¿Están hoy en vigencia los Diez Mandamientos?

Lección Doce

Curso de Introducción a la Biblia

INTRODUCCIÓN

Los Diez Mandamientos forman el núcleo de la Ley de Dios. Comenzaremos nuestro estudio de este tema revisando algunas de las principales razones que da la cristiandad profesa en un intento para justificar la desobediencia a los Diez Mandamientos.

La cristiandad convencional cree que la Ley de Dios “ha sido abolida y clavada en la cruz” por Jesucristo. Ellos insisten que el Pacto Antiguo estaba basado en “los estrictos y despiadados Diez Mandamientos impuestos por ese Dios severo del Antiguo Testamento”. Ellos creen que el Nuevo Pacto, introducido por Jesucristo, abroga aquellas leyes y las reemplaza con “la gracia” y “el amor”. Ellos enfatizan que ahora las personas tienen “libertad” — licencia para hacer lo que les plazca — bajo la gracia.

Otras enseñanzas erróneas incluyen la creencia de que los Diez Mandamientos no existían antes de Moisés y que estuvieron en efecto solamente hasta Cristo. Estos pretenden hacer creer que los Diez Mandamientos fueron parte de las leyes rituales de Moisés y que fueron anuladas por el sacrificio de Cristo. En oposición a las leyes de Dios, estas mismas personas se niegan a obedecer los Diez Mandamientos y en su lugar utilizan el razonamiento humano para defender sus tradiciones religiosas.

Note lo que Cristo les dice a tales personas: “Pues en vano Me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres…Les decía también: ‘Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición’” (Marcos 7:7-9). Aunque estos versículos registran las palabras de Cristo reprendiendo a los escribas y fariseos de sus días, estos también aplican hoy a todas las personas. Pero muchos quienes podrían beneficiarse de esta corrección, la aplican solamente a los escribas y fariseos, nunca sospechando que ellos mismos podrían estar en culpa.

Considere la pregunta siguiente presentada a Cristo: “¿Qué bien haré para tener la vida eterna? Note su contestación: “Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos” (Mateo 19:16-17). ¿Cómo sabemos que Jesús realmente se estaba refiriendo a los Diez Mandamientos?

Los versículos siguientes contestan este tema: “Le dijo: ‘¿Cuáles [mandamientos]?’ Y Jesús dijo: ‘No matarás, no adulterarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre; y, amarás a tu prójimo como a ti mismo” (versículos 18-19). Cristo comenzó citando desde el quinto hasta el noveno mandamiento, los cuales resumió diciendo, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Cristo resumió varios mandamientos como representativos de todos ellos. El joven y rico gobernante sabía exactamente lo que quería decir y le respondió inmediatamente diciendo que todos los había guardado desde su juventud.

Teólogos modernos ignoran esta afirmación directa de Cristo de que para recibir la vida eterna uno debe guardar todos los Diez Mandamientos. En su lugar, ellos escogen aceptar las razones humanamente inventadas de que los mandamientos han “sido abolidos”.

Los Diez Mandamientos reflejan las leyes espirituales, las cuales, si se obedecen, aseguran la paz, la armonía y la satisfacción entre la humanidad. Pero Dios le ha permitido al género humano ejercer su libre albedrío. El hombre ha escogido seguir el camino que le parece derecho, en vez de someterse a Dios. Finalmente el hombre será forzado a darse cuenta y apreciar que los caminos de Dios exceden infinitamente a los suyos. Seis mil años de agonía resaltan el testimonio escueto de la trayectoria de la vida del hombre contraria a las leyes de Dios.

Las leyes de Dios: clasificadas y basadas en el amor

Al creer que el concepto del amor era generalmente desconocido hasta que Cristo lo introdujo, los seguidores de la cristiandad moderna asumen erróneamente que el Antiguo Testamento hace poca o ninguna mención de este. Esta presunción es incorrecta. El Dios del Antiguo Testamento era el mismo quién más tarde se convirtió en Jesucristo (I Juan 1:2-4; Juan 8:56-58; I Cor. 10:4).

