Escritorio de Noticias Mundiales – viernes 11 de febrero de 2011
Después de 18 días de protestas a lo largo de Egipto, el gobierno de 30 años del presidente Hosni Mubarak llegó oficialmente a su fin con su decisión de abandonar el poder.
En un breve anuncio televisado, el vicepresidente Omar Suleiman declaró: “El presidente Hosni Mubarak ha decidido abandonar el cargo de presidente de Egipto y ha asignado al consejo superior de las fuerzas armadas para que opere los asuntos del país”, reportó The Washington Post.
Siguiendo a esta declaración, una multitud de manifestantes en Tahrir Square estallaron en júbilo: ondeando banderas, bailando, y cargándose unos a otros en los hombros — cantando “victoria”, “no más Mubarak” y “Egipto es libre”.
La renuncia del Sr. Mubarak llegó como resultado de crecientes demandas de los manifestantes, quienes estaban insatisfechos con su decisión previa de permanecer en el poder.
“El poderoso ejército de Egipto dio garantías… de que las reformas prometidas del presidente Hosni Mubarak serían ejecutadas, pero los manifestantes insistieron en que él renunciara ahora y aumentaron la presión concentrándose fuera de su palacio”, afirmó Reuters.
Muchas personas esperan que la renuncia de Mubarak marque el final de las protestas masivas que han resultado en más de 300 muertes.
Reaccionando al anuncio, el líder de oposición, Mohamed ElBaradei, afirmó: “Este es el día más grande de mi vida. El país ha sido liberado”, reportó USA Today.
Previamente en el año, The Washington Post especuló acerca de lo que ese movimiento podría significar para el país.
“¿Emergerá un movimiento islamista o un nuevo hombre fuerte — o ambos — para tomar el control, en una horripilante repetición de la revolución iraní de 1979? O ¿permitirá la tradición secular de Egipto y la poderosa milicia una transición hacia la democracia, como sucedió en Indonesia en 1998? O ¿será algo intermedio, tal como el resultado inicial de la revolución rumana de 1989”?
Para más acerca de la crisis egipcia y sus implicaciones, lea “4 lecciones que América puede aprender de los disturbios en Egipto”.
