Escritorio de Noticias Mundiales – martes 2 de noviembre de 2010
Una infestación de escarabajos ambrosía del laurel rojo — los cuales propagan la enfermedad que marchita el laurel, un hongo que es letal para los árboles de la familia del laurel — se está propagando rápidamente a lo largo de grandes áreas de Florida.
Los expertos indican que este dúo simbiótico tiene la capacidad de matar al 95 por ciento de los árboles de laurel en las zonas afectadas. “Tuvimos una helada verdaderamente mala que mató a muchos árboles grandes y tuvimos daños por huracanes, pero nada relacionado con insectos a este grado” le dijo un residente a The Daytona Beach News-Journal.
Muchos consideran costoso e inefectivo el tratamiento con fungicida, y su longevidad aún ha de considerarse. Referente a los esfuerzos para rastrear el escarabajo, el Comisionado de Agricultura y Servicios al Consumidor de Florida afirmó públicamente: “…encontrar a este pequeño insecto entre el alto volumen de otros insectos y desechos en estas trampas, es como encontrar una aguja en un pajar”.
La peste, la cual es de origen asiático, y que presumiblemente entró a Georgia en el 2002 a través de material para empaques hecho de madera contaminada, presenta una seria amenaza económica para la industria agrícola. Los árboles de aguacate son particularmente vulnerables al hongo invasivo.
Las autoridades están preocupadas de que la peste pueda devastar la industria del aguacate, de $13 millones.
“Más del 98% de los 7.400 acres de huertos de aguacate comercial están ubicados en el suroeste del condado de Miami-Dade. La mayoría de los agricultores dependen de las ganancias de la venta de aguacate para complementar sus ingresos, mientras muchas casas empacadoras dependen casi exclusivamente de la cosecha para sostener sus operaciones. Los huertos de aguacate también ofrecen una variedad de beneficios no alimenticios, incluyendo la retención del espacio abierto, paisajes, recarga de mantos acuíferos y hábitats de vida salvaje”, reportó Daily Science.
En un estimado que se consideró “conservador”, un investigador de los impactos regionales del marchitamiento del laurel, el Dr. Jonathan Crane, le dijo a Science Daily: “La pérdida directa para la industria, en términos de ventas perdidas, daños a la propiedad y aumento en costos administrativos, podría oscilar desde los $356 millones en una situación donde no se intervenga, hasta $183 millones si las medidas para controlar el daño fueran efectivas en un 50%”.
Los árboles de sasafrás y de roble de los pantanos también están entre la lista de especies afectadas por la enfermedad.
