica que los relatos de sus errores son “escritos para nuestra enseñanza” (Rom. 15:4), y “están escritos para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (I de Cor. 10:11). Note bien este último versículo . Este versículo se encuentra justo antes de “El que piensa estar firme, mire que no caiga”. Además note bien: El tiempo del “ fin del mundo” ha llegado. ¡Este tiempo es AHORA—esto quiere decir NOSOTROS!

La orden a “ungir tus ojos con colirio ” se aplica a todos los hermanos a través de lo dispersados. Aquí está cómo puede usted saberlo.

Regresemos a la actual condición de la IDU. Habiendo caído en la apostasía y vuelto al mundo, ya no son más el pueblo de Dios—habiendo nunca tenido el Espíritu de Dios ó habiéndolo perdido. Ungir sus ojos—y usted aprenderá luego por qué esto es imposible—está fuera de toda cuestión. Ellos nunca estarían dispuestos a hacerlo. (No estoy diciendo que algunos cuantos con el Espíritu de Dios no podrían salir todavía de la IDU, si ellos se arrepienten y toman medidas pronto—pero el resto de la IDU ha sido una iglesia protestante y en la presencia de un dios falso y con falsos ministros desde finales de 1992).

Yo a menudo oigo de personas que se quedaron allí quienes supuestamente aún creen en “gobierno”, ¡Esto es ridículo! Entienda que el 99.9 por ciento de éstos ya han caído en la apostasía—demostrado por el hecho que ahora se reúnen en domingo y han ingerido muchas otras doctrinas abominables, no importa su protestas de lo contrario. Ellos están también enviando los diezmos para ayudar a los peores enemigos de Dios. ¡Ellos han estado ayudando directamente a éstos enemigos a asesinar al rebaño de Dios! “Siguiendo gobierno” es meramente una excusa para evitar la decisión de seguir la verdad, sin importar el costo.

Por lo tanto, reconozca esto. El “consejo” de Cristo a “ungir tus ojos” tiene que ser primordialmente para aquellos que escaparon de la apostasía en la IDU—pero quienes no han reflejado las ocho características cruciales de Filadelfia.

Cristo “aconseja” a su Pueblo

Mientras las palabras de Cristo a Laodicea se podrían describir como corrección, instrucción o advertencia, él utiliza la palabra “consejo” para describir sus intenciones. Observe: “Por tanto yo te aconsejo que de Mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico; y vestiduras blancas, para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez y unge tus ojos con colirio, para que veas” (Apoc. 3:18).

La palabra griega para “consejo” es sumbouleuo. Su significado es fascinante, y especialmente instructivo para aquellos interesados en recibir el consejo de Cristo. Significa: “dar o tomar consejo colectivamente, recomendar, consultar, dar o tomar el consejo todos juntos”. Después que Cristo había indicado, en el versículo 17, que los laodiceanos son despreciables, miserables, pobres, ciegos y desnudos, él dice, en efecto, hablemos acerca de esto todos juntos. Otra manera semejante de describir el significado de esta palabra es cuándo Cristo, como Dios del Antiguo Testamento, dijo, “Venid ahora y razonemos todos juntos …” (Isa. 1:18 versión King James).

¡Esta forma de consejo incluye dar y tomar—implicando el consentimiento de un cristiano para pedirle consejo a Cristo acerca de por qué él está en tan terrible condición espiritual! Un extensivo “dar y tomar” debe ocurrir. Esto llega a ser más fácil entender cuando usted lee el versículo 20 de Apoc. 3: “He aquí yo estoy a la puerta y llamo; Si alguno (hablando a cada uno), oye MI voz, y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

Una vez más, estar dispuesto a escuchar aparece primero, de hecho precede a lo qué Cristo dirá a los individuos quienes abran la puerta, y le acepten en su casa para que ellos puedan razonar juntos. Puesto que escuchar la voz de Cristo (llamando desde afuera de la casa) precede a recibir su consejo, nosotros debemos saber precisamente—quitando toda duda—cómo identificar la voz de Cristo.

Primero, reconozca que este versículo muestra un diálogo abierto, iniciado por Cristo, pero aceptado por el que abre la puerta. El resultado es una comida compartida juntos, con el propósito obvio de discutir lo que Cristo quiere que el individuo (recuerde “si algún hombre,” no “si alguna organización”) ve con respecto a su condición espiritual. (Tome nota: las Organizaciones no lo hacen—y nunca lo harán— despertarse colectivamente, así que Cristo no se muestra a si mismo llamando a la puerta de las iglesias, grupos o organizaciones. Esto es crítico de ver. Nótelo bien).

Definiendo la voz de Cristo

En este momento, nosotros debemos observar que Cristo siempre advierte a su pueblo cuando están en peligro. Una promesa extraordinaria se resume en Juan 10:3-5 que revela lo qué Cristo siempre hace cuando sus ovejas están amenazas. Tomemos un momento para leerlo.

Ahora observe que Cristo dice que él llama a sus ovejas “por su nombre” en estos tiempos: “A éste abre el portero; y la ovejas oyen su voz: y a sus ovejas llama por el nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen; porque conocen su voz. Más al extraño no seguirán; sino huirán de él; porque no conocen la voz de los extraños”.

El uso de la voz de Cristo para llamar sus ovejas es específico—individual—¡por su nombre! Esto no es algo común. Cristo se preocupa por cada una de sus ovejas—cada uno de sus hermanos. Pero todo éstos—¡aunque su condición esté muy debilitada! —todavía “conocerán su voz”. Esto será verdad incluso sí ellos encontraran que no lo han oído durante mucho tiempo.

Pero debemos hacer todas las preguntas importantes: ¿Qué es “la voz” de Cristo?

La primera de las doce reglas del estudio de la Biblia es que la Biblia siempre interpreta la Biblia. (¿Cuántas de estas reglas recuerda todavía?) Por lo tanto, Cristo debe definir su voz ó la declaración no tiene significado. Él hace esto en ocho capítulos más tarde en Juan, dónde Él conversaba con Pilato: “Todo aquel que es de la verdad oye Mi voz” (18:37). Esta “ voz de la verdad” tomará un significado más grande para usted a medida que el libro se desarrolle. Pero es ciertamente claro en este punto que el asunto más importante que Cristo discutiría—“aconsejaría”—con cada persona sería una serie de principios que implican la verdad—y su relación con doctrina, conducta, recibir su gobierno, hacer su obra y donde el compañerismo con otros que creen y hacen lo mismo. Mucho de esto ahora debe ser por lo menos obvio.

Apocalipsis 3:19 expone que el centro del mensaje de Cristo implica tener que “ reprochar y corregir” a los que le permiten entrar. ¡Él entiende que sacudir a las personas es la única manera de despertarlos de su condición espiritual, deplorable y atroz! Sin embargo, debe ser fácil de ver que la tendencia natural de la mayoría de las personas sería evitar esta clase de discusión desagradable. Yo comparo esto a un coleccionista de billetes ó a uno con una comparecencia legal que toca el timbre. Sería natural y fácil para la naturaleza humana presentar disculpas, y esconderse detrás de la casa hasta que la persona pare de tocar. Nadie goza las confrontaciones potencialmente desagradables.

¿Ve usted esto? Cristo quiere que usted “abra la puerta”. Si no lo hace ahora, su única otra oportunidad será durante la Tribulación—y la profecía revela que la mitad estará entonces demasiado débil para responder. Note lo que Cristo habla acerca del oro “refinado en fuego”. La palabra “refinado” significa “encenderse, para resplandecer, ser refinado, ser inflamado, en el fuego”.

Aprenderemos después que la Tribulación es realmente una segunda alternativa de Cristo por cuya clase de fuego su pueblo pueda “comprar oro”. Por supuesto, muchos nunca lo harán esto del todo, escogiendo la tercera clase del fuego—el lago del fuego—fallando la prueba final de la Gran Tribulación, y sucumbir a la marca de la bestia. Aprenderemos que éstos son las cinco “ vírgenes insensatas” de Mateo 25:1-13.

Capte ésta comprensión central. La advertencia a Laodicea a “unge tus ojos” es realmente progresiva—continuando hasta y dentro de la Tribulación—para aquellos no dispuestos tomar medidas ahora para recobrar su vista. Una vez que el mensaje de Cristo es ignorado más allá del “marcador de distancia” hacia la Tribulación, una persona, ha escogido entonces debido a su larga inacción, colocarse en la categoría de “solamente el 50 por ciento que sobrevive”. Pero la advertencia de Cristo de hecho permanece para el resto de la era.

Por lo tanto, si usted tiene que hacer esto para recibir la vida eterna, ¿Por qué no dirigirlo ahora? ¿Por qué esperar hasta que las circunstancias lo fuercen, cuando la calmada y empeorante condición de aquellos que no lo han hecho lo harán más difícil hacer? También, hay otro peligro escondido esperando, que se revelará más tarde en el libro.

Como ministro de Dios, en el Espíritu del mensaje de Cristo, ahora le aconsejo acerca de algo que he aprendido, que, por las razones que explicaré, no podría ser discernido por ningún otro ministro en ninguna otra organización.

Lo que revelan “las descargas” del sitio Web de la IDR

En una manera única—y explicaré esto—La Iglesia de Dios Restaurada está en una extraordinaria posición, a diferencia de cualquier otra organización en la tierra. Esto nos permite hacer una observación que nadie más puede hacer acerca del pueblo de Dios, y también hasta cierto punto aquellos en el mundo.

Dos cosas hacen esta observación posible, y nos distingue de otros grupos. Nosotros ahora ofrecemos más literatura—más verdad escrita (en el número de páginas y publicaciones) —que en cualquier otro tiempo en la historia de Dios trabajando con la humanidad. (Si lo desea puede comprobarlo por usted mismo). El segundo punto es que ofrecemos todo esto en nuestros sitios Web, haciéndolo más prontamente disponible alrededor del mundo que en cualquier otro tiempo en la historia. También, somos la más grande operación de publicaciones religiosas en el mundo hoy.

Para ayudar a obtener un sentido de la proporción y por qué puedo hacer la declaración anterior, como usted puede estar enterado, la IDR ha reescrito todos los libros, folletos, artículos y cartas del pasado—y muchos más, inclusive libros tales como éste—en una tasa sin precedentes. No digo esto por jactancia, sino para ilustrar un punto esencialmente importante. ¡Nuestros sitios Web, colectivamente, son ahora los sitios Web más grandes religiosamente de cualquier tipo en el mundo!

Porque ofrecemos mucha literatura en nuestros sitios Web (algunos otros grupos anuncian artículos pero han producido poco material para hacer esto), una muy clara pauta de “las descargas” se ha desarrollado—muchos miles de artículos por día y aumentando—lo cuál podemos medir cuidadosamente. ¡Lo que esto revela es asombroso—un verdadero comentario sobre lo que el pueblo de Dios en esta era está pensando!

Aquí está lo que somos capaces de hacer. Nuestro personal técnico es capaz de rastrear que literatura se mueve más rápido y cuál se mueve más lento. ¡Podemos medir individualmente las piezas de literatura, sermones y otros artículos por país, y hacerlo instantáneamente por meses, semanas, días, horas e incluso minutos! ¡Con más de 400 piezas de literatura solo en inglés (no contando las revistas y los artículos que éstas contienen, las cuales también podemos rastrear), puede imaginarse el tesoro de información estadística hallado disponible para nosotros sobre una base regular!

Antes discutir lo que hemos aprendido, permítame señalar lo que podemos decir en general—por tiempo, tema, estadística de motores de búsqueda y otros medios—cuando aquellos del mundo, de la IDR ó de los dispersados vienen a nuestro sitio. (Sin ser capaz de diferenciar, esto de alguna manera desviaría lo que estoy a punto de explicar). Es demasiado complicado para explicar completamente cómo podemos hacer esto, pero hay una variedad de indicadores sofisticados que utilizamos para medir la información con significante precisión. Típicamente, un informe muy grande se genera todos los lunes, revelando la actividad de la semana previa, e informando de los varios miles de artículos que se tomaron.

Cuándo nosotros anunciamos un artículo nuevo, dependiendo de lo que es—y a causa de que anunciamos generalmente cada publicación nueva por adelantado avance—los artículos inicialmente atraviesan por un período de explosión virtual en nuestro sitio. Esto ha sucedido literalmente cientos de veces. Obviamente, con el tiempo, esta explosión inicial disminuye y se asienta en otro nivel que refleja la actividad del motor de búsqueda, que continúa constantemente trayendo a personas hacia los artículos principalmente sin ningún antecedente de ninguna Iglesia de Dios.

Casi sin ninguna excepción, los siguientes patrones se repiten continuamente en cuatro categorías:

Primero las descargas de la literatura acerca de la profecía (ofrecemos mucho más que cualquier otra organización en el mundo), que empequeñece absolutamente todos los otros temas. Hay tres categorías adicionales que invariablemente también tienen un alto grado en el índice de la actividad semanal.

Segundo los temas controversiales, tal como el uso de maquillaje, cumpleaños, servicio militar y el papel del Sr. Armstrong como el Elías (casi nadie publica material similar en cualquiera de estos temas “controversiales”).

Tercero son los artículos que explican el origen de las costumbres y días paganos (ofrecemos también mucho más de estos que cualquier otra organización, y estos son tomados principalmente por personas sin ningún antecedente en la Iglesia de Dios).

Cuarto es la enorme y creciente cantidad de material que ofrecemos para niños—La serie La historia de la Biblia, libros de actividades y para colorear, Lecciones de la Biblia para los Niños, etc.—que las personas toman generalmente por el miles en las primeras 48 horas de su publicación.

Aquí está la impactante verdad. Las descargas de cualquier tipo de la literatura acerca del crecimiento cristiano, el desarrollo personal, construir carácter y cómo reforzar su relación con Dios, se quedan muy detrás de las cuatro categorías anteriores. Mientras las primeras categorías son importantes, han llegado a ser mucho más importantes que los asuntos del crecimiento personal y la relación con Dios.

¡Cristo indica que la temperatura de Laodicea es “ni fría ni caliente”—sino que es “tibia”. Por muchas decenas de miles de descargas semanales de literatura, nuestros sitios Web están literalmente—y exactamente!—“tomando la temperatura” de miles de dispersados, y de una manera ningún otro grupo puede realmente hacerlo!

Aquí están dos ilustraciones: Primero, muchos miles leen nuestra serie La historia de la Biblia, escritos en gran parte para niños, pero ignoran casi completamente folletos acerca de la crianza de los niños y matrimonio, los cuales están directamente conectados al trabajo con los niños. En una ocasión, anunciamos el libro de actividades para los niños de los días santos de la Primavera el mismo día que anunciamos nuestro folleto Usted puede construir un MATRIMONIO feliz. El libro de los niños se descargó diez veces más en promedio semanal que el folleto del matrimonio. Esto continuó por semanas. Relacionado a esto, nuestras Lecciones de la Biblia para los niños se ven entre 2.000 y 10,000 tomadas por semana. (Obviamente, los grupos dispersados más grandes, los cuales, por ejemplo no producen éstos, no pueden medir tal cosa. Sus miembros vienen a nuestro sitio por estas lecciones).

