Escritorio de Noticias Mundiales – martes 11 de enero de 2011
De acuerdo con la Organización de Alimento y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO por sus siglas en inglés), los precios mundiales de los alimentos para los productos básicos — trigo, maíz, lácteos, carne y azúcar — llegaron a alzas récord en 2010, y continúan aumentando.
El índice de precios de los alimentos de la FAO subió de 213,5 puntos en junio 2008 a 214,7 en diciembre de 2010. Gulf News escribió: “En 2010, el bajo ingreso para los requisitos de importación de países deficitarios estuvo cerca de los 89 millones de toneladas de cereales… de esto, los países africanos importaron 43 millones y los países asiáticos 44 millones de toneladas”.
The Independent reportó: “El precio global del alimento ha aumentado por sexto mes consecutivo. El trigo casi lo ha duplicado desde junio, el azúcar está en un alza de 30 años y la carne de cerdo está arriba por un cuarto desde el comienzo del 2010”.
El aumento de los precios del petróleo y el combustible, el creciente uso de biocombustibles a base de maíz, el clima severo y las condiciones ambientales (sequía, calor, incendios forestales, lluvias extensas, inundaciones) han contribuido a elevar los precios de los alimentos alrededor del mundo.
Las regiones chinas de Pucheng y Kuandian registraron 25,61 pulgadas de lluvia en junio y 34,57 pulgadas en agosto, respectivamente, lo cual saturó las tierras de cultivo. En Corea del norte, otro país severamente impactado, se espera que haya escasez de alimento de casi medio millón de toneladas, a pesar de un incremento del tres por ciento en la producción de alimentos básicos.
Mientras tanto, Australia experimentó fuertes lluvias el pasado diciembre. Tres ciudades en el estado de Queensland — Rockhampton, Brisbane y Mackay — vieron al menos tres pulgadas de lluvia, lo cual afectó la producción de trigo y azúcar.
En otras partes, Rusia experimentó su peor sequía en 50 años, con temperaturas promediando los 11 grados Fahrenheit por encima del clima normal de julio. Al mismo tiempo, la lluvia estuvo por debajo del promedio, creando condiciones secas que iniciaron incendios forestales a finales de ese mes.
Habiendo sufrido una sequía de verano, Ucrania (al igual que Rusia) limitó la exportación de trigo. En 2009, Ucrania cultivó 50,7 millones de toneladas; la nación cultivó 7,7 millones de toneladas menos al año siguiente.
Además, Rusia sufrió severas temperaturas de verano en 2010, con San Petersburgo viendo un promedio de casi 12 grados por encima de lo normal. Moscú, la capital de la nación, estableció un récord de temperatura de 92° F. La sequía y el calor extremo del verano destruyeron 22 millones de acres de tierra plantada.
La ONU teme que la actual crisis pueda llevar a disturbios por alimentos, a tensiones incrementadas entre naciones en competencia, a una continua inflación en los precios y a una creciente hambruna, particularmente en las poblaciones más pobres del mundo.