Los libros de la Ley — Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio — están edificados en el principio del amor: “Y amarás al Eterno tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas” (Deut. 6:5). Este es el original “gran mandamiento” (Mat. 22:37). El primer paso es el amor hacia Dios, resumiendo los primeros cuatro mandamientos:

Prohibiendo los dioses falsos delante del Dios Verdadero (Exo. 20:1-3)

Prohibiendo la idolatría (Exo. 20:4-6)

Prohibiendo tomar el nombre de Dios en vano (Exo. 20:7)

Recordar el sábado para santificarlo (Exo. 20:8-11)

El segundo paso es el amor hacia el prójimo. Dice Levítico 19:18, “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo el ETERNO”. Esta admonición — la regla de oro original — vino de Levítico 19. No fue una innovación en el Nuevo Testamento, como muchos creen erróneamente. Los últimos seis mandamientos, expresando amor hacia el prójimo, son estos:

Honra a tu padre y a tu madre (Exo. 20:12)

No matarás (Exo. 20:13)

No cometerás adulterio (Exo. 20:14)

No hurtarás (Exo. 20:15)

No hablarás contra tu prójimo falso testimonio (Exo. 20:16)

No codiciarás (Exo. 20:17)

Al estudiar el tema de los Diez Mandamientos, recuerde que estas lecciones tienen el propósito de dirigirle a la Biblia y que el mismo versículo o los versículos algunas veces serán usados más de una vez para contestar preguntas diferentes. Esto no es un descuido, sino que se usan cuando ciertos versículos aplican a asuntos múltiples. En tales casos, es útil reescribir los versículos.

LECCIÓN 12

La Biblia define el pecado

(1) ¿Cuál es la definición bíblica de pecado? I Juan 3:4

(2) Ya que se define al pecado como la transgresión de la ley, ¿A qué ley se refiere? Mateo 22: 36-40.

Comentario: Acabamos de ver que “el amor hacia Dios” es expuesto por los primeros cuatro de los Diez Mandamientos y el “amor hacia el prójimo” lo exponen los últimos seis. Por eso es que Mateo 22:40 dice, “De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas”. Los Diez Mandamientos son realmente la pieza central no solamente de toda la Ley de Dios, sino también del Antiguo Testamento (conocido como “la ley y los profetas”). Ninguno de estos son abrogados o rechazados en el Nuevo Testamento.

(3) ¿Cuáles son algunas otras escrituras en las cuales “la Ley” señala a los Diez Mandamientos? Romanos 7:7; 13:8-10.

Comentario: Recuerde, los Diez Mandamientos son el centro sobre el cual están basados el resto de las leyes, estatutos, juicios, ordenanzas y preceptos de Dios. También el Antiguo Pacto estuvo basado sobre la obediencia de Israel a los Diez Mandamientos, como también a las otras leyes de Dios. Ciertas escrituras hacen referencia a la ley de Moisés. Esto implicaba muchas leyes detalladas pertenecientes al santuario, al sacerdocio levítico o a las leyes relacionadas con los sacrificios. Esto también cubría las leyes y juicios pertenecientes al trato de los siervos, los actos de violencia, la responsabilidad de los amos, las leyes de la restitución, los estatutos respecto a las Fiestas Santas y una amplia serie de asuntos.

(4) ¿Cuál es el resultado final del pecado — el quebrantar los Diez Mandamientos? Romanos 6:23.

Comentario: La consecuencia del pecado durante la vida física es la miseria, por haber violado estas leyes — las cuales son tan reales como la ley física de la gravedad. ¡Si usted las quebranta, ellas le van a quebrantar a usted! A menos que se arrepienta, el resultado espiritual del pecado es la muerte eterna.

(5) ¿Cuál es el propósito de la Ley de Dios? Romanos 3:20.

Comentario: El propósito de la Ley de Dios es decirnos qué es pecado. La Ley identifica al pecado para que así podamos apartarnos de éste.

La ley de amor

(1) Muchas personas creen que los Diez Mandamientos son la misma antítesis del amor. ¿Está el amor ligado directamente a la obediencia de los Diez Mandamientos? I Juan 5:23.

(2) ¿Tiene el hombre carnal la capacidad natural para obedecer las leyes de Dios? Romanos 8:7.

(3) Entonces, ¿cómo puede el hombre obedecer las leyes de Dios? Romanos 5:5.

(4) ¿Hay condiciones para recibir el Espíritu Santo? Hechos 2:38; 5:32.

Comentario: El Espíritu Santo permite que el individuo obedezca las leyes de Dios, no obstante se requiere obediencia para recibir el Espíritu Santo. Esto no es una contradicción. La persona debe arrepentirse y apartarse del pecado — que es la desobediencia a las leyes de Dios — y esforzarse por obedecerlas. Entonces, después del bautismo, un individuo llega a estar facultado por ese Espíritu para obedecer a Dios.