Segundo, casi 2.000 personas tomaron AMERICA Y GRAN BRETAÑA EN profecía bíblica en los primeros dos o tres días que estuvieron disponibles. Ese número ha continuado a elevarse. Las descargas de mis sermones de profecía excedieron también a otros con temas diferentes por un margen amplio. Sin embargo, folletos y artículos sobre la conversión, la fe, vencer, aspectos de la salvación, sanidad divina, oración, estudio, ayuno, meditación y ejercitar el Espíritu de Dios consistentemente se clasifican muy por debajo de la lista anterior de los tópicos del “ botón caliente”.

Por ejemplo, he escrito un folleto muy claro, completo y fuerte sobre la sanidad divina, mas sólo unos pocos cientos han mostrado interés en este. Este es un comentario triste sobre las prioridades de las personas. Al ir a médicos ciertamente no es pecado, veremos que esta práctica lo es, sin embargo, refleja un fascinante paralelo con los que vivieron en la antigua Laodicea y estuvieron preocupados con médicos y medicinas.

Considere esto: la mayoría de los hermanos que utilizan el Internet conocen la casi interminable lista de peticiones de oración, compartida entre los grupos en los sitios de la red y en las salas de charla. Aún así, ¿Cuántas efectivas—verdaderas—curaciones divinas se anuncian? Irónicamente, al mismo tiempo, la mayoría no se da cuenta de la inutilidad de la Iglesia en orar por parientes y otros enfermos en el mundo. La oración misma de Cristo en Juan 17:9 se aplica a la Iglesia de Dios. No reemplaza a Santiago 5:16, la cual deberá ser hecha entre los hermanos.

¡La mayoría no parece entender ni recordar a quién promete Dios sanar y con quienes él no trabaja! Recuerde, el mundo está aislado de Dios. Finalmente, con tanto del más básico entendimiento hora perdido entre el pueblo de Dios, no es extraño entonces que tantos hermanos ahora gastan mucho tiempo en oficinas de los doctores como hacen aquellos en el mundo.

A pesar de su tamaño relativamente pequeño, con respecto a los grandes grupos dispersados, la IDR experimenta dramáticas curaciones divinas, inclusive demonios arrojados fuera. Hay una razón para estos milagros. Cristo describe a Filadelfia como teniendo “poca fuerza” (Apoc. 3:8). Nosotros siempre hemos entendido que esto es conectado directamente a un pequeño poder milagroso. Esto es lo que la palabra griega aquí significa. Laodicea no está muy descrita. (En esta consideración, muchos deberían leer también I de corintios 11:28-30—esto quizás salve su vida física).

Tome su propia temperatura espiritual en este punto crucial. Aquellos con un antecedente en la Iglesia de Dios deben preguntarse a sí mismos: “Cuales temas en los sitios de la IDR—o algunos más— encuentra más interesantes?” Honestamente juzgue su conclusión por el mensaje que esto esta enviándole.

Una canción encantadora

Hay un mensaje poderoso en lo que acabamos de discutir. La mayoría de los hermanos (no todos) hoy día parecen asumir que su carácter está generalmente en orden y como resultado, escogen enfocarse en profecía, temas controversias y material que ocuparán sus hijos. ¿Porque, por ejemplo, no están más enfocados sobre como tener un matrimonio feliz, atándolo a cómo entrenar a sus hijos?

Empecemos con la Palabra de Dios para hacer este punto más fuerte.

El Sr. Armstrong enseñó repetidas veces que la Advertencia de Ezequiel es para las naciones de Israel moderno. El capítulo 33 resume la responsabilidad de la Iglesia de Dios para actuar como un “vigilante.” El Sr. Armstrong reconoció que él sostuvo este papel. En el versículo 30, Dios habla a Ezequiel acerca de cómo “…los hijos de tu pueblo [las naciones modernas de Israel]” hablaban constantemente uno al otro acerca de su maravilloso mensaje y estilo de predicar. El versículo 31 describe cómo estas naciones quieren aparentar ser el pueblo de Dios, cómo ellos se sientan delante Ezequiel: “…y oirán tus palabras, y no las pondrán por obra“.El versículo 32 describe las palabras de este profeta como “una canción muy encantadora de uno que tiene una voz agradable, y que puede tocar bien un instrumento.” Pero el versículo vuelve a repetirse, “y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra.

Mientras esta profecía habla principalmente de los millones alrededor del mundo que escucharon al Sr. Armstrong predicar la verdad, entonces hicieron poco o nada acerca de esto, este es también un comentario exacto sobre el pueblo de Dios de la última era . Mi literatura y sermones son también aparentemente una canción encantadora para miles del pueblo de Dios en los dispersados. Mientras podría ser halagado por esto, no lo soy. ¡Sino, estoy enfermo en el corazón! Estoy profundamente triste que muchos han caído, desesperada y terriblemente ciegos en su necesidad de buscar al Dios Todopoderoso—y limpiar su carácter, junto con su triste y confuso entendimiento doctrinal. ¡Como Ezequiel “gimiendo y llorando” (9:4) por los pecados de Israel moderno, yo personalmente gimo y lloro por la condición despreciable y deplorable de tantos miles de hermanos que conozco personalmente!

Ayudando a algunos ahora—otros después

¡Si usted no está dispuesto a aceptar la necesidad de soportar la prueba—la moderna tribulación cristiana (Hechos 14:22) de mantenerse doctrinalmente ahora, y limpiar su carácter ahora—entonces usted se dirige al tiempo más horrible jamás visto—la Gran Tribulación! Es decir, si muchos no aceptarán el camino más difícil de un filadelfiano de “ tribulación” personal ahora, ellos deben esperar soportar una peor más tarde.

Esto es la elección que cada persona hace.

Pero yo llevo el Corazón en los siguientes dos puntos de entendimiento. Primero, cada vez más personas están despertando, reconociendo que y quiénes somos, y están uniéndosenos para terminar la verdadera Obra de Dios, y a prepararse para la Cena de la Boda. Segundo, de aquellos miles de dispersados quienes leen nuestro material, pero quiénes no despertarán antes que sea muy tarde para escapar, esto será el testimonio, trabajo y celo de ésta Obra que esperanzadamente, recordarán cuando ellos estén en la horrible Gran Tribulación Tomamos consuelo en esto—y aquellos con amor fraternal entienden que tenemos una responsabilidad de ayudar a muchos que no puedan unirse a nosotros a tiempo para escapar de la prueba venidera sobre los descendientes modernos de la Israel antigua (Dan.11:32-35)!

¡Algunos recordarán verdaderamente el entendimiento doctrinal que Dios restauró a través de su Iglesia una vez más, perdido para muchos ahora, y aún podrán ser salvados en la Tribulación!

CAPÍTULO CUATRO – ADENTRO DE LA ANTIGUA LAODICEA

Usted puede haber oído decir, “¡El pasado es prólogo!” Esto significa que los acontecimientos y las pautas del pasado siempre se repiten en el futuro—ellos sirven como una introducción (un prólogo) a lo que sucederá otra vez. De hecho, Salomón hizo una declaración semejante mucho antes que ésta frase moderna fuera inventada. El escribió, “no hay nada nuevo bajo el sol”.

Este pasaje es más verdadero en la apostasía del siglo xx de lo que usted podría haber entendido. La apostasía del primer siglo, que comenzó a ocurrir antes de que todos los apóstoles originales murieran, fue un paralelo cercano a nuestro tiempo. Y lo fueron otros períodos posteriores en la historia de la Iglesia. Vale la pena examinar brevemente la primera apostasía por lecciones que ahora podemos aplicar.

Al final será sorprendido.

EL primer siglo, los dispersados después de la apostasía

Cerca del año135 DC, los judíos fueron derrotados en su segunda rebelión (la rebelión de la Barra Kochba) desde el comienzo de la Iglesia en el año 31 DC. Después que los Romanos reprimieron ésta rebelión, destruyeron Jerusalén, renombraron lo que fue dejado “Aelia Capitolina” y prohibieron a los judíos entrar a la ciudad.

En este momento, la congregación de Jerusalén, Pella de la Iglesia verdadera estuvo bajo el control de un “cristiano” italiano llamado Marcos. Este líder persuasivo convenció a la mayoría de la congregación (conversos en gran parte judíos) a renunciar a “la Ley de Moisés”—los Diez Mandamientos. Esto les dio entrada a Jerusalén por las autoridades Romanas.

Aquí está lo que el famoso historiador Edward Gibbon dijo acerca de los pocos que se negaron a seguir a Marcos: “…los crímenes de herejía y división fueron imputados al remanente oscuro de los Nazarenos, quiénes se negaron a acompañar a su obispo latino…Unos pocos años después del regreso de la iglesia de Jerusalén, llegó a ser un asunto de duda y controversia, en sí, un hombre que reconoció sinceramente a Jesús como el Mesías, pero quién continuó a observar la ley de Moisés, podría quizá esperar la salvación… [los seguidores de Marcos] excluyeron a los hermanos de su Judaísmo…oficios comunes de la amistad, hospitalidad, y vida social” (El Decline y Caída-The decline and fall, Cap. 15, Págs. 516-517, énfasis mío completamente).

La mayoría, bien dispuesta a renunciar a la verdad que abrazaron una vez, comenzaron a rechazar y condenar a los pocos quienes retuvieron lo que todos habían creído anteriormente. Los Nazarenos, que escogieron quedarse leales a las enseñanzas de los apóstoles, fueron acusados de causar división—fueron cargados con la culpa de crear “división”—resultando en más de un grupo con diferentes desacuerdos.

“Nazarenos” vino a ser un término despectivo, dado por el mundo a los cristianos, especialmente en Judea. Esto, más tarde incluyó a todos los que todavía reconocían y mantenían los preceptos de la Ley de Moisés—significando todas las leyes de Dios, inclusive los Diez Mandamientos y Días Santos. Tan temprano como en el año 57 DC, los judíos habían acusado a Pablo ante Félix (el Gobernador en Cesaréa), llamándolo cabecilla de la secta de los Nazarenos (Hechos 24:5). El nombre “Nazarenos” es derivado del nombre Nazaret, donde Cristo había vivido. Simplemente significaba “cristiano”.

Porque ellos mantuvieron la Ley de Dios, los Nazarenos fueron despreciados por el mundo: “Nazarenos, una oscura secta judío-cristiana…ellos datan su establecimiento en Pella en el tiempo del vuelo (huida) de los cristianos judíos de Jerusalén, justo antes del asedio en el año 70 DC; él [Epifanos] los caracteriza más ó menos como judíos puros y sencillos, pero agrega que ellos reconocieron el Nuevo Pacto, así como el Antiguo Pacto, y creyeron en la resurrección, en el único Dios y su Hijo Jesucristo…nacido de la virgen María, quién sufrió bajo Poncio Pilato, y resucitó, pero agrega que, ‘deseando ser tanto judíos como cristianos, ellos no son lo uno ni lo otro’. Ellos utilizaron la revisión Aramea del Evangelio según Mateo, que llamaron el Evangelio a los Hebreos, pero, mientras seguían tanto como fue posible la economía Mosaica considerada como…sábados, comidas y cosas por el estilo, ellos no se negaron a reconocer…a Pablo ni los derechos de los Cristianos [gentiles] paganos” (Enciclopedia Británica, 11ª ed., Vol. 19, P. 319).

Durante los años finales de la era de Éfeso, muchos perdieron su primer amor y cayeron presos de la sombra de la herejía, la cuál lentamente ganó ímpetu.

Los que permanecieron fieles—los únicos que determinaron seguir exactamente al Apóstol Juan y aquellos leales a él—fueron considerados inflexibles e intransigentes acerca de recibir “nuevo esclarecimiento”. Esto a menudo se dice de la IDR.

La era de Esmirna sufrió la fuerza completa de la apostasía. Durante este tiempo, aquellos fieles a la verdad fueron una pequeña minoría. La persecución por el Imperio Romano afectó todas las formas de Cristiandad—la verdadera Iglesia, varios otros grupos (inclusive una variedad de grupos que se apartaron de la verdad en mezclas híbridas de la verdad y el error), e incluso el movimiento Católico en Roma.

A mediados del segundo siglo, los Judíos Nazarenos parecieron desaparecer, con los “Ebionitas” reemplazándolos. Como Gibbon explica, éstos eran las mismas personas: “El nombre de Nazarenos se creyó demasiado honorable para esos judíos cristianos y pronto recibieron, de la supuesta pobreza de su entendimiento, así como su condición, el epíteto despreciativo de Ebionitas” ( Decline y Caída, cap. 15, P. 516). Note también: “…los Nazarenos del siglo IV son… para ser identificados como los Ebionitas” (la Enciclopedia Británica, 11 ed, Vol. 19, P. 319).

Sus enemigos les llamaron Nazarenos, Ebionitas, o Cuartodecimani—ellos se llamaron a sí mismos la Iglesia de Dios.

Los pocos fieles, comprendiendo la Iglesia verdadera, se les llamó despectivamente Ebionitas ó “indigentes” con respecto a su “sencillez” por aceptar la Biblia literalmente. Este grupo ciertamente nunca se consideró “rico e incrementado con bienes”, como los grupos más grandes que desdeñaron este remanente por esforzarse a obedecer a Dios como los apóstoles les habían enseñado.

Manteniendo su sede en Pella, se esparcieron en Siria cerca de Damasco. Existe el registro de un grupo pequeño en Boerea (no el Berea griego de Hechos 17), llamado hoy Aleppo. Rastros Ebionitas se encontraron allí más tarde en el siglo IV.

A causa de que la mayor parte de sus escritos han perecido, sabemos poco de la historia Ebionita. La mayoría de la información acerca de ellos proviene de sus enemigos. Eran pocos en número, con por lo menos otros dos grupos llevando el mismo nombre—uno rígido y farisaico, y otro grupo liberal más grande que adoptó la mayoría de las doctrinas más populares y filosofías de su tiempo. Estos no eran nada más que los primeros grupos dispersados, erróneamente conectados con la verdadera Iglesia de Dios.

El dispersado más rígido, etiquetado Ebionita, era realmente antagónico a Pablo. Se compuso de judíos carnales que creyeron que Jesús era Dios, pero que se opusieron a Pablo por permitirle a los Gentiles elevarse al nivel de judíos y “permitirles” la oportunidad para la salvación. Iranaeus indicó que este grupo era estricto como los Fariseos y sólo aceptó el evangelio de Mateo.

El más popular y grande dispersado trajo a él varias doctrinas gnósticas. Como el II siglo terminaba, muchos habían cambiado la sencillez de Cristo por una mezcla de la verdad y conservatismo radical. Algunos llegaron a ser conocidos como Elchasaites, después que su líder, un falso profeta guiado por visiones demoníacas (un asombroso paralelo con un grande y moderno grupo y su líder, entre otros más pequeños grupos). Adoptando una combinación extraña del gnosticismo y demonismo total semejantes al espiritismo moderno, otro de sus líderes, Alciabides, esparció sus doctrinas en Roma cerca del 220 DC.

Los tres grupos de Ebionitas existieron lado a lado durante la era de Esmirna. Los Nazarenos anteriores, quienes mantuvieron las enseñanzas de los apóstoles al pie de la letra, fueron muy pocos en número y los más despreciados por la mayoría—aún fueron acusados de causar división por no unirse a la mayoría.

