Escritorio de Noticias Mundiales – viernes 8 de enero de 2010
La violencia sacudió las calles de Teherán, Irán, cuando el gobierno intentó contener las protestas derivadas de la ardiente disputa en la re-elección del Presidente Mahmoud Ahmadineyad.
El líder de la oposición Mir Hossein Mousavi, quien perdió frente a Ahmadineyad en las elecciones de verano, dijo que el país estaba en “grave crisis” (The New York Times).
La reanudación de la violencia, considerada la peor crisis interna de Irán en la historia de la República Islámica de 30 años, comenzó durante una protesta en el día santo musulmán chiita de Ashura — dejando ocho muertos, entre ellos el sobrino del Sr. Mousavi.
Los Angeles Times describió la escena: “En toda la capital, los testigos describieron escenas de caos. Alguien describió a Teherán como una zona de guerra”.
“Nubes negras de humo se podían ver levantándose desde el centro de Teherán. Un vídeo publicado en línea mostró a los manifestantes golpeando a las milicias pro-gobierno mientras sus motocicletas eran quemadas en el trasfondo” (ibíd.).
El presidente del parlamento iraní, Ali Larijani llamó a los manifestantes “blasfemos y contra-revolucionarios” que merecen castigo severo por la oposición al gobierno (UPI). Miles de iraníes salieron a las calles de Teherán para mostrar su apoyo a la actual administración.
Un video muestra a los manifestantes inundando una calle, algunos caminando con los brazos entrelazados y cantando. Después de una descarga de disparos, la multitud se dispersa por el miedo.
Los países occidentales han condenado casi unánimemente la represión.
“Mi posición y la de Naciones Unidas es que la auténtica voluntad del pueblo iraní debe ser plenamente respetada”, dijo el secretario general Ban Ki-moon a los periodistas.
Desde la elección de Ahmadineyad en junio, las protestas en curso han dividido a la nación, con partidarios de Mousavi, quienes sostienen que la votación fue fraudulenta.
Los continuos disturbios han reportado 70 muertes desde junio y más de 2.000 detenciones.