(5) ¿Cómo el amor ayuda a alguien a cumplir la Ley? Romanos 13:10.

(6) ¿Estaba el Antiguo Testamento basado en la “regla de oro”? Mateo 7:12.

Comentario: Vemos repetidamente que la ley y los profetas estaban basados en el amor hacia Dios y hacia el prójimo — principios resumidos de los Diez Mandamientos. A menudo, hallaremos el principio del amor hacia el prójimo repetido en el Nuevo Testamento, señalando directamente a los Diez Mandamientos.

(7) ¿Cuánto énfasis pone el Nuevo Testamento al amor hacia el prójimo? Santiago 2:8; Romanos 13:8-10; Mateo 22:36-40; Gálatas 5:14.

Comentario: En un relato paralelo a Mateo 22:36-40, encontramos una interesante afirmación resumida en Marcos 12:13. Al final de este versículo, resume el amor hacia Dios y hacia el prójimo, hallamos esta declaración: “No hay otro mandamiento mayor que estos”.

La ley no “está abolida”

La cristiandad profesa promueve la idea de que Cristo abolió los Diez Mandamientos. Una escritura que ellos citan es Gálatas 3:19. Esta comienza preguntando, “Entonces, ¿Para qué sirve la ley?” La contestación incluye el comentario “…hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa…”. Ellos tratan de utilizar esto para “probar” que la ley fue abolida en el tiempo de Cristo.

El contexto verdadero de Gálatas 3 señala a “las obras de la ley” en contraste con la fe de Cristo. Esto está establecido en Gálatas 2:16 y en Gálatas 3:2, 5 y 10. La palabra traducida “obras” se deriva del término griego ergon, significando la ley de las obras o ritos de sacrificios, mientras que “ley” es derivada de nomos, la cual puede significar la ley de Moisés o un principio de la ley. Este término para “ley” está establecido por el contexto. La carta del apóstol Pablo a los Gálatas abordando el tema de los judíos falsamente convertidos que trataban de imponer ritos físicos a los gentiles convertidos en Galacia. El contexto de la “ley” en Gálatas 3:19 y en el 3:24 señala la “ley de las obras” (“nomos ergon”). Los Diez Mandamientos nunca fueron parte de la ley de los ritos.

La parte siguiente del versículo 19 muestra que, “Fue [la ley de las obras] añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa…”. La ley de los sacrificios no fue añadida hasta un año después que fueron dados los Diez Mandamientos.

Note en Jeremías 7: 22-24: “Porque no hablé yo con vuestros padres, ni nada les mandé acerca de holocaustos y de víctimas el día que los saqué de la tierra de Egipto. Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad Mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mandé, para que os vaya bien”.

Entonces en el versículo 24: “Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia delante”.

Este versículo muestra la ley de las obras — el “ayo” (Gal. 3:24) — fue añadida a causa de las transgresiones. Estos sacrificios impresionaron a Israel de las consecuencias del pecado. Los sacrificios enseñaron el hábito de la obediencia y señalaban hacia el sacrificio más grande de Cristo.

La ley de Dios es exaltada

(1) ¿Tenía el apóstol Pablo una alta estima por la ley de Dios? Romanos 7:12.

Comentario: El contexto demuestra (Rom. 7:7) que Pablo se estaba refiriendo a los Diez Mandamientos.

(2) ¿Encontramos este alto elogio para la Ley de Dios también expresado en el Antiguo Testamento? Salmo 119:172; 19:7-8,10-11.

(3) ¿Provee luz la Palabra de Dios — la cual personifica la ley de Dios — a todos aquellos que buscan seguirla? Salmo 119:9, 105.

(4) ¿Está aun el mundo atraído por esa luz? Juan 3:19.

La ley de Dios debe ser obedecida

(1) ¿Echó Cristo fuera la Ley, o la obedeció y la observó? Mateo 5:17-19.

Comentario: La palabra “abrogar” en el versículo 17 viene de la palabra griega kataluo, la cual también puede significar “demoler, disolver o derribar”. Cristo específicamente dijo que Él no vino a hacer ninguna de estas cosas con la Ley o con los profetas. La palabra “cumplir” al final del versículo 17 viene de la palabra griega pleroo y puede significar “satisfacer, realizar o completar”. Note con cuidado que el satisfacer, realizar o completar la Ley significa cumplirla y guardarla. Esto no significa quitarla o que Él la guardó en nuestro lugar, de tal manera que tengamos licencia para desobedecerla según nos plazca.