Los liberales, bajo la influencia de líderes apóstatas como Marcos, estuvieron inclinados a ceder—adoptando la última atracción intelectual, el gnosticismo (el paralelo con los grupos dispersados más grandes, y obviamente bajo el encanto hipnótico de los apóstatas de la IDU, es inconfundible). Similarmente, los fieles Cuartodecimani de Asia Menor fueron esencialmente traicionados por la “culta” mayoría que había abandonado parte de la verdad.

Al final del espectro estaban los que parecieron más cómodos con un código de creencias farisaicas en una atmósfera de liderazgo tiránico (esto otra vez refleja uno o dos de los modernos dispersados).

Diferentes sombras de creencias han reaparecido en la era final de la Iglesia—en el siglo XXI.

¡El profesor de Harvard George Santayana declaró, “los que no pueden recordar el pasado se condenan a repetirlo”. También recuerde que Salomón dijo: “¡no hay nada nuevo bajo el sol!”. ¡El pueblo de Dios continúa cometiendo los mismos errores por generaciones, siglos y milenios!

Reconociendo el paralelo entre hoy y lo que viene por la comparación debemos reconocer por lo menos los años liberales a mediados de los 70s, leamos lo que el Sr. Armstrong dijo acerca de esto. Fue escrito cerca de nueve meses después que él comenzó a poner la Iglesia en el carril, siguiente a esos años liberales:

“Dios le dice a su Iglesia, a través del apóstol Pablo ‘Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer’ (I Cor. 1:10)”.

“Este pasaje continúa diciendo a la iglesia en Corinto, precisamente como a la actual Iglesia de Dios, que estaba siguiendo varios y diferentes hombres con doctrinas diferentes”.

“Lo que sucedió en esas iglesias… nos ha sucedido hoy. ¡Aquellos culpables de causar división luchan contra Dios y serán juzgados por El!”

“¡Este grupo de liberales asumió la autoridad de establecer doctrinas a la Iglesia [con la meta de unidad en la mente] …eso es, unidad en rebajar las doctrinas que los ministros leales no hicieron y nunca aceptarían! ¡Eso no era unidad—era DIVISION!” (Énfasis de él).

“¿Qué Es un liberal? ”, BN, Mar. 1979

El razonamiento humano ha afectado cada era de la Iglesia de Dios. Cuándo líderes falsos logran apoderarse del control interno, el razonamiento humano salta a vivir e idear una variedad de soluciones parciales—porque la mayoría no están dispuestos a esperar a Dios para revelar su solución. No es de extrañar que también se ha dicho, “La lección de la historia es que nadie aprende de la historia”.

La pauta del primer siglo del desarrollo de los dispersados ofrece una lección esencial para nosotros hoy. No permita que sea perdido en usted. De hecho, los Nazarenos —la verdadera Iglesia de Dios—fueron descartados porque fueron considerados demasiado pequeños y rígidos. ¡Los grandes dispersados se movieron sin ellos—y, en el fin, se movieron completamente lejos de Dios y llegaron a ser perdidos por la historia!

(El lector es instado a tomar el tiempo para leer nuestro inspirador y sinceramente fascinante libro La Historia de la VERDADERA IGLESIA de Dios. Ofrece una estupenda penetración en el sendero en cuál la Iglesia de Dios ha andado durante 2.000 años).

Cómo describió Laodicea el Sr. Armstrong

Este libro no estaría completo sin un examen exhaustivo de cómo el Sr. Armstrong vio y describió a Laodicea. Sus numerosas y completas declaraciones permanecen como un testimonio absoluto, haciendo a un lado las excusas, para aquellos buscando una razón para emblanquecerse a sí mismos.

Muchos han llegado erróneamente a creer que la parábola de las diez vírgenes, en Mateo 25, significa que la mitad de la Iglesia es filadelfiana y la mitad es laodiceana. El Sr. Armstrong nunca enseñó esto—y ciertamente no es verdad, porque Cristo dijo que todas las vírgenes “cabecearon y se durmieron”.

Las primeras tres citas de abajo traen una fría realidad del grave peligro de malentender ésta parábola. Basado directamente en Mateo 25:1-12, mencionado en las primeras tres citas, el Sr. Armstrong siempre entendió y enseñó que aquellos Laodiceanos—representados por todas las diez vírgenes, no cinco—sólo tienen un 50/50 de oportunidad de salvación.

¡No se confunda—éstas son sus probabilidades si usted no despierta!

Yo le insto firmemente a no leer estas citas como si se aplicarán a otra persona, en otra parte. Léalos como si se aplicarán a USTED. Los que ignoran las palabras del Sr. Armstrong lo hacen sobre su propio riesgo. ¡Usted y yo somos culpables a menos que nos probemos inocentes! ¡Una vez más, sea muy cuidadoso de no darse usted mismo un grado aprobatorio cuando los hechos no lo hacen!

He incluido más citas de las que podrían parecer necesarias. Esto es hecho por un propósito. Cuando usted lea, advierta el hilo constante en el pensamiento del Sr. Armstrong directamente conectando la tibieza laodiceana a rebajar y comprometer la doctrina (la letra itálica es generalmente mía).

“Mientras estamos en el lugar de seguridad tres años y medio, los dos testigos estarán predicando al mundo entero, protegidos de Satanás. Pero Satanás en su ira loca hará entonces guerra contra el RESTO de la Iglesia. Esto tiene que ser la era de Laodicea de la Iglesia ( Apoc. 12:17)”.

“Finalmente, ¿qué de la era de Laodicea de la Iglesia de Dios? Recuerde, que ésta es también, la Iglesia de DIOS—tienen los mandamientos de Dios y el Testimonio de Jesús (Apocalipsis 12:17)”.

“Pero ésa era de la Iglesia es ilustrada en Mateo 25. Mateo 24 muestra la señal que dio Jesús antes de su venida para poner fin al presente mundo, la Gran Tribulación, el Día del Señor y su Segunda Venida”.

“Mateo 25 expone el tiempo justo antes cuando Cristo regresará. Esto describe a la Iglesia Laodiceana como 10 vírgenes que tomaron sus lámparas (sus Biblias) y fueron a reunirse con Cristo en su venida. Pero cinco de ellas—la mitad de la Iglesia—tomaron sus lámparas (Biblias) pero sin el aceite para encender las lámparas (teniendo el Espíritu Santo para iluminar sus mentes para ENTENDER la Biblia). Algunas traducciones vierten esto al inglés indicando que ellas estaban perdiendo el Espíritu Santo, a causa de la negligencia, falta de oración, compañerismo con los hermanos, con Dios y Cristo siendo vencidos con el interés materialista y mundano. ¿Somos algunos de nosotros así, aún ahora?” (las itálicas son mías).

“¡Mientras ellos—la mitad que recayó de la Iglesia—trataban de volver más cerca a Dios, la venida de Cristo tomará lugar, y la puerta del Reino de Dios se CERRARA en sus caras! ¡QUE TERRIBLE Y ATROZ TRAGEDIA! Esto podría sucederle a usted ó a mí”.

Carta a los colaboradores, 20 de Enero, 1981

“Ahora de regreso a Apocalipsis 12:17: Satanás estará lleno de ira contra el remanente—la última generación restante de la Iglesia—la Iglesia ‘Laodiceana‘, y la perseguirá terriblemente. Pero Mateo 25 expone que aunque esa generación final de la Iglesia estará tibia—no menos emocional, pero más ‘liberal’, más secular y menos espiritual—menos estricta bíblicamente—más la mitad de ellos se SALVARA a la venida de Cristo, aunque la mitad será vomitada de la boca de Cristo (Apoc. 3:16)”.

Personal,” PV, Agosto 1980

“Estamos alarmantemente cerca del fin de este era”.

“La iglesia laodiceana será caracterizada por su tibieza espiritual—la mitad de su membresía (Mat.25:1-13) será impedida de entrar al Reino de Dios”.

“Pero, las MALAS NOTICIAS, como aparecen hoy, mis queridos hermanos, son que nosotros, indudablemente de la era de Filadelfia—no obstante lo que diga mi hijo —estamos en serio peligro de CONVERTIRNOS también en la era de Laodicea. estoy personalmente muy consternado acerca de eso. Si USTED NO está preocupado, entonces verdaderamente estamos en PELIGRO mortal”.

“Lo qué Dios nunca Hizo— Hará —ó permitirá…”. BN, Agosto 1979

“La…Corte…ha quitado al Receptor, pero el pleito no ha terminado”.

“Necesitamos preguntar seriamente, ¿POR QUÉ Dios está permitiendo [esta prueba]? Puedo contestar eso. Nuestro pueblo de esta era de ‘Filadelfia’ estaba convirtiéndose en tibio, yendo poco a poco hacia los caminos de este mundo. Incluso algunos ministros estaban ‘diluyendo’ las verdades y las doctrinas que un Cristo amoroso había puesto en su Iglesia.”

“¡Necesitamos una verdadera EXPLOSIÓN para despertarnos!”

Carta a los hermanos, 24 Febrero 1979

“…cuando mi hijo…tomó más autoridad de la que le había sido delegada, rodeándose de un grupo de liberales, que lo dirigió, y lo encaminó a rebajar las doctrinas de Dios—bajo su falsa influencia una Laodicea tibia e indiferente , perdiendo el amor de la verdad de Dios, encontró raíz en la Iglesia.”

“Cristo pone a la Iglesia en el Carril,” BN, Abril 1979

“La Iglesia estaba siendo volteada hacia abajo. ¡Parecía ser un asunto de ir en lo posible a las maneras y creencias de la ‘Cristiandad’ de este mundo como influenciado por Satanás—que asciende a ir en lo posible a los caminos de Satanás y lejos de los caminos de Dios!”

“¡El daño que fue hecho a la Iglesia de Dios como resultado de ésta actitud es INCALCULABLE! Dañó, de una manera que yo pienso que mi hijo no comprendió, a miles de miembros de la Iglesia del Dios viviente. Esto los llevó a la tibieza , a una actitud más descuidada hacia la obediencia verdadera y estricta de los caminos de Dios”.

“Reportes falsos acerca de Garner Ted” WM, 6 Mar., 1981

“En vez de OBEDECER incondicionalmente a Cristo por SU PALABRA, LA BIBLIA, había arrastrado, durante años cuando yo estaba en otras partes del mundo hasta 300 días de los 365 del año, hacia un espíritu LIBERAL de SATANAS”.

“Esos líderes a quienes había delegado la responsabilidad de ADMINISTRAR las POLITICAS y las DOCTRINAS que Cristo había puesto en la Iglesia de Dios a través de su apóstol, fueron MAS ALLA DE la autoridad dada ellos. ¡Comenzaron CAMBIANDO las POLITICAS y rebajando la VERDAD de Dios, cambiando las DOCTRINAS, comprometiendo—viendo QUE TAN LEJOS podrían ir—y dirigir a los hermanos a ir—a los caminos de SATANAS! Querían ser más LIBERALES—más como ESTE MUNDO DE SATANAS”.

“…Todavía permanecen entre nosotros unos POCOS con una tendencia a FALLAR—a perder nuestro celo—e incluso llegar a ser TIBIOS”.

Carta a los hermanos, 15 Septiembre, 1980

“De la Iglesia de ‘Filadelfia’, Cristo dice, ‘sé que tienes poca fuerza’. Esta es probablemente la más débil en número fuerza física y poder —la más pequeña membresía, de cualquiera de las Iglesias desde el tiempo de los apóstoles hasta la Segunda Venida. Y tiene solo unos pocos ministros”.

“Pero algunos de ésos en la Iglesia hoy se cansarán de hacer el bien. Ellos se jactarán de ser la Iglesia verdadera—pensando que son espiritualmente ricos, cuando son, de hecho, casi espiritualmente indigentes. Porque son indiferentes a la real OBRA de Dios, tibios, sin celo, Cristo los vomitará de su boca. No pueden ser utilizados en su Obra. ¡Perderán la salvación que se jactan de tener a menos que se arrepientan! ¡Dios les ayude a nunca ir hacia la Iglesia LAODICEANA!”

“¿Deben los ministros de Dios ser ordenados por la mano del hombre? ”, BN, Octubre 1962

“Jesucristo, la Cabeza de la Iglesia de Dios, se ha estado moviendo rápidamente para DESPERTAR y poner a su Iglesia de nuevo en el carril, durante los ultimo cinco meses”.

“Estamos sacudiendo la tibieza Laodiceana que estaba comenzando a drogarnos para dormir”.

“¡Estamos listos para un INSPIRADOR Y EXCITANTE NUEVO COMIENZO! AUMENTEMOS ahora nuestra dedicación y profunda devoción. ¡La OBRA de DIOS está LEJOS DE SER TERMINADA!”

Carta a los hermanos, 23 Octubre, 1978

“Una casa dividida no PUEDE PERMANECER', dice Jesús. ¡Mi hijo ha hecho a la Iglesia de Dios DIVIDIDA! ¡Hasta hace diez años, NOSOTROS NO ESTÁBAMOS DIVIDIDOS!”

“Otra vez Dios nos dice, ’Excepto que DIOS construya la casa, trabaja en vano el que la construye'. DIOS a través del JESUCRISTO viviente construyó la Iglesia de Dios de NUESTRO tiempo, tan seguramente como en el tiempo de los primeros apóstoles originales. La Obra CRECIO Y CRECIO con la bendición de Dios por treinta y cinco años hasta 1969—DESDE ENTONCES LA BENDICION de DIOS HA SIDO RETIRADA. Habíamos estado tendiendo a olvidar a DIOS, permitiendo que la tibieza laodiceana nos leudara. ¡CRISTO DICE AHORA, DESPIERTEN! ¡Levántense del estupor que nos ha drogado! ¡FORTALEZCAMONOS DETRAS DE CRISTO Y SU APOSTOL! ¡HAGAMOS LA OBRA!

Carta a los hermanos, 28 Junio de 1978

“Cuando encaramos una situación grave o alarmante, hay…una tendencia hacia FALLAR EN LA ORACION—en el ESTUDIO de la BIBLIA, y consecuentemente ¡en el celo y la voluntad de sacrificar para la OBRA DE DIOS!”

“¿Usted supone que Satanás no sabe todo esto? ¡Él sabe! ¡Él hará todo en su poder lograr desalentarlo para lograr que usted encuentre alguna falta—para que falle en la oración y en el estudio de la Biblia —y para perder su inspirado celo por la Obra de Dios!”

“¡SÉ que la mayoría de nosotros no ha regresado, todavía, a ese INCONDICIONAL y energético CELO para CONTINUAR CON ESTA OBRA que DEBEMOS terminar!”

“¡Mirando los HECHOS presentes, y las TENDENCIAS, eso quizás parezca imposible! Pero ésta es LA OBRA DE DIOS—UNA OBRA DE FE—y los hechos existentes, las tendencias, las circunstancias, NO TIENEN NADA QUE VER CON FE. El Cristo viviente tiene los recursos, y las maneras de las que NOSOTROS NO SABEMOS NADA!”