En estos versículos Cristo estaba oponiéndose, por adelantado, a lo que sabía que proclamaría la religión falsa de Satanás: Que Cristo había venido para revocar al Antiguo Testamento y todo lo que este significa, incluyendo a los Diez Mandamientos.

(2) ¿Qué significa que Cristo vino para magnificar la Ley? Isaías 42:21.

Comentario: En contraste a lo que declara la mayoría de la cristiandad profesa, que Cristo realmente vino para hacer la Ley más rigurosa. Él magnificó la intención de la Ley, como se encuentra en distintos lugares en el capítulo 5 de Mateo. En el versículo 21 Él explica, “Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás…” En el versículo 22, Él continua, “Pero Yo os digo, que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable del juicio…” Luego, en ese mismo capítulo, Cristo magnificó e hizo más firme las leyes pertenecientes al adulterio (versículos 27-28), al divorcio (vs. 31-32), a los juramentos (vs. 33-37) e incluso el amor hacia los enemigos (vs. 38-48). En este capítulo y a través de todas sus enseñanzas, Cristo magnificó la ley de acuerdo con su total intención y la hizo aun más firme.

(3) ¿Es suficiente que leamos, escuchemos y discutamos la ley, en vez de ponerla en práctica? Romanos 2:13; Santiago 1:25.

(4) ¿Es cierto que no somos justificados por las obras de la ley? Romanos 3:20, 28, 31.

Comentario: El propósito de la ley es definir lo que es pecado, de tal manera que podamos evitarlo. Lo que justifica a una persona es la fe en el sacrificio de Cristo. Tal persona estará en un estado de arrepentimiento y luchará para apartarse del pecado como una forma de vida, para poder estar bajo la gracia (un perdón inmerecido) y llegar a ser justificado (estar bien con Dios). Ese es el por qué Dios da su Espíritu Santo a aquellos quienes luchan, en el sentido humano, por obedecerle a Él (Hechos 5:32). Ahora, si teóricamente alguien pudiera ser capaz de obedecer la ley perfectamente, esa persona no sería justificada sin la fe en el sacrificio de Cristo. Con este entendimiento, podemos ver por qué Romanos 2:13 (“los hacedores de la ley serán justificados”) no contradice a Romanos 3:28 (“el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley”). Aun Romanos 3:31, “confirmamos la ley”, la traducción Moffat lo traduce como “sostenemos la ley”. La fe no obstruye la obediencia — la complementa.

(5) ¿Significa el “estar bajo la ley”, luchar para obedecer la ley? Romanos 6:14.

Comentario: El término “bajo la ley” en este caso y como un principio general significa “bajo la pena de la ley”. Es por eso que contrasta con estar bajo la gracia (perdón inmerecido).

(6) ¿Existen principios detrás de la ley que la mayoría no percibe? Mateo 23:23.

Comentario: La primera lección de este versículo es que los escribas y los fariseos estaban correctos en pagar los diezmos en asuntos detallados. Lo sabemos por la afirmación de Cristo, “Esto [estas cosas] era necesario hacer”.

La segunda lección es que en su obsesión con los detalles, los escribas y fariseos ignoraron los asuntos más importantes de la Ley — la justicia, la misericordia y la fe. Justo como los Diez Mandamientos señalan el amor hacia Dios y hacia el prójimo, existen principios y lecciones principales detrás todos los aspectos de la Ley de Dios. Recuerde que Gálatas 3:24 muestra que aun los ritos de los sacrificios fueron el “ayo” para enseñar obediencia y finalmente señalar el sacrificio de Cristo.

Si los escribas y fariseos hubieran sido capaces de percibir la intención de la Ley de Dios, la cual supuestamente practicaban, hubieran visto más allá de las meras regulaciones físicas. Su observancia vino a ser un fin en sí misma, figurando un cumplimiento de auto justicia — pero no más allá de ese nivel. (Anote también Proverbios 21:3 y Salmos 51:16-17).

En resumen

Para entender y apreciar completamente los muchos asuntos pertenecientes a este tema crucial, por favor estudie nuestro folleto Los Diez Mandamientos – “Clavados a la cruz” o ¿requeridos para la salvación? Luego, para entender mejor que estas leyes estuvieron en vigor en la creación del hombre, lea nuestro artículo “¿Precedieron a Moisés los DIEZ MANDAMIENTOS?” Entonces usted necesitará leer nuestro importante artículo “¿Enseña el Nuevo Testamento Todos los DIEZ MANDAMIENTOS?”

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