“Y mientras que, nos incumbe…CONFESAR y lamentar…nuestros PECADOS en permitir los intereses y los placeres materiales y empezar a apartarnos de nuestro Dios, y de nuestro celo por SU OBRA, llamo a todos los hermanos a CONFESAR esta tibieza…y ORAR, con todo FERVOR y ARREPENTIMIENTO, por el perdón de Dios para estas ofensas, y para una permanente BENDICION sobre SU OBRA de ahora en adelante, continuamente a su terminación final”.

“Hermanos, muchos si no la mayoría de nosotros ha permitido que otros intereses arrastren nuestras mentes y corazones hasta donde no estamos en NINGUNA PARTE CERCA DEL CELO para la MÁS GRANDE OBRA SOBRE LA TIERRA, que los futbolistas tienen para un juego de fútbol”.

“¿POR QUE los futbolistas pueden por ellos mismos lograr ir hacia ‘ARRIBA’ en un casi fanático CELO, motivado por el ODIO, cuándo nosotros somos indiferentes, ‘HACIA ABAJO’, y tibios acerca del LLAMAMIENTO más IMPORTANTE Y GLORIOSO DE TODOS LOS TIEMPOS?”

“…Cristo está HACIENDO SU PARTE—abriendo nuevas puertas. ¡Sólo UNA COSA ha estado EQUIVOCADA!—y debemos encararla! —demasiados de nosotros han estado creciendo tibios…”

“Podemos pensar, porque mantenemos el sábado [de Dios], que nosotros no tenemos caminos perversos ó pecados malvados de los cuáles apartarnos. Pero la negligencia…puede ser pecado”.

Carta a los hermanos, 2 de Noviembre 1972

Esta última cita empezó por mencionar la oración y el estudio de Biblia. Veremos después que la oración y el estudio intensivo completo y detallado de la Biblia es mucho más importante de lo que la mayoría comprende con respecto a aquellos quienes Dios aprueba.

Antes de continuar, es crucial que usted establezca el siguiente entendimiento en su mente: a través de lo que resta del libro, es esencial que usted acepte el entendimiento del Sr. Armstrong—de la Biblia—identificando las diez vírgenes de Mateo 25 con Laodicea. Esta es una enorme llave a ver el peligro en el que usted está, si no unge sus ojos en la manera en que Cristo instruyó. Esta parábola es acerca del dominante número de hermanos al final de la era. Fuera del Cuerpo de Cristo, y así cortados—“desconectados”—de El, ellos estuvieron bajos en el Espíritu de Dios—y esto es tejido, en su condición y en lo qué Cristo les dice que hagan acerca de esto.

Un entendimiento alterno, que la mitad de las vírgenes son laodiceanas y la otra mitad son filadelfianas, se ha arraigado en aquellos que en algún momento incluso se preocuparon a sí mismos con este asunto. ¡Este es un pensamiento particularmente peligroso! ¡Esto calma a aquellos que aceptan la creencia mucho más confortable de que ser un filadelfiano o laodiceano es una proposición de 50/50—y también entonces que perder la salvación no es parte de la cuestión!

¡Esto no podría estar más equivocado! Los laodiceanos han llegado a ser numéricamente dominantes—implicando hoy a la gran mayoría con el Espíritu de Dios. Recuerde, ellos son suficientemente grandes para ser llamados una era. ¡Capte ésta realidad! ¡Las “50/50” oportunidades están estrictamente relacionadas a quienes sobreviven eternamente y a quienes no—de un número donde todos entran a la Tribulación!

Dentro de la Antigua Ciudad

Cristo comparó la séptima y final era de su pueblo con la antigua ciudad de Laodicea. Ahora veamos por qué él escogió ésta ciudad en particular para reflejar la mayoría de cristianos vivos en los últimos días. Hay numerosos paralelos, preparando el camino para lo que cualquiera del pueblo de Dios determine entender. Cristo sabía que el registro de la historia nos tendría que ayudar—y lo hace.

Indicaré los paralelos más obvios como progresemos. La mayoría será reservado para un poco más tarde.

Cuando avancemos, tengamos cuidado de la tendencia a burlarse. Cristo tenía razones para escoger una comparación de ésta ciudad con su pueblo de la era final. Estos paralelos llegarán a ser obvios para aquellos con “oídos para oír” y “ojos para ver”—y aquellos que quieren sinceramente el discernimiento de Cristo.

Antioquio II fundó la ciudad original de Laodicea entre 261 y 253 AC, y la nombró en honor de su esposa Laodice. Antioquio II fue un rey Seleucido que gobernó Siria (Laodicea fue originalmente parte de la más grande Siria) después que Alejandro el Grande murió. Fue más bien conocida como Laodicea y Atenea (“sobre el río Lycus“)para distinguirla de por lo menos otras seis ciudades con el mismo nombre. Dos caminos, de hecho las rutas más importantes del comercio, pasaban a través de la ciudad.

El área dentro y alrededor de Laodicea era un país hermoso, con valles fértiles agradables rodeados de suaves colinas, llevando a un puerto fácilmente accesible y excelente en la costa del sudoeste de la nación actual de Turquía.

Sin embargo, ir mas adentro del país llegó a ser mucho más escabroso y difícil. Era fácil para los viajeros parar en este momento, cuando pudieron haber planeado originalmente ir más allá al interior.

Muchos visitantes encontraron la atmósfera dentro y alrededor de Laodicea demasiado invitante para salir. Esta gozó de un clima Mediterráneo con la abundancia de lluvia, temperaturas moderadas y brisas apacibles del mar, aún durante el relativamente caliente y seco verano. Sólo una nieve ocasional o escarcha aparecían en las altitudes más altas alrededor de la ciudad en el invierno. También, dos ríos pequeños pasaban a poca distancia a ambos lados de la ciudad, y las colinas circundantes estuvieron cubiertas generalmente con el bosque. He estudiado muchos retratos del área y es encantadora.

El campo de juego de la Riqueza

El ambiente comercial de Laodicea era fuerte, con varios negocios exitosos allí. (Esto es conectado posiblemente al hecho de que en el primer siglo, tuvo una población judía grande.) Las extensas viñas crecieron en las laderas por todas partes de la ciudad y una playa balnearia estaba cerca, como era Hierápolis, solo 6 millas al norte, famosa por sus baños termales.

Dentro de la ciudad había fuentes, baños públicos, gimnasios, un estadio inmenso, salones para juntas especiales y banquetes, y dos teatros fastuosos (uno grande y uno pequeño). Todos estos reflejaron la prosperidad de Laodicea y de por qué esta ha sido descrita como “un refugio favorito del placer frecuentado por dignatarios”, incluyendo gobernadores y realeza.

Como el centro bancario de la provincia Romana de Asia, Laodicea, extensamente conocida por su riqueza, era la ciudad más próspera en la región. Sus numerosos mausoleos son un testimonio para el número de ricos enterrados allí. Los ciudadanos eran tan ricos que, cuando su primer más grande terremoto destruyó su ciudad en el año 60 DC, ellos se negaron a la ayuda Romana, escogiendo reedificar la ciudad completa por sí mismos. Esto hizo a Laodicea famosa como un ejemplo de autosuficiencia.

No es maravilla que Cristo dijo que los modernos laodiceanos proclaman, “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad” (Apoc. 3:17). Un estudio de las palabras claves en este pasaje demuestra que Cristo se refería a la riqueza monetaria y a la acumulación de bienes materiales.

Laodicea derivó también algo de su riqueza de su industria textil, siendo famosa por el tejido—y vestir con orgullo—una suave, seda, negro brillante, fabricada de lana. Una vez más, es fácil de entender por qué Cristo aconseja a los modernos laodiceanos a comprar “vestiduras blancas” de pureza y rectitud. Encuentro fascinantes que tantos jóvenes de los grupos dispersados parecen hoy preciarse a sí mismos vistiendo ropa negra, derivando ésta tendencia directamente del mundo. ¡Para los que miran de cerca, Dios siempre proporciona suficientes indicios para obtener el gran cuadro!

Los grandes dispersados, como la misma Laodicea, están complacidos en los lugares confortables entrando con fácil acceso del “puerto” ó “los caminos mayores” del viaje popular. Por supuesto, un arribo a una “isla” más allá no sería anhelado donde el viaje es más difícil y desafiante. También, muchos mayores “dignatarios” de la Iglesia de Dios (evangelistas y pastores de alto rango) residen (“vacacionan” es probablemente una mejor palabra) entre los dispersados, donde el “clima” es agradable, el “vino” es bueno y “las playas” están soleadas.

Histórico lugar de reunión

En el siglo IV, Laodicea llegó a ser la escena de por lo menos dos concilios religiosos importantes, reflejando a teólogos e iglesia cómo exteriores “dignatarios” se sentían también cómodos dentro de sus agradables límites. Cerca del año 365 DC, El Emperador Romano Constantino presidió personalmente en “El (católico) Concilio de Laodicea,” en el cuál él decidió que el Catolicismo Romano debería ser el único estado de religión del imperio. Y fue así que la observancia del Sábado fue hecha ilegal.

El curso por correspondencia original de IDU indica, “el canon más famoso de este concilio—el vigésimo noveno—se lee así: ‘Los Cristianos NO deben judaizar descansando en el SABADO (día verdadero del descanso de DIOS), pero deben TRABAJAR en ese día…y, si pueden, descansar entonces (el domingo) como (profesos) cristianos. PERO si alguno es encontrado siendo Judaizante (los verdaderos observadores del sábado de Dios), sea anatema (eclesiásticamente maldecido) de Cristo' (Nicene y Padre de Nicene, el Vol. XIX, P. 148).

Esta herejía masiva—prohibiendo la señal que identifica al Dios verdadero con su pueblo (Ex. 31:13; Eze. 20:12)—fue introducida al principio del imperio en Laodicea. ¡Cuán irónico que esto vino de ésta ciudad que aquellos sirviendo al verdadero Cristo fueron formalmente declarados anatemas por la Iglesia Romana!

¡Recuerde! La palabra Laodicea significa en general “el pueblo gobierna, juzga y decide”—a causa de que el liderazgo de Cristo ha sido inconscientemente expulsado de ésta era. Con respecto al ambiente político de Laodicea, es interesante notar que esta antigua ciudad practicaba gobierno democrático. Se enorgullecía en permitir a las personas a tener una voz en asuntos civiles. Interesantemente, veremos, que en los registros de la historia que en la antigua ciudad de Filadelfia, apenas al lado, fue dirigida por una serie de monarcas benévolos.

Destrucción repentina

En el año 494 DC, un terremoto masivo devastó Laodicea sin advertencia. Finalmente, fue destruida totalmente por invasores Islámicos, quienes la dejaron en lo que ha sido llamada por historiadores “una escena de desolación”. Dos tentativas posteriores para reedificarla fracasaron. Mientras se levantaba en la significante prominencia, la ciudad de Laodicea terminó en la completa ignominia, con poco más que fragmentos quebrantados de restos arqueológicos, a través de una área aproximada de 800m2, como un testimonio permanente de su destrucción. Ha permanecido inhabitada por casi 1.500 años. Los historiadores y los arqueólogos se han maravillado en las escasas, “poco espectaculares ruinas” (como un historiador la describió) de la una vez dinámica, vibrante y próspera ciudad.

El paralelo de estos dos acontecimientos (el terremoto y la invasión) notables de la antigua Laodicea es un paralelo inconfundible a lo que golpeará la era final de la Iglesia de Dios. Por esta razón, la sección de Apocalipsis describiendo esto omite cualquier declaración de que Cristo “vendrá” a esta era. Esto se debe a que no se consentirá a un solo individuo estar vivo a su venida. La mitad de “las vírgenes” muere en la Gran Tribulación por decapitación (Apoc. 12:17; 20:4), el resultado de la ira de Satanás sobre el Israel físico y espiritual—y la otra mitad se vende y acepta obviamente la marca de la bestia, muriendo en el Día del Señor, el tiempo de la ira final de Dios sobre todas las naciones antes de la venida de Cristo.

Un problema de agua

El inconveniente de la ubicación de Laodicea fue que no tuvo abastecimiento de agua local—ni la fresca agua de la adyacente Colossae ni las fuentes termales de Hierápolis, justo del otro lado del valle del Río Lycus. Como resultado, Herodes el Grande construyó un enorme acueducto en la ciudad. Porciones significantes son visibles todavía, como es la torre de la cuál el agua se distribuía. Hay todavía unos pocos restos de los “tubos“, hechos de piedra cortada, los cuales están parcialmente conectados hoy provenientes del pesado mineral contenido en el agua que llevaban. (He podido examinar fotografías de primer plano que muestran estar obstruidas en el 80 por ciento).

Desafortunadamente, la única fuente de agua de manantial disponible, para cualquier acueducto que pudiera ser construido, estaba a alguna distancia, permitiendo que esta agua cargada de mineral se volviera rancia y de temperatura tibia al tiempo cuando llegaba a la ciudad. ¡Esta agua a menudo causó vómito en aquellos que la bebieron!

No es de extrañar que Cristo les dice a aquellos de la séptima era “te vomitaré [Griego emeo: “vomitar o lanzar”] de Mi boca”. A pesar de la enorme prosperidad y placeres múltiples de vivir en Laodicea, los habitantes tuvieron que acostumbrarse al agua rancia y cargada de mineral continuamente a ésta temperatura.

¡Un paralelo aturdidor e imprevisto se presentará más tarde!

Tratamiento de ojos y oídos malos

Finalmente, una facultad de medicina muy famosa y respetada (inicialmente a 13 millas del oeste, pero finalmente movida a Laodicea) existió allí, cuyos médicos eran tan famosos que sus caras se inscribieron en las monedas locales. Esta escuela produjo un ungüento especial para oídos y un ungüento para los ojos (llamado “polvo frigio”) hecho del alumbre, y famoso como desde el tiempo de Aristóteles.

Este polvo, exportado en forma de tableta a través de la región Mediterránea, fue vendido para mejorar, ó supuestamente curar aún ojos débiles. Se colocaba, comúnmente, directo en los ojos. Laodicea tomó enorme orgullo en su habilidad médica general, y en su particular habilidad para ayudar a aquellos con problemas del oído, así como esos que nosotros quizás describamos como “legalmente ciegos”.

Como expliqué, muchos del pueblo de Dios hoy forman un notable paralelo moderno. La mayoría de los hermanos en los dispersados frecuentan a médicos casi tan a menudo como hacen sus contrapartes en el mundo. Cuán triste que parecemos ser el único grupo, a mi conocimiento, que ha escrito un folleto entero acerca de la sanidad.

Es importante notar en los registros de la historia que el pueblo de Laodicea se vio a sí mismo también como especialmente perceptivo, y se enorgulleció de su educación, sabiduría e intelecto—sus fuertes “ojos mentales.”

No es de extrañar que otra vez Cristo le dice a su pueblo de la era moderna que compre ungüento para ojos y ellos podrán tener una visión espiritual. Es también interesante que un ungüento especial para oídos fue comúnmente vendido en ésta ciudad. No obstante, la mayoría de los laodiceanos modernos no sólo están ciegos sino que también no “tienen oídos para oír” las palabras de Cristo de advertencia para ellos.

CAPÍTULO CINCO – COMPARANDO LA ERA MODERNA

El examen de la antigua ciudad de Laodicea sólo tiene valor si lo utilizamos para ayudar a entender dónde han reaparecido las mismas condiciones o características en la era moderna. De otro modo, todo lo que hemos tenido es una lección de geografía e historia que, aunque interesante, no revela nada del valor o significado espiritual.

De aquí en adelante, el libro ira lentamente para ayudar y construir la terminación de un cuadro completo para todos los cristianos en el siglo XXI y analizarlo con ellos mismos en mente.

Nada bueno que decir

En este momento, es crítico que reintroduzcamos la importante pregunta: ¿Dónde están todos los laodiceanos? Recuerde, la Biblia muestra que todos ellos están en una condición espiritual absolutamente terrible, y que sus números son dominantes. Cristo ofrecería seguramente suficiente información acerca de aquellos quienes escogen quedarse en tan grande y dominante grupo debe hacerlo sin excusa. Así, identificarlos debe ser fácil—si alguien tiene “ojos para ver”.

Todo los que tomaron parte en EL Club de Oratoria o Club Ambassador de la IDU saben que la primera regla de la evaluación efectiva de un discurso es que el evaluador siempre debe empezar sus observaciones con el elogio—él debe tener algo bueno que decir acerca de los esfuerzos del orador. De la misma forma, Cristo siempre tuvo algo bueno que decir acerca de cada una de las primeras seis eras (y nada malo que decir acerca de Esmirna y Filadelfia), antes de ofrecer corrección. No obstante Cristo no tiene absolutamente nada bueno que decir acerca de Laodicea. Su advertencia “consejo” es aguda, fuerte y clara, subrayando verdaderamente la condición atroz de los laodiceanos. Otra vez, esto debería hacer la tarea de identificarlos muy fácil. ¡Tan solo su condición espiritual los debe separar claramente—y distinguirlos—de los Cristianos fieles!

Ocho señales de un laodiceano

La Biblia, de hecho, ha dado específicas y descriptivas señales—o marca característica—de aquellos en la era laodiceana. No son difíciles de identificar o numerar. Mientras hay siete señales obvias, nosotros de hecho examinaremos ocho—la octava es extraordinaria y debe ser explicada para ser entendida.

El mensaje

Para relacionar mejor la advertencia de Cristo a Laodicea, aquí está el mensaje completo para ésta era, encontrado en Apocalipsis 3:14-22: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea; He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuánto eres TIBIO, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

El problema del agua reaparece

El versículo 16 describe la primera condición—ser “tibio”. El problema obvio es que éstos hermanos no están calientes con celo ¡Veremos después que, así como la dificultad de la antigua ciudad para obtener agua y habiéndose establecido “tibia,” los problemas espirituales de la moderna Laodicea están trazados directamente con la insuficiente agua espiritual en sus vidas! (Juan 7:38-39) Además, como los muchos minerales en el agua de la antigua ciudad, los cuales estaban ensuciando el valor de lo bueno “H2O”, “el poder, amor y dominio propio”(II Tim. 1:7) del Espíritu de Dios en la moderna Laodicea están también siendo “ensuciados”, si usted recibe “otro espíritu” (II Cor. 11:4). Veremos también que Juan lo llamó el “espíritu del error” (I Juan 4:6)el cual está entremezclándose con el Espíritu de Dios en sus mentes.

Su tibieza los lleva a seis condiciones más, todo relacionado a su falta de celo.

El segundo problema se expresa como “Yo soy rico y me he enriquecido y de ninguna cosa tengo necesidad”. Como aquellos de la antigua Laodicea, ésta es una actitud de autosuficiencia. Tales personas no sienten necesidad, obligación ni urgencia para examinarse a sí mismos. Satisfechos de sí mismos, reflejan la canción protestante “así como yo soy”. Esto causa las siguientes tres condiciones, específicamente son en gran parte productos secundarios de las primeras dos.

¡La tercera, cuarta y quinta condiciones se describen como “desventurado,” “miserable,” y “pobre.” Es interesante, que la palabra griega para desventurado puede ser traducida “miserable” o “lastimoso”. La palabra miserable significa “miserable” o “despreciable”. ¡Estas palabras son muy semejantes es así como Cristo utiliza palabras comparables a atroces, terribles y deplorables para intensificar su punto!

La palabra griega para “pobre” (ptochos) es especialmente fascinante. Significa “Se agacha y se encoge como un mendigo, indigente, pobre”. Esto trae a la mente imágenes de personas sin hogar en la calle. ¿Qué promedio de residentes ricos de la antigua Laodicea habrían estado dispuestos a considerar remotamente estar en esa terrible condición? ¿Sobre qué base habrían llegado a ésta conclusión acerca de su propio estado? Esta condición refleja el desafío tan difícil que enfrenta Cristo para alcanzar a su pueblo hoy.

Si los hermanos de la Iglesia en Laodicea meramente hubieran seguido las dos primeras instrucciones de Cristo a sus discípulos, dadas en el Sermón del Monte—desarrollar las dos actitudes de ser “pobre en espíritu” y “llorar” (Mat. 5:3-4)—ellos no podrían continuar sintiéndose tan ricos al quedarse tan espiritualmente pobres. Reconocer su propia debilidad de ser insuficientes en el Espíritu de Dios, ellos habrían llorado sobre sus pecados y continuamente “tenido hambre y sed de justicia (ver. 6)”.

Trágicamente, esto no sucedió.

Todo lleva a la ceguera

La parte más fascinante de la descripción de Cristo viene a iluminar la sexta señal de identificación. ¡La única manera posible que cualquiera no podría ver que tal condición es absolutamente horrible como Cristo la describe es si él esta totalmente CIEGO! La palabra griega que Cristo utiliza para “ciego” es tuphlos, significando “opaco, ciego, físicamente o mentalmente”. El problema de visión que aflige a los laodiceanos es profundo—o lo que llamaríamos “ piedra ciega,” y peor que la simple vista débil de los que buscaron activamente el tratamiento con polvo frigio hace 2.000 años.

Permítame reiterar un punto tempranamente: La condición de ceguera es el peor defecto espiritual de Laodicea. Recuerde, si aquellos de esta era no estuvieran ciegos, podrían ver que son tibios, despreciables, miserables, pobres, etc. ¡Por supuesto, ningún antiguo laodiceano, pensándose un experto en vista física y percepción (vista mental), jamás consideraría remotamente que él podría estar totalmente ciego! (Cuán interesante que las vírgenes de Mateo 25 aparentemente no se ven a sí mismas perdiendo lentamente el Espíritu de Dios—el “aceite” en sus “lámparas”—hasta que es demasiado tarde).

Note que Esmirna (2:9) fue descrita por Cristo como el polo opuesto de los laodiceanos. Esta era, al igual que Filadelfia, no recibió ninguna corrección de Cristo. Tome nota. Históricamente, los de Esmirna fueron físicamente pobres, más Cristo los describió como espiritualmente ricos. Conociendo esto, ellos estaban dispuestos—como los de Filadelfia—a permitir que sus enemigos los llamaran Ebionitas—significando espiritualmente “pobres”.

¡Hay un estrepitoso mensaje aquí para Filadelfia—los “Ebionitas de hoy”!

Dónde la riqueza está

Esté dispuesto a examinar a los grandes dispersados en una luz diferente. Anualmente, estos grupos aceptan millones de dólares, individualmente, y decenas de millones, colectivamente. Sea honesto con usted mismo y admita que estos grupos reconocen abiertamente sus reservas financieras relativamente vastas.

Durante cinco años, al heredarla en 1995, poseí y manejé una compañía relativamente exitosa. (Miré también a mis padres y parientes cercanos construir varias compañías exitosas). Probablemente tengo por lo menos los conocimientos básicos de negocios como hojas de balances, estados de ganancias y pérdidas como ningún otro ministro. Igual el grupo dispersado más grande guarda varios millones de dólares en el banco, cuando hay tanto que hacer y cientos de millones de dólares de ingresos anuales se perdieron en la apostasía, este es un testimonio elevado a ser literalmente “rico y me he enriquecido”. Los otros tres grupos dispersados más grandes son, proporcionalmente, igual de ricos. Teniendo tanto en reserva para protegerse a sí mismos físicamente, particularmente en salarios y retiro ministerial, cuando la necesidad de expandir la Obra es ahora muy grande, es profundamente egoísta—verdaderamente aterradora—su actitud.

Los estados de cuenta de ese tamaño van más allá y producen un sentimiento de seguridad, autosuficiencia e invencibilidad—una clase de protección—contra lo que el futuro podría traer sobre tal organización. Esta es una tentación que le causó a Pablo instruir a Timoteo “A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo…“ (I Tim. 6:17). El versículo 18 contiene el antídoto—qué Timoteo estaba también a cargo del rico: “Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos…”

En esta luz, por lo menos examine brevemente el enorme alcance y Obra de La Iglesia de Dios Restaurada, llevada a cabo por los diezmos y ofrendas de un número relativamente pequeño de personas, y de un personal de 16 quienes trabajan horas casi interminables para devolver la verdad completa de Dios a las personas quienes la habían hecho a un lado. Como el milagro del “pez y los panes”, Dios multiplica la producción de nuestro esfuerzo, permitiéndonos hacer mucho más que nuestro tamaño quizás parezca permitir.

Una era de amar deleites

La era moderna, a través de adelantos científicos, aumenta el conocimiento y el derrumbe del carácter, ha producido un mundo de locos placeres, con sociedades occidentales inundadas en la acumulación física y material de bienes y el dinero necesario para comprar más. Aparentemente, esto ha llegado a ser la única cosa acerca de lo que la mayoría de las personas piensan.

Pablo dijo que las condiciones de la Iglesia, en los “últimos días”, reflejarían a muchos quienes habían llegado a ser “amadores de los deleites más que de Dios”. Tome un momento para leer con cuidado el pasaje de II Timoteo 3:1 (donde las condiciones “en los últimos días” son establecidas como el contexto) a través del capítulo 4, versículo 4. Mientras la mayoría de las personas piensan que los primeros versículos del capítulo 3 solamente tienen que ver con la caída de la sociedad hacia una más grande inmoralidad, derrumbe de carácter y pecado, un rápido estudio del contexto completo muestra que éste no es el caso. Aunque la sociedad moderna ciertamente está incluida en la descripción, el enfoque primario es la Iglesia, donde “no sufrir la sana doctrina” podría suceder (Veremos esto más claramente demostrado en el libro).

Esta persecución mundial del placer ha tenido un impacto muy grande en el pensamiento dentro del pueblo de Dios hoy de lo que la mayoría de las personas jamás hubieran sospechado. Y esto es exactamente lo que sucedió a los hermanos que vivían en un ambiente semejante al que tuvo la antigua Laodicea. El pueblo de Dios no puede ayudarse sin ser afectado por lo que está sucediendo en el mundo alrededor de ellos. Los hermanos deberían haber visto venir este cambio en el pensamiento materialista—excepto que la dispersión de la ceguera ya había sido establecida, impidiéndolo.

Tenga claramente en su mente a quienes les está hablando Pablo—entonces vuelva a leer los primeros versículos de II Timoteo 3 para apreciar la clase de actitudes horribles y conducta del pueblo de Dios que han caído junto con el mundo.

Una colonia nudista espiritual

Debemos comentar brevemente sobre el hecho que Cristo llamó también a los laodiceanos desnudos—La SEPTIMA señal. Esto es exactamente lo que la palabra griega significa: “desnudo- absolutamente, relativamente, literalmente o en sentido figurado.” Es como si la última era completa ha llegado a ser una colonia nudista espiritual. ¡Yo no digo esto—Cristo lo hace! Más que las otras condiciones afligiendo a los laodiceanos, otra vez debemos preguntar: ¿Podrían caminar las personas desnudas a menos que estuvieran ciegas? En adición, si todos alrededor de ellos estuvieran ciegos también, no podrían esperar que nadie entre sus compañeros señale esto.

Se necesita a alguien con vista para decirle a una persona ciega, o a un grupo completo de personas ciegas, que él o ellos están desnudos. El mensajero enviado a advertirles debe tener vista y así venir desde afuera de esta era.

Una vez más, esta es la ceguera que aflige a los laodiceanos que los previene de ver todas las otras malas cualidades dentro de su condición espiritual. Por lo tanto—¡permítame decirlo otra vez!—dirigirse a la ceguera es PRIMERO es la llave para aclarar el resto de lo que esta débil o equivocado acerca de ellos. Usted ahora sabe por qué Cristo advierte a su pueblo directamente al Corazón del problema—que deben ungir sus OJOS, para que puedan recobrar su VISTA, como el primer paso a la recuperación.

Antes de continuar, recuerde que Cristo le dice a su pueblo que la “vergüenza de [su] desnudez” debe ser quitada. De hecho, por lo menos generalmente, la mayoría no se avergonzarían de las partes expuestas del cuerpo a menos que sus partes privadas fueran expuestas. Son las partes privadas del cuerpo las que siempre deben estar cubiertas.

Ahora veamos el énfasis especial que la Biblia coloca sobre cubrir los “lomos” de uno.

Pablo escribió a los Efesios acerca de “Vestios de toda la armadura de Dios” (6:11). Los versículos 14-17 describen las seis piezas de la “armadura del evangelio” que los Cristianos deben llevar para “estar firmes contra las asechanzas del Diablo” y para alcanzar la salvación.

¡La primera pieza que Pablo menciona es “estando, pues, firmes, ceñidos vuestros LOMOS con la verdad”. Esto es una escritura asombrosa para todos los que la recibirán! ¡Los laodiceanos han olvidado bastante de la verdad que una vez conocieron, sus “lomos”—sus PARTES PRIVADAS—han llegado a estar expuestos! Simplemente suponga, ellos andan en esta condición vergonzosa porque han olvidado muchas doctrinas verdaderas, pero no pueden ver que las han olvidado.

¡Antes de que este libro esté completo, probaré este punto más allá de toda duda, con enorme claridad! Usted no tendrá elección sino para creer que esto es exactamente lo qué Cristo tuvo en mente cuando El aconsejó a su pueblo a “ungir [sus] ojos”.

Pero hay otro aspecto del problema de la desnudez que está directamente afectándole a USTED. Esto ha sido hecho por los maestros desnudos que traen sus doctrinas falsas a usted. ¿Puedo ser más gráfico? ¡A menos que recobre su vista, no podrá reconocer cuando usted está siendo “destellado” por “rayos” espirituales alardeando con nuevas doctrinas , y tratando de arrancarle también sus ropas!

Piense en el futuro— castigo—aguardando a Laodicea de esta manera: Esta era tenia—¡y la arrojó! —mucha verdad, conocimiento y entendimiento especial. Esta maravillosa verdad había sido restaurada después que 19 siglos al pueblo de Dios (Filadelfia)—y no había sido comprendida por ninguna otra era desde la era de los apóstoles. Incluso los apóstoles no entendieron ciertos aspectos mayores de la profecía,

sellados hasta el tiempo del fin (Dan. 12:9). Por haber sido dado tanta verdad, que a millones se les había sido negada por milenios y tampoco se permitiría pasarla por alto o rechazarla completamente, Cristo considera esto inconcebible.

Espléndidamente adornados en las hermosas vestiduras de todas las doctrinas de Dios, que generosamente se les fueron dadas y por el gran sacrificio de los siervos guiados por Dios, los miembros de la última era se desnudaron ellos mismos en publico ¡El no puede tener a tales personas por inocentes—y no lo hace!

Pero, permítame decir esto otra vez para enfatizar. Cristo nunca castigaría una era completa—ni aún una persona—por ser “despreciable, miserable, pobre, ciego, y desnudo” sin hacer primero claro lo que esto significa —en otras palabras exactamente lo que traería el castigo. ¡Por lo tanto, él está obligado a explicar, en detalle claro como el cristal, precisamente lo que significa “unge tus ojos” —y él lo hace!

Antes de estudiar en el próximo capítulo lo que significa la primer fase , reconozca que este capítulo mencionó ocho señales distintivas de todos los laodiceanos. Solamente hemos discutido siete. ¡Puesto que esto aplica a una mitad, la octava señal es de un laodiceano permanente—uno quien, después de amonestarle y advertirle---incluso en la Tribulación, no ungirá sus ojos, sellando así su destino eternamente!

Para todos aquellos que quieren sinceramente entender lo deben HACER ahora, continúen leyendo. Todos los otros pueden querer parar aquí.

CAPÍTULO SEIS – DIRIGIÉNDONOS AL PROBLEMA

El Sr. Armstrong habló repetidas veces de la ley de CAUSA y EFECTO, y cómo penetra en cada acción en la vida. El continuamente nos recordó de cómo el hombre trata los efectos en vez de las causas, porque está aislado de Dios, no conoce las causas que producen la paz mundial, felicidad, abundancia, bienestar y prosperidad. Hasta que la humanidad se someta a Dios, nunca será capaz de identificar el camino—la CAUSA está escondida ahora—detrás de sus problemas y enfermedades. Por tanto, las soluciones verdaderas y permanentes se mantienen impalpables.

Laodicea tiene un problema similar al mundo. Nunca puede resolver los muchos problemas, reflejados por su horrible condición, hasta que trate específicamente con la CAUSA que trae sus problemas. Cristo la identifica, para aquellos que primero ejerciten los “oídos para oír”. Después de todo, su mensaje completo a esta era es apenas nueve versículos—y mucho de esto describe los efectos de su condición antes de identificar la causa.

¡Pero Cristo no ha dejado a sus ovejas sin su guía específica señalando directamente la CAUSA detrás de todos los malos efectos en sus vidas!

Unge tus ojos

Si usted está dispuesto a OIR—el primer paso para recobrar la vista—ahora preguntamos: ¿Exactamente por qué Cristo utiliza el término “unge”?—y ¿por qué él especifica los “ojos”?

Recuerde que, históricamente, el pueblo de Laodicea se vio a sí mismo como especialmente perceptivo. Se preciaban a sí mismos sobre su educación, su habilidad médica con respecto a ver y oír, sabiduría e intelecto. Este es un clásico reflejo de nuestro tiempo, algunas veces se refirió a ésta como la Era de la Información. La sociedad actual es más educada e informada que cualquier otra en la historia. La persona moderna se ve a sí misma generalmente como muy culta. Aún, todo el pueblo de Dios sabe que el mundo está totalmente ciego a la calamidad global que está por venir.

En parte, este mismo sentimiento de educación es la causa de la ceguera. ¿Por qué las personas quiénes ahora piensan que ven serian motivados a tomar los pasos para corregir la pérdida de la visión? ¿Puede ver usted esta conexión?

Así como la persecución del mundo en el materialismo, ha golpeado a la Iglesia, la anterior y prevaleciente “información” en el ambiente también ha incubado literalmente la última era de la Iglesia. Ahora considere esto: Dentro de la Iglesia en general hoy, una extensa variedad de literatura producida por los dispersados, unida con numerosos sitios independientes en la red, ofrecen grandes cantidades de información de “la iglesia“, la mayoría de los hermanos salen bastante contentos con el conocimiento disponible que ellos son capaces de obtener en una base regular.

Estos aparentemente innumerables sitios Web, cartas de noticias y grabaciones de los ministros, corren designándose a sí mismos como “maestros,” “gurús” y “ fuentes de luz,” plagan al pueblo de Dios como nunca antes, y aumentan inmensamente la confusión general que ahora existe. Otra vez, aunque, esto deja a las personas que se sientan muy complacidas de que están obteniendo—y viendo—“el gran cuadro” de todo lo que está sucediendo entre las diferentes organizaciones. Pero esto también engendra otra razón de que muchos creen que pueden ver—que ellos están “bien”. ¡Pensando de los peores problemas, las actitudes y condiciones que observan en otras partes, muchos deciden, “yo no soy tan malo!” La auto satisfacción entra.

¡Esto es el por qué no puedo evitar sino creer que sólo unos pocos tomarán seriamente el libro incluso uno tan sobrio como éste—aún cuando mucho está en juego! ¿Podría ser usted una de las excepciones?

Un pasaje extraordinario

Un pasaje notable en I Juan 2 abrirá la puerta al entendimiento de la frase “unge tus ojos” y responde las dos preguntas que introducen el último subtítulo. Lo qué esta singular escritura revela está verdaderamente “abriendo el ojo” si usted la acepta.

Escrito en los años 90s DC, después que todos los otros apóstoles habían muerto, las tres epístolas de Juan están contra el fondo de una apostasía desarrollándose, con muchos hermanos comenzando a cambiar la verdad por falsas doctrinas. Como su evangelio, las palabras, verdad, verdadero y verdaderamente son encontradas repetidamente a través de las epístolas de Juan. ¡Mientras fue conocido como el “apóstol del amor,” Juan probablemente debería ser igualmente conocido como el “apóstol de la verdad”. Esto es porque este muy viejo apóstol tan urgentemente—y repetidas veces—exhortó al pueblo de Dios a ¡mantenerse en la verdad!

Esto prepara el camino para lo que podemos aprender. Como leímos, usted no tendrá que aceptar mi palabra. Una vez más, una regla crítica del estudio de Biblia es siempre permitir que la Biblia se interprete así misma. Mire cuán claramente la Biblia interpreta las palabras de Cristo para Laodicea. Abra I Juan 2 y lea cada versículo.

El contexto del mensaje de Juan es también vital. El versículo 4 advierte que cualquiera que reclama “yo le conozco [Cristo],” y “no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él”. es crucial notar que el versículo 5 va a revelar que solamente aquellos que “guardan su [Cristo] palabra” puede desarrollar y perfeccionar el amor de Dios en su vida. (En el fin, otros pueden solamente hablar acerca de la ley y el amor). Después de todo, Juan 17:17 declara, “Su palabra [de Dios] es verdad”. Guardar “su palabra” es idéntico a guardar o retener la verdad.

¿Ve usted claramente esto?

I Juan 2:11 emite una advertencia hablando de cualquier hombre que “anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos”. Por supuesto, este es el problema central con cada hombre y mujer en Laodicea. Así que leamos cuidadosamente.

El “ungimiento”—La “unción”

En contexto, construyendo al versículo 20, continúa con una advertencia acerca de no regresar a los caminos del mundo. El versículo 20 empieza la explicación de cómo evitar—¡o recuperarse de!—la ceguera y el resultado de apartarse de la verdad que sigue inevitablemente en su despertar. Observe: “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”. El ver. 21 continua, “No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira (doctrinal ni de otra clase) procede de la verdad”. Así que entonces, esta unción es crucial— pero ¿que es?

Continuemos. Juan estaba mostrando que es esta “unción” es la que mantiene a las personas seguras en la verdad de Dios“. La misma palabra griega se traduce “ungiendo” en el versículo 27. Es muy crítico entender esto. La palabra griega traducida “unción” y “ungiendo” es chrisma, significando, literalmente—“la dotación del Espíritu Santo: ungiendo, unción”.

Hablemos claramente, no dejando lugar para malentendidos: En la conversión y bautismo—a través del engendramiento—Dios unge a los verdaderos cristianos con su Espíritu Santo. Sin embargo, la cantidad varía de persona a persona, y esta variación introduce la parte más grande del problema.

El versículo 26 revela por qué Juan escribió como él lo hizo: “Os he escrito esto sobre los que os engañan”. Aquí estaba el problema. Ciertos líderes trataban de alejar a los hermanos de la verdad. ¡Este era el desafío al que Juan—y los hermanos—se estaban dirigiendo! Por supuesto, es el mismo hoy.

El versículo 27 hace absolutamente clara la conexión entre los cristianos “ungiendo” con el Santo Espíritu de Dios y reteniendo la “verdad”. Lea cuidadosamente: “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

¿Pero cómo hace uno para “permanecer” en Cristo? La respuesta a esto es más importante de lo que usted puede pensar.

La ultima noche antes de que fuera crucificado, Cristo le dijo a los discípulos que él les mandaría “El Consolador…el espíritu de verdad” (Juan 15:26). Unos pocos versículos más tarde, él agrega, “Pero cuando venga el espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad” (16:13).

Un Cristiano esta para “permanecer” sólo en lo que el espíritu de verdad ha guiado a la Iglesia a ver, y por lo tanto a él. Obviamente, esto no es una aprobación para nadie, en ninguna parte para seguir algún supuesto “espíritu de verdad” cuando él ve el ataque, porque el verdadero Espíritu de verdad, fluyendo de Dios, siempre guiará a los hermanos hacia la verdad doctrinal ya probada. ¡No pierda esto!

¿Puede usted comprender mejor por qué Santiago escribió, “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de …“ (1:18)? Por supuesto, es el Espíritu Santo (de la verdad) que, de hecho, entra al nuevo hijo de Dios en el bautismo (Hechos 2:38), engendrándole.

El Espíritu Santo es sinónimo con “la palabra de verdad” y “el Espíritu de verdad”. Comprenda esto. Estos tres son todos uno y lo mismo.

Ahora usted puede comprender mejor I de Juan 2:4—“la verdad no está en él”. Esta es otra forma de decir el “el Espíritu de verdad”, o la “palabra de verdad” no está presente en personas quienes no están obedeciendo a Dios.

Permítame que lo repita otra vez para énfasis: Las vírgenes de Mateo 25 estaban acabándose el “aceite”—el Espíritu Santo. La mitad habían consumido mucho de su suministro que ellas no podrían recuperar espiritualmente. Ya, debe por lo menos comenzar a ser obvio que ellas estaban perdiendo la unción—el ungimiento—la palabra de verdad—el “Espíritu de verdad”.

Nosotros ahora podemos indicar una de las conclusiones más esenciales dibujadas en este libro. El uso de Cristo del término “ungüento de ojo” puede ahora ser entendido—esto permanece revelado. ¡Es el Espíritu de VERDAD—espiritual “polvo frigio”!

Removiendo la causa de la vergüenza

Estamos ahora listos para el próximo versículo en I Juan 2. El versículo 28 comienza (y es sólo el comienzo) a explicar todos los vínculos de importancia entre el ungimiento con el Espíritu de Dios—sea capaz de ver claramente la verdad—y por qué Cristo conectó el ungimiento de los ojos como la forma de eliminar la “vergüenza de su desnudez”.

Note: “Y ahora, hijitos, permanece en él, (Cristo); para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”.

Permaneciendo ante Dios con “nuestros lomos ceñidos con la verdad”—porque somos ungidos con una abundancia del Espíritu de verdad—remueve la condición de estar desnudo y avergonzado. La raíz griega para “vergüenza” y “no avergonzado” es la misma, schune. El significado de “no avergonzado” también podría ser traducido correctamente “sin deshonra”. Ciertamente sería una vergüenza deshonrosa pararse ante de Dios con las partes privadas expuestas, cuando usted está esperando aparecer ante él en ropa blanca inmaculada.

No es de extrañar que Cristo enviará tan “desvergonzadas” personas a la Gran Tribulación, el último lugar restante donde todos pueden—pero sólo la mitad lo harán—recuperar (“comprar”) suficiente carácter y verdad (“oro”) para recibir la salvación.

¿Está comenzando a entender por qué la mayoría de las personas de la séptima era, quiénes han estado mostrando tener poco interés en la oración diligente, estudio, ayuno y meditación, tienen un disminuido suministro del Espíritu de verdad?

Indiquemos esto claramente. ¡Usted debe “ungir sus ojos” con mucho más del “Espíritu de verdad”, o nunca removerá “la vergüenza de su desnudez”. Mientras aprendemos mucho más acerca de cómo hacer esto, usted debe ver que esta conexión ha sido establecida por Dios a través de Sus palabras—¡no las mías!

En orden para que Cristo le devuelva su vista, usted debe estar dispuesto primero a reconocer—admitir—que está ciego. También, usted ciertamente nunca podría ayudar a ninguna otra persona con problemas de los ojos a menos que primero se dirija a sus propios ojos.

Todo el verdadero entendimiento del Plan y la verdad de Dios vienen de él. Fue sólo la acción de su Espíritu que abrió nuestros ojos cuando fuimos llamados. Note esto: “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles[son] las [verdaderas] riquezas de la gloria de su herencia” (Efesios 1:17-18).

Si usted admitiera que ha decaído en el Espíritu de Dios, causándole perder la vista de algo o mucho de la verdad, entonces Dios le abastecerá de nuevo, una vez más, “los ojos de su entendimiento”.

Usted puede una vez más “ser alumbrado” en todo lo que usted previamente entendió.

Recuerde que la antigua Laodicea parecía tener todo—excepto buena agua para beber de una fuente local. ¿Puede comenzar a ver el fuerte paralelo con el pueblo de Cristo en la era final de la Iglesia? Similarmente, los hermanos hoy parecen “tener todo”, excepto la única cosa que realmente cuenta—suficiente del agua viva del Espíritu de Dios de verdad fluyendo de sus “vientres” espirituales (Juan 7:37-38). ¡Ellos necesitan desesperadamente un fuerte ungüento de ojos!

Amando—y viviendo—la verdad

Antes de concluir esta sección, una semilla más absolutamente vital de I Juan 2 debe ser plantada en su entendimiento, esto introduce, cómo lo que acabamos de aprender es inseparable de la conducta cristiana—justicia.

El último versículo de I Juan 2 expande el contexto hacia otro elemento, continuando en el capítulo 3: “Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de [engendrado] de Él” (Ver. 29). Amar la verdad no es meramente un acto de la mente. Implica edificar el carácter justo—haciendo justicia—como evidencia que uno ha sido engendrado con el Espíritu de Dios. Implica “el hecho y verdad” (I Juan 3:18).

Advierta que los primeros dos versículos del capítulo 3, son realmente la continuación del capítulo 2 (los hombres hicieron la división), hablan de recibir la salvación y convertirse “como” Cristo en la resurrección. El versículo 3 añade, “Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él [Cristo] es puro”.

En el capítulo 8, aprenderemos la conexión espiritual esencial entre justicia, el proceso Cristiano de purificación—viviendo la verdad—y la condición laodiceana.

Cuántos ya no disciernen

En una ocasión, cuando los Fariseos y Saduceos vinieron a Cristo, tentándole por una señal de Dios, El cortó el corazón de su problema, “Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles. Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado, ¡Hipócritas! Que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis! (Mateo 16:2-3).

Aquí está una ironía—este versículo con una torsión moderna. A diferencia de los Fariseos, muchas personas hoy pueden aparentemente (por lo menos parcialmente) discernir las señales de los tiempos—siniestros y las condiciones de mundo empeorándose continuamente—pero ellos ya no pueden discernir completamente la verdad. Es como si estos hermanos han perdido incluso la habilidad de reconocer lo que clamaron una vez haber probado. La explicación de Cristo de por qué él habló en parábolas ha venido a pasar en sus vidas. Mientras muchos han llegado a creer que ven todavía lo qué Dios enseña, estos mismos hermanos han vuelto a la ceguera.

Advierta esto: “Por eso les habló por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.

De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo;: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el Corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane” (Mateo 13:13-15).

Ciertamente, todos aquellos quienes estaban allí escuchando a Cristo no estaban sin vista y oído físicos, sino estaban sin ninguna habilidad de percibir el significado de las cosas ellos vieron y oyeron.

¡Esto describe Laodicea!

Cuándo el Sr. Armstrong desacreditó las falsas doctrinas que habían entrado la Iglesia en los años setentas, él generalmente mencionaba muchas de las mismas ideas equivocadas ahora tan populares en los dispersados—gobierno equivocado, cumpleaños, maquillaje, mezclando la persona de Cristo con el evangelio del reino, matrimonio con incrédulos, matrimonio interracial, el énfasis del cuerpo quebrado de Cristo para el sanamiento, votar, comprometiendo las leyes del Diezmo de Dios, el relajamiento con respecto a vestir el sábado, la longitud impropia del cabello para hombres y mujeres—y tantas otras doctrinas.

Acompañando a estas ideas, un verdadero anfitrión de otras —¡nuevas!— falsas enseñanzas, que el Sr. Armstrong no podría ni aún tener remotamente en mente, también ha aparecido a través de los dispersados. ¡Las condiciones han ido hoy mucho peores!

¡Aún, como aquellos que escuchaban las parábolas de Cristo, pocos parecen ser capaces de percibir lo que está sucediendo! Usted está aprendiendo por qué.

Aquellos quienes aman la verdad

Otro pasaje crítico del Nuevo testamento revela qué Dios explica lo que siempre ha estado en riesgo para aquellos quienes que no aman suficiente la verdad—quienes detienen el abastecimiento del espíritu de verdad dentro de sus mentes. ¿Puede suponer— recordar—a que me estoy refiriendo?

¡En II Tes. 2:3, Pablo predijo que la “apostasía” ocurriría antes del regreso de Cristo: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá [el regreso de Cristo] sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición…” por supuesto, ¡la apostasía se ha convertido ahora en un hecho de la historia!

Los próximos seis versículos describen el increíble engaño perpetrado por el final hombre de pecado.

Entonces, el versículo 10 revela cuáles personas son barridas por el engaño: “Y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad, para ser salvos”. Hemos visto que la mitad en la última era de la Iglesia eventualmente caen dentro de este horrible final engaño.

El versículo 11 explica el gran peligro inherente escondido cuándo las personas comienzan a comprometer la verdad—y cuando su amor por esta comienza a disminuir: “Y por esta causa Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira”. Esto sucederá a por lo menos la mitad de las personas quienes ahora están diciendo, “los accidentes sólo le suceden a otros”.

¿Ha disminuido su amor a la verdad? ¿Se ha olvidado de todo lo que está en juego para todos los que no aman la verdad? ¿Cuándo fue la última vez que leyó el versículo anterior mostrando lo que Dios enviara para aquellos quienes no tomen una posición por la “perla de gran precio” que una vez presumiblemente vendieron todo para comprarla? Estas mismas personas una vez estuvieron también presumiblemente dispuestas a vender todo para comprar el “tesoro escondido” encontrado en un campo.

Recuerde las parábolas.

¿Es importante para usted que la “perla de gran precio” nunca esté picada ni manchada? ¿Aún se emociona con todos los elementos encontrados en el cofre especial del “tesoro escondido?” Fuerce su mente para dar una respuesta honesta a estas preguntas. Si usted contestó rápidamente, “sí,” pare y repita la pregunta, porque usted ni siquiera la consideró.

¿Ha comprendido más allá por qué Cristo siempre advierte a sus ovejas con la voz de verdad cuando corren peligro? (Juan 10:3-5) Recuerde, él llama cada una “por su nombre”, porque se preocupa por cada uno de ellos. ¿Entiende mejor por qué dijo él que sus verdaderas ovejas “conocen su voz…de verdad” (18:37)? ¡Tal es este libro!

Recuerde también que mencioné el término la “voz de verdad”, deberá tomar un significado mucho más grande para a usted a medida que el libro se desarrolle. ¡Debería ser obvio ahora que el asunto “más importante” que Cristo discutiría—“aconsejaría”—con cada persona que responda su llamado estaría envuelto en los asuntos que implican la verdad!

Usted debería estar viendo ahora la importancia de esto más claramente. (El sermón “¿Usted ama la Verdad o la Idea?” en nuestro sitio Web sería el más útil para entender cuantos se han engañado a sí mismos creyendo que aman la verdad, cuando de hecho están atraídos intelectualmente y enamorados de una teoría o concepto. También, muchos han perdido la verdad central acerca de que y dónde está el Cuerpo de Cristo, y cómo uno debe permanecer en éste para estar conectado a la única Fuente de donde ellos pueden recibir más del Espíritu de verdad. Este tema esta enfocado en el Capítulo 11, y es explicado cuidadosamente en las series “El Cuerpo de Cristo”, mencionado antes como parte del paquete de introducción para los dispersados).

El filosofo del siglo XIX, William James una vez declaró, “la prueba más grande de lo que una [la] verdad significa es la conducta que esta dicta o inspira”.¡Que verdad! Previamente, hablamos acerca de aquellos quienes se purifican a sí mismos para recibir la salvación. Estas son las personas quienes viven la verdad. ¡No es suficiente que solo la amemos—nosotros también la debemos vivir! En el Capítulo 8, analizaremos en gran detalle lo que significa ¡amar y vivir la verdad de Dios! En seguida, sin embargo, analizaremos profundamente a Filadelfia. Ambas la era moderna y la antigua ciudad.

CAPÍTULO SIETE – LO QUE LOS FILADELFIANOS PUEDEN VER

En un capítulo previo, discutimos el hecho de lo que los laodiceanos son, en efecto, una colonia espiritual nudista, una era completa de la Iglesia que camina desnuda—sin vestir.

Estar vestido completamente significa vestir varias prendas. Una de las prendas más importantes, la cual ningún cristiano puede estar sin vestirla, deber ser presentada en este punto. En turno, esto introduce todo el Capítulo 7. Esta prenda de vestir sería probablemente igual en importancia a las prendas exteriores que todas las personas llevan. Pedro escribió, “…revestios de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios…” (I Pedro 5:5-6). Similarmente, Pablo instruyó a los Colosenses a “Vestios…de humildad, de mansedumbre…” (3:12).

Por ahora, seguramente ha visto la necesidad de enfocar su tarea a fines de esta era—y la instrucción bíblica en este libro—con gran humildad. Ningún otro enfoque puede traer el éxito—la aprobación de Dios . ¡Sin estas cualidades básicas de un cristiano, nadie de nosotros tiene alguna esperanza de vernos a nosotros mismos como Dios nos ve—permitir de hecho construir su carácter por medio de crecer, vencer, mejorar, y aprender—viviendo—su verdad! Se requiere extraordinaria humildad para reconocer que usted podría estar ciego—especialmente cuando sus sentimientos pueden fuertemente decirle de otro modo (Prov. 14:12; 16:25).

En esta luz, ¿Qué hace ver a los filadelfianos lo que los laodiceanos no pueden? Habiendo descrito las señales de un laodiceano, ¿cuales son las señales de un filadelfiano? En efecto, ¿Qué han recordado aquellos de ésta era que todos en Laodicea ya no pueden ver?

La humildad introduce ocho características de un filadelfiano

Vivimos en una era cuando las personas en el mundo ya no les importa nada acerca de los eventos y condiciones internacionales en la manera en que la mayoría lo hizo una vez. Muchos factores, incluyendo la sobrecarga de información, han contribuido a que la humanidad se sienta hastiada de lo que está sucediendo por todas partes.

Cristo describió nuestra era como un tiempo cuando “la iniquidad (anarquía) abundaría” y “el amor de muchos se enfriaría” (Mateo 24:12). No obstante, Ezequiel 9:4 registra que Dios pone una marca especial sobre aquellos quienes “gimen y claman” a causa de cada “abominación”, ahora ocurriendo sobre la escala mundial. Obviamente, para que un grupo completo reciba esta marca, deben permanecer personas muy especiales que no han permitido a sí mismos convertirse en insensibles.

¡Estas son personas a quienes todavía les Importa!

Nosotros siempre hemos entendido que la Iglesia, en cada era, es directamente afectada por la sociedad a su alrededor. Este fue exactamente el problema con los hermanos que vivían en la antigua Laodicea—y es parte de la razón por la que Cristo compara a su pueblo hoy (aunque es una ciudad espiritual) a los ciudadanos de esa ciudad física. Hoy, con la ceguera espiritual viene la incapacidad de importarles profundamente acerca de personas o asuntos importantes. La mayor parte del pueblo de Dios se ha convertido, por lo menos en parte, “un sentimiento pasado” (Efesios 4:19) hacia las condiciones humanas, acontecimientos y otras cosas que una vez los movieron. Esto incluye las doctrinas que han escapado de su comprensión.

Al mismo tiempo, en relación al punto anterior, una generación completa de personas llenas absolutamente de orgullo (lo contrario de humildad) ha surgido en la sociedad y ha rodeado al pueblo de Dios. Esto hace mucho más fácil para ellos absorber naturalmente esta actitud. Aún la humildad física, humana y normal de apenas hace casi una o dos generaciones ha desaparecido completamente. ¡Cualquier clase del enfoque concienzudo y regular de un examen personal humilde es mucho como el Viejo Sur Americano—se “¡Fue con el viento!”

El mensaje

Para llegar a ser un filadelfiano, uno debe examinar primero la descripción de Cristo de esta era. Entonces debe examinarse así mismo para ver donde la refleja—o, en la era laodiceana, en donde casi ciertamente fracasó. Usted encontrará que también hay ocho señales diferentes reflejadas en aquellos de Filadelfia.

Aquí está cómo Cristo los describe en Apoc. 3:7-13 “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre, y ninguno cierra; y cierra, y ninguno abre; Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cuál nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. He aquí yo entrego de la sinagoga de Satanás a los que se dicen ser judíos y no lo son, sino que mienten; he aquí yo haré que vengan y se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado. Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí yo vengo pronto: Reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de mi Dios, y mi nombre Nuevo. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.

Antes de discutir las otras siete señales de Filadelfia, reconozca que la única que Cristo considera la más importante es la característica por la cual él nombra la sexta era. Es, completamente positiva, “la era del amor fraternal”. Veremos que él podría haberle dado otros nombres, pero escogió éste. También discutiremos este primer punto en más detalle después. Es suficiente decir, que el nombre de Cristo para esta era refleja cuán importante es a él que su pueblo retenga el amor fraternal, mientras aquellos alrededor de ellos crecen más hartos e insensibles a la anarquía que la humanidad está soportando. Por lo tanto, uno de las dos áreas vitales de la Cristiandad que los filadelfianos nunca paran de cuidar es su prójimo.

Esto es la primera característica describiendo a la sexta era.

La segunda y tercera características

La segunda—y la más vital— señala que los filadelfianos continúan a cuidando la necesidad de retener la totalidad de la verdad de Dios. ¡Ellos entienden que deben “retener… lo que ellos tienen” a todo costo! Continúan “viendo” la necesidad de no permitir tropiezo en la verdad. Obviamente, la cantidad del Espíritu de verdad de Dios necesariamente hace esto, no es permitido disminuir. Cuándo ven que ha disminuido, vuelven a la única fuente que puede abastecerlos de nuevo—y continúan haciendo esto repetidamente a través de su conversión.

Esta es de hecho una parte central de “perseverar hasta el fin” para ser salvo (Mateo 24:13)—y no es un accidente que esta instrucción sigue inmediatamente a la advertencia acerca de aquellos enfriándose (vers. 12). Recuerde, Romanos 5:5 muestra que “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el [mismo] Espíritu Santo” que es el Espíritu de verdad.

¡Ambos están conectados dentro de la instrucción de perseverar!

Cristo les dice a estas personas, “Tú has guardado mi palabra” (Apoc. 3:8). Algunos usan esta frase como licencia para cambiar las doctrinas afirmando, “obtengo mis doctrinas directamente de Diosde la Biblia. Guardo las palabras de Dios, no del Sr. Armstrong”. Por supuesto, todos, incluyendo al Papa, los apóstatas, todos los lideres y ministros religiosos, siempre reclaman esta misma cosa. Naturalmente, lo hacen los lideres de los grupos dispersados. ¿Reclamaría alguien que obtiene sus doctrinas desde fuera de la Biblia? (Recuerde que el Sr. Armstrong declaró como Cristo establece la doctrina sólo a través de apóstoles. Esto se dirigirá después en mucho más detalle).

Mientras muchos se consideran a sí mismos filadelfianos, es imposible ser filadelfiano si usted no está reteniendo CADA doctrina que se nos fue una vez enseñada. Ignorar específicamente solo este punto descalifica a cualquiera para la protección en el lugar de seguridad (vers. 10). Solamente un determinado grupo será protegido de la “hora de la prueba” que golpeará a toda la civilización.

¡El remanente laodiceano, descrito en Apocalipsis 12:17, tiene aparentemente las doctrinas centrales en lugar, tal como obedecer los mandamientos de Dios, pero falla en lo que Cristo llama “retener”. El considera la diferencia en su posiciones doctrinales profundamente! ¡Entienda esto! Es sobre este punto que él ata el peligro de alguno perdiendo su corona (ver. 11). Esto se discutirá en una manera excepcional y fascinante a través del próximo capítulo.

El versículo 10 contiene la tercera característica de los filadelfianos. Advierta la frase “Has guardado la palabra de mi paciencia”. Esto subraya el hecho que los filadelfianos reconocen la continua necesidad de soportar pacientemente, como Cristo instruyó a su pueblo viviendo en el fin: “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas [vidas]” (Lucas 21:19).

Esta es la era más impaciente en la historia. Las personas quieren gratificación y cumplimiento instantáneos en casi todo lo que hacen. Con el advenimiento de la “generación de ahora” hace algunas décadas, pocos estaban dispuestos a esperar pacientemente por casi nada. No obstante, prácticamente todo lo que tiene valor requiere alguna cantidad de paciencia para lograrlo. En el tiempo del fin, cuando la salvación está en juego, el cliché familiar es aún más verdadero espiritualmente—“Las cosas buenas vienen a aquellos quienes esperan“.

“Una puerta abierta”

La cuarta característica de un filadelfiano es que reconoce que debe continuar haciendo la Obra de Dios—“he puesto delante de ti una puerta abierta”.

El verdadero pueblo de Dios siempre trata de hacer la Obra. Su amor fraternal es visto en cierto modo, como parte de su deseo para tomar la verdad completa para su prójimo a todas las naciones. Mateo 24:14, 46 y 28:19-20 muestran que este esfuerzo continúa hasta la Tribulación. El Sr. Armstrong siempre consideró que apoyar la Obra es un estandarte mínimo para ser un cristiano en todo.

Una vez que Laodicea llegó a ser dominante en número, el tamaño y alcance de la Obra cesó de ser relevante en la misma manera que lo fue cuando el Sr. Armstrong estaba vivo. Esto debería ser muy obvio. Aquellos buscando el tamaño más grande fallan en entender que ha habido un cambio en la era. Esta es una de las razones más grandes que no hablaré acerca del tamaño en asistencia ni de los ingresos de La Iglesia de Dios Restaurada. Este ya no es nuestro tiempo—y entendemos que la “extensión”—“la grandeza”—“tamaño”—de números en la iglesia o la cantidad de ingresos trabajan directamente en contra de los grupos más que a favor, como lo fue cuando la era dorada, el maravilloso tiempo de Filadelfia y el ministerio del Sr. Armstrong estuvieron prosperando. Los grupos más grandes tienen un gran problema para explicar cómo es que ellos no son parte de la gran y dominante era de Laodicea.

Por otro lado, los laodiceanos hacen alguna Obra porque todas las eras hacen algún esfuerzo de esparcir el evangelio, por lo menos localmente, como el Sr. Armstrong a menudo explicó fue el caso en eras previas. A causa de su tamaño colectivo, Laodicea (aunque dividido) podría ser esperada que hiciera una “Obra” más grande que el pequeño remanente de Filadelfia. (Por supuesto, esto tendría realmente poco significado, porque sus doctrinas reflejan una mezcla de verdad y error.) ¡No obstante, dudo totalmente esto! La Obra hecha por Dios aquí eventualmente reducirá todo esfuerzo humano.

¡Usted no debe perder este punto!

La Obra que hace Filadelfia esta cubierta en mas grande detalle cerca del fin de este libro, y en mucho más grande detalle en mi libro para los dispersados dedicado completamente a este tema, ¿Está la OBRA TERMINADA?- El Plan Estratégico de la IDR.

Aquí está lo qué tantos no pueden ver con respecto a la Obra de Dios. Los filadelfianos evidentemente no son “ricos y enriquecidos”. (Recuerde, las palabras griegas en Apocalipsis, paralelas a la antigua Laodicea, específicamente significan riqueza material y financiera) ¿Cómo podría Filadelfia producir el mismo tamaño de Obra como antes, cuando obviamente no tiene grandes cantidades de dinero? Tenga cuidado con esa jactancia acerca del gran tamaño de su “obra”.

Todos incluso con un solo “ojo para ver”—y la mitad cerrada-no pueden perder este punto. No obstante, hay una manera en que los filadelfianos compensan, sin grandes recursos financieros.

Celo bajo persecución

Esto se dirige directamente a la quinta característica, la cual es que los filadelfianos, una vez más son contrarios a los laodiceanos, son tremendamente celosos. ¡Cristo no le dice a la sexta era “sé celoso y arrepiéntete”. Un fervor extraordinario hacia la Obra es evidente en la increíble producción —y la velocidad—en que este grupo dinámico continúa la Obra, porque está facultado por una abundancia del Espíritu de Dios!

¡Debería ser también evidente que su celo causa que hagan la Obra, no con los suaves, sonidos de ronroneo que generalmente usan los dispersados, sino con el claro y sincero estilo del Sr. Armstrong pregonado en el espíritu de Isaías 58:1!

¡A causa de su celo, unidad de propósito y las vitales bendiciones especiales vertidas sobre ellos—porque Cristo está dirigiendo a este grupo indiviso— son, mencionados como, aún capaces de alcanzar mucho más de lo que su tamaño parecería jamás permitir!

Su celo es obviamente también un testimonio, entre otras clases de acciones y servicio, por su amor y la conservación de la verdad completa, como expliqué arriba.

La sexta característica de los filadelfianos es que soportan terrible persecución a manos de la “sinagoga [Iglesia] de Satanás”. Las personas también fallan en entender que no hay solo filadelfianos y laodiceanos al fin de la era, sino también hay cizaña entre el trigo (mega cizaña cuando están en un papel de liderazgo). Algunas de estas cizañas, en la forma de la sinagoga de Satanás, persiguen a Filadelfia como lo hicieron con hermanos fieles de otras eras. (Recuerde que Esmirna—Apoc. 2:8-9—fue también descrita como físicamente pobre, pero espiritualmente rica, y no recibió corrección de Cristo. Cuán interesante que ellos fueron también perseguidos por esta “sinagoga”).

La Iglesia de Dios Restaurada es ciertamente el testimonio más grande de esta persecución. ¡Cuándo se entendió apropiadamente, la enorme cantidad de cosas atroces que se dijo acerca de nosotros, en general, y de mí personalmente (como fue siempre el caso con el Sr. Armstrong—antes y después de su muerte), llega a ser un testimonio de quienes somos mucho más de quienes no somos!

Aunque esto es mencionado brevemente en el último capítulo, también he dedicado un libro completo a este tema, ¿Deberían ser contestados LOS ACUSADORES ? - ¿Cree Usted Mentiras Obvias?

Por lo tanto, reconozca que “UNGE TUS OJOS” es y será opuesto con tácticas de asustar y cierta medida de “explicaciones” procurando refutar la validez del consejo de Cristo para su pueblo. Completamente perdiendo el punto de como se aplica a ellos mismos, y careciendo de suficiente Espíritu de Dios, muchos lo minimizarán como “opinión personal del Sr. Pack”. Yo no tengo duda de esto, y usted tampoco debería tenerla.

El versículo 9, mencionando la “sinagoga”, concluye con una fascinante declaración acerca de, y para Filadelfia, vista por casi todos: “Yo haré que…se postren a tus pies, y reconozcan que yo te he amado”. Lea otra vez este pasaje. Es como si las personas simplemente no pueden reconocer a los filadelfianos por quienes son hasta que Dios revela su amor por ellos. Aparecen como un pequeño, reducido, irreconocido y despreciado grupo, sólo para ser identificado más tarde por Dios delante de la sinagoga de Satanás, el mundo e incluso Laodicea por lo que ellos fueron.

Un pequeño poder milagroso

La séptima característica visible en Filadelfia y su remanente es algo relacionado con el tamaño y la falta de recursos financieros, mencionado en la número cuatro. Los filadelfianos tienen poca fuerza—aunque son espiritualmente fuertes, no tienen mucho poder milagroso. He explicado previamente que, en la IDR, vemos una variedad de milagros en una base regular—la cual está directamente conectada a la autoridad apostólica dada a ésta era—pero éstos son solamente significantes cuando son considerados colectivamente en comparación a nuestro pequeño tamaño. (Por supuesto, no todos fueron sanados todo el tiempo incluso cuándo Filadelfia estaba en el carril). Por lo tanto, debe ser claro que ese pueblo fiel, teniendo sólo una pequeña cantidad del poder milagroso, posiblemente no podría ser descrita de ésta manera a menos que representaran una organización relativamente pequeña.

Esté seguro de tener este cuadro firmemente en su mente.

Manteniendo la autoridad de Cristo

La octava y final característica de Filadelfia está descrita en el versículo 8: “No has negado mi nombre”. Las personas de la sexta era comprenden todo lo que esto significa, a la luz de la extraordinaria presencia que Dios trajo a la Iglesia cuando él dirigía a su apóstol del siglo XX, Herbert W. Armstrong.

¡Este hombre entendió completamente que el poder de Jesucristo—su autoridad—su “nombre”—estaba detrás de todo lo que él, personalmente, y la Iglesia apoyándole, hizo! El Sr. Armstrong claramente reconoció que no más que una fracción pequeñita de todo lo que él alcanzó habría sido remotamente posible sin el poder milagroso de Dios detrás de él (Zac. 4:6).

¡Cualquiera quien olvidó esto, y algunos lo hicieron, al hablar o tratar de halagar al Sr. Armstrong acerca de sus logros, nunca lo olvida dos veces!

Como declaré, el Sr. Armstrong sabía que Cristo pone la verdad en la Iglesia sólo a través de los apóstoles. Ningún otro oficio puede traer nueva doctrina a la Iglesia con autoridad de Cristo—por su nombre. ¡El Sr. Armstrong también supo que la Iglesia había confiado completamente en Dios para todas las cosas—y nunca presumió autosuficiencia, ahora tan evidente en personas quienes parecen gozar hablando acerca de Dios (y esto sólo periódicamente), mientras ignoran mucho de lo que él les dice que hagan!

Es por la autoridad de Cristo—expresada en su nombre—que la sinagoga de Satanás odia, enjuiciada en el versículo 9 inmediatamente después de esta referencia. Esto los lleva a enfocar su persecución en Filadelfia. Entienda que un folleto completo podría ser escrito únicamente acerca de lo que significa “no niegas mi nombre (de Cristo)”.

Lo que los Filadelfianos ven

En un sentido general, los filadelfianos ven la verdad, la Obra de Dios, a su prójimo y así mismos. También ven como reconocer el lugar donde el gobierno de Dios está guiando. ¡Por lo tanto, todavía “ven” la doctrina de una verdadera Iglesia y el cuerpo de Cristo y cómo no es el liderazgo de Cristo, y nunca ha estado, dividido! Ellos no han olvidado lo que todos entendimos una vez sobre este punto. Pueden “ver” que Cristo está afuera de Laodicea—que no está dirigiendo a ninguno de los grupos donde las opiniones de las personas y ministros “gobiernan, juzgan y deciden”, usurpando su autoridad. “Ven” que Él está tocando para entrar en “casas” individuales (Apoc. 3:20), dónde Él pueda trabajar con “cualquier hombre” que oiga Su voz de verdad en la puerta.

Lucas 21:36 describe aquellos quienes “velan…y oran en todo tiempo para que [ellos] seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán”. ¡Obviamente, quienes están ciegos no pueden hacer esto—requiere la vista para observar todo! Pero los filadelfianos lo hacen continuamente, porque están equipados con suficiente del elemento espiritual que les permite una visión completa.

Todo este entendimiento ha sido oscurecido y perdido de las mentes de las personas quienes ya no pueden ver. Hablando espiritualmente, miles ya no pueden ver la mano en frente de su cara. Se han permitido a sí mismos llegar a ser tan ciegos aún en cosas que una vez fueron tan fundamentales y básicas, que sólo la mitad alguna vez serán capaces de recuperar por sí mismos—y tomarán la prueba del fuego de la Tribulación para alcanzarlo.

Los gobiernos de los hombres utilizan típicamente la propaganda para esparcir sus ideas, buenas y malas. Generalmente, los peores gobiernos utilizan la mayoría de las propagandas, y siempre están manejadas por su agenda—lo que ellos están tratando de alcanzar fundamentalmente.

Muchos del pueblo de Dios han olvidado que el propagandista más grande en el universo es Satanás el diablo. Ya no parecen comprender el poder de su habilidad para distribuir falsa información (Apoc.12:9) de su gobierno como el dios de este mundo (II Cor. 4:4). No obstante, el ha esparcido tanta desinformación, falsa información, completas mentiras y propaganda en contra del Sr. Armstrong y la verdad que él nos enseñó, que las personas han llegado a ser terriblemente confundidas acerca de lo que ellos una vez pensaron que vieron muy claramente. Lo que una vez pareció la pura verdad está ahora abierta a debate, discusión, desafío o incluso ridículo. (No estoy hablando acerca de los falsos líderes de la IDU o de las personas y grupos quienes, en cada oportunidad, vomitan la retórica absolutamente satánica sobre cualquiera que escuchará—esto es esperado de éstas personas—sino más bien de los “sobrevivientes” de la apostasía).

Daniel dijo que “los entendidos comprenderán” lo que está sucediendo al final de la era (12:10). Refiriéndose a él, Cristo recalca este punto en Mateo 24:15. El Sr. Armstrong a menudo expresó duda acerca de si el 90 por ciento de la Iglesia lo “tenía”.

¡En resumen, los filadelfianos “lo tienen”—todo! Ellos recuerdan donde aprendieron la verdad y saben exactamente que hacer (II Tim. 3:14) durante el período cuando “los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor” (ver. 13).

Condicionado a comprometer

Recuerde que el segundo punto los filadelfianos continúan teniendo interés en—y es muy vital reconocer esto—su necesidad de guardar toda la verdad de Dios. ¡Entienden que deben “retener lo que tienen” a todo costo!

La mayoría del pueblo de Dios viven en países democráticos. Las democracias funcionan casi únicamente en la habilidad de conseguir a personas de diferentes puntos de vista para comprometer su posición—y sus valores. Esto parece ser la única manera que cualquier clase de paz por lo menos parcial puede ser obtenida. Como otros elementos discutidos arriba, el pueblo de Dios absorbe inconscientemente este espíritu de compromiso, penetrando muy de cerca a todo en gobierno, negocios, educación y la sociedad alrededor de ellos en general. Es como si las personas están condicionadas—¡virtualmente entrenadas!—a creer que tienen que “ceder en unos pocos puntos” en orden para obtener lo que ellos quieren.

Este no es el camino de Dios. Los filadelfianos no comprometerán—JAMÁS. Distintos a muchos otros alrededor de ellos en los últimos días (II Tim.3:1; 4:3), ellos continuamente “soportan la sana doctrina”. ¡Rechazan voltear de la verdad a las “fábulas”—de cualquier clase!

Piense en la palabra compromiso como teniendo dos partes—“com” y “promiso”. Com significa “con”, y promiso significa lo que esto dice. ¡Aquellos quienes se comprometen están intentando tomar una nueva posición y hacerla trabajar con la antigua promesa que ellos habían hecho—en este caso, hecho a Dios!

¿Continuará usted tal patrón?

Para aquellos con “ojos para ver” y “oídos para oír”, esto pone todo el tema de cambiar doctrinas en una luz muy diferente.

Aquí están algunas declaraciones del Sr. Armstrong acerca de cómo él vio el compromiso doctrinal. La primera cita está repetida al principio del libro a causa de su reaplicación aquí:

“Pero es todavía verdad que dos no pueden andar juntos si no estuviesen de acuerdo. Yo estoy de acuerdo con Dios y con Cristo, la Cabeza de la Iglesia. Nunca rebajaré la verdad que Él me ha revelado, ni en ninguna manera la comprometeré. Todos nosotros vamos a tener que estar de acuerdo con Dios y con Cristo SU Hijo, si vamos a caminar junto con ellos, hacia el Reino de Dio

“Reportes falsos acerca de Ted,” WN, 6 de Marzo de 1981

“Hace cuarenta y tres años, el Cristo viviente me encargó Su gran comisión”.

“Pero durante estos 43 años, he sido frecuentemente presionado a comprometerme—‘solo un poquito’ —con la verdad de Dios”.

“Él me confió esta verdad preciosa”.

“Pero honestamente, ahora, ¿Qué piensa usted?”

“¿No estaría bien comprometer, ‘solo un poco’, en algún punto menor ‘sin importancia’? Especialmente en algún punto aparentemente poco importante en el cual le damos la apariencia al mundo que estamos ‘locos’”.

“No obstante, si comenzamos a comprometernos con la verdad de Dios, aún en lo más pequeño y más mínimo, nosotros le hemos permitido a Satanás a poner un pie dentro de la puerta de la Iglesia, y pronto él empujará y abrirá la puerta (él es más fuerte que nosotros) y tomará a la Iglesia completa”.

“¡Un poco de levadura leuda toda la masa!